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¿POR QUÉ EL MADURISMO TIENE PAVOR A LA INEVITABLE Y NECESARIA DIVISIÓN DEL PSUV?

La división del partido de gobierno en un país en profunda crisis, es un
fenómeno inevitable, quizá postergado con altas dosis de represión, pero siempre
inevitable. Obedece a las leyes del movimiento social, es la lucha de los contrarios que
motoriza ese movimiento.
La división no ocurre por generación espontánea, es un proceso que tiene como
origen una divergencia ideológica, está precedida de una discusión, una batalla de
ideas, que puede ser amortiguada, llevada con sordina, pero siempre ocurre. La
política es reflejo y escenario principal de la lucha de clases que sucede en la
sociedad. Cuando las contradicciones de clases se agudizan, desbordan los límites de
lo establecido, de las reglas vigentes, estallan. Los dominantes intentan resolver las
contradicciones con represión, esfuerzo inútil.
Hoy, en Venezuela, quién lo puede dudar, vivimos un desbordamiento de lo
establecido. Se trata de una confrontación entre el Socialismo y el capitalismo, entre el
Chavismo socialista enfrentado al madurismo capitalista. Ese es el fondo de la política
hoy. El madurismo intentando superar el ensayo socialista ha instaurado, con suma
torpeza, al capitalismo, y con los desastrosos cambios económicos ha traído cambios
en la relación social, propios del capitalismo. Ahora impera el egoísmo, el sálvese el
que pueda. Fueron pulverizado, el espíritu social, la conciencia del deber social, de
pertenencia al colectivo. Nos convertimos en una no sociedad, en una guerra de todos
contra todos. Ese es el precio del capitalismo.
Esta situación produjo, la inevitable resistencia, el chavismo, el ideal socialista,
renace y se defiende, comienza a actuar. Se produce una situación que recordando a
Gramsci podemos decir que lo viejo, el capitalismo madurista, se resiste a morir, y lo
nuevo, el socialismo de chávez, no termina de nacer. Esa es la confrontación hoy.
Por supuesto que esta tensión social se manifiesta, se manifestará, dentro del
PSUV, ahora capturado por el madurismo, partido que pugna por recuperar su
condición original de instrumento Socialista, que cuestiona el rumbo renegado del
gobierno. Esa es la esencia de la discusión, de la batalla de ideas que comienza a
suceder dentro del PSUV, y que el madurismo califica, desde ya, de división, y decreta
su persecución, la aplasta. Y sabemos, la historia lo certifica, que partido que no

discute, se paraliza, se muere, ese es el destino de las organizaciones de
pensamiento único, del cerrojo de la dirigencia.
El madurismo siente pavor por la división, porque siente pavor por la
discusión, por las ideas. Carece de argumentos, más allá de las excusas de
quincalla, para justificar la traición y el desastre. El madurismo padece una
enfermedad que es grave en política, es la pérdida de relación entre el discurso y la
práctica, o en otras directas palabras, la enfermedad de la mentira, se dice socialista,
chavista y hace lo contrario, se entrega al capitalismo, a los asesinos del Comandante.
“No mentir jamás”, es la salud de una organización.”
La solución a esta crisis, producida por el madurismo, pasa por una intensa
discusión dentro del PSUV, recuperar su vitalidad revolucionaria, seguir el precepto de
Chávez: “lealtad en la acción, irreverencia en la discusión”. Es necesario resucitar
“los Comités de Resteaos con Chávez”, y convertirlos en territorio de discusión,
“trincheras de ideas” que nos decía Martí. Es urgente, pero sabemos muy difícil,
hacer un foro, con la participación de los más altos dirigentes, los representantes de
todas las posiciones, las oficialistas y las socialistas, un foro dónde se expongan los
pensamientos. Esta actividad debe servir de detonante de la gran ebullición de la
discusión.
¡CHÁVEZ, LEALTAD CON IRREVERENCIA!

El béisbol profesional: el opio de los venezolanos

Hace 40 años jugar pelota era una vocación y una habilidad incontrovertible que había que apoyar a los hijos que la poseían. Lo natural era que todos estudiáramos para ser “alguien en la vida”, ingeniero, médico, enfermera, maestra; pensar en la educación, no en el béisbol, que es (y era), como con la música, triunfar a base de habilidades innatas. Pero llegó el mercado del béisbol profesional, con sus escuelas, enseñando sus secretos y trucos, para formar la mano de obra del negocio.

