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Maduro nos ata de manos y entrega el país

El gobierno relajó el último músculo. La privatización de PDVSA ya es un hecho. La principal empresa del país que administra nuestro petróleo fue el objetivo principal y el motivo del golpe de Estado en el 2002, sin embargo hoy Maduro la privatiza porque no le quedan fuerzas, inteligencia, imaginación, no tiene ideas en la cabeza ni entereza.

Después de abandonar el socialismo no pensó en las consecuencias. Sin el socialismo como estrategia política no hay posibilidad de enfrentar la vorágine capitalista, ni siquiera con imaginación. Maduro y su equipo de ministros solo se les ocurrió falsificarlo todo, y disimular la traición al proyecto socialista con discursos. Su creatividad sólo alcanzó para los eufemismos usados a manera de maquillajes de sus políticas asistencialistas “neo adecas”: los clap y los bonos, llamando el paquete  “socialismo en lo social”, porque no pudieron ocultar fácilmente su “capitalismo en lo económico”. Castro Soteldo inclusive llegó a hablar en televisión de “burguesía revolucionaria”, hasta ese extremo han rebajado la revolución de Chávez. La privatización de PDVSA, luego de que ésta fuera recuperada y fortalecida por Chávez, es un acto de incapacidad vergonzoso.

Maduro les adelantó el trabajo a la derecha, mejor dicho, les hizo el trabajo completo de “limpieza del terreno”, económico y político: además de privatizar a PDVSA, desgobernar la explotación en el Arco Minero y abandonar la economía en manos privadas, también domesticó al chavismo en un madurismo dócil, atando a la gente a sus necesidades para que no fuera a la calle a exigir una revolución verdadera, o sus simples derechos a vivir con dignidad – Maduro sacó de sus mentes las ideas de revolución socialista, prometiendo  cada año una prosperidad capitalista, aderezada con bonos, con carnets y lentejas –.

Si llegara a gobernar de forma efectiva la otra derecha rastrera, no tendría sino que hacer el papeleo por los cambios administrativos; el trabajo de demolición de la revolución a favor de los intereses privados ya está hecho, con un pueblo domeñado y una economía abandonada, lista para ser saqueada por los buitres del mundo.

¿Cómo se desmoviliza un pueblo en revolución?

Sembrando miedo, mentiras y engaños; pan y circo. Las amenazas de intervenciones militares han servido más a los propósitos particulares del gobierno que a los de EEUU, han hecho que muchos salgan a respaldar al gobierno en nombre de la Patria, cuando más jodidos se encuentran. Mentir acerca de la realidad del país, ocultando todas las estadísticas, tanto económicas como socioeconómicas y sociales; sosteniendo conversaciones y negociaciones secretas con la oposición (sobornos, negocios, etc.) y acuerdos secretos suscritos con empresas y personajes del capitalismo internacional y nacional (como ha sido el caso con Oswaldo y Gustavo Cisneros, uno con Delta petróleos y el otro con Barrick Gold), negociando y decidiendo sobre el destino de  nuestros recursos de espaldas de toda la población, en especial a espaldas de sus electores y el pueblo chavista (se han cagado en asambleas, cualquiera de las dos,  referéndum, constitución…). Difamando el socialismo rebajándolo a la altura de sus políticas de subvenciones y regalos, haciendo ver que el discurso reformista sobre la “prosperidad económica” es el socialismo, es “poder popular”, engañando conque los que fueron programas de emergencia alimentaria, para un momento de crisis, ahora, hechos ley, son el socialismo… ¡Así se atonta la base popular de una revolución, con la limosna segura, la ignorancia y el miedo!

Y si a eso le sumas una política de Estado hecha adrede para la distracción de las necesidades y de la verdad, consistente en sostener una televisión estatal acrítica, hecha por estúpidos para gente estúpida, y tolerando a una televisión privada hecha por “tanques pensantes”, por verdaderos pícaros, para gente estúpida; más, hacer de cada acto político una “romería», un escándalo de  consignas vacía y estridencia, ventas de cervezas y vulgaridad; más,  gastar mucho dinero en conciertos musicales sin ninguna justificación política (que no sea la de mantener dopadas las mentes juveniles con raperos medio malandros y seudo rebeldes); gobernar a través del Tuiter… estamos ante un gobierno elitista, que no quiere impulsar una revolución social verdadera sino manipular a la masa mediante el engaño y la distracción para sostenerse en un situación de privilegios.

La urgencia es seria. Desde la aparición de Chávez en la escena política como líder de una revolución, hace ya 21 años, han crecido varias generaciones de venezolanos, muchos de los cuales no tienen idea de quién fue y qué significó para este país Chávez,  el chavismo y su revolución bolivariana y socialista. De lo único que conocen es de este miserable despelote madurista, de sus mentiras y falsificaciones. Y de las mentiras de los calumniadores de la derecha nacional y mundial; la gusanera servil anticomunista que escriben para La Patilla, Noticiero Digital, El Nacional, CNN, etc… los cuales saben que el enemigo a vencer no es Maduro y le madurismo (una forma lumpen de ejercer la política), el enemigo sigue siendo Chávez y el chavismo, saben que el enemigo a vencer es el socialismo. Maduro ya les adelantó el trabajo en estos seis años de desgobierno, maduro es la puerta de entrada.

La urgencia es recomponer nuestra sociedad en torno a la lucha por el socialismo, insistir en revelar la trampa de Maduro al  falsificarlo, vendiendo su miserable discurso reformista, su humillante gobierno sin carácter y entreguista, como si eso fuera socialismo. Hay que seguir educando a la juventud, denunciando a Maduro y al madurismo como farsantes, delimitar los bandos en pugna, ubicar e identificar al enemigo, tenga el rostro que tenga. Maduro y sus aliados no son socialistas, y menos su gobierno blandengue es socialista. El socialismo es lucha popular, y este gobierno no tiene nada de popular, es una dictadura enmascarada.

Maduro Privatiza PDVSA

 

Cada día se recibe información de las verdaderas intenciones del gobierno de maduro con respecto a PDVSA. Las agencias de noticias internacionales, Reuters, Bloomberg, entre otras, así como las transnacionales del petróleo, confirman algo que he venido denunciando desde hace al menos dos años: maduro entrega el petróleo y privatiza PDVSA ante el silencio de un país devastado por el desastre económico y la complicidad de una clase política sin altura estratégica ni compromiso con el futuro de Venezuela. Esta denuncia en solitario me ha valido persecución, exilio, ataques y acusaciones de todo tipo.

Todo bajo control del hampa o bienvenido a Madurozuela

En enternecedor candor con que el constituyentista, y revolucionario de tuerca y tornillo, Nestor Francia, nos comenta sobre las horribles vicisitudes que tuvo que pasar mientras asistía a un concierto, viendo frustrado su rato de esparcimiento pequeñoburgués ante monstruosidades como que no servía el baño donde se tomó un refresco o lo dejaron encerrado en el estacionamiento. Gracias a Dios el resto de los venezolanos no tenemos que sufrir esas torturas cuartorepublicanas.

Mi hijo cumplió 18 años el 20 de diciembre de 2019, habiendo sido atracado tres veces antes de su mayoridad, dos veces de día, al salir del liceo y al ir a comprar una sopa, una vez a las once de la noche, cuando el metro y el ferrocarril fallaron por millonésima vez y llegó tarde a casa, sin cartera, sin bolso, sin teléfono y asustado, ¡pero vivo! ¡Sano y salvo!

Mientras más de cinco millones de venezolanos emigran a pie e indocumentados por hambre, mientras los hospitales se convirtieron en verdaderos morideros de pobres y no tan pobres, mientras el hampa tiene tomada Venezuela entera (en especial Sucre y Bolívar) ante la impasividad del gobierno, mientras los carajitos se desmayan en el camino para la escuela (los que todavía asisten), mientras los comedores populares dan bollo blanco pelao (cuando dan algo), mientras todo lo que toca el gobierno deja de servir (Movilnet, CANTV, Pdvsa, los metros, el ferrocarril, las empresas básicas, el transporte público, y mil etcéteras más), Nestor Francia nos relata el doloroso trance que tuvo que pasar, preguntándose escandalizado si es en serio que uno no puede mear donde se toma un refresco o que digas que eres constituyentista y no te saquen en helicóptero de donde te tienen el carro preso…o sea!

