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El desvío del capital público a los bolsillos de la empresa privada, ¿por qué?

¿Qué fue lo que motivó al gobierno de Maduro a vender la revolución? ¿A cambio de qué se entregó la revolución en el año 2013? La primera excusa fue la paz. Otra excusa, la ineficiencia. Otra excusa fue superar el rentismo del petróleo y diversificar la economía. Otra excusa, desarrollar las fuerzas productivas. Dicho así parecen razones legítimas y muy nobles, hasta que comenzaron a aplicar sus medidas para alcanzar estas metas reparadoras, es decir, hasta que, para cumplirlas, se aliaron con el enemigo, con los capitalistas.

¿Por qué excusas?, porque las razones verdaderas apuntaban a cometer traición a la revolución, y más atrás, a la cochina y vulgar envidia. La alianza con la empresa privada fue más bien complicidad con sus empresarios, los mismos de siempre, para esquilmar la renta petrolera, la cual hasta entonces la había usado Chávez para los programas sociales y pagar la deuda social. Quienes traicionaron a Chávez, siendo parte de su gobierno, lo adularon, lo temieron pero nunca lo quisieron ni creyeron en él, sólo vieron en él una oportunidad personal de trepar socialmente desde el poder político, la oportunidad de hacerse ricos e importantes (Maduro, Cilia,  los hermanos Rodríguez, son los montañistas más destacados). Pero antes de la felonía hubo que acabar con algunos ministros leales  a Chávez y enemigos personales; fue el caso de Rafael Ramírez,  Héctor Navarro, Giordani, y otros… Muere Chávez y ese mismo año cambia el gobierno a un equipo de tecnócratas, unos recomendados por Ignacio Ramonet, otros solapados esperando su oportunidad como funesto Juan Carlos Loyo, más el señor Miguel Pérez Abad de Fedeindustrias, que ocupó varios cargos en la economía.

La consecuencia directa de esta cobardía fue la quiebra del Estado y su deterioro por falta de mantenimiento e inversión hacia sus instituciones y empresas: el sistema eléctrico nacional; el plan ferroviario; el  sistema de acueductos y agua potable; la privatización de las empresas socialistas y los fundos zamoranos; PDVSA y las empresas de Guayana; el abandono del sistema de educación, salud pública y de las instituciones de investigación científica; el metro de Caracas y el tren de los valles del Tuy. Todos estos servicios e instituciones fueron paralizados por falta de inversión y mantenimiento porque el dinero  dispuesto para sostenerlos en el tiempo lo desvió Maduro a lo que llamó “el desarrollo de las fuerzas productivas”, en su caso, de las “fuerza productivas capitalistas”, se los dio a empresas privadas, a empresas de maletín y se lo cogieron los burócratas. La idea fue quebrar el Estado en favor de la empresa privada,  del interés “privado”, privatizar el país; disponer del capitalismo desde el poder, y participar ellos mismos de la rebatiña neoliberal: fundar una “burguesía revolucionaria”.

Sin embargo, la institución más afectada por todas estas medidas fue la Constitución Bolivariana y las leyes chavistas más emblemáticas: la ley de hidrocarburos, la ley del trabajo, la del ambiente

La Constitución Bolivariana sigue siendo el gran obstáculo para privatizar el país.

Maduro fue capaz de frenar los planes socialistas de desarrollo. Las ZEDES socialistas (zonas especiales de desarrollo sustentables) fueron sustituidas por las ZEE (zonas económicas especiales), mediante un decreto ley, las cuales son zonas francas para el despliegue de un capitalismo neoliberal: las “maquilas” de Maduro y las playas y pueblos privados.

Para darle legalidad a ese plan neoliberal era necesario cambiar la Constitución y saltarse algunas leyes importantes, petróleo, trabajo y ambiente. Primero se intentó darle legalidad a estos planes, falsificando el Plan de la Patria 2013-2021 – el programa de gobierno diseñado por Chávez – convirtiéndolo luego en ley para que sus adulteraciones obligaran. Luego, viendo la desconfianza de los llamados inversionistas, se inventaron una constituyente y las “leyes constituyentes” de Herman Escarrá; de ahí nació la Ley de promoción y estímulo de las inversiones extranjeras. Más adelante, aprovechando la excusa del bloqueo económico, y no atreviéndose  a cambiar la Constitución terminaron torciéndola, decretando la ley antibloqueo, para desaplicar las leyes y actuar a espaldas de la asamblea nacional y del país, en secreto, hacer negocios de forma confidencial, y luego la Ley ORGÁNICA de Zonas Económicas Especiales.   

Hoy se viola la Constitución todos los días. Todas estas leyes violan la Constitución. Cada día en los cuales se adelantan sus planes neoliberales violan la Constitución. Cuando  privatizan las playas, violan la Constitución; cuando congelan y reducen los sueldos, la violan; cuando no cancelan las prestaciones sociales, violan la Constitución;  cuando devastan la naturaleza y restituyen las empresas que lo hacen botadas por Chávez, están violando la Constitución; cuando exoneran a los “inversionistas” del pago de impuestos y se los cargan al pueblo mediante el  IVA, violan la Constitución; cuando privatizan PDVSA, violan la Constitución; cuando ponen preso a trabajadores y sentencian a muerte a jóvenes en los barrios sin juicios, sin sentencias y sin derecho a la defensa, están violando la Constitución.

El equipo de Maduro perdió el pudor, el miedo; ahora se siente apoyado por el capitalismo y los capitalistas, enseñoreados frente a la gente común, a los trabajadores chavistas, a los más pobres desamparados gracias a este desgobierno de sindicaleros. El chavismo está atrapado entre las falsas elecciones capitalistas y la indiferencia, la depresión colectiva. Con la muerte de Chávez y la traición del madurato nos fuimos al abismo de nuevo, como Sísifo y su fardo. Habrá que comenzar de nuevo a cargar la piedra  de nuestra liberación.

¡SEÑORES, HAY QUE VOLVER A CHÁVEZ!, ¡CHÁVEZ VIVE EN EL PLAN DE LA PATRIA!

La gallina de los huevos negros

El destrozo descomunal causado por el gobierno de maduro develó la esencia económica-social de Venezuela. En este país todo gira alrededor de la gallina de los huevos negros; la política internacional y nacional, la economía, la organización social, el futuro, todo depende del petróleo. Todo debe analizarse partiendo de esa gallina de ubicación privilegiada, que pica la tierra en el patio trasero de los gringos.

