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LA DESESPERANZA, UN OBJETIVO DEL MADURISMO

El madurismo adelanta una ofensiva dirigida contra la espiritualidad colectiva, consiste en dejar a la masa sin líderes, sin ideas, sin metas, intenta aplastar toda esperanza, sumirla en el olvido. Despojarla de toda voluntad de lucha, entregarla inerme a las garras del capitalismo. El madurismo, con su ineptitud manifiesta, su carácter de lumpen sindicalero, no podía engendrar algo diferente a esta campaña.

Un pueblo sin líderes, sin espiritualidad, carece de razones que lo mantenga unido, pierde su historia, no es en realidad un pueblo, es una masa imprecisa que se va diluyendo, desdibujando hasta desaparecer. Es un nopueblo incapaz de cualquier tarea colectiva constructiva, incapaz de defenderse, de defender algo, sólo se mueve en masa hacia el olvido, una estampida hacia la nada.

La campaña se entrelaza con la entrega de la economía, a las nuevas relaciones sociales que de esa entrega emanan, a la psiquis que en ella se asienta. Pretenden dejar a la masa sin líderes, “todos son corruptos”, dicen, la corrupción es el centro de todas las dificultades, y corrupto será el que sea señalado por su inmenso aparato de comunicación, de distorsión de la realidad, así el madurismo queda libre de toda culpa. Es suficiente calificar a alguien de corrupto para que pierda sus derechos humanos, contra ese corrupto vale todo, no tiene derecho a la vida, a nada.

En este tiempo se está viviendo una verdadera guerra civil soterrada, pero muy eficaz, no pretende ocupar territorio, su objetivo es el alma colectiva: el madurismo contra la masa inerme. Se está decidiendo el destino de la Patria, que ya se va diluyendo. El éxodo de millones, la desesperanza de muchos son síntomas de la gravedad de la situación. Estamos en guerra por la existencia de la Patria… y la estamos perdiendo.

Sin embargo, es en estos momentos difíciles, cuando surge la casta de este pueblo libertador de continentes. Es en un momento similar a este, cuando se daba todo por perdido que surge Simón y rompe la unanimidad de la esclavitud. Es en momentos como estos que surge la generación del 28 y mantiene encendida la esperanza. Es en similares situaciones que surge la Junta Patriótica de Fabricio que derrota, a la hasta ese momento invencible dictadura de perez jimenez. Es en los momentos más oscuros de la noche de la cuarta república cuando surge la guerrilla de Fabricio, Argimiro, Douglas, y señala la resistencia que culmina con el amanecer del 4 de febrero, y el “por ahora” de Chávez, y más allá.

Es el deber de los revolucionarios, es una deuda del chavismo auténtico, luchar contra el madurismo que se engendró en sus entrañas, es un deber derrotarlo y devolver a la masa la esperanza. Son deber del chavismo auténtico acciones que despierten a la masa dormida.

Estamos seguros, está por suceder, ya hay síntomas del despertar, que habrá una reacción de lo mejor de los venezolanos. Al principio será de un grupo muy reducido de valientes, pero esa reacción sorprendente devolverá la esperanza, y entonces, este pueblo de Bolívar y Chávez, le mostrará al mundo de lo que es capaz.

La pretensión del madurismo de acabar con el pueblo heroico de Venezuela, se estrellará en el muro de la dignidad de la vanguardia patriótica, que está allí en el corazón de este pueblo rebelde, que resiste los embates arteros del madurismo y sus aliados.

¡CHÁVEZ, DIGNIDAD PATRIÓTICA!

LUCHAR POR EL AUMENTO DE SALARIO, SIN IMPUGNAR AL SISTEMA ES UN ARTIFICIO

Una de las tantas trampas del capitalismo para mantener a los trabajadores distraídos, peleando por conquistas que, certifican, no perjudican al sistema, es la solitaria y aislada lucha por el aumento de salario.

¿Desde hace cuánto tiempo están los trabajadores luchando sólo por aumento de salario? Y siempre están en la misma inopia. Algo debe andar mal en las luchas obreras. El aumento de salario, la zanahoria, crea la ilusión de aumento de la calidad de vida de los trabajadores, y en esa lucha inútil pasan toda su existencia, los ricos más ricos, y los pobres igual, dando vueltas en una noria. El sistema tiene mecanismos para absorber el aumento de salario y que todo siga igual, la inflación es uno de ellos, a cada aumento, una elevación de los precios.

El aumento de salario es un artificio de los capitalistas para impedir que los trabajadores se liberen de su yugo, distraerlos, hacerlos funcionales con el sistema capitalista. O dicho más directamente, la lucha solo por aumento de salarios es parte consustancial del buen funcionamiento del sistema. Está demostrado que el salario es como la zanahoria delante del burro. En ninguna parte del mundo, nunca, los trabajadores, luchando sólo por aumento de salario, han conseguido liberarse del capitalismo que los mantiene en la miseria material y espiritual, al contrario, lo fortalecen.

La lucha central, la reivindicación mayor de los trabajadores, debe ser por un aumento en la calidad de vida: salud, vivienda, alimentación, educación para sus hijos, recreación, cultura, razones sagradas por las cuales luchar, sentido a la vida más allá del trabajo como compulsión de sobrevivencia. Y esta conquista, esta reivindicación es social, no es individual. Quiere decir, que es un asunto de modificación profunda de las relaciones de propiedad de los medios de producción, sustitución del sistema, fundación del Socialismo.

En el capitalismo la riqueza social es apropiada por los capitalistas, propietarios de los medios de producción, que deberían llamarse medios de explotación. Ellos la reparten de manera que la mayor cantidad les quede y sólo dan a los trabajadores la cantidad necesaria para su sobrevivencia en condiciones mínimas. Se trata de que la sociedad tome el control de las riquezas que ella produce, y se establezca el sistema ¡De cada cual, según sus capacidades; a cada cual, según sus necesidades!

La lucha de los trabajadores debe ser por la conquista de esa sociedad, la sociedad de la mayor suma de felicidad posible. En ese camino la pelea por la elevación del salario debe ir engranada con la lucha por la nueva sociedad, ese es el papel histórico de los trabajadores.

Aquí en Venezuela, somos privilegiados, mientras el resto del mundo duerme, los obreros del planeta, esclavizados, perdieron el rumbo histórico, se someten a la esclavitud, aquí, en Venezuela, tocamos con la punta de los dedos al futuro. Sentimos, vivimos que una nueva sociedad es posible, que las masas irredentas unidas a sus líderes tienen la fuerza para fundar el nuevo mundo, que otra forma de vivir es posible. Eso pasó ayer no más, vive fresca en la memoria la hazaña de Chávez de revivir la esperanza socialista. El madurismo no ha podido borrar ese sueño vivido, el ejemplo de Chávez vive en el corazón de lo mejor de este pueblo.

Esa memoria es la fuerza que autoriza la esperanza, no todo está perdido para la humanidad, la nueva sociedad es posible.

