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¿Un CNE interno?: la conciencia y participación de nuestras bases sociales.

En esta democracia clientelar da lo mismo cual sea la conformación política del CNE; siempre ganaran los mismos oportunistas, del lado de maduro, del lado de Guaidó, del lado que sea, siempre serán los mismos buscadores de fortuna.

El único Consejo Electoral válido en la democracia participativa es la conciencia de cada ciudadano para elegir el representante de su comunidad, dentro de aquellas personas más comprometidas con ella, más competentes, más honestas, honradas y luchadoras. Él sería nuestra voz ante cualquier instancia superior de gobierno o asamblea; revocable por decisión de la propia comunidad, en caso de que falte a sus responsabilidades, principios y misión.

El defecto del CNE está en confundir una herramienta técnica con la democracia; es  de origen: se modernizó el sistema de cómputos, pero se dejó el sistema clientelar, podrido de la vieja democracia burguesa. El problema, para nosotros los electores, es el falso  sistema democrático, no el CNE, que es más un instrumento técnico más que político; cualquier desviación política en él sería fácil de corregir, pero ejerciendo fuerza de abajo hacia arriba, obedeciendo los intereses de cada comunidad y de las mayorías sociales.

Un partido político que no practica a lo interno la democracia, el libre debate de las ideas y la discrepancia, que no permite la crítica a sus líderes y sus políticas, no puede generar hacia afuera democracia, sino despotismo, abuso de poder. La democracia no puede ser el acto de elegir; las elecciones universales es solo una forma de ese acto, que solo tiene sentido si quienes participan son verdaderos representantes de los intereses de una comunidad, atados a ellos, comprometidos a ellos,  o con intereses políticos e ideológicos compartidos por muchos: de prácticas políticas apoyadas y compartidas por muchos. La democracia para que funcione debe permitir la participación efectiva de la gente en las decisiones que la involucran, desde las bases sociales, debe ser estimulada y no apocada, o apabullada, como lo hacen los líderes del PSUV – que no son auténticos líderes con autoridad política y moral,  sino caudillos con el poder de un ejecutor autorizado, con facultades dictatoriales efectivas en sus prácticas, para manipular, para no rendir cuentas, para comprar conciencias, etc., como los adecos –.

Tiene razón Amaranta Rojas al decir que es nuestra última oportunidad de volver a Chávez desde las bases del partido,  de cambiar esta comedia de “democracia participativa”, esta farsa. La disensión es la naturaleza propia de un cuerpo político sano. No se puede someter la lengua y la conciencia con el chantaje de la unidad, de la lealtad mal entendida, sin permitir la crítica ni el debate, y luego hablar de democracia participativa. Si un asunto de importancia necesita debatirse por meses, o años, los socialistas debemos hacerlo, en razón a su naturaleza, del sentido democrático y participativo  auténtico que debe imperar dentro de una organización que se autocalifica de socialista, y en razón al consenso que debe prevalecer sin menoscabo del debate. El PSUV de maduro-Diosdado se sostiene de los chantajes, de la desinformación, la manipulación, y el clientelismo clásico, de comprar apoyos y votos con cargos y dinero.

Esto escribe Rojas, “El Chavismo dentro del PSUV debe ponerse los pantalones para escoger un CNE interno, que no deje pasar la última oportunidad para hacer retornar a Chávez…  Si despiertan las fuerzas chavistas en el PSUV en procura de una democratización interna para escoger candidatos y candidatas, el punto central de ese proceso, es un CNE interno que le salga de frente a la macolla Maduro-Diosdado.”, y ese “CNE interno” es, para nosotros, la consciencia del militante crítico, que disiente de lo que hace ahora el gobierno y la dirección de ese partido, y que quiere que las cosas cambien.

El caso es que si el PSUV no lo permite, uno se va y se organiza de otra forma, con grupos afines que sí permitan el debate político, la crítica y el consenso necesario para cohesionar de verdad cualquier organización política (sin consenso no hay unidad, y sin debate y crítica no hay consenso).

Lo más importante de toda organización son sus principios políticos más elevados, y en el caso del socialismo dentro del PSUV, ¡bueno!, ¡apelemos a ellos!, trazados en el acta constitutiva de la organización, en sus reglamentos, para fundamentar mediante ellos nuestras críticas a las políticas del gobierno, a sus deviaciones capitalistas súper liberales. Si no se puede, uno hace tienda aparte… Y que se queden ellos, los bufones, con su falso partido socialista. Por un partido que solo sirve para elegir y reelegir a los mismos zánganos y “cachos”, no debería detenerse la revolución.

