Retomando la idea expuesta por Valderrama en su último artículo “Chávez un gigante que quieren convertir en enano” https://www.aporrea.org/imprime/a297263.html quisiéramos insistir en un hecho, pasado por alto, que tiene que ver con la importancia de la aparición de Chávez como el renovador de la carga moral (la fuerza moral) o del significado existencial que lleva dentro la idea del socialismo, para nosotros y para el mundo de hoy.
Sin la irrupción de Chávez a la política en Venezuela, ni Maduro ni nadie de los que ahora lo usan como estandarte (solo como estandarte) estuvieran ahora hablando de socialismo. En 1992 la llamada izquierda venezolana estaba sufriendo una gran crisis de “identidad”, por así decirlo así, una verdadera crisis política. Los partidos radicales estaban descifrando la caída del muro de Berlín e interpretando su presagio, como el signo del fin de una “era romántica” para los comunistas. Unos se fueron al otro extremo, junto a los delatores, otros se hicieron adecos, unos pocos se replegaron en sus convicciones. Más allá atrás quedaron los que después de la “pacificación” optaron por el reformismo, se hicieron socialdemócratas, como el MAS, Liga Socialista, Vanguardia Socialista, Partido Comunista, Causa R, PPT, asimilados de lleno al sistema electoral burgués, a la “democracia liberal burguesa”, fraccionando el pensamiento revolucionario en distintos tipos de discursos demagógicos, incorporados de lleno al sistema buscando prebendas. Concluida la Guerra Fría, en 1992 se hablaba mucho del fin de la historia, la tesis de Francis Fukuyama, un asesor de la Casa Blanca, , indicando que con la democracia liberal terminaría la historia de la humanidad: ¡el fatalismo capitalista! hecho ciencia. No es casual que el gobierno de Maduro esté lleno ahora de fatalismo, y de estos fatalistas.
Ese año de 1992 entra Chávez en escena para que más tarde fundara el socialismo bolivariano, convertido desde el 2009 en bolivariano-marxista-leninista-antiimperialista. Todos aquellos que fueron incapaces por sí solos de adelantar y liderar un movimiento de cambio inspirado en la rebelión popular se adhirieron a Chávez, cada cual ofreciendo lo que tenía, algunos socialistas, pero la mayoría ya habían renunciado al socialismo y se hicieron los locos, y otros que, claramente nunca lo fueron. Tuvieron que aprender con él a volver a incluir, o a incluir en sus discursos, el concepto o la simple palabra socialismo. Sin Chávez, ninguno de los que ahora actúan en su nombre estuvieran hablando hoy de socialismo, por más que ostenten de su “linaje revolucionario”, de sus batallas a piedras y molotov de los jueves en la UCV, o de que se formaron en la militancia de partidos socialistas (Maduro, los Rodríguez: Liga Socialista; Jesús Farías: Partido Comunista; el difunto Darío Vivas: el MAS, Aristóbulo: PPT; Elías Jaua: Bandera Roja, Tarex William: PRV, etc., todos son o fueron partidos asimilados a la democracia burguesa; con sus dignas excepciones particulares, fueron hervideros de oportunistas al estilo adeco copeyano; de socialismo solo les quedó lo que hay impreso en sus nombres, y algunos recuerdos).
Se montaron en el barco de la historia con la intención de pescar en río revuelto y se encontraron de frente con Chávez. Y Chávez los sacó del “encantamiento liberal” que llevaron consigo con el cuento «del fin de la historia” y toda esa paja fatalista, ahora lo sabemos. Pero no por que quedara algo vivo de sus convicciones (por una especie de desengaño), sino por aprovechados solapados, porque vieron en el comandante una oportunidad de ascender al poder y socialmente.
Un ejemplo de esto fue el caracazo. El 27, 28, 29 de febrero de 1989 salió un pueblo a la calle a vaciar las tiendas y las carnicerías, arrecho, y ninguno de estos seudo líderes fue capaz de leer ahí una señal revolucionaria, de lucha clasista o algo parecido. La mayoría se chorreó, y saltaron de un solo golpe a la otra acera, la del capitalismo. Se hicieron publicistas, economistas liberales y analistas del entorno, empresarios (o “emprendedores”) arropados por las faldas de sus familias de clase media, otros simplemente quedaron perplejos y tiesos sin saber explicar lo que ocurrió esa semana de estallido social. De los que años después condenaron a Ítalo Del Valle Alliegro como asesino (ministro de la defensa aquel año), hay quienes en ese momento lo aplaudieron, muertos de miedo, a él y a CAP, y ahora se hacen los justicieros denunciando demasiado tarde aquellos asesinatos. Lo bueno de ahora es que todo se sabe, ¡todo está documentado! para los que pierden la memoria, como en “El día de la marmota”.
A Chávez lo traicionaron siempre, y no fue que él no lo supiera, es que no pudo hacer nada con ellos, que mentían como adolescentes, como Jesse Chacón con su fábrica de tomates enlatados sin tomates, o Elías Jaua y las confiscaciones de tierras, o las estadísticas de Érica Farías, o aquellas plantas de la Gaviota con latas y sin sardinas o viceversa, o el desastre de Diosdado en Miranda: ¡eso era lo que tenía Chávez!, ¡con ellos contaba! (¿Iba a viajar a Marte para buscar verdaderos revolucionarios?), y con la promesa de que sus fallas no se repetirían otra vez. Chávez sabía lo que pasaba, pero estuvo más solo que acompañado, muy pocos creían que el socialismo fuera posible, o mejor dicho, en ese momento ninguno de ellos quería que el socialismo fuera posible, y así actuaron, con total indiferencia, resentidos del poder y de la fuerza de Chávez… Para que se reniegue tanto ahora del chavismo, el que critica y trabaja, y del socialismo, Maduro y los maduristas tuvieron que acumular en todos estos años, mucho resentimiento en su contra. Nadie puede hacer las cosas bien porque está loco o va preso, es acusado de pajúo o de traidor, lo importante es la lealtad al jefe, así sea Maduro.
Sin Chávez el madurismo no existiría hoy, pero en un supuesto negado que sí, sin el pensamiento de Chávez el madurismo fuera otro partido más del montón, dentro de la basura socialdemócrata, pero está negado, ese supuesto no existe; sin Chávez no hay Maduro que valga. Todo lo que queda de ética y principios socialista dentro de las normas de PSUV, y viva en su militancia; el Plan de la Patria y la presencia de la palabra socialismo en los discursos hueros de los ministros y funcionarios, se lo debe el madurismo a Chávez. Maduro intentó escribir algo inteligente sobre una versión del viejo “Libro azul” de Chávez, y lo más que pudo fue descalificar a Marx y contradecir al Chávez marxista, como para dárselas de “original”.
Lo único que sostiene hoy al madurismo es la demagogia y el discurso huero del socialismo, la astucia del publicista comercial; adornar todo con la palabra socialista para alardear frente al mundo socialista dentro del capitalismo y marear a los chavistas adormilados, que son el asiento de su poder.
Sin Chávez solo queda una pequeña tiranía tropical, puesta a la venta al mejor postor, una mecha apagada, fuego fatuo.
Es justo decir ahora que ¡Chávez es socialismo! y que Maduro representa todo lo contrario, aunque todavía viva de su renta política.
La desesperanza, esa roca inmensa, esa densa niebla que paraliza a los pueblos, se ha instalado en amplios sectores del país como producto del complejo mecanismo de dominación y control social impuesto por el gobierno sobre toda la sociedad, para garantizar así su permanencia en el poder, al lograr que la población y los factores políticos que pueden generar un cambio se resignen a este desastre.
El madurismo ha logrado desmovilizar al pueblo venezolano, erradicar el concepto de democracia participativa y protagónica y eliminar de raíz el impulso de los movimientos políticos y sociales estimulados por el presidente Chávez que surgieron durante el periodo de la Revolución Bolivariana, como las Misiones sociales, las comunas, el movimiento obrero… con los que se fue consolidando el Poder Popular.
Cumplió este gobierno, con eficacia inusitada, cada una de las condiciones principales para pasar del Plan de la Patria a la barbarie: mató el impulso revolucionario, desmanteló a las organizaciones populares, golpeó con fuerza la espiritualidad del pueblo, y redujo sus esperanzas a una carrera desesperada por la supervivencia, en busca de comida, medicamentos, gasolina, gas, a la espera de que llegue la luz o el agua, sin posibilidades de transporte, sin desplazarse o comunicarse.
Una vez desmovilizado el pueblo, con el miedo instalado y el “sálvese quien pueda”, lo demás vino por añadidura: la destrucción de PDVSA, la entrega del petróleo, del gas, del oro, la destrucción del ambiente, la eliminación del Bolívar, la dolarización de la economía, los salarios de miseria, la eliminación de las conquistas obreras, laborales, la destrucción del trabajo, la imposición con violencia de un paquete económico de choque, convirtiendo a Venezuela en un país desgarrado del que se han ido más de 5 millones de jóvenes, un país de supervivencia que se entrega al mejor postor, donde todo se compra, con una chocante desigualdad, donde inmensas mayorías hambreadas y harapientas sobreviven frente a una exquisita minoría que vive de “rumba en rumba” en el ahora selecto hotel Humboldt, en restaurantes y discotecas de Las Mercedes o disfrutando de los “Bodegones”. Ahora el país se divide en dos categorías: los que tienen dólares y el resto.
No hizo falta un pinochet, ni una invasión extranjera para alcanzar los objetivos plasmados en el decreto de Carmona del 12 de abril de 2002: “inaplicar” la Constitución Bolivariana y sus leyes para así desmantelar las Instituciones que nacieron bajo su amparo. Ahora el petróleo se subasta al mejor postor, vuelven las transnacionales, “en secreto”, se lo llevarán todo, será el peor saqueo de nuestra historia.
Chávez quedó para las camisetas o los folletos, para los videos editados de VTV o buscar votos para un PSUV desmantelado y sin alma. Una gran operación de manipulación sigue manteniendo al chavismo paralizado, silencioso, subordinado al madurismo, tal vez hasta que se den cuenta que el agua está hirviendo pero entonces ya será demasiado tarde.
El toro jalado con un aro en la nariz.
Siempre me ha llamado la atención cómo un toro, un buey, grande, poderoso, puede ser dominado, jalado simplemente por una cuerda atada a un aro sujetado a su nariz y así avanzar mansamente a donde lo conduzcan.
Pienso entonces en el Chavismo que apoya a maduro, en los ex ministros de Chávez que aún están en el gobierno, en el Poder Popular, en el PSUV, en las Fuerzas Armadas Bolivarianas y no deja de sorprenderme cómo los han conducido mansamente, con una palmadita eventual o un cuerazo, a convalidar esta situación del país, la cual es a todas luces intolerable y violatoria de todos los derechos y garantías consagrados en la Constitución y las leyes, y me pregunto ¿cómo han podido participar en la destrucción de la obra de la Revolución Bolivariana, del país todo y someter a nuestro pueblo a esta tragedia?
¿Qué valores, qué intereses han prevalecido por encima de los valores e intereses colectivos del pueblo, del país?
Sobre todo en el ámbito militar, donde el presidente Chávez logró sembrar la doctrina Bolivariana, habría que preguntarse, más allá de los discursos y desfiles: ¿dónde quedó la llama de Bolívar?, ¿dónde quedaron las razones sagradas para luchar?, ¿dónde quedó Chavez?, ¿en verdad creen que las armas de la República defienden las garantías sociales?
¿Cómo es posible que el madurismo, este grupo de irresponsables y entreguistas, se impongan sobre todo un país, destruyéndolo?
Se imponen por la violencia, por el miedo, porque están sostenidos por las armas del ejército Bolivariano. A los oficiales Bolivarianos los mantienen preparándose para repeler una invasión que no habrá, para una guerra que no existe, en desfiles y actos, manejando empresas del Estado de las que no tienen idea, firmando cualquier barbaridad, reprimiendo obreros y dando la cara por los políticos del gobierno. Guardando silencio, desmovilizados, desmoralizados.
Todos sabemos que ni el actual gobierno, ni maduro, ni nadie de su entorno, sería capaz de ganar ninguna elección de nada, todos sabemos que este gobierno es el más impopular de la historia, que maduro y su entorno son rechazados por la inmensa mayoría del país.
Y el madurismo también lo sabe, por eso actúan como una dictadura: violan permanentemente la Constitución, “inaplican” las leyes de la República, actúan en silencio.
Persiguen, reprimen, encarcelan, torturan, exilian, matan. Compran conciencias, se reparten el país, sus recursos naturales, sus empresas, expolian el patrimonio de todos los venezolanos.
Utilizan el hambre del pueblo para manipularlo con una caja de la vergüenza, con unos bonos que no valen nada, con la figura de Chávez.
Han construido una poderosa maquinaria de propaganda que es capaz de transformar mentiras en verdades, rotundos fracasos en victorias, crean una realidad que no existe, una guerra que no es tal, un misil que no aparece, un bloqueo que permite tener Bodegones abarrotados. Es una maquinaria de crear excusas, instigar al odio, a la intolerancia, a la persecución, a los linchamientos morales, para que nadie piense, que nadie levante la mirada, que nadie diga nada.
Los dirigentes políticos y sociales, los ministros que estuvimos con el gobierno del Comandante Chávez, estamos exiliados y perseguidos, presos o execrados. Somos el enemigo número uno de este gobierno.
El resto está allí, en silencio, en un cargo público, un ministerio, cualquier empresa, una embajada, un público de aplauso fácil, esperando que pase cualquier cosa que no va a pasar, siguen deslizándose al abismo sin darse cuenta.
Más allá del Chavismo.
Los sectores políticos y sociales que no comparten ni los postulados ni las propuestas del Chavismo –y no hablo del madurismo, hablo del Chavismo originario cuyas propuestas están contenidas en el Plan de la Patria–, también han sido víctimas de la desmovilización y manipulación, solo que esta vez fue de parte de las élites políticas que dicen representarlos.
La oposición ha sido pasto de la intolerancia y el odio, fueron conducidos de manera insensata a una violenta confrontación con el gobierno entre 2014-2017, y esa confrontación fue la excusa perfecta para reprimir con violencia. La dirigencia que incitó a la violencia se mantuvo a buen resguardo, abandonaron a los suyos en la calle mientras negociaban con el madurismo, pactaron siempre de espaldas a los suyos.
La oposición ha estado secuestrada por una élite político-social, intolerante, antinacional, subordinada a intereses extranjeros, pidiendo a gritos una invasión norteamericana, colombiana, brasileña o de donde sea, con tal de tomar ellos el poder. Esta postura, repudiable e irresponsable, es una muestra de la degradación de estos sectores políticos. No tienen nada que ofrecer y jamás serán aceptados por las Fuerzas Armadas Bolivarianas, celosas como son de la soberanía e independencia.
Entonces, ¿qué hacer?
Lo primero es dejar de un lado la desesperanza, el pesimismo, el individualismo, dejar de pensar que “otros” harán lo que nos corresponde hacer a nosotros mismos.
Buena parte del ambiente pesimista existente en el país, deriva del hecho de que la gente espera una conducta distinta de la actual dirigencia política –sea del madurismo o de la oposición tradicional–, el ciudadano espera que la actual dirigencia política haga algo que no van a hacer. Es el síndrome de la persona abusada que no reacciona y espera que el abusador no siga haciéndolo o quien espera que un alcohólico o una persona adicta a las drogas deje la adicción de la noche a la mañana. No sucederá si no hacemos nada para lograrlo.
Las élites políticas no harán nada para cambiar la actual situación. Para ellos se ha convertido en su forma de vida el conflicto permanente, la confrontación y el acuerdo. Cada sector maneja y recibe suficientes recursos y apoyos, viven de ellos y por lo tanto su objetivo es que la situación del país siga igual.
Las grandes mayorías del país, más allá del madurismo y de la oposición tradicional, tienen que desechar las ilusiones, dejar atrás al viejo liderazgo fracasado, necesitamos construir una agenda propia, capaz de aglutinar a los sectores patriotas, nacionalistas y bolivarianos y acompañar al pueblo, a todo el país en una agenda propia, que debe concentrarse en luchar por los derechos de todos y convocar al país para lograr una salida constitucional y revolucionaria a este desastre.
El gobierno tiene que salir, puede ser revocado constitucionalmente. Nosotros hablamos desde el campo Bolivariano, Chavista, pero tenemos que ser capaces de construir una agenda que pueda aglutinar a todas los sectores políticos y sociales del país en torno a los objetivos históricos plasmados en el Plan de la Patria, el original.
Ninguna fuerza por sí sola, ninguna individualidad, será capaz de hacer frente a los tremendos desafíos que tenemos: restablecer las bases políticas y jurídicas para iniciar la reconstrucción de la Patria.
De allí la necesidad de una Junta Patriótica de Gobierno, la salida más constitucional de todas, capaz de restablecer la Constitución y leyes de la República, reconstruir las instituciones y devolver la soberanía al pueblo para que decida su propio futuro.