¡CHÁVEZ, ESPERANZA!

¡EL GRITO DEL DARIÉN! ¿RÉQUIEM DEL MADURISMO? RESURGE LA ESPERANZA

Las sociedades hablan de formas sorprendentes, sólo son entendidas por los gobernantes cuando ya es tarde. Famosa la anécdota del Rey de Francia escribiendo en su diario su aburrimiento, decía: Nada reseñable… Era el mismo día de la toma de la Bastilla.

Hoy en Venezuela la sociedad, está hablando, y los gobernantes, se engañan extasiados en una realidad que ellos mismos fabrican con sus medios de comunicación, de creación de espejismos. Los millones del éxodo, el desespero que empuja a la gente a atravesar selvas imposibles, a correr peligros y desaires en ignotas tierras, es un grito de la sociedad. Los historiadores, en el futuro se asombrarán ante la inercia de la costra dominante, gobierno y oposición gringa, que no percibieron las señales claras.

La sociedad despojada de su dirección política corre desconcertadas hacia soluciones desesperadas, bárbaras. El éxodo es una condena silenciosa, ya vendrán explosiones. El malestar de esta sociedad es grave, profundo, perdió la esperanza, la noción de futuro, la credibilidad en alguien o en algo.

La tierra arrasada espiritual y material fue completa. Los niveles de pobreza asombran al mundo, y también sorprende la saña de los maduristas contra la sociedad, un verdadero genocidio espiritual, acabaron con la educación desde los maestros hasta las universidades, persiguieron a la dirigencia y a la inteligencia. La política se transformó en un torneo de chismes, los programas de opinión en la televisión oficial recuerdan a chepa candela, la difamación se desbocó. La economía acompaña al genocidio espiritual, la crisis económica es comparable con las consecuencias de una guerra de gran magnitud.

El madurismo intentó resucitar a la cuarta república, para paliar el desastre que ellos perpetraron: el psuv madurista sería la nueva ad, copei estaría reservado a la oposición gringa, entre ellos resucitaría el pacto de punto fijo, ahora se llamaría el pacto de México. el capitalismo sustituiría al intento socialista. El fracaso es rotundo, la mezquindad no le permite al madurismo construir nada, carecen de capacidad estratégica, sólo ven el día, para ellos mañana no existe.

Ahora arrinconada, La costra política, pretende paliar la situación con remedios viejos, apelan a las elecciones socialdemócratas, pero igual a las postrimerías de la cuarta, ya la crisis reclama terapias más agresivas. En el horizonte, y más allá de la voluntad, se asoma la violencia, no sabemos la forma que adoptará, lo que sí se sabe, es que, en una sociedad arrinconada, desesperada, la salida tiende a ser violenta.

El Chavismo auténtico, el originario, comienza a aparecer, a despertar del impacto inmenso de la muerte del Comandante Chávez, a zafarse del engaño madurista. La candidatura Presidencial del Ministro Ramírez es señal clara de recuperación de la vocación de poder del chavismo, del espíritu de lucha de sacrificio de este pueblo siempre presente en las horas más aciagas, en la mejor tradición de Fabricio, Argimiro, Chávez. Vale recordar las palabras de Fabricio Ojeda en la carta de renuncia al Congreso para ir a la lucha por su pueblo.


“Y desde entonces comenzamos a prepararnos para el cumplimiento irrenunciable. Con este objetivo, redimir al pueblo haciendo honor al sacrificio de sus mártires, hemos trabajado sin descanso, hemos luchado sin cesar. Ahora a mí, solo me queda, como decía un insigne pensador latinoamericano, «cambiar la comodidad por la miasma fétida del campamento, y los goces suavísimos de la familia por los azares de la guerra, y el calor del hogar por el frío del bosque y el cieno del pantano, y la vida muelle y segura por la vida nómada y perseguida y hambrienta y llagada y enferma y desnuda»

El chavismo no se rinde, al contrario, se deslastra del engaño madurista, sale a la calle a saldar cuentas con la traición, a decirle a la gente, a la humanidad, a este país, que el Socialismo no ha muerto, que no todo está perdido. En Venezuela, surge una esperanza, hay líderes dispuestos a enfrentar al madurismo en el terreno que sea necesario y a costa de lo que sea necesario.

¡CHAVISMO CON CHÁVEZ!

¿A QUÉ LE TEME EL MADURISMO?

Sin duda alguna, el madurismo teme que el pueblo venezolano se exprese libremente y se movilice para conquistar el derecho inalienable de conducir su propio destino; le teme a Chávez y la vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. 

El artículo 5º del texto Constitucional, establece que “la soberanía reside, intransferiblemente, en el pueblo”, es éste quien otorga legitimidad al Estado o al gobierno; sin su favor y participación, los gobernantes pierden su asiento legal, su razón de ser, y devienen en tiranías. 

Es por ello que, la Constitución establece abundantes mecanismos para garantizar que el pueblo ejerza su soberanía y la permanencia o no de los gobernantes: desde el artículo 350, pasando por el revocatorio de los gobernantes, hasta el ejercicio universal y secreto del voto, todos ellos creados para garantizar el ejercicio de la soberanía popular.

Cuando un gobierno —como este— niega el ejercicio de los derechos políticos del pueblo y cierra todos los mecanismos de participación política, entonces, no solo está actuando al margen de la Constitución y las leyes, sino que refleja su mayor debilidad al reconocer que no cuenta con la aprobación del pueblo.

El gobierno de maduro ha fracasado estruendosamente en la conducción del país, sumiéndolo en una grave crisis política, económica y social, la peor de nuestra historia, que ha llevado a 7,1 millones de venezolanos a abandonar la patria, mientras que los que permanecen en ella viven en la pobreza absoluta, sufriendo el masivo deterioro del país y sus instituciones, víctimas permanentes de los abusos, violencia e indolencia de las nuevas élites políticas-económicas que se han apropiado de todo y hacen lo que les da la gana.

Por ello, el madurismo actúa con violencia, ha convertido la violacion de los Derechos Humanos en una política de Estado, imponen el miedo y establecen mecanismos de control social para imponer el silencio a los ciudadanos. Si se observa en retrospectiva, lo que el madurismo ha impuesto en el país, es un complejo sistema de control y represión, copia y calco de sistemas autoritarios de los países que los asesoran en cómo instalar un sistema de represión y control que desmoviliza al pueblo y asfixia al ciudadano, hasta lograr que renuncie a sus derechos fundamentales y se resigne a “vivir muriendo”, como consecuencia del paquetazo económico. Ese es el “milagro” del gobierno.

El pueblo venezolano es un gigante dormido, atemorizado, y disperso, víctima de un una política de choque y de una dinámica impuesta por el gobierno que lo mantiene con el agua al cuello, impidiéndole ver más allá del día a día, inmerso en el “sálvese quien pueda” y la resignación. 