Hoy, en lo internacional, a Venezuela, a la Gallina de los huevos negros, se la disputan los poderes imperiales que se reparten el mundo: los rusos están presentes, los altos personeros viajan de aquí para allá y de allá para acá con inédita frecuencia; los gringos y europeos se reúnen en secreto al tiempo que diosdado los ataca en público, las conversaciones van muy bien, Chevron está contenta, tiene su ración de huevos negros; los chinos, calladitos, participan de la subasta; los iraníes, los turcos, no se quedan atrás. En este complejo ajedrez, el madurato juega con candela, se metió a hechicero sin conocer las hierbas, quedó atrapado en medio de la pugna internacional, sin fuerza, sin rumbo, a merced de los intereses y negociaciones de los grandes.

En lo nacional, las fuerzas políticas actuantes, las del gobierno y las de la oposición se definen por su capacidad de invitar a la subasta de la gallina. El gobierno no encuentra en qué palo ahorcarse, le ofrece la gallina a todo el que toca la puerta, la oposición, con descaro quiere privatizarla, entregarla a los gringos y las sobras a la burguesía nacional.

En resumen, gobierno y oposición, al vender a la gallina, están vendiendo la Patria, la Soberanía. Sin petróleo, ya lo hemos visto, el país no funciona, se extingue. El que controle el petróleo controla al país. La respuesta es directa, la Patria está en peligro de transformarse en una colonia de alguno de los polos capitalistas, de ser repartida entre los polos imperiales, y desmontados los poderes nacionales: el ejecutivo será en la práctica una Capitanía General, no habrá fuerza militar, sólo policía para proteger los intereses de los capitalistas, se fundarán bases militares de los imperios, los tribunales serán foráneos, como una Real Audiencia de Caracas, las leyes serán las de las metrópolis. Chávez será removido del Cuartel de la Montaña. Ya no habrá Patria

La gran batalla de hoy tiene un nombre: Petróleo. Es necesario, vital, volver al camino de Chávez, a la Soberanía, al control sobre el petróleo, colocarlo al servicio de la construcción de la sociedad del futuro, del Socialismo, que ya lo dijo Chávez, es la única manera de tener Patria.

Ahora, ya, o defendemos la Patria o la Patria se pierde. La responsabilidad mayor es de los chavistas, que deben entrar en combate, porque después que se consolide el régimen colonial que se inició con el madurismo, con sus elecciones de mentira, con sus deformaciones mediáticas, y con su represión terrible a la masa y a los dirigentes, todo será más difícil; durará, quizá, siglos, la recuperación. No hay tiempo para esperar, los chavistas deben organizarse y entrar en combate, devolverle al pueblo la esperanza, demostrar como el 4 de febrero, que aún hay patriotas, que el espíritu del 1810, del 4 de febrero aún vive en el alma popular, que Bolívar, Chávez y sus verdaderos hijos, defenderán la existencia de la Patria.

¡CHÁVEZ VIVE, SOBERANÍA!

El intento de asesinato a Rafael Ramírez…¿Otro Abel, otro Sucre?

La bestial operación que se inicia con el asesinato de Chávez, dirigida a desmantelar de raíz el intento Socialista, suponía un cambio drástico en las relaciones de propiedad, de allí la reversión de las empresas socializadas, su privatización, y, sobre todo, la subasta de PDVSA, la roja rojita, centro económico del país y de la Revolución; obligaba atacar la conciencia del deber social que es el pilar espiritual del Socialismo, para eso se usaron los poderosos medios de comunicación del Estado y se arrasó con la organización política y social, cambiada por una plataforma de internet, y por un psuv intoxicado de clientelismo y de engaño. Todo esto se cumplió y se cumple con éxito, pero aún faltaba algo principal. Para eliminar la posibilidad de retorno del chavismo había, y esto es muy importante, se debería eliminar a los potenciales líderes de la resurrección del chavismo.

A unos se les neutralizó con amenazas, con prisiones, a otros se les exilió, a otros los condenaron al silencio, y a Rafael Ramírez se le sometió a un verdadero asesinato moral, espiritual. No es la primera vez que esto sucede en la historia, Sucre es el ejemplo más emblemático entre nosotros, había que asesinar a Bolívar y lo hicieron, y también a su más leal colaborador. Trotsky es otro ejemplo, desaparecido Lenin, tenían que acabar con los líderes de la resistencia y lo fueron a buscar a Méjico, lo infiltraron y con alevosía lo asesinaron, previamente intentaron asesinarlos moralmente, no sabían que los revolucionarios verdaderos son inmortales, porque viven en el corazón generoso de la historia.

El madurato vil, ataca sin piedad al Ministro Ramírez, intentan asesinarlo. El maduro, con cobardía, lo llama rata inmunda desde sus poderosos medios de deformación, donde no hay derecho a la defensa; el fiscal antespoeta monta un espectáculo con el otro tareck y lo intentan acusar en la fiscalía usurpada. Las redes son ocupadas por robots que todos los días vomitan calumnias sobre Ramírez. La censura en los medios es general, está prohibido nombrarlo para bien, sólo se puede atacar. De esta manera, han conseguido confundir a la masa, privarla de un líder.

Pero, ¿cuál es la conducta de los líderes?

Unos, serviles, se pliegan a las exigencias del madurato. Otros que ensayan posturas de oposición tolerada, permitida, se desmarcan con cobardía de Ramírez, se asustan frente a la acusación de alianza con el Ministro de Chávez, de esa manera y sin disimulo avalan las acusaciones, tal es el caso de Figuera y de María Díaz. Sus amigos, los que lo conocen desde el gobierno de Chávez, callan, asientan, ven para otro lado. Los líderes del gobierno, por supuesto, participan del linchamiento.

¿Cuáles consecuencias tiene esta situación sobre la psiquis social?

El hecho del linchamiento de un ser humano, sin respuesta de la masa, de los líderes, más bien su participación. Son señal de una preparación de la base psicológica de un régimen fascista. Es suficiente una campaña desde el gobierno para justificar el asesinato de un líder, o cualquier otra atrocidad, como lo de Tocoron, o la desaparición del tareck. Será suficiente una campaña del madurato para preparar una agresión a otro país. Además, se trata de un ataque no disimulado al Comandante Chávez, ya desaparecieron el heroico color rojo, lo sustituyeron por un azul acobardado, ocultaron sus ojos; a la meta Socialista la sustituyeron por una falsa democracia como la cuarta, hoy, todo lo que huela a Chávez, es excomunión.

A estas alturas, la posición frente al intento de asesinato de Rafael Ramírez define, no sólo es una importante definición política, sino, y principalmente, una definición humana. Y recordemos lo que dijo el clásico: «Sin humanismo no habrá futuro.»

¡VIVAN CHÁVEZ Y RAMÍREZ!

