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Dios te bendiga

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Esta página está bajo construcción y es dedicada para fomentar el estudio de la Biblia y para publicar estudios especificos de la Palabra de Dios.

Que Dios te Bendiga!

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EL ESTADO DE LOS MUERTOS.

 

 

La Santa Biblia es clara en cuanto al verdadero estado de los muertos. Ella es la Palabra de Dios; la única fuente de toda verdad y tenemos que dejar que ella misma explique lo que nos tiene que decir acerca de éste tema.

Empecemos nuestro estudio primero estudiando los engaños de Satanás, y para eso leamos Gén. 1:1 "En el principio creó Dios los cielos y la tierra."; notemos que éste es un versículo simple, informativo; no se detiene a explicar cómo creó Dios los cielos y la tierra, no se detiene a desmostrar o probar que Dios fue el que realmente lo hizo, y si realmente ocurrió así, sino que el versículo dá como un hecho real de que lo que se expresa es la verdad. No es la intensión de razonar ni de averiguar cómo fue porque eso escapa de cualquier razonamiento humano, simplemente nos dice un hecho que tenemos que aceptar por fé.

El capítulo nos sigue narrando que en seis días Dios creó los Cielos, la Tierra y todo lo que en ellos hay, el versículo 27 expresa que Dios "creó al hombre a su imagen y semejanza". Notemos que el hombre no vió a Dios crear nada, él simplemente debía aceptar que Dios era su creador porque Dios se lo dijo; inclusive según nos dice Gén.2:21-22 ("Y Jehová Dios hizo caer sueño sobre Adán, y se quedó dormido. Entonces tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y trájola al hombre".), Adán ni siquiera vió a Dios hacer una nueva creación después de él ser creado, en este caso a Eva.

Tanto Eva como Adán debían aceptar que Jehová Dios era su creador porque Dios se lo había dicho, ellos debían creer en la "Palabra de Dios". Dios no les dió explicaciones de nada, no había nada en la naturaleza, alrrededor de ellos que les diera una evidencia de que lo que Dios les decía era verdad, ellos debían de creer por fé, no vieron a Dios hacer nada, no vieron a Dios crear nada; se despertaron a la vida y encontraron todo hecho y escuchando a Dios afirmar de que El era su creador. Debían de creer lo que Dios les había dicho.

El relato prosigue que Dios empieza a enseñarles sus leyes y mandatos; nos dice que Dios les manda a que fructifiquen, multipliquen e hinchan la Tierra; les dá responsabilidad, ellos debían de juzgar y enseñorearse de la Tierra. Pero además de eso les da una prueba de lealtad, de fidelidad, de respeto, de amor. "Y les mandó Jehová Dios al hombre diciendo: de todo árbol del Huerto comerás, más del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él, porque el día que de él comieres, morirás". Notémos otra vez que Dios no le dá al hombre ninguna explicación de por qué no debía comer del árbol; Adán debía obedecer y creer lo que Dios le había dicho y aceptarlo; ¿significa ésto que el hombre no podía cuestionar a Dios?, de ninguna manera; simplemente Dios le dió al hombre la facultad de elegir obedecer y confiar en Dios, le dió libre albedrío; el hombre podía y aún puede elegir el obedecer y confiar en Dios o nó. Es aún nuestra elección.

El capítulo 3 del libro de Génesis nos relata la caída del hombre y la introducción del pecado en la tierra; nos dice Gén.3:1: "Empero la serpiente era astuta más que todos los animales que Jehová Dios había creado, la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: no comáis de todo árbol de huerto?; detengámonos un momentito aquí, por la misma Biblia sabemos que esta serpiente era Satanás (Ap.12:9); la serpiente aquí le sirve como un médium o canalizador por el cuál Satanás engaña a Eva.

Aquí vemos los primeros engaños de Satanás: ¿Qué es lo primero que Satanás hace para llamar la atención de Eva? Satanás ejecuta un milagro; las serpientes no hablan y ésta está hablando, a través de este milagro Satanás logra captar toda la atención de Eva, esto nos muestra también que Satanás tiene el poder de hacer milagros y que no todos los milagros que se hacen o que nosotros presenciemos provienen de Dios. Porque en tal o cual sitio o iglesia se hacen milagros o tal o cual persona ejecute milagros eso no es una indicación o prueba de que ese sitio o iglesia es verdadera o que esa persona sea un siervo fiel de Dios, porque la misma Biblia nos enseña que Satanás tiene el poder de ejecutar y ejecuta milagros aún el día de hoy.

Preguntemos: ¿Se hacen milagros hoy en día?; ¿un gran número de personas basan su fé y confianza en Dios por los milagros?; ¿se dice que tal grupo es de Dios porque se hacen milagros; o que tal pastor, maestro, canalizador, médium, o persona debe de ser siervo de Dios por el simple hecho de hacer milagros? La respuesta es que sí; se hacen milagros hoy en día; pero ¿Esta debe de ser nuestra única base para aceptar que eso proviene ó es de Dios? La respuesta es que no. Este es el primer gran engaño de Satanás. Hacer milagros engañosos.

En segundo lugar notemos lo que Satanás le pregunta a Eva; empieza la conversación tergiversando ó alterando, torciendo lo que Dios había dicho. Dios no les había dicho que no comieran de todo árbol del huerto; sino de uno, pero Satanás está cambiando o alterando, citando mal lo que realmente Dios dijo; está alterando la "Palabra de Dios". Preguntemos: ¿hace Satanás lo mismo hoy en día ó eso fue sólo con Eva? ¿Nos vamos a comer el cuento de que eso fue sólo con Adán y Eva hace miles de años y que ya él no usa el mismo método hoy?

¿Por qué abundan las religiones hoy? ¿Cuántas religiones cristianas conoces tú? ¿Cómo es posible que si todos estudiamos la misma Biblia, leemos los mismos pasajes; hayan tantas iglesias con tan diferentes doctrinas, creencias y enseñanzas? ¿Será posible que Satanás esté todavía hoy en día a través, ya no de la serpiente, pero sí de los hombres alterando y tergiversando la Palabra de Dios? Otra vez la respuesta es que sí.

Este es el segundo gran engaño de Satanás: Alterar o citar mal la Palabra de Dios.

Volvamos otra vez a Génesis 3 y leamos ahora el vers.4 "entonces la serpiente dijo a la mujer: "no moriréis". Esta afirmación es la primera gran mentira dicha en este mundo y es la base de la doctrina de la inmortalidad del alma y de numerosos errores religiosos.

Pero también entraña algo más: Dios le había dicho a la pareja que el día que comieran del árbol del huerto morirían; Satanás no sólo esta mintiéndole a Eva sino lo que es peor poniendo a Dios como mentiroso. Satanás le está diciendo a Eva que ellos no deben de confiar en la Palabra de Dios porque él es mentiroso; y si realmente Dios les había mentido en este aspecto; entonces ¿quién sabe si en otras cosas Dios también había mentido? Cómo en el caso de la creación; ó de que él es realmente el Dios creador?

Esto es aterrante. Satanás para este momento tiene la mente de Eva completamente bajo su control, ha puesto dudas en la mente de Eva acerca de Dios, su palabra e intenciones.

El tercer gran engaño de Satanás. Dudar de Dios y de su amor y sabiduría.

Eva ahora tiene en su cabeza un mar de dudas y un gran número de preguntas que Satanás, podemos estar seguro esta dispuesto a contestar. ¿No hace lo mismo hoy? ¿No pone dudas en la mente del hombre acerca de Dios?; ¿de su amor por nosotros, de su propia existencia; de la veracidad y divinidad de la Biblia; de la persona de Jesús?

El mundo hoy en día cuestiona y pone en dudas a Dios por todo; hay millones de personas que no creen que la Biblia es sagrada y por eso hay miles de religiones no cristianas; y por eso existen los ateos. La respuesta nuevamente es que sí.

Los pensamientos de Eva bullen en su cabeza y ya a esta altura del juego ella está preparada para lo que sigue; leamos el vers.5 "más sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal" ¿Cómo?

Lo que Satanás le dice realmente a Eva es: Mira Eva; Dios sabe algo que no quiere que tú sepas, pero que yo la serpiente tu amigo te voy a decir. Ahora Satanás le va a dar a Eva las explicaciones que Dios no le dió; recordemos que al principio Dios no les dió ningún tipo de explicaciones ni pruebas de nada; sino que ellos debían aceptar y creer en la Palabra de Dios; pero la serpiente le dice a la mujer de que Dios les ha estado ocultando algo muy importante y vital para ellos, a estas alturas para Eva, Dios; no sólo es un mentiroso, sino también un engañador.

"Serán abiertos vuestros ojo, sabiendo el bien y el mal". Eva, hay algo que tú no sabes pero que puedes saber si sólo comes del árbol. El árbol de la ciencia del bien y del mal no tenía ningún poder ni iba a impartirle a Eva poder o conocimiento extraordinario. No era un árbol para alcanzar sabiduría o inteligencia; simplemente era el árbol de la ciencia del bien y del mal; al comerlo lo único que iban a saber era el bien y el mal.

Estipulamos al principio que Dios le dió a la pareja libre albedrío, libre voluntad para elegir; si creer y obedecer a Dios o no; y Eva eligió hacer lo que ella quiso. Ejerciendo el derecho que Dios les había dado de decidir por ellos mismos.

Nuestro Padre no es un Dios arbitrario ni injusto; El desea de todos sus hijos y criaturas una obediencia basada en el amor. Es un Ser personal, que desea tener una relación estrecha e individual con cada uno de nosotros, mas fuerte y duradera que cualquier padre terrenal. El no forza nuestra elección; no quiere basar su relación con nosotros en el temor o la conveniencia; El podía haber creado a Adán y Eva para obedecer siempre, para ser buenos y no pecar. Pero si lo hubiera hecho, no hubiera creado seres inteligentes con voluntad propia de elección, sino maquinas que están programadas para siempre hacer lo que se les dice, esclavos que obedecen por temor; y lo peor de todo: hubiera creado seres sin la facultad de amar.

Al crear a la pareja con el derecho de ellos elegir, Dios nos muestra que es amor (1Juan 4:8). Dios instruyó a nuestros primeros padres con respecto al árbol del bien y del mal, y ellos estaban plenamente informados acerca de la caída de Satanás, y del peligro de escuchar sus sugerencias. No les quitó la facultad de comer el fruto prohibido. Dejo que como seres moralmente libres creyeran su palabra, obedecieran sus mandamientos y vivieran, o creyeran al tentador, desobedecieran y perecieran.

Satanás le dijo que al comer del fruto de ese árbol, alcanzarían una esfera de existencia más elevada y entrarían en un campo de sabiduría más amplio. Metámosno en la historia, imaginemos lo que pasó, Satanás le pregunta a Eva: ¿Eva; los animales hablan?; claro que no; entonces ¿cómo es posible que yo esté hablando?, ¿sabes por qué?; porque yo comí del fruto. ¿Qué más pruebas quieres que te dé para que sepas que lo que te digo es verdad, y que Dios te mintió? Tal ha sido la labor que Satanás ha llevado adelante con gran éxito, desde los días de Adán hasta el presente. Tienta a los hombres a desconfiar del amor de Dios y a dudar de su sabiduría. Constantemente pugna por despertar en los seres humanos un espíritu de curiosidad irreverente, un inquisitivo deseo de penetrar en los inescrutables secretos del poder y la sabiduría de Dios. El cuarto gran engaño de Satanás. Hacer que la mujer se dejara llevar por sus emociones.

Lo mismo sucede hoy, todos nosotros nos dejamos llevar por nuestras emociones, sin poner esas emociones en contraste con la voluntad de Dios. Queremos hacer lo que nos gusta, lo que nos da placer momentáneo, y vamos por la vida, tratando de llenar cada momento de nuestra existencia con placeres y emociones agradables. Y cuando permitimos que nuestras emociones y sentimientos dominen nuestras vidas, cometeremos errores, aun en nuestra relación con Dios. Nacen en nosotros la envidia, el deseo de poseer lo que otro tiene; los recelos y prejuicios. Pero al llenar nuestras vidas de emociones y deseos, nunca seremos estables, pues las emociones y sentimientos son pasajeros, y entablamos una lucha que nunca termina, deseamos lo mejor, tenerlo todo y cuando no lo logramos, nos frustramos, y si lo logramos, queremos más. Llegamos a vivir por nuestros deseos y a hacer lo imposible por satisfacerlos; pero, los deseos y emociones se podrán satisfacer, pero nunca serán saciados.

Vivimos hoy en una sociedad de placeres instantáneos; todo lo queremos no solamente hoy, sino ahora, no podemos esperar; es como el café instantáneo, como los anuncios en la televisión que podemos comprar el carro, la casa, o ese equipo de música ahora, ¿Por qué esperar a salir de las deudas primero, si te van a dar mas crédito para que te sigas hundiendo mas, y en las noches no puedas dormir por lo que debes, y tengas que romperte la existencia trabajando para poder mantener el estatus que tienes? Al final, no tienes tiempo para disfrutar por lo que te estas matando, y ni siquiera tiempo para Dios, y de esta forma Satanás nos envuelve en esta trampa que al final, arruina nuestra relación con los demás, y nos destruirá totalmente.

No hay nada de malo en desear, de querer lo mejor, de luchar por nuestra felicidad.

Pero nuestros deseos deben de estar sujetos a la voluntad de Dios. El Creador le proporciono a la pareja, no solo lo que ellos necesitaban para vivir y ser felices; sino mucho más. No les dio una casa, sino todo el mundo. Así mismo nos da hoy lo que necesitamos para ser felices y al final también nos dará el mundo entero.

El versículo 6 nos informa que la mujer codició el fruto; Satanás había despertado en Eva un sentimiento que ella no había sentido antes; quiso saber, quiso adquirir más de lo que Dios les había dado. "Y comió"; Eva no tenia hambre, no tenia necesidad de comer; y si tenia hambre, podía comer de cualquiera de los miles de árboles frutales que tenia a su disposición. Fue su propia elección comer del árbol. Al comer el fruto Eva se sentía más enérgica, más bella, más interesante. Se engañó a sí misma creyendo que estaba disfrutando de un nivel mayor de existencia. Esta es una de las razones por la cual millones de personas, aun disfrutando de grandes bendiciones por parte de Dios, recurren a las drogas y al vicio. Queriendo alcanzar emociones más fuertes, un ambiente mayor que el normal, y que el que Dios ha establecido. Ya la mente de Eva, y emociones estaban bajo el dominio de Satanás y Eva está lista para ser usada por Satanás en su próximo engaño: "Y dió también a su marido, el cuál comió así como ella". El quinto engaño de Satanás; utiliza a Eva para hacer caer a Adán. ¿No hace lo mismo hoy también? Claro que si. Utiliza a las personas para poner dudas en nuestra mente acerca de Dios. Usa a otras personas a creer lo que ellas dicen acerca de la palabra de Dios, y llegamos a creer en doctrinas y mandamientos de hombres y no de Dios. Nos envía amigos y familiares a apartarnos de los caminos del Creador.