Pero este pueblo, heredero de la gloria de Bolívar, es capaz de cambiarlo todo, de explotar y poner las cosas en su sitio, de volcarse a las calles, como lo hizo el 13 de abril del 2002 en defensa de Chávez y su revolución o durante el Sabotaje Petrolero en defensa de PDVSA y el petróleo para el pueblo. El pueblo humilde es poderoso, y fue, con el gobierno de Chávez, el protagonista de su propio destino –artifice de su propio futuro–, como lo demostró en todas las batallas que le correspondió librar hasta que, tras el asesinato de Chávez, fue traicionado y desmovilizado  por el madurismo. 

Este gobierno y sus asesores saben de lo que es capaz el pueblo venezolano y por eso lo reprimen. Por ello las razzias de sus policías en los barrios, el descabezamiento del liderazgo chavista y del poder popular, el aniquilamiento de la vanguardia y el encarcelamiento de trabajadores, militares y dirigentes sociales.

El terror del madurismo al pueblo se ha expresado, de manera violenta, ante la posibilidad de las elecciones presidenciales que, de acuerdo a la Constitución, deberían realizarse en 2024. El gobierno sabe que no es capaz de ganar ninguna elección, ni siquiera con la trampa y los mecanismos de control social. El poder del voto, el ciudadano frente a la máquina electoral, ejerciendo su derecho al voto, aterroriza al madurismo. 

Se encuentra el madurismo en la disyuntiva electoral, necesitado, al extremo, de ganar legitimidad y cuajar su pacto con las élites y sectores de la oposición que están dispuestos a convivir con él. El madurismo se prepara para unas elecciones donde solo participen los que ellos quieran, los que ellos permitan. Es un absurdo.

Es por ello que, el solo anuncio de una candidatura como la nuestra, desde el chavismo, desencadenó la más feroz campaña de ataques y acusaciones en mi contra y de mi familia. Por eso se llevaron preso a mi hermano, el doctor Fidel Ramírez. El madurismo no esta dispuesto a tolerar ninguna opción electoral que venga desde el chavismo, por eso arremeten contra el liderazgo histórico del chavismo, contra los exministros, contra los dirigentes sociales, civiles y militares; por eso purgaron al PSUV de cualquier corriente revolucionaria; por eso arremeten en contra de la izquierda, descalificándola, llamándola “izquierda trasnochada”, yendo en contra del PCV y de cualquiera que ellos vean como un enemigo potencial, un contrario a ellos como lo define Marcos Luna en su artículo.

Porque el peligro de ir a elecciones y tener que medirse con una opción chavista, es enfrentarse a quien puede fracturar el férreo control y manipulación que ejercen sobre el pueblo humilde que, de corazón, se sienten identificados con el chavismo. Una opción chavista y revolucionaria en la calle, reivindicando a Chávez, el socialismo y el Plan de la Patria, los dejaría al descubierto, quedaría en evidencia que ellos, el madurismo, han traicionado el legado político y la obra del Comandante Chávez y la Revolución Bolivariana. 

Una opción chavista y revolucionaria, recorriendo el país y hablando con el pueblo, dejaría en evidencia que la represión, el paquetazo económico, la dolarización, la entrega del petróleo y de nuestra economía a FEDECAMARAS y el interés transnacional, no es culpa de las sanciones, sino que es una acto político deliberado de un gobierno que hace tiempo  dejó de ser chavista, que no tiene nada de revolucionario y mucho menos socialista; ni siquiera llega a ser un gobierno nacionalista. Han entregado la patria y nuestra soberanía a los poderes fácticos y la burguesía parasitaria que siempre denunció y enfrentó el comandante Chávez. Como resultado de una contienda política de este tipo, quedaría en la calle un pueblo articulado y movilizado por razones sagradas para luchar, el pueblo de las 7 avenidas de Chávez y eso es un peligro para este gobierno.

El madurismo saca sus cuentas y no está dispuesto a correr ese riesgo. De allí la violencia, las reiteradas amenazas, no solo contra el Chavismo o factores revolucionarios, sino también en contra los sectores de oposición. 

El madurismo ha pactado con sectores tradicionales de la oposición con quien no tiene ninguna diferencia en términos programáticos. El gobierno de maduro avanza cumpliendo sustancialmente el programa del decreto de Carmona luego del golpe de Estado en contra del presidente Chávez; se ha creado una oposición a su medida, una oposición que convive y hace tratos con el madurismo, son sus agentes. 

Pero estos parapetos de partidos ya no controlan a sus electores, como sucedía en el pasado; sin embargo, maduro necesita un “contendor” para hacer el “paro” como —dicen en oriente— para simular que será una contienda electoral entre opciones contrapuestas, cuando la realidad es que ellos necesitan todo tipo de candidatos complacientes, de esos que se fabrican a fuerza de dinero y promesas de convivencia futura, sean estos alacranes, vampiros o cualquier especie rara del oportunismo político. 

La realidad es que el 80% de la población está cansada de los partidos tradicionales, sean estos maduristas o de la oposición. Por ello, otro peligro tremendo para el madurismo es que el país, como un todo, es decir, los sectores chavistas, los de la oposición y el pueblo en general, estén dentro o fuera de la patria, se movilicen para derrotar al gobierno, no para convivir o pactar con él. 

De allí las bravuconadas de los dirigentes del madurismo al amenazar con cambiar las fechas o normas electorales, tratando que el ciudadano renuncie a esta posibilidad constitucional, que no se presente al terreno político ninguna opción que sea capaz de movilizar a todo el país y que el venzolano, por cansancio o decepción, renuncie al voto y no aproveche la ventana táctica de la que hablaba Chávez; pues el madurismo sabe bien que cualquiera de esas opciones puede cambiar la situación política actual, rasgar la pesada niebla que pesa sobre el pueblo y desencadenar una movilización general que permita restablecer la Constitución y las leyes y produzca un cambio político revolucionario. 

Todo lo que haga el madurismo para impedir el ejercicio de los derechos políticos de los venezolanos, lo sigue hundiendo en su aislamiento; no pueden recoger el agua derramada, no tiene legitimidad, a pesar de los acuerdos secretos con transnacionales o el intercambio de rehenes. Por eso, ninguna de sus iniciativas o políticas económicas significarán un cambio para la situación del pueblo. El país es gobernado por un círculo cerrado de cuatro, que harán todo lo que esté a su alcance para seguir conculcando los derechos del pueblo y mantenerse en el poder, haciéndose un país a su medida y para el disfrute de las élites que lo sostienen. Pero ellos saben que esta situación es insostenible, de allí su desespero, su violencia, su atropello a los venezolanos. 

El pueblo y los sectores políticos y sociales del país tienen ante sí una extraordinaria oportunidad de hacer sentir su voz, hacer valer su voto, ejercer plenamente sus derechos políticos, a pesar de todas las trabas y maniobras del gobierno; dejar atrás el miedo y la resignación para movilizarse y luchar en un extraordinario movimiento de masas por sus derechos, la plena vigencia de la Constitución y las leyes, el cumplimiento del Plan de la Patria como la única manera de salir de esta espantosa crisis y, solo entonces, iniciar la reconstrucción de la Patria.