Nosotros creemos que solo volviendo al camino de Chávez saldremos de este abismo. Reivindicamos los objetivos históricos plasmados en el Plan de la Patria, la Plena Soberanía Petrolera y el vivir bien del pueblo venezolano como aspiraciones supremas. Creemos que solo en el socialismo, nuestro socialismo, se pueden resolver los graves problemas provocados por este bandazo del capitalismo más atrasado y ramplón del gobierno de maduro, el cual ha fracasado “en toda la línea”, provocando un grave daño al país, en nuestra instituciones y en las posibilidades de encaminarnos a desarrollar nuestro propio modelo para el siglo XXI.
Hay que sacudirse la desesperanza, ese sentimiento lleva a que nos conformemos con este desastre, al “por lo menos” del madurismo, a la entrega de la patria. Vamos al rescate de la Esperanza Patriótica, un nuevo impulso, un nuevo liderazgo para poder salir de este abismo, de la noche más oscura de nuestra historia.
Oil prices rebounded in the second week of November, driven by a surprising announcement last Monday, November 9, made by the pharmaceutical company Pfizer, regarding the results of the trials that show a 90% effectiveness in the vaccine against COVID-19, as well as the possibility that, by the end of this year, it will be available for application.
The announcement affected the Brent and WTI markers, which rebounded 8% and 9% to trade at 43.11 and 40.29 dollars per barrel, respectively, during the week, their highest values since the beginning of September when prices marked a decline as a result of the relaxation of the OPEC+ cuts that took effect in August.
OIL PRICE BEHAVIOR (October – November 2020)
Source: Bloomberg data. Own elaboration.
During September and October, prices showed a downward trend due to the increased supply of oil, the expansion and impact of COVID-19 in the U.S., as well as the magnitude of the «second wave» that has affected the large European economies.
At the end of October, the Brent and WTI indicators were down, at $38.97 and $36.81 per barrel respectively, their lowest values since June, after European countries announced new mobility restriction measures to mitigate the expansion of the «second wave» of COVID-19.
However, as of November, this trend has been reversed and the markers have traded higher, once again reaching values above $40 per barrel.
The factors that have driven this price recovery are linked to subjective elements, market perceptions that are very sensitive to announcements, or events that may foresee the recovery of the economy in an environment of permanent uncertainty due to the propagation of COVID-19, as well as the possible recovery of the economy and the world demand for oil.
Pfizer’s announcements created expectations about the beginning of the end of the pandemic and coincided with the preliminary results of the U.S. elections which, throughout the week indicated a win1 for the Democratic candidate Joe Biden, who has promised to return to the Paris agreement on Climate Change and prioritize the use of clean energy, supporting the recovery of prices in the face of the prospect of a reduction in oil production in the U.S.
However, the positive expectations in the market were dispelled by the more cautious opinions of health experts and market analysts, who see the availability of a vaccine against COVID-19, as only the beginning of a recovery process that will extend throughout the year 2021.
The International Energy Agency (IEA), highlighted in its November report2 that, despite the appearance of a vaccine at the end of this year, world oil demand will not recover in the short term, given the complexity of the situation created by the fall of the world economy throughout 2020. Likewise, OPEC, in its November MOMR, estimates that other factors besides the direct effects of the pandemic, such as debt and the exhaustion of fiscal and monetary stimuli, will further slow down the possibilities of a recovery in world oil demand.
Hence, after the markers reached last November 11, values of 44.83 and 42.59 dollars per barrel for the Brent and the WTI respectively, the highest prices since August, prices went down again, although they remained above the threshold of 40 dollars per barrel.
At the close of the European markets today, Friday 13th November3, the prices of Brent and WTI were quoted at 43.05 and 40.46 dollars a barrel respectively, a rise of 10.4% and 9.9% compared to the closing prices of October.
PRICE OF OIL (June-November 2020)
Source: Bloomberg data, prepared by the authors.
OPEC Basket
The OPEC Crude Oil Basket fell on November 2nd to $35.89 barrel4, a similar average to that of June, however, the Crude Oil Basket started the month of November with an upward trend. On November 12, it registered a value of 42.97 dollars per barrel5.
PRICE OF THE OPEP BASKET (October-November 2020)
Source: Organization of Petroleum Exporting Countries
PRODUCTION
World oil production for October was 86.04 million barrels per day, an increase of 0.6% – 500 thousand barrels per day -, compared to September, according to data from secondary sources published in OPEC’s MORM6 in November, and an additional 2.37 million barrels per day compared to the end of July, an increase corresponding to 2.8%.
The production of the OPEC+ countries participating in the cutbacks agreements, for October was 37.17 million barrels of oil per day, 43.2% of world production.
WORLD PRODUCTION AND OPEP+ (January – October 2020)
Source: Own elaboration with data from the OPEC Monthly Oil Market Report, November 2020, and S&P Global Platts.
OPEC
According to the information published in the OPEC MOMR of November 11, production from members corresponding to October, was 24,386 million barrels per day, an increase of 1.3% for September, which represents 322 thousand barrels per day of oil. This was due to the increase of 494 thousand barrels per day in the joint production of Libya, Iraq and Nigeria. On the other hand, the UAE, Angola and Venezuela combined, decreased their production by 153 thousand barrels per day.
OPEC countries subscribing to the OPEC DoC+ agreement
The OPEC-10 group, the OPEC countries that apply cuts in their production quota: Algeria, Angola, Congo, Equatorial Guinea, Gabon, Iraq, Kuwait, Nigeria, Saudi Arabia, produced 21.67 million barrels of oil per day in October, representing 58.3% of the OPEC+ group’s production. The OPEC-10 production cut, in the tenth month of the year, was 5,013 million barrels of oil per day, complying with 103% of the cut agreement agreed in OPEC+.
PRODUCTION RANKING OPEP COUNTRIES (October 2020)
Source: Own elaboration with data from secondary sources OPEC MORM, November 2020.
Saudi Arabia, with a production of 8.956 million barrels of oil per day, maintained the same level as the previous month, representing 36.7% of OPEC production, 41% of OPEC-10 production and 24.1% of OPEC+ production. Meanwhile, the Persian Gulf monarchies and Iraq had a joint production of 17,518 million barrels of oil per day, representing 80.8% of OPEC production and 47.1% of OPEC+.
In the case of the UAE, its October production was 2,441 million barrels of oil per day, meeting 126% of its cutback commitment, adding 149 thousand barrels to its cutback quota as compensation. In September, it had also made an additional cut of 75 thousand barrels of oil per day.
OPEC countries exempted from production cuts
Iran, Libya and Venezuela are the OPEC countries that do not participate in OPEC+ production cuts. Among these three countries, 2,779 million barrels of oil per day are concentrated, of which Iranian production of 1,958 million barrels per day, represents 70.5%.
Iran
Since January 2020, Iran has stabilized its production, with 1,958 million barrels a day in October. Iran’s production has been affected by the sanctions imposed7, since August 2018, by the US government so that its production has fallen from 3.8 million barrels a day in July 2018, to the current values with a loss of 51%.
However, the U.S. election result could mean that the new democratic administration will resume the nuclear agreements with Iran, known as the Joint Comprehensive Action Plan8 (P5+1), signed9 by the Obama administration in July 2015, which revoked10 U.S. sanctions in January 2016. If this is the case, and the new US administration lifts the sanctions, Iranian production could quickly recover one million barrels a day. This already happened between the years 2016-2017, after the P5+1 nuclear agreement, which allowed for the lifting of the sanctions imposed by the US and Europe against Iran.
Venezuela
Venezuela, the country with the largest oil reserves in the world, continues to be immersed in serious management problems due to government intervention and the militarization of the national company PDVSA, which has caused the operational collapse of the oil industry, deeply affecting the production and refining of oil. As of October, OPEC reported a production level of only 367 thousand barrels per day of oil, a drop of 2,648 million barrels per day in seven years, equivalent to 87.8% with regards to its production of 3,015 million barrels per day in 2013.
Libya
The situation is completely different in Libya, where October production was 454 thousand barrels of oil per day, an increase of 299 thousand barrels per day, which represents a 190% increase over September production.
OIL PRODUCTION IN LIBYA (January 2020 – March 2021)
Source: Own elaboration with MORM OPEP data from November, NOC and Argus Media.
The agreement signed on September 11 of this year between the National Accord Government (NAG) based in Tripoli, the Libyan National Army, and the Eastern Parliament in Tobruk, together with the ceasefire12 announced by the parties in October, unblocked the oil fields and facilities. This allowed the National Oil and Gas Corporation of Libya (NOC) to resume activities and operations, especially in the Sharara13 field, the largest oil field in the country, which produces 300,000 barrels of oil per day.
From September 18 to October 31 of this year, when the unblocking of the oil fields and facilities began, Libya’s production increased by 350 thousand barrels of oil per day, an increase of 468% over the 80 thousand barrels produced in May, its lowest level for the year.
As of November 7, Libya’s production stands at 1,036 million barrels of oil per day, according to NOC14. The increase and stabilization of oil production in Libya took the market and OPEC+ ministers by surprise. Their strategy is to make production cuts more flexible in a market that continues to show signs of returning to the scenario of oversupply of oil, high inventories, and low demand, which was observed during the first half of 2020.
Non-OPEC countries
The nine non-OPEC producing countries that are signatories to the OPEC DoC+ agreement and participating in the production cuts are: Azerbaijan, Bahrain, Brunei, Kazakhstan, Malaysia, Oman, Russia, Sudan and Southern Sudan. They produced 12.78 million barrels of oil per day in October, 34.4% of OPEC+. The production cut of these non-OPEC countries was 2,635 million barrels of oil per day, meeting 93.7% of the OPEC+ quota.
PRODUCTION NON-OPEC COUNTRIES SIGNING THE OPEC+ DoC AGREEMENT (October 2020)
Source: Own elaboration with data from the Russian Ministry of Energy, the Azerbaijani Ministry of Energy and S&P Global Platts
RUSSIA
According to the data from the Russian Ministry of Energy15, for October, the oil production of this country increased by 50 thousand barrels a day for a total of 9.17 million barrels a day, which represents an overproduction of 170 thousand barrels a day regarding its quota, with 91% compliance with the OPEC+ cut.
The Russian information agency Interfax16, on Monday, November 3rd, notified in a meeting held between high executives of the oil companies of Russia and Minister Novak, that they had discussed future oil scenarios in which the Russian position of supporting the extension of the current production cuts up to three months would be ratified. This will be discussed in the next meeting of the OPEC+ JMMC, on November 17th.
On Tuesday, November 10, Russian President Vladimir Putin appointed Nikolai Shulginov17 as Minister of Energy, while former Minister Alexander Novak18, who led the complex oil market scenario during the COVID-19 crisis, was promoted to Prime Minister for the energy sector.
USA
Political parenthesis
Joe Biden’s recent election in the U.S. may modify the current Trump’s policy of focusing on the development of all fossil fuels and curb expectations of restoring the country’s oil production to pre-COVID levels, given the Democratic Party’s programmatic commitment to the Paris Agreement on Climate Change19 and the promise not to issue new permits for oil and gas exploitation on federal land, as well as the end of state subsidies for fossil fuels.
President-elect Joe Biden is expected to keep his promise20 to prioritize the development of clean energy, cease support and encouragement for oil and coal production, and the development of oil transportation infrastructure projects, which are questioned for their environmental impact, such as the Keystone XL pipeline.
There is an expectation in the oil sector that the new Democratic administration will be more prone to environmental controls and legislation, as opposed to the deregulation of the activity that characterized the Trump administration.
Nevertheless, last October, during his campaign in Pennsylvania, Biden stated21 that he will not regulate fracking, although he does plan to ban new permits for oil and gas drilling on federal land and offshore.
The president-elect announced, on October 28th, in his first position regarding energy policy, the figure of 400 billion dollars for the development of renewable energies.
On the other hand, the new administration is expected to be consistent with the stance the Democrats have taken throughout this year by repeatedly opposing in Congress the approval of federal resources to subsidize and support U.S. oil producers. They have defeated several attempts by the White House and the Secretary of the Treasury, Steve Mnuchin, since the beginning of the year, aimed at increasing the number of loans to small and medium-sized enterprises in the sector – established within the Economic Assistance, Relief and Security for the Coronavirus Act (CARES) – to refloat U.S. shale oil producers given the overwhelming debts of the sector, the economic non-viability of production, and the collapse of prices as a result of the fall in oil demand.
It will have to wait and confirm if the new administration, in a highly polarized political context and with the Congress under Republican control, will be able to save the U.S. oil sector, particularly independent shale oil producers, from bankruptcy. Also, whether the new Energy Department authorities will use funds to acquire U.S. oil production for the country’s strategic reserves as a way to subsidize the country’s oil production, as the Trump administration did earlier this year.
On the other hand, the concept of «energy independence» has been a banner and claim of all U.S. administrations since the Arab oil embargo of 1973, so it remains to be seen if the new Democratic administration succeeds in maintaining this strategic objective of the country with an energy policy based on the development of clean energy.
It is possible to verify that since the «Shale Boom» (the peak in the exploitation of shale oil,) which began in 2006 during the second mandate of Bush Jr. Not only did it not stop during the eight years of the Obama administration (2009-2016), but it had an increase of 3.5 million barrels per day and reached record levels, starting with 5.3 MMBD of crude oil to close at 8.8 MMBD, in 2016.
U.S. OIL PRODUCTION (2005-2020)
Source: Own elaboration with EIA data.
Paradoxically, it was during the Democratic administration of President Obama when the production of shale oil boomed, without the federal government issuing environmental regulations, despite the serious questions and indications of environmental damage caused by fracking.
Since Donald Trump took office as president in 2017, oil production increased by 4.2 million barrels per day, from 8.8 million barrels per day to 13 million barrels per day by February 2020, placing the US as the largest oil-producing country, above Russia and Saudi Arabia, an enviable strategic position. Giving it up will undoubtedly have its political and economic costs.
Energy policy will be one of President-elect Joe Biden’s challenges, and he is testing his leadership by having to decide between political-economic pragmatism and the voter’s programmatic platform that gave him a difficult victory in this difficult election.
Production
Oil production in the US, for the week of November 6, was 10.5 million barrels of oil per day, according to the EIA report22 of November 12, which represents a drop of 600 thousand barrels for the weeks of October 23 and 30, as a consequence of the passage of Hurricane Zeta that affected the production of 6.36 million barrels in the Gulf of Mexico between October 26 and November 4, according to information published by the Office of Safety and Environmental Compliance23.
According to the EIA, crude oil production in the country currently averages over 11.4 MMBD in 2020.
However, the same agency proposes a slight reduction in this amount for the second quarter of 2021 (about 11.2 MMBD), because the new drilling activity will not generate enough production to compensate for the decreases in existing wells.
The EIA, in an estimate that does not take into account the new energy policy with the Democratic win, expects drilling activity to increase in 2021, which will contribute to local crude oil production reaching 11.3 MMBD in the fourth quarter of 2021 (11.1 MMBD on average in 2021).
US Drilling Activity
Drilling activity in the US has shown a progressive increase since September 18, with the incorporation of 57 oil platforms, for a total of 236 drills as of November13, according to a report by Baker Hughes.24
According to the OPEC and Rystad Energy report, 457 shale wells started operations in October, adding activity in 35 more wells than those that started the previous month. On the other hand, 274 shale wells were drilled and 415 shale wells were completed, 12 and 2 less than the previous month, respectively.
There are 8 consecutive weeks where the operations in onshore fields add up to active oil platforms since the Lower-48 (the 48 states south of Canada) reactivated the activity in the closed wells in those oil fields, which prevented the US oil activity from falling below 10 MMBD and recovering to establish itself to 11 MMBD, a figure estimated as stable within the EIA projections.
Despite this recovery, the number of active drills is 448 units below the number of drills that were active in November 2019.
DRILLING ACTIVITY IN THE U.S. (March-October 2020)
Source: Baker Hughes
ECONOMY
USA
The political transition: from Trump to Biden
While awaiting the formality of certifying the remaining states to complete their respective counts, Joe Biden is the President of the United States for the new, four-year term beginning January 20, 2021.
This, although President Trump does not accept the results and claims to be the winner of the election, insisting that he was the subject of massive electoral fraud by the Democrats. With this assertion, he has filed lawsuits and refused to facilitate the transition in the White House.
President-elect Joe Biden and Vice President-elect Kamala Harris are challenged to manage the country’s economic recovery from the effects of COVID-19.
The United States is, so far, the most affected country in the world, with 10.6 million positive cases and 243,000 deaths, where the pandemic caused the fall of the US economy by 32.9% for the second quarter of the year and 14.7% unemployment25, figures not experienced since the times of the Great Depression (1929-1933).
The new administration will have to resolve these challenges in a highly polarized political environment and a president who refuses to accept his defeat and questions the US electoral and judicial systems, which has paralyzed timely decision-making and adds to the serious difficulty of a divided country to cope with a crisis of enormous dimensions like the current one.
Besides, in the absence of final results for the legislators, Biden may have to deal with a Congress that is highly polarized or controlled by a Republican Senate majority, so his room for maneuvering to implement his plans may be limited or demand significant political concessions.
On November 7, after the electoral projections were broadcast by various news networks in the country giving Biden the victory, through the web portal «Build back better,»26 the main lines of the policy of the new Democratic government were presented.