El falso problema del Esequibo

El nacionalismo no tiene mucho sentido sin algo nacional  qué defender. Venezuela, como nación, no  es el territorio vacío, sin seres humanos dentro que lo vivan, que interactúen con él, que lo respeten y lo quieran.  Venezuela como nación es un ente espiritual, es historia, son valores, cierta identidad cultural entre todos sus pobladores, y tradición. Venezuela llega hasta donde llega la concordia humana de sus habitantes. Es más fácil entender nuestros problemas de soberanía frente al  capitalismo, que es excluyente y fracciona la sociedad, y la rompe en unos pocos propietarios privilegiados y muchos expropiados pasando necesidades elementales…, que entender el diferendo territorial con Guyana que padece del mismo mal.

¿Para qué queremos jurisdicción sobre el Esequibo?

A mí, como venezolano, como  caraqueño, más aún, como petareño, de nada me sirve reclamar soberanía sobre el  territorio Esequibo, tan lejos de aquí y de Dios. ¿Por qué lo hacen otros? ¿Será que quieren arrasar todo aquel territorio, tal y como lo hace hoy la minería, EL CAPITALISMO SALVAJE, en al llamado Arco Minero, sobre el 10 por ciento del territorio “nacional”? ¿O que las mismas petroleras que explotan su plataforma marina paguen impuestos aquí? Desde el punto de vista de la población, de la sociedad se trata de un falso diferendo.

En los estados Bolívar y Guayana, son más de tres mil puntos de explotación minera (3.718 según algunos) sin control del Estado nacional (de la Asamblea Nacional, la Fiscalía,  la defensoría del pueblo, el ministerio del  ambiente y de la defensa, el poder popular, gobernadores, alcaldes, etc,); en la selva hay más de 40 pistas de aterrizaje, y una parte del gobierno “sin gobierno” administra ese robo y “crimen ecológico”, con la complicidad de alcaldes y gobernadores, ocupan esa “tierra de nadie”, junto, como se sabe, de mafias aliadas a la GNB y de Caminpeg (empresa militar de seguridad que se dicen protectores del ambiente).

Sin orden en la administración  del gobierno central no se puede esperar orden en esa parte del territorio. Si no existe un Estado fuerte e instituciones fuertes no se puede esperar que haya alguien dentro del gobierno con una idea clara de cómo defender la soberanía, sobre algo que no existe como nación, en lo que no se cree ni se respeta; es decir, si no hay una instancia superior que “obligue” a ejercer soberanía sobre lo que es de todos, y que unos malandros se roban… Si ni siquiera nosotros llegamos a conformar una patria, soberana de nuestros recursos naturales y riquezas, de nuestras leyes y nuestras instituciones, si somos indiferentes al desastre de las Cristinas y  de todas las explotaciones mineras ¿Cómo vamos a reclamar soberanía sobre el Esequibo, un territorio retirado de nuestros intereses más inmediatos, que de hecho siempre nos ha sido  indiferente? 

A los “expertos” les parece una tontería redefinir las ideas de patria, nación, pueblo, porque dan por sentado lo que significan. Pero más que abstracciones, más que entelequias  platónicas, estas ideas  sirven para caracterizar sentimientos colectivos de pertenencia que van desde un nacionalismo difuso, que solo  se siente de lejos a través de algunos símbolos “nacionales”, o los clásicos “símbolos patrios”,  hasta la identificación real con lo más cercano, con la pequeña cultura que compartimos con nuestros amigos del  barrio. Patria, nación, pueblo existen en lo sentimos como comunidad.

Chávez definió la patria como “Patria Socialista”, aclarando que sin igualdad, sin compartir valores y sin un destino común,  un pueblo no tiene verdadera patria. Los que ahora no saben como resolver el conflicto con Guyana por el control sobre el Esequibo deben creer que esa dupla de Chávez fue solo discurso, un adorno que no tiene ningún valor dentro de una discusión técnica y seria, de diplomáticos de carrera, historiadores, abogados, burócratas y similar. Sin embargo fue Chávez el que habló de colonizar el Esequibo con escuelas, salud, vialidad, dando desarrollo social a sus habitantes, en ese territorio “abandonado de Dios”.

Son los habitantes del Esequibo los que pueden reclamar soberanía sobre su territorio, indígenas o no, pocos o muchos…, no los políticos hipócritas de aquí  (tampoco los de Guyana) que no han podido siquiera defender la soberanía, como los pueblos indígenas lo  hacen con lo que les pertenece, sobre aquello que ahora destrozan y se roban los depredadores capitalistas extranjeros y nacionales desalmados, los cuales por dinero son capaces de vender a sus propias madres y familias, si fuera necesario. ¿Para qué clamamos soberanía sobre el Esequibo, para que la Exxon y lo chinos exploten el petróleo y la minería a favor de nuestros burócratas y oportunistas y no de Guyana; para que los mismos pícaros  exploten lo mismo pero a nombre o favor de nuestros “oportunistas nacionales”, de nuestro país que a la vez está en manos de los capitalistas que también joden a los guyaneses? ¿Cuál es la diferencia?

La soberanía se tiene sobre algo que realmente importa a todos los seres humanos cuando compartimos un territorio, un destino, algo común, donde todos participamos y nos apropiamos de ese destino común. El capitalismo nos roba frente a nuestras narices y nadie dice nada, perdemos soberanía sobre nuestro paisaje y nuestras riquezas naturales y nadie dice nada, se llevan el petróleo gratis o casi gratis y nadie dice nada. Pero cuando se trata del Esequibo los más pendejos saltan, como  si tuvieran familiares allí, como si viajaran todos los fines de semanas para ver su tierra, el río, visitar  a sus viejas maestras, a sus abuelos, como si conocieran algo de esa geografía, de su comida,  de su fauna, como si realmente les perteneciera…  Y los más vivos saltan pero pensando en cómo expandir hacia allá sus tentáculos, su sistema de explotación salvaje, viendo como estrujar ese paisaje, en como devastarlo para hacerse infinitamente más ricos.

En el capitalismo, EN ESTE PAÍS QUE ES CAPITALISTA, hay unos que son más soberanos que nosotros, menos soberanos  porque nos robaron el  fruto de nuestro trabajo; que a aquellos que le quitaron sus tierras, como los indígenas, sus playas, ríos y montañas, pueblos completos. Y ahora el gobierno pretende que defendemos lo que ya no nos pertenece de facto. ¡Soberanos seremos cuando volvamos a tener patria, cuando ejerzamos, cuando nos  empoderemos de lo que el capitalismo  nos robó, reconquistemos lo que nos pertenece a todos por igual, cuando tengamos el derecho a vivir dignamente  dentro de lo común!