El espíritu de lo escrito por Amaranta Rojas está dentro del rescate del chavismo y de Chávez desde su  propio partido,  y eso sería lo más sano para todos. Cualquier cambio dentro del partido y del gobierno y sus políticas, debería nacer de las bases del partido. Ella apela a la conciencia de su militancia crítica y que no teme debatir a lo interno, conmover las bases de la organización para sacudir la mata del gobierno.

Nosotros apoyamos esta idea, pero no abandonamos  la de hacer tienda aparte, constituir otro “consenso chavista y socialista” fuera del PSUV (como el partido adeco que es ahora), pero invitando a participar de este consenso a la militancia crítica que choca con las políticas del gobierno y que no se deja amedrentar con los chantajes de Maduro y de Diosdado. El partido se podría recuperar en otro momento, si acaso valiera la pena. Creo que el debate y la crítica férrea, necesarios para las políticas que eventualmente se ejecuten en el futuro, es uno de los aspectos principales que hay que tomar en cuenta, para cualquier plan de emergencia nacional socialista y patriótico.

Maduro, deseos no empreñan

Cuántos créditos ha otorgado el gobierno de maduro para activar la pequeña y mediana industria: para impulsarla y para reimpulsarla una y otra vez; hasta este año, donde se piensa reimpulsarla de nuevo, es decir recuperarla del desastre de ellos mismos. No se sabe cuánto dinero se ha repartido. Habría que pedirle a María León que le pregunte directamente al presidente, a ver si ella puede hacer que publiquen esa información.

“Lograr la recuperación económica, la recuperación de la mediana y pequeña industria, fue el llamado del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, quien aseguró que el año 2020 tiene que ser un año de crecimiento económico y productivo.” Este es el deseo más ferviente del presidente, desde que llegó a Miraflores, pero los deseos no preñan. La pregunta que yo me hago es esta:  si los EEUU está conspirando con sanciones económicas en contra de Venezuela para sacar a Maduro de la presidencia y poner en cambio un gobierno títere con Guaidó y los guaidoses ¿Por qué maduro cree que este año sí va a poder recuperar la economía? ¿Qué ha cambiado como para que este año sí, porque en el pasado no se pudo? ¿Habrá algún pacto secreto con los enemigos que sí lo permitirá gobernar bien?

Hay que decir que desde que maduro está en la presidencia solo en los dos últimos años se han aplicado las llamadas “sanciones económicas”. Estas no sirven de pretextos para los anteriores. En el pasado, la causa de que no se haya recuperado o reactivado la economía, tampoco fue por falta de dólares, porque todos se los entregaron a representantes de FEDECAMARAS, a Polar y a Fedeindustrias (¡hasta el gobierno tuvo su ministro  Fedeindustrias, el señor Pérez Abad, uno de sus presidentes!) No fue por eso. Antes de estos dos últimos años la causa principal fue la “guerra económica”, en especial,  la conspiración con el dólar paralelo; eso ha sido el subterfugio más famoso del gobierno.

Y aquí cabe otra pregunta ¿Por qué, si el gobierno no puede controlar la “inflación inducida” insiste en sus planes de recuperación económica, sin poder resolver el principal problema que es la “inflación inducida”? ¿Será que está acordando algo en secreto?…  Si la “inflación es inducida”, es porque el país está produciendo (que no es cierto), no está importando solamente (que tampoco es cierto), si es así ¿Por qué no se ataca el problema de la hiperinflación primero, para que esa recuperación tenga algún sentido práctico o real?

La realidad es que esa “pequeña y mediana industria”, las PYMEs (y Polar, que siempre está ahí) son importadores en su mayoría, y simples ladrones cazadores de la renta, extractores de dólares que los sacan del país, para luego “lavarlos” en sus bodegones y en esas “reinversiones” del dinero que se robaron o se siguen robando: “viene un modelo productivo de inversiones, de reinversiones, de ganancias compartidas…”, las del robo son las únicas reinversiones posibles, de aquellas que habla maduro por televisión (Uf ¡Hasta cuándo tanta idiotez!… de ellos y de nosotros).