According to the information that can be collected from the site, there is talk of a program that places the focus on the pandemic as the primary step in solving the employment crisis. The plan focuses on measures such as raising the national minimum wage to $15 per hour, packages of assistance for businesses and small businesses, support for local governments to protect essential workers (teachers, firefighters, etc.), as well as more extensive unemployment insurance to protect those affected by closures during the pandemic, among others.
The markets’ reactions to Joe Biden’s arrival at the presidency were positive, both locally and internationally, due to the perception by economic agents that he would have a less conflictive administration than Trump.
End of the trade war?
Biden’s victory also presupposes that the US will return to respect for trade agreements and WTO rules, leaving behind the confrontational trade policies that have characterized the Trump administration.
An agreement with China that puts an end to the trade war between the two countries, as well as an end to the imposition of tariffs on European production, will pave the way for the recovery of the world economy.
The return to the Paris Agreement
Biden confirmed that under his mandate he will return to the Paris Agreement27, the global commitment reached in 2015 for the reduction of greenhouse gas emissions, from which Donald Trump had withdrawn the United States.
Within the same, it committed the United States to reduce greenhouse gases by up to 28% by 2025, respect to 2005 levels, which will mean a substantial change for Trump’s policy of stimulating the exploration and exploitation of hydrocarbons.
Some financial and industrial sectors have expressed concern that Biden could go further, because in February 2019, Democratic Representatives in Congress, Alexandria Ocasio-Cortez and Edward Markey, proposed an initiative called the «Green New Deal»,28 which sets forth a comprehensive plan to address climate change by aggressively reducing the use of fossil fuels in the country, as well as seeking to create new jobs in the renewable energy industries.
However, Biden has already expressed that he does not share this approach of his fellow party members. In return, he proposes29 a $2 trillion federal investment in research on environmental technologies over the next 10 years, with a view to a zero net emissions scenario by 2050, as established in the Paris Agreement. The investments coincide with his economic plan to create jobs in the manufacture of products with so-called «green energy.»
Other aspects of the new government’s environmental policy will include: maintaining the proposal (also handled by other developed countries) to eliminate fossil fuel subsidies, a carbon-free energy sector by 2035, modernizing US buildings and infrastructure, proposing zero-emission public transportation options by 2030 as well as incentives and tax credits for businesses, among others.
The nuclear agreement with Iran.
Reestablishing this agreement is a sensitive issue in US domestic politics, due to the powerful Israeli lobby and that of the Gulf monarchies in Washington. Given the Republican control over Congress, if the Biden administration reestablishes the P5+1 agreement, signed by the Obama administration in 2015 within the framework of the diplomatic agreements reached with the UN, this would mean lifting or relax the US sanctions against Iran. This would mean into a recovery of Iran’s oil production and a greater supply of oil on the market, which would force OPEC+ to review its strategy of cuts or redistribution of production quotas to include Libya and Iran.
COVID-19
To date, the pandemic has caused 53 million infections worldwide30 with 1.3 million deaths and 34 million recoveries. Although the largest containment measures have been announced in Europe, the United States31 remains the most affected country, currently with 10.6 million cases and 243,000 deaths. It is followed by India32 and Brazil33, with nine and six million infections, respectively. In France34, there are 1.9 million cases and 43,000 deaths.
On November 9, the American pharmaceutical company Pfizer35 announced that its experimental vaccine against COVID-19 is 90% effective according to the first data of its clinical trials. This is well above the 50% minimum required by the U.S. Food and Drug Administration (FDA) for the Coronavirus vaccine. According to the World Health Organization, there are currently 47 other vaccines against COVID-19 also in the process of clinical evaluation36.
Pfizer, together with the German research house BioNTech, confirms they have obtained successful results with the vaccine, without causing inconveniences during the trials with volunteers. This is the reason they hope to request authorization for its use at the end of this month.
Both companies have a $1.95 billion contract with the United States for the government to distribute 100 million doses of the vaccine before the end of the year. They also have supply agreements with the European Union (300 million doses), the United Kingdom, Canada, and Japan.
It remains to be established, given the limited doses available, what will be the criteria for its application. Presumably, priority will be given to vulnerable people and health personnel. Although Pfizer and BioNTech began producing it before the announcement to be ready once FDA authorizes them to market it, they are expected to produce 50 million doses this year, targeting 25 million people. By 2021, 1.3 billion doses of the vaccine are projected to be produced.
Other considerations about the Pfizer vaccine are that it is not yet known how long its effectiveness against infection lasts and that, for its use, it must be stored at approximately -75 degrees Celsius (50 degrees cooler than other vaccines), which poses a serious challenge for its distribution in the short term.
European Central Bank Forum
On November 11th and 12th, the European Central Bank (ECB) held its annual Forum on Central Banking, as an online event. It brought together central bank governors, academics, financial market representatives, among others, to exchange views on current policy issues and long-term issues.
This year’s theme was «Central banks in a changing world37«. The need for central banks to continuously adapt to dynamic national and international circumstances was discussed. Central issues for the ongoing review of the ECB’s monetary policy strategy were also discussed, including the consequences of recent trends in (de)globalization, the impact of COVID-19 on European and global economies, the macro-financial implications of climate change, and the challenges posed by low-interest rates. Other aspects of the strategy review were also addressed, such as the implementation of the ECB’s Price Stability Objective, monetary policy instruments, and communication.
Panel between the FED, ECB and BoE representatives
Within the framework of this event, a panel discussion was held between the president of the ECB, Christine Lagarde, the president of the United States Federal Reserve (FED), Jerome Powell, and the governor of the Bank of England (BoE), Andrew Bailey.
The three representatives shared their considerations on the economic situation in the context of the pandemic and the expectations for a recovery in the short term.
They agreed38 that the world economy is still going through a difficult time. Although the announcement of the Pfizer vaccine gave some positive perspective, there is uncertainty about the production and distribution of the vaccine. This week the stock markets reacted positively after the announcement by the US pharmaceutical company about the COVID-19 vaccine.
In this sense, the Eurozone will probably enter a recession again this quarter, so the ECB is considering a new stimulus package for December, probably through its emergency bond purchase program for the pandemic and through more favorable loans for the banking sector.
The president of the ECB also announced a project to launch a digital euro, as a complement to the cash issue. The results of the ECB’s consultations on the digital currency would be ready in early 2021 and the project may take between two and four years to materialize.
Lagarde added that he is aware that the Central Bank in China has already started its digital yuan project, but that in the case of the digital euro, it may take longer not only because of the technology involved, but also to comply with anti-money laundering and terrorism financing prevention rules.
DEMAND
The OPEC, in its November MOMR report, reviews the global oil demand downwards, estimating that the contraction will be even greater than that predicted in the October report, with an average of 90.01 million barrels per day by 2020, mainly due to the increase in COVID-19 cases worldwide that leads to the intensification of restrictive mobility measures in the main economies.
For its part, the EIA in its Short-Term Energy Outlook (STEO) report39 of November 11, estimates that oil consumption in October stood at 95.3 million barrels per day, and projects world demand at 92.9 million barrels per day, a decrease from its October estimates.
The IEA40 also reduced its forecasts for global consumption in 2020 to 91.3 million barrels per day.
As far as 2021 is concerned, the IEA considers that demand will not see a significant recovery until the end of that year, so they have lowered their estimates to 97.1 million barrels per day, as they anticipate that the results of possible vaccines against COVID-19 will be seen at the end of the year.
ANNUAL VARIATION IN DEMAND WORLD OF OIL (2019-2021)
Source: Own elaboration.
OECD Countries
Both OPEC and the IEA estimate that the demand reduction will be the result of low consumption in the countries belonging to the Organization for Economic Cooperation and Development (OECD), for the rest of 2020 and during 2021. This is mainly because of the measures announced in November by European countries (France, Germany and the United Kingdom), which decided to increase restrictions given the rapid spread of the pandemic, a decision that will directly affect regular fuel consumption.
The increase in demand will come from non-OECD countries. Both organizations (OPEC and IEA), agree that economic growth is higher than expected in China in this last period of 2020, due to industrial revival and control of the pandemic, and that this will continue in 2021, in addition to the growing expectations of India that will also favor the demand in this period.
USA
Refining activities in the US remain at the lowest levels of the last 5 years, with a reduction of between 13% and 17% in their activities since April, which continues in light of the advances of COVID-19. The low consumption of gasoline and distillates, as well as the reduction of exports, climate events and seasonal factors, have influenced a reduction in imports from this country.
U.S. REFINING ACTIVITY AVERAGE OF 4 WEEKS (2015 – November 2020)
Source: Energy Information Management.
US oil imports41, according to EIA data, as of October 30, registered 5 million barrels per day, similar to 1984 levels, and the lowest level in 2020.
IMPORT OF CRUDE OIL FROM THE U.S. AVERAGE OF 4 WEEKS (October 2020)
Source: Energy Information Management data. Own elaboration.
However, according to EIA’s weekly report, published on November 12, oil imports as of November 6 increased slightly to 5.3 million barrels per day.
CHINA
In a communiqué from the Ministry of Commerce, November 2nd, it was announced that China increased42 its quota of crude oil purchases from abroad by 20% for the private refining companies in the country known as «teapots,» which is equivalent to 823 thousand barrels per day. This happened after the data published by the General Administration of Customs of China showed a 15% inter-monthly fall43 in China’s oil imports in October, with a record 10,06 MMBD, due to an excess in the inventory of state refineries.
Thus, Chinese imports are again on the rise after the record levels reached by the country during the first half of the year, where millions of barrels of cheap oil were acquired to build up inventories in the country.
According to the IMF, the world’s second-largest economy is expected to grow by 1.9% by 2020. That would make China the only major economy to grow this year, also leading the increase in oil demand seen in Asia during the third quarter.
On the other hand, the Chinese refining sector continues to expand. On November 1st, a new distillation unit of 200 thousand barrels per day was inaugurated at the Zhejiang Petrochemical refinery. Additionally, the independent Shenghong Petrochemical Group refinery is building the largest crude oil distillation unit in China, which will begin operations in the fourth quarter of 2021 and will incorporate refining units with a capacity of 320 thousand barrels per day by 2022.
STORAGE
Crude oil inventories are above the average of the last five years, according to preliminary EIA data,44 storage in OECD countries and the US recorded, in the third quarter, 4,656 million barrels, 10.6% higher than the average recorded in 2019.
OECD Countries
According to OPEC’s MOMR, corresponding to November, commercial oil inventories in OECD countries are at 3,179 million barrels at the end of the third quarter, of which 1,539 million barrels correspond to crude oil and 1,639 million barrels to products. This storage level is 6.67% higher than the average for the last five years.
In the projections of the STEO report of EIA, it is estimated that commercial storage of the OECD will maintain the upward trend until 2021, with an increase of 2% over the levels of 2020.
For its part, the IEA believes that the low demand, resulting from the economic crisis generated by the second wave of the pandemic in Europe and the United States, will not change until the fourth quarter of 2021, so high inventory levels will continue.
In terms of days of coverage, OECD inventories, at the end of September, stood at 71.7 days. This is 9.4 days (13%) above the average for the last five years. In the regional context, Europe and Asia are 18.0 and 5.6 days above their averages for the last five years, respectively.
COMMERCIAL OIL INVENTORY OECD COUNTRIES (2018-2020)
Source: Monthly Oil Market Report, OPEC, October 2020
Current storage levels are 15% higher than those reported for the same period in 2019. The total OECD inventory is 4,731 million barrels, an increase of 5% from the high levels of the first quarter.
USA
According to the EIA’s forecasts, in its STEO45 report, the commercial storage of oil and products in the US will fall by the 4th quarter of 2020, to 1,419 million barrels, of which 472.8 million barrels is crude oil.
According to the same report, the average commercial oil and product storage for 2020 and 2021 will be 1,353 million and 1,315 million barrels, respectively, an increase of 16% and 14% over the average of the last 5 years.
Oil storage for 2020 and 2021 will be 472.8 and 466.4 million barrels respectively, an increase of 6% and 4.5%, compared to the average of the last 5 years.
As of November 12, commercial oil storage rose, according to the weekly report of the EIA, to 488,706 million barrels, although strategic reserves dropped to 638,706 million barrels.
According to a report by Argun Media, this downward adjustment of the strategic reserves is because the US oil companies, which since the beginning of the oil crisis had access to the storage spaces provided by the DOE for the surplus production until March 2021, have withdrawn 51 thousand barrels a day during the two weeks of November, a figure considerably lower than the period August-September, when 220 thousand barrels a day were withdrawn from these reserves.
COMMERCIAL OIL STORAGE AND U.S. COVERAGE DAYS
Source: U.S. Energy Information Administration
Concerning the days of coverage47, in the September-October period, the trend has been upwards, with 36.6 days on November 6, although in the second quarter the days of coverage had fallen, they are currently only 14% below the 42 days of coverage in August, which is an unprecedented figure, and 21% higher than the average for the last five years (29 days of coverage).
The inventory levels, with an upward trend, although they drained volumes, both on land and floating, in the third quarter, is a sign that after the relaxation of OPEC* cuts in August, the increase in production of some OECD countries. In Libya, the market is well supplied and will probably move towards a scenario of over-supply, with excess supply, especially since the expected recovery of the economy did not take place towards the fourth quarter of the year. On the contrary, given the expansion of COVID-19 in the United States and the impact of the «second wave» of the virus in the main economies of Europe, analysts and economic agencies now estimate that the recovery will continue throughout 2021, although the COVID-19 vaccine will arrive at the end of this year, either from Pfizer or from any of the other 47 alternatives that are under analysis by the WHO.
These elements that affect the market fundamentals, as well as the projections of OPEC, IEA and EIA, regarding a lower demand than expected in 2020 and 2021, must be carefully evaluated in the next OPEC+ ministerial meeting on November 30 and December 1, due to the new flexibility of the cuts that, according to the DoC48 agreements of last April, must come into effect as of January 2021.
VENEZUELA
The last report issued by OPEC registered that during October the production in the country, according to secondary sources, was 367 thousand barrels per day, a drop of 7% compared to September when, after an adjustment made by the Organization, the production was 392 thousand barrels per day.
PRODUCTION OPP COUNTRIES (2018- October 2020)
Source: OPEC November report data.
Even though Venezuela did not participate in the OPEC+ production cuts agreements, signed in April of this year, the country’s production has fallen from 730 million barrels a day in January, to current values, a loss of more than 360 thousand barrels a day, a drop of 50% in this period.
However, this year’s drop in production reflects the collapse of oil production experienced in the country since 2014, following successive political interventions and the militarization of the sector.
The national oil production has lost 2,648 million barrels of oil per day in 6 years, a drop of 87.82% in comparison with the 3,015 million barrels per day in 2013.
VENEZUELA’S OIL PRODUCTION (2013 – October 2020)
Source: OPEC MOMR data. Own elaboration
The collapse of Venezuela’s oil production has taken away from the country any influence on the international oil market and within OPEC. The country, which in 2008 occupied the 5th place as a producer in the ranking of the Organization, today has descended to the 10th place, only above Congo, Gabon and Equatorial Guinea, which, added to a weak representation before the organism, has placed the founding member country and once an important factor in the internal political balance of the OPEC in a null role, on the margin of the decisions and discussions of the organism.
The Orinoco Oil Belt
The country’s strategic advantage is that, despite the bad business management and political problems affecting the oil sector since 2014, Venezuela has the largest oil reserves on the planet, 316 billion barrels, with 235 billion barrels certified by Ryder Scott between 2007 and 2012 with the participation of more than 20 international companies, estimating an average recovery factor of 20%. This certification was made within the framework of the Policy of Full Oil Sovereignty49 and the Orinoco Magna Reserve Project.
The Venezuelan oil sector, with the existing hydrocarbon reserves and the infrastructure developed spanning more than 100 years of activity throughout the territory, in a different political environment and within the framework of a policy of sovereign reconstruction of the country and a program of intense work, will be able to reestablish the operational capacities of the state-owned company PDVSA and reactivate the most important sector of the country in the short term, as was done after the oil sabotage of 2002-2003.
After 100 years of oil exploitation in the country, the resource base is still substantial, both in the traditional areas and in the Orinoco Oil Belt where, with a POES (Original In Situ Oil) of 1.2 trillion barrels of oil, the largest reserves of heavy and extra-heavy crude oil in the world are concentrated, which, by 2013, already contributed to the country’s production of 1.3 million barrels of oil per day.
The control and exploitation of the immense resource base represented by the Orinoco Oil Belt, the last great oil province in the world, has historically been disputed by transnationals against the Venezuelan State.
During the years of the «Oil Opening» (1986-1999) the transnationals tried to pass off these immense resources as «bitumen», for which they used PDVSA to convince both the political and governmental sectors, as well as public opinion, that these hydrocarbons had neither value nor a future, as well as limited technical-economic possibilities for their extraction and commercialization.
In this way, and being the country immersed in the economic crisis of the 80s and 90s, with weak governments and given to an open-minded vision that was more transnational than national, they managed to obtain immense fiscal benefits with the reduction of royalties and taxes (they were brought down to 1% in the 90s), to the detriment of the country’s fiscal income, and they achieved control of their operations and commercialization to the detriment of their sovereignty.
