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EL MINISTRO HECTOR RODRÍGUEZ ESTRATEGA DE LA TRAICIÓN. RESPUESTA DESDE EL CHAVISMO

El ministro hector rodriguez, se aparece con una declaración donde explica la doctrina militar del rodrigato, doctrina que se expresó el 3 de Enero y pretende explicar aquella conducta y las decisiones que le siguieron.
(https://www.tiktok.com/@elfocovzla/video/7642471436707220757)

El ministro rodríguez, intenta asimilar el 3 de Enero, la invasión a la Patria, secuestro del presidente, con el 4 de febrero, una gesta de rebeldía frente a los enemigos del pueblo. Plantea que resistir el 3 de Enero, era inmolarse, lo correcto, dada la superioridad de los gringos, era entregarse con armas y bagaje, como en efecto. Y asimila este hecho a el por ahora de Chávez. Su tesis es en concreto: si el enemigo es poderoso, entregarse.

El 4 de Febrero, fue una demostración de rebeldía y una aceptación de la derrota, sin una entrega de los principios. Cuando dice Chávez, los objetivos no se han cumplido. Y es también una declaración valiente de resistencia, de enfrentamiento en las peores condiciones al enemigo, un reconocimiento de la necesidad de combatirlo. Cuando prisionero, no se rinde grita !POR AHORA!

Dice rodríguez que dar un paso atrás no es traición. Y en eso tiene razón, sólo que delcy y cómplices no dieron un paso atrás, al contrario, avanzaron hacia la entrega total de los principios, del Socialismo, del legado de Chávez, de la Patria, como en efecto estamos observando hoy, cuando la entrega de la voluntad del gobierno y las riquezas nacionales son evidentes.

El rodrigato fracasa en justificar lo que sólo tiene un nombre traición, entrega de la Patria al imperio gringo. A esa actitud, a ese gobierno debemos oponer la doctrina militar de Chávez, que es profundamente Bolivariana: la fuerza militar debe estar al lado del pueblo, enfrentar a sus enemigos cualquiera que sea su fuerza, tal como hizo Bolívar cuando enfrentó al mayor imperio de su época. La Fuerza Armada Bolivariana, debe rebelarse con valentía contra los enemigos del pueblo, cualquiera sea la posición que ocupen.
La Fuerza Armada Bolivariana, debe defender por sobre todo a la Patria Socialista, que es la única manera de tener Patria.


Llegará el día, estamos seguros, cuando la Fuerza Armada Bolivariana y Chavista, deshaga los entuertos del rodrigato, desmonte las acciones y la teoría antipatria, y recupere la Soberanía de la Patria.

Rafael Ramírez sobre artículo del NYT: «El tiempo y los hechos van demostrando que mis denuncias eran ciertas»

Este artículo del New York Times del 5 de Mayo pasado https://bit.ly/4u4no12 es demoledor y tienes que leerlo.

El NYT desnuda una parte de lo que hemos denunciado desde hace años y que ha sido la causa fundamental de la persecución y ataques en mi contra por parte del madurismo.

El tiempo y los hechos van demostrando que mis denuncias eran ciertas: todo se trataba de asaltar y saquear PDVSA para convertirlo en su negocio privado: Maduro, Cilia, Alex Saab, Tarek El- Aissami, Erick Malpica y los que han gobernado con ellos en esta década perdida son los responsables de este saqueo. Por eso el país está destrozado, en su mayor crisis histórica.

Algunos fragmentos (vamos con 3) del artículo del NYT son demoledores, veamos:

1) “Durante los 13 años de gobierno de Maduro, PDVSA, la omnipresente compañía petrolera estatal de Venezuela, se había convertido en el patrimonio personal de su familia, permitiendo a parientes y allegados vender petróleo en condiciones sumamente preferenciales. Este clientelismo aceitó los engranajes del aparato gobernante, asegurando su lealtad a Maduro…

2) “Los documentos de PDVSA muestran que empresas fantasmas controladas por Malpica y otros empresarios cercanos a Maduro exportaron petróleo por un valor de 11.000 millones de dólares en 2021 y 2022 sin pagar suma alguna a la empresa estatal. Esa cifra representó la mitad de todos los ingresos petroleros de Venezuela en esos dos años, según indican las estadísticas del banco central del país. Estas ventas de petróleo no registradas oficialmente parecen haber violado la legislación venezolana vigente en aquel momento, la cual otorgaba a PDVSA la custodia exclusiva de la riqueza petrolera del país”.

3) “La estrecha relación de Malpica con Maduro y su esposa le ayudó a sobrevivir a las purgas periódicas de PDVSA, que han llevado a la cárcel a cuatro de sus presidentes recientes y a decenas de ejecutivos, incluidos la mayoría de quienes firmaron contratos con Hangzhou. Malpica también logró entablar una amistad con Rodríguez a lo largo de los años, según varias personas que conocen bien a ambos. Esta conexión parece haberlo librado hasta ahora de la “limpieza” de la nueva presidenta, la cual ha derivado en el despido o el ostracismo de decenas de familiares de Maduro

Rafael Ramírez

Exministro de Petróleo y presidente de PDVSA

THE NEW YORK TIMES – El secretismo sobre los acuerdos petroleros de Venezuela continúa

Por Anatoly Kurmanaev con colaboración de Mariana Martínez desde Caracas / Fotografía por Adriana Loureiro Fernández
Anatoly Kurmanaev informa sobre la industria petrolera de Venezuela desde hace 14 años y cubre el gobierno interino de Venezuela

5 de mayo de 2026

Funcionarios estadounidenses y venezolanos han prometido una nueva era de responsabilidad para la lucrativa industria petrolera de Venezuela tras la caída del presidente Nicolás Maduro.

El presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos controlaría las ventas de petróleo venezolano. El gobierno de Trump dijo que Venezuela presentaría presupuestos mensuales a la Casa Blanca, y Estados Unidos dijo que había contratado auditores para comprobarlos.

La nueva dirigente de Venezuela y aliada de Trump, Delcy Rodríguez, dijo que el público podría rastrear cada dólar del petróleo en un nuevo sitio web.

Sin embargo, por ahora ninguna de estas iniciativas ha aclarado el destino del dinero petrolero de Venezuela, lo que suscita interrogantes sobre la voluntad política tanto en Washington como en Caracas.

Sin embargo, incluso con las mejores intenciones, el plan de Washington para demostrar cómo y dónde se gastan las riquezas petroleras de Venezuela constituiría una tarea colosal. Décadas de saqueo han dejado a Venezuela con una industria petrolera opaca y profundamente corrupta, un problema que Rodríguez no logró resolver en gran medida durante su gestión previa al frente de la economía nacional.

Por cada dos dólares que Venezuela obtuvo de la venta de petróleo a principios de esta década, un dólar fue robado, según revelan documentos internos y estadísticas oficiales.

Lo que está en juego es aún mayor hoy en día. Para Trump, su plan para liberar el inmenso potencial petrolero de Venezuela mediante una inversión estadounidense de 100.000 millones de dólares depende, en parte, de convencer a los ejecutivos petroleros estadounidenses de que su gobierno puede establecer el Estado de derecho.

Para Rodríguez, asegurar a los venezolanos que la industria petrolera —un pilar fundamental de la identidad nacional del país— beneficia a muchos y no solo a unos pocos resulta vital para mejorar sus escasas probabilidades de ganar unas elecciones presidenciales competitivas, las cuales Estados Unidos está impulsando para el próximo año.

No está claro cuánta corrupción estaría dispuesta a tolerar Rodríguez con tal de mantener su control sobre el gobierno, el cual sigue plagado de los burócratas leales a Maduro y de los empresarios que los apadrinan.

Durante los 13 años de gobierno de Maduro, PDVSA, la omnipresente compañía petrolera estatal de Venezuela, se había convertido en el patrimonio personal de su familia, permitiendo a parientes y allegados vender petróleo en condiciones sumamente preferenciales. Este clientelismo aceitó los engranajes del aparato gobernante, asegurando su lealtad a Maduro, quien sobrevivió a múltiples crisis antes de ser capturado en enero por las fuerzas especiales de Estados Unidos.

Los esquemas de comercio petrolero opacos continuaron hasta la propia caída de Maduro, y algunos beneficiarios han seguido haciendo negocios discretamente con PDVSA bajo la gestión de Rodríguez, según documentos internos y entrevistas con funcionarios petroleros venezolanos y con personas cercanas al sector.

Esta cuestionable actividad de concertación de acuerdos pone a prueba la promesa de Rodríguez de romper definitivamente con las políticas económicas de Maduro, a las que ha culpado de la prolongada crisis financiera de Venezuela.

Estos documentos, no reportados anteriormente, ofrecen una visión excepcional de la magnitud de la corrupción durante los últimos años de Maduro, un periodo marcado por un enfrentamiento económico con Estados Unidos y una creciente represión interna.

Los documentos y las entrevistas revelan también el papel central desempeñado por un pariente de Maduro, Carlos Malpica Flores, a quien varios funcionarios petroleros venezolanos y personas con información privilegiada del sector han descrito como el custodio de la riqueza de la familia Maduro. Las personas entrevistadas para este artículo hablaron bajo condición de anonimato para evitar represalias.

El gobierno de Trump impuso sanciones a Malpica, de 53 años, en diciembre, alegando que había “facilitado la corrupción continua del régimen de Maduro”. Malpica no respondió a las preguntas enviadas a través de un socio comercial y dos parientes.

Los documentos de PDVSA muestran que empresas fantasma controladas por Malpica y otros empresarios cercanos a Maduro exportaron petróleo por un valor de 11.000 millones de dólares en 2021 y 2022 sin pagar suma alguna a la empresa estatal. Esa cifra representó la mitad de todos los ingresos petroleros de Venezuela en esos dos años, según indican las estadísticas del banco central del país.

Estas ventas de petróleo no registradas oficialmente parecen haber violado la legislación venezolana vigente en aquel momento, la cual otorgaba a PDVSA la custodia exclusiva de la riqueza petrolera del país.

Desde la destitución de Maduro y la imposición del control estadounidense sobre las exportaciones de petróleo de Venezuela en enero, Malpica parece haber perdido el acceso a las ventas de crudo, según personas cercanas a la industria. Sin embargo, dichas personas —así como un alto funcionario petrolero venezolano— afirman que Malpica continúa obteniendo beneficios a través de sus empresas, las cuales operan yacimientos petrolíferos, prestan servicios a PDVSA y transportan productos petrolíferos a nivel local.