Seis años más de hambre y retroceso. ¿Quién los quiere?

A raíz de mi último artículo, alguien que posee un cargo importante en Venezuela, se permitió escribir a mi correo, obviamente no mencionaré su nombre para no comprometerle. A su vez con algo de nostalgia, hacía referencia sobre lo dinámico y absorbente que era trabajar con el Comandante, me habló de tantos momentos agotadores, donde Chávez les exigía dar el máximo, cuando se trataba de buscar soluciones para el Pueblo. Pero todo eso desapareció con el madurismo, pues hoy las reuniones de trabajo sólo sirven para buscar argumentos coherentes, y así de una forma lógica, poder culpar a terceros de los desastres que ha causado el gobierno actual en Venezuela.

Si en algo se ha destacado el madurismo, es en sacudirse sus responsabilidades, resulta que ellos no son responsables de nada de aquello que sucede en el país, todo el desastre y el caos a donde el madurismo condujo a Venezuela, ellos buscan hacer responsables a otros, inclusive culpan a Chávez de una forma tan directa, que muchos de los que abversaron al Comandante en años pasados, no les quedó de otra, sino de simpatizar con el madurismo en agradecimiento a ellos.

Es muy reducido el grupito en Venezuela que no ha sido afectado por el pésimo gobierno madurista, que llevan desde el 2015 prometiendo la recuperación económica. Y bien parece un sarcasmo, pero esa promesa madurista refleja el mismo mensaje que leemos en algunas bodegas, o pequeños negocios, «Hoy no se fía, mañana sí». Así embaucan al pueblo año tras año, haciendo la misma promesa, sin alcanzar los resultados prometidos.

Ellos y sus aliados haciéndose más ricos, y el Pueblo haciéndose más pobre, y vendiendo la consigna; «Venezuela se está arreglando».

En algo se me parece aquello que expresaba Alí Primera en su música, cuando decía: «No te dejes engañar cuando te hablen de progreso (Recuperación) Por que tu te quedas flaco y ellos aumentan de peso. Los del madurismo están gordos, robustos, incluyendo al propio maduro, y el Pueblo pasando hambre.

Ésa es la política del madurismo y así continuará, no tienen otra cosa que ofrecer, pues a pesar que acabaron con PDVSA, la producción está sobre los 650 mil barriles diarios, casi a la par con Colombia que posee una mejor condición económica que la nuestra, manejando un presupuesto similar al nuestro. Éstos números muestran un ingreso petrolero cerca de los 60 millones de dólares diarios, sin contar los ingresos del oro, que bastante han sacado y saqueado del «Arco Minero». Si sacamos cuentas, ése ingreso es superior al ingreso de la época de Rafael Caldera, siendo para entonces el salario mínimo entre 180 y 200 dólares, entonces es de entender que el madurismo posee los recursos para mejorar los salarios en Venezuela, sólo que no lo hacen, ni lo harán, porque es la política que les ha resultado, colocar bozal de hambre al pueblo.

Dijo Maximilien Robespierre: «El secreto de la libertad radica en educar a las personas, mientras que el secreto de la tiranía está en mantenerlos ignorantes». Tan sencillo como se lee, si usted necesitaba la razón por el cuál, el madurismo ha humillado tanto a nuestros maestros y maestras, es para someter al pueblo, por medio de la ignorancia, ya lo decía el Padre Bolívar: «Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción» y finaliza diciendo: «Toman la licencia por la libertad, la traición por el patriotismo, la venganza por la justicia». Nadie lo puedo decir mejor, que nuestro Libertador Simón Bolívar, el madurismo somete al pueblo a la ignorancia, así le venden el hambre y la humillación como algo bueno, se toman sus propias licencias y crean leyes oscuras, en nombre de la libertad, y traicionaron a Chávez y al Pueblo, y se hacen llamar «Patriotas».

Más de 7 millones de compatriotas han debido salir de Venezuela, un éxodo sin precedentes en nuestra historia, y de forma muy irresponsable el madurismo negaba hasta hace poco, hoy debieron reconocer tal acontecimiento, sólo que manifiestan de una forma muy cínica, que nuestros hermanos y hermanas salen del país porque están siendo manipulados, es decir; para ellos es mentira que huyen del hambre, de la inseguridad, de las carencias en el sector salud, de la matraca de organismos de seguridad, de la persecución de bandas organizadas, apadrinadas por el propio gobierno, de la falta de oportunidades, de los altos costos de la vida en el país, etc.

Es muy probable que de cada familia en Venezuela, al menos un familiar ha debido emigrar huyendo del desastre madurista, al menos uno de cada familia ha debido padecer el calvario de la desatención y el actual descuido en el sector salud, los hospitales están sin insumos para el Pueblo, pero ellos se atienden en las mejores clínicas del país. Yo espero que nuestra gente no se haya acostumbrado al mal vivir, al conformismo, a que ellos te apaguen los sueños, te mantengan en la oscuridad de la ignorancia, y te vendan la mentira que eso es vivir bien.

Ésa es la propuesta del madurismo para las próximas elecciones, ellos te mostrarán otra cosa para buscar confundirte, pero será lo mismo que se observa con un toro y un torero, el toro persigue la capa, cuando el verdadero enemigo es quién la sostiene. El madurismo con su capa busca ocultar su desastre, mientras culpa a todo el mundo de sus malas políticas, pero el verdadero enemigo del Pueblo y de Venezuela, son ellos, y en manos de nosotros está sacarlos con votos, y evitar seis años más de indolencia por parte de ellos.

Ya el madurismo anda en sus movimientos por debajo de la mesa, para las próximas elecciones, obviamente la mayoría de dirigentes de la oposición, pagados por el gobierno, se encargaron de desmotivar a sus seguidores, y sembrar desesperanza, la misma oposición sin importarle las condiciones actuales del país, prefirieron acomodarse y convivir con el madurismo, para mantener sus estándares de vida, son las condiciones adecuadas para que éste desgobierno aspire reelegirse, y ganar por no tener con quién perder.

Yo particularmente no estoy dispuesto a soportar seis años más de madurismo, no necesitamos a un mitómano de presidente, sabemos que la cuarta república fué mala, pero el madurismo superó por mucho, a los malos gobiernos pasados, ellos culpan al Comandante de sus desastres, pero quienes vivimos en la época de Chávez, sabemos que estábamos bien, y no era que no tuvimos ataques, saboteos e inconvenientes, sólo que el Comandante no se concentraba en buscar escusas, sinó en trabajar para el Pueblo, eso arrojó como resultado, una economía saludable, los hospitales estaban funcionando, se le quitaron cargas con los «CDI», las misiones estaban óptimas y arrojando frutos para el país, Mercales y PDVAL respondiendo al pueblo, Venezuela era otra sin duda.