Thus, the production of the Orinoco Oil Belt began to develop, masking its natural crude nature, as if it were bitumen, calling it «Orimulsion» and «Synthetic Oil», to the export volumes for which they had the strong support of the IEA. In this way, the production of the area was excluded from the OPEC quotas and the administration of its exploitation by the Venezuelan State.
The Oil Opening of the 1990s was a strategy to develop a volumetric policy in Venezuela, to the detriment of the country and OPEC and its policy of defense of the price and preservation of natural resource, fundamental principles for a policy of Full Oil Sovereignty, which was finally established in the country between 2004-2014.
Today, the Venezuelan government, faced with the failure of its oil management, and after having deeply weakened the state oil company PDVSA, from which more than 30 have come out and 000 technicians and engineers in the period of 2016-2017 -a product of a cruel process of political persecutions and the militarization of the company- the government has dismantled the Policy of Full Oil Sovereignty achieved between 2004 and 2014; a policy that was a determining and key factor to achieve the socioeconomic wellbeing and political governability that the country reached during this period under the government of President Chávez, especially between the years 2004-2012.
The surrender of the Venezuelan oil sector is summarized in the surrender of the Orinoco Oil Belt, «the jewels in the crown,» which is why the current government has privatized PDVSA’s participation in the existing mixed companies to international companies, ceding control and marketing of the oil to the latter.
On the other hand, and with the 2007 Oil Policy and the nationalization of the Orinoco Oil Belt being one of the main flags of Chavism as a political movement, the government has accompanied its strategy of ceding control of the FPO with a political campaign. This is carried out with «experts» and spokespersons from the oil sector, to try to convince the country that the Orinoco Oil Belt does not have the resource base that was certified between 2007 and 2012, recognized by OPEC and other international organizations, including the US Geological Survey50 in its reports. This is why the government argues that its development should be ceded to «others.»
The progressive dismantling of the Policy of Full Oil Sovereignty by the current government has clashed with the limits and reserves established by the current Constitution of 1999, as well as with the legal framework that regulates the sector, in particular, the Organic Law of Hydrocarbons51.
For this reason, in an attempt to give a legal floor to its decisions and attract the participation of foreign capital in the oil sector, the government has issued a series of Decrees and Decisions, all of which continue to be unconstitutional decisions, taken behind the country’s back. This is why they have failed in their attempt to give their new «opening» a legal floor.
In the last attempt by the government, besieged by the lack of legitimacy and without popular support, to give full guarantees to private capital in the country, last October 8, it promulgated the so-called «Anti-blockade Law.» As unconstitutional as the previous attempts that we have analyzed in previous documents, it was approved, in an expeditious manner, by the National Constituent Assembly, and its legitimacy questioned before it ceases its functions in December of this year.
For its part, the country’s political opposition, in control of the National Assembly until December when new parliamentary elections are to be held, is trying to approve, =in an accelerated manner (once again with its back to the country), a «reform»52 of the Organic Law of Hydrocarbons in force, to re-edit the «Oil Opening» of the 1990s that generated so many economic and social problems in the country, by depriving the Venezuelan State of oil fiscal income and the corresponding land income, vital for the Venezuelan economy.
This unconstitutional proposal, which we have analyzed in previous documents, as is the case with the Anti-Blockade Law,53 is also based on ceding control of the management of the country’s immense oil resources to the private sector, leaving the Ministry of Petroleum and the Venezuelan State-owned company -PDVSA- only as regulatory entities and contract administrators.
It is clear that both the political sectors in dispute for power in the country, as well as the transnationals and their interests, hope that from the deep political, economic and social crisis that the country is going through, they can, without caring much about who is in the hands of the government, obtain control of the oil sector of the country that has in its subsoil the largest oil reserves on the planet.
It seems that the political sectors and the think tanks of the various international factors in conflict have learned nothing from the recent history of Venezuela, which shows that control over oil is a historical claim of the Venezuelan people and its exploitation and development in favor of national interests is fundamental for the development of our economy, which is markedly oil-based.
No government aiming to solve the great economic and social challenges in Venezuela can renounce to the oil incomes and land rent since they are the only resources available to re-establish the functioning of our economy and to guarantee the economic and social rights of the Venezuelan people. That is why it is vitally necessary that we recover Full Oil Sovereignty.
Las asociaciones y los comités de amistad y solidaridad con el pueblo saharaui, las organizaciones sociales y de derechos humanos, y dirigentes sociales y políticos, así como académicos de América Latina y el Caribe, expresan su profunda preocupación ante los recientes acontecimientos ocurridos en el suroeste del Sáhara Occidental, en la denominada Franja de Amortiguación en Guerguerat, en donde las fuerzas militares marroquíes llevaron a cabo un brutal ataque, la mañana de este viernes 13, a decenas de manifestantes civiles saharauis que se encontraban protestando pacíficamente por la existencia de esa brecha ilegal abierta en el “muro militar”, en franca violación a los términos del alto el fuego que forman parte del Plan de Arreglo de la ONU y la OUA, desde 1988.
Los manifestantes civiles ejercían su derecho a la protesta y reunión pacífica, garantizados por las normas y los estándares internacionales de derechos humanos. Era una manifestación pacífica y no violenta en contra de esa “brecha ilegal” construida por Marruecos, con la aquiescencia de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), una de las catorce operaciones de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas que carece de competencias en materia de derechos humanos y que hasta la fecha no cumple el objetivo para el cual fue creada en 1991: el referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui.
La manifestación de civiles, además, protestaba por la violación sistemática a los derechos humanos del pueblo saharaui en los Territorios Ocupados por Marruecos, en donde no es posible ingresar por el férreo control de las fuerzas de ocupación. La protesta incluía los reclamos saharauis por la depredación y el saqueo de sus recursos naturales por innumerables empresas y corporaciones marroquíes, españolas y francesas, entre otras nacionalidades, que se apropian de la pesca, los minerales, la agricultura y otros recursos.
Esta agresión militar a la manifestación de civiles saharauis, que supone una violación al cese del fuego firmado en el Acuerdo Militar N° 1, fue repelida por el Ejército Popular de Liberación Saharaui; y, pone fin a los esfuerzos del Frente Popular para la Liberación de Saguía el-Hamra y de Río de Oro (Frente POLISARIO) y de las autoridades nacionales de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), para alcanzar una solución pacífica y negociada a la Cuestión Saharaui, sin que ello signifique el abandono del pleno ejercicio del derecho a la autodeterminación, que debió cumplirse a partir de la creación de la MINURSO, mediante la resolución 690 del Consejo de Seguridad, en concordancia con la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de la ONU.
Las organizaciones y personalidades que suscriben este llamamiento internacional condenan este acto hostil que trae consigo la inestabilidad a toda la región y, a la vez, demandan el repliegue inmediato de las fuerzas militares marroquíes.
Exhortan, además, al secretario general de la ONU y al presidente del Consejo de Seguridad, a reactivar el proceso de descolonización del Sáhara Occidental y celebrar el referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui, como una garantía para la paz en el noroeste de África.
Este pueblo pacífico, digno y acogedor no puede esperar otros 45 años de olvido en un desierto hostil, abandonado a su suerte, en medio de los intereses geopolíticos de los países europeos, entre ellos España y Francia, Estados Unidos y las monarquías árabes conservadoras, que sostienen a una dinastía feudal en Marruecos, que requiere de sus inversiones y prebendas mutuas.
Las organizaciones y personalidades también hacen un llamamiento a la Unión Africana para continuar con sus esfuerzos en la búsqueda de una solución de este conflicto a corto plazo y poner fin a la última colonia en ese continente.
Y, por último, instan al secretario general de la ONU a nombrar un enviado especial para el Sáhara Occidental, para que reinicie en el menor tiempo posible las conversaciones entre Marruecos y el Frente POLISARIO, con la participación de Argelia y Mauritania, como observadores, de acuerdo a la dinámica impulsada por el último enviado especial, el ex presidente de Alemania, Horst Koehler, quien dimitió en mayo del 2019.-
Adhesiones de Organizaciones:
ALBA Articulación de los Pueblos, Capítulo Ecuador
Amigos por un Sáhara Libre – México
AntiMafia, Chile
Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), Argentina
Asociación Americana de Juristas, Rama Argentina
Asociación Chilena de Amistad con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Chile
Asociación Colombiana de Amistad con el Pueblo Saharaui (ACOLPS), Colombia
Asociación de ex Detenidos y Desaparecidos, Argentina
Associação de Solidariedade e pela Autodeterminação do Povo Saaraui (ASAARAUI), Brasil
Asociación Ecuatoriana de Amistad con el Pueblo Saharaui (AEAPS), Ecuador
Asociación Latinoamericana de Amistad con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD)
Asociación Mexicana de Amistad con la República Árabe Saharaui A.C (AMARAS), México
Asociación Moviendo Arena, España
Asociación Nicaragüense de Solidaridad y Amistad con el Pueblo Saharaui (ANSAPS), Nicaragua
Asociación Panameña de Solidaridad con la Causa Saharaui (APASOCASA), Panamá
Asociación Uruguaya de Amistad con la República Saharaui, Uruguay
Asociación Venezolana de Solidaridad con el Sáhara (ASOVESSA), Venezuela
Brigada Venezolana de Solidaridad con el Pueblo Saharaui, Venezuela
Capítulo Boliviano de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo (CBDHDD), Bolivia
Cátedra Libre África, Universidad Bolivariana de Venezuela
Centro Brasileño de Solidaridad con los Pueblos y Lucha por la Paz (CEBRAPAZ), Brasil
Centro de Documentación en Derechos Humanos “Segundo Montes Mozo S.J.” (CSMM), Ecuador
Centro de Estudios Socialistas, Venezuela
Centro Internacional de Estudios para la Descolonización “Luis Antonio Bigott”, Venezuela
Colectivo de Comunicación Popular y Comunitaria, SURANDANTES, Ecuador
Colectivo de Derechos Humanos Kintiñan, Ecuador
Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH-RD), República Dominicana
Comité Chileno de Solidaridad con Palestina, Chile
Comité de Amistad con el Pueblo Saharaui, Argentina
Comité de Cooperación Latinoamericano – Saharaui, Argentina
Comité de Solidaridad Internacional y Lucha por la Paz (COSI), Venezuela
Comité Ecuatoriano Antiimperialista de Solidaridad con Venezuela, Ecuador
Comité Ecuatoriano de Amistad y Solidaridad con Bolivia, Ecuador
Coordinadora de Solidaridad con los Pueblos Latinoamericanos “Somos Resistencia”, Chile
Coordinadora Ecuatoriana del Movimiento de Amistad y Solidaridad con Cuba, Ecuador
Coordinadora por la Paz, la Soberanía, la Integración y la No Injerencia (CPAZ), Ecuador
Corporación para la Promoción Cultural y Turística (PROCULTUR), Ecuador
Federación Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (FENADDEH), Venezuela
Frente Patriótico Nacional del Ecuador (FPN)
Frente Popular, Ecuador
Fundación Constituyente XXI, Chile
Fundación Sáhara Libre-Venezuela
Fundación RED ALBATV Televisora Social-Venezuela
Liga Argentina por los Derechos Humanos (LADH), Argentina
Mesa Interpartidaria de Relaciones Internacionales – MIRI (Partido Comunista, Partido Intransigente, Partido Solidario, Partido Justicialista, Partido Comunista Revolucionario -Santa Fe-, Acción Popular y Nuevo Encuentro), Argentina
Fabián Espinosa, coordinador académico de World Learning, SIT Study Abroad (Ecuador)
Fabiola José, cantora y docente de la Universidad Nacional Experimental de las Artes, UNEARTE (Venezuela)
Flor Auristela Márquez Uqueto, coordinadora de la Cátedra Libre África de la Universidad Bolivariano de Venezuela
Freddy Sánchez, profesor investigador agregado de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Venezuela)
Gabriel Mariotto, político, diputado del PARLASUR y docente en la Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Lomas de Zamora (Argentina)
Geovanni Atarihuana Ayala, sociólogo y político (Ecuador)
German Rodas Chaves, historiador y escritor (Ecuador)
Gloria Esther Castillo, defensora de derechos humanos (Panamá)
Gustavo Hernández Salazar, abogado y ex diputado al Parlamento Latinoamericano, coordinador general de Alternativa 1 (Venezuela)
Héctor Díaz García, comunicador (México)
Hélio Doyle, periodista y profesor (Brasil)
Hilda Astudillo, activista política (Venezuela)
Hissa Mussa Hazin, economista (Brasil)
Horacio Sevilla Borja, coordinador del Frente Patriótico Nacional del Ecuador (FPN) y ex representante permanente del Ecuador ante las Naciones Unidas en Nueva York
Ignacio Ramírez Romero, abogado (Venezuela)
Javier Surasky, profesor de Derecho Internacional Público, Universidad Nacional de La Plata(Argentina)
Jorge Rodríguez, político (Venezuela)
José Schulman, defensor de derechos humanos (Argentina)
Juan Acosta Salazar, antropólogo y gestor patrimonial (Ecuador)
Juan Alvares, dirigente social (Ecuador)
Juan Meriguet, comunicador social (Ecuador)
Juliano Medeiros, político (Brasil)
Julio Díaz, cientista político (Chile)
Julio Muriente, catedrático de Historia y Geografía (Puerto Rico)
Katheryne Aldana Villalobos, magister en Estudios y Gestión del Desarrollo (Colombia)
Karla Calapaqui, defensora de derechos humanos (Ecuador)
Kintto Lucas, periodista y escritor, ex vicecanciller (Ecuador)
Lil Rodríguez, periodista (Venezuela)
Liliana Mazea, abogada (Argentina)
Lirio Reyes, socióloga y docente de la Universidad Bolivariana de Venezuela
Lizeth Estrada Sanga, defensora de derechos humanos (Bolivia)
Luis Villacís Maldonado, abogado y ex candidato a la Presidencia de la República (Ecuador)
Luz Marina Mateo, secretaria de la Cátedra Libre de Estudios sobre el Sáhara Occidental, Instituto de Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de La Plata (Argentina)
Manuela Blanco, antropóloga y cineasta (Venezuela)
Margarita Cruz, defensora de derechos humanos (Argentina)
María Adela Antokoletz, Representante de Madres – Línea Fundadora en FEDEFAM
María Augusta Calle, ex asambleísta constituyente (Ecuador)
María Elena Naddeo, defensora de derechos humanos (Argentina)
María Torrellas, periodista (Argentina)
Mariano Ciafardini, abogado (Argentina)
Marco Enríquez Ominami, cineasta (Chile)
María Fernández Ugarteche, defensora de derechos humanos (Bolivia)
Marisol Cirano, secretaria de Derechos Humanos de la Central de Trabajadores de la Argentina, CTA-Autónoma (Argentina)
Milton Chamorro, dirigente social (Ecuador)
Moara Crivelente, cientista política y activista de derechos humanos (Brasil)
Mohammed Hadjab, analista geopolítico (Brasil)
Muna Muhammad Odeh, docente de la Universidade de Brasília, UnB (Brasil)
Nicola Hadwa, entrenador de fútbol profesional y analista Internacional (Chile)
Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo – Línea Fundadora (Argentina)
Norberto Consani, director de la Cátedra Libre de Estudios sobre el Sáhara Occidental, Instituto de Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de La Plata (Argentina)
Patricio Guzmán, economista (Chile)
Pablo A de la Vega M., abogado y periodista, defensor de derechos humanos (Ecuador)
Pablo Peláez, presidente de la Asociación para la Unidad de Nuestra América, AUNA (Argentina)
Paola Gallo, defensora de derechos humanos (Argentina)
Pavel Égüez, artista (Ecuador)
Pedro Saldaño, ingeniero industrial (Chile)
Rafael Ramírez, ex representante permanente de Venezuela ante las Naciones Unidas en Nueva York y ex presidente del Comité Especial de Descolonización (Venezuela)
Rafael Quintero, sociólogo y escritor, ex subsecretario de África, Asia y Oceanía (Ecuador)
Roberto Ávila, abogado (Chile)
Rodrigo Gonçalves de Souza, servidor público do Ministério da Agricultura (Brasil)
Rubén Manzanilla López, antropólogo y arqueólogo (México)
Sergio Aguiló, economista (Chile)
Sergio Rodríguez Gelfenstein, internacionalista, politólogo y escritor (Venezuela)
Tilda Rabi, Presidenta de la Federación de Entidades Argentino Palestinas (Argentina)
Stella Calloni, periodista y escritora (Argentina)
Susana Peñafiel Acosta, defensora de derechos humanos (Ecuador)
Soledad Astudillo, defensora de derechos humanos (Argentina)
Vladimir Andocilla, abogado y defensor de derechos humanos (Ecuador)
Ximena Pamela Bermudez, docente de la Universidade de Brasília, UnB (Brasil)
Yadira Córdova, docente de la Universidad Central de Venezuela
Yumac Ortiz, antropóloga y comunicadora social (Ecuador)
Xavier Lasso Mendoza, comunicador social y ex representante permanente del Ecuador ante las Naciones Unidas en Nueva York
La Ley Antibloqueo es el último intento de garantizarles a los “inversionistas” que sus negocios no serán controlados, o suspendidos en el futuro por otro gobierno, mediante la constitución. La Ley Antibloqueo es una ley constitucional, una figura jurídica novedosa, hasta ahora inexistente en el país (creo, no soy especialista), a la cual le dio el brujo Hermann Escarrá rango constitucional. Es un disparate jurídico. Por ejemplo, no podrían coexistir la Ley Antibloqueo y la constitución en un mismo rango de autoridad, puesto que una contradice a la otra: en el tema de la “confidencialidad” (secretos) y en el tema de la “desaplicación” de las leyes, por no hablar de la soberanía sobre nuestros recursos y el territorio nacional los cuales son puestos en riesgo de ser privatizados por disposiciones de esta ley antipatriótica, antinacional.
