Lamentablemente, como repite una y otra vez el presidente D. Trump, los EE.UU. tienen el control del país y su petróleo. Cuando afirma que Venezuela será “El Estado 51 de los EE.UU.”, no se trata de que los americanos la ocuparán militarmente y se harán cargo de todos los problemas del país, no, ellos solo necesitan el CONTROL EFECTIVO de aquello que les interesa: El petróleo.
Esto es así, entre otras cosas, por la inercia del 3 de enero pasado y porque este es un gobierno tutelado. Aunque el “Acuerdo” petrolero con los EE.UU. continúa siendo secreto, algunas cosas están bastante claras y definen la nueva situación de vasallaje de nuestro país.
A continuación, comparto algunos argumentos que desmienten el discurso del gobierno y que nos dan razones sagradas para luchar contra este desastre:
- Son 100 años, un siglo de entrega
- El presidente de PDVSA (Obregón) aclara que el “Acuerdo” con los EE.UU. puede ser “prorrogado” varias veces por tiempos similares, es decir, 25 años x 4 = 100 años, justo lo que dice Trump.
- Se entregan 65 mil millones de reservas de petróleo
- El petróleo está en el subsuelo, es decir en, nuestro territorio, por lo que se está entregando el control de ese territorio por 100 años a una empresa norteamericana -NABEP- controlada por el gobierno de Estados Unidos, donde el Departamento de Guerra (de los EE.UU.) tiene el 35% de participación.
- Donald Trump afirma que ahora a las reservas de petróleo de los EE.UU. se suman las reservas de 65 mil millones de barriles de crudo venezolano. Esto reflejo del espíritu, propósito y razón del Acuerdo para los EE.UU.
- Según la Casa Blanca, ese Acuerdo le da a EEUU derechos de gobernanza, propiedad económica y la garantía de un suministro de petróleo a bajo costo.
- El Departamento de Guerra de los EE.UU. recibirá el 20% de la producción de NABEP a precio de costo, es decir, como si fuese producido en los mismos EE.UU.
- El otro 80% está disponible para el Departamento de Estado, para garantizar sus reservas estratégicas de petróleo en una situación de conflicto que afecte el precio del petróleo, como la guerra en contra de Irán.

- Efectivamente, se violan los artículos 11, 12, 13, 302 y 303 de la Constitución, los invito a revisarlos, es un acuerdo inconstitucional
• Articulo 11: “La soberanía plena de la República se ejerce en los espacios continental e insular…; el suelo y subsuelo de éstos… y los recursos que en ellos se encuentran…”
• Articulo 12: “Los yacimientos mineros y de hidrocarburos, …existentes en el territorio nacional, … pertenecen a la República, son bienes del dominio público y, por tanto, inalienables e imprescriptibles…”
• Articulo 13: “El territorio nacional no podrá ser jamás cedido, traspasado, arrendado, ni en forma alguna enajenado, ni aun temporal o parcialmente, a Estados extranjeros…”
• Articulo 302: “El Estado se reserva, mediante la ley orgánica respectiva, y por razones de conveniencia nacional, la actividad petrolera …”
• Articulo 303: “Por razones de soberanía económica, política y de estrategia nacional, el Estado conservará la totalidad de las acciones de Petróleos de Venezuela, S.A., o del ente creado para el manejo de la industria petrolera …”
- Se entrega la propiedad del Petróleo
• Si NABEP y el resto de las transnacionales petroleras, son las que controlan la producción, procesamiento y venta del petróleo, entonces, son ellos los que ejercen una PROPIEDAD ACTIVA (Uso, goce y disfrute) sobre el petróleo venezolano. Decir lo contrario, es como afirmar que Juan Vicente Gómez era un nacionalista petrolero.
- El petróleo es nuestro EN EL PAPEL, para ejercer la PLENA PROPIEDAD, entonces debemos controlar la producción, procesamiento y exportación de nuestro petróleo. Así ha sido desde 1976 con la Ley de Nacionalización y luego, con la Plena Soberanía Petrolera entre 2002-2014. El hecho de que el actual gobierno haya destruido PDVSA, no es culpa de ejercer la soberanía, del instrumento, sino consecuencia de su pésimo gobierno.
- Efectivamente, se cede la Soberanía
• Si el “Acuerdo” y la Ley de Hidrocarburos de este gobierno establece que los privados, incluidos NABEP, Chevron, etc., son los que tienen el control de la industria petrolera, y PDVSA ahora es una simple agencia administradora de contratos, reducida al mínimo de sus capacidades de producción, entonces, quiere decir que Venezuela no controla más su industria petrolera, no somos soberanos.
• Si es la OFAC, una agencia de los EE.UU., la que decide quién puede producir y vender petróleo en el país y establece a quién se le vende, entonces, es mentira que somos soberanos.
• Si los EE.UU., con una Orden Ejecutiva de Trump, creó una Cuenta en el Banco del Tesoro Norteamericano, a donde van todos los ingresos por venta de petróleo venezolano (entre enero-Julio, son 16 mil 200 millones de dólares), y el Departamento de Estado es quien administra estos recursos y envía una “mesada” al gobierno de Venezuela, entonces, definitivamente, no somos soberanos.
Mientras todo esto sucede, los factores políticos que sostienen o conviven con el gobierno, se esfuerzan inútilmente por justificar esta grosera entrega de la soberanía, mientras que otros se limitan a cuestionar aspectos formales del acuerdo y no su carácter entreguista, todo esto para salvaguardar sus intereses, conveniencia política o intereses grupales. Por su parte, el Alto Mando de las FANB se declara a favor del mismo, sin todavía dar una explicación clara de qué sucedió el 3 de enero pasado.
El pueblo venezolano sigue atravesando la peor crisis de su historia, sin ni siquiera poder decidir sobre su propio futuro, con la promesa de que “recibirá algo” del despojo para que el gobierno haga lo que no han hecho en 13 años.
El país está en manos de una potencia extranjera que tiene sus propios intereses políticos y económicos y de un gobierno, responsable del desastre actual, que hará todo para perpetuarse en el poder.
Sin embargo, nada de esto es un fatalismo, el pueblo venezolano, con otra dirigencia política, una que sea Nacionalista, Patriota, Bolivariana, dará al traste con esta infamia, y devolverá al país el manejo de sus propios asuntos y del petróleo para entonces, solo entonces, poder reconstruir nuestra Patria.