Hoy tenemos la oportunidad de reconstruir nuestro País, de salir de éste gobierno forajido, y devolver la gloria que vivió nuestra Patria, y más aún, de llevarla a un nivel superior, eso será posible si volvemos a Chávez, éste planteamiento es ajeno al madurismo, ellos siguen empeñados a acabar con todo lo que huele al Gigante. Particularmente me inclino por las propuestas que está haciendo Rafael Ramírez, era el hombre en quién Chávez confiaba, y es quién sigue planteando volver a él, debido a eso el madurismo se tragó sus palabras, donde ellos advertían que venía una campaña en contra de él, y por el contrario, ahora el madurismo lo ataca ferozmente, y si el madurismo ataca a Ramírez, ha de ser por algo que temen del hombre de confianza de Chávez, entonces Rafael Ramírez es el hombre para enfrentarlos.

Joseph de Maistre dijo: «que cada pueblo o nación tiene el gobierno que merece».

No creo que Venezuela merezca vivir el infierno que ha causado el madurismo, prefiero creer en la letra de Alí Primera, cuando en su canto dijo: «El pueblo no tiene culpa si lo engañan otra vez, pues dicen que el matacán muere mansito en verano. el pueblo es cuero seco, si lo pisan por un lado, por el otro se levanta, por algo tiene la piel florecida de esperanza.. pero dejando de ser ¡pendejo! esa esperanza ¡Será verdad!..».

El Pueblo no tiene la culpa del engaño producto del madurismo, pero hoy tenemos la responsabilidad de levantarnos por otro lado, porque fuimos pisados por el gobierno, y ya debemos dejar de ser ¡Pendejos!.

El madurismo no podrá con el Pueblo Chavista, y que «Viva Chávez Carajo «

MOVILIZACIÓN Y REFLUJO DE MASAS

Venezuela padece un reflujo de masas pocas veces visto en el planeta,
los millones que huyen del desastre madurista lo certifican. Todas las
corrientes políticas proponen sus soluciones a la crisis. De la calidad de ellas
dependerá el futuro del país.
La salida de la crisis supone una conducta, una política frente a las
masas, esta política tiene dos posibles signos, dependiendo del objetivo que
las impulsa. Si proyecta el apoyo de las masas para proteger el capitalismo
imperante, profundizarlo, estabilizarlo, entonces, las elecciones como opio
de los pueblos es su instrumento de movilización, lo que necesita este objetivo
es una masa manipulada, inerte, un rebaño. En este caso le es importante el
número tanto como el letargo de la masa, que sea consumidora de las
engañifas de los dominantes, que no reflexione.
Si, al contrario, el objetivo es salir del madurismo, padre y madre de
la crisis, y retomar el camino de Chávez hacia el Socialismo, y muy
importante, detener al fascismo que asoma con fuerza en las entrañas del
madurismo, entonces, es vital la conciencia del deber social, el sentido de
pertenencia a la sociedad, las razones sagradas, educar en la acción. En este
caso, el instrumento inicial de movilización serán acciones que despierten a las
masas, les muestren su fuerza, les devuelva la autoestima, que establezcan
una conexión entre la masa y sus dirigentes. Más importante que el número, es
la conciencia, se trata de construir, educar una masa actuante, no un rebaño.
Estas son las dos tendencias principales en pugna hoy: la capitalista que
quiere que en esencia todos siga igual, que cambie sólo la fachada política,
que salga el madurismo pero que siga el capitalismo. Y la otra tendencia, la
Socialista, que propone volver al camino de Chávez. Hoy no está en juego sólo
la sustitución de un gobierno, se trata de definir el futuro.
El fascismo es una carta de los capitalistas, una posibilidad evidente. El
fascismo avanza en la debilidad del madurismo, en su voracidad de poder, que

los empuja en los brazos de la represión que arrecia cada día, que cae en la
tentación de gobernar sin respeto a las leyes, está creando el terreno propicio
para el fascismo, que ya crece en sus entrañas, el informe de la ONU, indica el
germen de la psicología fascista en los pilares del gobierno. El fascismo no se
detiene con medias tintas, con conciliaciones, con debilidades, viendo
para otro lado, ignorando sus señales, al contrario, de esa manera se
alimenta, crece. El fascismo sólo se detiene con una firme y decidida
oposición.
El Socialismo, hoy, no es sólo una opción política, se trata de la única
posibilidad de rescatar a la sociedad, que se diluye, restablecer la convivencia,
la relación humana, salvar a este pueblo de la barbarie que lo amenaza, tener
posibilidad de dirigir a la masa en el combate por preservar su futuro y el de las
generaciones futuras.
Vivimos horas definitivas, el futuro dependerá de los dirigentes que sean
capaces de poner la visión de sociedad, de futuro, por sobre sus fronteras
personales. Humanos que sean capaces de dirigir hacia metas sociales,
entendiendo que la felicidad, la realización del individuo sólo se puede lograr,
sólo es verdadera dentro de una sociedad que lo cobije.
¡CHÁVEZ, HUMANIDAD!

CIERRAN LOS ESPACIOS POLÍTICOS PARA DESMOVILIZAR AL PUEBLO

El gobierno ha venido actuando de manera persistente para desmovilizar al pueblo venezolano e impedir el ejercicio pleno de la soberanía, en el sentido en que lo establece la Constitución Bolivariana de Venezuela en su artículo 5to, es decir, “ejercer sus derechos políticos para elegir su propio futuro”.

De allí que, el gobierno ha desplegado todas las fuerzas de su aparato propagandístico y represivo, así como, los mecanismos de control social que ha instaurado, para que la población acepte, como si se tratase de una fatalidad, la situación actual del país, la tragedia que se vive todos los días. Por eso, su insistencia en convencer al pueblo de que “todo se normalizó”, de que toda esta situación de pobreza generalizada, caos, y disfuncionalidad, la ausencia de los servicios y condiciones básicas para la vida cotidiana de la población, que el “por lo menos”, es una condición normal de vida. 

Tratan de que la clase trabajadora, los asalariados y jóvenes, acepten como normal que exista una minoría que disfruta de groseros privilegios, mientras el resto del país, trata de sobrevivir con un salario promedio de 22 dólares al mes; que es normal que la gente consuma su vida y esperanzas en la lucha cotidiana de cómo resolver este día, para llegar al siguiente, lidiando con los abusos y atropellos de cualquier tipo, la improvisación y arbitrariedad de una clase política indolente que vive encerrada en su burbuja de privilegios; que acepten la “normalidad” de un país donde, trágicamente, se está vivo para seguir muriendo.

La situación es insostenible, el gobierno no encuentra la manera de estabilizar su modelo, ha desmantelado la economía nacional y entregado nuestra soberanía económica a los sectores más rapaces del capital, que han impuesto su dinámica de especulación, explotación y apropiación de las riquezas del país y de su pueblo. 

Nada le sale bien al gobierno, a pesar de entregar la economía y nuestros recursos naturales, de actuar en secreto y ceder a todas las exigencias del capital, convirtiendo al Estado en una entelequia represiva.