Hasta Rusia fue Delcy Rodríguez a convencer a sus capitalistas de que sus negocios están garantizados, por lo menos en el tiempo establecido dentro de los acuerdos, contratos, etc., no creo que los rusos tengan por esa ley otro interés distinto a los negocios. De hecho, todo lo relativo a cooperación y ayudas, como el desarrollo de la vacuna Spunik V o cualquier otro tipo de cooperación, se puede hacer sin problemas fuera de lo dispuesto en la Ley “troyana” Antibloqueo. La vicepresidenta fue a Rusia a convencer a los rusos capitalistas.
Mientras se calma o se define el nuevo gobierno imperial del norte Maduro debe seguir con su plan de privatización de la economía y del país, lo otro sería regresar al proyecto chavista, lo cual es improbable. Cuando sea oficial el reconocimiento de Biden como presidente comenzarán los acercamientos, la zalamería madurista con el nuevo jefe; Maduro ha demostrado no tener “complejos” (es decir, escrúpulos) con eso. Pero lo más ridículo (y probable) es que le den una copia de la Ley Antibloqueo, la cual es “talla única”, al nuevo inquilino de la Casa Blanca a fin de que la evalúe y vea sus ventajas para los intereses capitalistas norteamericanos.
Con la mañosa astucia que ha caracterizado siempre al madurismo es posible que, en una última sesión extraordinaria de la ANC, le cambien el nombre a la “ley antibloqueo” por “Ley Indestructible” o algo así, para presentarla, remozada y con otra portada, a los funcionarios “cándidos” de la Casa Blanca (igual como hicieron con el Plan de la Patria de Chávez y el chavismo: ¡NADIA SE DIO CUENTA!). Lo cierto es que esa ley constitucional y madurista lo único que intenta “desbloquear” es a la constitución bolivariana chavista y su espíritu socialista de soberanía e independencia, para poder alcanzar sus planes privatizadores. El juego con la semántica los favorece, porque quizás, después de todo no sea necesario cambiarle el nombre a la ley.
Desbloquear o anular la constitución ha sido el objetivo desde el principio. Se intentó con la Ley de Plan de la Patria, luego con el decreto Ley de Zonas Económicas Especiales (ZEE), más tarde con la elección de una rara constituyente que solo legisla en contra de lo que limita la constitución, luego aparece por obra y gracia de la constituyente la “ley constitucional de inversiones extranjeras productivas” (ley de promoción y estímulo a las inversiones extranjeras), hasta este último mamarracho jurídico, el cual tiene el sello de la emergencia de la crisis económica y el bloqueo norteamericano y europeo, con rango de “ley constitucional”, intentando competir con la autoridad de la constitución.
Hay que decir que la presente Asamblea Nacional Constituyente ha sido una institución tan inútil como sectaria, quizás más inútil que sectaria cuando no ha sido capaz siquiera de cambiar o redactar otra constitución. Si alguna habilidad habría que reconocerle al madurismo es la de pudrir todo lo que toca, de crear homúnculos y monstruos jurídicos; la ANC es uno de ellos, junto a sus productos jurídicos: las “leyes constitucionales”.
Con ese subproducto jurídico de “ley constitucional” el gobierno intenta anular la constitución sin redactar otra constitución. Esas leyes son como “enmiendas constitucionales” pero que contradicen, no complementan, a la constitución, y que pretenden imponer sin la aprobación de los venezolanos con la excusa de que los diputados que las aprueban representan la voluntad del “el soberano” –sin embargo, es una asamblea sectaria, que no caduca hasta que así lo decida el presidente –. Ya se ha explicado ampliamente esta paradoja jurídica en varios análisis de distintos autores autorizados: las dos más importantes de estas leyes violan la constitución, la de inversiones extranjeras y la antibloqueo.
La ley antibloqueo es el último intento de violar la constitución a favor de los capitalistas. Chávez intentó enmendar la constitución para blindar la revolución de artículos ambiguos respecto a nuestra soberanía nacional, la conservación de nuestras riquezas, la propiedad privada, el ejercicio de la democracia etc. El madurismo intenta violarla, porque les sería difícil enmendarla o cambiarla, por la cantidad de artículos que afectan sus planes de privatizar el país. Pero no ha podido ante la mirada vigilante de más de la mitad de los habitantes electores y no electores, el trozo de país que sostiene su poder; ¡no se atreven! Esta ley define el carácter artero del madurismo, tiene todos los elementos del engaño y la traición, seguro que en ella está presente la mano de Hermann Escarrá, un traidor y un enemigo confeso de Chávez.
¡NO A LA LEY ANTIBLOQUEO! ¡PATRIA SOCIALISTA O MUERTE!
Así, por encimita, la constitución bolivariana bloquea la posible privatización de nuestras fuentes de agua dulce y potable, bloquea la privatización de nuestra industria petrolera y la extracción indiscriminada de nuestros recursos naturales, también la explotación de esos recursos por particulares, la posibilidad de que no se paguen impuestos, y regalías por el uso de tierras del Estado, o de que se transfiera nuestra soberanía sobre nuestro territorio y la riqueza del subsuelo a particulares o naciones extranjeras. Bloquea la anarquía capitalista, bloquea la codicia y el abuso de los particulares sobre lo público, el deseo de los más poderosos de poner por encima al interés nacional, el interés privado, bloquea el secreto de Estado sobre asuntos de interés colectivo y nacional, bloquea la posibilidad de desmejorar la constitución en sus avances sociales, derechos humanos, ejercicio de la democracia participativa y protagónica, bloquea la posibilidad de que terceros sentencien en contra nuestros intereses colectivos pasando por encima de nuestras leyes… En fin, frente a nuestra constitución se tendría que redactar una Ley antibloqueo para que las fuerzas productivas del capitalismo se desarrollen libremente, para privilegiar a los particulares, darle más ventajas a la empresa privada y potenciar las extranjeras por encima del interés social colectivo y nacional.
Pero ésta ya existe. Y se llama “Ley Antibloqueo”. El sarcasmo y la risa de quién la bautizó están detrás. Quien la hizo sabía desde el comienzo que con el título de la ley nacía claramente la excusa (el “bloqueo económico”), para desbloquear, desactivar, desaplicar, todo aquello que nuestra constitución coarta de la acción de los particulares en perjuicio del colectivo; todo lo que limita del poder privado sobre el interés público. El sarcasmo es que la famosa ley pretende realmente, con la excusa de la crisis, violar la constitución, cagarse sobre ella.
Los artículos más infractores de la ley “troyana” van desde el 42 hasta las disposiciones finales que blinda (aparentemente) de ser revertidas las trampas hechas en secreto.
Artículo 42.De conformidad con lo dispuesto en el artículo 325 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, se declaran secretos y reservados los procedimientos, actos y registros efectuados con ocasión de la implementación de alguna de las medidas establecidas en capítulo segundo (CAPÍTULO II MEDIDAS PARA EL EQUILIBRIO ECONÓMICO Y PRODUCTIVO, contiene todas las trampas, desde contabilidades separadas hasta la desaplicación de las leyes) de esta Ley Constitucional, que supongan la inaplicación de normas de rango legal o sublegal, hasta 90 días posteriores al cese de las medidas coercitivas unilaterales y otras medidas restrictivas o punitivas que han propiciado la situación. En todo caso, en los respectivos informes se determinará con claridad los dispositivos inaplicados y el fundamento de tal inaplicación. Acceso de la Contraloría General de la República.
Artículo 325 de la constitución dice: El Ejecutivo Nacional se reserva la clasificación y divulgación de aquellos asuntos que guarden relación directa con la planificación y ejecución de operaciones concernientes a la seguridad de la Nación, en los términos que la ley establezca.
Según esto el gobierno considera el secreto como parte de un plan de seguridad nacional. La pregunta es ¿Será que las actividades comerciales de Venezuela, privadas o públicas, son un secreto para EEUU o Europa? El gobierno considera que sí, que la falla en la aplicación de estas sanciones vienen de los chismosos que le dicen a la “cuarta flota” por donde van a pasar lo tanqueros de PDVSA o los de Irán; ¡un país lleno de satélites, muchos con prestaciones desconocidas, capaces de detectar a Maduro en el baño de su casa haciendo sus necesidades!
Pero quizás el gobierno más bien se refiera a los procedimientos contables, eso de llevar registro separados, lo que tampoco sería un impedimento para que los Estado Unidos sancione a cualquiera que tenga una relación comercial con Venezuela; solo tiene que pasar o aparecer sobre la superficie del planeta para que sea detectado y sancionado. ¿Acaso Irán necesita de grandes secretos para traer petróleo o comida para sus tiendas hacia Venezuela? ¿O Rusia? El bloqueo es un problema de fuerza, de temperamento, no de astucia, y la respuesta a él debe ser del mismo tenor; si quieres vencer cualquier bloqueo debes mostrar temperamento y fuerza, y este gobierno no la tiene.
Pero creo que ellos, el gobierno, lo saben. Solo que necesitan hacer algunas trampas que violan la constitución – por otro lado, por el lado más político y económico –, hacer algunos negocios particulares a espaldas del pueblo venezolano, y para eso requieren justificar con la emergencia desactivar la constitución, “desbloquear las trampas”, calificando la crisis como un caso de “seguridad nacional”; aplicar un artículo de la constitución para anular la misma constitución (“en 90 día prorrogables”), ¡FÁCIL!
También la seguridad alimentaria es un problema de “seguridad nacional” y, aun así, el gobierno no ha podido con eso, de hecho viola la constitución con eso, a saber: mientras traspasan el país a los privados, los cuales nunca pierden, se llenan de dinero, de dólares, sacados de la renta petrolera y ahora de la venta de oro, diamantes, pasivos y activos de PDVSA, tierras, lo que sea…, el resto del país muere de hambre, medra en enfermedades, físicas y mentales. No sé si Maduro lo nota, pero hay un país que vive casi igual que antes o mejor, desayunando en los bodegones y comprando vinos caros para los fines de semana para comentar la dictadura de Maduro o halagarla, y hay otro que muere de hambre o desnutrido (nadie puede estar bien alimentado comiendo solo harinas y aceite, porque ya no hay lentejas) y de enfermedades. La emergencia del bloqueo solo la padece una porción del país, la otra no la sufre ¿Cómo hacen?, ¡no se sabe! ¡Es un secreto!, pero los bodegones están repletos de comida IMPORTADA y comensales.
Por eso decimos que este antibloqueo es un desbloqueo es para aventajar más a los privados, otra zalamería más con los capitalistas.
¡NO A LA LEY ANTIBLOQUEO! ¡PATRIA SOCIALISTA O MUERTE!
Los precios del petróleo repuntaron en la segunda semana de noviembre impulsados por el sorpresivo anuncio del pasado lunes 9 de noviembre hecho por la farmacéutica Pfizer respecto a los resultados de los ensayos que muestran una efectividad del 90% en la vacuna contra el COVID-19 así como la posibilidad de que, para finales de este mismo año, esté disponible para su aplicación.
El anuncio repercutió en los marcadores Brent y WTI que repuntaron 8% y 9% para cotizarse en 43,11 y 40,29 dólares por barril respectivamente durante la semana, sus valores más altos desde inicios del mes de septiembre cuando los precios marcaron a la baja como consecuencia de la flexibilización de los recortes de la OPEP+ que entraron en vigencia en agosto.
COMPORTAMIENTO DEL PRECIO DEL PETRÓLEO (octubre – noviembre 2020)
Fuente: Datos Bloomberg. Elaboración propia.
Durante los meses de septiembre y octubre, los precios mostraron una tendencia a la baja debido a la mayor oferta de petróleo, la expansión e impacto del COVID-19 en los EE.UU., así como la magnitud de la “segunda ola” que ha afectado a las grandes economías europeas.
Al cierre del mes de octubre, los marcadores Brent y WTI se cotizaron a la baja, 38,97 dólares barril y 36,81 dólares barril respectivamente, sus valores más bajos desde junio, luego de que los países de Europa anunciaron nuevas medidas de restricción en la movilidad para mitigar la expansión de la “segunda ola” del COVID-19.
Sin embargo, a partir del mes de noviembre se ha revertido esta tendencia y los marcadores han cotizado al alza, alcanzado nuevamente valores por encima de los 40 dólares por barril.
Los factores que han impulsado esta recuperación del precio, están vinculados a elementos subjetivos, percepciones del mercado muy sensible a los anuncios o eventos que puedan vislumbrar la recuperación de la economía en un ambiente de permanente incertidumbre por la propagación del COVID-19, así como las posibilidades de recuperación de la economía y de la demanda mundial de petróleo.
Los anuncios de Pfizer crearon expectativa respecto al inicio del fin de la pandemia, asimismo estos coincidieron con los resultados preliminares de las elecciones en los EE.UU. que, a lo largo de la semana, han dado como ganador1 al candidato demócrata Joe Biden, quien ha prometido volver al acuerdo de París sobre el Cambio Climático y priorizar el uso de energías limpias, dando soporte a la recuperación de los precios ante la perspectiva de una reducción de la producción petrolera en los EE.UU.
Sin embargo, las expectativas positivas en el mercado fueron disipadas por las opiniones más cautelosas de expertos de la salud y analistas del mercado, quienes ven la disponibilidad de una vacuna contra el COVID-19, solo como el inicio de un proceso de recuperación que se extenderá durante todo el año 2021.
La Agencia Internacional de Energía (IEA), destacó en su reporte de noviembre2 que, a pesar de la aparición de una vacuna a finales de este año, la demanda petrolera mundial no se recuperará en el corto plazo dada la complejidad de la situación creada por la caída de la economía mundial durante todo 2020. Igualmente la OPEP, en su MOMR del mes de noviembre, estima que otros factores adicionales a los efectos directos de la pandemia, tales como la deuda y el agotamiento de los estímulos fiscales y monetarios, ralentizan aún más las posibilidades de recuperación de la demanda petrolera mundial.
De allí que, luego de que los marcadores alcanzaron el pasado 11 de noviembre valores de 44,83 y 42,59 dólares por barril para el Brent y el WTI respectivamente –las cotizaciones más altas desde el mes de agosto–, los precios volvieron a bajar, aunque manteniéndose por encima del umbral de los 40 dólares el barril.
Al cierre de los mercados de Europa, hoy viernes 13 de noviembre3, los precios del Brent y WTI se cotizaron en 43,05 y 40,46 dólares el barril respectivamente, un repunte del 10,4% y 9,9% respecto a las cotizaciones del cierre del mes de octubre.
PRECIO DE PETRÓLEO (junio-noviembre 2020)
Fuente: datos Bloomberg elaboración propia.
Cesta OPEP
La Cesta de crudos OPEP cayó el 02 de noviembre a 35,89 dólares barril4, un promedio similar a los del mes de junio, sin embargo la Cesta de crudos inició el mes de noviembre con tendencia al alza. El 12 de noviembre registró un valor de 42,97 dólares barril5.
PRECIO DE LA CESTA OPEP (octubre-noviembre 2020)
Fuente: Organización de Países Exportadores de Petróleo
PRODUCCIÓN
La producción mundial de petróleo para el mes de octubre fue de 86,04 millones de barriles día, un aumento del 0,6% –500 mil barriles día–, con respecto a septiembre, según datos de fuentes secundarias publicados en el MORM6 de la OPEP de noviembre, y 2,37 millones de barriles día adicionales respecto al cierre del mes de julio, un aumento correspondiente al 2,8%.
La producción de los países de la OPEP+ que participan de los acuerdos de recortes, para el mes de octubre fue de 37,17 millones de barriles día de petróleo, el 43,2% de la producción mundial.
PRODUCCIÓN MUNDIAL Y OPEP+ (enero-octubre 2020)
Fuente: Elaboración propia con datos del Monthly Oil Market Report OPEP, noviembre 2020, y S&P Global Platts.
OPEP
De acuerdo a la información publicada en el MOMR de la OPEP del pasado 11 de noviembre, la producción de los países de la organización, correspondiente al mes de octubre, fue de 24,386 millones de barriles día, un aumento del 1,3% con respecto a septiembre, el cual representa 322 mil barriles día de petróleo, esto debido al aumento de 494 mil barriles día en la producción conjunta de Libia, Irak y Nigeria. En contraparte, EAU, Angola y Venezuela bajaron, combinadamente, 153 mil barriles día en su producción.