A una vecina la van a esterilizar y tiene que llevar absolutamente todo, menos el médico y la enfermera (punto pa’ la revolución!). La gestión de Maduro ha sido tan calamitosa que los de a pie ya perdimos la capacidad de asombro y lo que vivimos a diario nos parece el estado normal de las cosas. Pero es obvio que Nestor Francia no vive en Venezuela, digo en Venezuela Venezuela, es decir, aquí “abajo”, en el reino de la vacuna y el bachaqueo, en el reino de la desidia y la corrupción por hambre del funcionario que no sabe hacer magia para vivir con salario mínimo, en el reino de la ineficiencia congénita de un gobierno que queriendo burlar las leyes más elementales de la economía destruyó en un santiamén lo hecho por sus predecesores y echó la culpa de la catástrofe autoprovocada a una supuesta guerra económica que sí ha existido, solo que en realidad la declaró Maduro y sus improvisaciones y autogoles económicos.

Nestor Francia es constituyentista de una ANC que el pueblo no convocó, pasándose la democracia participativa, junto con el artículo 347 constitucional, por donde dice “no pise la grama”, con la anuencia de los compadres del TSJ, elegidos entre gallos y media noche a la medida de la revolución. Pero esas son nimiedades leguleyas del estado burgués, que no nos gustan, pero nos entretienen. Y voilá! Una ANC sempiterna creada para sacralizar las genialidades del genial Maduro y su equipo de geniales.

Pero gracias a Dios la cosa se resolvió porque por esas cosas de la vida Nestor Francia tiene amigos en todos lados. Eso es lo bueno de estar del lado correcto del poder, digo, de la historia.

El alma nos volvió al cuerpo al ver el final feliz de tan indignado desahogo.

Estamos en el medio del mayor reflujo político en cien años

El país aún está desconcertado por el tremendo impacto que sufrió con el asesinato de Chávez, y por la conducta del que traicionó la confianza del Comandante: lo dejó encargado del sueño y lo transformó en pesadilla.

Nos sumergimos en el pantano del apoliticismo; el desencanto es general, millones se desentendieron de todo y, huyendo, quisieron evitar el dolor material y espiritual del desconcierto, del amanecer en tinieblas, sin sol, sin esperanzas. Ahora no está Chávez, la pasión de pertenecer a un proyecto humanista fue sustituida por un bono que gotea como doblan las campanas llamando a difunto, tan, tan, tan… En silencio, la inacción acompaña al cortejo fúnebre que lleva a la Patria a su disolución definitiva. La virilidad del presidente fue trocada por la payasería de los gobernantes de hoy, el congreso es un chiste, Miraflores una mala telenovela, un cuento mal contado. La gente salió de la escena, sólo aparecen contingentes en tristes procesiones; la política se reduce a las aburridas peroratas de los programas de la televisión que nadie cree, o los disparates de los voceros del alto gobierno.

Es cuando el viento deja de soplar que se prueban los hombres, se diferencian los oportunistas de los verdaderos políticos, de los revolucionarios. Antes, con el viento a favor, hasta los morrocoyes volaban; antes, con el viento a favor de Chávez, cualquier gallina cantaba como gallo. Pero, cuál es el papel de los chavistas ahora que el Orinoco dejó de correr, cuando las aguas heladas del cálculo egoísta dificultan la acción política. En estas circunstancias, la victoria será de los que no actúen a la ligera, de los que piensen, de los que sean capaces de dar los pasos necesarios. Veamos.

Debemos aprender del capitalismo, ducho en derrotar revoluciones: el primer paso que dan los capitalistas es desacreditar la teoría revolucionaria, van directo contra la idea socialista, dicen: «el Socialismo es culpable», «el Socialismo es inútil, inoperante, es infernal». Al servicio de este paso está el poderoso sistema de comunicación, de deformación capitalista, la televisión, los diarios, la educación. El segundo paso es desprestigiar a los dirigentes socialistas, perseguirlos, asesinarlos, de esa manera impiden la construcción de una vanguardia. El tercer paso es protegerse de las acciones revolucionarias, para eso usan sus fuerzas represivas, sus organismos de inteligencia.

Allí están los pasos dictados por los mismos capitalistas, ellos tienen fino olfato para detectar lo que les hace daño, no gastan pólvora en zamuros. No hay que desesperarse: lo primero, lo fundamental de la lucha revolucionaria debe ser la lucha de ideas, la defensa del Socialismo, aquí no hay atajos, no hay disfraces. Se debe ser Socialista por la calle del medio, difundir la idea Socialista como la única vía de salvar a la humanidad, de construir un país donde reine la fraternidad, la relación amorosa, donde verdaderamente exista una sociedad que se importe por el bienestar de sus miembros y donde los individuos se importen por el bien social.

El segundo paso debe ser proteger a sus líderes, protegerlos físicamente y espiritualmente, de la mano asesina de la represión y de las garras malignas del aparato ideológico, de comunicación, de deformación. Un gobierno capitalista se sostiene más en su aparato ideológico que en su aparato represivo, cuando éste es derrotado el gobierno se derrumba, sin derrotar a su aparato ideológico toda victoria será efímera.

El tercer paso debe ser la acción revolucionaria, ésta debe ser un mensaje para las grandes masas, exponente del pensamiento, del programa, del alma revolucionaria. Ser síntesis del pensamiento revolucionario, generar futuras acciones, motivar a las masas dormidas, asombrarlas. La acción debe ser como un rayo, un relámpago en el cielo encapotado de oportunismo, de egoísmo, de la política prostituida.

No hay revolución sin triunfo ideológico, sin teoría revolucionaria, sin vanguardia revolucionaria, sin acción revolucionaria, en eso no hay atajos.

La privatización de PDVSA: El gran negocio de maduro y el peor error para el país

Cada día se recibe información de las verdaderas intenciones del gobierno de maduro con respecto a PDVSA. Las agencias de noticias internacionales, Reuters, Bloomberg, entre otras, así como las transnacionales del petróleo, confirman algo que he venido denunciando desde hace al menos dos años: maduro entrega el petróleo y privatiza PDVSA ante el silencio de un país devastado por el desastre económico y la complicidad de una clase política sin altura estratégica ni compromiso con el futuro de Venezuela. Esta denuncia en solitario me ha valido persecución, exilio, ataques y acusaciones de todo tipo.

El proceso de privatización de PDVSA se ha venido gestando de manera sistemática desde el año 2017 y así lo he denunciado en mis escritos. La sentencia No. 156, de fecha 29 de marzo de 2017 del Tribunal Supremo de Justicia, fue el inicio de este proceso; luego, el Decreto 3.368 publicado el 12 de abril de 2018, seguido de la firma de los “Contratos de Servicios” petroleros; la entrega del gas costa afuera a las empresas transnacionales, la cesión de la participación de PDVSA en las Empresas Mixtas PetroSinovensa y PetroMonagas de la Faja Petrolífera del Orinoco, así como, la entrega a una empresa de maletín de Malta del Bloque Junín 10, el cual era operado por PDVSA también en la Faja Petrolífera del Orinoco, son hitos fundamentales en este proceso privatizador.  

Al mismo tiempo, se han entregado a los privados el manejo de los taladros, equipos, infraestructura y terminales propiedad de PDVSA, así como, las instalaciones operativas: campos de producción, facilidades de procesamiento y terminales, mientras que las refinerías, la plataforma tecnológica y la flota de buques de transporte, lanchas y remolcadores, han sido abandonadas y desmanteladas. Más de 30 mil trabajadores y profesionales, personal especializado, han salido de la empresa producto de los bajos sueldos, la persecución y su militarización. 

El colapso operacional de PDVSA ha venido acompañado de una campaña de persecución en mi contra y en contra de los compañeros que estuvimos al frente de la empresa durante el período de gobierno del presidente Chávez. Hoy día, cualquiera se da cuenta de que tenían que sacarnos y perseguirnos para avanzar en la privatización de PDVSA, saben que nosotros allí no lo habríamos permitido. Para justificar la privatización  de PDVSA el gobierno ha actuado con saña en contra de la otrora empresa insignia de la Revolución Bolivariana, de Chávez y de todo el país: PDVSA, la Roja Rojita, la PDVSA del pueblo

El gobierno y maduro personalmente, se han empeñado en una campaña de persecución contra los trabajadores y gerentes de PDVSA, mintiendo y desprestigiando su desempeño durante todo el periodo de gobierno del presidente Chávez, creando un “falso positivo”. Esta actuación tenía como objetivo fundamental aplastar cualquier resistencia en la empresa al plan de  privatización, así como crear, en el ambiente político nacional, las condiciones subjetivas para consumar una decisión tan grave como esta, decisión, por cierto, en la que lo acompañan la oposición y guaidó, mientras la ANC y el PSUV solo aprueban “lo que maduro diga”. 