Como ese mercado promete mucho dinero, en un país menguado en todos los sentidos (y de todos los sentidos, somos un país de ciegos), ahora son hordas las que buscan “aplicar” para que sus hijos sean firmados por una organización de grandes ligas. Pero como en todo mercado donde la oferta es mayor que la demanda, la mercancía se deprecia, y ¡ya verán sus padres qué hacer con sus hijos a medio educar!, sin el chivo de los dólares y sin el mecate de la educación, cuando sus hijos no pasen la prueba. Una sociedad sin el estímulo de la educación, sin el estímulo del trabajo, una sociedad que pasó de ser un modelo de igualdad y de esperanzas a ser la más desigual, desesperanzada y triste del planeta, ahora busca la salvación, empeñando el futuro de sus hijos en el béisbol profesional.

Los estadios de béisbol inaugurados para esta serie del Caribe 2023 son el ícono que define al gobierno de Maduro, a su carácter adeco: Dos “pinga” de estadios de béisbol, y los dos muy cerca el carapacho de un edificio que iba a ser un hospital cardiológico, abandonado por Maduro, hace bastantes años, sumado al abandono de todo el sistema de salud pública. Ahora se prometen unos carnavales fastuosos y los maestros comiendo basura. Se organiza una Feria de los “logros del gobierno”, donde cada Stand costó una millonada en bolívares (pagados en dólares) y los trabajadores de la salud pública apenas si te atienden en los hospitales. Este gobierno se recordará tristemente en el futuro como el de “los dos estadios de béisbol”.

Por eso es que las excusas de las sanciones y el bloqueo no sirven, con ese dinero han podido terminar de construir el hospital cardiológico de Caracas y el oncológico. Con el dinero dado a los empresarios “honestos” se han podido completar las obras de las líneas del Metro de Caracas, del Tren hacia el centro del país, mejorar y mantener las infraestructuras públicas, hospitales, escuelas… “Pero ¿Para qué?”, uno se pregunta, “¿…si la idea era “privatizar todo lo que deba ser privatizado «», como diría Maduro parafraseando “ingeniosamente” a Fidel, eso le gusta?

No es casual que Maduro apoye tanto al béisbol, está bien asesorado. No hay en este país mejor manera de distraer a la gente del hambre, la miseria y el engaña, y distraerlo de sus deberes sociales, para con sus semejante, que con otro engaño, ofreciendo momentos de felicidad y triunfo en el fanatismo ridículo del béisbol profesional; primero está El Magallanes que el vecino, o el país, primero Los Leones del Caracas que Caracas la ciudad, que el amigo enfermo, ¡mejor si es magallanero!, o de los Tigres. El efecto idiotizante que produce el campeonato de béisbol profesional en este país justifica las inversiones de Maduro en los dos estadios, no hay nada más efectivo para sobrellevar una crisis social como esta, para distraer a la masa, que con el béisbol profesional; más adelante, cuando pase la serie del Caribe, veremos que circo o conspiración se inventan.

Jorge Rodríguez declara en una entrevista: «Viene un proceso de recuperación paulatina, pero persistente, del ingreso de los venezolanos» (recuerda “el paso a paso pero sin aminorar el ritmo” de Chávez en el Plan de la patria, pero versión “reformista”) ¿Qué entenderá Jorge Rodríguez por persistente? Cualquiera creería que el gobierno ha persistido mucho en nivelar los sueldos al ritmo de la inflación. Mienten. Ellos saben que ¡son los sueldos bajos la base económica de su plan de inversiones!, la base de su “nuevo modelo económico” neoliberal. Sin sueldos bajos, respetando la Constitución y la ley del trabajo no hay inversiones, se les van los colonizadores para otra parte. La declaración de Rodríguez evoca más bien al “estamos mal pero vamos bien” de Teodoro Petkkoff…

Pero, no se ha terminado la Serie del Caribe y ya Maduro habla de conspiraciones de ex ministros.

El estilo, con el cual Rodríguez trata de parafrasear a Chávez –y los deseos de Maduro sobre la esperanza de “la gente de a pie” – no es suficiente para convencer al pueblo pobre de que el problema de los sueldos resuelve el de la injusticia social o el de la economía social. La gente “de a pié” perdió la esperanza con este gobierno, el cual “persiste”, pero en mantener el viejo sistema de injusticia social, los privilegios, mantener en el control de la economía a Fedecámaras, a capitalistas, (porque ellos ni siquiera saben organizar un capitalismo verdadero). Los chicos del gobierno, ¡los nuevos “teodoristas”, los grandes “reformistas”, sustitutos de adecos, copeyanos y Teodoro Petkoff (con su “estamos mal pero vamos bien”), persisten en el diálogo con los empresarios y con E.U., se olvidaron hace rato (sobre todo Jorge Rodríguez y Maduro) del socialismo,.