En nuestras relación con Dios; no debemos de confiar ni creer en todo el mundo; todo lo que nos pueda enseñar o mostrar una persona debe de estar basada cien por ciento en lo que enseña la palabra de Dios; toda la Biblia. Sino es así, Satanás tiene engañada a esa persona y la esta utilizando para nuestra destrucción.

Estos métodos Satanás los ha usado desde el principio; no ha variado porque desde el principio le han dado resultado. Ningún hombre ha escapado a sus métodos, no los varia ni lo hará. Solo Jesús pudo contener y mantenerse sin pecado bajo los métodos de Satanás, pero aun con Jesús utilizo los mismos métodos. Veamos.

Leamos Mateo 3:16-17, al analizar el contexto de este versículo nos damos cuenta que Jesús fue a Juan para ser bautizado porque Jesús tenia que cumplir con toda justicia.

Al subir del agua los versículos nos indican que los cielos fueron abiertos y el Espíritu Santo desciende en forma de paloma y se escucha la voz de Dios que dice: "Este es mi hijo amado, en el cual tengo contentamiento". Notemos que es el mismo Dios quien da testimonio acerca de quien es Jesús. Se escuchó la palabra de Dios.

Pero en el capitulo 4 vemos que Jesús es llevado por el Espíritu al desierto y allí después de pasar cuarenta días y cuarenta noches es tentado por Satanás. Es interesante notar que a Eva; Satanás se le aparece como serpiente y a Jesús como un ángel de luz, como él se disfraza según (2Co. 11:14). Para este tiempo Jesús esta exhausto, con hambre y sed; no como Adán y Eva, que comieron sin tener hambre y teniendo abundante alimentos y agua. Imaginemos como se sentía Jesús; cansado, sediento y hambriento.

En un desierto con un calor sofocante y un sol quemante de días y las noches frías y congelantes.

Su mente ofuscada por el hambre y la sed, débil aun para razonar y pensar correctamente; fue en estas condiciones muy desfavorables que se le presento Satanás.

Mateo. 4:3 nos dice: "Y llegándose a él; el tentador dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se hagan pan". ¿Cómo? Cuarenta días atrás, Dios había hablado, había revelado que Jesús era su Hijo. Satanás esta tratando al igual que lo hizo con Eva de que Jesús dude de la palabra de Dios; pero todavía esas mismas palabras retumbaban en los oídos de Jesús y creyendo y confiando en la palabra de Dios fue que pudo soportar el hambre y la sed por cuarenta días además de las tentaciones de Satanás.

Observemos varias cosas aquí: este versículo nos muestra la divinidad de Jesús; que aunque es cien porciento hombre, también es cien por ciento Dios; así lo sabia y entendía Satanás; porque sino; no hubiera demandado de Jesús hacer un milagro. Notemos la clase de milagro que demandó de Jesús; la Biblia es bien clara en enseñar que Satanás hace milagros engañosos. Pero este milagro que demando de Jesús, solo Dios puede hacerlo; porque es el milagro de crear algo que Satanás ni ningún otro ser sino solo Dios mismo puede hacer. "Di que estas piedras se hagan pan". Salmos 33:9 "Porque él dijo, y fue hecho; él mando y existió". Génesis 1:3 "Y dijo Dios: Sea la luz, y fue la luz".

Satanás sabe que la palabra de Dios tiene poder infinito; y él sabía que Jesús era el mismo Dios que bajó del cielo y por eso lo que realmente le dice a Jesús era que si realmente él era Dios, que creara de la piedra pan. ¿Notamos aquí los mismos métodos, al igual que en el Edén? Satanás le dice a Jesús: "Si eres"; como siempre, poniendo en duda la palabra de Dios. "Di que estas piedras se hagan pan" demandando un milagro.

Lo mismito que en el Edén. Quiere poner dudas en la mente de Jesús!

Pero Jesús le responde como deben responder los hijos de Dios: con un "Escrito esta"

¿Y qué cita Jesús? La palabra de Dios. Entonces Satanás le responde también con un "Escrito esta" citando también la Biblia pero notemos que la saca fuera de contexto.

Satanás esta citando el Salmo 91 pero lo saca de contexto pues el quiere que Jesús se aferre y demande las promesas y bendiciones de Dios pero sin obedecer; porque en el mismo Salmo 91:1 nos dice: "El que habita al abrigo de Dios". Demandar las promesas sin obedecer, es presunción. Porque escrito esta: "no tentaras al Señor tu Dios".

Satanás le muestra todos los reinos de este mundo; para que al igual que Eva, Jesús codicie y tome lo que realmente le pertenece a Dios; porque el árbol era de Dios y no de la pareja, como los reinos de este mundo también pertenecen a Dios. Satanás razona con Jesús: ¿Por qué tienes que sufrir? Solo adórame y no tendrás que pasar por la cruz, los discípulos que tengas te van a abandonar, tu propio pueblo te va a rechazar y el mundo nunca te va a aceptar como su salvador porque tu mismo dices que "muchos son los llamados y pocos los escogidos". Ahórrate esos sufrimientos y traiciones; esos vituperios y dolores. Vuelve al cielo donde estas rodeados de santos ángeles que te adoran y tienes gloria, porque ningún pecador merece que tú te sacrifiques por el.

Pero nuestro salvador le responde:

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito. Para que todo aquel que en él crea; no se pierda, mas tenga vida eterna." Juan 3:16

Aunque un solo ser humano hubiera pecado; Jesús se hubiera encarnado, hubiera padecido y hubiera entregado su vida en el sacrificio de la cruz para salvar a ese pecador.

Por eso por fe podemos ir a él; no importa donde estemos ni como nos encontremos, con la seguridad de su amor y su perdón. No debemos de creer lo que nos dice Satanás, que nuestro caso esta perdido, que somos tan malos que no recibiremos el perdón, debemos de confiar en la palabra de Dios, en su amor y misericordia. Porque él escucha siempre y esta atento a nuestro ruego. No se cansa, no duerme y ha puesto todos los recursos del cielo para nuestra salvación. Vayamos a él por y con fe, y elevemos nuestra súplica y él escuchará; aunque estemos rodeados de gente, en la calle, en el subway; aunque haya ruidos y voceríos cada oración de fe es escuchada por él. Cada vez que nos dirigimos a el; él nos escucha y esta atento a nosotros como si fuéramos la única criatura; el único ser en el universo. Así nos ama Jesús. "El que viene a mi, no le hecho fuera"

Es la confianza absoluta en la palabra de Dios, lo que nos salvaguardará de las asechanzas de Satanás. Leamos una interesante historia en Juan el Cáp. 6:

Dice Juan 6:1-2: "Pasadas estas cosas, se fue Jesús a la otra parte del mar de Galilea, que es Tiberia. Y seguíale grande multitud, porque veían las señales que hacia en los enfermos". La multitud le seguía no para oír la palabra de Dios ni el mensaje de salvación que Jesús predicaba; no le seguía porque quería conocer mas a Dios a través del Evangelio Eterno; iba porque veían las señales, los milagros que Jesús hacia.

Jesús pasó alrededor de las tres cuartas parte de su ministerio terrenal sanando a los enfermos y supliendo sus necesidades físicas y espirituales. El relato nos dice de cómo Jesús alimentó a los cinco mil; caminó sobre las aguas y cómo los fariseos demandan de Jesús señal; un milagro que les pruebe que él es el Mesías. Pero desde el versículo 48 del capitulo 6 de Juan; Jesús les empieza a predicar de la palabra; del mensaje de Dios y de su misión en esta tierra; y ¿Qué pasa?; notemos los versículos 60-66: "Y muchos de sus discípulos oyéndolo, dijeron: Dura es esta palabra. ¿Quien la puede oír? Y sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban díjoles: ¿Esto os escandaliza?

¿Pues que si viereis al Hijo del Hombre que sube donde estaba primero? El espíritu es el que da vida; la carne nada aprovecha. Las palabras que yo os he hablado, son espíritu, y son vida. Más hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús desde el principio sabía quienes eran los que no creían, y quien le había de entregar. Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mi, si no le fuera dado del Padre. Desde esto, muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con el"

Analicemos esto; mientras haya señales; mientras haya pan para comer todo esta bien con Dios. Pero cuando Jesús comienza a hablarles del Evangelio; de los requerimientos de Dios; de los sacrificios de la vida cristiana, que El Padre desea de nosotros un culto racional; entonces los discípulos lo abandonan. Sigamos leyendo: vers.67-68: "Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis iros vosotros también? Y respondióle Simón Pedro: Señor, ¿a quien iremos? Tu tienes palabras de vida eterna."

"No sólo de pan vivirá el hombre" le dijo Jesús a Satanás; "sino de toda palabra que sale de la boca de Dios". Las palabras de Dios son vida eterna, son más importantes que el pan físico que nos ayuda a vivir. Pues ellas son la verdad; son la espada del Espíritu.

Dios puede y quiere a través de sus siervos hoy; así como lo hizo en los tiempos de Jesús; sanar a los enfermos y suplir todas nuestras necesidades. El escucha cada oración de dolor; cuando estamos enfermos y suplicamos a el; nos escucha y quiere responder nuestra oración; quiere sanarnos y suplir todas; absolutamente todas nuestras necesidades; económicas; física; mentales; espirituales; porque somos sus hijos y el nos ama. Porque nuestros males son causados por el pecado y Satanás; y Jesús vino a romper las obras del Diablo y a redimirnos del pecado.

Pero debemos de obedecer; debemos de poner nuestro ser permeable a sus enseñanzas y confiar en su palabra y ponerla por obra.

¿Te has preguntado que hubiera pasado si Jesús; cuando era tentado por Satanás y éste le dijo que se lanzara; porque "esta escrito" que Dios lo cuidaría; se hubiera lanzado?

¿Crees que Dios hubiera mandado sus ángeles a proteger a Jesús? La respuesta es un rotundo NO. ¿Sabes por que? Porque eso es falta de respeto a Dios y a su palabra; debemos de obedecer y creer en la palabra de Dios y El cumplirá todas las promesas con nosotros como lo ha dicho en su palabra.

Pongamos un ejemplo: Un alcohólico; que aunque tiene familia, gasta la mitad de sus ingresos en alcohol, hasta que un día el médico le dice que tiene cirrosis hepática.

El hombre le pide a Dios que lo sane; y el Señor lo sana; le pone un hígado nuevo, porque Dios no cura; curar es arreglar el organismo como mejor se pueda. Nos rompemos una pierna y nos curamos pero quedamos un poco cojo, y cuando el tiempo cambia nos duele un poco. Dios vuelve el organismo a su estado original. Eso es sanar; y Dios sana.

Volviendo a nuestro ejemplo; al mes del hombre ser sanado; vuelve a tomar.

Y después de un tiempo; vuelve a enfermarse de otra cirrosis hepática. ¿Valió la pena ser sanado; cuando este hombre no aprovecho las bendiciones de Dios? La Biblia nos enseña que las promesas de Dios son condicionales a la obediencia de su palabra.

Cada bendición que recibimos del cielo tiene el propósito de enseñarnos que Dios es amor; que el es nuestro protector y nuestro Padre; que esta dispuesto a ayudarnos cuando vamos a el por fe y confianza. Cada acto de amor y misericordia por parte de Dios tiene el propósito de enseñarnos su carácter; así como el Edén y la naturaleza enseñaban a Adán y Eva que Dios es tan poderoso como para crear la tierra y el universo, tan amoroso como para regalársela, y tan misericordioso para perdonar nuestros pecados.

Las bendiciones no pueden desperdiciarse; provienen de Dios y son infinitas; y al recibirlas sin merecerlas, nos estimulan a cambiar nuestras vidas y a confiar en nuestro Padre; son las declaraciones de que Dios quiere entablar una relación personal con nosotros. Jesús les dijo a sus discípulos que ya él no los llamaría discípulos sino amigos; porque los amigos se conocen mutuamente; y eso es lo que Dios quiere: que nos conozcamos mutuamente.

Sólamente a través de la Biblia, la única fuente de verdad es que podemos conocer a Dios. Jesús dijo: "He manifestado tu Nombre a los hombres que del mundo me diste.

Tuyos eran, y me los diste, y guardaron tu palabra. Ahora han conocido que todas las cosas que me diste, son de ti. Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tu me enviaste."

Eso es lo que pasó en el relato de Juan 6. Y eso es lo que pasa en nuestro tiempo hoy.

Queremos las promesas de Dios, pero sin la obediencia a sus mandamientos. Los discípulos y la multitud querían seguir a Jesús pero sin cumplir con las demandas del Evangelio; estamos hoy en día dispuestos a hacer lo que sea por nuestro bienestar, por nuestra salud, por dinero; pero al igual que la pareja en el Edén queremos hacer lo que queramos; inclusive con las cosas que sólo pertenecen a Dios.

Pertenecemos a una iglesia o grupo religioso, sólo por las señales y milagros que se hacen; porque los paralíticos caminan o porque se nos puso una muela nueva. Porque nos sentimos "bien", porque hay mucho amor, porque "sentimos" a Dios en nuestros corazones, y basamos nuestra relación con Dios en base a nuestras emociones.

Compramos "aceite o agua santificados", usamos amuletos creyendo que un pedacito de piedra o madera es capaz de alejar o protegernos de nuestro peor enemigo Satanás; cuando sólo Jesús y su palabra pueden hacerlo. Basamos nuestra experiencia religiosa en lo que vemos; sentimos o lo que nos dice otra persona; cuando nuestra experiencia con Dios debe de estar basada en lo que El dice, basada en una fe inconmovible; que aunque en un momento determinado, no lo sintamos, no lo veamos, y estemos en el fondo de la calamidad o la desesperación, estamos convencido de su amor y protección; con la sola prueba rotunda de que Dios esta con nosotros, porque lo dice su palabra, no el pastor, no el maestro, no el astrólogo, no el gurú, no el amigo, no el familiar; sino la Fuente de todo poder, amor y Sabiduría. Jehová Dios.

Nos bañamos con aguas con rosas y aceites para protección y salud; arreglamos los muebles de nuestra casa en determinada orientación para la prosperidad y alejar los malos espíritus. Nos leemos las cartas, la taza de café, los caracoles, las runas, las palmas de las manos, las corneas de los ojos, hasta la lengua; por el deseo de conocer nuestro futuro y nuestra suerte. Creemos en la reencarnación, en personas que pueden leer el áura, las estrellas y los planetas; y lo triste es que ponemos nuestra fe; toda nuestra confianza; inclusive nuestras vidas en personas porque hacen milagros y señales; y no en Dios.