Países OPEP suscriptores del acuerdo DoC de la OPEP+
El grupo OPEP-10, los países OPEP que aplican recortes en su cuota de producción: Arabia Saudita, Angola, Argelia, Congo, Gabón, Guinea Ecuatorial, EAU, Irak, Kuwait, Nigeria, tuvo una producción de 21,67 millones de barriles día de petróleo en el mes de octubre, representando el 58,3% de la producción del grupo OPEP+. El recorte de producción de la OPEP-10, en el décimo mes del año, fue de 5,013 millones de barriles día de petróleo, cumpliendo en un 103% el acuerdo de recorte acordado en la OPEP+.
RANKING PRODUCCIÓN PAÍSES OPEP (octubre 2020)
Fuente: Elaboración propia con datos fuentes secundarias MORM de la OPEP, noviembre 2020.
Arabia Saudita, con una producción de 8,956 millones de barriles día de petróleo, mantuvo el mismo nivel que el mes anterior, lo que representa el 36,7% de la producción OPEP, el 41% de la producción OPEP-10 y el 24,1% de la OPEP+.
A su vez, las monarquías del Golfo Pérsico e Irak tuvieron una producción conjunta de 17,518 millones de barriles día de petróleo, representando el 80,8% de la producción de la OPEP y el 47,1% de la OPEP+.
En el caso de EAU, su producción de octubre fue de 2,441 millones de barriles día de petróleo, cumpliendo en 126% su compromiso de recorte, adicionando como compensación 149 mil barriles a su cuota de recorte. En septiembre también había realizado un recorte adicional de 75 mil barriles día de petróleo.
Países OPEP exentos de recortes de producción
Irán, Libia y Venezuela son los países de la OPEP que no participan de los recortes de producción de la OPEP+. Entre estos tres países se concentran 2,779 millones de barriles día de petróleo, de los cuales la producción iraní de 1,958 millones de barriles día representa el 70,5 %.
Irán
Desde enero de 2020 Irán mantiene estable su producción, con 1,958 millones de barriles día en el mes de octubre. La producción de Irán ha sido afectada por las sanciones impuestas7, a partir de agosto de 2018, por el gobierno de EE.UU., por lo que su producción ha caído desde 3,8 millones de barriles día en julio de 2018, a los valores actuales, una pérdida de 51%.
Sin embargo, el resultado electoral en EE.UU podría significar que el nuevo gobierno Demócrata retome los acuerdos nucleares con Irán, conocido como el Plan de Acción Integral Conjunto8 (P5+1), suscrito9 por la administración del presidente Obama en julio 2015, quien revocó10 las sanciones estadounidenses en enero de 2016. De ser así y la nueva administración norteamericana levanta las sanciones, la producción iraní pudiese recuperar, rápidamente, un millón de barriles día como ya sucedió entre los años 2016-2017, luego del acuerdo nuclear P5+1, que permitió levantar las sanciones impuestas por EE.UU. y Europa en contra de Irán.
Venezuela
Venezuela, el país con las mayores reservas de petróleo del planeta, sigue sumida en los graves problemas de gestión por la intervención del gobierno y militarización de la empresa nacional PDVSA, lo que ha provocado el colapso operacional de la industria petrolera, afectando profundamente la producción y refinación de petróleo. Al mes de octubre la OPEP reporta una producción de tan solo 367 mil barriles día de petróleo, una caída de 2,648 millones de barriles día en 7 años equivalente al 87,8% respecto a su producción de 3,015 millones de barriles día de 2013.
Libia
Situación completamente distinta se presenta en Libia, donde la producción de octubre fue de 454 mil barriles día de petróleo, un aumento de 299 mil barriles día, que representa un incremento del 190% con respecto a la producción de septiembre.
PRODUCCIÓN DE PETRÓLEO EN LIBIA (enero 2020 – marzo 2021)
Fuente: Elaboración propia con datos MORM OPEP de noviembre, NOC y Argus Media.
El acuerdo firmado en septiembre11 de este año entre el Gobierno de Acuerdo Nacional (GAN) con sede en Trípoli, y el Ejército Nacional Libio y el Parlamento del Este en Tobruk, junto al alto al fuego12 anunciado por las partes en octubre, desbloquearon los campos e instalaciones petroleras, permitiendo a la Corporación Nacional de Petróleo y Gas de Libia (NOC) retomar las actividades y operaciones, en especial en el yacimiento Sharara13, el campo petrolero más grande del país, que produce 300 mil barriles día de petróleo.
Desde el 18 de septiembre hasta el 31 de octubre de este año, cuando se inició el desbloqueo de los campos e instalaciones petroleras, la producción de Libia aumentó 350 mil barriles día de petróleo, un incremento de 468% respecto a la producción de 80 mil barriles día de mayo, su nivel más bajo del año.
Al 7 de noviembre, la producción Libia se ubica en 1,036 millones de barriles día de petróleo, según informó la NOC14. El incremento y estabilización de la producción petrolera en Libia tomó de sorpresa al mercado y a los ministros de la OPEP+ en su estrategia de flexibilización de los recortes de producción, en un mercado que sigue dando señales de volver al escenario de sobreoferta de crudo, altos inventarios y baja demanda, que ya se observó durante la primera mitad de 2020.
Países No-OPEP
Los 9 países productores No-OPEP, suscriptores del acuerdo DoC de la OPEP+ y que participan en los recortes de producción: Azerbaiyán, Bahrein, Brunei, Kazajistán, Malasia, Omán, Rusia, Sudán y Sudán del Sur, produjeron en octubre 12,78 millones de barriles día de petróleo, el 34,4% de la OPEP+. El recorte de producción de estos países No-OPEP fue de 2,635 millones de barriles día de petróleo, cumpliendo en 93,7% la cuota acordada en la OPEP+.
PRODUCCIÓN PAÍSES NO-OPEP FIRMANTES DEL ACUERDO DoC DE LA OPEP+ (octubre 2020)
Fuente: elaboración propia con datos Ministerio de Energía de Rusia, Ministerio de Energía de Azerbaiyán y S&P Global Platts.
RUSIA
Según los datos del Ministerio de Energía de Rusia15, para el mes de octubre, la producción de petróleo de este país aumentó 50 mil barriles día para un total de 9,17 millones de barriles día, lo que representa una sobreproducción de 170 mil barriles día respecto a su cuota, con un 91% de cumplimiento del recorte OPEP+.
La agencia de información rusa Interfax16, el lunes 03 de noviembre notificó que, en reunión realizada entre altos ejecutivos de las petroleras de este país y el ministro Novak, discutieron los futuros escenarios del petróleo en el cual se ratifica la posición de Rusia de apoyar la extensión de los actuales recortes de producción hasta tres meses, lo cual será discutido en la próxima reunión del JMMC de la OPEP+, el 17 de noviembre.
El martes 10 de noviembre, el presidente de Rusia Vladimir Putin, nombró como ministro de Energía a Nikolai Shulginov17, el anterior ministro Alexander Novak18, quien lideró el complejo escenario del mercado petrolero durante la crisis del COVID-19, fue ascendido a primer ministro para el sector de la energía.
EE.UU.
Paréntesis político
La reciente victoria electoral de Joe Biden en EE.UU puede modificar la actual política enfocada al desarrollo de todas las energías fósiles de la administración Trump y frenar las expectativas de restablecimiento de la producción de petróleo en el país a los niveles pre-COVID, dado el compromiso programático del partido Demócrata con el acuerdo de París sobre Cambio Climático19 y la promesa de no emitir nuevos permisos para explotación de petróleo y gas en terrenos federales, así como el cese de los subsidios por parte del Estado para los combustibles fósiles.
Se espera que el presidente electo Joe Biden cumpla con su promesa20 de privilegiar el estímulo y desarrollo de energías limpias, cese el apoyo y estímulo al desarrollo de producción de petróleo y carbón, así como el desarrollo de proyectos de infraestructura de transporte de petróleo, cuestionados por su impacto ambiental, como el oleoducto Keystone XL.
Existe la expectativa, dentro del sector petrolero, de que la nueva administración Demócrata sea más propensa a los controles y legislaciones ambientales, en contraposición a la desregularización de la actividad que caracterizó a la administración de Trump.
Sin embargo, el pasado mes de octubre, durante su campaña en Pensilvania, Biden afirmó21 que no regulará el fracking, aunque sí planea prohibir nuevos permisos para la perforación de petróleo y gas en terrenos federales y en alta mar.
El presidente electo anunció, el pasado 28 de octubre, en su primer posicionamiento respecto a la política energética, la cifra de 400 mil millones de dólares para el desarrollo de energías renovables.
Por otra parte, se espera que la nueva administración sea consistente respecto a la postura que han mantenido los Demócratas durante todo este año al oponerse, de manera reiterada, en el Congreso a la aprobación de recursos Federales para subsidiar y apoyar a los productores de petróleo en los EE.UU., derrotando varios intentos de la Casa Blanca y del Secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, desde inicios del año, dirigidos a aumentar el monto de préstamos a las pequeñas y medianas empresas del sector –establecido dentro de la Ley de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica por el Coronavirus (CARES)–, para reflotar a los productores de petróleo de esquistos norteamericano ante las abrumadoras deudas del sector y la inviabilidad económica de la producción ante el colapso de los precios como consecuencia de la caída de la demanda petrolera.
Habrá que ver si la nueva administración, en un ambiente político altamente polarizado y con el Congreso bajo control de los Republicanos, salvará al sector petrolero norteamericano, en particular a los productores independientes de “shale oil”, de la bancarrota y si las nuevas autoridades del Departamento de Energía harán uso de fondos para adquirir producción petrolera norteamericana para las reservas estratégicas del país, como una manera de subsidiar la producción de petróleo del país, tal como hizo la administración de Trump a inicios de este año.
Por otra parte, el concepto de “independencia energética” ha sido una bandera y reivindicación de todas las administraciones norteamericanas desde el embargo árabe del petróleo de 1973, por lo que habría que ver si la nueva administración Demócrata logra mantener este objetivo estratégico del país con una política energética basada en el desarrollo de energías limpias.
Es posible verificar que desde el “Shale Boom” (el auge de la explotación de petróleo de esquistos o “shale oil”), el cual comenzó en 2006 durante el segundo mandato de Bush Jr., no solo no se detuvo durante los 8 años del gobierno de Obama (2009-2016), sino que tuvo un incremento de 3,5 millones de barriles día y alcanzó niveles récord, partiendo de 5,3 MMBD de crudo para cerrar en 8,8 MMBD, en 2016.
PRODUCCIÓN DE PETRÓLEO EN EE.UU. (2005-2020)
Fuente: Elaboración propia con datos EIA.
Paradójicamente, fue durante la administración demócrata del presidente Obama cuando tuvo su auge la producción de petróleo de esquistos o “shale oil”, sin que el gobierno Federal emitiera regulaciones ambientales a pesar de los graves cuestionamientos y señalamientos de afectación ambiental ocasionado por el “fracking”.
Desde que Donald Trump asumió como presidente, en 2017, la producción de petróleo aumentó 4,2 millones de barriles día, desde 8,8 millones de barriles día a 13 millones de barriles día para el mes febrero de 2020, ubicando al país norteamericano como el primer país productor de petróleo, por encima de Rusia y Arabia Saudita, una posición estratégica envidiable. Renunciar a ella tendrá, sin dudas, sus costos políticos y económicos.
La política energética será uno de los retos del presidente electo Joe Biden, y somete a prueba su liderazgo al tener que decidir entre el pragmatismo político-económico y la plataforma programática del electorado que le otorgó la difícil victoria en estas difíciles elecciones.
Producción
La producción de petróleo en EE.UU., para la semana del 6 de noviembre, fue de 10,5 millones de barriles día de petróleo, según informa la EIA en su reporte22 del 12 de noviembre, lo que representa una caída de 600 mil barriles con respecto a las semanas del 23 y 30 de octubre, como consecuencia del paso del huracán Zeta que afectó la producción de 6,36 millones de barriles en el Golfo de México entre el 26 de octubre y el 04 de noviembre, de acuerdo a información publicada por la Oficina de Seguridad y Cumplimiento Ambiental23.
Según la EIA, la producción de petróleo crudo en el país actualmente promedia sobre los 11,4 MMBD en 2020.
Sin embargo, la misma agencia plantea una leve reducción de esta cantidad para el segundo trimestre de 2021 (unos 11,2 MMBD), porque la nueva actividad de perforación no generará suficiente producción para compensar las disminuciones de los pozos existentes.
La EIA, en una estimación que, obviamente, no toma en cuenta la nueva política energética con el triunfo Demócrata, espera que la actividad de perforación aumente en 2021, lo que contribuirá a que la producción de petróleo crudo local alcance los 11,3 MMBD en el cuarto trimestre de 2021 (11,1 MMBD como promedio en 2021).
Actividad de Taladros EE.UU.
La actividad de taladros en EE.UU. ha mostrado un aumento progresivo desde el 18 de septiembre, con la incorporación de 57 plataformas petroleras, para un total de 236 taladros al 13 de noviembre, según reporte de Baker Hughes24
Según el reporte de la OPEP y Rystad Energy, en octubre se registraron el inicio de operaciones en 457 pozos de esquisto, sumando actividad en 35 pozos más que los que iniciaron el mes anterior. Por otra parte, 274 pozos de esquisto fueron perforados y 415 pozos de esquisto se completaron, 12 y 2 menos que el mes anterior, respectivamente.
Son 8 las semanas consecutivas donde las operaciones en campos onshore suman plataformas petroleras activas, debido a que el Lower-48 (los 48 Estados al sur de Canadá) reactivó la actividad en los pozos cerrados en esos campos petroleros, lo cual evitó que la actividad petrolera de EE.UU no cayera por debajo de los 10 MMBD y se recupere para establecerse en los 11 MMBD, cifra estimada como estable dentro de la proyecciones de la EIA.
A pesar de esta recuperación, el número de taladros activos se encuentra en 448 unidades por debajo de la cantidad de taladros que se encontraban activos en noviembre de 2019.
ACTIVIDAD DE TALADROS EN EE.UU (marzo-octubre 2020)
Fuente: Baker Hughes
ECONOMÍA
EE.UU.
La transición política: de Trump a Biden.
Aun a la espera de la formalidad que otorga la certificación de los estados faltantes para finalizar sus respectivos conteos, Joe Biden es el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica para el nuevo periodo de cuatro años que comenzará el 20 de enero de 2021.
Esto, a pesar de que el presidente Trump no acepta los resultados y alega ser el vencedor de las elecciones e insiste en que fue objeto de un masivo fraude electoral por parte de los Demócratas, por lo que ha interpuesto acciones judiciales y se ha negado a facilitar la transición en la Casa Blanca.
El presidente electo Joe Biden y su vicepresidenta Kamala Harris, tendrán el reto de gestionar la recuperación económica del país tras sufrir las consecuencias del COVID-19.
Estados Unidos es hasta ahora el país más afectado del mundo, con 10,6 millones de casos positivos y 243 mil fallecidos, allí la pandemia ocasionó la caída de la economía norteamericana en 32,9% para el segundo trimestre del año y 14,7% de desempleo25, cifras que no se experimentaban desde los tiempos de la Gran Depresión (1929-1933.)
La nueva administración tendrá que resolver estos retos en medio de un ambiente político muy polarizado y un presidente que se niega a aceptar su derrota y cuestiona al sistema electoral y judicial norteamericanao, lo cual ha paralizado la toma de decisiones oportunas y agrega la seria dificultad de un país dividido para hacer frente a una crisis de enorme dimensiones como la actual.
A todo lo anterior hay que agregar que, a falta de los resultados definitivos para los legisladores, Biden podría tener que lidiar con un Congreso muy polarizado o controlado por una mayoría Republicana, por lo que su margen de maniobra para aplicar sus planes se pudiera ver limitado o le demande concesiones políticas significativas.
El día 7 de noviembre, tras las proyecciones electorales difundidas por las distintas cadenas de noticias del país que dieron como ganador a Biden, a través del portal web “Reconstruir Mejor” (Build back better)26, se presentaron las grandes líneas de política del nuevo gobierno Demócrata.
Según la información que se puede recoger del mismo, se habla de un programa que coloca la atención en la pandemia como paso primordial para poder resolver la crisis de empleo. El plan se enfoca en medidas como el aumento del salario mínimo a 15 dólares la hora, paquetes de ayuda para empresas y pequeños negocios, apoyo a gobiernos locales para la protección a los trabajadores esenciales (maestros, bomberos, etc.), así como un seguro de desempleo más amplio para proteger a los afectados por los cierres durante la pandemia, entre otros.
Las reacciones de los mercados ante la llegada a la presidencia de Joe Biden fueron positivas, tanto local como internacionalmente, por la percepción de los agentes económicos de contar con una administración menos conflictiva que la de Trump.
¿Fin de la guerra comercial?
La victoria de Biden también presupone que los EE.UU. volverán al respeto de los acuerdos comerciales y a la normativa de la OMC, dejando atrás la política comercial de confrontación que ha caracterizado a la administración Trump.