Quizás el socialismo no sea la salida a todos los problemas humanos, pero sí es la base para la solución de la mayoría de ellos. ¡Patria! si es socialista, ¡Paz! si es con justicia social e igualdad, ¡democracia! si es socialista, participativa y protagónica. El socialismo es la condición necesaria para darle valor a tantas entelequias sin sentido, a tanto discurso huero, con los cuales hoy estos sindicaleros de pacotilla intentan manipular a una inmensa masa mal educada.

Primero alcancemos nuestra independencia del capitalismo, cambiemos la lógica del capital y lo demás vendrá por añadidura.

¡PATRIA SOCIALISTA O NADA!!!


La conciencia de clase del madurismo

Dice el clásico: “la existencia determina la conciencia”. Luego, como sea la existencia de una clase, como esa clase se gane la vida, la reproduzca, así será su conciencia de clase. Esto es muy importante si recordamos que la conciencia dominante en la sociedad es la conciencia de la clase dominante. Entonces, concluimos que una Revolución es un cambio de conciencia y, por lo tanto, de clase dominante. Y, reiteramos, la clase dominante no estará derrotada hasta que esté derrotada su conciencia de clase, no es suficiente desalojarla del poder.

Para que una clase sea dominante su conciencia tiene que ser adoptada, aceptada, absorbida por el resto de la sociedad. La existencia de las otras clases produce una conciencia que está matizada, modulada, por la conciencia dominante.

Podemos decir, con el permiso del Clásico, que la historia de la humanidad es la historia de la lucha de las conciencias de clases. Y para no pecar de idealistas, repetir que la conciencia es determinada por la existencia. Entonces, para entender la historia, la política de un país, se debe entender las conciencias de sus clases.

En la Venezuela de hoy, un fenómeno quizá único en el mundo, luego del gobierno del Comandante Chávez, y traicionando su legado, al gobierno arribó la ideología de la clase marginal. Debemos decir que este país es muy especial, aquí producto de la dependencia de la renta petrolera se han tallado unas clases sociales con color típico: una abundante clase marginal de campesinos urbanizados, una clase obrera pequeña y con poco trabajo obrero, escasas fábricas grandes, una abundante clase media.

La clase marginal, de origen campesino, confinada a los márgenes físicos, económicos, sociales, de las grandes ciudades, ha generado su propia conciencia, su propia moral, todo determinado por la necesidad de sobrevivir en un mundo que le es hostil. Podemos resumir que se rige por el principio moral de “sobrevivir a toda costa», “si es para sobrevivir está justificado”. Es una versión más salvaje del egoísmo capitalista, de la moral burguesa de la competencia de todos contra todos, que allá arriba es más disimulada, aquí en las márgenes es más abierta. La apropiación de lo ajeno, el egoísmo, es igual, sólo que se da por diferentes modos, dimensiones, vías y leyes.

Está clase social marginal, hibridada con un segmento lumpen sindical, llegó al poder político. Ya vendrán estudios más profundos de su comportamiento en el poder. En este texto sólo comentaremos algunos aspectos de este peculiar ejercicio. El madurato, que es el gobierno de esta ideología marginal-lumpen sindical, entró a saco en el poder. Rápidamente, con su mentalidad de pandilla arrolló con todo los diferentes, lo que sobresaliera. Se dedicó a desvalijar al país, danzando alrededor del becerro de oro petrolero. Tuvo terror, por su condición de estulto, de seguir por el camino que Chávez le encomendó: correr la hermosa aventura de fundar nuevos mundos. Y cuando se vio frente al país arruinado por su torpeza, fue a buscar la ayuda de la ideología dominante, y se puso bajo la protección de los capitalistas, nacionales y extranjeros. A ellos se entregó, les ofrendó el país. Los capitalistas le exigen al madurato rendición total, a cambio de nada.

No es casualidad que haya sido en este país diferente, peculiar, que cuando el mundo se creía ya en manos definitivas del capitalismo, del fin de la historia, sucedió el gobierno de Chávez, el último ensayo revolucionario. Es aquí que la ideología rebelde que guío a Simón Bolívar llevando libertad a todo un continente renació, y fue a buscar apoyo, actualización, en la ideología socialista proletaria contemporánea.

El chavismo, heredero de esa tradición bolivariana, llama que nunca se extinguió, estaba presente en Zamora, en la generación del 28, que germinó en la Rotunda y en el Castillo de Puerto cabello, en el 23 de Enero con Fabricio, en la resistencia a la cuarta república, en el Porteñazo, en las guerrillas de Oriente y de Iracara, de los Humocaros, del Llano, con Douglas, Argimiro, Américo Silva, el Teniente Tulio, el Capitán Manuit. Esa tradición bolivariana enriquecida con la idealidad revolucionaria de estos tiempos, la ideología proletaria, se hizo conciencia y guío a Chávez, a ella debemos volver, derrotar al madurato desleal y a la oposición gringa.

¡CHÁVEZ, VOLVERÁ!

El libre mercado de la administración pública, un camino fácil para no luchar

El costo de la vida, de servicios y bienes, es tan alto en este país como en cualquier lugar del mundo, la diferencia está en la urgencia del gobierno por capturar inversiones, por reabrir negocios, por eso ha optado por el empobrecimiento de los trabajadores. Un empleado u obrero en otro país ganaría POR HORAS 10 o 15 dólares mínimo, uno empleado en Venezuela, por ley se le puede pagar 0,030 dólares mínimo POR HORAS, y hay muchos EMPLEADORES que contratan a estos SEMI ESCLAVOS por lo mínimo. Sin embargo, cuando mucho, ningún empleador pagaría, ni siquiera, un dólar POR HORA. Este es el gran estímulo de maduro para los inversionistas, es lo que hace atractivo reabrir manufactureras, restorantes, tiendas y comercios, lo que hace ricos, pero muy ricos a los “inversionistas” robando del trabajo de sus empleados y obreros, POR ESO HOY “CRECE LA ECONOMÍA”. Y esto mismo que se ha hecho ley para los trabajadores privados, ha empobrecido a la administración pública, que se encuentra hoy por el suelo, desmoronándose poco a poco, sin incentivos materiales y mucho menos morales, que son los fundamentales.

Como solución, y frente a las presiones, sanciones, bloqueos etc., está la RESISTENCIA REVOLUCIONARIA, el uso de la imaginación y el desarrollo de tecnología alternativa, COMPROMISO, EDUCACIÓN, CONCIENCIA DEL DEBER SOCIAL. Sin embargo, el madurismo optó por el camino pragmático y fácil de HACER DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA OTRO MERCADO LIBRE, y así, en medio de la corrupción general de la sociedad sometida a los designios del capitalismo, ha ido incorporando de forma solapada al trabajador público al libre juego de la oferta y la demanda, EXPLOTAR “EL NICHO DE LAS NECESIDADES SOCIALES”, para mantener satisfechos a su base de fieles electorales, compensando sus sueldos con el “rebusque”.

