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Mentiras (II)

De la mentira de la soberanía alimentaria y más. Chávez muere asesinado, justo cuando ha debido vivir para poner en marcha su Plan de la Patria. Cuando muere Chávez se ha dado cuenta de que no hay soberanía alimentaria sin propiedad social, sin conciencia del deber social, sin control socialista sobre la economía y la industria petrolera, se da cuenta que si no se radicaliza la revolución ésta fracasa. Esa necedad madurista de “Socialismo en lo social” y capitalismo en lo económico es el mejor ejemplo de que una revolución a medias tiene como destino el fracaso o algo mucho peor, este desastre que vivimos ahora y que solo nos puede llevar al fascismo. Bastó que el comandante comenzara a denunciar a los reformistas para que se desatara la conspiración al interior de su gobierno y del partido, bastó que se radicalizara para que lo envenenaran. Luego de consumado el asesinato, una de las primera políticas restauradoras fue “reparar” el atentado a la propiedad privada, las confiscaciones de tierras y empresas de conspiradores “en nombre de la paz”, y con la excusa de la “ineficiencia de la administración pública”, refiriéndose a ella en tercera persona, como si estos ministros no formaran parte de ella, haciendo coro con los empresarios parásitos del país, y oportunistas cazadores furtivos sobre el negocio alimentario, el más grande del planeta (junto con el petróleo y las drogas)…, Lorenzo Mendoza adelante (y Cargill, Monsanto, Nestlé, haciendo Lobby en la AN, juntos a iraníes, chinos, etc.)

El último gesto de la “soberanía alimentaria” madurista, fue regalarle a los pensionados de PDVSA y sus entes asociados (6 mil, según se sabe, en todo el país), 23 kilos en productos de ALIMENTOS POLAR y un pernil. Una experiencia verdaderamente humillante para los viejos que duró en algunos casos la espera de casi 8 horas o más en el medio de un despelote organizativo. Alguien escribiría por tuiter que «mejor hubiera sido depositar esa ayuda en dinero y así se evitaría tal acto de crueldad y humillación». Pero ¡hubo que ser así, en físico!, porque así se transfiere ese dinero a favor de la empresa de Lorenzo Mendoza, ¡6 mil combos de 23 kilos de productos POLAR!…. Se trata de la “Soberanía Alimentaria” a la manera madurista… Pero para Chávez, y para nosotros, soberanía e independencia con capitalismo y capitalistas no existen.

Otras mentiras Las otras mentiras ocultan conductas tan cotidianas, tan de nuestras costumbres que no se ven, forman parte del “sentido común” dentro de una sociedad limitada, desmemoriada e inculta, fraccionada, indiferente al destino de sus semejantes, maleducada. Estos engaños tienen que ver con lo que vemos y vivimos a diario y de lo que casi nadie se ocupa, de la basura, los niños de la calle, los come basura y la pobreza que se muestra y que se esconde de los espacios públicos, pero que se expande como la peor de las pandemias, la deformación del espíritu.

“La casa que vence las sobras”, habitada por mercachifles, ahora, llena de tinieblas, y a nadie le importa

Son esos discursos desganados sobre la educación, la cultura, la conciencia social, la educación para la independencia, y toda esa basura insustancial que producen los líderes maduristas. Y es que el capitalismo necesita obreros, empleados, técnicos y profesionales semi educados y muy especializados; pasivos, obedientes y baratos para sus empleadores, pero sin espíritu. Ese es el producto intelectual de la educación privada, mientras la educación pública y la educación humanista están destinadas a desaparecer muy pronto, a lo Bolsonaro. No se necesita llamarse Bolsonaro, para ser Bolsonaro, puedes llamarte Maduro y funcionar igual, si te conduces como él, a pesar de jures por tu madre ser socialista. Basta con que te olvides del sistema educativo, abandones a los maestros y profesores, privatices la educación pública o se la entregues a mercachifles de manera disimulada, subrepticia, la dejes en manos de pendejos obedientes e incultos, los cuales en el tiempo se encargarán de nivelarla a su propia ignorancia o a los requerimientos del capitalismo. El humanismo se diluye en una universidad sin espíritu de conocimiento; en la sociedad de mercado, diría Marx, en el capitalismo “todo lo sólido se desvanece en el aire”, y lo más sólido de un pueblo, de una sociedad avanzada es su educación, su cultura y su mejor herencia, en nuestro caso, en la herencia de nuestros libertadores, rebeldes y humanistas.

La mentira de la FILVEN

Un país sin espíritu será siempre rural, eternamente primitivo, siempre comenzando desde el mismo principio, el de la ignorancia original; no acumula cultura, no cosecha cultura. Chávez quiso estimular el conocimiento, insistió en el estudio de nuestra historia, la lectura como fuente de conocimiento, la conciencia social y el socialismo; la lectura no como evasión o distracción.

Ahora Fil VEN es un paseo de domingos, una distracción más, es como ir a una expo comercial. Ahora se estudia a Marx para ignorar sus enseñanzas, para disociarlo de sus enseñanzas. Hacen festivales del libro para distraernos de la importancia que tiene el libro como la fuente más importante de conocimiento y de verdadera libertad; resulta que es más importante la cantidad que la calidad de la lectura (decía un amigo que “más libros puede cargar un burro en su lomo…”). Hoy, cualquiera puede ser maestro de sí mismo, no importa la memoria, la historia, la tradición, la recolección y transmisión de lo sembrado por nuestros mejores hombres y mujeres, que es la función principal de nuestros maestros; ahora no son útiles las universidades, el humanismo y sus maestros, y peor aún, la enseñanza primaria y media… y sus maestros… La sociedad capitalista produce una familia que se le ajusta y que reproduce sus antivalores diluyentes, el individualismo exacerbado, el egoísmo, la competencia, el materialismo y el lucro por encima de todo; si leer y estudiar no te da ventajas materiales, ¡no leas!, dentro de la competencia capitalista, no sirve; la familia capitalista le hace culto a la ignorancia y al dinero.

Por eso mataron a Chávez, por develar mentiras, por darles luz a los más pobres.

¡CHAVEZ DEBE VOLVER HECHO PUEBLO!

Mentiras (I)

La mentira del Poder popular. El Presidente dijo a Ramonet que la Revolución Bolivariana cuenta con un robusto o poderoso poder popular, pero todo el mundo sabe que eso es mentira. Un poder popular es una expresión mínima de la nueva sociedad que el socialismo desea cultivar, una sociedad aprende a ser crítica, que está dispuesta al debate de ideas y a trabajar por el común de las personas; es cuando la gente común comienza a influir en las tomas de decisiones de los asuntos de importancia y que les concierne locales, regionales y nacionales; cuando puede elegir y revocar a sus líderes locales, regionales y nacionales libremente en asambleas populares sin imposiciones ejecutivas, cuando puede elegir a sus representantes naturales; cuando puede influir en la orientación política del gobierno central. Pero lo que el presidente llama poder popular es un apéndice de un partido manipulado por el gobierno central, que hasta ahora ha servido para suplir en deber de los que se llaman socialistas en la socialización de la producción y distribución de alimentos, con el negocio y la corrupción “auto auditada” de los CALP, la forma más miserable y humillante de dominar a la masa trabajadora hambreada, con necesidades que van más allá de esa limosna; como aparato electoral, o para fomentar clientelismo y la actividad capitalista a través de “emprendimientos”, mediante mandatos ejecutivos, cocinados por la cúpula política partido-gobierno. Las experiencias de organización popular exitosas, excepcionales, críticas y democráticas, son rápidamente satanizadas y acusadas de traición, indisciplina, “divisionismo”, anarquismo… Para el gobierno, “poder popular”, es un producto publicitario, es la manera disimulada, “eufemística”, que tiene la cúpula política madurista de nombrar a su propio despotismo.

La mentira de la soberanía. La Idea madurista de la soberanía no existe, solo existe el discurso madurista sobre la soberanía, el cual, como ya nos tienen acostumbrados, es contrario a sus acciones, a la realidad. En el 2009 Chávez echó del país a la empresa canadiense Gold Reserve por maula y por haber explotado el oro mediante métodos salvajes, contaminantes, por haber hecho destrozos a la naturaleza, expropiando sus bienes como pago por los daños en la concesión Las Brisas-Cristinas. Entre el 2017 y el 2018 el Estado venezolano presidido por Maduro le restituyó a esa misma empresa 759 millones de dólares como indemnización en una decisión tomada por un tribunal extranjero “por la data minera de Las Brisas”, además la reactivó en la antigua mina, una de las más grandes del país, ¡como si nada!, deshaciendo los “excesos” de Chávez.