Creemos en los ángeles; ponemos letreros en nuestros autos que dicen que los ángeles nos protegen; compramos libros acerca de ángeles para saber como se llama nuestro ángel de la guarda y como comunicarnos con él. Pero no vamos a la fuente; al libro verdadero que nos dice realmente quienes son los ángeles. ¿No es Satanás un ángel caído que se trasfigura en ángel de luz? (2Co.11:14). La Biblia nos enseña que Satanás pecó en el cielo y que fue arrojado de el con la tercera parte de los ángeles que pecaron con el.

Pero los que creen y hablan con los ángeles; no piensan por un momento que ese ángel con el cual ellos hablan puede ser un ángel caído de Satanás. La Biblia menciona el nombre de solo tres ángeles: Miguel, Gabriel y Lucifer; y Lucifer se convirtió en Satanás.

Pero creemos en libros y personas, en pastores y maestros, que nos dicen que podemos hablar con Moroni, Ariel, Rafael, Alaliel, supuestos ángeles de luz; etc. Ahora, inclusive cada signo zodiacal tiene su ángel, y en determinadas fechas del año debemos de vestirnos de acuerdo al nombre de nuestro ángel. Que triste confusión! Que trágico engaño!

Creemos en los espíritus, en los muertos; y vamos a hablar con espíritus de muertos que ni siquiera conocimos; creemos lo que ellos nos dicen como si fuera el mismo Dios quien nos hablara. Estamos dispuestos a obedecer lo que nos dicen sin vacilación, pero no estamos dispuestos a creer en Dios ni obedecerlo. La Biblia nos dice: "Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas son salidos del mundo" (1Juan 4:1). Entonces; ¿Hay espíritus que no son de Dios? Eso es lo que nos enseña la Biblia.

Si los muertos tuvieran poder; entonces; ¿Cómo es que los que son asesinados, violados y mutilados, no regresan para hacer justicia? ¿Cómo es que el espíritu de ese padre o esa madre, que si estuvieran vivos, darían su vida por su hija; cuando su hija es violada y asesinada, no la protegen o evitan que sea asesinada, o no regresan "del mas allá", para decirle a la policía quien es el asesino? Pero hay millones de personas que andan con un papelito, con una cinta de color en la cartera, como símbolo de un "muerto que los protege". Hay algo que no entiendo: Si alguien me da con un bate en la cabeza; y estoy en el hospital, en coma; por mucho tiempo, yo no se nada. Pero si en vez de mandarme al hospital me manda al cementerio; en un momento lo sé todo. Puedo adivinar el futuro; con quien se va a casar la vecina; los baños que tienes que hacer para la suerte. Lo se todo.

La Biblia es clara al enseñar que los muertos nada saben:"Porque los que viven saben que han de morir, mas los muertos nada saben, ni tienen mas paga; porque su memoria es puesta en olvido. También su amor, y su odio y su envidia, fenecieron ya; ni tienen mas parte en el siglo, en todo lo que se hace debajo del sol" (Eclesiastés 9:5-6).

¿Puede Satanás hacer milagros? claro que si; ¿puede adivinar el futuro? Claro que no.

Pero puede usar las probabilidades matemáticas, puede manejar los eventos; así como maneja a muchas personas, para lograr que se cumplan sus predicciones.

Satanás conoce todo lo relacionado a nuestra vida: gustos; amigos y familiares; debilidades; los errores y éxitos pasados, etc. Y aunque no puede leer nuestra mente; sabe de nuestros deseos y planes; temores y ansiedades. El ha estado tentándonos desde los primeros años de nuestra vida y tiene un registro nuestro de cada error, cada palabra que hemos expresado; las personas con las que nos hemos relacionado; todas las cosas y momentos de nuestras vida.

Así que cuando alguien trata de hablar con los muertos; en abierta violación de la palabra de Dios; Satanás puede; usando el médium o canalizador; susurrarle al oído de esta persona, nuestros datos personales: de quien estamos enamorados; los nombres de nuestros familiares; donde trabajamos, que función desempeñamos; y lo que esperamos del futuro. De esta forma nos entrampa para que creamos que los muertos realmente saben todo y han venido para ayudarnos; somos así engañados y creemos cualquier afirmación como si viniera directamente de Dios.

 

Pero ninguno de nosotros necesita ser engañado; Dios nos ha dado su palabra; la Santa Biblia para protegernos de los engaños y métodos de Satanás. Sólo en ella encontramos la verdad: "Conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres" (Juan 8:32).

Al estudiarla conocemos al Dador de la vida; a nuestro Redentor; nuestro Salvador Cristo Jesús; y nos enseña a desenmascarar a Satanás.

La Santa Biblia es el único mapa que nos guía al cielo y a la vida eterna: "Esta empero es la vida eterna, que te conozcan el solo Dios verdadero, y a Jesucristo, al cual has enviado" (Juan 17:3). Por medio de su estudio nos santificamos; "Santifícalos en tu verdad, tu palabra es verdad" (Juan 17:17).

Dios es el único que conoce el futuro; el es nuestro Médico; nuestro Padre tierno que esta ahí en nuestras ansiedades y depresiones. Traigámosle a él nuestras cuitas y penas, nuestros planes y deseos; y por su amor hacia nosotros él hará maravillas en nuestras vidas. No estamos solos en nuestras luchas; tenemos todos los recursos del cielo a nuestra disposición y el brazo poderoso de nuestro Dios dispuesto a socorrer a cada uno de sus hijos en todo momento.

Satanás hace milagros engañosos; tuerce; omite y saca fuera de contexto la palabra de Dios; trata de dominar nuestras facultades; y utiliza a otras personas para hacernos caer.

Estos son sus métodos que siguió en el Edén; los usó con el propio Jesús, y los sigue usando en contra nuestra. Y sólo con Jesús y el estudio de su palabra estaremos seguros de no caer en el error. Al igual que Adán y Eva, hoy tampoco tenemos pruebas de que Dios realmente es el creador, por el contrario, los hombres de ciencias cada día nos hablan de la Evolución, del Big Bang, de la expansión del universo, de que el mundo se acabará en tres mil años cuando el sol se ponga rojo. Pero al igual que Adán y Eva; debemos confiar y creer en la palabra de Dios. Lo creemos, porque Dios lo dijo.

¿QUE ES EL HOMBRE?

Desde que Satanás le dijo a la mujer la primera gran mentira; "No morirás"; el mundo ha tenido la creencia de que el alma es inmortal. Todas las religiones antiguas y modernas; nos enseñan que algún día habrá un pago por nuestras obras; sean buenas o malas. Tenemos temor a morir por muchas razones, pero una de ellas es también el hecho de que Dios no creó al hombre para morir. La muerte no tiene razón de ser.

Porque el plan original de Dios, era que el hombre viviera eternamente; de que gozara de la vida eterna que proviene de Dios. Fue el pecado lo que introdujo la muerte a nuestro mundo; "porque la paga del pecado es muerte" (Ro. 6: 23), "Por consiguiente, vino la reconciliación por uno, así como el pecado entro en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así paso a todos los hombres, pues que todos pecaron" (Ro. 5: 12). La muerte es nuestro enemigo; pero gracias a Dios que este enemigo, al igual que Satanás, la serpiente antigua, ha sido derrotado por el sacrificio, resurrección e intersección de Cristo Jesús, nuestro salvador: "Para que, de la manera que el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna por Jesucristo Señor nuestro" (Ro. 5: 21). Al final de la redención; la muerte va a ser destruida para siempre: "Y cuando esto corruptible fuere vestido de incorrupción, y esto mortal fuere vestido de inmortalidad, entonces se efectuará la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte con victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?" (1Co. 15: 54-55, Os. 13: 14). "Y el infierno y la muerte fueron lanzados en el lago de fuego. Esta es la muerte segunda" (Ap.20: 14).

Ninguna religión o filosofía moderna es realmente nueva; hoy hay millones de personas que creen en la reencarnación, pero esta creencia no es nueva; viene de los egipcios y babilonios, son las mismas ideas remontadas de la gran mentira: "No morirás".

Hay personas que creen en que hay vida después de la muerte porque ven en la TV, programas con personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte; donde todas describen lo mismo; ven un largo túnel y una luz, y al salir; se encuentran con mucha paz y tranquilidad y son recibidos por familiares y amigos que murieron. Se sienten tan a gusto que no quieren volver. La reencarnación asegura que uno debe de pasar por varios procesos o etapas hasta alcanzar el estado perfecto y llegar a ser como un dios (otra mentira dicha por Satanás en el Edén).

Muchos afirman que venimos de una civilización cósmica; de que hay cuatro grandes razas: azul, roja, negra y blanca y que cuando todas ellas estén en armonía entonces la tierra será un paraíso. En la mayoría del mundo cristiano; se piensa que cuando uno muere va directamente al cielo si fue bueno; al purgatorio si fue medio bueno, o al infierno si fue malo. ¿De dónde se derivan todas estas teorías? Analice el lector las mentiras de Satanás en el principio; en el Edén y entenderá sus orígenes.

Desde el principio del pecado original; que es la desobediencia a Dios; el hombre no quiere enfrentarse a Dios. Busca cualquier excusa para no comparecer delante de su creador; notemos que cuando la pareja pecó, descubrió que estaba desnuda; pero ¿desnuda de qué? Desnudos de la gloria de Dios que los cubría. La Biblia nos enseña que cuando Dios creó al hombre lo "vistió de su gloria" (Salmos 8), al igual que los ángeles; que no usan ropas humanas; sino que están vestidos de un manto de luz. Como lo recalca el hecho de que en Las Escrituras los ángeles de Dios están vestidos de un manto resplandeciente (Luc.24:4). Pero al hombre pecar, "fue destituido de la gloria de Dios" (Ro.3:23). Moisés tuvo que taparse el rostro; pues el pueblo no lo podía ver porque su rostro era resplandeciente, y ¿Por qué?, porque había estado en la presencia de Dios; y la gloria de Dios lo había envuelto y por eso su rostro brillaba; estaba vestido de la gloria de Dios. (Ex.34:27-35).

Al desobedecer a Dios; violando su palabra; el hombre pecó y se hizo enemigo de Dios, pues el pecado nos hace enemigos de Dios (Ro.5:10, Co.1:21), la gloria de luz que cubría al hombre y que provenía de Dios se retiró, en ese triste instante, el hombre comprendió que algo extraño había pasado, algo había cambiado, ya nada era igual. Pensaron que al comer del árbol entrarían en un estado mas elevado, que alcanzarían un nivel más avanzado, pero como lo dice la propia mujer: "La serpiente me engañó" (Gén.3:13), descubrieron que no eran iguales a Dios; sintieron vergüenza y sobre todo temor a la sentencia que pesaba sobre el pecado "El día que de él comieres, morirás" (Ge.2:17), "porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro" (Ro.6:23). La pareja ahora se esconde de Dios (Gén.3:8), siente vergüenza porque ahora no tienen en sus cuerpos algo hermoso que Dios les había dado.

Entró la tristeza y el temor a un mundo que era perfecto, que estaba en armonía con todo el universo, la pareja notó el cambio inmediatamente, no sólo en ellos, sino en la propia naturaleza; los mismos animales que antes jugaban e iban al llamado del hombre ahora se alejaban de él, pues sentían temor de él (Gén.9:2), la tierra y toda la creación quedó sujeta al pecado (Ro.8:20-22), y empezó a producir cardos y espinas.

El hombre no quiso enfrentar a Dios, no quiso hacerse responsable por sus actos, ni afrontar las consecuencias de los mismos; y huyó, se escondió de la presencia de Dios porque temió por su vida. Ahora el hombre y la mujer, se visten de una vestidura confeccionada por sus propias manos, de su propia hechura, y ellos mismos se visten. (Gén.3:7). Pero a pesar de sus propias vestiduras aún se sienten desnudos delante de Dios, y cuando se encaran con Dios empiezan a culparse el uno al otro; e indirectamente culpan a su mismo Creador también. (Gén. 3: 11-13)

Lo mismo sucede hoy; no queremos enfrentarnos a Dios; y nos vestimos de nuestras propias "vestiduras", nuestras propias justicias y culpamos a otros por nuestros errores y actos. Si hoy le pegamos a la mujer; fue que lo vimos en nuestro padre. Si somos agresivos o enfermos sexuales; la culpa la tiene el hecho de que fuimos violados o maltratados cuando pequeños. Culpamos a todos y aun hasta a Dios por nuestros propios errores y buscamos infinidades de excusas para no querer mejorar. Inventamos y creemos fábulas y teorías, que nos hablan de cómo alcanzar el cielo y la gloria pero sin el deseo de obedecer a Dios ni hacer su voluntad.

Nuestro temor a morir lo escondemos y mitigamos creyendo en la inmortalidad del alma, en que al morir pasamos a un mundo mejor; que la muerte realmente no es el fin, sino la transición a otra esfera de vida mas elevada; donde viviremos como espíritus desencarnados, porque nuestras almas deben de ser liberadas de este cuerpo malo. (Esto fue lo que enseñaron Sócrates y Platón, ¿acaso son ellos dioses para creer en sus palabras?). Creer en que antes éramos una vaca y que ahora estamos disfrutando de otro grado mayor y que al morir pasaremos a otro aun mayor; como enseñan los que creen en la reencarnación es creer la segunda mentira que Satanás le dijo a la mujer "serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses, sabiendo el bien y el mal". En otras palabras, seréis como Dios.

Solo Jehová Dios es inmortal (1Ti.1:17, 1Ti.6:16), El es el único que tiene vida en sí mismo; pues es el único Dios. Y al creer que tenemos un alma inmortal, nos hacemos igual a Dios; creyéndole a Satanás, a las criaturas antes que al Creador (Ro.1:25).

Es en la Santa Biblia que debemos creer; porque es la Palabra de Dios, el único libro que nos revela la verdad y nos enseña como Dios nos quiere dar lo que una vez le dio al hombre: felicidad, paz, amor, el gozo de la vida eterna y de disfrutar de la compañía de su Creador para siempre; sin tener que escondernos ni avergonzarnos ya mas.

Notemos que Dios vistió al hombre dos veces; cuando fue creado a imagen y semejanza de Dios; (¿notamos que este versículo nos dice que el hombre fue creado a semejanza e imagen de Dios? Entonces; Dios no es un espíritu desencarnado que no tiene forma o figura, ni que permea todo en el universo, que esta en una piedra, en una hoja o en el aire, como enseñan muchas religiones hoy en día. El relato bíblico es bien claro al decir: "En el principio….Dios" (Gén.1:1); este versículo afirma que Dios es antes de todo lo que existe y que es, en forma excluyente, la única causa de todo lo demás. Este versículo es el fundamento de todo pensar correcto en cuanto al mundo material. Aquí resalta la impresionante verdad que, al formar al mundo, Dios no se valió de materia preexistente.