A ningún gobierno venezolano se le había ocurrido privatizar PDVSA. Ni a los adecos, ni a los copeyanos. A nadie. Así, maduro asume como suyas las banderas, argumentos y objetivos que siempre persiguieron las transnacionales tras la nacionalización petrolera en 1975 y la creación de PDVSA en 1976. El gobierno de maduro, coincide con los propósitos más entreguistas del Plan País de guaidó, en cuanto a ceder el control y el manejo del petróleo a las transnacionales. 

Lo que ha hecho maduro con PDVSA, ha dejado en pañales lo hecho por Luis Giusti y su meritocracia petrolera durante la nefasta apertura. Solo que maduro, lo ha hecho de la manera más ruin y entreguista posible, arrebatando a nuestro pueblo y a todo el país, la única posibilidad que tenemos de reconstruirlo: el petróleo. 

La privatización de PDVSA es la expresión del más estruendoso fracaso de maduro al frente del gobierno. Ha sido incapaz de gobernar y dirigir la mayor empresa del país, que todavía en 2013, era considerada la quinta empresa petrolera a nivel mundial. 

Una empresa que le entregamos en agosto de 2014 produciendo 3 millones de barriles día de petróleo, capaz de abastecer 660 mil barriles día de combustibles al mercado interno y exportar 2.34 millones de petróleo y productos, tal como se desprende de los informes auditados por KPMG, al cierre de 2013. Donde se certifica que PDVSA era una empresa con 231 mil 120 millones de dólares en activos, 129 mil 831 millones de dólares en plantas y equipos y un patrimonio de 84 mil 486 millones de dólares. Es decir, le entregamos a maduro una empresa poderosa, capaz de sostener la economía del país con un ingreso anual de 134 mil 326 millones de dólares y que, en un período de 10 años, fue capaz de ingresar al torrente de la economía nacional 700 mil millones de dólares, producto de las exportaciones petroleras y aportar 480 mil millones de dólares de ingresos fiscales al Estado Venezolano.

Sin embargo, el gobierno de maduro entró a la empresa a saco roto, con hambre vieja, en una gestión de 5 años marcada por la improvisación, incapacidad e irresponsabilidad. maduro y sus 7 Juntas Directivas actuaron anteponiendo sus propios intereses subalternos, por encima de los intereses del país y la tremenda responsabilidad que tienen en sus manos. 

La destrucción de PDVSA ha venido acompañada de mucha violencia. Han descabezado la industria, sus cuadros técnicos y de dirección han salido o están presos, han perseguido a sus trabajadores y líderes obreros, han impuesto el terror para actuar a sus anchas en una empresa traumada y paralizada por el miedo. 

Todos en Venezuela comprendemos que somos un país petrolero, cuya economía descansa, para bien y para mal, en el ingreso generado por el petróleo. Sólo maduro, en una subestimación de esta realidad y la irresponsabilidad que lo caracteriza, podía creer que PDVSA era un asunto que él podría manejar con Quevedo, Malpica y Simón Zerpa. Los resultados de este fracaso están a la vista de todos, la destrucción de PDVSA y el colapso de la producción petrolera es la razón fundamental, el origen de la desastrosa situación del país. El gobierno creó las condiciones y preparó “ex profeso” el camino para la privatización de la empresa.

El gran negocio detrás de la privatización de PDVSA.

Detrás de la privatización de PDVSA, no solo está el interés transnacional, también está el interés de los grupos económicos nacionales, tradicionales y nuevos, los vinculados a maduro y su entramado de apoyos políticos, militares, judiciales, así como, los grupos económicos relacionados con los sectores de la oposición que tienen un pacto de convivencia con el madurismo. La entrega del país y la apropiación de sus empresas y recursos se ha convertido en uno de los elementos fundamentales con los que maduro amalgama a los diversos factores que lo apoyan.

En las empresas mixtas que se han aprobado o modificado durante la gestión de maduro, siempre está, como socio de PDVSA, algún miembro de estos grupos económicos. Tal es el caso de las empresas mixtas PetroDelta y Petrozamora. Cuando Quevedo firmó los “Contratos de Servicios Petroleros” lo hizo con 14 empresas nacionales vinculadas a los testaferros y operadores económicos del madurismo, de los cinco que gobiernan el país. Cuando el TSJ aprueba la cesión del Bloque Junín 10 de la Faja Petrolífera del Orinoco a favor de un empresa de maletín de Malta, lo hace para favorecer a un connotado operador económico de maduro, a los miembros de su círculo íntimo, en alianza con capitales económicos vinculados a la más rancia derecha española 

Para los que todavía defienden el despojo o prefieren hacerse los desentendidos con lo que está pasando, es importante precisar que: 

  1. Cuando se vende la participación de PDVSA en las empresas mixtas, a favor de un capital privado o extranjero, estás privatizando PDVSA. 
  2. Cuando entregan el control de las operaciones petroleras al socio privado, están violando lo dispuesto en el Artículo 302 de la Constitución donde reserva la actividad al control del Estado venezolano, y a lo que en consecuencia, establece la Ley Orgánica de Hidrocarburos, que indica imperativamente, que la operación petrolera tiene que estar controlada por la empresa mixta, la que a su vez está controlada por PDVSA. Un control efectivo.
  3. Cuando entregan las operaciones de comercialización, la venta de nuestro petróleo hecha por el socio privado, se está violando lo dispuesto en la Ley Orgánica de Hidrocarburos, donde se establece el monopolio de la comercialización de petróleo en manos del Estado, a través de PDVSA. Cuando le entregan al privado el control de la comercialización, éste establece descuentos al precio de nuestro petróleo que lo favorecen al ser precios de transferencia a favor de sus refinerías, en detrimento de los ingresos del país.  
  4. Cuando la ANC aprueba la Ley de Inversiones Extranjeras y permite que cualquier controversia en los contratos petroleros se dirima en tribunales extranjeros o de arbitraje internacional, se está violando la soberanía jurisdiccional del país y por ende, la Constitución. 
  5. Si el gobierno y la oposición en la Asamblea Nacional, acuerdan entregar la mayoría accionaria del socio privado en las empresas mixtas de PDVSA, tal como están discutiendo en secreto y de espaldas al país, o constituir nuevas empresas mixtas en términos y condiciones que le entreguen la operación y comercialización del petróleo al privado, se habrá consumado la privatización de nuestra empresa petrolera nacional, PDVSA, violando flagrantemente el Artículo 302 de la Constitución que establece de forma textual que “El Estado se reserva, mediante la Ley Orgánica respectiva, y por razones de conveniencia nacional, la actividad petrolera y otras industrias, explotaciones,  servicios y bienes de interés público y de carácter estratégico…” 

PDVSA hoy día se ha convertido en una simple gestionadora de contratos, un cascarón vacío, cuyo nombre se pone de fachada para encubrir la privatización y los negocios de maduro. Por ello, a nadie en el gobierno le importa que la presidencia de Quevedo fracase una y otra vez en sus promesas de aumentar la producción, en operar las refinerías, en abastecer de combustibles el mercado nacional. Por ello, a nadie le importa que las personas que están al frente de las operaciones medulares de la empresa, no tengan capacidad ni compromiso. A nadie del gobierno le interesa recuperar a nuestra empresa petrolera, porque la misma está siendo rematada. Sólo le dejarán el nombre, detrás, están las transnacionales y los socios de maduro.

El gobierno no le rinde cuentas a nadie de lo que hace en PDVSA. Eliminaron la publicación de los informes de gestión y resultados financieros auditados que impusimos como una práctica durante toda mi gestión: actuar de cara al pueblo y subordinados al control del Estado. Ahora nadie sabe qué pasa allá adentro, cómo destruyen la empresa cada día, cómo han entregado sus operaciones medulares, nadie sabe del abandono y el daño profundo a la empresa, sólo sus trabajadores, los cuales son reprimidos y silenciados. 