Luego de la salida de Rafael Ramírez de la dirección de la industria petrolera el gobierno fue cediendo espacios a la empresa privada. Restituyeron las antiguas operadoras de servicios en el lago de Maracaibo regresándoles su antiguos contratos (en detrimento de la empresa estatal) y revirtiendo la política de Chávez de “cero tercerizaciones” en el trato con sus trabajadores, los cuales habían adquirido todos los derechos y beneficios laborales al ser absorbidos por PDVSA cuando ésta asumió las tareas de las empresas que estaban en manos de antiguos gerentes de la vieja “meritocracia”. Más tarde los socios privados de PDVSA en las empresas mixtas presionaron para que se les concediera una distribución accionaria mayoritaria a fin de poder controlar las operaciones y negocios de éstas. El gobierno de Maduro en algunos casos concedió hasta el 80% de control sobre las empresas mixtas. Hasta Oswaldo Cisneros en el 2016 participó de esa rebatiña comprando o alquilando por un tiempo Petro Delta, aportando 1.130 millones de dólares para “asociarse” con PDVSA, por supuesto con las mismas ventajas que los otros, que en menos de un año había multiplicado en un yacimiento de petróleo liviano. Hoy, en el 2023, ya tenemos un “flamante gerente gringo”, cedido por Chevron, como presidente de “Petro Piar”, llevándose la empresa gringa a sus refinerías ciento de miles de barriles, como pago de una deuda que nadie conoce ni sabe de ella. La historia de esta felonía es bastante conocida, es una historia de persecución y encarcelamientos, y desmantelamiento por ineptitud, pero de forma intencionada y programada, de la mayor empresa estatal del país, en favor del capital privado, o intereses privados y mezquinos…, mientras el discurso oficial sigue hablando de “independencia y soberanía nacional”.

Luego están las Zonas Económicas Especiales las cuales otorgan al capital privado territorios liberados de la “soberanía nacional”, del control de nuestros habitantes, de nuestras leyes, impuestos y regalías por el uso de las tierras etc.; ¡libres de la norma constitucional! Después de varios intentos fallidos para aumentar las “garantías a los capitales privados” se sancionó la ley inconstitucional que se conoce como Ley Antibloqueo, la cual permite, “por razones de seguridad y emergencia nacional”, desaplicar leyes y negociar en secreto con los enemigos del socialismo, a fin de facilitar el ingreso de estos capitales chupasangre, los cuales exigen, cada vez más, más ventajas y garantías, políticas y legales, que se renuncie a todos nuestros derechos, que cambie o elimine la Constitución, y se renuncie de forma expresa y práctica al socialismo, a Chávez y al Chavismo y sus símbolos (de esta forma se privatiza el BDV, desmontando los símbolos del chavismo y a Chávez).

Pero el discurso de Maduro sobre “independencia y soberanía nacional” se sostiene, la mentira se mantiene, y vuela como un gran velo sobre los ojos de muchos que no puedan ver con claridad cómo se desvanece el país, bajo las presiones que ejercen los imperios sobre el grupito terco que gobierna, o que desgobierna, el cual solo actúa por intereses mezquinos, busca el “control administrativo” de este “nuevo capitalismo colonial” impulsado con entusiasmo por Maduro, y quizás, más allá, garantías personales en caso de dejar el gobierno.

Pero la presencia de Maduro no inspira confianza, tampoco la memoria colectiva de Chávez, del chavismo y su historia, no les conviene a los gringos y a los capitales, ¡lo quieren todo! Maduro y el madurismo debe cambiarlo todo y poner de pie la cuarta república, poner todo como estaba antes de Chávez, eliminar la Constitución Bolivariana y renunciar a sus cultos a Chávez, así sean falsos; solo así, bajo estas condiciones, a Maduro puede que lo reciban por una puerta trasera en Washington, solo si entrega su capitulación firmada a los vencedores. Una invasión militar para sacar a Maduro y a su gobierno sería un último recurso para formalizar la invasión material y espiritual que existe “de hecho”, producto del trabajo de Zapa adelantado en estos últimos diez años por el madurismo.

¡RESCATEMOS A CHÁVEZ! ¡VOLVAMOS AL PLAN DE LA PATRIA!

El asesinato de Chávez está en desarrollo, el gringo en Petropiar lo confirma

El asesinato del Comandante no fue una pieza suelta, al contrario, forma parte de un plan de largo aliento diseñado por un equipo de especialistas, científicos, politólogos, psicólogos, y hasta videntes, que rinden cuenta a los más altos niveles del gobierno gringo.

Los participantes en el plan tienen varios grados. En el primer grado se encuentra el cerebro, los arquitectos, los se encargan de monitorear el plan, de inducir, planificar los movimientos en el teatro de operaciones. El segundo grado son los operadores, cuyos movimientos son conscientes, saben lo que hacen y sus consecuencias. El tercer grado, son los peones, tan útiles cuanto inconscientes; el primer grado los mueve a voluntad, son marionetas llevadas por bajos instintos, tontos útiles, estos se encuentran en el lugar de los hechos. Se puede deducir, conociendo como se conoce la calidad de los actores aquí en Venezuela, que la casi totalidad pertenece a este tercer nivel.

El plan, por supuesto, tiene como objetivo mayor destruir, arrasar, el intento socialista. Contempla tres áreas de acción y dos blancos esenciales: el primero de los blancos, eliminar a Chávez, salir del Comandante, asesinarlo, dejar a la espiritualidad socialista sin su principal pilar, al tiempo que sueltan de amarras a las corrientes capitalistas internas incapaces de manifestarse en contra de Chávez; el otro blanco esencial, acabar con la PDVSA ROJA ROJITA, la propiedad social, la del movimiento obrero consciente, la que servía de soporte material y espiritual al empeño socialista.

Las áreas de acción: una, la espiritualidad, la idealidad, arrancar del corazón la simpatía, la querencia socialista, el amor a Chávez; la segunda, lo material, en la economía, en el sistema de producción eliminar los soportes de esa espiritualidad; la tercera área, acabar con las personalizaciones de la idea socialista, con los símbolos del chavismo.

El plan se desarrolla a buen paso y con poco gasto político para los gobernantes imperiales, con lo que tienen aquí no les hace falta ejército de ocupación. El primer blanco, el asesinato del Comandante, fue consumado y sus consecuencias están en pleno desarrollo. Después fue inducido, el gobierno que lo sucedió fue débil, frente a las presiones (los gringos ya sabían de esta fragilidad). Los sucesores, embriagados de poder, no aplicaron la instrucción de Chávez de «a cada agresión, profundizar la Revolución». La cambiaron por «a cada agresión, una concesión».

Rápidamente, el proceso de desmontaje del legado Socialista de Chávez fue avanzando, hasta el punto de revertir la economía social instaurada por Chávez, deformar de mil maneras el pensamiento revolucionario del Comandante, falsificaron el Plan de la Patria, hicieron alianza con fedecámaras, olvidaron al Socialismo, ocultaron los ojos de Chávez, cambiaron el rojo heroico por un moradito desmayado. Persiguieron a los dirigentes chavistas que ensayaron resistencia a la traición, unos fueron a la cárcel, otros al exilio, otros fueron acribillados a calumnias en el paredón de los poderosos medios de comunicación oficiales.

Hoy, Venezuela se despierta, con los gringos mandando en el petróleo. Poner a un empleado de la compañía gringa Chevron de presidente de la empresa mixta PetroPiar es una afrenta a la Soberanía, a sus custodios; es un símbolo, un mensaje de los gringos de su llegada, que ahora volvieron a ser los dueños, y que harán aquí lo que les favorezca, por encima de toda consideración con el país. El presidente de la empresa PetroPiar es un símbolo de la nueva dependencia, de los nuevos dueños.

¡CHÁVEZ VOLVERÁ!

LA ENTREGA DEL PETRÓLEO Y LA RUINA DEL PAÍS

Desde el inicio del siglo pasado, todo lo que sucede en la economía y la política de Venezuela, tiene que ver con el petróleo. Somos un país petrolero, y así debemos reconocernos. Lo contrario, es el argumento de los que quieren apropiarse del petróleo. El gobierno de nicolás maduro, asaltó PDVSA y destruyó la industria petrolera, argumentando que así “se supera el modelo rentista petrolero”; para luego, entregar el petróleo a la Chevron

Cuando los intereses privados y las transnacionales, se llevan nuestro petróleo sin pagar lo que nos corresponde como propietarios del mismo, se está expropiando al pueblo venezolano de sus riquezas y se socavan las posibilidades reales de sostener la economía del país. La mala administración del país, la entrega del petróleo y la destrucción de PDVSA, son la causa-raíz de la debacle de la economía nacional, de la ruina del país. 

El gobierno, ha impulsado un modelo económico que no cuaja y cuyos resultados están a la vista de todos: un país descuajado, un Estado disfuncional, una economía colapsada, salarios de hambre, pobreza, miseria y un éxodo de 7 millones de venezolanos, un modelo que sólo se sostiene por la violencia del Estado.