El panteísmo, la antigua herejía que despoja a Dios de personalidad al diluirlo por todo el universo, haciéndolo así sinónimo de la totalidad de la creación, también queda expuesto y refutado en Gén 1:1. No hay base para la doctrina del panteísmo cuando uno cree que Dios vivió sereno y supremo antes de que hubiera una creación y, por lo tanto, está por encima y aparte de lo que ha creado. Ninguna declaración podría ser más apropiada como introducción de las Santas Escrituras. Al principio nosotros conocemos a un Ser omnipotente, que posee personalidad, voluntad y propósito, existiendo antes que todo lo demás y que, por lo tanto sin depender de nadie mas, ejerció su voluntad divina y "creo los cielos y la tierra"

Nuestro Dios es un ser personal, social, el Cáp.6 de Isaías nos declara que él vio a Dios. Moisés, en el monte Sinai vio las espaldas de Dios; fue visto por más de setenta personas (Ex.24:9-11.), Moisés hablaba con Dios cara a cara (Ex. 33: 11), Jacob vio y luchó con Dios (Gén. 32: 22-30), Daniel en visión vio al Dios del universo sentado en su trono. Juan en el Apocalipsis, también vio la figura de Dios; o sea nuestro Creador; tiene cuerpo, manos; pies, etc. El hombre fue hecho a "imagen y semejanza" de Dios, a la forma de Dios.

El hombre fue vestido la segunda vez, cuando Dios lo vistió de túnicas de pieles (Gén.3:21). No les dio las túnicas de pieles; sino que él mismo los vistió. Así mismo debemos de ser vestidos por la justicia de Dios; por nuestro mismo Creador; debemos de vestirnos con la justicia de Cristo (Ro.10:4, 2Co.5:21, Ef.4:24).

No es nuestra justicia propia la que nos salva y redime; es la justicia de Cristo; otorgada; imputada; "vestida" sobre nosotros lo que nos salva. Y es por fé en su palabra que somos "vestidos de justicia".

Después de la pareja ser vestida de pieles por Dios; fue sacada del Edén.

Génesis 3:22 nos dice: "y dijo Jehová Dios: He aquí el hombres es como uno de Nos sabiendo el bien y el mal. Ahora, pues, porque no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre". El hombre debía de seguir comiendo del árbol de la vida para poder seguir viviendo; lo que significa que la fuente de su vida continua, estaba fuera de él. No dependía del hombre el vivir eternamente; dependía de la misericordia de Dios; tenia que "recargar sus baterías" por así decirlo al comer del árbol de la vida. Ese mismo árbol de la vida es el que se haya en el Monte de Dios; que en la tierra nueva dará un fruto diferente cada mes; donde todos los redimidos comerán y sus hojas servirán para sanar a las naciones, y que el mismo Jesús dará a los redimidos (Ap.2:7; 22:1-2). Solo Jehová Dios es inmortal, solo El tiene vida en sí mismo (Ju.5:26).

Volviendo al Génesis; leamos como Dios creó al hombre: Gen. 1:26 "Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra". Leamos también Gen. 2:7 "Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fue el hombre en alma viviente". El hombre no tiene un alma viviente; el hombre es un alma viviente. En toda la Biblia este es el concepto que se enseña.

Estos versículos son muy significativos. Para crear los cielos y la tierra, Dios dijo y fue hecho; mando y existió (Sal.33:9); pero en el caso de la creación del hombre; Dios lo formó con sus manos; tomó lodo de la tierra e hizo una figura, con sus pulmones, corazón, hígado, un cerebro en la cabeza, etc. Se presentan importantes detalles adicionales en cuanto a la creación de Adán. Se nos permite atisbar, por así decirlo, dentro del taller de Dios y observar su mano que realiza el misterioso acto de la creación.

La palabra "formar", yatsar, implica el acto de moldear y dar una forma correspondiente en diseño y apariencia con el plan divino. Se usa esta palabra al describir la actividad del alfarero (Isa. 49: 5, etc.), del orfebre que confecciona ídolos (Isa. 44: 10; Hab. 2: 18) y de Dios que forma varias cosas, la luz entre otras (Isa. 45: 7), el ojo humano (Sal. 94: 9), el corazón (Sal. 33: 15) y las estaciones (Sal. 74: 17).

La ciencia confirma que el hombre esta compuesto de materiales derivados del suelo, los elementos de la tierra. La descomposición del cuerpo humano después de la muerte, da testimonio del mismo hecho. Cuan cierto es que el hombre fue hecho "del polvo de la tierra" y también que volverá "a la tierra "de donde fue tomado (Ecl. 12: 7)

Pero esa figura no tenia vida. Es como un escultor; que de arcilla hace una figura tamaño natural; esa figura no oye, ni ve ni entiende, no tiene vida; así fue como Dios creó al hombre. Después de formar esa figura con sus maravillosas y hábiles manos; el Creador; el que tiene vida en sí mismo; el que imparte y es la fuente de la vida; sopla en los dos hoyitos que había hecho en la nariz de la figura de lodo el aliento de vida; porque todo lo que sale de Dios es amor y vida. Y cuando el tibio aliento de vida de Dios toca la fría e inerte figura del hombre; y por su nariz entra el aliento de vida, la figura fría comienza a calentarse, cuando a la forma inerte del hombre se le comunicó este divino "aliento" de vida, neshamah, el hombre se convirtió en un "ser" viviente, néfesh.

La palabra néfesh tiene una diversidad de significados; (1) aliento (Job 41: 21), (2) vida (1 Rey. 17:21; 2 Sam. 18:13, etc.); (3) corazón, como sede de sentimientos (Gén. 34: 3; Cant. 1: 7; etc.); (4) ser viviente (o persona) (Gén. 12: 5, 36: 6; Lev. 4:2, etc.), y (5) para hacer resaltar un pronombre personal (Sal. 3: 2; 1 Sam. 18: 1; etc.).

Nótese que la néfesh es hecha por Dios (Jer. 38: 16); y puede morir (Juec. 16: 30); ser muerta (Num. 31: 19); ser devorada (metafóricamente) (Eze. 22: 25); ser redimida (Sal. 34: 22) y ser convertida (Sal. 19: 7). Ninguno de estos casos se aplica al espíritu, rúaj, lo que indica claramente la gran diferencia entre los dos términos.

El hombre llegó a ser un "ser viviente" cuando Dios le impartió su "aliento de vida" a la figura (materia) que había moldeado. El molde hecho del lodo no era un "ser viviente"; el "aliento de vida" no era un "ser viviente"; fue la unión de la materia con el aliento de Dios lo que produjo un "ser viviente". Tan pronto como Dios sopló el aliento de vida en el hombre, el cerebro entro en acción, el corazón empezó a latir y la sangre a correr por las venas. El hombre llego a ser consciente. ¿Cómo ocurrió eso? Esa sensación de existencia no estaba en el polvo de la tierra, ni en el cuerpo, ni estaba en el soplo de vida. Esa condición de sentirse consciente se produjo como resultado de la unión del aliento de vida con el cuerpo humano formado del polvo de la tierra. El estado de consciencia depende enteramente de la unión del aliento de vida con el cuerpo.

Veamos una ilustración:

El Agua esta compuesta de Hidrógeno y Oxígeno; y su fórmula o forma es H2O. El Hidrógeno no es el Agua; el Oxígeno no es el Agua; estos dos elementos son los que forman o crean el Agua. Por si solos; tienen características, usos, y propiedades diferentes a las del Agua; tanto el Hidrógeno como el Oxígeno pueden, bajo presión llegar a ser líquidos como el agua; pero nunca por sí solos ser agua.

Estos dos elementos se pueden combinar con otros elementos; para formar otras sustancias; pero sólo la unión de estos dos elementos; bajo las condiciones y cantidades precisas forman el Agua. Si a la molécula de Agua, combinamos otra molécula de Oxígeno en vez de una; ya no tenemos Agua; tenemos otra sustancia completamente diferente, con otras propiedades y usos diferentes. El Peroxido de Hidrógeno, o Agua Oxigenada. Así es la unión del polvo de la tierra y el aliento de vida de Dios; el polvo no es el alma viviente; el aliento de vida; tampoco es el alma viviente. Es la unión de estos dos elementos; bajo las condiciones precisas lo que se convirtió en alma viviente. Los animales tienen el mismo aliento de vida del hombre; y cuando mueren les pasa lo mismo que al hombre; se convierten en polvo. Pero, sólo fue en la nariz del hombre que Dios sopló (el mismo aliento de vida); sólo fue con la creación del hombre que Dios tomó las cantidades y propiedades precisas de materia o polvo para crear una creación completamente diferente a la de los animales.

El aliento de vida no es un alma; es el otro elemento imprescindible para crear el alma.

La Santa Biblia es clara al enseñarnos lo que es la muerte; al morir, no es que el alma sin cuerpo; desencarnada va a vagar al paraíso, al limbo, al infierno; o Dios sabrá donde.

Cuando morimos nos pasa lo mismo que al Agua; podemos descomponer o romper o matar una molécula de Agua al separar sus dos elementos vitales: H2O = 2H + O; estos elementos están otra vez libres como Hidrógeno y Oxígeno, pero ya no son agua. Así también pasa al morir; el polvo vuelve a la tierra y el espíritu vuelve a Dios quien lo dió (Ecl. 12: 7); el cuerpo se hace polvo en la sepultura; pero no es el alma. El espíritu (aliento de vida), retorna a Dios; pero no es alma, es uno de los dos elementos que componen el alma viviente. Al morir el hombre; hay una separación de los elementos que lo componen, y con su muerte, muere todo de él: "Porque los que viven saben que han de morir, mas los muertos nada saben, ni tienen mas paga; porque su memoria es puesta en olvido. También su amor, y su odio y su envidia, fenecieron ya; ni tienen mas parte en el siglo, en todo lo que se hace debajo del sol." (Ecl. 9: 5-6); "Los ojos de los que me ven, no me verán más; tus ojos sobre mí, y dejaré de ser. La nube se consume, y se va. Así el que desciende al sepulcro no subirá, no tornará más a su casa" (Job. 7: 8-10); "Muertos son, no vivirán; han fallecido, no resucitarán. Porque los visitaste, y destruiste, y deshiciste toda su memoria." (Isa. 26: 14).

Al morir, el hombre ya no tiene memoria de nada, su amor, odio, envidia, gustos; todo termina cuando termina la vida. Cuando el proceso se invierte al morir; el aliento de vida del hombre, esto es el principio de vida, es retirado y el cuerpo se desintegra en polvo. El corazón deja de latir. El cerebro ya no funciona. La sangre no circula más. ¿En que ha quedado el estado de consciencia del hombre? Ha desaparecido. La Biblia resume este proceso diciendo: "Envías tu espíritu (el aliento), créanse…Les quitas el espíritu, dejan de ser." (Sal. 104: 29-30). La inteligencia; la parte pensante del hombre, ¿vive en alguna parte después de la muerte? "saldrá su espíritu, tornase en su tierra; en aquel día perecerán sus pensamientos." (Sal. 146: 4).

¿Saben algo los muertos? "Los que viven saben que han de morir, mas los muertos nada saben." (Ecl. 9: 5). Los justos que mueren, ¿alaban a Dios después de morir? "No alabaran los muertos a Jah, ni cuantos descienden al silencio." (Sal.115: 17); "Vuelve, oh Jehová, libra mi alma, sálvame por tu misericordia. Porque en la muerte no hay memoria de ti." (Sal.6: 4-5); "¿Qué provecho hay en mi muerte, cuando yo descienda al hoyo? ¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu verdad?" (Sal.30: 9).

Entonces; ¿Dónde están los muertos? "No os maravilléis de esto; porque vendrá hora, cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron bien, saldrán a resurrección de vida; más los que hicieron mal, a resurrección de condenación." (Ju. 5: 28-29), los muertos están en la tumba, en el sepulcro. (Job. 17: 13). Pero, mientras están en la tumba; ¿Cuál es la condición de los muertos? "Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen, que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza." (1Tes. 4: 13). La muerte es como un sueño, dormir sin consciencia.

Juan 11: 11-14 habla de la muerte de Lázaro, que fue resucitado por Cristo. Hablando de él, Jesús usó indistintamente los términos "sueño" y "muerte". Durante su muerte, que duró cuatro días, él no había ido al cielo, ni al infierno ni al purgatorio. Cuando Jesús lo resucitó, no lo llamó del cielo ni del infierno. Sencillamente le dijo: Lázaro, ven fuera." (Ju. 11: 43). "Las aguas el mar se fueron y agotose el río, secóse. Así el hombre yace, y no se tornará a levantar; hasta que no haya cielo no despertarán, ni se levantarán de su sueño. Oh quien me diera que me encubrieras hasta apaciguarse tu ira, que me pusieses plazo, y de mi te acordaras."(Job 14: 11-13). Job tenia la esperanza de volver a vivir cuando se realizara la resurrección (Job 14: 14-15); esperaba ver a Dios en su carne (Job 19: 23-27). La resurrección es la única esperanza del hombre de librase de la tumba (1Co. 15: 16-22). En el sermón pentecostal, Pedro declaró que al morir, David no había ido al cielo, sino que estaba descansando en la tumba (Hec. 2: 29,34). Mientras aún vivimos preparémonos para encontrarnos con Jesús en su segunda venida. Esta era la esperanza de Pablo; y puede ser también la nuestra. (2Ti. 4: 6-8).

¿Cuál es el significado bíblico de la palabra alma? Tres palabras hebreas en el Antiguo Testamento y una griega en el Nuevo Testamento están traducidas "alma". Son las siguientes:

Neshamah, que en Isaías 57: 16 esta traducida: "las almas que yo he creado"

Nedibah, en Job 30: 15 se traduce: "combatieron como viento mi alma."

Nefesh, aparece 752 veces en el A. Testamento y está traducida "alma" y también con 43 otros significados y palabras.

Psuche, palabra griega que en el N.Testamento ocurre 105 veces y se traduce con seis diferentes significados, uno de ellos es "alma".

La definición bíblica de la palabra alma es variada. En algunos lugares se traduce como vida del individuo; en otros lugares como persona viviente; y se halla traducida hasta como animal. Según la acepción bíblica; la palabra alma puede referirse a los afectos, al amor del individuo, al cuerpo muerto de una persona, y al espíritu de un hombre.

Pero en ninguna parte de la Biblia se usa ese término para indicar una entidad o personalidad que puede vivir una existencia inmortal fuera del cuerpo. Dios no puso un alma inmortal dentro del hombre.

¿Qué es capaz de hacer el alma?:

Dirige nuestras acciones. Comparando el Salmo 119:167 con Romanos 7: 25 se advierte que un texto dice que el alma es el agente de la obediencia, y el segundo texto llama mente a ese agente.

El alma del hombre recibe consejos: Salmo 13 : 2

Rechaza algunas cosas: Job 6: 7.

Puede entristecerse: Job 30: 25.