Nadie conoce la profundidad del daño infringido a PDVSA, pero todo el país lo siente: en el colapso de la economía, en la caída estrepitosa de la producción de petróleo, en la falta de gasolina y gas. PDVSA ya no opera, ha cedido de facto la producción a los socios privados y por ello, son estos los que imponen las condiciones financieras, por eso, el gobierno les rebajó el monto de la tasa de regalías que deben pagar al Estado por producir petróleo, les exonera el impuesto sobre la renta, a sus ganancias, es decir, las transnacionales no pagan ninguna tasa sobre sus ganancias y el privado está vendiendo nuestro petróleo con descuentos de hasta el 40% en los precios, petróleo que le venden a sus propias filiales o asociados en el exterior.

El canje de PDVSA por deuda

El gobierno, a través de su vicepresidente para economía y el propio maduro, han iniciado conversaciones y hecho anuncios donde indican que quieren llegar a un acuerdo con los tenedores de bonos de la deuda venezolana. Lo hace el gobierno a destiempo, con el agua al cuello. 

En el 2014 le propusimos, dentro de los 18 documentos que le entregamos desde la Vicepresidencia Económica, iniciar un proceso de renegociación de la deuda, ya que todo indicaba que cambiarían las condiciones del mercado internacional del petróleo que influyen grandemente en nuestra economía. Es decir, era lógico y conveniente hacer una renegociación cuando todavía teníamos estabilidad y fortalezas económicas, por lo que, en aquel momento, estábamos a tiempo de lograr una negociación a favor de los intereses del país y obviamente, sin ninguna entrega. maduro no hizo nada. Más pudieron su indecisión y los intereses de personas y sectores que se estaban lucrando con el manejo de la deuda y los bonos de la República.

Ahora maduro y su gobierno le proponen a los tenedores de deuda venezolana, canjear éstos por la propiedad de PDVSA y por campos petroleros en operación. Es decir, maduro, con el agua al cuello y una pésima gestión económica, le dice al capital financiero internacional, que les entrega PDVSA, a cambio de una parte de la deuda.

Nadie sabe nada, todo es secreto, todo es un negocio, rematan la empresa y por supuesto nuestro petróleo al capital financiero internacional, les entregan el mejor negocio del mundo, la llave de nuestro futuro. 

Pero el gran negocio en este canje, es que las personas más cercanas al entorno de maduro, sus operadores económicos, han venido negociando en secreto, desde hace tiempo, con financistas y representantes de capitales extranjeros esta operación. Con la información privilegiada del canje de deuda por PDVSA y nuestro petróleo, los socios de maduro están adquiriendo la deuda a un precio de bonos basura, para luego comprar PDVSA, y acceder a la Faja Petrolífera y otras áreas a precio de liquidación. Un verdadero saqueo. 

Es éste el atractivo que ha llevado a algunos operadores políticos y económicos, incluso de los Estados Unidos, a conversar con maduro y su gobierno.  Ese es el interés de los lobistas que interceden por maduro en Washington y otras capitales europeas. maduro piensa que puede burlar y entregar el país sin consecuencias, piensa que puede jugar con los grandes poderes como lo hace con la oposición, con un discurso para incautos, contradictorio con su actuación, donde se le ven las costuras por todos lados. Me recuerda a lo que intento hacer Gadafi en sus momentos finales, tratando de llegar a acuerdos y tratos con sus verdugos, solo que maduro lo hace sin la fuerza ni trayectoria del jefe de la revolución de los coroneles libios, con un país arruinado, sin nada más que entregar a cambio de su seguridad para mantenerse en el poder. 

El país y en especial el campo Bolivariano, debería verse en ese espejo, estos aventureros en el gobierno no aprenden nada de la historia. No tienen pueblo, ni legitimidad, ni autoridad moral, ni ética, ni fuerza para vérselas con los grandes poderes. Nuestro país necesita otra dirección, otro gobierno, hay que pararlos antes de que sigan entregando todo, en su esfuerzo desesperado e inútil para mantenerse en el poder. 

La privatización de PDVSA será el mayor error y daño que se le hace al país. Todas las élites de poder en el país están de acuerdo con dar este paso, consumar este crimen. Tanto maduro como guaidó coinciden en la entrega de PDVSA y del petróleo. Es por eso que ambos sectores me atacan con saña y quieren desaparecer cualquier voz que se alce contra este disparate, contra este grave daño que se le hace a todo el país. 

Todas las fuerzas políticas y sociales del país deben movilizarse en contra de este despojo. La situación de colapso de nuestra industria petrolera ha sido provocada “ex-profeso” por los agentes del gobierno y sus intereses grupales. Pero los trabajadores y los miles de profesionales con experiencia y compromiso que estamos fuera y dentro de la empresa sabemos que tenemos muchas fortalezas, mucha experiencia, mucho petróleo. Si pudimos recuperar nuestra empresa de los efectos del Sabotaje Petrolero del 2002 y mantenerla estable y en crecimiento durante más de 12 años seguidos, nosotros podremos recuperarla del desastre madurista. El daño ahora es más profundo, pero nuestra capacidad y compromiso es mayor que la maldad y la anti patria.

El problema de nuestra PDVSA y el petróleo no es asunto técnico, ni de recursos, ambas cosas las tenemos y las podemos obtener, el problema de PDVSA está en Miraflores, es político. De esta crisis terrible en todos los órdenes, político, económico, social y moral, sólo saldremos si logramos movilizar a los trabajadores y al todo el pueblo, a los civiles y los militares, para cambiar este gobierno nefasto sin caer en manos de la extrema derecha, preservar nuestras empresas, nuestro petróleo y recursos naturales que son nuestras únicas posibilidades de restablecer nuestra soberanía y rescatar nuestra economía para ponerla al servicio del pueblo.

Imperialismo, fase superior del capitalismo.

La disociación entre capitalismo e imperialismo es ahora común entre los líderes maduristas. Algunos hasta son capaces de desarrollar un discurso anticapitalista, divorciándose ellos mismos de las políticas que ahora adelanta con furia el presidente maduro, de atraer de manera indiscriminada cualquier tipo de inversiones sobre los negocios fabulosos que se hacen con nuestros recursos y riquezas naturales (desde el agua hasta el petróleo; desde el Arco hasta la Faja). El presidente maduro quiere “compartir ganancias” mediante ellos con Trump, así se lo comunica, con su simpática fórmula de  “ganar ganar”, que le parece tan novedosa, tan práctica y sencilla al presidente.

Muchos pueden pensar que uno exagera en la interpretación que hacemos sobre lo de “compartir ganancias”, pero no es así, detrás no hay otra razón… Sin embargo, para EEUU ganar solo tiene que ver con ganar países completos, riquezas, hegemonía y poder, no unos cuantos dólares. Eso de “ganar ganar” no va con ellos, a menos que se trate con China o Rusia, y aun así EEUU no se atrevería de hablar con ese lenguaje de conciliadores. Mientras que ganar para maduro significa que lo dejen gobernar un tiempito más, y quizás, que no lo vayan a perseguir por el mundo, a él y a su entorno más cercano… Maduro les ofrece son ganancias materiales compartidas, no, como dice Diosdado, “unas relaciones de respeto” (como si el respeto se pudiera negociar con tu verdugo, y menos con la receta del ganar ganar).

¿Cuál es nuestra situación, bajo la luz que nos puede dar Lenin con su tesis de que el imperialismo fase superior del capitalismo? Pensemos en estos puntos:

“Los Bancos, que antes desempeñaban el modesto papel de intermediarios, se han convertido en “monopolistas omnipotentes” que disponen de casi todo el capital monetario y de la mayor parte de los medios de producción así como de las fuentes de materias primas.” Dice Lenin que ahora son los bancos asociados con el capital industrial, es decir, el llamado “capital financiero”, el que puede exportar capital, pero para hacerse de los recurso y mano de obra baratos de los países más pobres, “el “exceso” de capital es exportado a los países atrasados, donde las materias primas y la mano de obra son baratas, y las ganancias de los capitalistas fabulosamente grandes”. (Estas notas y las que siguen las saqué del diccionario filosófico marxista, 1946)

¿Y qué le ofrece Maduro a los capitales (los mismos de los que habla Lenin)? Recursos: materia prima y mano de obra baratas, es decir, la oportunidad de oro al capitalismo, después de varias revoluciones,  para que nuestro pueblo sea explotado, y saqueado el país, salvajemente.