El béisbol profesional necesitaba un buen estadio, pero financiado y construido por ellos, por los capitalistas del deporte, no por el Estado. El Estado actual debe resolver las necesidades fundamentales de la sociedad; un buen estadio después de asegurar la alimentación y la salud, la educación, trabajo y tiempo libre, la economía social y nacional; primero la gente, la economía humana, al servicio de los seres humanos no para llenar los bolsillos de unos cuantos. Sin embargo, justo porque no lo ha hecho (y no lo va hacer), la yunta “gobierno-capitalistas” nos regalan un estadio, o dos estadios de beisbol, yacusis y ferias incluidas (faltaron los casinos), ¡Pan y Circo!, al mejor estilo adeco-copeyano, mientras venden el país detrás de las cortinas del diálogo.

¡CHÁVEZ: PATRIA SOCIALISTA O MUERTE!

LOS DÍAS PASAN, EL SALARIO BAJA Y EL CAPITALISMO SUBE

Las protestas, justas, justificadas, no han dado el resultado previsto, al contrario,
parece que han fortalecido el descaro del gobierno, que insiste en su camino de entrega del
país a los capitalistas, sus trácalas y mentiras. El problema del salario se lo endosó a una
tal comisión con participación estelar de los empresarios. Eso es más que una grosería, es
la consagración de la traición a Chávez. El madurismo se olvidó de los trabajadores, se los
entregó, en bandeja a los explotadores. ¿O es qué el madurismo encontró la fórmula para
construir un capitalismo que no explote a los trabajadores, que no robe el trabajo?
Después de las protestas la situación está peor, el capitalismo está más fuerte, el
salario más bajo, y el gobierno se regodea en el lujo absurdo de los stadiums. Algo está
mal. Y lo que está mal es que la dirigencia de esas protestas quiso hacer una tortilla sin
cascar los huevos, evitó, con mil excusas, pedir la salida del causante de los males, evitó ir
al fondo del problema, se quedó en la zona de confort, regateando el salario como si de
vender una mercancía se tratase: “dame un poco más” y que todo siga igual. Y la protesta
quedó como un juego de carnaval, una manifestación alegre que no plantea solución.
Al final, el gobierno salió triunfante, y las protestas sembraron el desconcierto, la
desesperanza. Ahora, habrá más depresión, más emigrantes, más desesperados. Es
necesario dar a la masa razones sagradas por las cuáles luchar. Las manifestaciones, así
como la organización, no pueden preceder a las razones por la cuales luchar. Y la
calidad de esas razones determinará la calidad de la organización y de las manifestaciones,
dará el sentido a la lucha, la fuerza, la trascendencia.
Salir a la calle, sin más consigna que un aumento de salario, le da poca profundidad a
la lucha, debe ir acompañada de metas estratégicas de más alcance, ir a las causas de los
males, situarse en la contradicción de la sociedad, en la evolución histórica de la sociedad.
Hoy la gran batalla social es entre el camino al Socialismo que señaló Chávez, y
la restauración capitalista que emprende el madurismo. Cualquier lucha social se ubica,
de manera consciente o inconsciente, en alguno de estos dos campos. La lucha,
simplemente por el salario, se ubica en el campo capitalista, no pasa de ser un regateo por
el precio de la mercancía trabajo. Las luchas de los trabajadores, deben ser por su
reivindicación inmediata, y también por su reivindicación mayor, el Socialismo, acabar
con la explotación, con la apropiación de la riqueza social. Eso le dará a la lucha
profundidad estratégica, sentido histórico. Los trabajadores, los desposeídos no pueden

ignorar que hace pocos años este país transitaba el camino hacia la redención de los
desposeídos, hacia el Socialismo, y deben ubicarse, ser motores del campo Socialista. La
lucha por esa reivindicación mayor, es ahora. Estos trabajadores tienen el privilegio de
haber conocido el futuro, con Chávez, la sociedad sintió la posibilidad real de superar al
capitalismo y con él al periodo histórico de sistema de explotación. No pueden cambiar esa
lucha por la simple batalla economicista.
¡CHÁVEZ HISTÓRICO!

Entrevista en Contrastes con Darwin Chávez

Rafael Ramírez, Minisitro de Petróleo del Presidente Hugo Chávez, conversó con el periodista Darwin Chávez en el programa Contrastes Para tratar la realidad actual de Venezuela y como la nefasta gestión de maduro y Tareck El-Aissami ha sido un desastre para #PDVSA y el país.

DEL 4 DE FEBRERO A LOS EX-MINISTROS CHAVISTAS

En cuestión de horas, aparecen en el escenario político del país, dos aspectos que ayudan a entender mejor la debilidad y verdadera esencia del madurismo, y que siguen definiendo los campos y distintas posturas ante la grave crisis que padecemos.

La vigencia histórica del 4 de febrero.