Puede sentir amargura y tristeza: Job 10: 1; Marcos 14: 33,34.

Puede ser satisfecha: Salmo 63: 5.

Estas son funciones de la mente. La Biblia nos dice que el alma puede morir: "He aquí todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá." (Ez.18: 4); lo mismo se expresa en Mateo 10: 28; Santiago 5: 20.

¿Mató Caín al Abel real, o sólo al cuerpo en el cual vivía? "Y habló Caín a su hermano Abel; y aconteció que estando ellos en el campo; Caín se levantó contra su hermano Abel, y le mató. Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde esta Abel tu hermano? Y el respondió: no sé, ¿soy yo guarda de mi hermano? Y el le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra." (Gén. 4: 8-10). El Señor no le dijo a Caín: "Abel ha venido al cielo a decirme que tu lo has matado"; sino que le dijo: "la voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra." En Hebreos 11: 4 se afirma que Abel estaba muerto.

¿Pueden los muertos comunicarse con los vivos? La teoría de que los vivos pueden comunicarse con los muertos se llama espiritismo. Este no es un término bíblico. Los adherentes a esta creencia sostienen que la inmortalidad natural del hombre es básica.

Si la comunicación entre los vivos y los muertos estuviera abierta para siempre, seria incorrecto hablar de que una persona haya muerto. Sin embargo, la muerte es lo contrario de la vida. la diferencia entre la vida y la muerte es la relación del hombre con el conocimiento. Y al respecto la Biblia declara: "Los vivos saben que han de morir; mas los muertos nada saben." (Ecl. 9: 5). Ahora bien; si analizamos otra vez el relato del Génesis, vamos a notar que el primer médium o canalizador, fue Satanás; y el propósito de usar a la serpiente como médium fue la de engañar a Eva: "La serpiente engañó a Eva con su astucia." (2 Co. 11: 3). Desde ese día el resultado del contacto de cada médium con los espíritus ha sido engañar. En el Edén, Satanás dominó a la serpiente. Hizo parecer que la serpiente hablaba. Eva pensó que estaba hablando con la serpiente, cuando en realidad estaba hablando con el mismo diablo. "La serpiente antigua" (Ap. 12: 9).

Cuando Satanás consiguió que Adán y Eva actuaran de acuerdo a esa mentira, opuesta a la verdad de Dios, Satanás llegó a ser como lo dijo Jesús: "Homicida… desde el principio, y no permaneció en la verdad; …porque es mentiroso, y padre de mentira." (Ju.8:44). Es por eso que Dios nos amonesta contra el espiritismo, el hablar con los muertos; porque al igual que Eva; no es un espíritu de un difunto el que nos habla; sino el mismo Satanás. "No sea hallado en ti quien haga pasar su hijo o su hija por el fuego, ni practicante de adivinaciones, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni fraguador de encantamientos, ni quien pregunte a pitón, ni mágico; ni quien pregunte a los muertos. Porque es abominación a Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios las echó de delante de tí." (Deut. 18:10-12).

Después que una persona muere; no regresará más a su casa, ni a sus familiares y amigos; ni a molestar, ni a consolar: "La nube se consume, y se va: así el que desciende al sepulcro no subirá; no tornara mas a su casa, ni su lugar le conocerá más." (Job 7: 9-10). Dios, en su palabra nos dice que estas creencias serán las causas de apostasía y de que millones de personas sean engañadas. "El Espíritu Santo dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios." (1Tim.4:1).

Esos espíritus y sus médium son espíritus seductores. Están inclinados al engaño. Llevan a la gente a apartarse de la fe y proclaman doctrinas de demonios. Son espíritus obradores de milagros. Sus manifestaciones sobrenaturales apoyan sus engaños y les dan plausibilidad. (Mat. 7:22-23; 24:24; 2 Tes.2:9; Ap.13:13-14; 16:13-14).

La muerte de una persona es el proceso inverso a su creación. Cuando el hombre fue creado fue hecho del polvo. Después de darle forma, Dios puso en él el aliento de vida.

El hombre no era consciente, ni podia pensar, ni moverse hasta que Dios le dió el aliento de vida. Así, cuando el hombre muere, sale de él el aliento de vida, deja de pensar, de moverse, queda totalmente inconsciente, y su cuerpo vuelve al polvo de donde vino.

Exactamente como dice Dios: Al morir el hombre duerme "el sueño de la muerte" (Sal.13:3). Y debido a que es un "eterno sueño" (Jer.51:39) el hombre queda inconsciente hasta el día de la resurrección (Ju.5:28-29); por lo tanto, no puede haber comunicación entre los muertos y los vivos.

Si somos inmortales; ¿para qué murió Cristo? La doctrina de la inmortalidad del alma anula la doctrina de la resurrección y de la segunda venida de Cristo Jesús. Cuando leemos Juan 14:1-3: "No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mi.

En la casa de mi Padre muchas moradas hay. De otra manera os lo hubiera dicho. Voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo; para que donde yo estoy, vosotros también estéis."

¿A qué va a venir Jesús, si cuando morimos nos vamos derechito al cielo?, el versículo es claro al decir que El vendrá otra vez y tomará los que son suyos. Pero hay muchas iglesias cristianas que enseñan que cuando morimos nos vamos directo al cielo y que allá estamos sin forma, en un lugar del cielo como un almacén, donde Dios va guardando las almas de las personas a medida que van llegando de la tierra al morir.

El mismo Jesús enseño que el alma es la persona viva; comparemos dos textos de los labios de Jesús: "Porque ¿Qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo y se perdiere a sí mismo, o corriere peligro de sí?" (Luc.9:25); "Porque ¿de qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y perdiere su alma? O ¿Qué recompensa dará el hombre por su alma?" (Mat.16:26). En estos dos versículos, Jesús habla de lo mismo y es claro que el alma es el individuo; bíblicamente el alma es la persona, es la vida "Oh Jehová, hiciste subir mi alma del sepulcro, dísteme vida, para que no descendiese a la sepultura." (Sal.30:3). Notemos que el alma en este versículo es la vida, y que no baja del cielo; sino que sube del sepulcro.

Una y otra vez; en toda las Santas Escrituras se sigue la misma línea de pensamiento: los muertos nada saben, el hombre ni es inmortal, ni tiene un alma inmortal, la muerte es un sueño donde estamos inconscientes. Notemos otro versículo: "Y Jehová dijo a Moisés: He aquí tu vas a dormir con tus padres, y este pueblo se levantará y fornicará tras los dioses ajenos de la tierra adonde va, en estando en medio de ella; y me dejará, e invalidará mi pacto que he concertado con él" (Deut. 31:16). Jehová le dice a Moisés que él va a "dormir con sus padres" (morirá), lo mismo que Aarón, el hermano de Moisés, (Num. 20:12; 27:13), notemos que va a dormir con sus padres, con sus pueblos, lo que quiere decir que los padres de Moisés, que habían muerto muchos años atrás, no estaban en el cielo, disfrutando del paraíso; no estaban en espíritus ,esperando el día que Dios les diera otro cuerpo, sino durmiendo en el sepulcro. En este versículo, Dios le dice a Moisés que va a "dormir", pero leamos el Cap. 34: 4-6: "Y díjole Jehová; Esta es la tierra que juré a Abrahán, Isaac y a Jacob, diciendo: A tu simiente la daré. Hétela hecho ver con tus ojos, más no pasarás allá. Y murió allí Moisés siervo de Jehová, en la tierra de Moab, conforme al dicho de Jehová. Y enterrólo en el valle, en tierra de Moab, enfrente de Bet-peor; y ninguno sabe su sepulcro hasta hoy." En el Cap. 31, "Moisés va a dormir" y en el Cap. 34, "Moisés muere", es evidente que la Biblia compara la muerte como un sueño inconsciente. Pero esto no termina aquí; leamos lo que nos dice el libro de Judas: "Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando sobre el cuerpo de Moisés, no se atrevió a usar de juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda" (Judas: 9). Jesús bajó del cielo a resucitar a Moisés! ¿Cómo es posible esto?.

¿Acaso no se fue Moisés al cielo cuando murió?; Moisés esta en el cielo hoy, porque Jesús, después de Moisés morir lo resucitó.

Pero esto tampoco termina aquí; Elías fue trasladado vivo al cielo: "Y aconteció que, yendo ellos hablando, he aquí, un carro de fuego con caballos de fuego aparto a los dos, y Elías subió al cielo en un torbellino. Y viéndolo Eliseo, clamaba: Padre mió, padre mió, carro de Israel y su gente de a caballo. Y nunca más le vio, y trabando de sus vestidos, rompiolos en dos partes." (2 Rey. 2:11-12). Elías se fue al cielo con todo y cuerpo; no fue su alma inmortal la que salió volando, fue Elías entero, y si Eliseo no le traba el vestido se va con todo y ropa. En el cielo no están los espíritus como éter, inmateriales; los seres celestiales tienen cuerpos y formas.

Pero esta historia aún continua; en la transfiguración de Jesús cuando estaba en esta tierra, bajan del cielo dos personajes muy peculiares; leamos: "Y seis días después, Jesús toma a Pedro, y a Jacobo, y a Juan su hermano, y los lleva aparte a un monte alto. Y se transfiguro delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos fueron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él." (Mat. 17:2). Moisés, que había sido resucitado y llevado al cielo por Jesús; y Elías que había sido trasladado al cielo sin ver la muerte. Es en base a este suceso que el apóstol Pablo se refiere al decir: "Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen (muertos en Cristo); que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. (Muertos sin Cristo). Porque si creemos que Jesús murió y resucito, así también traerá Dios con él a los que durmieron con Jesús. Por lo cual, os decimos esto en palabra del Señor; que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no seremos delanteros a los que durmieron. Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitaran primero.

Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes a recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor." (1 Tes. 4:13-17). Moisés, representa a aquellos que murieron en Cristo y que serán resucitados cuando el Señor venga por segunda vez. Elías representa a aquellos fieles hijos de Dios que estarán vivos cuando Cristo venga.

Es en la Biblia que debemos de creer; no es en el pastor de la iglesia, o el cura, o el maestro. Es sólo en la Santa Palabra de Dios. En un "así ha dicho Jehová".

Es nuestra salvación la que esta en juego. Por más cariño o amor que le tengamos a una persona, ésta no debe de tomar el lugar de Dios y creer más en las palabras de esa persona que en lo que nos dice nuestro Creador. Puede una persona tener la mejor intención del mundo; y tratar de darnos su propia opinión en cuanto a asuntos de religión, pero si no habla de acuerdo y en base a la palabra de Dios; no debemos creerle. Esto es un asunto de vida o muerte: la vida eterna o la muerte eterna. La pareja en el edén le creyó a la serpiente, y cosecharon dolor y muerte. Así mismo hay millones de personas que se han perdido por creerles a otros.

La Santa Biblia es la palabra de Dios; y tenemos que dejar que ella nos enseñe la voluntad de Dios, debemos de estudiarla por y con fe; y sobretodo aceptar sus enseñanzas. Al estudiarla; debemos de hacerlo con el deseo de aprender de Dios; de su voluntad y su amor. No debemos de forzar textos para apoyar nuestras opiniones preconcebidas, añadir frases e ideas que no están escritas en sus páginas.

Dejemos que nos enseñe las cosas de Dios; para poder moldear nuestro carácter y ser santificados. Debemos escudriñarla; estudiarla, hacerle preguntas. Cuando el joven rico se acercó a Jesús, para saber como alcanzar la vida eterna, Jesús le responde: "Y él le dijo: ¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?" (Luc. 10:26); o sea que debemos de aprender como estudiar la Santa Biblia, como la leemos. Tenemos que fijarnos en las palabras, en los verbos, y en el tiempo de conjugación; en la audiencia a quien se habla, quien es el que habla y a quien. Recordemos la historia del Etíope eunuco como lo narra el libro de Hechos 8: 26-39; y notemos algunos puntos importantes. Nos dice la Biblia que el Etíope venia de adorar en Jerusalén y leyendo al profeta Isaías. Dios, mando a Felipe a que instruyera a este hombre que quería ardientemente conocer a Jesús. El versículo 30 nos dice que Felipe le dijo: "Mas ¿entiendes lo que lees?; o sea que el propósito de Dios es que entendamos su palabra; porque cada persona que quiera saber la voluntad de Dios; conocer sus leyes y el evangelio eterno de Cristo Jesús; recibirá de Dios el entendimiento de su palabra. El versículo 35 nos dice: "Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús". Esto es muy interesante; primeramente, notemos que Felipe comienza "desde" esta escritura (hoy diríamos versículos); a explicarle al Etíope, versículo tras versículo, comparando un texto con texto; permitiendo que la Biblia se explique ella misma, todo lo que las escrituras decían de Jesús. Y el Etíope estaba estudiando parte del Antiguo Testamento, y de ahí Felipe le anunció el evangelio de Jesús. "Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí." (Ju.5:39). Toda la Biblia habla de Jesús; en cada página de ella está revelado Cristo Jesús, y el propósito de ellas no es enseñarnos como alcanzar la vida eterna, sino; darnos a conocer al Dador de la vida.

El libro de Lucas en el capítulo 24, y a partir del versículo 13; encontramos dos historias bien significativas. Jesús se llega a dos de sus discípulos que están tristes por las cosas que habían acaecido. Jesús, se acerca a ellos y empieza a hablarles; y el versículo 27 nos dice: "Y comenzando desde Moisés, y todos los profetas, declarables en todas las Escrituras lo que de él decían"; mas adelante en los versículos 44-45, leemos: "Y él les dijo: Estas son las palabras que os hable, estando aun con vosotros; que era necesario que se cumpliesen todas las cosas que están escritas de mí en la ley de Moisés, y en los Profetas, y en los Salmos. Entonces les abrió el sentido, para que entendiesen la Escritura." Toda la Biblia nos enseña de Jesús; desde Moisés (Job, Génesis, Éxodo, Levítico, Deuteronomio, Números); todos los profetas (Jueces, Josué,…..Malaquías, etc.); los Salmos; encontramos la gracia y el completo evangelio de Jesús. Dios es el que da entendimiento para entender su palabra (vers. 45). Desde los primeros corderos que fueron sacrificados por Adán y Eva; y que con sus pieles fueron vestidos por Dios; el sacrificio de Abel; porque "Cristo es el cordero que fue inmolado desde la fundación del mundo" (Ap.13:10); la Simiente que fue prometida a los patriarcas; el sacrificio de Isaac; el simbolismo en el nacimiento de Moisés; el cordero de la Pascua; la nube que protegió al pueblo de Israel de los egipcios y en el desierto; el Maná que cayo del cielo, la Roca de donde manó el agua; el Agua que brotó de la peña; la serpiente que levantó Moisés; la Santa Ley que simboliza el carácter de Dios; los sacrificios y las leyes ceremoniales que simbolizaban el sacrificio de nuestro Salvador; el Santuario Terrenal { con el Altar de sacrificios (símbolo de su muerte redentora); el Lavacro (simbolizando su resurrección); la Mesa de los Panes de la Proposición (símbolo de su sustento hacia nosotros y de la Santa Biblia); el Candelabro (símbolo del Espíritu Santo que es derramado sobre sus hijos por él para vencer al pecado); el Altar de incienso (símbolo de su intersección por nosotros frente a Dios); el Arca del Pacto (donde están los Diez Mandamientos, y que son el fundamento del trono y del gobierno de Dios); la Santa Shekinah, que se posaba en el Arca y en medio de los querubines }.