Este es el “nuevo modelo económico” que propone Maduro. con las Zonas Especiales de Desarrollo Económico, con la nueva Ley de promoción y estímulo a las inversiones extranjeras (Es decir: Ley constitucional de inversión extranjera productiva: el eufemismo por delante), aprobada en la ANC – y todos los demás intentos legales de justificar la entrega del país al capitalismo: Plan de la Patria II, Ley del Plan de la Patria (falsificado), motores, congreso de la patria, etc. –. Se trata de conquistar a grandes corporaciones de la minería para que vengan y exploten nuestros recursos (oro, diamantes, coltán, cobre, níquel, etc.) mediante incentivos de todo tipo. Por otro lado, se trata de privatizar la industria petrolera de forma disimulada, “nacionalizarla” con compañías dudosas, de “capital nacional”, y reactivar la producción poniéndola en manos de compañías multinacionales chinas, rusas, y Chevron, etc. – Para eso tuvieron antes que desmantelarla, misión asignada a Quevedo y la guardia nacional, los cuales lo han hecho muy bien –. Y por último la creación de zonas económicas especiales, con regímenes tributarios de excepción, con flexibilización de las leyes laborales, con autonomía para repatriar los capitales y las ganancias, es decir, zonas francas, donde los inversionistas pueden explotar y desarrollar sus actividades con total libertad de acción, sin restricciones de casi ningún tipo. Como complemento a eso, se establece una garantía legal adicional con la Ley constitucional de inversión extranjera productiva que les permite a las empresas resolver sus controversias comerciales con nuestro Estado a través de tribunales internacionales, saltándose nuestras leyes y la constitución: dice el artículo 6: Siempre que se hayan agotado los recursos judiciales internos y se haya pactado previamente, la República Bolivariana de Venezuela podrá participar y hacer uso de otros mecanismos de solución de controversias construidos en el marco de la integración de América Latina y el Caribe, así como en el marco de otros esquemas de integración.”  Estos esquemas pueden ser, desde Mercosur hasta el nefasto CIADI. (¿Alguien cree que habrá transferencia de tecnología, indemnizaciones, u otro tipo de compensación?) 

Maduro nos ha vendido el más salvaje y colonial de los capitalismos como antiimperialismo. Pero chavistas como Adán Chávez, el hermano más comunista de Hugo Chávez, parece no relacionar una cosa con la otra, alzando una bandera antiimperialista mundial desde un país que se está ofreciendo al capitalismo imperialista mundial. ¡Tamaña contradicción! ¿Se trata de una disociación grave de ésta dirigencia medrosa, o se trata de otra picardía más, de otro engaño, de otra burla al chavismo?

…Se trata de que los rusos, los chinos, Turquía, etc., están participando de ese reparto, que previó Lenin hace mucho; que estos países hoy día no representan ningún socialismo, son capitalistas y son competidores capitalistas entre ellos por hacerse de los recursos de países como el nuestro; están dentro de esa guerra; y se trata de que Venezuela se encuentra en el medio de ella. Aquí no hay, señor Diosdado,  respeto que valga, mucho menos hacia un gobierno que vende su país al mejor postor, como a  una meretriz.

«El imperialismo agudizó en medida enorme la lucha de los Estados capitalistas por las colonias. El reparto del mundo entre las “grandes potencias” quedó terminado hacia principios del siglo XX, sin que haya territorios no ocupados por los imperialistas. “De modo que lo que en adelante pueden efectuarse son únicamente nuevos repartos en otra forma, es decir, el paso de territorios de un ‘amo’ a otro, y no el paso de un territorio sin amo a un ‘dueño’…  Los bandidos más poderosos “envuelven en su guerra por el reparto de su botín a toda la Tierra” (del mismo diccionario, en su artículo sobre la obra de Lenin)

La única resistencia verdadera es ir en contra de la lógica del capital, es profundizar el socialismo y la revolución.

El capitalismo, y por ende, el imperialismo, solo le teme a la rebelión y conciencia de los pueblos y al socialismo; no nada más proclamado sino practicado. Es una perfecta estupidez proclamarse socialista practicando el capitalismo, y de la forma más colonial, más atrasada que puede haber, como lo hace el gobierno de maduro. Ahora más que nunca cobra valor el plan de la patria de Chávez, el bolivarianismo, el  internacionalismo, el socialismo marxista-leninista, científico, tal y como dejó escrito Chávez. Las declaraciones no tienen sentido sin una acción práctica que las apoyen y le den su fuerza y valor. Las palabra que se refieren a la nada, o ancladas en nada, se las lleva el viento.

¿Se hará oficial el lavado de dinero en Petros?

Creo que la mejor manera, la más efectiva para introducir el Petro como moneda corriente es convertirla en un mecanismo para el lavado de dinero mal habido y de dólares robados. Jesús Farías dice que el Petro “es una estrategia integral que apunta al cambio económico en el país”, debería proponer esa idea al gobierno, para no perderlo todo, por lo menos sacarse la arrechera. Qué aquellos quienes se robaron los dólares otorgados por el gobierno puedan repatriarlos, pero en Petros, para que se jodan, como nosotros.

La compulsión por imponer el Petro dentro de nuestra idiosincrasia ha tocado un punto sensible de ella: el juego. Por eso el gobierno  “aprueba apuestas con Petros en los casinos”, pero también “el Petro también corre en las apuestas de caballos…”, por lo menos así no los dice Alenka Lima Gómez, de Morocotacoin una página especializada, muy adicta a la criptomoneda nacional.

No obstante, algo no parece funcionar muy bien Y el que la misma persona escribe, “Primer pago con Petros en el aeropuerto de Maiquetía”, pero resulta que esta noticia es falsa, o no lleva a ninguna información que confirme que es auténtica. La noticia remite a otro sitio donde tampoco se confirma nada concreto; o un avión, o una línea aérea que haya cancelado combustible en Petros.

La compulsión ha llegado al extremo de tener que falsificar un éxito que no existe en ninguna parte; de allí que se ensaye con el juego, como el medio más popular para “popularizarlo”, que se apele al vicio, el cual está por encima de toda racionalidad económica, oferta y demanda, minería etc., o de moneda de pago, de premio, considerando que algunos ludópatas apuestan hasta con caraotas.

Otros titulares parecidos son, “El Petro ya convive con el dólar, el euro y el bolívar en Venezuela”; “Ya puedes cambiar tu medio Petro a bolívares. Guía fácil paso a paso y un tutorial”. En este caso, la mentira está en que no se puede cambiar en bolívares, o en dólares o en euros; solo se puede ofrecer en una subasta o a la “venta”, y ¡Petros! Todos sabemos que es casi imposible que lo compren, que el ofertante tenga éxito y alguien le comprar su medio Petro.

Otros titulares menos manipuladores describen el otro aspecto, consecuencia de los pocos casos donde ha tenido el mentado éxito su uso: “Algunos comerciantes especulan con altos precios de productos si el pago es con Petros: Laiguana.tv”. Se han visto casos de negocios que obligan a comprar productos en bolívares o en dólares si desean gastar su medio Petro con el cual siempre pagarán mucho más por los productos.

“Conozca las opciones del medio Petro y cómo utilizarlas: Por: Morocotacoin – Alenka Lima Gómez”, es como si te dijeran: “todos los caminos conducen a Roma”. Y es cierto, porque fue Roma la que hizo los caminos. Así mismo todas las opciones que te ofrece el medio Petro terminan en el Petro, realmente no hay opciones, por lo menos las que uno desearía o realmente necesita: esas opciones del Petro nunca terminan en bolívares o en dólares;  es el círculo vicioso de Petro… ¡Parece una película de terror!

El otro aspecto de la compulsión es el pago de tarifas fiscales a través del Petro. Este pago obligatorio hace posible que alguien te compre tu medio Petro, cuando tenga que certificar o registrar un documento o sacar el pasaporte o renovarlo, u obtener datos filiatorios, comprar timbres fiscales, etc.; o sea, obligar a la gente de alguna manera a necesitar Petros para que este cobre vida, es como darle vida a Frankenstein… Es como obligarnos a consumir carbón y leña porque se acabó la gasolina.