Se cumplieron 31 años del 4 de febrero, cuando el Comandante Chávez, al frente del Movimiento Militar Bolivariano, insurgió en contra de la agonizante IV República. Con su sorprendente acción, el sector militar Bolivariano, rasgaba las tinieblas y la espesa bruma de inamovilidad y conformismo que se había instalado sobre el país, abriendo las posibilidades de los profundos cambios que se iniciarían en Venezuela, con el gobierno del Presidente Chávez y la Revolucion Bolivariana, posteriormente traicionados y truncados por el gobierno de nicolás maduro.

Más allá de cualquier consideración en torno a esta acción (que nosotros reivindicamos), lo importante que ha de entenderse, es que los militares Bolivarianos insurgieron en contra de una situación económica, política y social, mucho menos compleja que la actual. Es decir, para ser más claro, por mucho menos de lo que sucede actualmente, el Comandante Chávez insurgió en contra del gobierno de Carlos Andrés Pérez en 1992.

Hoy día, el país está descuajado, no existe institucionalidad, el paquetazo económico de corte neoliberal impuesto por maduro, ha sumido a más del 90% de la población en la pobreza, el salario mensual de los trabajadores no llega a 6 dólares, lo cual coloca su ingreso diario en sólo 0,18 centavos de dólar, muy por debajo del umbral de la pobreza, todo lo cual, ha provocado el éxodo de más de 7 millones de venezolanos, una tragedia que ocurre por primera vez en nuestra historia y que ha desgarrado a la sociedad venezolana.

Para imponer su paquetazo económico y barrer con las conquistas populares alcanzadas durante el gobierno del Presidente Chávez, el gobierno de maduro, ha convertido la violación de los Derechos Humanos, en una Política del Estado Venezolano. En su período de gobierno, se han cometido miles de crímenes y ejecuciones extrajudiciales en los barrios; se reprime, se tortura y se mata; a la vez, que se han producido miles de detenciones arbitrartias y las cárceles y centros de detención están llenos de luchadores sociales, trabajadores, inocentes secuestrados y presos politicos; lo que,  ha sido constatado y denunciado por los organismos internacionales de los Derechos Humanos en particular, los sucesivos y contundentes informes de la “Fact Finding Commission” del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, dando  pie a la apertura de una investigación ante la Corte Penal Internacional, en contra de los jerarcas del gobierno por la comisión de Crímenes de Lesa Humanidad .

Los militares rebeldes del 4 de febrero de 1992 se alzaron en armas en contra de la clase política envilecida de poder, en contra de la entrega del país, de la corrupción, de la entrega de la soberanía y la imposición del paquete de “ajustes” neoliberales del Fondo Monetario Internacional. 

Hoy día, una nueva clase política, incluso, más envilecida y corrupta, se ha apoderado del país, de sus instituciones y recursos, restregando en la cara de las mayorías empobrecidas, sus riquezas y groseros privilegios; a la vez que, han entregado la economía a los grupos económicos que los mantienen en el poder, la nueva oligarquía, mientras las transnacionales se llevan el petróleo, el gas y el oro. Los efectos del paquetazo neoliberal de maduro, han sido devastadores para el pueblo y los trabajadores, el retroceso del país ha sido enorme, criminal.

Es claro que las razones que dieron pie a la rebelión militar del 4 de febrero de 1992, siguen allí, más vigentes que nunca. Aunque maduro y su entorno político traten de apropiarse de la gesta de Chávez, por más boinas o insignias que se pongan, la esencia del 4 de febrero ha sido traicionada, el Movimiento Militar Bolivariano y el chavismo como movimiento político auténticamente revolucionario, tiene que dar una profunda reflexión en su seno, pues como dijera ese día el Comandante Chávez, “los objetivos trazados por ahora no han sido logrados”.

Los Ex-Ministros Chavistas

En su parodia del 4F, un maduro desencajado, ordena a sus cuerpos represivos “investigar” y hacer “seguimiento” a los “Ex-Ministros Chavistas”, acusándonos de “conspirar” en su contra. Esta nueva orden represiva, otra vez, como siempre, contra los chavistas,  devela lo que tenemos años denunciando y explicando: el madurismo, su modelo económico y su política, no tienen nada que ver con el Chavismo ni sus postulados, por eso nos persigue.

Más allá de las caras de los que circundan al madurismo, medrando en la tragedia del pueblo, del uso y abuso que el gobierno hace del apellido del Comandante, lo que está claro, es que este gobierno es anti-chavista, un gobierno neoliberal que ha hecho lo contrario a lo establecido por el Comandante Chávez en su Plan de la Patria y los objetivos históricos de la revolución, entre ellos: el socialismo. 

Es por ello que el madurismo ha arremetido en contra del gobierno de Chávez, sus ministros y su gestión revolucionaria, calificando este extraordinario período de transformaciones políticas, económicas y sociales del país, como un “falso positivo”, plagado de “errores y equivocaciones”.