El discurso de maduro siempre ha expuesto la crisis vista al revés. La crisis no es del “aparato productivo”, el aparato productivo son seres humanos, somos nosotros; los que producen no son los empresarios, somos nosotros. La crisis  es de la población venezolana, nosotros somos los que pasamos trabajo, sin trabajo productivo, sin recursos, sin bienes y servicios; ¡los empresarios No!, ellos tienen todo lo que necesitan, de hecho ellos son los que verdaderamente viven bien, con sus bodegones y sus dólares. El “aparato productivo” lo desmanteló maduro cuando cedió  el espacio captado por la sociedad y el socialismo, a los “productores de maletín”, empresarios pinochos y ladrones de Fedeindustria, y los otros, los Polar, Cisneros, etc., demandantes, llorones, cómodos y felices.

Maduro fue el que acabó con la PDVSA soberana productora de petróleo, no fueron las sanciones. En nombre de una supuesta honradez, sustituyeron políticos chavistas, técnicos y expertos por militares neófitos, demoledores de empresas públicas. En vez de trabajar junto al pueblo para producir otra sociedad, para mejorar el trabajo social a favor de toda la sociedad, en vez de optar por continuar haciendo una revolución, solo pensaron en cómo sostenerse en el gobierno por más tiempo, “en paz”, pactando con los capitalistas,  apartando y domesticando a los chavistas radicales, echándolos a un lado, con promesas, bonos y cajas de clap ¡de “50 dólares”, según Mario Silva! Maduro y su gobierno buscaron una solución pragmática: “¿Para qué hacer una revolución económica?”: más fácil fue entregarle el asunto económico a los “expertos capitalistas”…, PARA QUE ELLOS HICIERAN LA REVOLUCIÓN…!!!

Las palabras de maduro pueden expresar sus deseos más sinceros, pero, a estas alturas del partido hacen ruido, molestan, ¡provoca tirar el televisor por la ventana cada vez que uno las oye!, ni siquiera parecen deseos vanos; es cinismo, desfachatez, en forma verbal. ¿Quién no quisiera que todo lo que dice maduro fuera cierto? Pero, ¡deseos no empreñan!, y el cinismo ofende.

Son muchas las contradicciones. El gobernó está a la deriva, sin brújula; debemos hacer un motín en el barco porque nuestras vidas y nuestro futuro dependen de poderlo llevar a puerto seguro. Salir de Guatemala para llegar a Guatepeor no es la solución, por ahora la solución comienza con frenar la vergüenza de tener a locos y bobos por líderes, de lado y lado. Hay que convocar a los políticos más sensatos, verdaderos líderes, militares, profesionales y técnicos, nacionalistas y/o socialistas para conformar un gobierno de emergencia capaz de activar, en términos prácticos y efectivos, la Constitución de Chávez…

Solo vean los chismes políticos por televisión y en prensa y pareciera que estamos de verdad en Guatemala o en cualquier república bananera; la chapucería, las payasadas, los chismes, ninguno habla pensando en la sociedad, en el planeta, en la humanidad, solo se miran el ombligo buscando salvar una reputación que no tienen, ante otros que tampoco la tienen; se trata de un país que es como una pizza vieja atacada por cucarachas.

Hagamos una red comunicacional  a favor de la conformación de una junta patriótica socialista, para el rescate de la revolución y de la institucionalidad, necesitamos una base política para continuar con los cambios. Anotémonos en esa idea.

Maduro: Mucho ruido y pocas nueces

Toda la oposición de izquierda lo ha sostenido todo el tiempo, en cuanto a socialismo maduro ha sido mucho ruido y pocas nueces. Si son ciertas las estadísticas de Rafael Ramírez que el 85% de los venezolanos vive en la pobreza y lo que expone Valderrama y Aponte acerca de la desviación del ejército en la Faja del Orinoco, lo que se concluye es que, para resolver sus problemas, Venezuela necesita una nueva revolución, pero con otro estilo.

Es muy difícil que con un llamado de cooperación con la causa popular el ejército vuelque su conducta hacía la revolución, peor aún si maduro amarró a la élite del ejército a la explotación de los recursos naturales del Orinoco, hoy tienen muchos intereses que defender.

Si unimos a los desposeídos y algunos militares conscientes de la defraudación a Chávez, la revolución tendría otro estilo. Ya no la conducirían los militares sino un nuevo movimiento insurreccional constituido por ese 85% de la población de la que habla Ramírez: los migrantes, las mujeres, los jóvenes desempleados, los trabajadores de bajos salarios, los reos políticos, los intelectuales revolucionarios chavistas y no chavistas, Etc.