El gobierno de Venezuela no respondió a las solicitudes de comentarios. El gobierno de Trump declinó hacer comentarios públicos para este artículo.

Un funcionario del gobierno estadounidense señaló que Venezuela estaba ofreciendo garantías de que los fondos se estaban gastando de manera adecuada.

Un alto funcionario del Departamento de Estado, Michael Kozak, informó al Congreso el mes pasado que el gobierno de Estados Unidos había contratado a KPMG —una firma global de servicios financieros— para auditar las ventas de petróleo de Venezuela, añadiendo que la firma presentará sus informes en una fecha posterior aún por determinar. El Banco Central de Venezuela comunicó la semana pasada que, por su parte, había contratado a otra firma de auditoría, sin ofrecer detalles adicionales al respecto.

La historia de Malpica, de 53 años, personifica la transformación de la economía venezolana en un feudo personal de la familia Maduro; un sistema que, a pesar del cambio de liderazgo, sigue vigente en gran medida.

Exconductor de autobús y líder sindical, Maduro carecía de la comprensión técnica de la intrincada economía de Venezuela cuando su mentor y predecesor —Hugo Chávez, aquejado de cáncer— le legó la presidencia en 2013.

Maduro necesitaba aliados para gobernar el país. Y esas personas debían ser leales a él, no a Chávez, un autoproclamado revolucionario que despertaba la adoración de sus seguidores. Maduro y su esposa, Cilia Flores —una política de alto rango por derecho propio— se embarcaron en la creación de una nueva élite.

Entre los aliados de Maduro estaba Rodríguez, abogada proveniente de una destacada familia de izquierda.

Maduro y Flores también comenzaron a nombrar a decenas de familiares —sin cualificaciones aparentes— para ocupar cargos públicos, en los que algunos permanecen hasta el día de hoy.

Uno de esos familiares fue Malpica, sobrino de la primera dama, quien al inicio del mandato de Maduro convenció al presidente de permitirle gestionar los tratos con el sector petrolero, según relataron altos funcionarios de la época.

La carrera de Malpica despegó rápidamente. Meses después de asumir el poder, Maduro lo nombró miembro de la junta directiva del banco de desarrollo de Venezuela, conocido como Bandes. Poco después, se convirtió en tesorero nacional y en jefe de finanzas de PDVSA.

Estos cargos otorgaron a Malpica un acceso irrestricto a la riqueza petrolera de Venezuela, la cual continuó explotando incluso después de abandonar el sector público en 2016 para convertirse en subcontratista y comprador de petróleo de PDVSA.

A finales de 2022, la junta directiva de PDVSA se reunió para hacer un balance de los años de facturas petroleras impagas dejadas por Malpica y otros confidentes de Maduro, según consta en una presentación de dicha reunión a la que tuvo acceso el Times. La junta contabilizó cerca de 240 buques petroleros que zarparon sin efectuar el pago entre 2019 y 2022, lo que representó una pérdida de 13.000 millones de dólares para el Estado venezolano.

La junta votó a favor de dar por perdida esa suma de dinero, tal como indica la presentación. Meses después, Rodríguez asumió la dirección de PDVSA tras orquestar la caída de su predecesor, Tareck El Aissami, un protegido de Maduro que actualmente enfrenta un juicio por cargos de corrupción. Bajo su gestión, las irregularidades más flagrantes de PDVSA —como las ventas de petróleo impagas— cesaron en gran medida.

Sin embargo, Malpica y otros empresarios cercanos a Maduro continuaron gozando de acceso preferencial al petróleo, lo que puso de manifiesto los límites de las iniciativas de Rodríguez.

En 2023, por ejemplo, una empresa fantasma vinculada a Malpica se convirtió en la segunda mayor exportadora de crudo venezolano, situándose solo por detrás de Chevron —una multinacional que lleva un siglo produciendo petróleo en Venezuela—, según revelan los documentos.

Copias de algunos de los contratos muestran que dicha empresa fantasma —Hangzhou Energy, registrada en China— recibió petróleo de PDVSA bajo condiciones sumamente favorables e inusuales, a pesar de carecer de todo historial de actividad comercial. Un contrato correspondiente a 2022 revela que se autorizó a Hangzhou a vender cerca de una décima parte del volumen total de exportaciones del país durante ese año, a cambio de suministrar al gobierno una cantidad no especificada de “ayuda humanitaria”.

Se desconoce la cantidad exacta de ayuda que Hangzhou finalmente entregó, así como su contenido. Estos acuerdos de “petróleo por alimentos” —similares al obtenido por Hangzhou y supuestamente establecidos como respuesta a las sanciones estadounidenses— se convirtieron en una importante fuente de corrupción durante los últimos años del mandato de Maduro, desviando miles de millones de dólares de las arcas del Estado en un contexto de crisis humanitaria; así lo sostienen tanto el gobierno de Estados Unidos como las investigaciones realizadas por el medio de comunicación venezolano Armando.info.

Un correo electrónico enviado a la gerente de operaciones de Hangzhou, Zhang Junling, no recibió respuesta.

Si bien los representantes legales de Hangzhou se encontraban, en teoría, en China, en la práctica fueron Malpica y un socio suyo —Ramos Carretero— quienes representaron a la empresa en las reuniones con PDVSA; así lo confirman varios funcionarios de la petrolera estatal y diversas fuentes del sector petrolero venezolano, lo cual sugiere que ambos eran los beneficiarios finales de la compañía.

Asimismo, Hangzhou mantenía otros acuerdos de pago inusuales y altamente lucrativos.

La mayoría de los compradores de petróleo debían pagarle a PDVSA en dólares. Hangzhou, sin embargo, realizaba sus pagos al Bandes —el banco de desarrollo estatal— en bolívares, la moneda local; así lo indican documentos internos de PDVSA, mensajes internos a los que tuvo acceso The New York Times y entrevistas con funcionarios del sector petrolero venezolano.

El esquema desafiaba la razón fundamental por la que las naciones exportan petróleo: obtener divisas fuertes para financiar las importaciones.

El control de cambio de Venezuela implicaba que comprar petróleo con bolívares subvalorados y venderlo a refinerías chinas a cambio de divisas estables —como el dólar— permitiría a los propietarios de Hangzhou obtener enormes beneficios.

Y la inflación desbocada de Venezuela significaba que cualquier bolívar que Hangzhou terminara depositando en el Bandes —una institución opaca vinculada a Malpica— quedaba prácticamente desprovisto de valor.

La estrecha relación de Malpica con Maduro y su esposa le ayudó a sobrevivir a las purgas periódicas de PDVSA, que han llevado a la cárcel a cuatro de sus presidentes recientes y a decenas de ejecutivos, incluidos la mayoría de quienes firmaron contratos con Hangzhou.

Malpica también logró entablar una amistad con Rodríguez a lo largo de los años, según varias personas que conocen bien a ambos. Esta conexión parece haberlo librado hasta ahora de la “limpieza” de la nueva presidenta, la cual ha derivado en el despido o el ostracismo de decenas de familiares de Maduro.

Varios empresarios petroleros cercanos a Maduro han sido detenidos desde su captura, pero hasta el momento ninguno ha sido acusado públicamente de delito financiero alguno.

El sitio web de rendición de cuentas de la industria petrolera —denominado “Transparencia Soberana”—, prometido por la Rodríguez en enero, tiene una sola entrada.

El sitio web afirma que el gobierno vendió combustible por un valor de 300 millones de dólares en marzo, que se utilizó para aumentar el salario mínimo.

El sitio web no especificó quién adquirió el petróleo ni cuál fue el monto de la operación.

ANTIMPERIALISMO IMPOTENTE VENEZOLANO

Es una extravagancia enfrentar al imperio sin querer tocar al Rodrigato.

La colonización en Venezuela ocurre sin obstáculos, no hay resistencia, nadie va más allá de lo declarativo, de un secreto en un pasillo de un ministerio.

 Nadie quiere enfrentar el instrumento principal de colonización: ¡el gobierno del Rodrigato! Es algo así como si Bolívar se hubiera opuesto a los españoles, pero no a Emparan.

¿Por qué la Patria se esfuma? la perdemos sin lucha?
¿Dónde? en qué fallamos? qué nos falta?

Las respuestas las debemos buscar en la ideología. “La lógica del capital” se manifiesta en la actitud de Trump: encarna la esencia de su espíritu el egoísmo: ¡si me da lucro es lícito! Lo demás no importa, las formas, el disimulo, las generaciones futuras no importan, el ambiente, los derechos humanos, el futuro de la humanidad, todo se somete a este principio, el lucro por encima de todas las cosas, el lucro como alfa y omega.

Si da lucro se vende hasta la madre, se desatan guerras mundiales, se lanzan bombas atómicas, y después se duerme tranquilo, sin remordimiento, pensando en atesorar y consumir el botín.

El capote tenebroso de esta lógica cubre al mundo, ya no hay relaciones humanas, sólo relaciones comerciales, todo se puede vender, todo se puede comprar, y si no… se arrebata. El mundo es un mercado, engañoso, cruel. 

Esa lógica del egoísmo, del lucro, de la perdida de sentido de pertenencia a la sociedad, derrotó a la Revolución chavista, se perdió la lucha ideológica, nos derrotó el egoísmo capitalista: las cajas Clap, los carnet de la patria, los cupos de gasolina, la jefa de calle chequeando cada voto para dar un pollo o el pago, el chequeo de cada funcionario para que fuese a marchar a riesgo de perder su trabajo.

En Venezuela hubo un intento de romper con esa lógica, el Comandante Chávez, entendió que no se podría fundar un mundo nuevo, salvar a la humanidad de la extinción, sin instaurar una nueva lógica, el humano como centro, la relación entre los humanos y de estos con la naturaleza con la lógica de la armonía, la fraternidad, el amor. Todo sustentado con una economía de propiedad social de PDVSA y la Empresas Básicas, darle piso material al Socialismo.

Sufrimos una derrota y gracias a ella, la lógica del capital campea, se adueña del alma popular, hay que reconocerlo autocríticamente, y como preparación para futuros combates victoriosos.

La traición del Rodrigato y los arribistas, el economicismo de la dirección sindical, (terreno fértil para la lógica del capital), la falta de reacción de la población, el silencio ante la entrega, así lo confirman: hemos sido derrotados.

 Aunque no todo está consumado, no se ha perdido la guerra, siempre habrá espacio para la esperanza.