Siempre ha existido, de forma subterránea, un mercado libre dentro de la administración pública, pero nunca tan próspero y descarado como ahora. Si un constructor, que viola la ley, digamos que en los Palos Grande, necesita un permiso chimbo, lo gestiona en la alcaldía de Sucre con un funcionario habilitado el cual ya tiene una tarifa, de acuerdo al tamaño de la infracción. Hay un mercado para vender favores. En la CANTV todo aquel funcionario o técnico que tenga una mínima ventaja sobre el ciudadano común, necesitado de sus servicios, tiene en éste menesteroso un cliente, un “mercado cautivo”, el de la gente necesitada del servicio telefónico y de internet a bajo costo. A esto se le agrega el abuso típico del monopolio de la oferta, la anarquía y la discrecionalidad del funcionario de quitar y poner el servicio, para poder exprimir sin piedad el bolsillo de los usuarios; de ahí hacia arriba, todos reciben algo. Los militares en el Arco Minero se hacen ricos con la demanda de los “garimpeiros” de espacios y libertad de explotación, nacionales y extranjeros. Estos militares deciden quién explota y contamina y quién no, a pesar de la lluvia de denuncias caídas de todas partes. En el SAIME se abrió otro frente de “desarrollo capitalista”, subterráneo y estatal, con el mercado de los pasaportes. Ahora sus funcionarios y gestores te ofrecen servicios VIP y de “rescate de documentos” al instante, con tarifas que van desde 150 dólares hasta 600 dólares. Pero estos servicios, que mantienen a la burocracia contenta, son iguales en casi todas las oficinas donde se requiera un documento legal: hay una gran demanda de documentos legales para poder hacer casi todo en el país, y una oferta variada de servicios con distintas tarifas en dólares. Los presos en las cárceles encontraron una buena oportunidad de comprar favores y servicios con la “apertura comercial” de la burocracia estatal y las policías; los que pagan pueden vivir encerrados pero con todas las ventajas de un resort, haciendo exactamente lo mismo como si estuvieran libres y en unas vacaciones, pagando por favores a sus carceleros.

En resumen, el libre mercado es muy amplio y efectivo; que, por lo visto, como el ácido muriático, está disolviendo casi todo lo sólido, en especial, la base moral de nuestra agónica revolución y de la sociedad.

Cuando un empresario se queja de la corrupción pública lo hace porque algún funcionario vendió sus favores a su competencia, a un mejor postor, obtuvo una mejor oferta de alguno de sus colegas. Ahí no existen razones morales, porque en los negocios no las hay. No existe, eso que pensaba el difunto Emeterio Gómez, “una ética capitalista”. Todo lo contrario, el capitalismo es salvaje, anárquico, codicioso e insaciable en su naturaleza. Tampoco tiene lealtades ineludibles, ni personales ni nacionales; en él “todo lo sólido –tanto material como espiritual – se desvanece en el aire”.

Maduro no redujo el Estado – tal y como lo establecen los pensadores neoliberales y lo quieren los empresarios – pero hizo del Estado, de sus instituciones y sus normas, algo tan inútil como un Estado de papel, al convertir el gobierno, poco a poco, en una feria de negocios, en un gran mercadolibre servicios y favores, donde se puede conseguir “mucho eficiencia” y “buena disposición” al precio adecuado, y “casi nada o nada” si no hay dinero de por medio. El Estado se disolvió en el charco ácido del gobierno, donde no gobierna Maduro sino el juego de la libre oferta y la demanda. Lo que parece una “apertura económica”, ofertando el país a aquellos que mejor paguen por él, es solo una fracción del gran mercado, del Mega Mall de la administración pública. En él se consigue, desde “sacar la cédula en tiempo record”, hasta comprar media Isla de la Tortuga, petróleo con descuento o gratis, oro, cárceles, etc…

Muchos maduristas y chavistas honestos no creen que la naturaleza del capitalismo sea irrefrenable, piensan en su ingenuidad que se puede domeñar; no se dan cuenta que todo lo que toca lo descompone. La producción irracional y la anarquía de la competencia; la devastación de los recursos naturales, invasiones y guerras; la acumulación y concentración del capital, la tiranía de los monopolios, dirigidos por cuatro gatos, que quieren escapar con sus familias a Marte. Y detrás de ellos una inmensa masa explotada y esclavizada, y otra masa matándose entre ellos para alcanzar el éxito fatuo de vivir, un rato, como ricos y famosos. El capitalismo es la peor pandemia de la historia, la peor que ha padecido la humanidad hasta hoy, por eso hay que acabarlo de raíz, en él no se puede creer “ni tantico así”

Cada vez más nos convencemos de la necesidad de avanzar sin pausa en dirección del socialismo, de la necesidad de re-moralizar a la sociedad. Nuestro futuro como especie está en resolver desde la raíz el peligro de seguir alimentando el señorío del capitalismo sobre el alma y la obra humanas, sobre la civilización humana. Estamos muy cerca del colapso total, de la extinción de nuestra especie por la estupidez que genera el capitalismo sobre los humanos…, sin que los seres más conscientes hagan resistencia.

RESISTIR luchando es nuestra obligación, no podemos acostumbrarnos a la decadencia, hacer apología a la decadencia, hacer filosofía de la decadencia, arte de la decadencia, y convertir todo en mercancía porque lo que vale es el dinero, ¡hasta la misma decadencia humana hoy es mercancía! No podemos percibir al capitalismo y su decadencia como una fatalidad, con abatida normalidad, ver con indiferencia cómo se idiotizan nuestros jóvenes buscando el éxito en el dinero o se degradan por él; ver cómo se insensibilizan frente a la desdicha y fracaso de sus hermanos… Nuestra consigna es resistir y luchar; vencer a la resignación, a la ignorancia, a la lógica del capital.

¡NO A LA ANARQUÍA CAPITALISTA! ¡VOLVAMOS AL PLAN DE LA PATRIA DE CHAVEZ!

El sol de Venezuela nace en Miraflores, allí comienza el Esequibo

La defensa de la Soberanía nacional es un problema complejo, no se trata simplemente de defender los límites, las fronteras, como si se tratara de prevenir el ataque sobre un fuerte. La Patria es algo mucho más que un territorio, es una economía, una cultura, un alma, una política, una gente.