El manejo del petróleo, por ser éste un recurso natural, que se encuentra en las entrañas de nuestra patria, es un asunto vinculado estrechamente a la Soberanía Nacional. Este principio, proclamado hace casi 200 años, en el Decreto de Quito de 1829 del Libertador Simón Bolívar, ha sido recogido en nuestra Constitución y desarrollado, en todos sus detalles, en la Ley Orgánica de Hidrocarburos. 

Tras la aparición del petróleo, a inicios del siglo XX  y la irrupción de las transnacionales petroleras y el imperialismo en el país, como un factor de dominación político-económico para apropiarse de nuestro recurso natural,  la lucha por el control del petróleo para colocarlo al servicio del pueblo,  ha sido bandera del movimiento popular y progresista del país, incluidos, los adecos y los comunistas de aquellos tiempos.

Durante el gobierno del Presidente Chávez, luego de derrotar el Sabotaje Petrolero, pudimos avanzar en el control de PDVSA y en el desarrollo de nuestra Política de Plena Soberanía Petrolera, la cual colocó, por primera vez en nuestra historia y de manera directa, la renta petrolera al servicio del pueblo venezolano y las necesidades de transformación económica y social del país. 

Pero, nuestra experiencia nos demostró que, si bien es importante el control de la empresa nacional, como instrumento del Estado Venezolano, más aún lo es la política y la orientación del gobierno. 

Con la derrota del Sabotaje Petrolero en 2003, obtuvimos el control de PDVSA; pero ello no era suficiente para el desarrollo de nuestra política. Fue entonces que, desde el gobierno, desde el ministerio de petróleo, pasamos a la ofensiva por la Plena Soberanía Petrolera, aplicando la Ley, actuando para recuperar el control de toda la actividad petrolera y nuestro régimen fiscal petrolero –regalías e impuestos–, para captar toda la renta petrolera que nos corresponde como dueños del recursos natural y ponerlo al servicio del pueblo venezolano.  

Los resultados de la Plena Soberanía Petrolera y la acción del gobierno del Presidente Chávez, estaban a la vista de todos: en el país se vivía bien, había trabajo, salarios dignos, inclusión, justicia social, se desarrollaba un intenso y permanente proceso de transformación política, económica, social y cultural. Con la renta petrolera, se pudo saldar la deuda social que había con el pueblo; dimos el combate contra la pobreza y la exclusión, en contra de la desigualdad, donde el pueblo y los trabajadores eran protagonistas, actores políticos, en ejercicio pleno de los derechos consagrados en la Constitución.   

Nuestra economía tuvo un crecimiento sostenido de más de 300 mil millones de dólares, desde la derrota del Sabotaje Petrolero, hasta la muerte del Presidente Chávez, con un salario mínimo de 450 dólares mensuales, un gobierno popular y revolucionario, soberano. 

Nuestra PDVSA Roja Rojita, al servicio del pueblo, era una empresa fuerte, baluarte de la Soberanía, con una producción sostenida, hasta el año 2013, de 3 millones de barriles día, capaz de producir y exportar combustibles, con trabajadores orgullosos y conscientes de su deber social, quienes estaban a la vanguardia de las transformaciones del país.   

Era la Plena Soberanía Petrolera, la que sostenía nuestra economía y conquistas sociales; pero, a la vez, era la poderosa herramienta para transformar el modelo rentista petrolero hacia uno socialista, tal como está establecido en el Plan de la Patria, un Plan Nacional inclusivo, revolucionario y, sobre todo, Soberano. 

Cuando maduro arremetió contra PDVSA, nos persiguió y encarceló a cientos de trabajadores, y los más agresivos voceros y actores del madurismo  se unieron en un ataque sistemático en contra de nuestra empresa y sus trabajadores, el objetivo fundamental era desmantelarla y desbandar a los trabajadores petroleros –vanguardia de las transformaciones políticas y revolucionarias del país–, un baluarte de la Patria Socialista que debía ser golpeada para avanzar en sus planes restauradores del capital. 

Con esta decisión política de maduro, esta acción violenta de su gobierno en contra del chavismo, se privaba al Estado venezolano, no solamente de un poderoso instrumento económico –que hasta el 2014 fue capaz de sostener la economía con el ingreso petrolero–, sino que, tras la militarización de la empresa en 2017 –con la designación del General Manuel Quevedo–, se entregó la empresa y el manejo del petróleo a los grupos económicos y las transnacionales que lo mantienen en el poder. 

A través de sucesivos Decretos y decisiones ilegales, contrarias a la Constitución y la ley, maduro comenzó a revertir la Plena Soberanía Petrolera. 

En actos sucesivos durante todo el 2018, año del paquetazo económico, entregó las áreas tradicionales de producción de petróleo de PDVSA al capital privado, a través de la figura de “Contratos de Servicio” petroleros; les cedió el control de las Empresas Mixtas de la Faja Petrolífera del Orinoco a las transnacionales chinas y rusas;  entregó  la comercialización del petróleo a sus operadores políticos y económicos. Fueron cedidos a grupos privados o desmanteladas empresas, taladros, buques, equipamiento, instalaciones, terminales, los elementos indispensables para el manejo soberano de las operaciones petroleras, en una acelerada privatización o rebatiña de los activos de PDVSA. 

El resultado de esta política entreguista ha sido catastrófico para el país. Entre el año 2014 y 2022, la producción de petróleo ha caído desde 3 millones de barriles día (promedio de 2013) a 600 mil barriles día, una caída de más de 2,4 millones de barriles día, en el transcurso de 9 años de control absoluto del gobierno de maduro sobre PDVSA. Además, el precio de los combustibles fue establecido a precios internacionales, mientras persiste la escasez de todo tipo de combustibles, ante el colapso del sistema de refinación nacional. 

¡Un desastre para el país! Pero la destrucción de las capacidades operativas de PDVSA, eran la antesala y justificación del madurismo para entregar el petróleo al interés transnacional, un retroceso enorme para nuestro país y nuestras posibilidades de desarrollo. 

La comisión ARA, encabezada por el Ministro de Petroleo Tareck El Aissami, llegó en febrero de 2020, con el objetivo de entregar el petróleo a las transnacionales, y vender PDVSA al mejor postor, actuando ilegalmente, al amparo del secreto de la inconstitucional Ley Antibloqueo, tal como denunciamos en su momento. 

En este plan de privatización, PDVSA sería desmantelada, para convertirla en una simple administradora de contratos, para lo cual, mantuvieron al frente a Asdrúbal Chávez. Así, maduro, seguía usufructuando de la franquicia del apellido Chávez.  

El resultado de la gestión de PDVSA bajo la dirección de Tareck El Aissami, ha sido el de un fracaso estruendoso. A pesar de haber jurado, varias veces, que la producción de petróleo, alcanzaría 2 millones de barriles día, durante el mismo año 2022, esta cerró el año en 660 mil barriles día, es decir, 1 millón 340  mil barriles día por debajo de la promesa, un incumplimiento del 67% de la meta. Igualmente, aseguró que el problema del combustible quedaría resuelto y las colas desaparecerían, para finales del mes de junio pasado, otra mentira que no puede ser ocultada al país. 

Este año 2022, ha sido un año de extraordinaria recuperación del mercado petrolero internacional luego de la pandemia de la COVID. Con una recuperación de la demanda mundial de petróleo hasta niveles récord de 99,56 millones de barriles día y unos precios del petróleo que han promediado 100 dólares el barril, todos los productores de petróleo, países y empresas han tenido resultados económicos extraordinarios. 

Los países petroleros han captado toda la renta petrolera derivada de una situación extraordinaria para sostener y recuperar sus economías. El modelo petrolero está lejos de culminar, el consumo de energía fósiles sigue representando más del 84% del consumo de energía del mundo.

Pero para Venezuela, dada la incapacidad del gobierno en la conducción de PDVSA, esta situación no ha significado ninguna mejora, al contrario el país se sigue hundiendo en el abismo del madurismo. Países como Colombia con empresas nacionales de producción similar a la actual de PDVSA, como Ecopetrol, han tenido ingresos extraordinarios a la primera mitad del 2022 que, según sus propios estados financieros auditados (algo que no existe en PDVSA desde el 2016), reportan ingresos de más de 30 mil millones de dólares y ganancias históricas en su gestión. En Venezuela, PDVSA no rinde cuentas a nadie y el petróleo se vende con descuentos de hasta 40%, el dinero se queda en manos de la burguesía “revolucionaria” y los funcionarios del gobierno que manejan el petróleo a su antojo.

En cualquier gobierno medianamente serio, este ministro –junto al presidente de PDVSA– habría sido destituido de inmediato y se le exigiría rendir cuenta de su gestión, pero eso no sucederá, no solo porque este no es un un gobierno serio, sino porque el mencionado ministro es un operador político y económico de maduro, y tal como hizo con la economía, conduce el plan de entrega del petróleo a los privados y a las transnacionales. 

Por eso maduro solo destituye a Asdrúbal Chávez, ya no le hace falta la franquicia del apellido. Este sale cubierto de la vergüenza de haber traicionado a los trabajadores y la confianza que alguna vez depositara en él su propio primo. Deja Asdrúbal una empresa en ruinas y entregada al saqueo. Triste papel. 