Un acuerdo con China que ponga fin a la guerra comercial entre ambos países, así como el cese de imposición de aranceles a la producción Europea, allanará el camino para la recuperación de la economía mundial.
La vuelta al Acuerdo de París
Biden confirmó que bajo su mandato se volverá al Acuerdo de París27, el compromiso global alcanzado en 2015 para la reducción de emisiones de gas efecto invernadero, del cual Donald Trump retiró a Estados Unidos.
Dentro del mismo, se comprometía a la nación norteamericana a reducir los gases de efecto invernadero hasta un 28% para 2025, respecto a los niveles de 2005, lo cual significará un cambio sustancial respecto a la política de Trump de estimular la exploración y explotación de hidrocarburos, por lo que existe la expectativa de que la nueva administración frene la exploración en tierras federales y áreas protegidas ambientalmente, así como le reste apoyo financiero al sector productor de “shale oil” y crudo convencional en el país.
Algunos sectores financieros e industriales han manifestado preocupación de que Biden pudiera ir más allá, porque en febrero de 2019 los representantes Demócratas en el Congreso, Alexandria Ocasio-Cortez y Edward Markey, plantearon una iniciativa denominada “Green New Deal”28 (“Nuevo Acuerdo Verde”), que establece un plan amplio para abordar el cambio climático mediante la reducción agresiva en el uso de los combustibles fósiles en el país, además de buscar crear nuevos puestos de trabajo en las industrias de energías renovables.
Sin embargo, Biden ya ha expresado que no comparte este enfoque de sus compañeros de partido. A cambio, plantea29 una inversión federal de 2 billones de dólares en investigación sobre tecnologías ambientales para los próximos 10 años, con miras a un escenario de cero emisiones netas para 2050, como fue establecido en el Acuerdo de París. Las inversiones coinciden con su plan económico para crear puestos de trabajo en la fabricación de productos con las denominadas «energías verdes».
Otros aspectos de la política ambiental del nuevo gobierno serían: mantener la propuesta (también manejada por otros países desarrollados) de eliminar los subsidios a los combustibles fósiles, un sector energético libre de emisiones de carbono para 2035, modernizar los edificios y la infraestructura de Estados Unidos, plantear opciones de transporte público cero emisiones para 2030 así como incentivos y créditos fiscales para las empresas, entre otros.
Acuerdo nuclear con Irán.
Aunque retomar este acuerdo resulta un tema más sensible en la política interna norteamericana, debido al poderoso lobby israelí y al de las monarquías del Golfo en Washington y dado el control Republicano sobre el Congreso, si la administración Biden retoma el acuerdo P5+1 firmado por el gobierno de Obama en 2015 en el marco de los acuerdos diplomáticos alcanzados con la ONU, esto significaría un levantamiento o relajamiento de las sanciones norteamericanas contra Irán, lo cual se traducirá en una recuperación de la producción de petróleo de Irán y una mayor oferta de petróleo en el mercado, lo que obligaría a la OPEP+ a hacer una revisión de su estrategia de recortes o una redistribución de las cuotas de producción para incluir a Libia e Irán.
COVID-19
La pandemia alcanza, a la fecha, 53 millones de contagios a nivel mundial30, con 1,3 millones de fallecidos y 34 millones de personas recuperadas. Aun cuando las mayores medidas de confinamientos se han anunciado en Europa, sigue siendo Estados Unidos31 el país más afectado, actualmente con 10,6 millones de casos y 243 mil fallecidos. Le siguen la India32 y Brasil33, con 9 y 6 millones de contagios, respectivamente. Los contagios en Francia34 llegan a 1,9 millones y 43 mil los fallecidos.
El pasado lunes 9 de noviembre, la farmacéutica estadounidense Pfizer35 anunció que su vacuna experimental contra el COVID-19 posee un 90% de efectividad, según los primeros datos de sus ensayos clínicos, muy por encima del 50% mínimo requerido por la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA) para la vacuna contra el coronavirus. Según la Organización Mundial de la Salud, actualmente existen otras 47 vacunas contra el COVID-19, también en proceso de evaluación clínica36.
Pfizer, conjuntamente con la casa alemana de investigación BioNTech, afirman haber obtenido resultados exitosos en la vacuna, sin inconvenientes importantes durante los ensayos con voluntarios, por lo que esperan solicitar la autorización para su uso a finales de este mes.
Ambas compañías tienen un contrato por 1.950 millones de dólares con Estados Unidos, para que el Gobierno distribuya 100 millones de dosis de vacunas antes de que finalice el año. Igualmente han cerrado acuerdos de suministro con la Unión Europea (300 millones de dosis), Reino Unido, Canadá y Japón.
Queda por establecer, dado lo limitado de las dosis disponibles, cuál será el criterio para su aplicación. Presumiblemente, se buscará priorizar a las personas vulnerables y al personal sanitario. Si bien Pfizer y BioNTech comenzaron a producirla antes de realizar el anuncio a efectos de estar listos una vez la FDA les autorice a comercializarla, se espera que produzcan este año 50 millones de dosis, destinadas a 25 millones de personas. Para 2021 se proyecta producir 1.300 millones de dosis de la vacuna.
Otras consideraciones sobre la vacuna de Pfizer son las relativas a que aún no se conoce cuánto tiempo dura su eficacia frente a la infección y que, a efectos de su uso, debe almacenarse aproximadamente a -75 grados Celsius (50 grados más fría que otras vacunas), lo que supone un serio desafío para su distribución en el corto plazo.
Foro del Banco Central Europeo
Los días 11 y 12 de noviembre, el Banco Central Europeo (BCE) realizó la edición anual de su Foro sobre Banca Central, evento realizado en línea. En el mismo se reúnen gobernadores de bancos centrales, académicos, representantes del mercado financiero, entre otros actores, con el fin de intercambiar puntos de vista sobre cuestiones políticas actuales y asuntos a largo plazo.
El tema de este año fue “Los bancos centrales en un mundo cambiante”37, donde se discutió sobre la necesidad de los bancos centrales de adaptarse de forma continua a las circunstancias dinámicas nacionales e internacionales. También se analizaron temas centrales para la revisión en curso de la estrategia de política monetaria del BCE, incluidas las consecuencias de las tendencias recientes en la (des) globalización, el impacto del COVID-19 en las economías europeas y mundiales, las implicaciones macrofinancieras del cambio climático y los desafíos que plantean las bajas tasas de interés. También se abordaron otros aspectos sobre la revisión de la estrategia, como la puesta en práctica del Objetivo de Estabilidad de Precios del BCE, los instrumentos de política monetaria y la comunicación.
Panel de discusión entre la FED, el ECB y el BoE
En el marco de este evento se realizó un panel de discusión entre la presidenta del BCE, Christine Lagarde, el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), Jerome Powell y el gobernador del Banco de Inglaterra (BoE), Andrew Bailey.
Los tres representantes intercambiaron sus consideraciones sobre la coyuntura económica en el contexto de la pandemia y las expectativas de cara a una recuperación en el corto plazo.
Coincidieron38 en que la economía mundial aún atraviesa un momento difícil, aunque el anuncio de la vacuna de Pfizer daba algunas perspectivas positivas, hay incertidumbre sobre la producción y distribución de la misma. Esta semana los mercados de valores reaccionaron positivamente luego del anuncio de la farmacéutica estadounidense sobre la vacuna contra el COVID-19.
En este sentido, es probable que la eurozona vuelva a entrar en recesión este trimestre, por lo que desde el BCE se plantean un nuevo paquete de estímulo financiero para diciembre, probablemente a través de su programa de compra de bonos de emergencia para la pandemia y mediante préstamos más favorables para el sector bancario.
La presidenta del ECB anunció además un proyecto para lanzar un euro digital, como complemento a la emisión de efectivo. Los resultados de las consultas del BCE sobre la moneda digital estarían listos a principios de 2021 y el proyecto puede tardar en concretarse entre 2 y 4 años.
Lagarde agregó que es consciente de que el Banco Central en China ya ha comenzado su proyecto de yuan digital, pero que en el caso del euro digital, puede tomar más tiempo no solo por la tecnología, sino también para cumplir con las reglas contra el lavado de dinero y la prevención financiamiento del terrorismo.
DEMANDA
La OPEP, en su reporte de noviembre MOMR, revisa a la baja la demanda mundial de petróleo, estimando que la contracción sea aún mayor a lo previsto en el reporte de octubre, con un promedio de 90,01 millones de barriles día para 2020, fundamentalmente por el aumento de casos COVID-19 a nivel mundial que conlleva al recrudecimiento de medidas restrictivas de movilidad en las principales economías.
Por su parte la EIA en su reporte Short-Term Energy Outlook39 (STEO) del 11 de noviembre, estima que el consumo de crudo en octubre se ubicó en 95,3 millones de barriles día, y proyecta la demanda mundial en 92,9 millones de barriles día, una disminución respecto a sus estimaciones de octubre.
Mientras que la IEA40 también reduce sus previsiones del consumo mundial en 2020 a 91,3 millones de barriles día.
En lo que respecta a 2021, la IEA considera que la demanda no verá una recuperación importante hasta finales de ese año, por lo que bajan sus estimaciones a 97,1 millones de barriles día, ya que prevén que los resultados de las posibles vacunas contra el COVID-19 se verán a final del año.
VARIACIÓN ANUAL DE LA DEMANDA MUNDIAL DE PETRÓLEO (2019-2021)
Fuente: Elaboración propia.
Países OCDE
Tanto la OPEP como la IEA estiman que la reducción de la demanda será consecuencia del bajo consumo en los países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en el resto de 2020 y durante 2021. Principalmente por las medidas anunciadas en noviembre por países de Europa (Francia, Alemania y Reino Unido), los cuales decidieron aumentar las restricciones ante la rápida propagación de la pandemia, decisión que afectará directamente el consumo regular de combustible.
El aumento de la demanda vendrá de los países No-OCDE, ambas organizaciones (OPEP y IEA), coinciden en que el crecimiento económico superior a lo esperado de China, en el último periodo 2020, por la reactivación industrial y el control de la pandemia, continuará en 2021, además de las expectativas de crecimiento de India que favorecerán, igualmente, la demanda en este periodo.
EE.UU
Las actividades de refinación en EE.UU siguen en los niveles más bajos de los últimos 5 años, con una reducción entre 13% y 17% de sus actividades desde abril, que se mantiene ante los avances del COVID-19. El bajo consumo de gasolina y destilados, así como la reducción de las exportaciones, eventos climáticos y factores estacionales han influido en una reducción de las importaciones de este país.
ACTIVIDAD DE REFINACIÓN DE EE.UU PROMEDIO DE 4 SEMANAS (2015 – noviembre 2020)
Fuente: Administración de Información de la Energía.
Las importaciones41 de crudo de EE.UU, según datos de la EIA, al 30 de octubre registraron 5 millones de barriles día, lo que se refiere a niveles similares a los registrados en 1984, y el nivel más bajo de 2020.
IMPORTACIÓN DE CRUDO DE EE.UU PROMEDIO DE 4 SEMANAS (octubre 2020)
Fuente: Datos Administración de Información de la Energía. Elaboración propia.
Sin embargo, según el reporte semanal de la EIA, publicado el 12 de noviembre, las importaciones de crudo al 06 de noviembre aumentaron levemente a 5,3 millones de barriles día.
CHINA
En un comunicado del Ministerio de Comercio, el lunes 2 de noviembre, se anuncia que China eleva42 su cuota de compra de crudo del exterior en 20% para las empresas de refinación privadas de este país denominadas “teteras”, lo que equivale a 823 mil barriles día. Esto sucede luego que los datos publicados por la Administración General de Aduanas de China mostraron una caída43 intermensual del 15% en las importaciones de petróleo de China en octubre, con un registro 10,06 MMBD, debido a un exceso en el inventario de las refinerías estatales.
De esta forma, las importaciones chinas vuelven a incrementarse luego de los niveles récord alcanzados por el país durante la primera mitad del año, donde se adquirieron millones de barriles de petróleo barato “cheap oil” para construir inventarios en el país.
Según el FMI, se espera que la segunda economía más grande del mundo crezca un 1,9% en 2020. Eso convertiría a China en la única gran economía que crecerá este año, liderando además el aumento de la demanda de crudo observada en Asia durante el tercer trimestre.
Por otra parte, el sector de refinación chino sigue expandiéndose, el 01 de noviembre se inauguró en la refinería Zhejiang Petrochemical una nueva unidad de destilación de 200 mil barriles diarios. Adicionalmente, la refinería independiente Shenghong Petrochemical Group construye la unidad de destilación de crudo más grande de China, la cual iniciará sus operaciones en el cuarto trimestre de 2021 e incorpora para 2022 unidades de refinación con una capacidad de 320 mil barriles día.
ALMACENAMIENTO
Los inventarios de crudo se ubican por encima del promedio de los últimos cinco años, según datos preliminares de EIA44, el almacenamiento de los países OCDE y EE.UU registran, en el tercer trimestre, 4.656 millones de barriles, 10,6% superior al promedio registrado en 2019.
Países OCDE
Según el MOMR de la OPEP, correspondiente al mes de noviembre, los inventarios comerciales de petróleo en los países OCDE se ubican en 3.179 millones de barriles al cierre del tercer trimestre, de los cuales 1.539 millones de barriles corresponden a crudo y 1.639 millones de barriles a productos. Este nivel de almacenamiento es 6,67% mayor al promedio de los últimos cinco años.
En las proyecciones del reporte STEO de EIA, se estima que el almacenamiento comercial de la OCDE mantendrá la tendencia al alza hasta 2021, con un incremento del 2% respecto a los niveles del 2020.
Por su parte, la IEA considera que la baja demanda, producto de la crisis económica generada por la segunda ola de la pandemia en Europa y Estados Unidos, no cambiará hasta el cuarto trimestre de 2021, por lo que seguirán los altos niveles de inventario.
En términos de días de cobertura, los inventarios de la OCDE, al cierre de septiembre, se ubicaron en 71,7 días. Esto es 9,4 días (13%) por encima del promedio de los últimos cinco años. En el contexto regional, Europa y Asia se ubican, respectivamente, 18,0 y 5,6 días por encima de sus promedios de los últimos cinco años.
INVENTARIO COMERCIAL DE PETRÓLEO PAÍSES OCDE (2018-2020)
Fuente: Monthly Oil Market Report, OPEP, octubre 2020
Los actuales niveles de almacenamiento son 15% superiores a los reportados en el mismo periodo de 2019. El inventario total OCDE es de 4,731 millones de barriles, un aumento de 5% respecto a los altos niveles del primer trimestre.
EE.UU.
Según las previsiones de la EIA, en su reporte STEO45, el almacenamiento comercial de petróleo y productos de EE.UU bajará para el 4to trimestre 2020, a 1.419 millones de barriles, de los cuales 472,8 millones de barriles son de crudo.
Según el mismo reporte, el promedio de almacenamiento comercial de petróleo y productos para 2020 y 2021 será de 1.353 millones y 1.315 millones de barriles, respectivamente, un aumento del 16% y 14% con respecto al promedio de los últimos 5 años.
El almacenamiento de crudo para 2020 y 2021 será de 472,8 y 466,4 millones de barriles respectivamente, un aumento de 6% y 4,5%, respectivamente, en comparación al promedio de los últimos 5 años.
Al 12 de noviembre, el almacenamiento comercial de crudo subió, según reporte semanal de la EIA46, a 488,706 millones de barriles, aunque las reservas estratégicas bajaron a 638,706 millones de barriles.
Según un reporte de Argun Media, este ajuste a la baja de las reservas estratégicas se debe a que las empresas petroleras norteamericanas, las cuales a partir del inicio de la crisis petrolera tuvieron acceso al espacios de almacenamiento provistos por el DOE para los excedentes de producción hasta marzo 2021, han retirado 51 mil barriles día durante las dos semanas de noviembre, cifra considerablemente menor al periodo agosto-septiembre, cuando se retiraron de estas reservas 220 mil barriles día.
ALMACENAMIENTO COMERCIAL DE PETRÓLEO Y DÍAS DE COBERTURA DE EE.UU.
Fuente: Administración de Información Energética de EE.UU.
En relación a los días de cobertura47, en el periodo septiembre-octubre, la tendencia ha sido al alza, con 36,6 días el 06 de noviembre, aunque en el segundo trimestre los días de cobertura habían bajado, actualmente están sólo 14% por debajo de los 42 días de cobertura del mes de agosto, lo que refiere a un dato sin precedente, y 21% superior al promedio de los últimos cinco años (29 días de cobertura).
El comportamiento de los niveles de inventarios, con una tendencia al alza, aunque drenaron volúmenes, tanto en tierra como flotantes, en el tercer trimestre, es una señal de que luego de la flexibilización de los recortes de la OPEP* de agosto, el aumento de producción de algunos países OECD y en Libia, el mercado está bien abastecido y probablemente se mueva hacia un escenario de sobreabastecimiento, con exceso en la oferta, sobre todo porque no se produjo la esperada recuperación de la economía hacia el cuarto trimestre del año y, por el contrario, ante la expansión del COVID-19 en los EE.UU. y el impacto de la “segunda ola” del virus en las principales economías de Europa, los analistas y agencias económicas ahora estimen que la recuperación se prolongará durante todo el año 2021, a pesar de que la vacuna contra el COVID-19 aparentemente arribará a finales de este año, bien sea de la mano de la Pfizer o de cualquiera de las otras 47 alternativas que están bajo análisis de la OMS.