Si se promueve un éxodo de millones (cerca de un tercio de la población) es indudable que se lesiona la Soberanía. Si se forman zonas económicas en las cuales las leyes nacionales no se aplican, no hay discusión, se lesiona la Soberanía. Si se entrega la propiedad social de las riquezas nacionales, el petróleo, las minas, el agua, la electricidad a los privados, se vulnera la Soberanía. Si se privatiza PDVSA, el músculo económico de la nación, se está entregando inerme la Soberanía. Si en el escenario geopolítico Venezuela no tiene perfil propio, no es respetada, se pliega sumisa a algunos de los polos capitalistas de poder, es señal inequívoca de merma de la Soberanía. Si se desmantela el sistema educativo, desde la universidad hasta el preescolar, se atenta contra la Soberanía de ahora y del futuro.

Por ese camino, con esa actitud, los defensores de la Soberanía quedarán, como dicen en béisbol, con la carabina al hombro, ponchados, sin que se adviertan que el juego terminó; defendiendo espejismos, mientras se roban la riqueza nacional.

No hay que distraerse con referéndum de pacotilla, si algún referéndum cabe es el de la salida del madurismo de Miraflores, paso previo al rescate de la Soberanía plena. Hay que entender que un gobierno débil, porque carece de metas, idealidad, más allá del saqueo, no puede defender nada, en sus manos se pierde la Patria.

Entender que la mayor amenaza a la Soberanía es el capitalismo depredador. Ya Chávez lo dijo, sólo habrá Patria si es Socialista. El madurismo, traicionó el camino al Socialismo, y al hacerlo se entregó en manos de los capitalistas nacionales y extranjeros, a los rusos, chinos; y aunque lo traten de ocultar, a los gringos y europeos también, ahora ellos deciden el destino nacional. Un país, si es capitalista, tiene necesariamente que plegarse a algún polo capitalista, hacia allá lo llevan los negocios. De allí la necesidad de construir un polo alternativo al capitalismo, Socialista. Ese es el camino que dejó trazado el Comandante Chávez.

Podemos decir que mientras Venezuela se mantenga en el capitalismo no habrá Soberanía, sólo puede haber caricatura de Soberanía, para desplegar la palabra en los actos oficiales, en los discursos vacíos de la asamblea. Si hay capitalismo, la dirección de la Patria será desde las embajadas de los países imperiales, de los gringos, de los rusos, los europeos, desde las oficinas de las grandes corporaciones. Recordemos que una de las primeras acciones soberanas de Chávez fue sacar a la embajadora gringa de Miraflores. Podemos decir que la defensa de la Soberanía comienza en Miraflores, con una política soberana, independiente de los polos de poder capitalista, de los capitalistas internos, una política Socialista.

La defensa del Esequibo comienza en Miraflores, comienza con un gobierno fuerte, capaz de desarrollar una política independiente, pero humanista, que se relacione con los polos capitalistas desde el respeto a la Soberanía, que no claudique su rumbo. Capaz de convocar a pueblos y gobiernos del continente y del mundo para la creación de un mundo alterno al mundo capitalista, convencer de que ese polo significa la salvación de la vida.

¡CHÁVEZ, SOBERANÍA SOCIALISTA!

El PSUVCH propone: Referéndum Popular Revocatorio Presidencial

Visitó nuestras oficinas, el responsable de comunicación y formación del PSUVCH. Trajo los saludos de su dirección y el pedido de difusión del siguiente comunicado. Lo hacemos.

En pasados días, la asamblea nacional aprobó por unanimidad un referéndum por el Esequibo, la intención es absurda y groseramente electoral. Es claramente una excusa para evadir la responsabilidad del madurismo en el tema, la traslada a un difuso referéndum.

La Comisión Nacional Organizadora del PSUVCH, proponemos un Referéndum Popular Revocatorio Presidencial.

Referéndum, porque es una consulta, Popular por ser manifestación directa, evidente, de la masa actuante, sin mediación de organismos que modulen la voluntad popular. Presidencial, porque es allí en la cúpula donde se concentra y origina la causa de todo este desastre que vivimos.

La masa desesperada ha seguido las directrices de sus dirigentes, ha participado con voluntad, en la lucha por el salario, y se desilusiona por la poca efectividad de este objetivo; se lucha y se lucha, y la situación sigue igual y peor. Algo hay de errado en esta lucha. Y no es otra cosa que la falta de objetivos estratégicos.

Este gobierno maula nos ha quitado no sólo el salario, nos ha quitado la vida, el futuro. Acabó con la educación, ya sabemos la situación lamentable de todos los niveles de educación. Liquidó la salud, es triste asistir al desespero del personal de salud, por la falta de condiciones para salvar vidas. Arruinó la economía, no hay empleo, no hay salario, no hay moneda. La pobreza bate récord, el éxodo es planetario. Arrebató el futuro de todos. En resumen, este gobierno nos quitó la vida, y ese debe ser el objetivo estratégico: «La lucha por la vida». Y este objetivo estratégico no es alcanzable sin antes salir del madurismo, de la presidencia de maduro. Esta es la justificación de la convocatoria al Referéndum que proponemos.

Por supuesto que el madurismo no lo convocará, al contrario, con triquiñuelas lo evitará. La Asamblea ignorará la proposición, el CNE no se dará por enterado. Entonces, la masa con su actuación, los dirigentes chavistas con sentido autocrítico corregirán el rumbo, les darán sentido estratégico a las luchas. El Referéndum está marchando, es indetenible, se manifiesta en las calles, ya es poca la gente que apoya al madurismo, y mucha la que lo adversa. Sin embargo, se corre un peligro: El descontento no debe quedarse en la salida del madurismo, no podemos aceptar sólo un cambio de hombres para que todo siga igual, se debe ir a la raíz, al sistema que produce la pérdida de la vida, al capitalismo.

Con Chávez conocimos las bondades producto de librarnos de las cadenas del capitalismo, vivimos la plenitud de ser humanos, nos reconocimos en el prójimo. Y esa es, quizá, la más importante conquista del chavismo: demostrarnos que un nuevo mundo es posible, y que ese nuevo mundo es el camino de la vida plena, de la felicidad económica y espiritual. Con maduro comprendemos, en la práctica, en la realidad, que el capitalismo es muerte, física y espiritual. Maduro desnudó al capitalismo, lo despojó de disimulos, lo mostró tal como es, un sistema antihumano, destructor de la vida. Después de maduro, no hay dudas, el Socialismo es el camino a la vida, el capitalismo es el camino a la muerte.

El PSUVCH propone que se convoque desde ya el Referéndum Presidencial, que cada uno manifieste, en la medida de sus posibilidades, el rechazo a esta situación, sea una pinta, un grito, una conversación. Invitamos a los Partidos y organizaciones a sumarse a esta iniciativa.

Vamos a resucitar a Chávez, para saber: ¿Qué opinión tendría, y qué haría al respecto?