Lo más ilógico dentro de la economía es imponer una moneda sin respaldo real, tangible; con yacimientos de un petróleo que no existe sino en potencia, pero que no se puede canjear por él: ¡toma tus Petros y dame mis barriles de petróleo! Imponer el Petro en un país dolarizado es como imponer el Esperanto como lengua universal, sin considerar la idiosincrasia de cada pueblo, es un fracaso cantado.

COMUNICADO POR LA LIBERTAD PARA LOS DIRIGENTES SINDICALES MARCOS SABARIEGO, GIL MUJICA. DE PDVSA REFINERÍA EL PALITO..!


Repudiamos Contundentemente las acciones arbitraria E Ilegal por Parte GNB Sobre la Detención De Los Compañeros Dirigentes Sindical petroleros de la Refinería el palito Marcos Sabariego y Gil Mujica..
Donde Dichos Compañeros, Estaban En Asamblea De Trabajadores Petroleros Para Organizar y Debatir El plan De Recuperación de la Industria petrolera.
por lo tanto rechazamo y SOLICITAMOS La Liberación inmediata De Estos compañeros..

También le Hacemos Un Llamado A Todos los Dirigentes Sindicales Del País Y Sindicatos Petroleros Del País El Pronunciamiento y La Solidaridad Absoluta y Combativa a estos Compañeros y Que Debemos De Tener En Claro a Los Trabajadores petroleros de PDVSA , Detrás De Esta Detenciones Que Vienen Ejecutando Los Verdaderos Enemigo Del pueblo Trabajador Es Para Criminalizar La Protesta Clasista Y Desmoralizar y Desmovilizar Los Precesos Genuino De La Clase Trabajadora Del Pais Y tenerlo en cuenta Quienes Son, Hoy Los Que Dirigen La FUTPV Son los Sicarios y Dinosaurio del Sindicalismo Atroz Más Aberrante De La Historia Sindical Que vive Venezuela..

LIBERTAD PARA LOS DIRIGENTES SINDICALES MARCOS SABARIEGO , GIL MUJICA. DE PDVSA REFINERÍA EL PALITO..!

Un país entregado

Venezuela, la patria de Bolívar, hoy día es un país entregado a los  intereses del capital nacional y transnacional. Ésta ha sido una línea de acción del gobierno de maduro a partir de 2015. De manera sistemática, ha desmontado la institucionalidad de la República para, a partir de allí, avanzar en un acelerado proceso de transferencia de activos e intereses del Estado, a favor de los nuevos grupos políticos y económicos que lo mantienen en el poder. Ha sido un proceso cruento de desnacionalización del país.

El gobierno de maduro ha violado la Constitución, haciendo caso omiso a las claras disposiciones y mecanismos de protección de actividades que, por su “carácter estratégico y en atención al interés nacional”, el Estado Venezolano se reservaba bajo su control, entre ellas, las más importantes: el petróleo y demás recursos minerales, recursos que pertenecen a todos los venezolanos.

De esta manera, el gobierno de maduro traiciona uno de los postulados y objetivos más preciados del Presidente Hugo Chávez: la conquista de nuestra soberanía económica y plena independencia.

Si no existe soberanía económica, el país no podrá emprender ningún modelo propio de desarrollo; sin ella, la independencia política es frágil. Superar nuestra condición de modelo capitalista dependiente, satélite de centros de poder, requiere garantizar el control de nuestros inmensos recursos naturales, para ponerlos al servicio del desarrollo nacional y el bienestar de nuestro pueblo.

La bandera de la soberanía e independencia del Presidente Chávez, buscaba concluir la obra de Bolívar, truncada por los traidores. El Libertador, una vez finalizada la cruenta guerra contra el imperio Español y conquistada la independencia política, sabía que había que edificar la Gran Colombia y levantar en toda la América Meridional, repúblicas de pueblos libres, soberanos, con un sistema de gobierno que garantizara los derechos de una sola y única clase: la de ciudadanos. Bolívar abolía la esclavitud, es decir, el sistema económico imperante en ese momento, derogó el sistema colonial de castas y reservaba todas las riquezas minerales a las nuevas repúblicas, era celoso en preservar su integridad territorial y soñaba con la unión de las nuevas repúblicas Suramericanas para hacer frente a las grandes potencias e imperios, nuevos y viejos, que se expanden por el mundo.

Ya conocemos la historia, Santander, Páez y Flores, mataron a Sucre, luego arremetieron contra Bolívar hasta llevarlo al sepulcro, disolvieron la Gran Colombia y sepultaron el sueño de Bolívar. Nuestras repúblicas se convirtieron en el patio trasero del imperialismo, que se abría paso con su capitalismo desarrollista y que necesitaba expropiar las riquezas y recursos naturales del mundo hasta donde llegase su mano, sus buques y ejércitos. Así, las nuevas repúblicas meridionales de América se convirtieron en repúblicas bananeras, cafetaleras, de la caña de azúcar, mineras y petroleras.

Por supuesto que, este proceso de saqueo de nuestros países tuvo su correspondiente expresión política: golpes de Estado, invasiones, dictadores, y presidentes entreguistas, acompañados siempre de los grupos económicos locales que se convirtieron en la élite política y económica que administra el despojo, lucrándose de sus migajas, a cambio de garantizar el control de sus pueblos. Ha sido la tragedia de América Latina por más de cien años.

En nuestro país, desde 1908, las transnacionales se apropiaron de nuestros inmensos recursos naturales, impusieron su modelo rentista petrolero, con sus dictadores y presidentes. Cualquiera que se opusiera a sus intereses o pretendiera reformas, era derrocado como pasó con Medina Angarita en 1945 o Rómulo Gallegos en 1948. Las transnacionales y su élite criolla, han sido hábiles en utilizar a conveniencia todas las formas de dominación, desde dictaduras feroces hasta presidentes entreguistas, todos tan violentos como sumisos. 

La IV República fue la expresión más acabada de esta forma de dominación en el país. Los grupos económicos que apoyaron al dictador Marcos Pérez Jiménez, se mimetizarón e infiltraron en el gobierno de transición de Sanabria, y con el pacto de Punto Fijo, sus partidos políticos traicionaron a la Junta Patriótica que derrocó al dictador, asesinaron a su presidente Fabricio Ojeda, persiguieron a los partidos de izquierda, imponiendo un oscuro período de violencia política durante los años sesenta, en el cual lograron consolidar su control del país y profundizar su modelo capitalista, minero extractivo, dependiente y subordinado a la economía norteamericana.

El Presidente Chávez, pondría fin a la dominación política de la IV República. Lo hizo con mucho éxito, ésta fue su prioridad durante los primeros años de su gobierno: la Asamblea Constituyente fue el epicentro de una discusión de cara al país, y en sólo 5 meses redactó la  Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que luego sería aprobada con el 71.7% del voto popular.

La nueva Constitución de 1999 y sus instituciones serían el marco legal, el “libro de todos”, donde se consagran los principios de la nueva República, entre ellos, el carácter participativo y protagónico de nuestra democracia, la separación de Poderes, las extensas y avanzadas garantías de los derechos fundamentales, derechos humanos y el irrestricto respeto a la soberanía e integridad territorial. Se ordenaba a la Fuerza Armada, ser custodio del cumplimiento de lo dispuesto en la Carta Magna, pues son garantes de la soberanía, que, tal como establece la misma Constitución, reside en el pueblo. En este punto, le pediría a los oficiales Bolivarianos, que se pongan la mano en el corazón y reflexionen si están honrando este mandato constitucional.

Estuve doce años al lado del Presidente Chávez, trabajando como Ministro de Petróleo, fui actor y testigo excepcional de su lucha por la conquista de la Soberanía económica. A mi nadie me lo puede contar, yo estaba allí, trabajando. Logramos conquistas muy importantes para el pais, la mas importante de todas ellas, sin duda alguna, fue la Plena Soberanía Petrolera.