Allá en el fondo del alma popular palpita el espíritu de Chávez, las lecciones de valentía del 4 de febrero, del «Por Ahora», del «váyanse al carajo yanquis de mierda», ejemplos vivos de una nueva moral, de aquellos días del Heroico combate al sabotaje petrolero, del pueblo en las afueras de los llenaderos de gasolina,  de la fraternidad opuesta al egoísmo capitalista, a la guerra de todos contra todos.

Esa fuerza, hoy dormida, despertará, un rayo moral que encarne la lógica del humanismo hará el milagro. 

Este pueblo, su vanguardia asombrarán de nuevo al mundo, demostrarán que la causa de la humanidad no es una pasión inútil, que en la lucha revolucionaria se yergue el humano.

Toby Valderrama, Rosa Natalia,  Antonio Aponte y Alonso Quijano

esperanzapatriotica.blogspot.com

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Entrevista con Maya Adereth y Camilo Garzón – PHENOMENAL WORLD | Rafael Ramírez: «Si EE.UU. controlara la producción en Venezuela, la OPEP se vería enormemente debilitada»

El 3 de enero de 2026, el Gobierno de los Estados Unidos lanzó un ataque militar contra Caracas y capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores. En una grave violación de la Carta de las Naciones Unidas, ciento cincuenta aviones estadounidenses bombardearon infraestructuras esenciales en todo el norte de Venezuela mientras el ejército asaltaba el complejo de Maduro.

Quizás el aspecto más sorprendente de la intervención fue lo bien que salió. Tras ella, la exvicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez tomó rápidamente la iniciativa y se embarcó en una histórica reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos del país, allanando el camino para la privatización de su vasta industria petrolera.

¿Cómo se explica la caída de Maduro y qué significa para América Latina? Los editores de Phenomenal World, Maya Adereth y Camilo Garzón, debatieron estas cuestiones con el exministro de Energía de Venezuela, Rafael Ramírez. Como miembro más antiguo del gabinete de Chávez y presidente de la empresa petrolera nacional de Venezuela, PDVSA, Ramírez fue responsable de supervisar los logros en materia de desarrollo del país y su creciente influencia mundial. Bajo el mandato de Maduro, ocupó el cargo de representante permanente ante las Naciones Unidas antes de ser destituido de su cargo debido a desacuerdos con el Gobierno. Aquí reflexiona sobre la trayectoria de la economía de recursos de Venezuela, su cambiante orientación geopolítica y el futuro de la causa bolivariana.

Una entrevista con Rafael Ramírez

Maya Adereth: Comencemos por su entrada en el Ministerio de Energía de Venezuela. ¿Cuáles eran sus prioridades estratégicas cuando se incorporó al Gobierno de Hugo Chávez en 2000 y cómo afrontó las dramáticas huelgas del sector petrolero de 2002-2003?

Rafael Ramírez: Cuando me convertí en presidente del Ente Nacional del Gas de Venezuela (ENAGAS), la cuestión del petróleo estaba generando un profundo conflicto interno. PDVSA, la empresa petrolera venezolana, estaba aplicando en ese momento la «apertura petrolera», una política por la que las mejores zonas petroleras se entregaban a empresas privadas, en su mayoría estadounidenses. Los dirigentes de PDVSA esperaban que la nueva legislación legalizara esos contratos.

Por supuesto, no seguimos ese camino. Como resultado, estalló rápidamente un violento conflicto que culminó con el intento de golpe de Estado de abril de 2002. Mi principal objetivo como presidente de ENAGAS era evitar que el gas venezolano fuera privatizado, entregado a empresas estadounidenses como Enron y extraído del país. Esto era fundamental no solo porque no había ninguna razón técnica para privatizar el sector, sino también porque ese gas era esencial para nuestra propia infraestructura energética y económica.

Una de las primeras medidas que tomó el presidente Chávez en respuesta al intento de golpe de Estado fue cambiar los ministerios clave. En julio de 2002 fui nombrado ministro de Petróleo con dos objetivos fundamentales: controlar la industria petrolera, que entonces se encontraba en abierto desafío, y aplicar la recién promulgada Ley de Hidrocarburos, que reservaba la extracción de petróleo al Estado.

En respuesta a estas políticas, la huelga petrolera de 2002 paralizó la producción con la exigencia de que Chávez abandonara el país y dimitiera. Como ministro, me correspondió restablecer el control de la empresa PDVSA y la producción petrolera. En enero de 2003, producíamos 23 mil barriles de petróleo al día. En marzo de ese mismo año, aumentamos la producción a 3 millones de barriles, convirtiéndonos en el cuarto exportador de petróleo más grande del mundo. Logramos estabilizar nuestra producción y mantenerla hasta que Nicolás Maduro llegó al poder.

Hay que decir que la huelga no fue un acto de sabotaje por parte de los trabajadores. Los trabajadores estuvieron con nosotros todo el tiempo. Fue un sabotaje por parte de la alta dirección, que facilitó un bloqueo naval de nuestras costas y detuvo la producción. Fue un momento traumático en el que perdimos 20 mil trabajadores. Con los 20 mil que se quedaron logramos reactivar la producción y recuperar la plena capacidad operativa. Ese fue mi bautismo de fuego en la industria petrolera y en el Gobierno.

Camilo Garzon: ¿Qué papel desempeñaron empresas como ExxonMobil y ConocoPhillips en las disputas políticas de la época? ¿Qué pasó con estas empresas después de que usted dejara el ministerio durante la era Maduro?

RR: Inmediatamente después de tomar el control de PDVSA, que era el principal obstáculo para la Ley de Hidrocarburos, comenzamos a reestructurar el marco legal del sector. Lo primero que hicimos fue pasar de los acuerdos operativos a las empresas conjuntas. Los acuerdos operativos eran un mecanismo mediante el cual las administraciones anteriores habían cedido la gestión de la producción petrolera al sector privado. Revertimos esa situación y les invitamos a crear empresas conjuntas con PDVSA.

En 2006, propusimos a las grandes empresas internacionales, concretamente a ConocoPhillips, Exxon, Chevron, Total, Equinox, Eni y Repsol, que aceptaran la nueva ley. Conseguimos que 21 de las 33 empresas internacionales aceptaran y se promulgó un decreto de nacionalización firmado por Chávez. En general, fue un proceso satisfactorio que garantizó que la mayoría de las empresas migraran al nuevo régimen y pudiéramos conservarlas como socios.

Sin embargo, ConocoPhillips y Exxon no aceptaron nuestras condiciones. No estaban dispuestas a trabajar bajo la legislación venezolana, a pesar de las ventajas de las propuestas. Tomamos el control de sus áreas y ellas recurrieron a tribunales de arbitraje internacionales. ExxonMobil demandó a Venezuela por 16 mil millones de dólares ante la Cámara de Comercio Internacional (CCI) en París. Acudimos, nos defendimos y ganamos, y la CCI dictaminó que solo teníamos que pagar 907 millones de dólares. Entonces volvieron a demandarnos por 10 mil millones de dólares, esta vez ante el Tribunal del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) en Washington. Nos defendimos de nuevo y volvimos a ganar, pagando finalmente 1600 millones de dólares menos los 900 millones ya abonados.

Cuando dejé el ministerio en 2015, ConocoPhillips también demandó a Venezuela ante la CCI. Esa vez, el gobierno de Maduro no defendió los casos adecuadamente. Como resultado, perdimos y el CIADI ordenó a Venezuela pagar 2000 millones de dólares. Luego, Conoco nos demandó nuevamente ante el CIADI y, una vez más, se nos condenó a pagar un total de 8.300 millones de dólares. De ese dinero, el gobierno de Maduro no pagó nada a ConocoPhillips y dejó sin pagar gran parte de la deuda con Exxon.

A partir de entonces, las empresas comenzaron a presentar demandas en el extranjero. ConocoPhillips logró que un tribunal de Delaware confiscara los activos de Citgo, una refinería que teníamos en Estados Unidos, que en 2014 estaba valorada en 14 mil millones de dólares y que acabó siendo embargada. Habría bastado con pagar a las empresas lo que les debíamos, pero ahora se está subastando por 5 mil millones de dólares a Estados Unidos.

MA: En 2000, los líderes de la OPEP se reunieron por primera vez desde 1975 y relanzaron la organización con el objetivo de promover una visión política común. En 2016, surgió la OPEP+, una organización con más poder político, pero con un propósito político menos definido. ¿Cuál ha sido la posición de Venezuela en los debates internos de la OPEP?

RR: La cumbre de Caracas en 2000 fue una reunión muy importante, durante la cual Chávez asumió el liderazgo de la OPEP y logró convocar a los Estados miembros a pesar de la reciente invasión de Kuwait por parte de Irak y la guerra entre Irak e Irán. En ese momento había dos grupos importantes dentro de la OPEP. Uno estaba formado por las monarquías del Golfo, como Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar, que estaban más alineadas con Estados Unidos. El otro estaba formado por países como Venezuela, Irán, Argelia y Libia, que defendían con más fuerza la soberanía geopolítica y de los recursos. Con una tasa de producción renovada de 3 millones de barriles, Venezuela ganó una posición importante en las decisiones políticas de la organización.

El Gobierno venezolano ya había abogado por la creación de una OPEP más amplia que incluyera a Rusia, pero en ese momento Arabia Saudí se opuso por temor a perder su fuerza relativa. Cuando Chávez murió, Maduro descuidó la organización y la producción nacional de petróleo de Venezuela, que cayó a 1,9 millones de barriles en 2017. A partir de ese momento, la producción petrolera de Venezuela seguiría cayendo, agravada por el impacto de las sanciones estadounidenses.

De ser el cuarto país productor de petróleo del mundo, caímos al puesto 18.

La pérdida de influencia política en la OPEP era inevitable. Con la intervención militar en Libia, una Venezuela debilitada y las sanciones a Irán, la monarquía saudí ya no temía la participación de Rusia en el marco más amplio de la OPEP. Sin embargo, la invitación de Rusia a la OPEP+ sigue siendo una gran iniciativa, porque alguien tiene que defender los precios del petróleo. Es muy revelador que, cuando el Covid-19 provocó la caída de los precios del petróleo en todo el mundo, fuera el propio Donald Trump quien pidiera a la OPEP que redujera la producción de petróleo y protegiera los precios. Esto por sí solo confirma la importancia de la organización.

MA: PDVSA abrió su primera oficina en China en 2005. Hoy en día, la Corporación Nacional de Petróleo de China tiene activos de producción en Venezuela, y recientemente se ha informado de que la intervención de Trump ha causado problemas a Venezuela para pagar su deuda con China. ¿Cómo ha evolucionado la relación de Venezuela con China y qué intereses tiene China en la crisis actual?