Ese nuevo estilo, debe llenarse con pacifistas y guerreros que se salen ya del molde de lucha pacífica y del sometimiento al Psuv.

Ninguna revolución social ha sido pacífica desde la lucha de Espartaco hasta las batallas de simón Bolívar; desde la toma de la Bastilla hasta la revolución cubana y las luchas centroamericanas de liberación en Guatemala, Nicaragua y El Salvador han sido guerras violentas. Ni Venezuela bajo los designios conciliatorios de Maduro escaparía a este camino trazado por la historia. Maduro y sus plumíferos están aplazando con violencia, mentiras y entreguismo, esta nueva revolución. En cuanto a socialismo maduro es chakespearano: mucho ruido y pocas nueces

Ya hay signos e ideas de que es posible el impulso histórico de esta nueva revolución: la junta de transición, la vuelta a Chávez, el llamado al ejército, las recomendaciones a Maduro, los cambios pacíficos, etc. Sería bonito ver a los venezolanos llevando las mochilas no llenas de cositas para la sobrevivencia migratoria, sino llevando en las mochilas la revolución.

¡4,7 millones de venezolanos hoy están fuera del país!

 

Debido a la crisis económica, política y social que se vive en el país, casi 5 millones de venezolanos han tenido que irse de Venezuela a buscar un mejor futuro. Hoy las familias venezolanas están separadas por culpa de un gobierno indolente.

Hoy el salario mínimo le alcanza al venezolano para alimentarse un día

 

Las erradas políticas económicas en Venezuela llevaron a la Patria a vivir en un modelo económico capitalista salvaje y especulativo, en la que el salario mínimo mensual es equivalente de 6 US$. El ingreso de los trabajadores se redujo 116 veces en 7 años y es uno de los más bajos del mundo.

El madurismo acabó con los derechos humanos del pueblo venezolano

 

Este gobierno se convirtió en un constante violador de los derechos humanos, el pueblo no tiene acceso digno a la salud, educación, alimentos y seguridad. No respetan la vida de nuestros compatriotas.

¡Sistema Eléctrico Nacional colapsado!

 

Producto de la ineficiencia, hoy los venezolanos sufren diariamente el colapso de los servicios públicos, especialmente el eléctrico. Miles de compatriotas padecen al estar horas sin luz mientras el gobierno no aplica ningún plan eficiente para solventar la situación

Maduro y sus asesores, ¿rumbo al exilio?

Si el gobierno de Maduro tuviera la voluntad para resolver nuestros problemas apremiantes, no fuera tan falso, creo que Pascualina Curcio hubiera sido una buena asesora económica, inclusive Luis Britto García, o Julio  Escalona. Pero el de maduro es el gobierno de un megalómano rodeado de cuervos. Es un rey, desnudo, y mal aconsejado por buitres rapaces e incapaces.

John Bolton declara con sarcasmo que «Lo que vamos a negociar con Maduro es qué quiere (lo qué va) almorzar en el avión que lo llevará al exilio». Lo dice usando el mismo lenguaje (el mismo verbo sustantivo adjetivo) con el cual se refiera la casa blanca cuando habla de acercamientos con Corea o Rusia, e inclusive con Irán, pero lo hace con maduro sólo para burlarse de nuestro presidente desnudo: ¡sí, vamos a dialogar, pero cuando estés fuera del país y de la presidencia!. Luego Pompeo le recuerda, para que no haya duda de que el suyo es un solo gobierno, que “la estrategia para derrocarlo ya está en marcha”. Lo que falta es que Trump le nombre la madre, pero eso lo reserva el loco para sus verdaderos enemigos, en ruedas de prensa exclusivas frente a sus aliados más fascistas y furiosos.

Más humillación imposible. Sin embargo, uno de los asesores más cercanos a Maduro, Diosdado Cabello, insiste en que el gobierno lo que quiere es “unas relaciones francas y de respeto”. Alguien por ahí dijo que el respeto se gana, no se mendiga, refiriéndose a maduro, lo que es muy cierto. No le puedes pedir una relación franca y de respeto a alguien que se está mofando de ti. Pero ¡Qué es eso para Diosdado!, después de tantas contradicciones y de tantos disimulos, qué importa uno más ¿Una persona que sea burlado de medio mundo no se da cuenta de cuando se burlan de ellos, los sarcásticos?.