Ahora maduro designa al frente de PDVSA a un coronel incondicional de Tarek El Aissami, para administrar la agencia en la que convirtieron a PDVSA, donde no importan el desarrollo de las capacidades operacionales, ni mucho menos salvaguardar los intereses del Estado y del pueblo venezolano. Resulta verdaderamente irrelevante a quien pongan al frente de PDVSA, lo importante es la orientación política antinacional del gobierno.

La entrega del petróleo a la Chevron

El paso que ha dado el gobierno de maduro al aceptar las condiciones de la Licencia otorgada a Chevron, por encima de la Ley Orgánica de Hidrocarburos y la Constitución, es algo muy grave, pues se violan nuestra soberanía y se crea el grave precedente de que ahora en este país el gobierno permite que el interés de una transnacionales está sobre las leyes de la República. 

Nadie sabe cuáles fueron los “contratos firmados” en secreto entre el Ministro de Petróleo y el Jefe de la Chevron; lo único que sí se sabe, es lo que ordenó la Oficina del Tesoro norteamericano a la Chevron: 

  • No pagan regalías
  • No pagan Impuestos
  • No pagan dividendos a PDVSA, aunque ésta tenga la mayoría accionaria de la Empresa Mixta. 
  • Producen y se llevan el petróleo por su cuenta, sin importar la existencia y condiciones de la Empresa Mixta.

Pareciera un mal chiste, pero lamentablemente es la verdad.

Hechos tan graves para el país, en materias que son de interés público de acuerdo a la Constitución, se producen en secreto, al margen de la ley, sin que nadie pregunte, actúe, con una clase política preocupada de sus pactos secretos y su “interinato”; con un PSUV absurdo, de pacotilla; unos militares cómplices de la violación de la Constitución, mientras el  pueblo, desesperado, está en desbandada. 

Pero los hechos concretos van emergiendo y mostrando hasta dónde ha llegado la traición y la felonía del madurismo: la Chevron comenzó a sacar petróleo venezolano en sus buques hacia sus refinerías en los EE.UU., lo que constituye –en estas condiciones– un robo al país. La Empresa Mixta Petropiar, nombra como nuevo gerente a un ejecutivo de la Chevron, a pesar de que PDVSA tiene el 70% de participación, lo cual constituye un enorme retroceso a nuestra independencia y entrega abierta de la soberanía.

El madurismo no puede continuar en el poder, no tiene cómo, no tiene piso político, ni económico, ni legitimidad, por ello entregará todo y violará cualquier ley y la Constitución para mantenerse en el poder. A maduro no le interesa nada, es un cruel dictador, corrupto y traidor.  

El madurismo ha demostrado suficientemente lo que es y hasta donde está dispuesto a llegar, lo que ha hecho es suficiente para combatirlo sin tregua. 

Por un asunto de responsabilidad histórica, corresponde a los chavistas, los patriotas, los trabajadores, a los militares, al movimiento popular, salirle al frente a la entrega del madurismo, estar junto al pueblo y sus luchas, orientar y explicar, elevar la conciencia y organizarnos para volver al camino de Chávez. 

Es imprescindible construir la unidad junto a todos los venezolanos demostrar de qué estamos hechos, que no hemos arado en el mar, que aún somos capaces de indignarnos ante el despojo y somos capaces de luchar, hasta las últimas consecuencias, por los sagrados intereses de nuestra Patria.

LA HOGUERA ENCENDIDA

Se conoce que los pueblos primitivos, cuidaban con mucho celo a la llama encendida en la cueva, a la hoguera que marcaba al hogar, de esa conducta hay evidencias materiales. La hoguera era una referencia, un anclaje en la vida de esos pueblos. Sabían adonde regresar, sabían adonde ir, tenían refugio material y espiritual.

Siempre los pueblos, las familias, los individuos han necesitado una referencia que les señale el caminar posible, que le dé sentido a la vida. De la calidad de la referencia depende la calidad de la vida de los pueblos. Si la referencia, es la fría búsqueda de lo material, la danza inútil, alrededor del becerro de oro, el egoísmo, la guerra de todos contra todos, entonces, ese pueblo triste, está condenado, lleva en su interior las fuerzas de su destrucción. Al contrario, si un pueblo tiene como referencia la hoguera fértil de la Revolución, la visión larga, el sentido del deber histórico, ese pueblo tiene las condiciones, para asaltar al futuro fraterno, construirlo, fundar mundos, derrotar las adversidades.

Podemos resumir diciendo, que un pueblo sin hoguera revolucionaria, es un pueblo desamparado, inerme, esclavo. Aquí en Venezuela, siempre la hoguera ha estado encendida, siempre en algún lugar se percibe la llama, puede ser muy pequeña, vista por pocos, pero siempre ha estado allí. Estuvo cuando el general gómez, en el Castillo de Puerto Cabello, en la Generación del 28, estuvo cuando perez jimenez, con la Junta Patriótica de Fabricio, estuvo cuando la dictadura del pacto de punto fijo, aún hoy se sienten los fogonazos de la guerrilla del sesenta, que, sin duda, uno de sus méritos es haber mantenido la hoguera, la llama. Con Chávez la Hoguera relumbró como pocas veces en el mundo, quizá como en la Sierra Maestra, como la toma del Palacio de invierno, como la Bastilla…

Hoy, somos un pueblo sin referencia revolucionaria, más allá del esfuerzo de valientes individualidades, pero nada orgánico. La Hoguera Revolucionaria, y hay que decirlo, no está encendida, no hay un partido revolucionario, no hay una dirección revolucionaria. Es necesario que desde el fondo de una cueva brille la idea revolucionaria encarnada en hombres decididos a defender la dignidad.

Un manifiesto, una intención de pocos, sería un primer paso, rompería con la unanimidad, con el miedo al capitalismo, a los desleales del Socialismo. Fracturar, romper la atmosfera de unanimidad, de conformismo, sería una inyección de esperanza en la población, un despertar del coraje que sabemos que allí yace.

Estamos viviendo una horrenda dictadura, que es más horrenda por la desidia de los que debían oponérsele. La sola amenaza de represalia anula la resistencia. Es necesario atreverse a encender la Hoguera, este pueblo, este continente, el mundo necesitan la referencia que devuelva la alegría a la humanidad, que demuestre que el hombre no es una pasión inútil, que vale la pena luchar, que un nuevo mundo es posible.

¡A CHÁVEZ NO LE PODEMOS FALLAR!

LA DIRIGENCIA SINDICAL, ¿HACIA DÓNDE DIRIGE?

Empecemos con una pregunta incómoda: ¿Por qué en el planeta, que cuenta con una inmensa cantidad de obreros, no ha sucedido la Revolución obrera? Las razones son múltiples, aunque hay una que resalta, quizá, las resume, es reflejo de todas ellas. Se trata del comportamiento, de la calidad de la dirigencia sindical.

La dirigencia sindical, en la práctica se comporta como unos agentes del capitalismo, una oficina de la patronal encargada de los asuntos laborales. Tiene como función, y esto parecerá paradójico, resguardar, proteger, perpetuar el sistema que explota a los obreros, que se apropia del trabajo ajeno. Debe ir al mercado a transar, negociar el trabajo, de manera tal que no perjudique a los patronos, y siempre evitando que la masa trabajadora haga consciente la explotación a que está sometida, y, por supuesto que perciba la solución. Esa función, ese pensamiento, esa ideología les viene a los obreros, a su dirigencia desde afuera, es impuesta, por los dominantes. Se cumple aquí el aserto de que, la ideología dominante es la ideología de los dominantes.

Esta dominación sobre los obreros y la sociedad no es perfecta, hay momentos en los que los obreros concientizan su situación, se libran del opio sindical, se encuentran con su ideología, presentada por un partido, por intelectuales y líderes orgánicos, son tiempos revolucionarios. En esos momentos, la dirigencia obrera revolucionaria supera el economicismo, entiende su reivindicación mayor: cambiar al sistema opresor, en ese instante, la masa obrera, se hace política, lucha por el poder, por la dirección de la sociedad, se hace clase obrera, deja de ser soporte del sistema que la oprime.

Aquí, en Venezuela, tenemos ejemplos de esa ebullición revolucionaria. En los días del sabotaje petrolero, Vimos a una clase obrera aguerrida, luchando por la esperanza socialista. Una clase obrera siguiendo a sus líderes, impregnada, entusiasmada con su papel histórico. Vimos a una dirigencia sindical transformada en líderes del cambio social, disputando la dirección de la sociedad. Fueron tiempos heroicos, de larga visión.

La historia es irrefutable, después de aquel volcán en erupción, vino la calma cómplice, las aguas volvieron a su cauce, se extinguió la lucha por los objetivos históricos, la dirigencia sindical dejo de guiar a la masa hacia sus objetivos históricos, volvió a la cortedad de luchas reivindicativas, se olvidaron los sueños, la visión no fue más allá de las narices y el mezquino bolsillo.