La industria petrolera, la más importante del país, sigue estancada en los niveles de producción más bajos de su historia reciente, comparables a los de hace 90 años. PDVSA está desmantelada y golpeada por la persecución política; entregada por pedazos y en secreto a los distintos grupos de poder y a otros países; nuestra empresa nacional, no levanta cabeza y Venezuela sigue perdiendo oportunidades, retrocediendo, diluyéndose como país petrolero, ante una economía mundial que, lejos de las previsiones de una “transición inminente” a otras energías, sigue consumiendo, más que nunca, energía fósiles. 

La economía mundial, luego de su caída por el COVID, donde perdió en 2020 el consumo de 10 millones de barriles día de petróleo, no solo recuperó ese volumen en 2021, sino que este año 2022 ha alcanzado los niveles más altos de consumo de petróleo de su historia: ¡100 millones de barriles diarios de petróleo! 

El rol del petróleo y el gas sigue siendo de extrema importancia, vital, para la economía mundial; el resto de los países petroleros, que han tenido la capacidad y sabiduría de mantener funcionando al tope su industria, incluso aquellos tan sancionados como Irán; están recibiendo, en este momento, inmensos recursos correspondientes a la renta internacional del petróleo, una oportunidad estelar de disponer de recursos para beneficio de sus pueblos, en una economía capitalista que concentra en las corporaciones y potencias industrializadas el manejo de la riqueza.

A pesar del deterioro de la industria petrolera nacional, PDVSA aún con su menguada producción de 659 mil barriles diarios, está en capacidad de generar importantes recursos para la economía nacional. Con los niveles de precios actuales, deberían ingresar al país, al menos, 30 mil millones de dólares este año, pero ese dinero no llega al pueblo, ni siquiera entra a la economía nacional, se queda en el camino en manos de los grupos que se apropiaron de la empresa y que ahora venden nuestro petróleo, con descuentos de hasta el 40% de su precio, sin control de ningún tipo, ni rendirle cuentas a nadie. Todo ello con la excusa de las muy convenientes “sanciones”, que le permiten al gobierno actuar en secreto.

Igual ha sucedido con el desastre del Arco Minero. Han arrasado con nuestras selvas y bosques, profundizando como nunca la actividad extractivista minera, desplazando a nuestros pueblos indígenas de sus tierras y llevandose del país todo tipo de minerales preciosos y estratégicos. Pero al pueblo no le queda ningún beneficio de esta actividad, el dinero se queda en manos de los grupos de poder y empresas extranjeras que han destrozado nuestro medio ambiente. Al país no le queda nada de lo que hace este gobierno madurista, solo la destrucción de sus selvas milenarias y los edificios en Las Mercedes o los hoteles de lujo donde las nuevas élites entierran su dinero, resulta indignante que estas, disfruten de sus privilegios profanando el precario equilibrio del ecosistema de los Tepuyes o parques nacionales en sus fiestas o derrapes.

Por su parte, la economía no petrolera ha sido demolida en todos estos años de una errática e improvisada política que ha tenido como eje central el paquetazo económico anunciado por maduro en agosto de 2018. No solo es que la economía ha retrocedido en un 80% respecto a sus niveles del 2013, sino que el aparato productivo está desmantelado y los trabajadores han sido despojado de su trabajo, de sus ahorros, de su salario, en una política deliberada de arrebatarle sus beneficios y conquistas para eliminar el llamado, en el argot capitalista, “costo laboral” y crear las “condiciones” para que el capital los explote como le dé la gana en las llamadas “zonas económicas especiales” o cualquiera de las ofertas o gangas mediante las cuales se sigue entregando el país. 

El país está en ruinas y el único “milagro” del modelo económico del gobierno ha sido la proliferación de enclaves, que se dedican a todo tipo de actividades superfluas para las nuevas élites que se apropian de la renta petrolera y de la riqueza del país cuyas expresiones más chocantes son los bodegones, los casinos y los hoteles exóticos en los parques nacionales. Sobre las ruinas de nuestro país, se erige una burbuja para el disfrute de los que tengan dólares, condenando al 90% de la población a la pobreza.

Por eso se van los muchachos, sale el que puede. Las últimas cifras de las Naciones Unidas indican que el éxodo venezolano alcanza la increíble cifra de 7,1 millones de venezolanos que han abandonado la patria, han salido asfixiados por una situación económica insostenible y una calidad de vida deteriorada al extremo.

El hecho de que el 24,5% de la población haya abandonado la patria entre 2016-2022, debería encender las alarmas, las alertas, de cualquier país, de la sociedad y en primera instancia, del gobierno; sin embargo, un hecho tan grave se minimiza, se diluye, en una justificación rápida, un tweet o un comentario infeliz, achacando la culpa al supuesto bloqueo, o peor aún, burlándose de la tragedia de los venezolanos, en una especie de “te mereces lo que te pase en el Darién, por andar detrás del sueño americano”. 

Lo que no terminan de entender quienes denigran de esa manera de la tragedia del éxodo, es que no se trata del “sueño americano”, como dicen los programas del odio y los monstruos detrás del Twitter, sino que la realidad es que al pueblo venezolano le han arrebatado sus sueños y está en la búsqueda del sueño colombiano, del sueño peruano, del sueño chileno, del sueño español, el sueño americano, el sueño de cualquier sitio que les permita reconstruir su vida y construir un futuro mejor para sus hijos. 

El éxodo es una verdadera tragedia para las familias venezolanas, fracturadas, separadas, por un fenómeno único en nuestra historia, nunca había sucedido algo así; sin embargo a los políticos y al gobierno no les importa, incluso se sienten aliviados de que millones salgan del país, que otro resuelva o que cada quien se salve como pueda, siempre que manden remesas o paguen bien caro cualquier trámite migratorio. 

El gobierno está en serios problemas, no tiene ningún éxito que mostrar, nada que ofrecer a los venezolanos, ni siquiera la perspectiva de un cambio en la situación. No tienen “autoritas”, ni plan, ni capacidad. Están achicharrados en su credibilidad, no emocionan a nadie, fracasaron, dilapidaron el inmenso capital político que les dejó Chávez. Por eso recurren a la represión, a la violencia, al autoritarismo y la imposición del miedo para sostenerse en el poder.

Los sucesivos reportes e informes, tanto de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, como de la Comisión Internacional Independiente para Determinación de los Hechos en Venezuela (“Fact-finding Commission”) del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU son demoledoras. Ante la ausencia de Estado de Derecho en el país y el silencio cómplice de las instituciones que han debido velar por los Derechos Humanos de los venezolanos, estas instancias internacionales, la más prestigiosas y creíbles del mundo, han recopilado suficiente información y documentado cientos de casos que le han permitido identificar patrones de conducta y líneas de actuación que demuestran que la violación de derechos humanos en el país se ha convertido en una política de Estado y que sus actuaciones constituyen crímenes de lesa humanidad, por lo cual cursa ante la Corte Penal Internacional, una investigación penal en contra de los altos personeros del gobierno.