Trump tiene asesores en asuntos más bien “técnicos”, éstos no le imponen el desprecio que siente por maduro y por Venezuela; ¡esa es su prerrogativa como presidente! EEUU acaba de prolongar la excepción a la Chevron para  seguir operando en Venezuela, porque sabe que ni maduro ni su gobierno, mientras se mantenga arrodillado ante ellos, la puede “tocar”, a Chevron y a ninguna empresa norteamericana. Como dice Pompeo, la estrategia ya está en marcha, y esta es hacer que maduro se postre y pida pabellón para el almuerzo, a bordo del avión que lo dejará quién sabe en dónde.

Cuánta gente no hay – más despierta que Diosdado – que aconsejaría correctamente a maduro, y no obstante, él prefiere aquellos que  lo endulzan con zalamerías, e insisten en que su traje es elegante, hecho de una tela muy fina y mágica, que le da un aspecto de ser un presidente invencible. Ya nombramos a Pascualina Curcio, a Luis Britto y a Escalona, pero también está el joven Manuel Sutherland, que no ha caído tan bajo como nosotros hablando solo paja; que es un tipo serio. Pero hay otros más, ex ministros (no hablo del señor Víctor Álvarez, sería un error por estupidez), hay profesionales socialistas y políticos, chavistas, que si quieren al país y defender de forma efectiva nuestra dignidad, nuestra revolución y a la población desvalida; en fin,  que no se quieren postrar a los capitalismos del mundo, o al FMI.

Por ejemplo, activar la producción petrolera, un consejo de Curcio y de Ramírez, es un requisito para recuperar el país con dignidad e independencia, solo se necesita liberar a todos los gerentes presos por maduro, llamar a Ramírez y botar a Quevedo de su cargo; pero eso no va a pasar. No va a pasar, porque para maduro es preferible  quemar el país de punta a punta, o entregárselo a cualquier imperio, que ver de nuevo un gobierno chavista mandando, con Rafael Ramírez dentro, o parte del antiguo equipo político de Chávez. Lo mismo pasaría con Diosdado Cabello: primero muerto él (o quien sea), que dar su brazo a torcer y rectificar su perfidia  en favor del país; olvídense de escrúpulos políticos y mucho menos morales, lo de ellos dos es soberbia, petulancia vana, cuidar una imagen frente a los venezolanos, misma que no disimulan frente a los enemigos vigilantes del norte.

Ellos prefieren tener a Guaidó saltando por el mundo, hablando en nombre y a voluntad de Pompeo, que corregir los errores políticos, que reconocer que sus asesores y aliados económicos son la perdición del país, son la quinta columna que atraviesa al gobierno y a los venezolanos hasta la garganta. No ha habido manera de que Maduro le pare los brinquitos a Guaidó, de que deje de hablar del gobierno de transición; si no fuera por los rusos y chinos, que todavía no reconocen al bufón, ya maduro estuviera almorzando caraotas refritas en su avión, rumbo al exilio.

Si Maduro no puede con Guaidó; si el presidente no puede resistirse a los aduladores que dicen que la caja del clap vale 50 dólares (Mario Silva) – sin pensar que, si fuera cierto, 50 dólares mensuales es mucho más sueldo que 2 dólares, que es el sueldo básico: ¡la gente preferiría los dólares que la caja! , subsidian una caja a 50 dólares y pagan 2 dólares de sueldos, ¡son unos genios! –; si no aguanta dos pedidas para ofrecer su mano a quien se burla descaradamente de él; no puede rectificar lo que todo el mundo le dice que rectifique, por miedo y por orgullo ¡¿Qué es lo que puede entonces?! ¡¿Cómo es posible un gobierno tan reactivo, tan poco imaginativo, sin iniciativas… y tan farsante?!  El gobierno no puede nada porque no se dirige a ninguna parte, no quiere ser capitalista y no es socialista, solo quiere permanecer en el poder a cualquier costo: capitalismo, esclavismo, feudalismo, tiranía, monarquía, democracia representativa, no le importa lo que venga.