Los Salmos, que muchos de ellos profetizan su misión llevada a cabo cuando estuvo en esta tierra; y la forma en que nos protege ahora; la historia de Job; el libro de Ester; todas las profecías de todos los profetas.

La Santa Biblia en su totalidad, nos habla de Jesús. En cada página de ella encontramos a Jesús; los evangelios; las cartas de pablo, Juan, Santiago, Judas, Pedro. Hasta el ultimo libro de la Biblia, el Apocalipsis o Revelación nos habla de Jesús: "La revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan." (Ap1:1). El tema central de los 66 libros de la Biblia es Jesús.

Muchos hoy enseñan que no tenemos que estudiar el Antiguo Testamento porque eso era para los judíos, que hoy estamos bajo un nuevo pacto, que el A. Testamento es letra pero el Nuevo es gracia; y que el Nuevo fue escrito para los cristianos. Pero los sucesos que hemos leído del Etíope y de Jesús; Felipe le predicó el evangelio de Cristo al Etíope del libro de Isaías, Jesús les hizo entender a los discípulos que todas Las Escrituras, hablan y enseñan el evangelio de Cristo. Y el evangelio de Cristo se basa en la gracia y la misericordia, pero, ¿Cuáles Escrituras?. El Antiguo Testamento.

Pablo dice: "Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar; para reargüir, para corregir, para instruir en justicia." (2 Ti. 3:16). ¿Cuál Escritura es inspirada, si cuando Pablo le escribió esto a Timoteo, el Nuevo Testamento no existía?.

Jesús dijo: "Escudriñad las Escrituras". ¿Cuáles eran las Escrituras que Jesús mandó a escudriñar? No nos dejemos engañar. Este es uno de los métodos que Satanás siempre ha usado y seguirá usando hasta el fin: torcer, quitar, agregar, citar fuera de contexto la Palabra de Dios. Lo hizo con la pareja en el Edén; lo hizo con Jesús en la tentación; lo hizo con el pueblo de Israel, porque aunque toda la Escritura habla de Jesús; aunque todas las profecías apuntaban al primer advenimiento del Mesías en la persona de Jesús; Satanás llevó al pueblo a tergiversar y mal interpretar las Escrituras y a confiar en "doctores de la ley". Que cuando Jesús vino, su propio pueblo no lo estaba esperando, su propio pueblo no lo reconoció, y su propio pueblo lo rechazó.

Dios es el "mismo hoy, mañana y siempre". El "no cambia". No es que antes él salvaba, y perdonaba de una forma y ahora lo hace de otra forma. Es por gracia, así fue con Adán y Eva; así fue con Moisés y Elías, con los apóstoles y con nosotros hoy.

Sólo a través del estudio de la Santa Biblia es como no seremos engañados y seremos santificados: "Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad." (Ju. 17:17).

Pero tampoco Satanás cambia; y así mismo, usando sus mismos métodos: cambiando y dando una falsa interpretación de las Escrituras que son la palabra de Dios; haciéndole creer al mundo que puede alcanzar la salvación con sus "hojas de higuera", engañando al mundo a creer que puede hablar con los muertos y que el alma es inmortal. Satanás quiere que el mundo rechace la doctrina bíblica de la resurrección de los muertos, porque esta es una doctrina básica del evangelio de Cristo. "Y si Cristo es predicado que resucitó de los muertos, ¿Cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos?

Porque si no hay resurrección de muertos, Cristo tampoco resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. Y aun somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él haya levantado a Cristo; al cual no levantó, si en verdad los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aun estáis en vuestros pecados. Entonces también los que durmieron en Cristo son perdidos. Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, los mas miserables somos de todos los hombres." (1 Co.15:12-19). ¿Lo notamos?. Los muertos esperan la resurrección, así mismo como el mismo Cristo fue resucitado. Y si no es así; pobre de nosotros aun estamos en pecados y perdidos. Pero: "Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados. Mas cada uno en su orden: Cristo las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida." (1Co. 15:20-23).

¿Notamos?; una y otra vez, los muertos resucitarán en su orden cuando Cristo venga; creer que el alma es inmortal es negar la resurrección de los muertos y la gloriosa segunda venida de Cristo Jesús; y lo que es mas triste; al igual que el pueblo de Israel; aunque todas las profecías y señales apuntan al cercano y seguro retorno de Jesús en gloria a esta tierra; el mundo no lo está esperando. "Los vivos saben que han de morir, pero los muertos nada saben." (Ecl. 9:5).

 

¿QUE NOS SUCEDE AL MORIR?

Volvamos otra vez al relato de Génesis 2:7: "Formó, pues, Jehová Dios la hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fue el hombre en alma viviente."

La Biblia describe que Dios formo al hombre en la misma forma que un alfarero hace su obra. Dios, toma barro o lodo. (Job.10:9; 33:6; Isa.64:8); y hace, forma una figura humana de tamaño natural, y va formando los órganos; el cerebro, los intestinos, ojos, lengua, etc. Después que la figura del hombre esta formada, sopla aliento de vida en las narices del hombre, y todos los órganos del hombre empiezan a funcionar con el aliento de vida; el corazón empieza a latir cuando parte del agua que tenia el barro se convierte en sangre (como el primer milagro de Jesús en esta tierra: convertir el agua en vino, el cual representa su sangre derramada por nuestros pecados. (Ju.2:7-8)); y la sangre es bombeada por el corazón al resto del cuerpo. El cerebro empieza a funcionar y Adán, abre los ojos y por primera vez observa su entorno.

Empieza a sentir la brisa del Edén; a escuchar los pájaros y el sonido del agua corriendo por el rió. Siente el calor del sol, observa todo lo que le rodea; ve a los animales y se percata de que ellos no son como él. El es diferente; a lo mejor todavía no se ha visto reflejado en la superficie de un manantial, pero él ve sus manos, sus pies, toca su cabeza, su cuerpo y comprende; que aunque él no es el único ser viviente en el Edén; él es diferente.

La creación del hombre es algo asombroso; incomprensible para nuestras mentes finitas. Adán fue creado adulto, no tuvo niñez; y también fue creado sin personalidad, sin identidad. Sin carácter.

Adán, lo mismo que Eva; empezó a crear su identidad, su individualidad, su personalidad, su carácter; cuando comienza su mente a procesar, a analizar toda la información que recibía de sus sentidos. Recibe información de su Creador, de que él es un hombre, de que fue creado por Dios para gobernar toda la creación, de que todo cuanto él veía a su alrededor era suyo como muestra del gran amor de Dios.

Su mente, poderosa, perfecta, diseñada por Dios para funcionar miles de veces mejor que la nuestra, empieza a almacenar todo lo que oye, ve, palpa y siente. Va creando en su cerebro las memorias permanentes. Reacciona a cada estimulo externo con un pensamiento y acción interna; y poco a poco va el hombre formando su carácter. Lo mismo pasa con la mujer; y ambos crean identidades, personalidades diferentes. Ambos crean su propia individualidad.

El mismo proceso ocurre con nosotros hoy; al nacer un niño, su cerebro reacciona a cada estimulo que recibe; y al cabo de los primeros cinco años, el niño ha creado su propia identidad, su carácter, el cual tiene pocas modificaciones a lo largo de su vida. "Instruye al niño en su camino, aun cuando fuere viejo no se apartara de el." (Pro.22:6).

"Cada cabeza es un mundo". Dice el refrán, cada uno de nosotros somos diferentes, vemos las mismas cosas en la mayoría de los casos diferentes; y apreciamos las cosas también diferentes. Tenemos nuestra propia identidad, personalidad, nuestro propio carácter, que formamos a través de toda la información que nos llega del mundo exterior y a las reacciones internas provocadas por esa información. Aprendemos a amar, a odiar, a tener prejuicios; aun después de adultos tenemos temor de la oscuridad, a sabiendas de que no esta el "cuco"; porque en algún momento de nuestras vidas, relacionamos la oscuridad con el famoso "cuco". Aprendemos a murmurar, a envidiar, a matar, todos nuestros sentimientos, emociones y aún la forma de pensar es aprendida.

Y al igual que Adán, cuando fue creado; debemos de aprender a amar a nuestro creador.

"Dejad a los niños, y no les impidáis venir a mi; porque de los tales es el reino de los cielos." (Mat.19:14); "Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos. Y dijo: De cierto os digo, que si no os volviereis, y fuereis como niños, no entrareis en el reino de los cielos." (Mat. 18: 2-3). "Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios." (Ju.3:3). Debemos de ser como niños, "nacer de nuevo", ser "recreados" otra vez por Dios. Para que él nos reeduque, nos enseñe a amarlo, amar a nuestro prójimo, a sacar los prejuicios y complejos de nuestras vidas, a sentir y a pensar en forma diferente. A construir un nuevo carácter.

Y es estudiando la palabra de Dios, como aprendemos la educación del cielo.

Meditando en sus enseñanzas como comenzamos a pensar diferente, a poner nuestra mente en otra esfera, en cosas nuevas y más nobles; y de esa forma, esos nuevos pensamientos, van creando en nosotros nuevos sentimientos, nuevas emociones, y nuestro Dios, a través de su Santo Espíritu, va construyendo en nosotros un nuevo carácter. Y nos empiezan a gustar nuevas cosas, nuestra conversación se hace diferente, comienza una nueva relación con Jesús, y comenzamos a conocerlo en una forma que no entendíamos antes, nos llega un deseo inmenso de hablar con Dios a través de la oración; y el nos contesta a través de su palabra, la Santa Biblia; y las verdades del evangelio; las historias de sus paginas cobran vida y nos dan vida interna también.

Nos sentimos libres, porque Jesús nos ha liberado, porque hemos conocido la verdad: "Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará." (Ju. 8:32). Se fueron al pasado los complejos, los prejuicios, las envidia, el temor, la ansiedad; porque ha nacido en nosotros la esperanza de la salvación. Jesús, al reeducarnos, no sólamente nos libera de nuestra vida pasada, sino también del pecado: "Jesús les respondió; De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, es siervo de pecado. Y el siervo no queda en casa para siempre; el hijo queda para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres." (Ju. 8:34-36). Debemos de formar un carácter digno del cielo, porque es lo único que llevaremos al cielo de esta tierra; porque Dios, en la resurrección nos dará un cuerpo nuevo (1Co.15).

Adán murió de 930 años, prueba de que la serpiente Satanás, no habló con la verdad. Al morir, ya tenía su identidad, personalidad, su carácter individual. Al igual con cada persona que muere, ya tiene su carácter formado, su identidad, su "genio y figura hasta la sepultura". Pero, ¿Qué sucedió con la individualidad de Adán, con su personalidad, con su carácter y con el de todas las personas que han muerto?

Son preservados por Dios en el cielo. ¿Dónde? En los libros de las memorias.

Dios guarda un registro exacto de cada uno de nosotros en el cielo. Cada acción, cada pensamiento, cada palabra, todo; es registrado en los libros. "Mis huidas has tu contado. Pon mis lágrimas en tu redoma. ¿No están ellas en tu libro?" (Sal.56:8); "Entonces los que temen a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre."(Miq.3:16); "Mas yo os digo, que toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado." (Mat. 12:35-36). "Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagara a cada uno conforme a sus obras." (Mat. 16:27).

Analicemos Ap.22:12; "He aquí, yo vengo presto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según fuere su obra." ¿Qué es lo que determina la recompensa, y cuando ésta será dada?

Leímos en Mateo, capítulos 12 y16, que Jesús pagará a cada uno de nosotros, de acuerdo a nuestras obras, palabras; inclusive nuestros pensamientos y sentimientos ocultos: "El fin de todo discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, el cual se hará sobre toda cosa oculta, buena o mala." (Ecl. 12:13-14).

La Biblia nos enseña que Dios hará un juicio de toda la humanidad; (Mat. 2:7l; 10:15; 11:22,24; 12:41-42; Mar. 3:29; Ju. 16:8; Ro. 3:19; Heb. 6:2; 2Pe. 2:4,9; 1Ju. 4:17; Jud. 6); donde cada uno de nosotros; cada persona que haya vivido en este mundo tendrá que comparecer: "Porque es menester que todos nosotros parezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que hubiere hecho por medio del cuerpo, ora sea bueno o malo." (2Co.5:10). Cuando empieza el juicio en el cielo; no estamos presentes físicamente allá; pero estamos presentes, a través de nuestros registros, nuestros archivos, que se han escrito con todos los detalles concernientes a cada instante de nuestras vidas.

Daniel 7:9-10 nos dice: "Estuve mirando hasta que fueron puestas sillas, y un Anciano de gran edad se sentó, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su silla llama de fuego, y sus ruedas fuego ardiente. Un rió de fuego procedía y salía de delante de él, millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él. El Juez se sentó, y los libros se abrieron."

Por eso es que la falsa doctrina de la inmortalidad del alma, y de que los muertos no están muertos; es diabólica. No solamente, niega la resurrección de los muertos; la pronta segunda venida de Cristo Jesús; sino, también el juicio. Si creemos que una persona al morir, se va al cielo o al infierno; o si va a reencarnar en otra forma de vida; ¿para qué un juicio; si esa persona ya fue recompensada cuando murió? Entonces, si no hay un juicio por parte de Dios; ¿para que prepararnos, no sólo para estar esperando a Cristo en su segunda venida; sino también para el juicio? Y algo peor también; un juicio se lleva a cabo porque ha habido un quebrantamiento, una violación a la ley; pero; ¿Cuál ley? La ley de Dios. Entonces, al negar, la existencia del juicio de Dios; también negamos la existencia o vigencia de la Ley de Dios. "Así hablad, y así obrad, como los que habéis de ser juzgados por la ley de libertad." (Sant.2:12). Es en base a la obediencia o desobediencia, a la santa ley de Dios, que el juicio es llevado a cabo; pero Satanás, no sólo engaña al hombre en cuanto a la inmortalidad del alma y del verdadero estado de los muertos, sino; también en cuanto a la vigencia de la ley de Dios. Las grandes mentiras expresadas por la serpiente en el Edén, tienen como propósito, apartar a toda la humanidad del verdadero camino hacia Dios, de su verdadero carácter. Satanás proyectó a Dios en el Edén, como mentiroso, engañador, egoísta y tirano; que demanda de sus criaturas una obediencia absoluta porque si no, viene el castigo.