Estos elementos que afectan los fundamentos del mercado así como las proyecciones de la OPEP, AIE y EIA respecto a una menor demanda de la esperada en 2020 y 2021, deben ser evaluadas con mucho cuidado en la próxima reunión ministerial de la OPEP+ del 30 de noviembre y primero de diciembre, de cara a la nueva flexibilización de los recortes que, de acuerdo a los acuerdos DoC48 de abril pasado, deben entrar en vigencia a partir del mes de enero de 2021.
VENEZUELA
El último reporte emitido por la OPEP registró que durante el mes de octubre la producción en el país, de acuerdo a las fuentes secundarias, se ubicó en 367 mil barriles día, un retroceso de 7% respecto al mes de septiembre cuando, luego de un ajuste realizado por la Organización, la producción se ubicó en 392 mil barriles día.
PRODUCCIÓN PAÍSES OPEP (2018- octubre 2020)
Fuente: Datos reporte del mes de noviembre OPEP.
A pesar de que Venezuela no participa de los acuerdos de recortes de producción de la OPEP+, suscritos en abril de este año, la producción del país ha caído desde 730 mil barriles día del mes de enero, hasta los valores actuales, una pérdida de más de 360 mil barriles dia, una caída de 50% en este periodo.
Sin embargo, la caída de la producción de este año sigue al desplome de la producción de petróleo experimentada en el país desde el año 2014, luego de las sucesivas intervenciones políticas y militarización del sector.
La producción petrolera nacional ha perdido 2,648 millones de barriles diarios de petróleo en 6 años, una caída del 87,82% respecto a la producción de 3,015 millones de barriles dia del 2013.
PRODUCCIÓN DE PETRÓLEO DE VENEZUELA (2013 – octubre 2020)
Fuente: Datos MOMR de la OPEP. Elaboración propia
El colapso de la producción petrolera de Venezuela, le ha restado al país, cualquier influencia en el mercado petrolero internacional y en el seno de la OPEP. El país, que ocupaba en 2008 el 5to lugar como productor en el ranking de la Organización, hoy día ha descendido al 10 lugar, solo por encima de Congo, Gabón y Guinea Ecuatorial, lo cual, sumado a una débil representación ante el organismo, ha colocado, al país miembro fundador y otrora factor importante en el equilibrio político interno de la OPEP en un papel nulo, al margen de las decisiones y discusiones del organismo.
La Faja Petrolífera del Orinoco
La ventaja estratégica del país es que, a pesar de la pésima gestión empresarial y los problemas políticos que afectan al sector petrolero desde el 2014, Venezuela cuenta con las reservas de petróleo más grandes del planeta, 316 billones de barriles, con 235 mil millones de barriles certificados por la Ryder Scott entre 2007 y 2012 con la participación de más de 20 empresas internacionales, estimando un factor de recobro promedio de 20%. Esta certificación se hizo en el marco de la Política de Plena Soberanía Petrolera49 y el Proyecto Orinoco Magna Reserva.
El sector petrolero de Venezuela, con las reservas de hidrocarburos existentes y la infraestructura desarrollada en más de 100 años de actividad en todo el territorio, en un ambiente político distinto y en el marco de una política de reconstrucción soberana del país y un programa de intenso trabajo, podrá restablecer las capacidades operacionales de la empresa estatal PDVSA y reactivar el sector más importante del país en el corto plazo, tal y como se hizo tras el sabotaje petrolero de 2002-2003.
Luego de 100 años de explotación petrolera en el país, la base de recursos es aún cuantiosa, tanto en las áreas tradicionales como en la Faja Petrolífera del Orinoco donde, con un POES (petróleo Original en Sitio) de 1,2 trillones de barriles de petróleo, se concentran las mayores reservas de crudos pesados y extrapesados del mundo que, para el año 2013, ya aportaban al país una producción de 1,3 millones de barriles dia de petróleo.
El control y explotación de la inmensa base de recursos que representa la Faja Petrolífera del Orinoco, la última gran provincia petrolera del mundo, ha sido disputada históricamente por las transnacionales al Estado venezolano .
Durante los años de la “Apertura Petrolera” (1986-1999) las transnacionales pretendieron hacer pasar a estos inmensos recursos como “bitumen”, para lo cual utilizaron a PDVSA para convencer, tanto a los sectores políticos y gubernamentales, así como a la opinión pública, de que estos hidrocarburos no tenían ni valor ni futuro, así como escasas posibilidades técnico-económicas para su extracción y comercialización.
De esta manera, y estando el país inmerso en la crisis económica de los años 80-90, con gobiernos débiles y entregados a una visión aperturista, más transnacional que nacional, lograron obtener inmensos beneficios fiscales con la reducción de regalías e impuestos (los llevaron a 1% en los años noventa) en detrimento del ingreso fiscal del país, y lograron el control de sus operaciones y comercialización en detrimento de su soberanía.
Así la producción de la Faja Petrolífera del Orinoco se comenzó a desarrollar enmascarando su naturaleza de crudo natural, como si fuese bitumen, llamando “Orimulsión” y “Synthetic Oil”, a los volúmenes de exportación para lo cual contaron con el decidido apoyo de la AIE. De esta manera, la producción de la Faja era excluida de las cuotas de la OPEP y de la administración de su explotación por parte del Estado venezolano.
La Apertura Petrolera de los años ‘90 fue una estrategia para desarrollar en Venezuela una política volumétrica en detrimento del país y de la OPEP y su política de defensa del precio y preservación del recurso natural, principios fundamentales para una política de Plena Soberanía Petrolera, la cual finalmente logró establecerse en el país entre los años 2004-2014.
Hoy día el gobierno venezolano, ante el fracaso de su gestión petrolera y luego de debilitar profundamente a la empresa estatal de petróleo PDVSA, de la que han salido más de 30.000 técnicos e ingenieros en el lapso de los años 2016-2017 –producto de un cruento proceso de persecuciones políticas y militarización de la empresa–, ha desmantelado la Política de Plena Soberanía Petrolera lograda en el periodo 2004-2014, política que fue factor determinante y clave para lograr el bienestar económico-social y gobernabilidad política que alcanzó el país durante este periodo bajo el gobierno del presidente Chávez, sobre todo entre los años 2004-2012.
La entrega del sector petrolero venezolano se resume en la entrega de la Faja Petrolífera del Orinoco, “las joyas de la corona”, por eso el gobierno actual ha privatizado la participación de PDVSA en las empresas mixtas existentes a empresas internacionales, cediendo a éstas el control y la comercialización del petróleo.
Por otra parte, y siendo la Política Petrolera y la nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco de 2007, unas de las principales banderas del Chavismo como movimiento político, el gobierno ha acompañado su estrategia de ceder el control de la FPO, por una campaña política, realizada con sus “expertos” y voceros del sector petrolero, con el fin de tratar de convencer al país de que la Faja Petrolífera del Orinoco no tiene la base de recursos que fueron certificados entre 2007 y 2012, reconocida por la OPEP y otros organismos internacionales, incluyendo el Servicio de Geología de los EE.UU., el USGS50 en sus reportes, razón por la cual el gobierno argumenta que su desarrollo debe cederse a “otros”.
El desmantelamiento progresivo de la Política de Plena Soberanía Petrolera por parte del gobierno actual, ha chocado con los límites y reservas que establece la actual Constitución de 1999, así como con el marco jurídico que regula al sector, en particular la Ley Orgánica de Hidrocarburos51.
Por ello, el gobierno, en un intento de dar un piso legal a sus decisiones y atraer la participación de capitales extranjeros en el sector petrolero, ha dictado un conjunto de Decretos y Decisiones, todos los cuales siguen siendo decisiones inconstitucionales, tomadas a espaldas del país, por lo cual han fracaso en su intento de dotar a su nueva “apertura” de un piso jurídico.
En el último intento del gobierno, asediado por la falta de legitimidad y sin apoyo popular, para dar plenas garantías a los capitales privados en el país, el pasado 8 de octubre promulgó la denominada “Ley antibloqueo”, tan inconstitucional como los intentos anteriores, tal como lo hemos analizado en documentos anteriores, que fue aprobada, de manera expedita, por la Asamblea Nacional Constituyente, cuestionada en su legitimidad, antes de que cese sus funciones en diciembre de este año.
Por su parte, la oposición política del país, en control de la Asamblea Nacional hasta diciembre, cuando deben realizarse nuevas elecciones parlamentarias, trata de aprobar de manera acelerada, nuevamente de espaldas al país, una “reforma”52 a la Ley Orgánica de Hidrocarburos vigente, con el propósito de reeditar la “Apertura Petrolera” de los años 90’ que tantos problemas económicos y sociales generó en el país, al despojar al Estado Venezolano del ingreso fiscal petrolero y al de la renta sobre la tierra correspondiente, vital para la economía venezolana.
Esta propuesta inconstitucional, la cual hemos analizado en documentos anteriores, igualmente se basa, así como la Ley Antibloqueo53, en ceder el control del manejo de los inmensos recursos petroleros del país al sector privado, dejando al Ministerio de Petróleo y a la empresa del Estado venezolano –PDVSA– sólo como entidades reguladoras y administradoras de contratos.
Es claro que tanto los sectores políticos en disputa por el poder en el país, así como las transnacionales y sus intereses, esperan que de la profunda crisis política, económica y social que atraviesa el país, puedan, sin importarles mucho en manos de quien esté el gobierno, obtener el control del sector petrolero del país que cuenta en su subsuelo con las mayores reservas de petróleo del planeta.
Parece que nada han aprendido los sectores políticos y los tanques pensantes de los distintos factores internacionales en pugna respecto de la historia reciente de Venezuela, la cual demuestra que el control sobre el petróleo es una reivindicación histórica del pueblo venezolano y su explotación y desarrollo a favor de los intereses nacionales es fundamental para el desarrollo de nuestra economía, marcadamente petrolera.
Ningún gobierno con intenciones de reconstruir el país y resolver los grandes retos económicos y sociales que tenemos puede renunciar al ingreso fiscal petrolero así como a la renta sobre la tierra, pues estos constituyen la única fuente de recursos que tenemos para restablecer el funcionamiento de nuestra economía y garantizar los derechos económicos y sociales del pueblo venezolano, por eso es necesario que recuperemos la Plena Soberanía Petrolera.
En esta nueva edición de En Directo con Rafael Ramírez conversamos sobre las elecciones en los Estados Unidos y sus implicaciones en el acontecer internacional, así como en Venezuela.
Aunque es necesario retomar el cauce del derecho internacional en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, la grave situación que vive el país debe resolverse internamente
Quizá el menos indicado para andar rabiando en contra de los derechos humanos, es este Jorgito, pero el poder produce en algunos incontinencia verbal, se embriagan con el micrófono y sueltan verdades. Veamos.
Jorge rodríguez en conversación con algunos empresarios vociferó que a los corruptos provocaba fusilarlos, el video anda por internet aunque intentaron borrarlo; aquí dejamos el enlace para ese fragmento https://www.instagram.com/p/CHbiFeChGTr/?igshid=uv6tfpr0te7r
Las palabras de jorge llegan en mala hora para el madurismo, cuando están intentando lavarse la cara, jorge les ensucia el agua, caliente debe estar tarek que viajó lejos para convencer al mundo que el madurismo defiende los derechos humanos, por supuesto que fracasó.
Las palabras de jorge anuncian el incremento represivo del madurismo, son una orden al faes para profundizar la masacre de la disidencia, salir de los incómodos, son instrucciones a los mal llamados colectivos que en realidad son similares a los cabilleros de antaño. Al gobierno desesperado sólo le queda la represión.
Ahora el madurismo está sumergido en esa mala obra de teatro que son las elecciones espurias, mortadelicas, que por anticipado fracasaron en su central propósito de buscar legitimidad. Sus intentos por estabilizar políticamente al capitalismo son inútiles, en lo económico entregan todo sin ningún rubor, pero en lo político fracasan, no hay estabilidad, es un gobierno de celofán, frágil, no le garantizan al capitalismo el control social. Se presagian conflictos sociales que no los puede controlar la cuarentena, sólo la represión brutal que ya asoma jorge: “los corruptos deben ser fusilados, y corrupto es el que ellos digan. Juicio sumarísimo y ejecución inmediata de la sentencia”. Es una acusación difusa como aquella de masón, o de jacobino con la que pretendían desprestigiar a los patriotas.
El fascismo asoma sus colmillos en el horizonte cercano, ya este gobierno no le sirve al capitalismo, el madurismo intenta reinventarse instrumento represivo, ese es el fondo detrás de la derramada de Jorgito. Pero las convulsiones represivas les privan de la poca imagen que aún conservan ante el país y ante el mundo, los debilita.
Esta es la situación: un gobierno desesperado, agotado, la alta cúpula, los cinco, se juegan la carta represiva, mientras en las entrañas del madurismo corren vientos de estampidas, no tarda en aflorar lo que camina en los subterráneos, ya se escucha el eco del descontento interno.
La solución a la crisis por el lado del capitalismo parece inclinarse hacia la represión brutal, ya sea que este gobierno se reinvente (algo poco probable), o que lo suceda una dictadura de derecha en sus variadas modalidades. Queda por ver los movimientos del chavismo verdaderamente chavista, queda por ver si es capaz, primero de unirse, dejar de lado tanta mezquindad, y segundo de construir una opción creíble para las grandes masa, una opción que retome el camino donde lo dejó Chávez, en el Plan de la Patria, el rumbo al Socialismo. Una opción que se separe nítidamente del madurismo enterrador, traidor y del guaidismo entreguista, colonialista.
Los tiempos son promisorios, las crisis son revolucionarias, ahora el destino de este pueblo depende de la responsabilidad del liderazgo verdaderamente chavista, de las decisiones que asuma, de su capacidad de riesgo, de sacrificio, de su grandeza.
Sin dudas Chávez fue, es, un gigante, y lo es por lo profundo de su pensamiento, por su capacidad de escaparse del cerco ideológico de su tiempo, por empinarse sobre los hombros de gigantes y avanzar en la historia cuando todo indicaba el fin irremediable de la vida en manos del capitalismo.
Chávez superó a la democracia burguesa, cuando planteó con valentía el Socialismo, cuando por sobre todo cálculo político tomó en sus manos las banderas de la Revolución, entró en una nueva dimensión, revivió la batalla milenaria por la humanización de la humanidad. Se puede decir que la historia de la humanidad es la historia de la lucha por su humanización, de la búsqueda del hombre de su condición social, en contra del extrañamiento de su condición de animal social.
Estos nuevos objetivos políticos, humanos, le dieron un nuevo sentido a la sociedad, por primera vez en siglos esta sociedad tuvo un objetivo social: el rescate de su condición humana, su relación fraterna, el destino común. Las masas conocieron una nueva fuerza, razones sagradas por las cuales luchar. Regresaron las grandes movilizaciones, volvió el amor a caminar por las calles, la luz, el verbo se hizo carne con Chávez.
Ahora, estos gaznápiros que pretenden ser sus herederos y no le llegan ni a los calcetines intentan enjaular al Comandante en las rejas de la democracia burguesa, su meta no tiene la grandeza del Socialismo se limita a los confines aceptados por el capitalismo, a las reglas del sistema, se contentan con una elección burguesa, sus metas son miopes, su vista es corta.
Los hombres grandes lo son porque los habitan las grandes ideas que fracturan su tiempo, por fundar mundos, guíar al humano en la búsqueda de nuevas metas, crear nuevas relaciones, cambiar la manera de pensar el futuro. Siempre se encuentran con la oposición de la antihumanidad, de los heraldos de lo mediocre, de los que pregonan que todos siga igual, de los enemigos de los cambios profundos; a veces, muchas veces se topan con la incomprensión de las masas que festejan su crucifixión, que no defienden sus ideas, que los abandonan al pie del patíbulo.
Entonces, que no hablen en nombre de Chávez que no lo reduzcan a la mezquindad, a la hipocresía del juego democrático. Que no priven a la humanidad del pensamiento y el ejemplo del Comandante. Con él fuimos vanguardia del mundo, del rescate de la Esperanza. El monstruo deshumanizador, el capitalismo, encontró un muro de dignidad que impedía su carrera loca hacia la extinción de la vida. Chávez le devolvió al mundo la idea de un nuevo mundo posible, habló alto y claro en los foros mundiales.
La defensa del legado de Chávez no es un asunto meramente político, se trata del futuro del humano. En estos tiempos cuando pocos asumen sus ideas Socialistas, cuando los comunistas que es el otro nombre de los cristianos primitivos, son pocos y pocos quieren asumir esas ideas, es imperativo rescatar el pensamiento más elevado del Comandante Chávez, defender sus ideas, seguir su ejemplo.