Romper relaciones definitivamente con los EEUU, denunciar las pretensiones entreguistas de la derecha-Guaidó y expulsar definitivamente con ese payaso del país; rectificar el sistema Petro y el tema de nuestra moneda, activar a PDVSA y la producción petrolera necesaria para aumentar nuestras reservas, revisar los nuevos contratos de servicios petroleros adelantados por maduro; nivelar la distribución de la riqueza entre ricos y pobres y confiscar empresas eventualmente abandonadas; liberar a los presos políticos chavistas y muchos de los otros, sin sentencias ni juicios;  convocar una junta de gobierno patriótica,  de emergencia y de transición, que llame a su tiempo  a una consulta nacional  para activar la constitución y el sistema judicial, sobre un plan de emergencia y recuperación nacional, que no sea capitalista ni controlado por capitalistas: el plan de la patria de Chávez, que quedó pendiente, frenar las privatizaciones, asumir el control del Arco minero y revisar todos los contratos con empresas conspiradoras y expulsadas por Chávez del país. He aquí algunas cosas que se podrían hacer… ¡conmover la consciencia nacional!

Maduro el suplicante y la dulzura de Luis Britto García.

Partiendo de la solicitud reciente de maduro para dialogar directamente con Trump, diríamos que Maduro tiene problemas serios con el Petro, con las sanciones, y con todas las decisiones tomadas desde la muerte de Chávez hasta ahora, que no puede revertir, sin admitir su incapacidad y salir de la presidencia.

La compulsión en la aplicación del Petro es escandalosa, es la única moneda virtual impuesta como forma de pago corriente en un país en quiebra. La verdad no se sabe las consecuencias de tal imposición, no se sabe casi nada de cómo funciona ella y cómo va a resolver los problemas de escasez y de hiperinflación.  Las misteriosas sanciones de EEUU, las cuales afectan a la actividad petrolera pero no la importación de chucherías gringas, de alimentos y de otro tipo; las sanciones personales que no afectan a Lacava, por ejemplo. Pero sobretodo el despilfarro de miles de millones de dólares desde que maduro está en la presidencia del país, intentando “producir”  y hacer negocios con los privados; la quiebra de PDVSA; el abandono de los planes de desarrollo social y de infraestructuras, todo ese conjunto de errores tiene de nuevo a maduro dispuesto a arrodillarse ante Trump para pedirle cacao.  Leamos esta noticia y hagamos preguntas:

“Maduro reitera su disposición a negociar directamente con EEUU, Por: Sputniknews | Domingo, 19/01/2020 07:15 AM |  19 Enero 2010 – El presidente venezolano, Nicolas Maduro, reafirmó su disposición para entablar negociaciones directas con Estados Unidos… «Si hay respeto entre los gobiernos, no importa cuán grande sea Estados Unidos, y si hay un diálogo, un intercambio de información veraz, entonces esté usted seguro de que podemos crear un nuevo tipo de relación, una relación de respeto y diálogo genera una situación en la que todos ganan. Una relación de confrontación lleva a una situación en la que todos pierden«, dijo en una entrevista con el periódico The Washington Post.”…

¿Cómo es eso de que todos ganan? ¿Quiénes ganan, los gobiernos, los pueblos, el capitalismo y socialismo a la vez?  ¿Cómo es que una revolución socialista no tenga confrontación con el país más capitalista del mundo? Explíquenme eso, por favor.

…“Maduro agregó que preferiría hablar directamente con su homólogo estadounidense, Donald Trump, responsabilizando a sus asesores como el secretario de Estado, Mike Pompeo, por el «fracaso» de la política de la Casa Blanca hacia Venezuela.”…

¿Cómo es que los asesores del Trump engañan a Trump, según Maduro,  y los propios no engañan a maduro? ¿Quién de los dos cree usted que está más claro con sus políticas, maduro o Trump?

…»Creo que Pompeo vive en una fantasía. No es un hombre con los pies en la tierra. Creo que Trump ha tenido asesores terribles sobre Venezuela. (El ex consejero de la Casa Blanca para la seguridad nacional) John Bolton, Mike Pompeo, (el representante especial para Venezuela) Elliott Abrams lo han llevado a tener una visión equivocada«, señaló… –y más adelante agrega –…El presidente venezolano acusó a Guaidó de colaborar con los Estados Unidos para derrocar al gobierno en Caracas con el fin de controlar los vastos recursos naturales de Venezuela.”