La esperanza socialista fue derrotada, queda la enseñanza: en la lucha entre el Socialismo liberador enfrentado al capitalismo explotador, la dirigencia obrera juega un papel fundamental, por su comportamiento podemos deducir la calidad revolucionaria de un momento. Si la dirigencia dirige hacia la reivindicación mayor, si entra con fuerza en la lucha por el poder político, entonces, vivimos un momento revolucionario. Pero si la dirigencia sólo plantea reivindicaciones economicistas, si regresa a su papel de gestores al servicio de la patronal, entonces, son tiempos grises.

Hoy, vivimos tiempos grises, los dirigentes sindicales volvieron al redil del economicismo, tienen cuidado de no irritar a la patronal, ocultan la reivindicación mayor. No defienden a PDVSA crucificada, no protestan por el robustecimiento del sistema explotador, se confinan en su papel de opio de los obreros, custodios del capitalismo.

En Venezuela, hoy, existen condiciones para retomar rumbos de cambios profundos: aún está fresco el recuerdo de las luchas superiores de la clase obrera, las ideas que dirigieron aquellas batallas, los objetivos, están claros, han logrado sobrevivir a la brutal campaña de deformación, allí están los dirigentes que fueron protagonistas de esas luchas valientes, allí está el ejemplo.

Que cada uno asuma su papel, la Patria y la historia así lo reclama.

¡VIVA CHÁVEZ!

Cómo justificar los furores maduristas contra Rafael Ramírez

Los funcionarios dependientes de la presidencia han tenido que justificar todos los improperios y calumnias de Maduro en contra de Rafael Ramírez. Lo ha acusado de todo lo malo, de ladrón, corrupto, traidor, de vivir como un príncipe en un Palacete Italiano. Todas estas cosas había que ser replicadas y justificadas por sus voceros más directos, de forma policial, legal y políticamente, porque si no, son sustituidos por profesionales. Así fue como todos sus ministros, el fiscal y los cuadros del PSUV se hicieron profesionales de la calumnia y el descrédito, en mentir finamente, hasta llegar a usar los mismos argumentos de la oposición (a Chávez) cuando intentaron armar un juicio en su contra desde la Asamblea Nacional.

Las acusaciones, en el tiempo, han fijado una lógica política, la cual termina tocando a Chávez como responsable del ejercicio político y como administrador de Ramírez como ministro y presidente de PDVSA (vicepresidente de economía, vicepresidente del PSUV para oriente y luego para la región andina). Es imposible acusar a Ramírez sin acusar a Chávez también, de ladrón y corrupto, a menos que se crea que Chávez fue un “perfecto idiota manipulable” y manipulado por Ramírez, ¡es imposible!

El tuiter donde María Gabriela Chávez, que señala a Ramírez de “delincuente” se une al coro de los replicadores de las acusaciones en contra del ex ministro, pero también al coro de aquellos que ahora se aprovechan del caso Ramírez para descalificar a Chávez y a su gobierno, pero parece que María Gabriela no ha pensado en eso. Y no ha pensado en eso porque, aun siendo hija de su padre se comporta desligada de la política… Y sin embargo dentro de la política no se puede separar a Chávez, como presidente, de Ramírez como uno de sus ministros más político y más importante como administrador. Su sentencia a Ramírez es, como dicen, “escupir para arriba”; es lamentable que una hija de Chávez se conduzca con tanta “higiene” frente a la política, poniéndose por encima del bien y del mal, e intente hacerlo con su padre “divinizándolo”, quitándole humanidad, historia, inteligencia, disposición para la lucha política. Ramírez, a su lado por más de 11 años, fue una “decisión”, una elección de Chávez (y de Rafael Ramírez, por supuesto).

Los insultos de Maduro. Empecemos por el palacete. ¿Qué es un palacete italiano y dónde queda el de Ramírez? Nadie lo sabe, la gente solo lo magina, desde aquel que no sabe qué es un palacete italiano –es decir, el líder de una UBCH, el jefe de calle – hasta aquel que ignora donde está ubicado este palacete, si tiene jardines, si está en una isla frente al mar Tirreno o el Mediterráneo, o si queda en la misma Roma –o sea, si eres ministro, o fiscal–. Eso del palacete solo existe en la imaginación de gente que desea mucho esas coas, como Jorge Rodríguez, un envidioso ofuscado con eso de ser diplomático, o en los sueños del mismo Maduro, bañado ahora de mundo, “experiencia diplomática”. En un palacete viven los ricos ociosos en Venecia, en un palacete viven sauditas, americanos con plata, mafiosos, etc., quizás Berlusconi en Roma. Para mi un palacete es casi que inimaginable, los he visto solo en las películas de Cine Citá. Por un lado, nadie sabe lo que son, y por el otro solo lo conocemos por fotografías, en Google y Youtube, y en el cine, los más cultos como Jorge. Pero, vivir en Italia, libremente, así sea en un apartamentico, es un privilegio, que muchos envidian; Italia es un destino perfecto para cualquier migrante, hoy le tocó a Rafael Ramírez, ¡mala suerte para Jorge, Delcy, y para Maduro y Cilia!, que ignoran sus destinos cuando les toque su turno…

…Envidia… Luego está eso de ¡ladrón! Acusar a Ramírez de ladrón en el caso de Maduro es una vieja técnica de disimulo de los ladrones, cuando son pillados infraganti arrebatándole la cartera a alguien que se resiste. La contundencia dramática de la inculpación de Maduro distrae, así como el escándalo distrae, las explosiones, las centellas, los truenos distraen, de la atención de lo real, del robo, del homicidio, del abuso, de la estafa, del “truco”. Es una técnica de prestidigitadores, en eso se fundamente la publicidad, es decir, la política “nuevo adeca” del madurismo, la misma de la moderna publicidad del mercado capitalista; la que se aplica en la política demagógica y en el fascismo, la técnica de ocultar una picardía señalando de pícaros a otros, al contrario.

Y la verdad, en el caso de Ramírez, es que no ha sido sometido a un juicio imparcial y justo, tanto político como legal civil o penal, sino que ha sido juzgado y condenado de forma ejecutiva y absoluta, insultado por el presidente, por el fiscal, y por una masa de políticos, intelectuales, opinadores, resentidos, que actúan de forma emocional e irracional, y sin ningún deseo de conocer la verdad; no les interesa que Ramírez sea sometido a un juicio justo, público, abierto, lo quieren crucificar, condenar y desaparecerlo, borrando la historia, la de él y la de Chávez, distorsionando todo, volteando o simplificando el significado de todo, aprovechando el miedo y la ignorancia, usando el chantaje, los medios (¡el tuiter!) la tecnología publicitara que solo da espacios para eslogan, consignas y juicios categóricos, ¡la complicidad de los intelectuales!, manipulando el resentimiento insaciable de un pueblo chavista aplastado y humillado, el cual necesita un culpable claro, personificado, corporeizado; crucificar a alguien que pague por todas sus desgracias.

Ahora la culpa de la crisis del país, la del pueblo pobre y el desastre de las instituciones, de la economía, de la expansión de la corrupción frente a la mirada lerda y complaciente de los jefes, se ha extendido, se ha extendido desde las acusaciones hechas a Ramírez, a través del “comodín” de las sanciones y el bloqueo, hasta tocar a Chávez y el socialismo. Hace rato que Maduro dejó de hablar de socialismo, su empeño está en hacer de Venezuela una “potencia capitalista”, COMO SI ESO FUERA POSIBLE, una economíadiversificada quebrando y entregando a PDVSA a las transnacionales. En otros términos, la revolución social socialista – pagar la deuda social, hacer justicia social y avanzar hacia una sociedad igualitaria; humanizar el trabajo, educar, sanear y desarrollar la sociedad, rescatar la independencia y la Patria – se ha dejado de lado a favor de convertir el país en un gran centro comercial e industrial capitalistas sin atreverse a tocar su lógica, los privilegios y la explotación de trabajo humano y de la naturaleza. Justo ahora, mientras más ha crecido la economía más se ha abierto la brecha social, los pobres somos más pobres, mientras los ricos “crecen” y son más ricos. EL QUE TENGA OJOS QUE VEA.

La traición. ¿Traidor a qué o a quiénes? Confundir a Chávez con Maduro y sus políticas, a Maduro con el socialismo, al socialismo con una palabrería vacua, contradictoria y sin sentido, sin norte claro, no deja espacio para la lealtad política, la única que cuenta. Los revolucionarios somos fieles a las ideas, a nuestros ideales, a sus prácticas incondicionales y sus consecuencias, a la crítica, a la razón, al debate… NO al capricho de un gobierno, o de un presidente terco, empeñado en querer hacer una revolución burguesa en pleno siglo XXI, autoritario, caprichoso y embustero.