RR: Durante cien años, Venezuela fue un satélite de la economía estadounidense. Toda nuestra producción de petróleo se vendía a Estados Unidos, y se vendía con descuentos de hasta el 40 por ciento: 4 dólares por barril cuando el precio era de 11 dólares. Éramos un enclave petrolero para las empresas transnacionales estadounidenses.

Cuando el gobierno de Chávez estabilizó la industria, buscó diversificar el suministro de petróleo. Comenzó dentro de la propia región, con la creación de Petrocaribe en 2005, un acuerdo de cooperación entre los países insulares pobres. A continuación, Chávez buscó un acuerdo con Argentina y más tarde se expandió al mercado europeo, donde firmamos acuerdos con Portugal, España, Italia y Francia. Durante ese proceso de expansión, establecimos relaciones con China con la idea de ayudar a construir un mundo multipolar. En 2005, Venezuela no vendía ni un solo barril de petróleo a China, por lo que estas relaciones eran absolutamente nuevas.

La apertura a China implicó cambios logísticos, como encontrar buques cisterna con una capacidad de 2 millones de barriles e invitar formalmente a empresas chinas a producir petróleo venezolano. Las empresas chinas tuvieron acceso a áreas que les permitieron producir hasta 1 millón de barriles de petróleo al día. Cuando dejé el ministerio en 2014, Venezuela vendía 600 mil barriles de petróleo al día directamente a la Compañía Nacional de Petróleo de China (CNPC). Esto representaba el 24 % del total de las exportaciones, que ascendían a 2,5 millones. La gran ventaja del acuerdo era que, a diferencia de nuestros acuerdos con Estados Unidos, todos los pagos de China se realizaban a precio de mercado. Sin embargo, durante todo este periodo, seguimos enviando 1,2 millones de barriles, casi la mitad de nuestras exportaciones, a Estados Unidos.

La relación con China también abrió otras áreas de cooperación. El Fondo Conjunto China-Venezuela de 2007 ofrecía financiación interna pagadera en petróleo. Otra parte del acuerdo incluía el suministro de tecnología y equipos. Incluyendo a la India, a la que suministrábamos 400 mil barriles, teníamos un mercado de 1 millón de barriles en Asia con dos de los mayores importadores de petróleo del mundo. Se trataba de una relación beneficiosa para ambas partes.

Cuando Maduro llegó al poder, estos planes y programas se vinieron abajo.

Petrocaribe se derrumbó y el petróleo dejó de suministrarse a través de esta alianza. El acuerdo con Argentina se bloqueó tras la llegada al poder del presidente derechista Mauricio Macri. Los acuerdos de suministro con la India dejaron de cumplirse, al igual que los de Europa. Y con China, los suministros se redujeron considerablemente. Maduro también contrajo una enorme deuda con China, estimada en hasta 70 mil millones de dólares en préstamos, aunque no se dispone de cifras oficiales. Por lo tanto, nuestra relación comercial con China se ha debilitado significativamente.

CG: ¿En qué consistió la intervención de Maduro en PDVSA y qué efectos tuvo en la producción petrolera del país? ¿Cuáles son las principales diferencias entre el chavismo y el madurismo en lo que respecta a la gestión de la industria petrolera?

RR: Maduro buscó el control directo de todas las instituciones del país.

Empezó por la economía, tomando el control del Ministerio de Hacienda, el banco central y, por supuesto, PDVSA, donde nombró a personas leales a él. Yo me opuse a eso y por eso me echaron del país.

A continuación, el Gobierno comenzó a encarcelar a trabajadores de la organización. Más de 150 gerentes y directores fueron enviados a prisión, muchos de los cuales llevan allí más de ocho años. El exministro de Petróleo Nelson Martínez murió allí. Sin duda, fue una intervención violenta, coronada por el nombramiento de un general de la Guardia Nacional, Manuel José Quevedo, quien se hizo cargo de PDVSA y persiguió a más de 30 mil empleados del sector.

Así pues, lo primero que se perdió como consecuencia del nuevo Gobierno fue la capacidad humana. La administración de Maduro cometió el error de intentar controlar el presupuesto operativo de la empresa, algo que Chávez nunca hizo. Esto dejó a la empresa sin dinero y PDVSA se paralizó. De una producción de 3 millones de barriles en 2013, caímos a 500 mil en 2020, y hoy en día se sitúa en 965 mil.

Desde que Maduro llegó al poder, hemos perdido casi el 75 por ciento de nuestra capacidad de producción de petróleo. Eso nunca había sucedido en ningún país productor de petróleo del mundo, a menos que estuviera involucrado en una guerra interna. Pero en Venezuela, lo que ocurrió fue una guerra interna del gobierno contra la industria petrolera. Gran parte de la producción actual la sostiene Chevron, que no paga regalías ni impuestos.

En un país productor de petróleo con un modelo rentista impuesto por las empresas transnacionales, el colapso de la industria petrolera suele significar el colapso del propio país. La economía venezolana se contrajo un 80 por ciento. El salario mínimo pasó de 450 dólares al mes a 2 dólares al mes. Y 8 millones de personas abandonaron el país porque se hizo imposible vivir allí.

La diferencia fundamental entre Chávez y Maduro es que el primero aprovechó el petróleo en beneficio de la población. Maduro, por su parte, privatizó el petróleo y lo puso en manos de sus operadores políticos. Todos nuestros programas sociales fueron desmantelados. Pasamos de ser un país con un proyecto nacional de desarrollo y redistribución a ser un país diezmado, aislado internacionalmente, sin legitimidad institucional y sin influencia estratégica.

MA: Durante la década de 1950, Venezuela era el principal destino de las inversiones extranjeras de Estados Unidos y una de sus mayores fuentes de ingresos. ¿Está Trump tratando de restaurar el modelo de los años 50 y, de ser así, debemos entenderlo como un puro control de los recursos, un control de la fijación de precios o algo más?

RR:Lo primero que hay que decir es que cualquier intervención militar en Venezuela debe ser firmemente rechazada. La capital, Caracas, fue bombardeada por primera vez desde que nos convertimos en república. La nueva política de seguridad nacional de Estados Unidos habla de revivir la Doctrina Monroe. Se trata de una clara regresión de Estados Unidos a la década de 1950: la época en que América Latina estaba dominada por dictaduras militares en el contexto de la Guerra Fría. Hoy es Venezuela. Mañana podría ser Colombia. Después podría ser México, o cualquier otro país.

El intento de Trump de controlar la industria petrolera es especialmente preocupante para Venezuela, porque volveríamos al período de concesiones. Las empresas transnacionales comenzaron a explotar el petróleo en el país desde 1920 hasta 1976, cuando fue nacionalizado. Durante esos años, Estados Unidos hizo lo que quiso con Venezuela. Se llevó más de 50 mil millones de barriles de petróleo sin pagar regalías ni impuestos. Eso cambió con la nacionalización del petróleo y, más tarde, con Chávez, con la nacionalización de los cinturones petrolíferos del Orinoco.

La reivindicación de Estados Unidos—que el gobierno interino ha permitido—de que las ganancias de las exportaciones petroleras venezolanas vayan a un fondo administrado por el secretario de Estado estadounidense, es una intervención que no se ha dado en ningún país desde la Segunda Guerra Mundial.

No tiene base política ni jurídica. Esto no será sostenible a largo plazo, pero para resistirlo de manera eficaz, Venezuela debe tener la capacidad de aumentar la producción.

CG: La producción petrolera venezolana ya está comprometida con el consumo interno y con contratos bilaterales principalmente con China, Irán, Rusia y Cuba. ¿Cuáles son las perspectivas actuales para cumplir estos contratos bajo la supervisión de Estados Unidos y cómo se está reconfigurando el papel de la OPEP a la luz de esta nueva situación?

RR: Si Estados Unidos controlara la producción de petróleo en Venezuela, la OPEP se vería enormemente debilitada debido al modelo que representa para los países productores. La nacionalización del petróleo en Venezuela tuvo una importancia internacional: representó una reivindicación para todos los países productores de petróleo que, gracias a su control sobre la producción y las exportaciones, pudieron aplicar las políticas de la OPEP. Si un país tan importante como Venezuela se retira de este modelo, cualquier otro país podría seguir su ejemplo ante una confrontación militar: Libia, Irak o Irán. Esto sería desastroso para la OPEP.

Varias empresas transnacionales estadounidenses ya han comunicado a la Casa Blanca que no volverán a Venezuela. Las empresas tienen que responder a sus vínculos directos y tomar decisiones que tengan sentido desde el punto de vista práctico. Por lo tanto, a Trump no le resultará fácil conseguir que las empresas inviertan en Venezuela como él desea. El mercado petrolero actual se caracteriza por una producción abundante, y hay muchas oportunidades que Exxon y Chevron pueden aprovechar, siendo Guyana solo un ejemplo. Allí, las empresas tienen garantizada la producción de un millón de barriles de petróleo para 2027, con solo un 1 por ciento de regalías. No están buscando desesperadamente yacimientos petrolíferos.

Pero, en cualquier caso, Venezuela sigue siendo muy importante por el simple hecho de que podemos certificar las mayores reservas de petróleo del planeta. Estados Unidos tiene unas reservas de 32 mil millones de barriles, que al ritmo actual de consumo durarán siete u ocho años. Esto supone un problema estratégico para ellos, sobre todo porque han descartado las políticas de sustitución energética de la agenda de Biden. Necesitan petróleo.

Los acuerdos de producción actuales de Venezuela son con China y Rusia, cada uno de los cuales podría producir hasta un millón de barriles. Pero desde la muerte de Chávez han detenido sus inversiones. Los chinos solo producen 100 mil barriles a través de la empresa conjunta Petrosinovensa. Podrían producir un millón, pero no invirtieron con Maduro. Los detalles de los otros acuerdos con Irán y Cuba, que no son de producción sino de suministro, son secretos. Obviamente, Estados Unidos está tratando de socavar estos acuerdos para que el petróleo ya no llegue a Cuba.

Rusia y China han dicho, aunque muy tímidamente, que sus proyectos en el país siguen vigentes legalmente. Pero creo que todos están esperando y probablemente negociando con los estadounidenses. Ni Rusia ni China van a ir a la guerra para mantener su producción en Venezuela, que ya se encuentra en niveles muy bajos.

CG: ¿Cuáles cree que deberían ser las directrices de un plan para reconstruir la industria petrolera de Venezuela? ¿Qué esfuerzos son necesarios para garantizar que sus beneficios se utilicen para la reconstrucción económica y no se desvíen fuera del país?