Cuantas personas ven al Creador de esa misma manera hoy. ¿Cuantos se preguntan por que Dios no creó al hombre con la facultad de no pecar? Pero no queremos entender que Dios nos ama tanto que nos creó con libre albedrío, nos dotó de voluntad propia, nos hizo seres humanos y no robots, que son programados para hacer lo que el programa almacenado en la memoria les dicta. ¿Quién quiere ser una computadora? Que es el aparato más estúpido que existe; pues solamente tiene una sola funcion: hacer lo que se le dice; ejecutar el trabajo para lo cual fue hecha; sin sentimientos ni emociones; inclusive sin el conocimiento de su propia existencia. Nuestro Creador, al dotarnos de voluntad propia, del poder para elegir, de sentir, de pensar por nosotros mismos, de saber que estamos vivos y de desear seguir viviendo, nos demostró cuanto nos ama; y también cuanto nos respeta; respeta nuestras decisiones y deseos: "He aquí, yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo." (Ap.3:20). El no forza la entrada, está a la puerta de nuestro corazón tocando incesantemente que lo dejemos entrar. Pero su toque es un toque de amor. En la antigüedad, en los países orientales, como hoy en día, el cenar con alguien es símbolo de amistad y confianza, de amor, respeto y estimación mutua. Esa es la clase de relación que nuestro Padre quiere con nosotros. Dios no nos trata como meras criaturas, sino como parte de él mismo; pues nos ve como "la niña de sus ojos" (Zac. 2:8), porque lo entregó todo por nosotros:(Ju.3:16); con el fin de que seamos, no criaturas, sino hijos: "Mas a todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su Nombre." (Ju.1:12).

Muchos han predicado hasta el extremo el gran amor de Dios y se olvidan de su justicia; predican que él nos acepta como somos, y que podemos estar siempre seguros de su amor por nosotros. "Cristo te ama; él murió por ti, eres salvo, te acepta como tu eres."

Y esto es cien por ciento cierto; pero esto es solo la mitad del mensaje de Dios. Frente a Dios; decir una verdad a medias es mentir. Se ha sobre predicado tanto el amor de Dios, que muchos hoy se preguntan, ¿Cómo es posible que si Dios nos ama tanto nos condene?

¿Qué nos dé la retribución de nuestros pecados? Si Dios "es amor", él no nos va a condenar con la muerte eterna. ¿Ves? Volvemos otra vez a las mentiras de Satanás en el Edén: "no moriréis"; Dios no los va a condenar, él los ama tanto que pasará por alto sus pecados.

Dios nos acepta como somos, donde y como estamos; pero no nos deja como somos: "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad." (1Ju.1:9). Jesús nos acepta como somos; pero, no nos deja como somos; también nos limpia, nos justifica por la fe en él: (Ro.5:1); también nos santifica: (1Ju.3:1-3).

Es verdad que Dios nos ama tanto que entregó su único hijo en la cruz (Ju.3:16), por sacrificio de nuestros pecados. Pero por ese sacrificio de amor, Jesús pagó las exigencias de la quebrantada ley de Dios; nos olvidamos que Jesús tuvo que morir en la cruz en el lugar de Adán y Eva y el nuestro; porque ellos y nosotros hemos violado la ley de Dios, la cual requiere la muerte del pecador. En la cruz, el amor y la justicia se encontraron.

El mismo creador, quien dió su ley a nuestros primeros padres y a nosotros, tuvo con su muerte en la cruz, que pagar los requerimientos de su propia justicia. Dios es amor, es verdad; y también es justo. La justicia de Dios demanda la muerte del violador de su santa ley que es la base de su gobierno, y esa justicia fue satisfecha por Jesús con su muerte por nosotros en la cruz. La cruz nos es la prueba real de que Dios es amor. Pero también la prueba real de no dejará impune al transgresor de su ley.

Si Dios permitió que su propio Hijo, sin culpa, sin pecado; muriera y pagara la deuda del pecado. ¿Qué nos hace pensar que podemos vivir hoy mancillando la ley de Dios impunemente; aprovechándonos, para beneficio propio, del amor de Dios, para vivir como nos de la gana? "En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino que él nos amó a nosotros, y ha enviado a su Hijo en propiciación por nuestros pecados."(1Ju.4:10). "Nosotros le amamos a él. Porque él nos amó primero." (1Ju.4:19).

Amor con amor se paga; Dios, nos amo primero, y su amor despierta en nosotros amor hacia él. Pero nunca el hecho de que Dios nos ame; es una carta de licencia para vivir sin obediencia. Reclamamos las promesas de Dios en base al amor que él nos tiene; sabemos que es su amor, hacia nosotros, lo que impulsa a nuestro Creador a bendecirnos y protegernos, y al final darnos la vida eterna, y ¿esperamos que Dios nos de todo eso y continuar viviendo una vida pecaminosa? Eso no es tan solo presunción; es chantaje. La salvación es gratuita para cada uno de nosotros; pero a Dios le costo un alto precio. La muerte que debíamos pagar tú y yo, él la pago al entregar su vida por nosotros.

Y es la Santa Ley de Dios, aun vigente, la base de su juicio.

Solo una mente como la de Satanás pudo haber elaborado una doctrina con tanta falsedad y engaño, con el fin de que se pierdan millones de personas. El tiene un engaño preparado para cada generación; antes del primer advenimiento de Jesús, engañó a la nación judía a esperar un rey literal, quien los libraría de sus enemigos literales, para establecer un reino mesiánico literal, cuando Jesús les había dicho: "mi reino no es de este mundo". Aun cuando todas las profecías bíblicas apuntaban, señalaban el día, la ciudad, el momento en que el Mesías iba a venir al mundo; "a lo suyo vino, y los suyos no le recibieron." (Ju.1:11). ¿Por qué?; por una falsa interpretación profética. Satanás estudia la Biblia; no para salvarse, sino para contrarrestar el plan de Dios; y levanta falsos maestros que enseñen falsas doctrinas para alejar al mundo de Dios. El ya fue juzgado en el cielo, hallado culpable y condenado: "Ahora es el juicio de este mundo, ahora el príncipe de este mundo será echado fuera." (Ju.12:31). Y su sentencia será ejecutada cuando Jesús venga.

Los métodos de engaño de Satanás son los mismos: Poner dudas en nuestra mente acerca de Dios; torcer la palabra de Dios; citar fuera de contexto la palabra de Dios; usar a otras personas para hacernos desobedecer a Dios; controlar nuestras emociones y pensamientos. Son los mismos métodos, no los varia porque siempre les han dado resultados. Cuando Jesús vino por primera vez; ¿Quién lo estaba esperando?; cuando "la luz verdadera, que alumbra a todo hombre que viene a este mundo." (Ju.1:9); nació; ¿Quién lo notó; quién le dio la bienvenida? Unos pastores que estaban en el campo y unos magos orientales (a propósito; ni siquiera eran judíos), fueron los únicos que se dieron cuenta del mayor suceso que jamás haya ocurrido en esta tierra. Los pastores lo supieron porque ellos anhelaban la venida del Mesías; los magos lo supieron porque estudiaban las profecías que señalaban el nacimiento del Mesías. Pero los dirigentes religiosos, quienes eran "doctores de la ley", maestros que enseñaban a otros, no lo supieron. Y el pueblo tampoco lo supo porque era enseñado por esos maestros falsos. Jesús vino a salvar al mundo de sus pecados, a rescatar lo que se había perdido desde el Edén, a reconciliar al hombre con Dios; a unir al mundo con Dios.

¿Y tú crees que hoy es diferente? Satanás sigue estudiando las profecías, y él sabe que su fin está cerca, pues la segunda venida de Cristo esta a las puertas: "Sed templados, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando a quien devore." (1Pe.5:8); "Por lo cual, alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. Ay de los moradores de la tierra y el mar! Porque el diablo ha descendido a vosotros, teniendo grande ira, sabiendo que tiene poco tiempo." (Ap.12:12). ¿Sabe Satanás que Cristo viene pronto? Claro que si! ¿Sabe que le queda poco tiempo? Claro que si! ¿Y qué esta él haciendo? Lo mismo que hizo en el pasado, levanta maestros religiosos para que enseñen falsas doctrinas y una falsa interpretación profética. ¿El mundo espera hoy a Jesús? ¿El mundo cree en el pronto retorno de Cristo?

Para millones de personas no existe Dios; y al no creer en Dios, ni creen en su venida ni les importa el juicio; para otros millones Cristo ya vino en una "venida invisible", siendo clara la Biblia al decir: "He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le vera, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentaran sobre él. Así sea." (Ap.1:7).

Pero según los que enseñan esta doctrina, uno lo vera con "los ojos del alma". ¿Usted sabia que el alma tiene ojos? No es una burla; pero notemos que el pasaje es claro: "todo ojo le vera"; ¿dice el texto que es con los ojos del alma? No. Entonces, ¿Es esto agregarle palabras a la Biblia que no tiene; enseñar algo que la Biblia no dice? Claro que si. Hay más de mil millones de personas en el mundo hoy que son religiosas, pero que creen en muchos dioses, y como son tantos dioses, ninguno de ellos vendrá sino que; uno debe de purificarse para ir a ellos. Para otros millones de personas, la ciencia, la educación y el orden traerán prosperidad y paz y la tierra será un paraíso. Otros tantos millones, cristianos; creen que la iglesia será raptada al cielo, y por lo tanto, aunque dicen creer en el segundo advenimiento de Cristo; lo mas importante para ellos es el rapto, no creen en la resurrección de los muertos; porque para ellos cuando una persona muere, si fue bueno, va para el cielo; si fue malo, para el infierno a quemarse eternamente, y el juicio. ¿Cuál juicio?, si Dios te va a dar tu paga cuando te mueras.

Millones mas, son religiosos; cristianos, no cristianos; porque según ellos, "Dios es el mismo pero con diferentes nombres, no importa lo que tu creas, en no haciéndole daño a nadie", todo esta bien; estos meditan y le cantan a OM, la energía interior y se van "purificando, haciéndose perfectos", para alcanzar el "nirvana"; y cuando se les pregunta por Cristo; ¿Cristo? Mi hermano si todos somos "Cristos". Porque para ellos hay muchos Cristos; el primero fue Adán; después del diluvio, Moisés; después Buda; Jesús; Mahoma; y hoy en día hay dos: Maitreya y Shri Sai Baba. ¿Y el juicio? ¿Pero, tú estas loco? El amor lo domina y llena todo; cuando tu alcanza el nirvana ya tu eres dios, y Dios no puede ser juzgado. Eso es lo que enseñan.

En la antigüedad; todos los caminos conducían a Roma; pero en todo momento de la historia de la humanidad; no todos los caminos conducen al cielo: "Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan." (Mat.7:13-14). "Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie viene al Padre, sino por mí." (Ju.14:6).

"Y en ningún otro hay salud; porque no hay otro Nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos." (Hech.4:12).

Solo en Jesús, hay salvación; solo por él y a través de él alcanzamos el cielo; pues solo él es la escalera que conecta al cielo con la tierra.

¿En que se basan todas estas doctrinas? En la creencia de la inmortalidad del alma, en creer que los muertos no están muertos. Las grandes mentiras que Satanás dijo en el Edén; "no moriréis; mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojo, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal". Todas las falsas doctrinas se basan en estas mentiras. Imagínate un joven en el medio oriente, de descendencia humilde; el quinto o el octavo de su casa; con pocos recursos, como realmente viven millones de personas en esa área. Con pocas esperanzas de mejorar su situación, económica, sentimental, espiritual; de él y su familia. Es "educado" (enseñado, ¿recuerdas como se forma el carácter? Aprendizaje); que, si él se coloca en el cuerpo una bomba, y se suicida matando a los enemigos de Alá; su familia será ayudada económicamente; él será un mártir y su foto la mostraran en cada manifestación que se haga. Y que se va derechito para el paraíso, sin escala; además Alá le dará como premio 72 vírgenes para el solito. Wao! ¿Quién no se pone una bomba con esa creencia?

Si esto fuera cierto, el paraíso esta lleno de mujeres. ¿Qué le darán al que no se suicida?

Además, Alá discrimina, porque a las mujeres que hacen lo mismo no les dan ni un hombre ni siquiera para que les eche fresco. El Coran no enseña eso. Estas son interpretaciones y enseñanzas falsas. Satanás tiene un engaño preparado para cada generación, para cada cultura, religión y para cada uno de nosotros. Sólo en Cristo está la verdad. Sólo hay una verdad y esa es la palabra de Dios.

Otros millones más; opinan que, el hombre ha evolucionado tanto, que estamos en la era del verdadero conocimiento, que podemos regirnos por nosotros mismos. Que no necesitamos ningún código de conducta moral, porque nuestra propia razón puede dictarnos lo que es bueno o malo. No profesan ninguna religión o filosofía en particular; toman lo que suena agradable del cristianísmo, budísmo, las religiones de la india, la astrología (que unos quince años atrás solo te decía el horóscopo; pero que hoy en día, te mezcla el horóscopo con las enseñanzas de otras religiones.), las filosofía china, en fin hacen un cóctel de teorías y doctrinas confusas. Estas personas son sus propios dueños.

Profesan creer en todo, porque; según ellos; no importa lo que creas, Dios es el mismo pero con diferentes nombres en las diferentes religiones y todas las doctrinas son buenas, vive como quieras, que tú eres lo suficientemente inteligente para seguir los dictados de tu corazón. ¿Desde cuando el corazón es confiable para tomar decisiones eternas?

"Engañoso es el corazón mas que todas las cosas, y perverso, ¿Quién lo conocerá?" (Jer.17:9).

Pero, ¿En qué se basan estas creencias? "Y seréis como dioses, sabiendo el bien y el mal". Esta mentira dicha por Satanás en el Edén, fue creída por nuestros primeros padres; y es creída hoy por millones de personas.

"sigue los dictados de tu corazón; eres un ser racional, no necesitas que alguien te diga lo que es bueno o malo; lo que es correcto o no; tu riges tu propio destino, no necesitas de reglas o normas, de ninguna ley, que controle tu conducta o deseos. Vives como quieras, al fin y al cabo, somos eternos, la gran mayoría de las filosofías y religiones enseñan que somos inmortales, que somos dioses y evolucionaremos a un estado superior; y la mayoría no puede estar equivocada". ¿Pero sabes qué?; la Biblia enseña que la mayoría nunca ha estado con Dios. "Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan." (Mat.7:13-14).

Por eso es de vital importancia que entendamos que el alma no es inmortal, que los muertos nada saben. Creer lo contrario, es negar la doctrina bíblica de la resurrección de los muertos, negar la segunda venida de Jesús en poder y gloria, y negar la existencia de un juicio en el cielo por Dios que se está llevando a cabo en estos momentos.