¡RESCATEMOS LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA Y SOCIALISTA! ¡VOLVAMOS AL PLAN DE LA PATRIA Y A CHÁVEZ SOCIALISTA!

A LOS VENEZOLANOS

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Desde el exilio, donde nos hemos vistos obligados a separarnos de nuestra Patria, por la acción represiva y la persecución política del gobierno, levantamos nuestra voz por los humildes de Venezuela, por todo el pueblo, por la necesidad inaplazable de restablecer nuestra Constitución y las leyes, el Estado de Derecho y las Garantías Constitucionales.

Nadie puede ser indiferente al sufrimiento de los venezolanos, al destino de nuestra Patria, hoy sumida en la peor crisis de nuestra historia, en el abismo de la pobreza, de la quiebra económica, institucional y espiritual, de la injusticia social y de la impunidad e indolencia de los que gobiernan.

Exigimos la libertad de todos los presos políticos y detenidos-secuestrados del gobierno; que se detenga la persecución política; la utilización del Poder Judicial y la Fiscalía, como instrumentos de represión al servicio del gobierno; que cese la violación de los Derechos Humanos.

Estamos junto al pueblo en su lucha por reconquistar los derechos económicos y sociales arrebatados por este gobierno; pero ello no será posible, si no damos la batalla por la reconquista de nuestra Plena Soberanía Petrolera y de nuestra Soberanía Económica, para ponerla al servicio de las mayorías nacionales, por el rescate del sueño Bolivariano, plasmado en los objetivos estratégicos del Plan de la Patria. 

Este año 2023, será un año de combate, de Esperanza, de reagrupar fuerzas, donde todos unamos nuestras voces y esfuerzos para enfrentar y vencer a las fuerzas que oprimen a nuestra Patria para restablecer la plena vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Nos mantenemos irreductibles en el empeño de conquistar un país mejor para todos, donde la economía y las instituciones de la República, estén al servicio del pueblo, donde  seamos soberanos en el manejo del petróleo y de todos nuestros asuntos, un país con justicia social, con fraternidad y solidaridad.

Los venezolanos, no podemos ser tutelados por élites o fuerzas que se imponen por la violencia y el miedo, no tenemos por qué resignarnos a vivir en el caos, la injusticia y a que nos arrebaten y destruyan nuestro país. 

En momentos tan aciagos como éstos, es una responsabilidad histórica, dar un paso al frente, dejar atrás la indiferencia y el miedo, que ningún interés mezquino, grupal o proyecto personal, esté por encima de los derechos supremos de nuestro pueblo, de nuestra Patria, que seamos capaces de sobreponernos a la intolerancia, al aturdimiento y la banalización de todo.

Pensemos con grandeza, luchemos sin pedir nada a cambio, por el país posible, por el bien de todos, por el sueño colectivo, como un relámpago rasgando las tinieblas, como hace 200 años lo hiciera nuestro Padre Simón Bolívar, junto al Ejército Libertador, cruzando páramos y llanos, todo un continente, luchando sin descanso, contra todas las adversidades y dificultades posibles, para liberarnos de la opresión y conquistar una Patria Libre ¡Venceremos!

Del pocillo de peltre donde Chávez bebía café, hasta la respuesta de María Gabriela a Rafael Ramírez

No quería expresarme sobre éste tema, pero debido a los insistentes mensajes que recibo en mí correo de personas que preguntan mi opinión al respecto, decidí entonces escribir éstas líneas.

Llevo un par de semanas observando videos del Comandante Chávez. Aparte de recordar al gigante, quería ver el lenguaje corporal del madurismo, ese grupo de personas que se encargó de acabar con los proyectos de Chávez para con el pueblo.

Viendo su discurso de cierre de campaña de aquél 4 de octubre de 2012, en su siempre forma natural, el Comandante bajo la lluvia bebió café en su pocillo golpeado de peltre, y mi hija de 12 años que estaba a mi lado, me hizo la siguiente pregunta:

¿Si era el presidente, por qué tomó café en ése pocillo de hierro, en vez de uno de porcelana?

Sonriente le dije; porque era Chávez, ése no lo confundió el poder, supo manejarse a la altura de cualquier situación, desde dormir en una habitación muy elegante cuando realizaba sus giras internacionales, hasta dormir en una habitación construida de bloques blancos, en una pequeña finca o cualquier casa humilde, y le leí una parte de la biblia que dice así:

«Sé lo que es vivir en la pobreza, y también lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a hacer frente a cualquier situación, lo mismo a estar satisfecho que a tener hambre, a tener de sobra que a no tener nada. Filipenses 4:12»

Desde mi humilde opinión, Chávez supo beber café en su golpeado y preferido pocillo de peltre, y cuando ameritaba la ocasión, en uno sacado de alguna lujosa vajilla de porcelana, pero fuese cuál fuese el pocillo donde tomaba su café, su entrega y compromiso para con el pueblo de Venezuela nunca cambió.

Ahora bien, Rafael Ramírez hoy es perseguido y atacado por el madurismo, por tener los testículos de defender la imagen y proyecto del Comandante, y como dice el refrán: «Las personas que cargan su propia agua conocen el valor de cada gota derramada», si alguien conoce lo que costó la creación de las misiones sociales es precisamente Ramírez, quién junto a Chávez le dieron vida desde el año 2003 con el fin de garantizar derechos esenciales como la salud, educación y alimentación.

Las misiones que eran parte importante del proyecto de Chávez, hoy fueron eliminadas en su totalidad por el madurismo, aplicando lo que dice el famoso refrán: «Lo que nada nos cuesta, hagámoslo fiesta», a ellos no les interesaba continuar con ningún programa del Comandante, pues ésto incluía el bienestar del pueblo, aparte qué; se debía sentir amor por los necesitados como lo sintió de forma muy natural el gigante, obviamente el madurismo con sus acciones sólo ha mostrado el inmenso desprecio que siente por las personas necesitadas, pero pactan y conviven con aquellos que despreciaron a Chávez, y que siempre han humillado al pueblo.

Doy esta breve explicación dado qué en la respuesta que María Gabriela da a Ramírez, lo señala de poseer proyectos personales, y cuando reviso los proyectos que plantea Rafael Ramírez para Venezuela son; obviamente salir del madurismo para poder recuperar:

Misiones educativas.

Misiones para el trabajo.

Misiones para la salud pública.

Misiones de protección, asistencia y solidaridad social.

Misiones alimentarias.

Misiones para la vivienda y hábitat.

Misiones de seguridad y servicios básicos.

Prácticamente recuperar las misiones de Chávez, que tenían como finalidad potenciar la inclusión de la población de menores recursos, que hoy sufren precisamente las deficiencias de un gobierno indolente que se hace llamar Chavista, pero son los verdugos de eliminar todos esos programas.

Entonces no puede ser personal un proyecto que rescata gran parte de la obra de Chávez, y que beneficiaría casi en su totalidad a la población Venezolana, teniendo como fin erradicar la pobreza extrema y la desigualdad social, que volvieron nuevamente al país gracias al madurismo.

Proyectos personales ejecuta el madurismo, cuyo único objetivo es; mantenerse en el poder al costo que sea, pisoteando al pueblo cada vez que tienen oportunidad, usar la imagen de Chávez cuando les conviene, y culparlo siempre de forma muy discreta, por el desastre a donde llevaron el país.

No quiero sacar de contexto las palabras de Jacinto Pérez Arcay cuando dijo: «Tenían que asesinar a Chávez para hacer lo que están haciendo. Sin Chávez no hubiesen podido hacer lo que están haciendo. Por eso lo mataron».

Muy buena ésta reflexión, el madurismo sólo podría hacer lo que están haciendo, estando Chávez muerto. El Comandante siempre alertó que existían factores que lo necesitaban muerto, expresó en muchas ocasiones que desde el imperio querían asesinarlo para colocar a sus peones a lanzarse como caimanes contra el pueblo Venezolano, y devorar la patria. Y la raíz principal de eso era precisamente el petróleo, querían nuestro petróleo a como de lugar.

Hoy quienes devoran la patria y se lanzaron como caimanes contra el pueblo, es el madurismo, violan nuestras leyes y constitución para otorgar licencias a empresas extranjeras, que permiten precisamente explotar nuestro petróleo, sin pagar impuestos ni regalías, mucho menos otorgar dividendos a PDVSA, ése es un proyecto personal del madurismo que viola nuestras leyes, y no honra la memoria del Comandante, puesto que él lo advirtió, que venían por su vida, para apoderarse del petróleo, y; al único que veo defendiendo la memoria del Gigante, y nuestra soberanía petrolera, es a Rafael Ramírez, recibiendo a cambio, ataques despiadados y persecución por parte del madurismo, con todo el respeto que merece María Gabriela, pero yo a ella no la he visto defendiendo al pueblo de la humillación al que es sometido por parte del madurismo, tampoco la he visto defendiendo el proyecto ni el legado del Comandante, hoy destrozado por el madurismo, y ¿Entonces? ¿Será que ella sí se acostumbró a los pocillos de porcelana, y no la dejan ver las condiciones como vive el pueblo por culpa del madurismo? No creo que sea malo regalarse algunos lujos, lo malo es; voltear la cara para no mirar o recordar de donde salimos un día, y peor aún, no sentir empatía por las personas que habían recobrado su identidad y derechos, gracias a Chávez, y que hoy son humillados, vejados y maltratados por aquellas élites que tanto odiaron al Comandante, y ésto lo hacen con la bendición del madurismo.