RR: El problema al que nos enfrentamos con el petróleo no es técnico, sino político. En Venezuela necesitamos volver al Estado de derecho y a un cierto grado de normalidad. Sólo entonces nuestra industria petrolera podrá someterse a algún tipo de reconstrucción, porque el daño que ha sufrido ha sido muy grande. Debemos liberar a todos los presos políticos, llamar a todos los gerentes y trabajadores que abandonaron la empresa por miedo y llegar a un acuerdo nacional para reconstruir la producción petrolera. Necesitamos crear las condiciones políticas y económicas, dentro de los límites de una nación soberana y unificada, que nos permitan centrarnos en esta cuestión.

El cinturón petrolero del Orinoco es la zona productora de petróleo más nueva del país. La capacidad existe, pero actualmente no se explota. Se debe dar prioridad a esta zona y sus dividendos petroleros deben utilizarse para satisfacer las necesidades humanas, destinándose a salarios y alimentos; y luego podemos pasar a las zonas más problemáticas y antiguas, como el lago Maracaibo. Trump, por supuesto, quiere apoderarse de las ganancias monetarias del petróleo venezolano.

Pero incluso antes de su intervención, los aliados de Maduro revendían el petróleo a una flota fantasma de compradores que lo recibían con un descuento del 25 por ciento y lo pagaban en criptomonedas. El petróleo debe volver a venderse a precios de mercado y ese dinero debe ir al Banco Central de Venezuela para que pueda inyectarse en la economía nacional, como exige la ley.

Es necesario un gobierno de unidad nacional para consagrar la reconstrucción de la industria petrolera como una prioridad nacional. Entonces se podrá librar la batalla política sobre qué hacer con estos ingresos, si deben ir a la burguesía nacional o al pueblo. Pero esta conversación sólo podrá tener lugar una vez que hayamos rescatado la gestión del petróleo.

Aunque Venezuela es un país productor de petróleo, en realidad no depende del consumo interno de petróleo. Casi toda su energía proviene de fuentes hídricas. Pero a corto y medio plazo, a nivel mundial, no existe ninguna tecnología ni fuente de energía capaz de sustituir al petróleo. La mejor prueba de ello fue cuando el Covid paralizó la economía del mundo desarrollado. Cuando intentaron reactivarla, la energía eólica y los coches eléctricos no acudieron al rescate. Lo que los países pidieron fue petróleo, y más que antes. Esto indica que el petróleo, y Venezuela, seguirán desempeñando un papel importante en la demanda energética mundial.

La transición esencial para Venezuela será salir del modelo rentista petrolero. Hicimos un gran esfuerzo en ese sentido durante el último año de vida del presidente Chávez y preparamos algo llamado Plan de la Patria, con la ayuda del Banco de Desarrollo de China. Cuando Chávez murió, todo esto se estancó. Pero esa es una tarea que las nuevas generaciones de venezolanos, desde ahora y en el futuro, tendrán que completar.

DEROGADA LA NACIONALIZACION Y SOBERANIA PETROLERA – ANÁLISIS SOBRE LA APROBACIÓN DE LA REFORMA A LA LOH

18 notas sobre el Proyecto de Reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos (versión final, 29 enero 2026)

Hemos tenido acceso al proyecto final de la ley que DEROGA la ley Orgánica de Hidrocarburos y fue aprobada en la AN de manera express. Analizamos el texto final e hicimos 18 notas o comentarios para discutir la mayor regresión de la historia sobre nuestro régimen petrolero.

Efectivamente, se trata de la “erradicación” de la política petrolera de Chávez y, agregaría yo, de la nacionalización de 1976 y de todo el pensamiento nacional petrolero del país. Evidentemente, la primera Reforma propuesta y que debía ser aprobada el martes pasado en la AN, no fue aceptada, pues se necesitaba presentar un proyecto final de “Reforma” que DEROGUE completamente, no sólo la nacionalización de 1976, que reservaba al Estado las actividades petroleras, sino la Nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco de 2007, que nos otorgaba el control y manejo de la mayor reserva de petróleo del planeta.

Esto borra, de un zarpazo, nuestras conquistas nacionales de casi 70 años y pretende cancelar el pensamiento nacionalista petrolero del país. Desde Pérez Alfonzo, pasando por CAP, hasta Chávez, y nos retrocede a la época de Juan Vicente Gómez.

Además de la privatización de las actividades petroleras, tanto las primarias de producción, como las de exportación de petróleo (reservadas al Estado por el artículo 302 de la Constitución), se entregan los activos y derechos de PDVSA a los operadores privados, decretando el fin de nuestra empresa nacional, para convertirla en una mera agencia administradora de contratos.

Así, volvemos a la época donde el país tenía solo una nuda propiedad sobre el petróleo, se trata de la desnaturalización de la propiedad sobre nuestro principal recurso natural, sobre el cual, no tendremos manera de ejercer su control y manejo soberano.

Por otra parte, se entrega a los privados la comercialización del petróleo, también reservada al Estado por la Constitución, lo cual impide que Venezuela pueda fijar los precios y atender los mercados de acuerdo con nuestros propios intereses. Ahora, será lo que decidan las transnacionales. Así, el peso de Venezuela en la OPEP será cada vez más insignificante.

La ley derogatoria, que se aprobó hoy en la Asamblea Nacional, incluye rebajas fiscales totales, en una claudicación de nuestros derechos como propietarios del petróleo. Se eliminó el monto mínimo de regalías, se eliminó el impuesto de extracción, se eliminó el impuesto a los precios extraordinarios y exorbitantes del petróleo, se eliminó la tasa mínima del impuesto sobre la Renta.

El Ejecutivo se abroga una enorme discrecionalidad para favorecer al interés privado, en detrimento de nuestro pueblo.

Se incluyó el arbitraje internacional, cediendo nuestra soberanía jurisdiccional, en violación del artículo 151 de la Constitución. En la nueva ley derogatoria, el Estado se compromete a compensar a las transnacionales si en el futuro se producen cambios en el régimen fiscal, impositivo o las leyes de la República, renunciando, así, a las potestades soberanas del Estado sobre el manejo de nuestros propios asuntos.

Igualmente, se arrebata a la Asamblea Nacional la capacidad aprobatoria de los contratos petroleros que –como establece la Constitución– son de interés público, violando el artículo 150 constitucional, imponiendo el secreto en materias que son de interés de todo el país.

Finalmente, se “legalizan” contratos, los llamados de “participación productiva” (CPP), asignados de manera discrecional a operadores privados en detrimento de la propia PDVSA. Ahora, habría que saber a favor de quién se entrega el petróleo de los venezolanos.

Es muy grave lo que sucede. Mas allá de las diferencias o disputas políticas, del odio y la intolerancia, del insulto y la descalificación, la defensa del petróleo y la soberanía debe ser un pensamiento y una aspiración nacional, de todos los venezolanos; de lo contrario, se estará hipotecado –así, como si nada– el futuro de nuestro país.



Artículo 1. “…dominio público de los yacimientos, maximización progresiva de la renta, seguridad jurídica, transparencia contractual…”

Artículo 8.En los contratos para la realización de las actividades reguladas en esta Ley las partes podrán acordar que las dudas y controversias de cualquier naturaleza, suscitadas con motivo de la realización de dichas actividades y que no puedan ser resueltas amigablemente por las partes, podrán ser decididas por los Tribunales competentes de la República o mediante mecanismos alternativos de resolución de controversias, incluyendo mediación y arbitraje.”

Nota (1): Se incorpora el arbitraje (ya no, el independiente, sino aquel establecido en mecanismos como el CIADI). Se viola la Ley Orgánica de la Procuraduría General de la República, órgano natural de defensa del Estado. Absolutamente violatoria del Artículo 151 de la Constitución.

Artículo 23.Las actividades primarias indicadas en el artículo 10 de esta Ley, serán realizadas:

  1. Por el Ejecutivo Nacional…
  • Por empresas en las que la República o un ente público posean una participación mayor del cincuenta (50%) del capital social, que le otorgue el control accionario, las cuales se denominarán Empresas Mixtas.
  • Por empresas privadas domiciliadas en la República Bolivariana de Venezuela, en el marco de contratos suscritos con empresas de exclusiva propiedad de la República o sus filiales.”

Nota (2): Se establece claramente que las actividades primarias, que están reservadas al Estado, serán realizadas por las Empresas Mixtas y Empresas Privadas. Se viola el artículo 302 de la Constitución y el artículo 9 de la LOH.

Artículo 25.Se modifica el artículo 25, que pasa a ser el artículo 26, en la forma siguiente:

Equilibrio económico financiero

Cuando con posterioridad a su celebración se produzcan modificaciones en el marco legal, fiscal, regulatorio o contractual, que afecten de manera negativa y sustancial la economía del proyecto, el Ministerio con competencia en materia de hidrocarburos deberá acordar los ajustes necesarios para reestablecer dicho equilibrio, mediante la modificación de regalías, tributos, tarifas, plazos contractuales, condiciones económicas o mecanismos de compensación, a fin de restituir a la empresa operadora la posición económica que habría tenido de no haberse producido tales cambios.”

Nota (3): el Estado le está otorgando garantías al inversionista, rebajas y ventajas fiscales, para PROTEGER al inversionista de cambios en las leyes. El Estado renuncia a su privilegio soberano de realizar futuros ajustes cambios en su régimen fiscal o sus propias leyes, teniendo que compensar al privado por ello, pagando una penalidad por el ejercicio de su propia soberanía.

Artículo 34.La constitución de las empresas mixtas y las condiciones que regirán la realización de las actividades primarias serán autorizadas por el Presidente o Presidenta de la República y notificadas a la Asamblea Nacional…”

Nota (4): Cambio sustancial, ahora la Asamblea Nacional solo “será notificada” por el Ejecutivo de la constitución y condiciones de las Empresas Mixtas. La AN pierde sus facultades aprobatorias. Este artículo viola el artículo 150 de la Constitución, en cuanto a que los Contratos de Interés Público deben ser aprobados por la AN. Se deroga la aplicación La Ley de Contrataciones Públicas, es decir, las empresas privadas harán las contrataciones como quieran, sin régimen licitatorio.

Artículo 35.El ejercicio de las actividades primarias por parte de las empresas mixtas estará sujeto a los siguientes requisitos y condiciones”

Nota (5): Cambio sustancial. Nuevamente se eliminó la mención del artículo 34 de la LOH, donde se establece que las controversias solo podrán dirimirse en Tribunales de la República, de acuerdo con las leyes venezolanas.