Los tres informes de la “Fact-finding Commission” han documentado los distintos patrones de conducta de la represión, incluido el “sippenhaft” nazi, es decir, el secuestro o detención de familiares de lo que ellos han identificado como “objetivos políticos”, percibidos como opositores o enemigos del gobierno, una práctica deplorable del gobierno de maduro, que solo había tenido antecedentes en nuestra región en las dictaduras de Videla y Pinochet. En el segundo informe de esta comisión identifica al Poder Judicial y la Fiscalía como cómplices en la perpetración de estos crímenes, mientras que el tercero, demuestra que la actuación represiva de los cuerpos de inteligencia del país, sobre todo, el DGCIM y el SEBIN, no solo es del conocimiento, sino que es dirigida desde las altas esferas del gobierno. Esto es un hecho extremadamente grave, es decir, ya no se trata del extravío represivo de un funcionario, no es un hecho aislado, más bien se trata de la deriva represiva de todo el gobierno. 

En el último periodo de sesiones de la ONU, el Consejo de los Derechos Humanos en Ginebra renovó el mandato de la “Fact-finding Commission”, mientras que en la Asamblea General de las Naciones Unidas, Venezuela quedó fuera de dicho Consejo.

Lo paradójico de esta situación es que nuestra Constitución vigente garantizó, como nunca antes, los derechos fundamentales de los venezolanos, incluyendo los derechos humanos y los políticos, y previó innumerables mecanismos para garantizar el ejercicio pleno de la soberanía, partiendo del hecho de que ésta reside en el pueblo, quien la delega en autoridades electas que pueden ser revocadas a mitad de su periodo o cambiadas al final del mismo por el voto directo y secreto de los venezolanos.

El gobierno ha desaplicado la Constitución, tal como lo ha hecho con las leyes de la República, las ha convertido en letra muerta, a pesar de que es la voz del pueblo y parte del legado político de Chávez. Desde el gobierno se aferran desesperadamente al poder, cerrando de manera insensata y cruel cualquier posibilidad de participación popular, negando derechos fundamentales a los ciudadanos, copiando modelos autoritarios y represivos, que están contra corriente, en contradicción permanente con nuestra doctrina bolivariana y el pensamiento de Chávez. 

Esta es una situación insostenible políticamente, no se puede asfixiar a todo un país,  no se puede mantener agarrado por el cuello a todo un pueblo, no se puede seguir censurando las voces de la sociedad, encarcelando y persiguiendo, exiliando, llevándose presos a los familiares de los oponentes políticos, mantener secuestrados a cientos de venezolanos por sus posturas políticas o como simples rehenes; no es posible vigilar a todo un país, abusar permanentemente de los ciudadanos, sea en una alcabala, en un aeropuerto, en un trámite cualquiera. 

Esta actitud represiva-autoritaria, esta indolencia y crueldad de las élites enquistadas en el poder tiene sus días contados, como dijo Salvador Allende en sus últimas palabras al pueblo chileno: “Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen… ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos”.

El proceso bolivariano, la experiencia de lucha con el Presidente Chávez sembró una semilla en la conciencia del país, del pueblo más humilde, que está allí, en el corazón de los que se van y los que se quedan, a pesar del terrible daño que el madurismo ha hecho a las ideas de Chávez y del socialismo, éstas son universales y muy latinoamericanas, como lo demuestra el reciente triunfo de Gabriel Boric, en Chile; Gustavo Petro en Colombia; y el inminente triunfo de Lula Da Silva en Brasil. Los procesos de transformación política, con sus distintos matices y realidades, son indetenibles. 

No se puede mantener a un pueblo sumido en la oscuridad, bajo la opresión de una tiranía, corresponde al liderazgo político asumir sus responsabilidades, acompañar al pueblo en sus luchas, a los trabajadores en la exigencia de sus justas reivindicaciones,   reconstruir un sueño colectivo, dar la cara con valor, a pesar de la represión y el miedo, ayudar a conducir a nuestro pueblo, a toda nuestra sociedad, a construir una salida política en el marco de la Constitución, en su plena vigencia. 
Volver al camino de Chávez requiere ser como él, no manipular su imagen y palabra, sino ir a su esencia, la de un revolucionario integral, valiente, leal a su pueblo, capaz de indignarse ante la injusticia; volver al camino de Chávez es estar junto al pueblo para reconstruir nuestra patria, reconstruir al país, reivindicar al plan de la patria, sus objetivos históricos, el “Vivir Bien” del pueblo venezolano, dejar atrás el miedo y la resignación, no ceder a la tentación de abandonar a los humildes a su suerte, abandonar al país en su deriva. Desde donde nos encontremos, dentro o expatriados, cada uno tiene que hacer lo que le corresponda para reconquistar nuestra soberanía y fuerza colectiva. Como le gustaba repetir al Presidente Chávez, citando la biblia: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”. Esta hora ha llegado, la palabra la tiene el pueblo.

Esto anticipó el madurismo, y lo llevó a atacar a Rafael Ramírez, inclusive a Chávez

Es indiscutible que todo lo que Chávez logró en 13 años, el madurismo lo fue desmontando poco a poco, para luego eliminar por completo la obra del Gigante.

Es impresionante como lo hicieron tan perfecto, desde las cosas pequeñas, hasta finalizar por las más grandes. Increíblemente existen personas que creen que el madurismo posee algo de valores Chavistas, cosa que no es cierto, pues sus acciones sugieren otra cosa.

Entre tantas cosas que pudiese usar como ejemplo, para referirme a lo que han desmontado, quisiera hablar acerca de los Mercales, PDVAL y las ferias populares que semanalmente no podían faltar, para dar paso a los Mini Market y Bodegones, donde el pueblo de a pié, por el que Chávez tanto reclamó que existía una deuda social, no tienen acceso debido a qué, el mismo madurismo les exterminó su salario.

El Pueblo de Venezuela en éste momento, no tiene dolientes. El país ha sido secuestrado por esos que llamamos madurismo, sometiendo al hambre y a la miseria, a la gran mayoría de la población.

Tanto el madurismo como la oposición rancia que adversó al Comandante, tomaron el mismo rumbo donde coincidieron en sus ambiciones personales, llevándolos a pactar y acomodarse dentro del propio madurismo, tratando de mostrarse como una oposición que transita en lo legal, cuando la verdad es que; son tarifados del madurismo.

Hubo quienes visualizaron ésta asquerosa fusión madurismo-oposición, que sólo servía para mantener sin votos en el poder a quienes avanzaban con la destrucción del país, y con ética se apartaron sin hacer mucho rumor en esas élites, y usaron los mecanismos constitucionales para presentarse como una alternativa Chavista ante el país. Obviamente no tuvieron buena respuesta por parte del madurismo, ya que; si existe algo que ellos temen, es al Chavismo original, entonces abrieron las puertas de los calabozos a un M/G Miguel Rodríguez Torres, sólo porque inició reuniones en las catacumbas del pueblo, cómo aconsejaba el Comandante Chávez en su momento.