El gran Alí Primera resucitó al Libertador Simón Bolívar, y lo puso a conversar con un niño en su «Canción Bolivariana». Hoy haremos que el Comandante Chávez se encuentre también con un niño de Venezuela, y que sostengan una conversación. Y como dijo Alí en su prosa: «Puede ser imaginario pero pudo suceder».

Alí en sus letras habla de un Bolívar traicionado, y es justo aplicar las mismas letras, para un Chávez traicionado por los que gobiernan hoy:

«Hay razón en lo que dices,

yo frente a Simón Rodríguez

juré liberar a mi patria,

y tal vez por inocencia,

no la soñé gobernada

por indignos de mi herencia.»

Entonces allá, lejos, sorprendido y a la vez desconcertado debido a las incalculables dimensiones del ecocidio que le toca presenciar en el arco minero del orinoco, por la masiva y descontrolada extracción de oro, se encuentra el Gigante Hugo Chávez sentado debajo de un árbol, expresando con su rostro, que eso no podía estar sucediendo, y que ésa aberración debía ser detenida inmediatamente, pero un niño que andaba cerca de él, hijo de un señor, a quién lamentablemente por la necesidad, le toca ser explotado en ése ecocidio, se detiene y saluda al personaje, sin saber que se trata del Comandante.

El Comandante, un poco confundido por no saber exactamente la fecha en la que se encuentra, y aún espantado por lo que ven sus ojos en el arco minero, le dice al niño; Dios te Bendiga muchacho, me llamo Hugo. Hola Hugo, mi nombre es Simón, responde el niño.

Una pregunta Simón:

¿Acaso ya no gobierna la revolución, que se permitió éste delito en nuestro medio ambiente?

Hugo no sé de dónde eres, ni dónde has estado, pero es muy extraño que no estés informado, Venezuela está siendo gobernada por maduro, y él se dice revolucionario.

Créeme Simón, ése desastre no lo haría un revolucionario, yo nunca le haría a la madre tierra un daño de tal magnitud.

Hugo, y tú ¿eres revolucionario?.

Sí, lo soy, y los que actualmente están dañando esta hermosa parte de Venezuela, no estuviesen gobernando, de no haber estado a mi lado, y de no haber recibido mi apoyo, pero eso; podemos y debemos cambiarlo.

HUGO, ya sé quién eres, tú eres el Gigante, mi papá nos habla muchas cosas buenas de ti, y dice también; este desastre en Venezuela no hubiese pasado con Chávez en el poder.

Simón, ¿de cuál desastre me hablas?.

Hugo, todo lo que tú construiste, fué destruido, y todo lo que tú uniste, ellos lo dividieron. Estamos en el 2023, y Venezuela no es la misma que tú nos dejaste.

Simón, no sé la magnitud del daño que han causado estos indignos, pero quiero saber algunas cosas:

¿Qué pasó con la Revolución Bolivariana, aplicaron el plan de la patria, y PDVSA en qué condiciones se encuentra?

Hugo, presta mucha atención; de la Revolución Bolivariana no queda nada: ni sus instituciones, ni sus leyes revolucionarias, ni su Constitución y garantías, ni de los Derechos Humanos, ni de su democracia participativa y protagónica; el Plan de la Patria nunca lo aplicaron, sólo se inventaron uno raro por allí, la cuál existe una sola copia, que sólo la conocen ellos, no existe más la Plena Soberanía Petrolera. Ni la PDVSA del Pueblo, ni de su economía, ni de sus empresas estatales; no queda nada de las conquistas sociales, ni Misiones o Grandes Misiones, ni del Poder Popular, ni de las conquistas laborales, ni de su «Vivir bien» y mucho menos del Socialismo.

Maduro llevó a Venezuela a la crisis por su mala gestión, la corrupción y un sistema policial y militar que derribó nuestras libertades democráticas y las instituciones; prácticamente repartió el país, su economía y empresas entre su nueva oligarquía y «agentes», para ser despojado de sus riquezas petroleras y minerales por el capital trasnacional, el cual dispone para su explotación de la absoluta impunidad que le da la llamada «Ley Antibloqueo», y de una mano de obra semiesclava, empobrecida y sin ningún tipo de derechos, cuyo salario mínimo es el más bajo del hemisferio.

Simón estoy consternado, no puede ser que mi pueblo y equipo hayan permitido semejante aberración.

Hugo, es lamentable, pero tenía razón Müller Rojas cuando dijo: «Chávez está sentado en un nido de alacranes». Hoy el tiempo le da la razón, con decirte Hugo; que hasta el Sambil de la Candelaria que tú ordenaste cerrar, ellos a tu orden hicieron caso omiso, para mostrar al pueblo que tú ya no mandabas, entonces lo regresaron para que fuese abierto, y dejar claro el mensaje: «Aquí no manda Chávez». Y tu pueblo como acabas de decir, lo dominaron con un bozal de arepa, pues ésta gente hizo un gran negocio con el hambre en Venezuela.

Hugo ¿Recuerdas que tú criticabas la cuarta república porque bonificó el salario?.

Claro que lo recuerdo Simón, eso nunca más debe volver a Venezuela, es una práctica que atenta contra el salario del pueblo.

Bueno Hugo, te cuento; sí volvió, maduro pulverizó intencionalmente el salario, y ahora todos los bonos que tú criticabas en tus alocuciones, son precisamente los mismos que él otorga, a través de un carnet para tener controlado al pueblo, así mostrarse como bueno ante el pueblo, y desafiar directamente al Chávez de la historia.

En cuanto a tu equipo Hugo, te cuento, maduro los persiguió ferozmente, y lo sigue haciendo, a todos aquellos que eran de tu confianza los apartó. Y; para apuntalar al madurismo, trajo de regreso a aquellos que tú quitaste de tu lado por andar en cosas raras, pusieron en puestos estratégicos también, a otros que se identificaban como enemigos tuyos. Tus amigos, colaboradores, y personas de confianza que son leales a Chávez y tu legado, fueron apartados y buscaron tenerlos en silencio, en algunos casos de forma traumática, como sucedió con Jorge Giordani, Miguel Rodríguez Torres y Rafael Ramírez.

Simón, y ¿Por qué en esos nombres no está Diosdado Cabello?

Ay Hugo, él se cuadró con maduro, y se arrastró ante todos tus enemigos políticos. Ahora es el encargado de editar tus videos, y hacerte decir lo que nunca dijiste, y peor aún, te hace defender con esos videos todo el desastre que ellos mismos causaron.

Bueno Simón, actuó como lo hacen los cobardes, escogiendo aliarse con los enemigos del pueblo, cobarde y traidor, no se podía esperar más de él.

Te puedo asegurar Simón, que éstos traidores nunca más consultaron a las bases para escoger a un candidato o candidata presidencial, de seguro regresó el dedazo.