El madurismo ha desmontado la Revolución Bolivariana, se viola la Constitución y las leyes, ya no queda nada del Poder Popular, de las Misiones Sociales, de la Democracia Participativa y Protagónica, ni del “Vivir Bien” del pueblo; ha destruido PDVSA, perseguido a sus trabajadores y entregado el petróleo, ha arrasado con el ambiente en el “Arco Minero” entregado al saqueo de los suyos, mientras, arrasaron con los beneficios de los trabajadores y obreros, condenados a sobrevivir con un salario de hambre, con unos bolívares devaluados, mientras toda la economía está dolarizada. 

Este gobierno ha restablecido por la violencia, un modelo capitalista dependiente, depredador de nuestros recursos naturales, borrando –por ahora– la posibilidad socialista. 

Ante una situación de restauración reaccionaria como ésta, no es para nada extraño, que el gobierno identifique como sus enemigos a los “Ex-Ministros” de Chávez, al campo revolucionario, a lo que ellos llaman “la izquierda trasnochada” y en particular a los trabajadores y el movimiento popular que fue, en un momento, la base social y la vanguardia de la Revolución Bolivariana. 

El único que ha “vendido su alma al diablo” es el mismo maduro con sus pactos y acuerdos secretos. Al tiempo que anuncia más represión y persecución en contra del Chavismo, extiende la mano y convive con los que incendiaron el país, con los sectores tradicionales de la derecha, con la oligarquía, con las transnacionales, cediéndoles la conducción de la economía, la expropiación del petróleo y condenando a los trabajadores y al pueblo a la miseria y al “sálvese quien pueda”.

Los “Ex-Ministros” Chavistas, somos el terror de nicolás maduro y su gobierno, todo lo que represente una opción revolucionaria y chavista, es enemigo del madurismo. Chávez los atormenta, su discurso, su práctica, su acción revolucionaria, que aún está en el corazón del pueblo, es la principal amenaza para el madurismo. 

El Comandante Chávez, el eterno subversivo, hoy sigue siendo perseguido por la canalla que ha destruido al país y pretende borrar no sólo sus ojos y su imagen, sino el legado que dejara para el pueblo, la idea, profundamente revolucionaria que, al final, sabrá conducir al pueblo para salir, otra vez, como hace 31 años, de las tinieblas. ¡Venceremos!

Discurso de Rafael Ramírez durante el Seminario de la Faja Petrolífera del Orinoco

La Faja Petrolífera del Orinoco es un gigante de soberanía», así lo expresó el Ministro Rafael Ramírez durante la realización del Seminario de la FPO, realizado en el Salón Simón Bolívar de PDVSA en La Campiña

Discurso de Rafael Ramírez ante la Asamblea Nacional, año 2011

Rafael Ramírez, Ministro y Presidente de PDVSA, en su discurso ante la Asamblea Nacional aseguró que gracias a la llegada de la Revolución Bolivariana Venezuela obtuvo innumerables logros en material social, en pro de todo el pueblo.

El modelo económico de Maduro es mucho más viejo que las sanciones y el bloqueo petrolero

El modelo económico de maduro no ha sido solo económico; implicó, desde un principio, cambios políticos y de conducta social, es decir, cambios en la espiritualidad de la masa chavista, en la masa que ahora sirve de base electoral a Maduro y al madurismo. Muerto Chávez comenzó el coqueteo con los empresarios y las trampas con el dólar barato, el dólar preferencial, del cual se beneficiaron tanto los burócratas del gobierno y sus amigos como los empresarios. Más adelante hubo un inusitado estímulo al consumo y, por carambolas, a la especulación con el “compra y vende” del común de la gente, el llamado “dakaso”, la venta de cupos de tarjetas de créditos, el estímulo desde la presidencia al modo de vida clase media pequeñoburguesa, a un consumismo dentro de las clases bajas, como nunca se había visto en el país; comenzó a instalarse de nuevo una democracia clientelar.

La destrucción de PDVSA era necesaria para comenzar la restauración de la democracia burguesa. Acabar con pdvsa significaba paralizar la revolución, desmantelar el principal y último reducto chavista del gobierno, el espacio donde se fraguó por mucho tiempo el socialismo de Chávez, con experiencias de voluntariado, de formación política, de trabajo cooperativo como ningún otro en el gobierno de Chávez, además de haber sido el soporte material y administrativo de muchos de los programas socialistas: misión Sucre, misión Ribas, misión vivienda, ¡misión conciencia!, Pdval, Pdvsa agrícola, Pdvsa industrial, una Pdvsa sobrecargada de responsabilidades luchando contra la tendencia interna al burocratismo, al “estorbo”, a la flojera y la corrupción en toda la administración pública (salvando los casos excepcionales que siempre se dan y se dieron en ese mismo ámbito).