¿Será verdad que Trump tiene una visión equivocada respecto a Venezuela? ¿Por qué Guaidó colabora con los EEUU para derrocar al gobierno en Caracas con el fin de controlar los vastos recursos naturales de Venezuela, y, según Maduro, Trump no lo sabe? Quizás por eso querrá dialogar con él, ¿para decírselo? … ¿Hasta cuándo vamos a seguir disculpando a maduro de este desastre, personal y político?

Maduro representa algo en esta crisis, no se lo puede ver como un integrante anodino, uno más del gobierno,  sin responsabilidad sobre lo que está sucediendo. Pero inteligencias como las de Luis Britto García nunca se refieren a él como jefe de gobierno sino como una entidad abstracta que debería rectificar,  hacer ésto y aquello otro. El comandante Julio Escalona hace lo mismo, lo disculpa siempre con cariño, siendo el jefe de gobierno y responsable de todo lo que pasa de aquí hacia allá, hacia afuera, ya no es su alumno… ¡Pero qué jefe de gobierno éste…, a veces sí y a veces no!, que nunca aparece como responsable de lo que nos pasa a todos; para mal, porque para bien, entonces sí que es el invencible. “El gobierno de maduro ha resistido tres oleadas de terrorismo callejero…”  pero ¿Por qué no las evitó? ¿Acaso no fue él quien las financió con nuestros dólares en manos de los conspiradores? ¡Nada de rectificar la estrategia!, las sugerencias, recomendaciones, susurradas muy quedo, tanto de Luis Britto como de Escalona, no llegan a sus oídos  ¿Pero es que acaso no debe rectificar el jefe de gobierno, “saliendo del laberinto”  – como le insinúa sutilísimamente Luis Britto –,  “virando siempre hacia la izquierda”, y no yendo hacia la derecha? Así cualquiera se hace el pendejo, con esa tierna dulzura cualquiera se queda dormido…

Si vamos a exigir justicia hagámoslo con brío y distribuyamos bien las responsabilidades. Tenemos un presidente sordo, ciego pero muy bocón y de carácter flojito. Si vamos a llamarle la atención hagámoslo con claridad y de forma contundente, el presidente se encargará luego de distribuir culpas hacia abajo.

Aunque ya es tarde, no le queda otra que dimitir con dignidad, si acaso cuenta con escrúpulos, lo más valioso que tiene ahora y a la mano, porque sus asesores no suman la inteligencia de un ladrón de viejitas, de un mono, o sencillamente trabajan para Trump, y quizás antes lo hicieron para Obama.

Sin riesgos no hay solución

La resignación es contraria a la revolución. Decía un amigo que en eso de la resignación uno ve en la calle gente comiendo de la basura o viviendo en los mismos basureros, mendigando, gente debajo de los puentes, decía que “hay maneras de maneras de vivir”. Como los que viven pidiendo prestado, robando carteras en el metro, disimulando una enfermedad o una ceguera para pedir limosnas, apelando a la piedad de los incautos y dando lástima. Se puede vivir en el último estado de la degradación, indignidad o indigencia, y aun esa gente se las ingenia para no morir, se resiste a morir superando la vergüenza humana. Pero tampoco quiere vivir mejor, dignamente; esos son estados de resignación, la gente queda atrapada en un su ritual de vida y así pasa el tiempo hasta que muere,

Así era este país antes de la irrupción de Chávez, nadie creía que merecía una vida mejor que fuera retribuida socialmente, que podía aprender a leer o a estudiar una carrera, operarse de la vista, tener una vivienda propia, convivir entre hermanos; ¿cambiar la sociedad?, ni siquiera se lo preguntaba. Solo los osados se aventuraban a asaltar un banco, a estafar a incautos, o hacer carrera en la política. Cuando aparece Chávez en medio de una rebelión hubo una conmoción en la conciencia del colectivo, la población sintió en esa rebelión una esperanza, se identificó con su vecino en la desgracia, se reconoció en el otro y acompañaron al comandante Chávez en su aventura revolucionaria hasta su asesinato.

El gobierno de maduro ha restaurado el tedio de la vida pasada, detuvo el entusiasmo a base de promesas no cumplidas y de un paternalismo oprobioso, que ha vuelto hacer de nosotros, en especial al chavismo, un  pueblo mendigante, dócil, blandengue ante las promesas y las mentiras; el chavismo, devenido en madurismo, prefiere creer en ellas que salir a la calle a luchar por una mejor calidad de vida como lo hizo junto a Chávez frente a las ventajas de los ricos. Creo que el daño más grande que ha hecho maduro a la revolución ha sido apagar el entusiasmo revolucionario, acabar con la naciente conciencia del deber social, volver a fraccionar al pueblo, que en un tiempo se sintió con méritos humanos para vivir bien frente a los privilegios.