La doctrina de la resurrección es clara a lo largo de toda la Biblia; cuando Jesús va a resucitar a Lázaro le dice a Marta: "Dicele Jesús: Resucitará tu hermano. Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero." (Ju.11:23-24) ¿Cuándo Marta sabia que Lázaro iba a resucitar? Cuando Jesús venga por segunda vez a pagar a cada uno de nosotros según sean nuestras obras que han sido escritas en los libros.

"Dicele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que cree en mí, no morirá eternamente." (Ju.1125-26).

¿Aunque esté cómo? Muerto. ¿No morirá cómo? Eternamente.

Aparte de los libros que contienen una copia exacta de cada instante de nuestra existencia; todo lo que una persona haya sido en esta vida. Hay otro libro.

Leamos Daniel 12:1: "Y en aquel tiempo se levantara Miguel, el gran Príncipe que está por los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue después que hubo gente hasta entonces; mas en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallaren escritos en el libro."

¿Los nombres de quienes están escritos en el libro? "Así mismo te ruego también a ti, hermano compañero, ayuda a las que trabajaron juntamente conmigo en el evangelio, con Clemente también, y los demás mis colaboradores, cuyos nombres están en el libro de la vida." (Fil. 4:3). "Mas no os gocéis de esto, de que los espíritus se os sujetan; antes gozaos de que vuestro nombre esta escrito en los cielos." (Luc.10:20).

Este es el libro de la vida; y en él están escritos los nombres de todas las personas que una vez en su vida profesaron servir y creer en Dios. Si usted, alguna vez profesó el nombre de Dios; profesó creer en Cristo; su nombre está escrito en el libro de la vida.

¿Pueden los nombres; mi nombre o tu nombre ser borrado del libro de la vida? "Que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito. Y Jehová respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro." (Ex. 32:32). "El que venciere, será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles." (Ap.3:5). Si pecamos, y no confesamos nuestros pecados, nuestros nombres serán borrados del libro de la vida. Tenemos que destacar aquí otra vez; que en el juicio, nosotros no estamos presentes físicamente, sino en la forma de nuestros archivos o registros personales. Cuando llegue la hora de que seamos juzgados, nuestro nombre será llamado y al Juez se le entregara nuestro archivo personal. Fijémonos que el versículo de Ap. 3, dice que Jesús confesará nuestro nombre delante de su Padre y de sus ángeles si vencemos. Se enseña el mismo principio en Lucas 12:8: "Y os digo que todo aquel que me confesar delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios." ¿Por qué y donde tiene que confesar Jesús nuestro nombre? Porque se está llevando a cabo un juicio en el cielo.

Pero hacer de Jesús nuestro salvador, también lo hacemos nuestro abogado, quien nos representa en el juicio de Dios y confiesa que somos suyos delante de Dios y sus ángeles, pues hemos sido perdonados y la justicia de Cristo es imputada a nosotros. "Así dijo tu Señor Jehová, y tu Dios, el cual aboga por su pueblo: He aquí he quitado de tu mano el cáliz de aturdimiento, la hez del cáliz de mi furor; nunca más lo beberás." (Isa.51:22). "Abogaste, Señor, la causa de mi alma, redimiste mi vida." (Lam.3:58); "Hijitos míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos ante el Padre, a Jesucristo el justo." (1Ju. 2:1). El es nuestro abogado, que pelea nuestro caso, con su propia vida. Podemos estar seguros de que si ponemos nuestras vidas en él,

El nos defenderá hasta ganar nuestro caso, pues ya lo hizo una vez entregando su vida por nosotros en la cruz. No necesitamos dinero para contratarlo, él está siempre presto para ayudarnos, para escucharnos; ¿y sabes que?; la llamada es gratis, no te va a contestar la secretaria sino el mismo Jesús; desde que tu cojas el auricular de la oración, él empieza a escucharte, y cuando le dices, quiero que seas mi abogado, él responde, acepto el caso.

Porque él nos dice: "Y al que a mí viene, no le echo fuera." (Ju.6:37).

Imagínate lo que es ir a un juicio, donde todas las pruebas están en nuestra contra, y no tener quien nos ayude, quien crea en nosotros, un abogado que haga nuestra causa suya, y resucitar en el día final y descubrir que estamos perdidos, que hemos desperdiciado las oportunidades que Dios nos otorgo, descubrir que todo lo que creímos fue un engaño, que fuimos llamados a juicio, y hallados falto. Cuando nuestro Dios hizo todo lo posible, lo dio todo, para salvarnos.

Ahora bien; analicemos otra vez Eclesiastés 12:7: "Y el polvo se torne a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio." Con los siguientes textos:

Lucas 8:52-55; Hechos 7:56-59; Lucas 23:46.

Lucas 8:52-55: "Y lloraban todos, y la plañían. Y él les dijo: No lloréis; no es muerta, sino que duerme. Y hacían burla de él, sabiendo que estaba muerta. Mas él, tomándola de la mano, clamo, diciendo: Muchacha, levántate. Entonces su espíritu volvió, y se levanto al instante. Y él mandó que le diesen de comer." Hay algo interesante aquí; una vez más Jesús compara la muerte con un sueño, y recalca la doctrina de los muertos.

Pero hay algo mas; al resucitar a esta muchacha, Jesús, no le da el espíritu; sino, le devuelve su espíritu; el de ella.

Hechos 7:56-59: "Y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. Entonces dando grandes voces, se taparon sus oídos, y arremetieron unánimes contra él. Y echándolo fuera de la ciudad, le apedreaban; y los testigos pusieron sus vestidos a los pies de un mancebo que se llamaba Saulo. Y apedrearon a Esteban, invocando él y diciendo: Señor Jesús, recibe mi espíritu."

Notemos aquí que Esteban antes de morir, le dice a Jesús que reciba su espíritu; no el espíritu en general, sino; el de él propiamente.

Lucas 23:46: "Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto expiró."

Jesús, al morir entrega a Dios su espíritu personal.

Cuando analizamos estos versículos; podemos preguntarnos, cuándo una persona muere, y el espíritu regresa a Dios; ¿regresa a Dios algo mas? Si tomamos en cuenta que todo lo que hacemos en esta vida, todo lo que somos es registrado en los libros; podemos concluir que al morir, nuestros registros son cerrados y archivados.

Cuando Jesús; como lo indica Lucas 8; resucitó a la hija de Jairo; ¿Qué le devolvió Jesús? Cuando Cristo resucitó; ¿Qué le devolvió Dios? Su identidad personal.

Dios guarda nuestra identidad personal para ser devuelta en el día de la resurrección; cuando Jesús resucita a la niña; ella resucita siendo ella; se recuerda de su último pensamiento; su memoria y recuerdos vuelven a ella; sigue siendo la misma que antes de morir. Lo mismo sucedió con Jesús; su identidad fue restituida, se recuerda de Maria y de sus discípulos, de todo lo que les había dicho y de toda su vida. O sea; en la resurrección; nuestra identidad personal, nuestra individualidad nos es devuelta; pues Dios tiene una copia exacta de nosotros en forma de datos registrada en el cielo.

Adán murió hace casi seis mil años; su cuerpo fue al sepulcro y allí se descompuso y se hizo polvo, de Adán no queda nada. Pero al morir el archivo de Adán es preservado en el cielo por Dios porque; el espíritu; el carácter del hombre regresa a Dios y allí es preservado. En la resurrección, cada persona tendrá su propio carácter, Dios a su debido tiempo resucitará a los muertos y les dará de nuevo el aliento de vida y mandara a los huesos secos que vivan. La misma forma saldrá, pero estará libre de enfermedades y defectos, revivirán llevando los mismos rasgos individuales de tal manera que amigo reconocerá a amigo, los familiares se reconocerán unos a otros. No hay ninguna ley en la naturaleza que obligue a Dios, a usar las mismas partículas de materia.

Dios les dará a los justos un cuerpo que le plazca a él. Eso lo podemos corroborar en 1Co.15. No será así con los impíos; cuando los impíos son resucitados; también resucitarán con su identidad personal, su carácter, pero sus cuerpos no serán transformados, Dios no les dará un cuerpo celestial, sin defectos ni enfermedades, pues ellos resucitarán para condenación.

Por eso es sumamente importante entender esto; pues cada día que vivimos, debemos confesar nuestros pecados y pedirle a nuestro Creador que nos ayude con su Santo Espíritu, a formar aquí el carácter, la personalidad adecuada para ser llamados justos, santos, hijos de Dios.

Ilustremos todo esto:

La mayoría de nosotros estamos familiarizados con las computadoras. Comparemos una persona a una computadora: El Procesador, las memorias (RAM Y ROM), el disco duro; componen el cerebro de la computadora. El disco duro representa la memoria permanente donde al igual que nuestro cerebro, se almacenan las memorias y recuerdos, que nunca olvidamos; la memoria RAM; representa la memoria inmediata de nuestro cerebro, y el procesador, la parte que pensante de la computadora.

Digamos que usted va a la tienda y compra una computadora regular; sabemos que hay diferentes tipos de computadoras, dependiendo de la cantidad de memoria, velocidad del CPU, y los componentes internos; pero para nuestra ilustración, empleemos una configuración estándar. En la tienda, todas las computadoras, tienen los mismos componentes internos, y son externamente de diferentes colores y formas; así como nosotros, internamente tenemos los mismos órganos internos, pero por fuera, somos gorditos, flacos, etc. Volvemos a recalcar; en la tienda, todas las computadoras son iguales, tienen el mismo sistema operativo (Windows’ 98). Usted, al igual que otras personas en la tienda, compra una computadora y se la lleva para su casa.

Al llegar a su casa, se da cuenta que el vecino, también compró una computadora similar a la suya, así que usted no es el único en la cuadra con computadora. Después de instalar la computadora, usted empieza a darle una identidad a esa computadora; le instala programas, diseña o configura la pantalla a su gusto; comienza a trabajar con el procesador de palabras para hacer documentos; copia o "salva" (save), todas las fotos de la familia, crea su árbol genealógico, le instala juegos, screen savers, se conecta al Internet. Y a medida que pasa el tiempo y usted usa más y más su computadora, esta va adquiriendo, formando una individualidad propia.

Un día, su vecino, que sabe que usted tiene una computadora similar a la de él, lo llama porque su computadora tiene un virus (se enfermó); y su vecino quiere saber si usted lo puede ayudar. Usted va a la casa de su vecino, y empieza a bregar con la computadora del vecino; y usted se da cuenta, que aunque usted y su vecino, tienen computadoras similares, compradas en la misma tienda y al mismo precio, con los mismos componentes internos y el mismo sistema operativo; ambas computadoras, son tan diferentes; tan individuales. Cada computadora tiene una identidad (carácter) diferente. Y esto es una realidad, no hay dos computadoras iguales, así mismo como no hay dos personas iguales, cada uno de nosotros tenemos nuestra identidad propia, nuestro carácter.

Los años van pasando, y los datos que usted ha almacenado en su computadora, son muchos, la configuración es compleja; usted cliquea un atajo (shortcut) en la pantalla; y sale el documento que usted preparó hace tres años. Cliquea otro, y sale el archivo con las fotos de las vacaciones, cliquea otro mas, y la computadora automáticamente, se conecta al Internet, le abre el correo electrónico (e-mail), le manda la foto del recién nacido a la abuela, etc. Usted entiende la idea.

Un buen día; usted enciende la computadora, y nada pasa; vuelve a apretar el botón, y nada pasa; la computadora murió. Pero, ¿Qué pasa con toda la información, con todos los datos y configuraciones que usted hizo con la computadora, los documentos, fotos, etc? Todo está almacenado en backup, que usted hacía todos los días.

Al igual que la persona, la computadora murió. Claro que usted se puede comprar otra computadora, pero no tendrá la identidad, la individualidad que tenía ésta. Si usted no tiene la configuración y los datos guardados en un registro; la personalidad de su computadora, se perdió para siempre.

Pero los datos y la configuración, que su difunta computadora tenia, son muy importantes para usted. Así que usted decide, no comprar una computadora y empezar todo de nuevo; sino, como usted guarda los registros de su "vieja y fallecida" computadora; usted decide recrearlos. Va a la tienda, compra todas las piezas y programas necesarios y arma otra caja, le da "forma" a la computadora; después que está armada, le instala otra vez Windows 98 (soplo de vida), agarra los discos de backups, y restaura la vieja configuración, los datos y programas. Después de restaurar todo, hace una actualización (upgrade), de Windows 98 a Windows XP. La computadora revivió, usted restauró, la vieja identidad, personalidad de la computadora en un nuevo cuerpo.

Ahora en vez de un disco duro de 400 megabytes, el nuevo es de 500 gigabytes, más de ocho mil veces su capacidad anterior. El viejo Procesador de 100 Mhz, es sustituido por uno de 5 Ghz, la memoria interna se ha aumentado a la quinta potencia, etc. Ahora su computadora, no solo tiene su personalidad anterior, sino que ahora es capaz de almacenar, aprender, calcular y hacer las cosas miles de veces mejor y más rápido. Eso es lo que Dios hará, cuando los justos resuciten en la venida de Jesús. Les devolverá su propia identidad, pero en un cuerpo glorificado, celestial.

 

"Mas dirá alguno: ¿Cómo resucitaran los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán? Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muriere antes. Y lo que siembras, no siembras el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, acaso de trigo, o de otro grano. Mas Dios le da el cuerpo como quiso, y a cada simiente su propio cuerpo. Toda carne no es la misma carne; mas una carne ciertamente es la de los hombres, y otra carne la de los animales, y otra la de los peces, y otra la de las aves. Y cuerpos hay celestiales, y cuerpos terrestres; mas ciertamente una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrestres. Otra es la gloria del sol, y otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas; porque una estrella es diferente de otra en gloria. Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, se levantara en incorrupción. Se siembra en vergüenza, se levantara con gloria; se siembra el flaqueza, se levantara con potencia; se siembra cuerpo animal, resucitara cuerpo espiritual.

El primer hombre es de la tierra, terreno; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. Cual el terreno, tales también los terrenos; y cual el celestial, tales tamben los celestiales. Y como trajimos la imagen del terreno, traeremos también la imagen del celestial.

Esto empero digo, hermanos: Que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni la corrupción hereda la incorrupción. He aquí, os digo un misterio: Todos ciertamente no dormiremos, mas todos seremos transformados. En un momento, en un abrir de ojo, a la final trompeta; porque será tocada la trompeta, y los muertos serán levantados sin corrupción, y nosotros seremos transformados. Porque es menester que esto corruptible sea vestido de incorrupción, y testo mortal ser vestido de inmortalidad.

Y cuando esto corruptible fuere vestido de incorrupción, y esto mortal fuere vestido de inmortalidad, entonces se efectuara la palabra que esta escrita: Sorbida es la muerte con victoria. ¿Dón