Por otro lado, llama delincuente al hombre de confianza de Chávez quien ocupó por más de 10 años ininterrumpidos un Ministerio de tanta envergadura e importancia para el país, seguro estoy que el mejor defensor de Rafael Ramírez es el propio Chávez, quién respondió al madurismo en cadena nacional en una oportunidad:

«Ahora es que hay ministro Ramírez para rato, y junta directiva de PDVSA para rato, porque están haciendo su trabajo».

Chávez estando satisfecho con el buen desempeño de Rafael Ramírez y su equipo de trabajo, dejó saber al madurismo con el país de testigo, que había Ramírez para rato, y cuando de forma continua seguían susurrando al Comandante que lo apartara del cargo, siempre recibían como respuesta, la ratificación de Rafael Ramírez.

Incluso, en la última campaña de Chávez, volvió a manifestar su apoyo a Rafael Ramírez, diciéndole que lo designaría nuevamente para dirigir el ministerio y PDVSA, cuando ganara las elecciones del 7 de octubre, provocando sin duda alguna un inmenso malestar en las élites maduristas y sus aliados de oposición.

Sobre el señalamiento de María Gabriela hacia Rafael Ramírez, dejo lo dicho por Chávez: Es un «venezolano a carta cabal, un hombre honesto, un trabajador incansable», éstas palabras en los labios del Comandante todavía poseen un gran peso.

Chávez no mintió cuando dijo que Ramírez era un hombre honesto, las investigaciones respaldaron tales afirmaciones, que María Gabriela busque contradecir a su papá sobre ése tema, no tiene sentido, creo que fué ella quién quedó muy mal parada, pues sería insinuar que el Comandante estaba mintiendo en ésa oportunidad.

Entonces por un lado veo a Rafael Ramírez enfrentar al madurismo colocando su humanidad en defensa de Chávez, su proyecto y legado, obteniendo a cambio persecución y ataques por parte del madurismo y de la oposición que ahora camina de la mano con el gobierno.

Por otro lado vemos que el madurismo acabó con todos los proyectos de Chávez para Venezuela, intencionalmente no aplicaron el plan de la patria, y del desastre a donde llevaron al país, les pareció mejor idea, hacer ver de una forma subliminal y discreta, que maduro heredó en esas condiciones el país de manos del gigante, y allí es donde muchos hacen silencio cómplice para cuidar sus cargos, sin contar que había un Ramírez dispuesto a desenmascarar al madurismo, y mostrar que el culpable de las condiciones actuales del país no fueron culpa de Chávez y sus políticas, sinó culpa del mal gobierno del madurismo quién prefirió pactar con los enemigos del Comandante, para que éstos se hicieran más ricos, sin importar que ahora el pueblo se hace más pobre.

Si el proyecto de Rafael Ramírez se traduce en recuperar todo lo que Chávez soñó y prometió a Venezuela, gobernando y devolviendo el poder al pueblo, entonces yo me anoto con él.

¡El madurismo quiere acabar con el Chavismo, pero se llevarán una gran sorpresa!

 Evencio Barboza

Trabajador de PDVSA

EL RESCATE DEL PILÍN LEÓN

Hoy 26 de diciembre se cumplen 20 años del rescate del buque Pilín León, que se encontraba fondeado en la barra del Lago de Maracaibo como parte de la acción criminal de la meritocracia petrolera que se plegó al Sabotaje en contra de PDVSA como parte de los intentos de la oposición para derrocar al Presidente Chávez. Era el Golpe Continuado. 

Corría el 26 de diciembre de 2002 y la industria petrolera era sacudida por la acción cobarde y criminal de la gerencia petrolera que se había plegado al “Paro Cívico Nacional”, con la promesa de  paralizar la industria “hasta que Chávez se vaya”. El Pilin León, al igual que todas las embarcaciones de cabotaje y transporte de petróleo y combustibles de la flota de PDVSA, se habían plegado al sabotaje, dejando al país entero sin combustibles y sin la posibilidad de exportar petróleo. 

La estrategia de la Gente del Petróleo era bloquear nuestros puertos y terminales, fondeando las embarcaciones al frente de ellos y emitiendo alertas desde la propia gerencia de Comercio y Suministro de PDVSA, plegada completamente al Sabotaje, para que ningún buque petrolero tocara costas venezolanas; así, la producción petrolera, imposibilitada de ser exportada, llenó hasta el tope nuestros patios de tanques de almacenamiento, por lo que la producción de petróleo tuvo que detenerse paulatinamente, afectando, a su vez, la producción de gas asociada al mismo. 

Al fondear los buques de cabotaje de combustibles, es decir, aquellos encargados de llevar el combustible a los distintos puntos de distribución del país, paralizar y sabotear las refinerías –en especial el Complejo Refinador de Paraguaná–, el objetivo de los golpistas era dejar al país sin combustibles, provocar el caos y llevar al pueblo al borde de la desesperación, colapsando y paralizando todo el territorio nacional.

Era la “estrategia perfecta” de la Gente del Petróleo, la gerencia antinacional y profundamente transnacionalizada que actuó de manera artera, faltando a sus responsabilidades y violando la ley; sabotearon PDVSA y toda la industria petrolera, en un acto motivado políticamente, en defensa de la Apertura Petrolera y abiertamente en contra de la Constitución y de la recién promulgada Ley Orgánica de Hidrocarburos.

Las transnacionales petroleras, a través de la alta gerencia de PDVSA y las fuerzas más reaccionarias y retrógradas del país, arremetieron en contra de PDVSA, destrozaron la empresa de todos los venezolanos, para colapsar nuestra economía, clavando un puñal al corazón de la patria –como diría Chávez–, siendo la continuación del Golpe de Estado de abril de 2002 y del proceso de desestabilización y violencia impulsado desde los sectores de la oposición.

Durante todo ese mes de diciembre, la Gente del Petróleo y las fuerzas golpistas, desplegaron toda su violencia en contra de PDVSA y el país. Los medios de comunicación y las grandes agencias internacionales, pronosticaban la “caída inminente “ del presidente Chávez.

Nosotros conformamos, bajo la dirección del presidente Chávez, –yo era ministro de Petróleo y Alí Rodríguez presidente de PDVSA– el Grupo Colina, la dirección política de la batalla por el rescate de PDVSA, constituido por el presidente Chávez ante la inminencia del Sabotaje; ya estábamos desplegados en todas las áreas petroleras, donde nuestros trabajadores y gerentes patriotas daban una batalla en cada área e instalación petrolera, por su rescate y recuperación. 

La situación era extremadamente complicada. Nosotros teníamos que atender el frente internacional de la OPEP, para explicar lo que sucedía en el país. El presidente Chávez defendía la integridad y soberanía de nuestro país ante cualquier aventura intervencionista, al mismo tiempo que estábamos conduciendo y dirigiendo la batalla de los gerentes y trabajadores en todas las áreas. El Pueblo y la Fuerzas Armadas, se movilizaron masivamente en apoyo a Chávez y PDVSA, en lo que se convirtió en una batalla popular, donde los humildes, tal como hicieron el 13 de abril, se lanzó a la calle en apoyo a Chávez, en defensa de la Constitución y, por primera vez en nuestra historia, en defensa del petróleo –su petróleo– y de PDVSA, la que, a partir de estos eventos, sería la PDVSA del Pueblo.

Un elemento fundamental para derrotar al Sabotaje, era desbloquear nuestras costas, recuperar nuestras naves que estaban en manos de los golpistas. En el gobierno se planteó una fuerte discusión, pues en su seno, y entre los factores políticos que hacía vida en la Asamblea Nacional, existía una fuerte tendencia a negociar, a que el presidente Chávez cediera ante la Gente del Petróleo, que nos destituyeran ade la dirección del sector petrolero y se modificara la Ley Orgánica de Hidrocarburos. Chávez no aceptó. Esta sería una batalla popular, revolucionaria, impostergable, donde no podíamos ceder ante las presiones de las transnacionales y de la extrema derecha. No teníamos otra opción: o le hacíamos frente al sabotaje y ganábamos  o sucumbir a la presión transnacional, entregar el petróleo y el poder del Pueblo.

El presidente Chávez  dirigió  esta batalla y sabía que sólo podía contar con nosotros, la dirección petrolera, nuestros gerentes y trabajadores, así como con el pueblo y los militares patriotas. Era el espíritu y la motivación del 13 de abril, con el pueblo, los trabajadores y el máximo de nivel de conciencia revolucionaria, los que darían la batalla por PDVSA y la revolución Bolivariana.