A partir del 2003, con la derrota del sabotaje Petrolero, el rescate de PDVSA y la creación de la Nueva PDVSA, esa, la “Roja Rojita”, que tanto odian maduro y las élites nuevas y tradicionales, iniciamos la contraofensiva popular y la conquista de la Plena Soberanía Petrolera. Recuperamos el manejo y control de nuestro principal recurso natural, estratégico para el desarrollo nacional. Abrimos la entonces caja negra de PDVSA y, por primera vez, hicimos públicos los Informes y Balances hechos auditar por empresas de altísimo renombre internacional. Revertimos los “Convenios Operativos” para que se ajustaran a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, nacionalizamos la Faja Petrolífera del Orinoco, las llamadas “Asociaciones Estratégicas” y los Convenios de “ganancias compartidas” (términos ahora de vuelta al discurso del gobierno de maduro), recuperamos y certificamos las reservas de petróleo más grandes del planeta: 316 mil millones de barriles de petróleo que son de los Venezolanos. Recuperamos el control y manejo del gas de la patria que las transnacionales pensaban llevarse del país.

La Plena Soberanía Petrolera nos permitió recuperar el ingreso fiscal petrolero, se ajustaron las tasas de regalías petroleras de 1% a 33%, se restituyó el impuesto sobre la renta petrolera, de 0% a 50%,  se acabaron los descuentos de hasta 40% en las ventas de petróleo y se recuperó el control de las operaciones y exportaciones de nuestro crudo.

Con el restablecimiento de nuestro Régimen Fiscal Petrolero, con una Nueva PDVSA fuerte, con una producción estable en 3 millones de barriles de petróleo por día, capaz de abastecer al país de gasolina y gas y exportar al mercado internacional; y con una política acertada en la OPEP de defensa del precio, que promedió unos 56 dólares el barril en el período, pudimos obtener ingresos petroleros de 700 mil millones de dólares, 480 mil de ellos, como ingresos fiscales. Ahora si teníamos los recursos para desarrollar nuestro modelo propio.

En una entrevista que di a la “Deutsche Welle”, cortaron la explicación que ofrecí de cómo se utilizaron estos recursos para el desarrollo social y el desarrollo económico del país. El corte de la “DW”, dio pie a la manipulación y el “Fake News” y, nuevamente, la discusión y la batalla de las ideas, fue sacrificada en el altar del tuiter y la intolerancia.

Lo que nadie puede negar, ni la extrema derecha, ni la derecha de maduro, es que fue nuestra política petrolera, la correcta conducción de PDVSA y el manejo soberano del petróleo a favor del pueblo, lo que brindó al país un período continuo de crecimiento y prosperidad económica y social de al menos diez años. Los números no sólo están allí, debidamente auditados por la “KPMG” y revisados por todas los organismos del Estado, realidades de una gestión ahora sepultados por el odio, sino que todos recordamos las Misiones Sociales, las Grandes Misiones, las grandes obras públicas construidas, el bienestar económico, el funcionamiento del país y el vivir bien de todos los venezolanos. 

Con el control sobre el petróleo, con la Plena Soberanía Petrolera, no sólo pudimos avanzar a pasos agigantados en el pago de la inmensa deuda social que arrastramos, en derrotar la exclusión e injusticia social heredada de la IV República, (cosa que sin duda tendremos que volver a hacer luego de la salida de maduro), sino que, en términos político-económicos, pudimos avanzar en consolidar nuestros propios espacios económicos y políticos.

El gobierno del Presidente Chávez logró el control estatal de los sectores estratégicos del país, que habían sido entregados al capital transnacional durante la IV República: el petróleo y el gas, la minería, las empresas básicas y las telecomunicaciones. Comenzábamos a zafarnos de los mecanismos de dependencia y dominación tradicionales que nos ataron por casi cien años. A partir de ese momento, teníamos las herramientas y recursos necesarios para avanzar con el Plan de la Patria, nuestra gran oportunidad de desarrollo propio.

Este proceso de conquista de la soberanía económica de Chávez, ha sido truncado por el gobierno de maduro. Ellos podrán decir lo que quieran para ocultar sus acciones y evadir su responsabilidad, pero el hecho cierto, la realidad, es que revirtieron todo lo que hizo Chávez y desnacionalizan la patria, entregan el control de nuestros recursos y empresas estratégicas al mejor postor, al capitalismo internacional y sus representantes nacionales, eso que llaman “bolichicos” o “boliburgueses”. Es por ello que, con maduro en el poder, no es posible llevar adelante el Plan de la Patria, lo mataron naciendo al cortarle sus posibilidades de realización. Es una ficción cuando maduro promete que avanzará con un “Plan de la Patria”, pues éste ya ni es el mismo Plan de Chávez, ni es de la Patria que soñamos.

Con el gobierno del presidente Chávez, el control del petróleo también nos abrió la posibilidad de expandir nuestras relaciones con otros países con base en el objetivo estratégico de apuntalar un mundo multipolar y atender nuestros espacios geopolíticos vitales. Con el petróleo fuimos a Centroamérica, El Caribe, Suramérica y llegamos hasta Rusia, India y China. Tuvimos por primera vez en nuestra historia el control de un recurso estratégico, que nos permitió posicionarnos en el tablero internacional, más allá de nuestros espacios tradicionales en la OPEP y los EEUU, y el Presidente Chávez lo hizo.

Fui responsable directo y estuve involucrado de manera activa en las más importantes de estas iniciativas: OPEP, UNASUR, Petrocaribe, Cuba, Brasil, Colombia, Argentina, Bolivia, Ecuador, los acuerdos petroleros y estratégicos con Rusia, China y la India. En todos fuimos celosos al extremo de preservar nuestra soberanía e independencia en las difíciles y complejas negociaciones y acuerdos logrados en ese período, en las que siempre conté con el apoyo irrestricto del Presidente Chávez. Fui testigo de su posición, como Presidente y Jefe de Estado, de absoluto respeto por nuestras instituciones, soberanía e independencia. Y así fue. Fue por ello que pudimos establecer estas nuevas relaciones, basados en el respeto mutuo y el respeto a la soberanía como principios fundamentales.

En este período, pude entender y vivir una realidad que era el reflejo de la nueva situación internacional: cuando negociamos y nos relacionábamos con empresas petroleras, de suministros, tecnología o servicios, estas eran tan capitalistas como cualquier otra. Una cosa son los acuerdos políticos con los gobiernos, donde privan intereses geopolíticos, estratégicos y de seguridad y otra, muy distinta, es la actuación de sus compañías internacionales, las cuales tienen sus propios intereses, objetivos y mecanismos de control económico.

Mención aparte merece la relación de cooperación con Cuba, la cual estuvo durante el gobierno del Presidente Chávez, basada en el respeto, la solidaridad y el apoyo mutuo. Estuve al frente de la Comisión Mixta Cuba-Venezuela, desde la cual desarrollamos programas masivos de solidaridad, las Misiones Sociales: Yo sí Puedo, Ribas, Barrio Adentro, Sucre, Misión Milagro, entre las de más impacto. Fue un esfuerzo por los humildes, por los más pobres, por los excluidos de siempre. Siendo una relación estratégica y muy estrecha como era, jamás vi que el Presidente Chávez hiciera o permitiera nada que vulnerara nuestra soberanía o el respeto a nuestras instituciones. 

Chávez jamás haría lo que hace maduro de llevar a un embajador extranjero, sea del país que sea, al Consejo de Ministros o permitir que los organismos de inteligencia del país que fuera, se instalaran en nuestros mandos militares o cuerpos de inteligencia, en los sistemas de identificación, aeropuertos, telecomunicaciones, notarías y registros, en una injerencia inaceptable en nuestros asuntos. 

Y ésto no puede ser tolerado de ninguna forma, así sean rusos, chinos, bielorrusos, norteamericanos, colombianos o cubanos. Los Chavistas y Bolivarianos, debemos ser profundamente celosos de nuestra soberanía e independencia política, militar, económica. Ésto es más importante aún si se trata de nuestra Fuerza Armada Bolivariana, que son los que tienen las armas del pueblo, el monopolio de la violencia y la responsabilidad de salvaguardar nuestra soberanía e independencia.

El gobierno de maduro ha entregado el país a los intereses del capital transnacional y a sus agentes nacionales, nuevos actores, nuevos rostros, viejos procedimientos. Podríamos hacer una lista de decisiones que ha tomado maduro y nos daremos cuenta que es una película al revés de la de Chávez: destruyó PDVSA, devolvió los Convenios Operativos ahora como “Contratos de Servicios”, entregó la Faja Petrolífera, entregó el gas de la Patria, entregó el Arco Minero, entregó la CANTV, destruyó las empresas Básicas y promete seguir entregando todo lo que pueda para mantenerse en el poder.