Pero asesinado Chávez, también fue asesinado el socialismo. La tendencia chavista moralizadora se revirtió de golpe y porrazo con Maduro, apoyando y alentando a la vida fácil y a la llamada “iniciativa privada”, de empresarios ladrones y de nuevos ricos salidos de la burocracia estatal. Mucho antes de las llamadas sanciones y del bloqueo, la primera excusa fue la unificación y pacificación del país, la conciliación con los conspiradores, de ahí que se haya desmovilizado al chavismo, “pacificado”, y convertido en una masa inerte, políticamente pasiva, comprada su lealtad en sus apetencias personales con el lucro fácil, mientras una buena porción de oportunistas se enriqueció y se sigue enriqueciendo hasta ahora.

Las sanciones personales y luego petroleras, el llamado bloqueo económico aparece en el 2018, y es operado de forma selectiva. No se explica cómo pueden importar tantos productos desde Europa y Estados Unidos y venderlos libremente en “macro tiendas” como “Fórum”, y en los llamados bodegones, habiendo sanciones y bloqueos económicos. El bloqueo es petrolero porque eso es lo que quiere Estados Unidos, operador principal del bloqueo económico, llevarse el petróleo; control sobre nuestra industria, tener acceso exclusivo y gratuito a nuestro petróleo, como lo está haciendo ahora con Chevron y otras empresas norteamericanas. Pero, paralelo a esto, en secreto, se conspira contra la revolución, intentando acabar con la Constitución de Chávez a fin de instaurar de nuevo la cuarta república, el pasado pero con nuevos actores, “nuevos ricos” salidos del submundo del oportunismo lumpen marginal; con una nueva clase en ascenso salida de la burocracia madurista (que nada tiene que ver con Chávez ni con el socialismo).

Esta restauración del pasado fue planificada mucho antes de ser asesinado Chávez, si no, no se explica la rapidez con la que fue falsificado (adulterado de liberalismo) el Plan de la Patria, en el mismo año 2013, año electoral cuando gana las elecciones Maduro; o la rapidez con la que convoca Maduro a los empresarios en Miraflores, Lorenzo Mendoza, Oswaldo Cisneros, incluidos, con la disculpa de que “en Venezuela cabemos todos” (explotadores, especuladores, ladrones y trabajadores, cada cual por su lado, cumpliendo el papel social de siempre dentro del capitalismo chapucero de Maduro). El bloqueo y las sanciones petroleras son una excusa para restaurar al pasado y lograr que el mundo capitalista acepte que Maduro y sus asociados gobiernen el capitalismo en su nombre.

Por otro lado, el ataque a la moneda no ha empobrecido en nada, ni ha dificultado el enriquecimiento de los empresarios, de los banqueros y de la “burguesía revolucionaria” (madurismo nuevo rico), ni nada tiene que ver con la especulación y la inflación que infringen los comerciantes sobre los productos; ¡el capitalismo comercial y especulativo en Venezuela está boyante! ¡Somos el país más caro del mundo y con la mano de obra más barata!, ¡el ideal perfecto para captar inversiones!, que es lo que busca el “nuevo modelo económico” de Maduro, a saber: hacer de Venezuela una inmensa maquila, su idea personal de un “país potencia”.

¡Conciencia de clase! ¡Conciencia socialista!, si queremos salvar la patria.

¡CHÁVEZ VIVE!

RESCATAR DEL RETROCESO MADURISTA AL PSUV DE CHÁVEZ

El Partido Socialista Unido de Venezuela, fue fundado por Chávez junto a 7 millones de militantes, con la intención de servir de instrumento en la construcción del Socialismo, así lo indica su nombre, que no fue un capricho, al contrario, era la confirmación de un sentimiento político.

En los primeros años, con Chávez en la dirección del país, el PSUV, se fue gestando, entendiendo su necesidad, puliendo su trabajo, y en la batalla por la fundación del nuevo mundo se afiló su espíritu revolucionario, se preparó para las grandes batallas que libró, ese sentimiento, ese fervor de las masas, derrotó golpes, neutralizó el sabotaje petrolero, organizó a la sociedad, en comunas y consejos comunales, no abandonó a Chávez en todo su gobierno, en las buenas y en las malas, en los aciertos y los errores.

El Partido Socialista Unido de Venezuela fue la concreción de ese sentimiento rebelde, y de la necesidad de un instrumento político para avanzar en la construcción del Socialismo. El PSUV, nace para el Socialismo, al abandonar esa meta, el PSUV degeneró en un partido del capitalismo, un ad, un copei, una agonía.