Nosotros habíamos activado un proceso de reclutamiento, en la Comandancia de la Armada ubicada en Paraguaná, donde se captaron oficiales y marineros, las tripulaciones, para tomar los buques petroleros fondeados y saboteados por la Gente del Petróleo. Era una operación cívico-militar.

Ese 26 de diciembre estaba en el despacho del presidente Chávez en Miraflores, desde donde despachábamos y atendíamos todos los detalles de la batalla. Estábamos almorzando juntos y sabíamos que ese día se desarrollaba la operación de rescate del Pilín León, embarcación que, por cierto, la oposición convirtió en su buque insignia y símbolo del Sabotaje, glorificando, desde sus medios de comunicación, la actuación criminal e ilegal de sus tripulantes.

Inmediatamente se anunció en la televisora Globovisión, que el buque Pilín León había sido tomado por el gobierno y que una tripulación “sin experiencia”, al tratar de cruzarlo para dirigirlo a Bajo Grande, chocaría en contra del Puente sobre el Lago de Maracaibo.

Nosotros sabíamos que no era así, pues el Capitán Carlos López Peña, quien había tomado el control de la nave, contaba con  muchísima experiencia. Jubilado de la industria petrolera, el Capitán López Peña, tenía para mí el aval de ser hermano de un destacado combatiente de las FALN, compañero de armas de mi padre, muy amigo de la casa, al que llamaban, el “gordo” López Peña.

El presidente, en actitud de combate, emocionado, me dice que “ vamos a abordar el buque”, nos trasladamos de inmediato a Maracaibo y de allí, en helicóptero, hacia el terminal de Bajo Grande”. Íbamos solo nosotros y los oficiales militares encargados de  la custodia del Comandante Chávez. 

Desde el aire observaba las interminables colas de todo tipo de vehículos esperando para surtir gasolina; había mucha gente en la calle, se sabía que el presidente estaba llegando. Se iban aproximando al punto de aterrizaje cientos de venezolanos, portando la bandera nacional. Tan pronto aterrizamos al terminal, el presidente dio unas primeras declaraciones; la algarabía y emoción de los presentes era tremenda. 

Abordamos la lancha que nos conducirá al Pilin León, ya perfectamente atracado en Bajo Grande. El Presidente, con su chaleco salvavidas, conversaba con el piloto de la lancha; estuvimos todo el trayecto escuchando los pormenores de la batalla en el Lago y de cómo los privados –los llamados “lancheros”– se plegaron al sabotaje y habían paralizado las lanchas, remolcadores, gabarras; íbamos identificando las vulnerabilidades de PDVSA. 

Cuando llegamos al buque, me encontré con el capitán Gustavo Pérez Issa, oficial del 4 de febrero, jefe de PCP –gerencia de Prevención y Control de Pérdidas de la industria– quien había coordinado la operación. Nos tomamos una foto con el buque a nuestras espalda. Estaba un fotógrafo del diario Panorama –toda una institución en el Zulia–, que hizo las imágenes exclusivas. 

Cuando llegamos al buque, saludamos a todos los oficiales y su tripulación. Le presenté al presidente Chávez al Capitán López Peña y le expliqué quién era, el presidente estaba muy agradecido por su decisiva acción, igual saludamos uno a uno a los integrantes de la tripulación y marinos presentes, la mayoría de ellos habían dejado sus trabajos para participar del rescate del buque. Este gesto de conciencia y sentimiento patriota, se extendía a todo el país, los jubilados, contratados y voluntarios de cada rincón se presentaron en PDVSA, y junto a nuestros gerentes y trabajadores, iniciamos el rescate y recuperación de nuestra empresa saboteada, PDVSA.

El presidente Chávez saludó y habló por teléfono con los familiares de cada uno de los miembros de la tripulación que estaban allí. En la foto que acompaña este artículo, se puede apreciar la alegría de los presentes ese día junto al Comandante Chávez.

El rescate del Pilín León fue el inicio de la derrota del Sabotaje Petrolero, un hecho, sin duda alguna, heroico y revolucionario, que nos permitió recuperar nuestra industria petrolera, recuperar las pérdidas de más de 14 mil millones de dólares que provocó la Gente del Petróleo, y a partir de allí, nació la Nueva PDVSA, la PDVSA del Pueblo.

En los meses siguientes, junto a nuestros gerentes y trabajadores, fuimos recuperando nuestras capacidades operativas, nuestra producción de petróleo pasó de 23 mil barriles día en enero, a 3 millones de barriles día al mes de abril; pudimos restablecer la producción de gas, la plena operatividad de nuestras refinerías y las exportaciones petroleras.

El presidente Chávez no cedió a las presiones de negociar nuestro petróleo y leyes, recuperamos nuestra industria y la pusimos al servicio del pueblo y de todo el país. Allí nació la Nueva PDVSA , la Roja Rojita, que se convirtió en la nave insignia de la revolución Bolivariana y cuyos hombres y mujeres, a todos los niveles, entregaron lo mejor de sí en el esfuerzo de colocar el petróleo al servicio del pueblo, de crear y conducir las Misiones y Grandes Misiones, de captar y disponer la renta petrolera, no sólo para saldar la deuda social con el pueblo de Venezuela, sino para recuperar nuestra economía y convertirla en un efectivo instrumento de liberación del pueblo y superación del modelo rentista petrolero, en la construcción del Vivir Bien del Pueblo y del socialismo.

A 20 años de estos sucesos, vaya mi reconocimiento permanente a los trabajadores, hombres y mujeres, gerentes, jubilados, voluntarios y efectivos militares que dieron esta batalla por la soberanía y rescataron el petróleo para ponerlo al servicio del pueblo.

Pero debo decir que, a 20 años de esta gesta heroica, no tenemos nada que celebrar. El gobierno actual, los mismos que presionaban a Chávez a que cediera a las trasnacionales en aquellos momentos aciagos, hoy día han entregado el petróleo y el manejo de su producción y exportación al interés transnacional, aceptan las condiciones impuestas por gobierno extranjeros, por encima de nuestra Constitución y leyes. Hoy día nuestra empresa nacional. PDVSA, se encuentra en ruinas, descuajada y vendida en secreto a los sectores económicos que sostienen al gobierno. 

Nuestra producción petrolera está en sus niveles mínimos históricos, 670 mil barriles diarios (incluidos 100 mil barriles dia de crudo irani), esto a pesar de los falsos juramentos y promesas del ministro Tareck El Aissami y el propio maduro. Nuestro sistema de refinación opera a solo 10% de sus capacidades, la producción de la gasolina y combustibles no abastece al mercado interno, lo que se encuentra se debe pagar en dólares a precios internacionales en un país petrolero azotado por la pobreza producto de un paquetazo económico neolibreal y de la entrega de nuestro petróleo.

Hoy día, a 20 años de estos sucesos, los trabajadores petroleros han sido perseguidos y presos, muchos de los héroes en la derrota del Sabotaje, quienes estuvimos al frente por la recuperación de PDVSA y en el impulso de la Plena Soberanía Petrolera estamos perseguidos, exiliados, vilipendiados; otros cientos están presos o se han visto obligados a abandonar nuestra querida PDVSA.

Desde el gobierno, el madurismo se empeña en reescribir la historia, falseando todo, ocultando los hechos, trucando fotos y borrando discursos, aunque NINGUNO de ellos estuvieron allí, tratan de erigirse en líderes de los trabajadores a la vez que los despojan de sus derechos y conquistas, mientras entregan el petróleo a las transnacionales y sus propios grupos económicos. 

El madurismo trata, desesperadamente y con saña, de borrar a Chávez y a los que estuvimos a su lado, negando el papel extraordinario que tuvimos los trabajadores petroleros y la nueva PDVSA, la Roja Rojita, en las conquistas económicas y sociales de la revolución Bolivariana, en la conquista de la Plena Soberanía Petrolera, base fundamental del Plan de la Patria y sus objetivos históricos. Justamente por ello el gobierno ha arremetido en contra de PDVSA y de todos nosotros.

Hoy, luego de 20 años del rescate del Pilín León, no tenemos nada que celebrar, al contrario, tenemos muchas cosas por las cuales luchar. Liberar a nuestro país de esta tiranía que nos ha arrebatado la patria, que ha despojado a los trabajadores y al pueblo de sus derechos y conquistas fundamentales. 

Hoy día es nuestro deber, tal como hicimos junto a los trabajadores petroleros en aquellos momentos de definiciones, luchar junto al pueblo y los trabajadores para volver al camino de Chávez y su programa de gobierno traicionado por el madurismo es necesario volver al Plan de la Patria, luchar por la recuperación de nuestra Plena Soberanía Petrolera, para poner el petróleo al servicio del Pueblo y solo entonces podemos recuperar nuestro país, uno que sea para todos.