Artículo 36.El Ejecutivo Nacional, por órgano del Ministerio con competencia en materia de hidrocarburos, podrá autorizar al accionista con participación minoritaria de una empresa mixta para:

  1. Realizar la comercialización directa de la totalidad o una cuota de la producción de la empresa mixta,
  • Abrir y gestionar cuentas bancarias en cualquier moneda y jurisdicción,
  • Ejercer la gestión técnica y operativa de la sociedad directamente o mediante un prestador de servicios petroleros especializado relacionado con éste…”

Nota (6): Cambio sustancial. Se privatizan las actividades primarias de la Industria petrolera, incluyendo la comercialización del petróleo.

Este artículo contraviene el artículo 302 de la CRBV donde el Estado se reserva estas actividades.

También contraviene el artículo 9 de la LOH donde se define claramente que las actividades primarias están reservadas al Estado y el artículo 57 de la misma LOH donde establece que la comercialización del petróleo solo podrá realizarla el Estado.

Artículo 40. Las empresas de exclusiva propiedad de la República o sus filiales podrán suscribir Contratos con empresas privadas domiciliadas en Venezuela para la ejecución de las actividades primarias, donde la empresa operadora asumirá la gestión integral del ejercicio de las actividades…”

Nota (7): Cambio sustancial, se privatiza la producción de petróleo en el país, se retrocede a una figura como los “convenios operativos” utilizados durante la “Apertura Petrolera”.

Artículo violatorio del artículo302 de la CRBV y del artículo 9 de la LOH, que reservan las actividades primarias de producción de petróleo al Estado. El Estado conserva una “propiedad nuda” sobre el petróleo, hay una desnaturalización de la propiedad del Estado.

Artículo 42.Las empresas de exclusiva propiedad de la República o sus filiales en la suscripción de contratos con empresas privadas domiciliadas en Venezuela, podrán durante la vigencia del contrato para el desarrollo de las actividades primarias:

1. Otorgar a la empresa operadora el derecho de uso

de los activos y materiales de su propiedad o

disponibilidad legal destinados al ejercicio de las

actividades primarias.

2. Ceder a la empresa operadora el derecho de uso

del área operacional y del área delimitada, previa

autorización del Ministerio con competencia en

materia de hidrocarburos.”

Nota (8): Cambio sustancial, PDVSA cederá sus activos y competencias a los privados. PDVSA queda reducida a una mera agencia administradora de contratos, sin ninguna capacidad operativa.

Este artículo viola el artículo 303 de la Constitución donde se le da rango constitucional a PDVSA para ser la operadora nacional del petróleo venezolano.

Artículo 51.De los volúmenes de hidrocarburos extraídos y no reinyectados de cualquier yacimiento, el Estado tiene derecho a una participación de hasta treinta por ciento (30%) como regalía El Ejecutivo Nacional, por órgano del Ministerio con competencia en materia de hidrocarburos, previa opinión del Ministerio con competencia en materia de Finanzas, determinará el o los porcentajes de regalía aplicables a cada proyecto…, tomando en cuenta:

1. La naturaleza del proyecto.

2. Los requerimientos de inversiones de capital. 

3. La economicidad del proyecto. 

4. La necesidad de asegurar la competitividad

internacional.”

Nota (9): Cambio sustancial, la Ley deroga el piso mínimo obligatorio de la Regalía del 30% y será el Ejecutivo quien determine el nivel de Regalía adaptado a cada proyecto.

Se impone así, la tesis de las transnacionales de Regalías mínimas, de hasta 1% como condición para maximizar el retorno de sus inversiones, despojando al Estado de su derecho como propietario del Petróleo.

Artículo 55.Las personas jurídicas, públicas o privadas, que realicen las actividades a las que se refiere esta Ley estarán sujetas al pago del impuesto integrado de hidrocarburos.  La base imponible del impuesto integrado de hidrocarburos estará conformada por el total de los ingresos brutos devengados mensualmente por los sujetos pasivos de este impuesto. Los ingresos brutos devengados no admitirán deducción alguna, excepto en los casos de devoluciones, descuentos incondicionales pactados al momento de la operación y reintegros por errores de facturación o pagos indebidos debidamente soportados.”

Nota (10): Cambio sustancial, se elimina el Impuesto de Extracción eliminando los montos mínimos establecidos en el anterior proyecto de Reforma.

La eliminación de este impuesto y la reducción al mínimo de la Regalía contemplada en el artículo 51, derogan el régimen fiscal de los hidrocarburos en beneficio de los operadores privados y en perjuicio de Venezuela.

Artículo 56.La alícuota del impuesto integrado de hidrocarburos será de hasta quince por ciento (15%) sobre la base imponible correspondiente. El Ejecutivo Nacional, por órgano del Ministerio con competencia en materia de hidrocarburos, previa opinión del Ministerio con competencia en materia de Finanzas, determinará la alícuota del impuesto integrado de hidrocarburos aplicable a cada proyecto…, tomando en cuenta: 

1. La naturaleza del proyecto.

2. Los requerimientos de inversiones de capital.

3. La economicidad del proyecto. 

4. La necesidad de asegurar la competitividad

internacional. 

El Ejecutivo Nacional, por órgano del Ministerio con competencia en materia de hidrocarburos, queda facultado para modificar la alícuota dentro del límite previsto en este artículo, cuando se demuestre que resulta necesario para garantizar el equilibrio económico del proyecto, en los términos previstos en esta Ley”

Nota (11): En el nuevo impuesto integrado, aunque se establece una tasa de 15%, nuevamente el Ejecutivo rebajará este monto ajustándose a las necesidades de cada proyecto.

Nuevamente, no se establece una obligación impositiva, sino que, el Ejecutivo recurre a la reducción de Regalías, impuestos y otros beneficios fiscales a favor de los inversionistas privados y en detrimento del país.

Artículo 58.El Ejecutivo Nacional, por órgano del Ministerio con competencia en materia de finanzas, previa opinión del Ministerio con competencia en materia de hidrocarburos, podrá reducir la alícuota por concepto del impuesto sobre la renta, tomando en cuenta los criterios establecidos el artículo 51, cuando se demuestre que dicha reducción resulta necesaria para garantizar el equilibrio económico del proyecto.” 

Nota (12): Cambio sustancial. Nuevamente la Ley establece la reducción del Impuesto Sobre la Renta, que para los hidrocarburos se establece en una alícuota del 50%.

 Se elimina el carácter obligatorio de la tasa de Impuesto. El Ejecutivo reducirá el Impuesto sobre la Renta, nuevamente en beneficio del inversionista privado.

Todos estos artículos (Art.51, 57 y 58) constituyen reducciones masivas de los ingresos para el país.

Artículo 68. “…El Ejecutivo Nacional, por órgano del Ministerio con competencia en materia de hidrocarburos, podrá autorizar a las empresas a que hace referencia los numerales 2 y 3 del artículo 23 de esta Ley para comercializar directamente la totalidad o una cuota de los volúmenes hidrocarburos naturales producidos en el área asignada.”

Nota (13): Cambio sustancial. Se autoriza que los privados exporten el petróleo venezolano.

 Se viola el artículo 302 de la Constitución que reserva estas actividades al Estado.

De esta manera, Venezuela pierde la posibilidad de defender el precio del petróleo, pues no será capaz de producir, ni exportar su petróleo, no tendrá manera de incidir en el precio del crudo, ni decidir mercados de acuerdo a sus intereses nacionales.

Venezuela pierde así toda relevancia en el seno de la OPEP.

Artículo 24. “Se incorpora una disposición derogatoria primera, redactada en los siguientes términos: 

PRIMERA. Se deroga la Ley de Regularización de la Participación Privada en las Actividades Primarias Previstas en el Decreto N° 1.510 con Fuerza de Ley Orgánica de Hidrocarburos, publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 38.419 de fecha 18 de abril de 2006.”

Artículo 25. “Se incorpora una disposición derogatoria segunda, redactada en los siguientes términos: 

SEGUNDA. Se deroga la Ley Orgánica que reserva al Estado Bienes y Servicios Conexos a las Actividades Primarias de Hidrocarburos, publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 39.173 de fecha 7 de mayo de 2009.”

Nota (14): Cambio sustancial. Se DEROGA la Ley que regulariza la participación privada en las actividades primarias del 2006, con la cual se puso fin a los “Convenios Operativos” de la Apertura Petrolera.

Este articulo 24, junto al Artículo 25, son artículos que DEROGAN la LOH y forman parte de la privatización de la producción de petróleo. Ambos son violatorios de los artículos 302 y 303 de la Constitución.

Artículo 26. “Se incorpora una disposición derogatoria tercera, redactada en los siguientes términos: 

TERCERA. Se deroga la Ley que crea Contribución Especial por Precios Extraordinarios y Precios Exorbitantes en el Mercado Internacional de Hidrocarburos, publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 40.114 de fecha 20 de febrero de 2013.”

Nota (15): Articulo DEROGATORIO de la LOH, donde se elimina el impuesto a los precios extraordinarios de los hidrocarburos.

Otra eliminación de impuesto a favor del privado y en detrimento del país. Si se producen alzas extraordinarias del petróleo, el beneficio no será para el dueño del recurso, sino para el privado.

Artículo 27. “Se incorpora una disposición derogatoria cuarta, redactada en los siguientes términos: 

CUARTA. Se deroga el Decreto N° 5.200, con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Migración a Empresas Mixtas de los Convenios de Asociación de la Faja Petrolífera del Orinoco; así como los Convenios de Exploración a Riesgo y Ganancias Compartidas, publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 38.632 de fecha 26 de febrero de 2007.”

Nota (16): El artículo 27, DEROGA el Decreto 5.200 de Nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco.

Entregando nuevamente, como en la Apertura, el control y manejo de las mayores reservas de petróleo

del planeta a las empresas transnacionales. Se confisca así al pueblo de Venezuela el manejo de sus inmensos recursos petroleros allí concentrados, cediendo nuestra soberanía a favor del interés transnacional. UN RETROCESO ENORME.

Artículo 28. “Se incorpora una disposición derogatoria quinta, redactada en los siguientes términos: 

QUINTA. Se deroga el Acuerdo de la Asamblea Nacional mediante el cual se aprobaron los Términos y Condiciones para la Creación y Funcionamiento de las Empresas Mixtas y el Modelo de Contrato, publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 38.410 de fecha 31 de marzo de 2006.”