Después de la caída en combate de Chávez, la conducción del movimiento fue capturada por sectores reformistas, socialistas de boquilla, oportunistas de todas las clases de la zoología de invertebrados políticos. Rápidamente se vio la intención antisocialista del madurismo, cual kerensky buscó alianza con la burguesía, mendoza y cisneros fueron recibidos en Miraflores con alfombras de honor. A final y para hacer el cuento corto, el país se alejó de manera aparatosa del Socialismo y cayó en una fosa capitalista, de destrucción del país y saqueo de las riquezas nacionales. Ahora el gobierno cual rico en ruinas, todo lo vende para conseguir dinero, engordar sus arcas y mantener en dura penuria a una población que cada día se pauperiza drásticamente, para asombro del mundo.

Es comprensible, en esa operación de desmontaje de la obra de Chávez, de restauración grosera del capitalismo, de alianza con Fedecámaras, de genuflexión a la burguesía, era imprescindible la neutralización del PSUV, debelar el riesgo de la resistencia de la organización socialista, apagar el sentimiento revolucionario, aunque manteniendo su influencia electoral, por eso, la castración del vigor socialista debía ser una operación quirúrgica. Y así fue, expulsaron a los peligrosos, persiguieron a otros, encarcelaron a varios, y simultáneamente iniciaron una campaña de engaño, de desinformación, de manipulación de la militancia.

El método que aplicaron no es nuevo, sus primeras apariciones se pierden en la noche de los tiempos. Desde Cristo, todos los grandes procesos han sufrido de estas campañas de neutralización, de distracción del objetivo inicial. Lo primero que hace la canalla, es inventar enemigos, en este caso, y por orden de aparición desordenada, fue la guerra económica, los corruptos, los colombianos, las iguanas, los rayos, los peligros de invasión, el bloqueo.

Al final, y se debe reconocer, lograron éxito, hoy, el psuv, no es ni la sombra, se transformó en una organización en el mismo corte de la ad, de ramos allup, o bernabe, un instrumento clientelar, alcahueta de la instalación del capitalismo, de la traición al pensamiento de su fundador, y cada día más disminuido, más insignificante en la política nacional, postrado a los pies de la cúpula de los cinco.

La conclusión es directa, es un deber, una necesidad rescatar al PSUV, que vuelva a su condición inicial, instrumento para la construcción del Socialismo. Ese rescate es un deber con la memoria de su fundador, el Comandante, y es una necesidad política. Es ahora el momento de refundar el PSUV de Chávez, en oposición al PSUV de los impostores, de la cúpula de los cinco, el partido del madurismo. Es urgente dar los primeros pasos, la militancia capturada lo pide, las direcciones medias, honestas lo solicitan… Es necesario atreverse.

¡CHÁVEZ VOLVERÁ, Y PAGARÁN SU CULPA!

¡SIEMPRE CON LOS OJOS DE CHÁVEZ Y EL ROJO HEROICO!

La muerte de la verdad

Dicen que es la primera víctima de la guerra. La verdad, como la realidad más profunda de la consciencia (consciencia humana, por si acaso existe otra que nos observa en silencio) es una condición constitutiva de la humanidad, ella no existe fuera de la humanidad. La verdad es poderosa, pero no es esa entelequia que desde fuera ha servido para hacer la guerra, apuntando a la conciencia, para que unos seres impongan su voluntad sobre otros en su nombre como diosa divina. Es poderosa porque no es divina sino terrenal, afianza la fuerza que necesita la humanidad para sostenerse consciente de sus actos, de sus acciones, y sus consecuencias. Un verdadero científico, sin la verdad no es nadie, cuando sobre ella se imponen prejuicios y emociones sociales, que distorsionan la consciencia de nuestra verdad, de la propia verdad que mueven nuestras acciones. Igual pasa con un revolucionario, sin la verdad es un ser exaltado, no más que eso.

El problema de esas ONGs que tanto se apoyan en la verdad para darle razón a sus objetivos – PROVEA, por ejemplo, o esos grupos de “Observatorios”, que se ocupan de ver lo que se supone no ve la gente de a pié – está en que ellos, en nombre de la verdad, también mienten, no se reconocen como organizaciones políticas que sirven a objetivos políticos anteriores a la verdad que dicen defender, que sirven a otra verdad, la “entelequia” desde la cual algunos pretenden dominar al resto del mundo. Pretenden desvelar una mentira con otra mentira, haciendo que una guerra se transforme en “otra guerra”, la cual pulsa a ver quién es el dueño absoluto de la verdad, porque tanto un lado como el otro sabe que quien la posee dominará al resto de los seres.

Sin embargo la verdad existe, no afuera, no divina, sino dentro de cada individuo, en la consciencia que controla nuestros actos y sus consecuencias, podríamos describirla como una conciencia trágica de la vida, que no nos “salva” pero nos ayuda a ser mejores seres humanos, más dignos, más morales, de más carácter, responsables y verdaderamente libres.