Yo particularmente hice que el programa de la patria fuese llevado a las comunidades para que el pueblo venezolano lo conociera, discutiera y realizara sus aportes. Estoy seguro que no hubo un espacio donde no se debatiera este plan y se tomara en cuenta las opiniones de todos.

Escucha Simón, el madurismo es una nueva élite política enriquecida, que no pasa la prueba de la honestidad y de la modestia de vida, está a salvo porque el poder judicial lo hicieron parte de su degradación moral. Y convirtieron las instituciones en simples sucursales del Poder Ejecutivo.

Por lo tanto Simón, la actuación de este gobierno no la podemos calificar ni de socialista, ni de Chavista. Ellos solo son el peor gobierno de nuestra historia, el más impopular y destructor, quienes le han hecho un daño grande a la causa del socialismo, a Chávez y al Chavismo, son los responsables de vulnerar el acceso pleno de nuestra población a los alimentos, la salud, la educación, el salario justo, la cultura y el derecho político a elegir gobernantes sin ser perseguidos por pensar diferente, sumieron en la miseria a un país con grandes riquezas naturales, y fuerzan a la emigración de millones de compatriotas.

Simón, aunque tú y yo no estemos físicamente presentes, debemos confiar en los genes libertadores que existen en la sangre del pueblo Venezolano. Las semillas del espíritu libertador de Bolívar y Chávez cayeron en las conciencias dignas de un pueblo con una historia memorable, compuesta de hombres y mujeres cuya valentía, los llevó a luchar por la libertad de toda una «Patria».

Me dijiste Simón que estamos en el 2023, mi siembra fué en el 2013, debieron pasar diez años para reencontrarnos en nuestra amada Venezuela, tú eres el padre de la patria, porque gracias a ti, fuimos libres de los imperios, y yo, particularmente no me dejé someter de ningún imperio como lo hace el madurismo, a cada gobierno traidor, les llega el despertar de pueblos libertadores.

¡Hoy más que nunca, Venezuela necesita despertar al Bolívar libertador, y al Chávez que amaba su Patria, para salir de los indignos que gobiernan hoy, Bolívar y Chávez nos dejaron sus legados para no ser esclavos ni oprimidos nunca más!

La petulancia y la economía de mercado, el «Nuevo Modelo» de Maduro

Un individuo puede superar dificultades, pero no puede evitar las caídas y tener que aprender de los errores cometidos. El petulante no aprende de sus errores, porque no comete errores. El que no va a ninguna parte no comete errores, ergo, no aprende de los errores. El petulante no va a ninguna parte, no tiene destino, él es su destino, es un ser «concluido».

No se puede hacer un puente si no se aprende hacer un puente, si antes no se piensa y no se corrigen todos los errores que de seguro se van a cometer al hacerlo. El que no comete errores no hace, ni sabe cómo hacer, manda a que otros hagan lo que desea y ahí se queda, termina adecuando la realidad a sus deseos, a sus maneras, a su comodidad; si no salió como lo esperaba la culpa es del otro; el petulante no se involucra, no asume responsabilidad por sus ideas, deseos, palabras, juicios. La petulancia es eso, una combinación entre deseos e inacción, una mente ociosa en un cuerpo paralizado pero con una lengua vivaz, atrevida, grosera.

La revolución de los petulantes es el capitalismo de los oportunistas. ¿Quién es el que ahora decide, el que tomó las riendas de la política nacional?: el capitalismo; los empresarios y el capitalismo chino, o los empresarios y el capitalismo gringo – si es que hay alguna diferencia entre uno y otro.

Los que deciden ahora no son los petulantes que nos gobiernan y que hablan de un «nuevo modelo económico»; decide el libre mercado. La innovación del gobierno de Maduro es dejar hacer a los demás – a todos, primero a los que poseen el poder económico y el poder político sobre ellos y nosotros, y segundo, a los burócratas con cualquier ventaja de poder, desde un policía de punto hasta el director de una cárcel; alcaldes, gobernadores, abogados, inspectores, recaudadores, archiveros, porteros, gestores, fotocopiadores, todos son libres de actuar en el libre mercado de la administración pública– El nuevo modelo económico es dejar hacer lo que le corresponde a los petulantes.

La cárcel de Tocorón adquirió tanto poder que la ministra o ministro de prisiones terminó siendo súbdita del pranato local. Los funcionarios de la DIEX producen tantas divisas con sus servicios vip y de «rescate de pasaportes» que el mismo gobierno podría solicitarle ayuda para pagar el sueldo a los maestros. O los militares en el Arco Minero con las demandas de los garimpeiros internacionales, o los médicos y enfermeras con las demandas en el sistema de salud público de los miles de enfermos, o en los crematorios públicos con la demanda de cadáveres insepultos. Con maduro, también en la administración pública decide «el libre juego de la oferta y la demanda» de bienes y servicios lo cual está haciendo ricos a muchos… En fin, ¡la economía crece!, tanto en el subsuelo como en la superficie del sistema.

Los petulantes llaman nuevo lo que es viejo, pero luego se avergüenzan y se dicen obligados a tomar el camino (práctico y fácil) del capitalismo; sepultando el entusiasmo de la revolución y su obra por unas sanciones y un bloqueo que se ajusta a la medida de sus ineptitudes y desganos, que les ha servido de pretextos para su petulante incapacidad, para su mezquina prosperidad personal, porque sus economías también crecen.

Maduro no trabaja duro, más bien viaja y habla mucho; trabajan los que trabajan para él y para los capitalistas; esos sí trabajan, y pasan trabajo también. ¡Trabaja duro Diosdado, burlando, de aquí para allá, la realidad, todos los miércoles, junto a los que lo acompañan en el show. Maduro no, ya está acostumbrado… ¡hay maneras y maneras de vivir!, y mentir es la suya, él no suda por eso.

Administrar el poder para oportunistas no puede ser más duro que resolver los infinitos problemas que padece una sociedad como la nuestra, empezando por la pobreza, la indigencia, el hambre, las enfermedades endémicas de la pobreza y la mala o inexistente educación. Decir estamos «trabajando duro» es una extravagancia del lenguaje oficial, ¡cualquiera cae!

El socialismo es la solución a la anarquía del mercado, y es la prevención del fascismo que se nos avecina. Pensar, planificar, trabajar, racionalizar la producción, dirigir el mercado e igualar las cargas en la sociedad. Moralizar y humanizar la política, crear conciencia del deber social, educar, educar y educar a las nuevas generaciones y a las viejas que ahora son básicas, ignorantes e insensibles como las nuevas, dejadas a su cuenta.

DEBEMOS VOLVER A CHÁVEZ