Artículo 29. “Se incorpora una disposición derogatoria sexta, redactada en los siguientes términos: 

SEXTA. Se deroga el Acuerdo de la Asamblea Nacional mediante el cual se aprueba la modificación del Acuerdo Primero, numeral 6, literal a, de los Términos y Condiciones para la Creación y Funcionamiento de las Empresas Mixtas contenida en el Modelo de Contrato para las Empresas Mixtas entre la Corporación Venezolana del Petróleo, S.A., y las Entidades Privadas, publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 39.273 de fecha 28 de septiembre de 2009.”

Nota (17): Estos artículos 28 y 29DEROGAN los acuerdos de la Asamblea Nacional, donde se aprobaron los términos y condiciones de la creación y funcionamiento de las Empresas Mixtas.

Nuevamente se impone el secreto y se ajustan los contratos petroleros a los intereses del privado.

Los Contratos de Interés Público, deben ser sometidos a la opinión pública y aprobados por la Asamblea Nacional.

Se cede, nuevamente, al interés de las transnacionales en detrimento del país.

Artículo 14.Se incorpora una disposición transitoria primera, redactada en los siguientes términos:

PRIMERA. Hasta tanto se dicten nuevas normas que las deroguen expresamente, se continuarán aplicando en todo cuanto no colidan con esta Ley…”

Nota (11): Cambio sustancial. Básicamente se deroga cualquier artículo o Ley, incluyendo de la misma LOH que supone reformar, que colida con los artículos de la Reforma.

Artículo 31. “Se incorpora una disposición transitoria tercera, redactada en los siguientes términos: 

TERCERA. Los Contratos de Participación Productiva y demás modelos contractuales suscritos con fundamento en la Ley Constitucional Antibloqueo para el Desarrollo Nacional y la Garantía de los Derechos Humanos mantendrán su plena validez y eficacia jurídica. 

Dentro de los ciento ochenta (180) días siguientes a la entrada en vigencia de esta Ley, las partes en los Contratos de Participación Productiva y demás modelos contractuales a que hace referencia esta disposición transitoria, realizarán las adecuaciones que resulten necesarias a dichos contratos, a los fines de ajustarlos a los términos de esta Ley. Durante dicho período continuará siendo aplicable el régimen tributario vigente antes de la publicación de esta Ley. En ningún caso, el proceso de adecuación implicará o generará una desmejora de las condiciones previamente acordadas contractualmente.”

Nota (18):  Se aprovecha esta coyuntura para “legalizar” figuras contractuales violatorias de la LOH y la Constitución aún vigente.

Se privatizan las actividades de producción y exportación de petróleo reservadas al Estado, en violación del artículo 302 de la Constitución.

Se entregan áreas y activos de PDVSA, a empresas seleccionadas de manera discrecional por el Ejecutivo, al amparo del secreto y la absoluta falta de transparencia.

Sería muy importante conocer los nombres de las empresas y beneficiarios de los CPP para que el país conozca a quién se entregó el petróleo de todos los venezolanos.

 Se repite la tragedia del país con Juan Vicente Gómez.

Rafael Ramírez

18 NOTAS SOBRE LA “LEY DE REFORMA PARCIAL DE LA LEY ORGÁNICA DE HIDROCARBUROS” (ACTUALIZADA)

Hoy, 29 de enero de 2026, la Asamblea Nacional discutió y aprobó la versión definitiva de la Ley que reformará la Ley Orgánica de Hidrocarburos del 2001, la que le dio a Venezuela la soberanía sobre su petróleo.

En el documento discutido hoy en la AN, destaco en color las partes más trascendentales de esta Reforma, que van junto a 17 notas con mis comentarios.

Rafael Ramírez

12 NOTAS SOBRE EL PROYECTO DE REFORMA DE LA LEY ORGÁNICA DE HIDROCARBUROS

Artículo 1. “…dominio público del recurso, maximización progresiva de la renta, seguridad jurídica, transparencia contractual…”

Artículo 8.Las dudas y controversias de cualquier naturaleza que puedan suscitarse con motivo de la realización de actividades objeto de esta Ley y que no puedan ser resueltas amigablemente por las partes, podrán ser decididas por los Tribunales competentes de la República, o mediante mecanismos alternativos de resolución de controversias, incluyendo mediación y arbitrajes independientes”.

Nota (1): Cambio sustancial. Se introduce la figura del arbitraje internacional enmascarado bajo “arbitrajes independientes” Este artículo contraviene el artículo 151 de la CRBV donde se establece que las controversias en los contratos de Interés Público, solo podrán ser dirimidas en los tribunales de la República, de acuerdo con las leyes venezolanas.

Artículo 23.Las actividades primarias indicadas en el artículo 10 de esta Ley, serán realizadas:

Por empresas mixtas

Por empresas privadas domiciliadas en la República Bolivariana de Venezuela…”

Nota (2): se establece claramente que las actividades primarias, que están reservadas al Estado en el artículo 302 de CRBV y en el artículo 9 de la LOH, serán realizadas por las empresas mixtas y empresas privadas. Posteriormente se indica en el artículo 36 que las actividades primarias de las empresas mixtas serán realizadas por el socio minoritario privado.

Artículo 34.La constitución de las empresas mixtas y las condiciones que regirán la realización de las actividades primarias, serán notificadas a la Asamblea Nacional…”

Nota (3): Cambio sustancial. Ahora la Asamblea Nacional solo “será notificada” por el Ejecutivo de la constitución y condiciones de las empresas mixtas. Igualmente, la AN pierde su facultad aprobatoria de cualquier modificación a las empresas mixtas. Este artículo contraviene el artículo 150 de la Constitución, en cuanto a los Contratos de Interés Público.

Artículo 35.El ejercicio de las actividades primarias por parte de las empresas mixtas estará sujeto a los siguientes requisitos y condiciones”

Nota (4): Cambio sustancial. Nuevamente se eliminó la mención del artículo 34 de la LOH, donde se establece que las controversias solo podrán dirimirse en Tribunales de la República, de acuerdo con las leyes venezolanas.

Artículo 36.El Ejecutivo Nacional, por órgano del Ministerio con competencia en materia de hidrocarburos, podrá autorizar al accionista con participación minoritaria de una empresa mixta para:

  1. Realizar la comercialización directa de la totalidad o una cuota de la producción de la empresa mixta,
  • Abrir y gestionar cuentas bancarias en cualquier moneda y jurisdicción,
  • Ejercer la gestión técnica y operativa de la sociedad directamente o mediante un prestador de servicios petroleros especializado relacionado con éste…”

Nota (5): Cambio sustancial. Se privatizan las actividades primarias de la industria petrolera, incluyendo la comercialización del petróleo.

Este artículo contraviene el artículo 302 de la CRBV donde el Estado se reserva estas actividades.

También contraviene el artículo 9 de la LOH donde se define claramente que las actividades primarias están reservadas al Estado y el artículo 57 de la misma LOH donde establece que la comercialización del petróleo solo podrá realizarla el Estado.

Artículo 40. Las empresas de exclusiva propiedad de la República o sus filiales podrán suscribir Contratos con empresas privadas domiciliadas en Venezuela para la ejecución de las actividades primarias, donde la empresa operadora asumirá la gestión integral del ejercicio de las actividades…”

Nota (6): Cambio sustancial. Se vuelve a una figura contractual como los “convenios operativos” ya superados en el país, como una forma de privatizar la producción de petróleo. Violatorio del artículo 302 de la Constitución y del artículo 9 de la LOH.

Artículo 42.Las empresas de exclusiva propiedad de la República o sus filiales en la suscripción de Contratos con empresas privadas domiciliadas en Venezuela, podrán dar en arrendamiento a la empresa operadora los activos y materiales de su propiedad o disponibilidad legal destinados al ejercicio de las actividades primarias; así como, ceder el uso del área operacional y del área delimitada, autorizada por el Ministerio con competencia en materia de hidrocarburos, durante la vigencia del contrato.

Nota (7): Cambio sustancial. PDVSA cederá sus activos y áreas de producción a los privados. PDVSA queda reducida a una agencia administradora de contratos con los privados, con una participación mínima en la producción de petróleo del país.

Artículo 52.El Ejecutivo Nacional, en caso de que se demuestre a su satisfacción que un proyecto de explotación de un yacimiento no es económicamente explotable con la regalía del treinta por ciento (30 %) establecida en este artículo, podrá rebajarla para lograr la economicidad de la explotación en los siguientes términos:

1. Hasta un límite del veinte por ciento (20 %) en los casos de actividades primarias realizadas por empresas privadas en el marco de contratos suscritos con empresas de exclusiva propiedad de la República o sus filiales.

2. Hasta un límite del quince por ciento (15 %) en los casos de actividades primarias realizadas por las empresas mixtas…”

Nota (8): Cambio sustancial. El régimen fiscal se ve afectado, reduciendo un 33,33 % la regalía a los CPP y un 50 % a las empresas mixtas.

Así, con un precio promedio del crudo venezolano Merey para el 2025 de 55 dólares el barril y una producción promedio país de 965 mil barriles/día, de los cuales las empresas mixtas produjeron 577 mil barriles/día, los Contratos de Participación Productiva (CPP) 247 mil barriles/día y PDVSA 141 mil barriles/día, la nueva medida significaría una reducción del ingreso al país por regalías de 5.792 millones de dólares por la producción de las empresas mixtas y de 1.653 millones de  dólares por la producción de los CPP, para un total de 7.445 millones de dólares de reducción en regalías del país a favor de las Compañías petroleras privadas.

Artículo 64. “…el Ejecutivo Nacional, por órgano del Ministerio con competencia en materia de hidrocarburos, podrá autorizar a las empresas a que hace referencia los numerales 2 y 3 del artículo 22 de esta Ley para comercializar directamente los hidrocarburos naturales producidos en el área asignada…”

Nota (9): Cambio sustancial. Se establece que las empresas privadas que operan en las empresas mixtas o los CPP, podrán comercializar el petróleo por su cuenta derogando lo establecido en el artículo 57 de la LOH donde se establece la exclusividad del Estado en esta actividad. Igualmente viola el artículo 302 de la CRBV donde se reserva al Estado la actividad petrolera.

Artículo 13. “Se incorpora una disposición derogatoria única, redactada en los siguientes términos:

ÚNICA. Se derogan parcialmente la Ley de Regularización de la Participación Privada en las Actividades Primarias Previstas en el Decreto N° 1.510 con Fuerza de Ley Orgánica de Hidrocarburos (Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 38.419 de 18 de abril de 2006 …”

Nota (10): Cambio sustancial. Se deroga la Ley de Regularización de la Actividad Privada del 2006 justamente para poner fin a los Convenios Operativos de la Apertura Petrolera.