El problema de la verdad es que ahora no tiene ningún valor político o moral (y en muchos casos filosófico), de tanto que ha servido para ocultar la otra verdad, la que nos molesta y nos atormenta, la que sustenta las verdaderas acciones humanas, nuestra acciones, y además las prácticas e intenciones ocultas de aquellos que pugnan por el poder en esos mismos términos o métodos doblados, torcidos, manipulados por la psicología de masas, matando la verdad de tanto estrujarla en los discursos, tratados, mítines, manuales de filosofía y sermones.

Pero, en otros tiempos, cuando la guerra se libraba sin razones ocultas, la verdad contaba con buena salud. Roma hizo la guerra como una fuerza civilizadora sin engaños, Aníbal Barca la hizo contra Roma para expandirse como imperio, sin dar muchas explicaciones. No obstante, para que Estados Unidos pueda penetrar las defensas del enemigo sin tantos costos de recursos materiales y humanos, se apoya en un discurso falso, en nombre de la verdad, la libertad y la democracia, a nombre de tres entelequias sin asidero en las prácticas humanas de sus políticos, militares e intelectuales, y mucho menos de sus empresarios.

Dicho esto, lo que resulta más ridículo es que sus contrarios, aquellos que hablan y actúan en nombre de los pueblo sometidos, respondan a estas manipulaciones de la misma manera, con el mismo método, es decir, el de negar la realidad, disimulando en trasfondo que los hace cómplices con lo imperios. Tarek, el fiscal, denuncia que una ONG miente al denunciar que una joven fue encarcelada por protestar a favor de los maestros, pero ¿Quién le cree? Es difícil creerle a alguien que ha defendido con dramática pasión a todos los mentirosos de este gobierno… Y lo contrario ¿quién le cree a PROVEA?, que ha defendido los derechos humanos de conspiradores, pero es incapaz de defender los derechos humanos de las víctimas del capitalismo. La primera víctima de esta guerra entre pinochos es la verdad, encadenada en el fondo oscuro de sus conciencias a una piedra.

La modernidad y su expresión más decadente, el capitalismo, es un cotidiano relacionarse en sociedad ocultando la verdad, y cuando esta aparece es sacrificada, como Cristo; “La muerte de Cristo”, de la que habla Wilhelm Reich. Es por eso que la verdad es siempre revolucionaria y peligrosa para este sistema.

“Revolución es – decía Fidel Castro –no mentir jamás”, que es otra forma de decir, “vivir – como individuo – lo más cerca posible de la verdad”. La verdad es una conquista individual, personal y que puede llegar a ser social en una nueva sociedad, la que supere al capitalismo; es “el hombre nuevo” del Che, “El hombre en socialismo”, tal y como lo pensó Wilde, o Einstein, ¡Marx! Todos ellos pensaron la verdad como una realización personal, no como un estadio ulterior, abstracto, una “tierra prometida” a la cual se llega y de forma mágica, que te limpia el espíritu, que te lava tus “pecados” capitalistas, tus mentiras y astucias fútiles mezquinas.

La “mentira capitalista”, burguesa, liberal, pequeñoburguesa, moderna, es un sistema de cómplices. Basta seguir a alguien en Facebook y ver sus historias cortas de “momentos felices”; la mejor forma de negar el dolor y la muerte. Nadie tiene derecho a ostentar de la muerte o del dolor humano en las redes sociales o en los medios de información, más bien la gente debería aprovecharse de estos medios para enseñar a otros a vivir con los dos, o buscar cómo aliviarlos, cuando no son inevitables. Pero tampoco hay derecho de ostentar – en base a la mentira – de la felicidad, en un mundo lleno de desamparo, de dolor y muerte; a ostentar de una mentira compartida por una sociedad de cómplices, de pendejos que niegan el dolor y la muerte haciéndose selfies todos los días en unas vacaciones interminables.

Es el síndrome de “Iván Ilich” visto al revés, del hombre consciente de que muere, ¡no de viejo!, ¡no de enfermo!, sino por la indiferencia del resto de unos seres humanos, de aquellos que más quiere (o que más quiso), y que no pueden ni quieren acercarse al dolor y la muerte, así sea la de sus propios familiares y amigos, negándose estas en un mundillo de fatuidades. En esta sociedad, nombrar la enfermedad y la muerte, en su sentido humano y existencial, es socialmente de mal gusto, en este mamarracho de sociedad. Ahora la poesía no canta al dolor y la muerte como una condena irremediable humana, dejó de ser trágica su sabiduría. Ahora la poesía sólo sabe decir del dolor pendejo de los mal queridos, se ha hecho dramática y llorona, una forma “bien bonita” de expresar la melancólica burguesa.

En cualquier terreno la verdad siempre se impone y se impondrá, mientras seamos los seres humanos los depositarios de ella.

¡CHÁVEZ, VOLUNTAD DE VERDAD!