El madurismo se ha esparcido como una peste sin moral dentro del chavismo, ahora somos seres cansados e indiferentes, egoístas, buscando resolver nuestras vidas sin importarnos el resto de nuestros hermanos, vendiendo nuestra lucha y nuestra  causa por miserables bonos y lentejas, nos convertimos en oportunistas aprovechadores. Resignados a nunca tomar el control de nuestro destino se nos activó una obediencia irracional a cualquier disparate que provenga del gobierno.

El chavismo se transformó en madurismo, se ha convertido en un pequeño ejército de mercenarios. El movimiento somos Venezuela es la expresión institucional de ese ejército, las milicias, y buena parte del aparato burocrático del Estado, el cual, en su mayoría vive y trabaja, cuando lo ponen a trabajar, por un sueldo fijo, bonos, lentejas y oportunidades de aprovecharse de lo público y de la gente común. La mística revolucionaria hace tiempo que desapareció, la pasión, el entusiasmo por los cambios, ahora todo tiene un precio o un costo material que hay que pagar para subsistir, apaciguados, dejamos de creer en nosotros para creerle al papa gobierno sus mentiras.

Hoy copiamos los peores modelos con nuestros líderes. Aquellos que fungen de líderes solo saben hacer trampas y mentir sin pudor. Por un lado va el discursito moralista patriotero sobre independencia, trabajo y más trabajo, disciplina y lealtad, condenando la corrupción y la traición,  y por el otro van acabando con lo hecho por Chávez, comprando diputados, metiendo zancadillas, haciendo componendas, entregando el país, viviendo como nuevoricos ostentosos.

Un mal ejemplo puede embobarnos, podemos desaprender lo aprendido, nos contamina sus mañas, nos enseña que se puede mentir sin consecuencias, que se puede hablar cómo sea, regalar lo que no es nuestro; aprendemos a ser irresponsables, escondidos tras un discurso pomposo y estéril.

Después de Chávez hemos recibido malos ejemplos y nos han enseñado a callar, a obedecer ciegamente, sin pensar, y abandonarse a los designio del gobierno; han convertido el entusiasmo chavista en la resignación madurista. El poder popular quedó para la historia de la constitución y de las leyes bonitas. La enseñanza de ser irreverentes en la discusión quedó vetada desde que se acabó la discusión política, ahora todo el mundo obedece para recibir su premio, sus terroncitos de azúcar como los animales de circo. Entre llenar el estómago y conseguir dólares, indiferentes al resto del mundo, anda el chavismo, camino hacia su disolución total en el lumpen madurismo.

Un líder que se equivoca, una y mil veces, no puede ser sabio; o rectifica o se va, porque no sabe lo que hace. No se puede ser modelo para la sociedad en el fracaso recurrente y excusándose en el otro o en lootro. Cuando se va a la guerra se supone que del enemigo hay que esperar todo malo. No ha de extrañar a nadie que FEDECAMARAS conspire, que EEUU lo haga. Son nuestros enemigos, y de ellos no vamos a recibir lástima o comprensión. Esta forma que tiene el gobierno  de evadir las responsabilidades con el país culpando de sus fracasos al enemigo (de fracasos reiterados en cinco años consecutivos), proviene de su inmadurez política y de la ambigüedad patente de estar con Dios pueblo haciéndoles carantoñas al diablo capitalista, para no sacrificar nada y perderlo todo. Si hay algo claro, en esta guerra política por el control económico, es que el enemigo, muy consciente,  está del lado del capitalismo y de los capitalistas, que los imperios son imperios del capitalismo. No se puede pelear contra el capitalismo con sus mismas armas.

Hasta que no desaparezca el más mínimo vestigio de socialismo y de rebeldía en nuestro pueblo el imperio no va dejar de joder: es en ese hecho sobre el cual se debe actuar y buscar la victoria como sociedad. No hay excusas para seguir reimpulsando al capitalismo y echando a un lado al chavismo y al pueblo desvalido. ¡Hay que recuperar el entusiasmo chavista por la revolución socialista!