Por su lado, el gobierno de guaidó promete llegar al poder para entregar el país al saqueo de las transnacionales tradicionales, la rebatiña de sus agentes nacionales. Su “Plan País”, no es más que una reedición de la nefasta Apertura Petrolera y un remix del último plan de CAP, redactado por los ex ministros de su gobierno.

Los dos grupos de poder que pugnan el control del país, entregan y prometen entregar la Patria. Apuntalan la presencia del capital transnacional en el país, para el despojo de nuestros inmensos recursos naturales, a cambio de su apoyo político y económico para mantenerse en el poder. A los Venezolanos poco nos importa si las empresas o los intereses son Rusos, Chinos, Turcos o Norteamericanos, no nos importan sus acuerdos  ni compromisos, todo ésto es despreciable, lo que se entrega es el futuro de nuestro pueblo.

Se llena la boca maduro bramando contra el “imperialismo”, en una pose de aguaje como aquel general Noriega, pero está desesperado para que lo reciban en Washington. Débil y aislado en el ámbito internacional, habiendo dilapidado el capital político del presidente Chávez en la región, sin una épica, ningún logro que mostrar de su gobierno, subestima irresponsablemente a la administración norteamericana. Su política exterior se ha reducido hace tiempo al insulto, la amenaza y la incitación a una guerra entre hermanos.

Definitivamente, ante los peligros que acechan a la Patria, la debilidad a la que nos ha llevado el madurismo y la difícil coyuntura internacional necesitamos otra conducción, otro gobierno, que sea capaz de enfrentar con éxito este desastre sin entregar el futuro del país y nuestras posibilidades de desarrollo, de bienestar para el pueblo. No podemos seguir en manos de un gobierno irresponsable que está rematando el país, entregando lo que queda, para mantenerse en el poder.

La Venezuela que maduro dice tener “bajo control”, es un país entregado, disfuncional, sin instituciones ni leyes, sin regulaciones, sin derechos humanos ni laborales, sin moneda ni soberanía, es el paraíso del capitalismo depredador y saqueador de recursos, de las empresas sin escrúpulos ni miramientos de ningún tipo, de los sicarios económicos.

Tiembla maduro cuando desde el balcón mancillado ve el Cuartel de la Montaña, cada día apuñalan a Chávez y a la patria, entregan lo que pueden, harán lo que sea si no los detenemos a tiempo. Expertos en tuiter y violencia, maestros en la manipulación y en crear falsas ilusiones, sean éstas de diálogo, de elecciones o de prosperidad, los maduristas saben que no podrían ver a los ojos a Chávez, así como, no le pueden dar la cara al pueblo humilde que está en desbandada en su miseria.

¿Un CNE interno?: la conciencia y participación de nuestras bases sociales.

En esta democracia clientelar da lo mismo cual sea la conformación política del CNE; siempre ganaran los mismos oportunistas, del lado de maduro, del lado de Guaidó, del lado que sea, siempre serán los mismos buscadores de fortuna.

El único Consejo Electoral válido en la democracia participativa es la conciencia de cada ciudadano para elegir el representante de su comunidad, dentro de aquellas personas más comprometidas con ella, más competentes, más honestas, honradas y luchadoras. Él sería nuestra voz ante cualquier instancia superior de gobierno o asamblea; revocable por decisión de la propia comunidad, en caso de que falte a sus responsabilidades, principios y misión.

El defecto del CNE está en confundir una herramienta técnica con la democracia; es  de origen: se modernizó el sistema de cómputos, pero se dejó el sistema clientelar, podrido de la vieja democracia burguesa. El problema, para nosotros los electores, es el falso  sistema democrático, no el CNE, que es más un instrumento técnico más que político; cualquier desviación política en él sería fácil de corregir, pero ejerciendo fuerza de abajo hacia arriba, obedeciendo los intereses de cada comunidad y de las mayorías sociales.

Un partido político que no practica a lo interno la democracia, el libre debate de las ideas y la discrepancia, que no permite la crítica a sus líderes y sus políticas, no puede generar hacia afuera democracia, sino despotismo, abuso de poder. La democracia no puede ser el acto de elegir; las elecciones universales es solo una forma de ese acto, que solo tiene sentido si quienes participan son verdaderos representantes de los intereses de una comunidad, atados a ellos, comprometidos a ellos,  o con intereses políticos e ideológicos compartidos por muchos: de prácticas políticas apoyadas y compartidas por muchos. La democracia para que funcione debe permitir la participación efectiva de la gente en las decisiones que la involucran, desde las bases sociales, debe ser estimulada y no apocada, o apabullada, como lo hacen los líderes del PSUV – que no son auténticos líderes con autoridad política y moral,  sino caudillos con el poder de un ejecutor autorizado, con facultades dictatoriales efectivas en sus prácticas, para manipular, para no rendir cuentas, para comprar conciencias, etc., como los adecos –.

Tiene razón Amaranta Rojas al decir que es nuestra última oportunidad de volver a Chávez desde las bases del partido,  de cambiar esta comedia de “democracia participativa”, esta farsa. La disensión es la naturaleza propia de un cuerpo político sano. No se puede someter la lengua y la conciencia con el chantaje de la unidad, de la lealtad mal entendida, sin permitir la crítica ni el debate, y luego hablar de democracia participativa. Si un asunto de importancia necesita debatirse por meses, o años, los socialistas debemos hacerlo, en razón a su naturaleza, del sentido democrático y participativo  auténtico que debe imperar dentro de una organización que se autocalifica de socialista, y en razón al consenso que debe prevalecer sin menoscabo del debate. El PSUV de maduro-Diosdado se sostiene de los chantajes, de la desinformación, la manipulación, y el clientelismo clásico, de comprar apoyos y votos con cargos y dinero.

Esto escribe Rojas, “El Chavismo dentro del PSUV debe ponerse los pantalones para escoger un CNE interno, que no deje pasar la última oportunidad para hacer retornar a Chávez…  Si despiertan las fuerzas chavistas en el PSUV en procura de una democratización interna para escoger candidatos y candidatas, el punto central de ese proceso, es un CNE interno que le salga de frente a la macolla Maduro-Diosdado.”, y ese “CNE interno” es, para nosotros, la consciencia del militante crítico, que disiente de lo que hace ahora el gobierno y la dirección de ese partido, y que quiere que las cosas cambien.

El caso es que si el PSUV no lo permite, uno se va y se organiza de otra forma, con grupos afines que sí permitan el debate político, la crítica y el consenso necesario para cohesionar de verdad cualquier organización política (sin consenso no hay unidad, y sin debate y crítica no hay consenso).

Lo más importante de toda organización son sus principios políticos más elevados, y en el caso del socialismo dentro del PSUV, ¡bueno!, ¡apelemos a ellos!, trazados en el acta constitutiva de la organización, en sus reglamentos, para fundamentar mediante ellos nuestras críticas a las políticas del gobierno, a sus deviaciones capitalistas súper liberales. Si no se puede, uno hace tienda aparte… Y que se queden ellos, los bufones, con su falso partido socialista. Por un partido que solo sirve para elegir y reelegir a los mismos zánganos y “cachos”, no debería detenerse la revolución.

El espíritu de lo escrito por Amaranta Rojas está dentro del rescate del chavismo y de Chávez desde su  propio partido,  y eso sería lo más sano para todos. Cualquier cambio dentro del partido y del gobierno y sus políticas, debería nacer de las bases del partido. Ella apela a la conciencia de su militancia crítica y que no teme debatir a lo interno, conmover las bases de la organización para sacudir la mata del gobierno.

Nosotros apoyamos esta idea, pero no abandonamos  la de hacer tienda aparte, constituir otro “consenso chavista y socialista” fuera del PSUV (como el partido adeco que es ahora), pero invitando a participar de este consenso a la militancia crítica que choca con las políticas del gobierno y que no se deja amedrentar con los chantajes de Maduro y de Diosdado. El partido se podría recuperar en otro momento, si acaso valiera la pena. Creo que el debate y la crítica férrea, necesarios para las políticas que eventualmente se ejecuten en el futuro, es uno de los aspectos principales que hay que tomar en cuenta, para cualquier plan de emergencia nacional socialista y patriótico.