En este Decreto Ley (1.510) se establecía de manera clara e indubitable que las actividades primarias de los hidrocarburos estaban reservadas al Estado; y que no podían usarse contratos de ningún tipo para ceder a los privados las actividades primarias para la producción de petróleo.

Artículo 14.Se incorpora una disposición transitoria primera, redactada en los siguientes términos:

PRIMERA. Hasta tanto se dicten nuevas normas que las deroguen expresamente, se continuarán aplicando en todo cuanto no colidan con esta Ley…”

Nota (11): Cambio sustancial. Básicamente se deroga cualquier artículo o Ley, incluyendo de la misma LOH que supone reformar, que colida con los artículos de la Reforma.

Artículo 16. “Se incorpora una disposición transitoria tercera, redactada en los siguientes términos:

TERCERA. Los Contratos de Participación Productiva de Hidrocarburos y demás modelos contractuales suscritos con anterioridad a la entrada en vigencia de la presente Ley de Reforma Parcial, bajo el amparo de la Ley Constitucional Antibloqueo para el Desarrollo Nacional y la Garantía de los Derechos Humanos, mantendrán su plena validez y eficacia jurídica, en los términos y condiciones previstos contractualmente”.

Nota (12):  Cambio sustancial. Se legalizan los CPP, una figura que viola la LOH vigente al momento de su creación, así como, el artículo 302 de la Constitución.

De esta forma, se vuelve a privatizar la producción de petróleo en Venezuela como se hizo con los Convenios Operativos durante la Apertura Petrolera.

La creación de los CPP, y las empresas beneficiarias, así como, las áreas de PDVSA otorgadas bajo esta figura, se ha hecho de manera absolutamente secreta, discrecional y sin informar a la Asamblea Nacional de sus condiciones y beneficiarios.

Sería muy importante que el país conozca, a la luz de la Reforma, quiénes y qué tipo de empresas son beneficiarias de los CPP y, por tanto, a favor de quién se está privatizando el petróleo en Venezuela.

Rafael Ramírez

COMENTARIOS A LA REFORMA DE LA LEY ORGÁNICA DE HIDORCARBUROS

De una primera revisión de la Reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos aprobada por la Asamblea Nacional, resulta evidente que no se trata de una Reforma sino de la Derogación de la LOH, la desnaturalización de la titularidad del petróleo como bien del dominio público, y por tanto, la privatización de las actividades primarias de la producción de petróleo, así como, de su comercialización, ambas reservadas al Estado Venezolano, lo que vulnera nuestra Soberanía y contraviene los artículos 12, 302, 303 y 151 de la Constitución aún vigente.

La privatización de la producción y exportación del petróleo deroga una conquista nacional fundamental: la explotación y desarrollo del petróleo por parte de nuestra propia empresa nacional de petróleo: PDVSA.

Esta conquista fue lograda con la nacionalización de 1976, dejando atrás el periodo Concesionario de las transnacionales, y luego con la de 2007, dejando atrás la Apertura Petrolera; pero, además, es una conquista histórica de todos los países productores de petróleo de la OPEP, en lo que se conoce como “la Revolución de la OPEP” de los años 70, con las sucesivas nacionalizaciones del petróleo en los países miembros, lo cual nos permitió manejar nuestros recursos en beneficio de nuestro pueblo y defender efectivamente el valor del petróleo.

La Reforma introduce nuevamente la figura del Arbitraje Internacional; permite contratos similares a los Convenios Operativos de la Apertura Petrolera, desmantelando a PDVSA y reduciéndola a una simple administradora de contratos; introduce rebajas a las Regalías, privando al país del ingreso petrolero crucial para la reconstrucción nacional y deroga de la LOH los elementos garantes de nuestra soberanía petrolera.

Un tema tan importante como este ha debido ser objeto de una amplia y democrática discusión nacional, sin embargo, se recurre a una aprobación exprésy a la descalificación y amenazas a cualquier disidencia. Parece que no ha cambiado nada.

A continuación, algunos de los aspectos más importantes de la Reforma, que considero deben discutirse a profundidad, pues vulneran nuestra soberanía y violan el Texto Constitucional.

1.- Privatización de las actividades primarias de producción de petróleo

En los nuevos artículos 23, 36, 40,42,13 y 16 de la Reforma, se establecen las modalidades para que las actividades primarias de producción de petróleo (exploración, explotación, producción y comercialización), sean realizadas por los accionistas minoritarios de las empresas mixtas y por empresas privadas, bajo diversas modalidades contractuales, lo que deroga de facto el artículo 9 de la LOH.

Igualmente, se viola el artículo 302 de la Constitución que establece: “El Estado se reserva, mediante la ley orgánica respectiva, y por razones de conveniencia nacional, la actividad petrolera y otras industrias, explotaciones, servicios y bienes de interés público y de carácter estratégico”.

En el nuevo artículo 40 de la Reforma, se vuelve a figuras contractuales similares a los Convenios Operativos de la Apertura Petrolera; es por ello que, en el artículo 13 de la Reforma, se deroga la Ley de Regularización de la Participación en Actvidades Primarias (Decreto 1.510), que justamente ponía fin a este tipo de contratos (Convenios Operativos) o similares que asumen las actividades primarias de producción de petróleo reservadas al Estado.

En el nuevo artículo 42 de la Reforma, se establece que, PDVSA o sus filiales cederán en arrendamiento sus activos, equipos y áreas operacionales a las empresas privadas (operadoras) que desarrollarán las actividades primarias de producción de petróleo. Así, la empresa nacional venezolana PDVSA, queda reducida en sus capacidades operativas a ser una simple agencia administradora de contratos, no productora de petróleo.

Por su parte, en el nuevo artículo 16 de la Reforma, se incorpora una disposición transitoria, donde se legalizan los ya en acto Contratos de Participación Productivas y otras modalidades contractuales, donde se ceden las actividades primarias de producción a las empresas privadas.

2.- Incorporación del Arbitraje Internacional

A pesar de que la actividad petrolera está reservada por la Constitución al Estado y es de Interés Público, el nuevo Artículo 8 de la Reforma introduce la posibilidad de resolución de controversias recurriendo al “arbitraje independiente”.

Esta disposición viola el artículo 151 que establece que: “En los contratos de interés público, si no fuere improcedente de acuerdo con la naturaleza de los mismos, se considerará incorporada, aun cuando no estuviere expresa, una cláusula según la

cual las dudas y controversias que puedan suscitarse sobre dichos contratos y que no llegaren a ser resueltas amigablemente por las partes contratantes, serán decididas por los tribunales competentes de la República, de conformidad con sus leyes, sin que por ningún motivo ni causa puedan dar origen a reclamaciones extranjeras”.

En la Reforma propuesta también se deroga el artículo 34 de la LOH donde se recogía este principio constitucional.

3.- Pérdida de potestades de la Asamblea Nacional

En la Reforma se deroga lo establecido en el artículo 33 de la LOH, donde se requiere que la Asamblea Nacional apruebe la constitución y los términos y condiciones contractuales de las empresas mixtas, así como, cualquier modificación a las mismas. En el nuevo artículo 34 de la Reforma, la Asamblea Nacional, será solo notificada de la constitución de las empresas mixtas y las condiciones que las regirán.

Este nuevo artículo viola el artículo 150 de la Constitución que establece que los contratos de interés público deben ser aprobados por la Asamblea Nacional. Esto con el propósito de que sean –por su importancia– del conocimiento de todo el país y estén sujetos al control del Poder Legislativo.

4.- Modificación del régimen fiscal petrolero, reducción de Regalías

En el nuevo artículo 52 de la Reforma se establece la posibilidad de rebajar la regalía del 30 % atendiendo a criterios de “economicidad” de la explotación de la siguiente forma: Un 33,33 % de reducción de la regalía a las empresas privadas bajo contrato con PDVSA (hasta el 20 %) y una reducción del 50 % para las empresas mixtas (hasta el 15 %).

Así, con un precio promedio del crudo venezolano Merey para el 2025 de 55 dólares el barril y una producción promedio país de 965 mil barriles/día, de los cuales las empresas mixtas produjeron 577 mil barriles/día, los Contratos de Participación Productiva (CPP) 247 mil barriles/día y PDVSA 141 mil barriles/día, la nueva medida significaría una reducción del ingreso al país por regalías de 5.792 millones de dólares por la producción de las empresas mixtas y de 1.653 millones de dólares por la producción de los CPP, para un total de 7.445 millones de dólares de reducción en regalías del país a favor de las compañías petroleras privadas.

5.- Comercialización del petróleo en manos privadas

En el artículo 12 de la Reforma se modifica el artículo 64 de la LOH, para permitir que las empresas privadas, tanto socias minoritarias de las empresas mixtas, como las de los CPP, puedan comercializar el petróleo producido en sus áreas asignadas.

         Este artículo deroga el artículo 57 de la LOH, donde se establecía que el petróleo producido en Venezuela, sería comercializado solo por el Estado a través de PDVSA, lo cual resulta la única manera de que estas ventas respondan a nuestros intereses nacionales y podamos efectivamente defender el precio de nuestro petróleo, con una política soberana de administración de la producción y venta de los volúmenes de crudo producidos en el país.

Nuevamente se vulnera el artículo 302 de la Constitución que reserva la actividad petrolera al Estado Venezolano.

Si a esta disposición de la Reforma, se agrega el hecho de que los EE. UU. ahora controla las ventas de crudo venezolano y su ingreso es depositado en cuentas en el exterior bajo su control y administración (lo que reviste un hecho grave e inusual), entonces, el país ve seriamente comprometida su posibilidad de administrar el ingreso petrolero en beneficio de los venezolanos.

6.- Legalización de los CPP y otras modalidades contractuales de privatización de la producción de petróleo

En el artículo 16 de la Reforma se incorpora una disposición transitoria para legalizar los Contratos de Participación Productiva y otras modalidades contractuales donde se ceden las áreas y actividades de producción de PDVSA a empresas privadas, al amparo de la Ley Antibloqueo.

De esta manera, se consagran figuras contractuales que contravienen los Artículos 302 y 303 de la Constitución.

Bajo estas figuras contractuales se han otorgado derechos reservados al Estado a empresas privadas, nacionales y extranjeras, de manera absolutamente discrecional y secreta. Sería oportuno que, al menos, se le informara a la Asamblea Nacional, cuáles son estas condiciones, cuáles son las empresas y beneficiarios de tan extraordinarias ventajas y privilegios económicos, como lo es: el acceso, desarrollo y disposición del petróleo venezolano.

Rafael Ramírez