Después de eso, muchas personas que pertenecieron al equipo de Chávez, han debido ser discretos y manejarse con sumo cuidado, porque es evidente que el madurismo será despiadado con cualquiera que amenace su estadía en el poder. Entonces el silencio e inactividad fué impuesto de manera subliminal sobre los duros del Comandante, gran parte del pueblo pedía y pide a gritos volver a Chávez, invitando a aquellas personas del equipo del Gigante, que juraron absoluta lealtad al legado, a poner un hasta aquí a ésta situación.

Fue allí donde un Rafael Ramírez alzó su voz contra el madurismo, y les recordó que había jurado lealtad a Chávez, y que no permitiría que desaparecieran la obra del Gigante, Ramírez está proponiendo una serie de acciones que nos invita a todos, a construir una verdadera alternativa que permita recuperar un país destruido por el madurismo, y recomponer lo establecido por Chávez, sacar a Venezuela del atraso a donde fué conducida, y tomar el rumbo nuevamente a la dirección de convertirse en un país potencia.

El madurismo le teme al Chavismo, y mucho más si quién alza la voz, es alguien como Rafael Ramírez, ya que a diferencia de otros que fueron apartados de sus cargos, pero Ramírez les renunció porque no existía un cargo que fuese mayor; a la lealtad que había jurado al Comandante. Desde allí el madurismo sabía que se enfrentarían a una persona que tenía clara sus convicciones, que no lo lograrían silenciar con un cargo, donde buscaron aplicar la táctica aprendida por los adecos, de enviar a alguien fuera del país a cumplir responsabilidades, y así librarse de esa persona, sólo qué; en éste caso no funcionaría, pues el hombre es alguien de criterio.

Desde allí, el madurismo inició su ataque despiadado contra Rafael Ramírez, empleando sus aliados enchufados, sus aliados alacranes de la oposición, y sus perros que poseen programas televisivos, guiados como marionetas, para dañar mediáticamente a Ramírez.

El madurismo envalentonado desde sus espacios de poder, se muestran soberbios ante un Rafael Ramírez que debió pedir protección fuera de Venezuela, ya que por razones obvias, no puede entrar al País sin ser víctima de estás bandas organizadas maduristas. Pero alguien que supo con trabajo y buenos resultados ganarse la confianza del Gigante Chávez, y que obviamente también aprendería muchas cosas del Comandante, aunque estuviese fuera del país, se iba a quedar de brazos cruzados, mientras el madurismo avanzaba con la destrucción masiva de la obra de Chávez, y en el peor de los casos, culpaban y siguen culpando a Chávez de todas las cosas malas que suceden en el país, producto de las pésimas políticas del madurismo.

Con bombos y platillos, buscaron mostrar que Rafael Ramírez hacía una especie de negocios ilícitos por medio de PDVSA, precisamente en la época donde la salud del Comandante estaba más crítica, escogiendo entre las transacciones, una donde aparentemente existía como socio, un familiar lejano de Leopoldo López, todo ésto para enlodar la integridad de Ramírez, y tratar de mostrar que existía un vínculo de su persona, con la oposición.

Con pruebas en mano, al madurismo se le desmontó ese show, y que los únicos que hacen negocios ilícitos a espaldas del Pueblo, son ellos mismos precisamente. Y quienes se reúnen en privado con delincuentes que gozan de libertad y protección cómo Juan Guaidó, son precisamente ellos. Diosdado Cabello y Guaidó pactaron la vez que se reunieron a escondidas en un hotel, sólo que uno salió más delincuente que el propio madurismo, y se les salió de control, y le ocasionó grandes perdidas al país, pérdidas de esas a las que nos tiene acostumbrados el madurismo.

Cosas como éstas, siguen causando daño al país, recibiendo como siempre la peor parte el pueblo, un pueblo que está cansado ya de las humillaciones y migajas del madurismo.

Pude apreciar recientemente una estocada que recibió el madurismo, que son tan dados al Twitter, donde tres personas con más de cien mil seguidores, realizaban una encuesta en unas hipotéticas elecciones, donde colocaban en la primera encuesta de candidatos a:

Nicolás Maduro.

Diosdado Cabello.

Juan Guaidó.

Rafael Ramírez.

Sorpresivamente Ramírez le ganó por ocho puntos a maduro, quedando Diosdado tercero, y de último y muy lejos el protegido del madurismo.

En la segunda encuesta, colocaban los siguientes nombres:

Delcy Rodríguez.

Nicolás Maduro.

Rafael Ramírez.

Delsa Solórzano.

En ésta encuesta Ramírez volvió a ganar, quedando Nicolás de segundo, Solórzano tercera, y última Rodríguez.

Ahora bien, la tercera encuesta me pareció fascinante, primero por los resultados, y segundo porque pude apreciar algo, que tal vez el madurismo captó desde hace muchos años atrás, y que precisamente los llevó a desencadenar todas las acciones en contra de éstas personas, aquí la encuesta con sus respectivos resultados:

Nicolás Maduro. 21%

Diosdado Cabello. 21%

Rafael Ramírez. 23%

Miguel Rodríguez T. 35%

El madurismo es muy activo por twitter, y estoy completamente seguro, que ellos vieron esas encuestas, y participaron en ellas, y en ninguna ganaron. Ahora, ¿que captó el madurismo años atrás? Si en la última encuesta juntamos los números de Cabello y maduro, hablamos de un 42%, pero si juntamos los números de Ramírez y Rodríguez, hablamos de un 58%. Sin duda alguna una alianza atractiva, de dos personas que fueron de gran estima y gozaron de la confianza plena del Comandante Chávez.

Después de allí el madurismo fué más despiadado contra Ramírez, al punto que; se metieron con lo que debe ser sagrado en éste tipo de contiendas, y esto es «la familia». Detuvieron a su hermano, tal vez para buscar doblegarlo. Y en ésto toda mi solidaridad con el compañero Rafael, porque sé por dónde está pasando, producto de los mismos autores, pues el madurismo hizo la misma operación contra mi hermano, sólo porque escribo a favor suyo, mi hermano ya tiene más de cuatro meses detenido, su único delito; ser hermano de alguien que escribe artículos a favor de Rafael Ramírez.

Ésto obviamente me hacía sentir muy mal, y pesaba en mi conciencia la carga de aquello que le pudiese pasar a mi familiar. De allí la pausa que había tomado, pues no quería que mi hermano padeciera una agresión donde lo tienen retenido, por la obsesión del madurismo en atacar a todo aquel que posea la facultad o la posibilidad de sacarlos del poder.

Sin embargo, ayer logré hablar con él, y me pidió encarecidamente, que bajo ningún concepto déje de escribir, que ya sabíamos de antemano lo rastrero y sucio que puede jugar el madurismo, luego mi madre y esposa me dijeron; vuelve a escribir tus artículos, que si el madurismo se rasca, es porque le está picando.

También he podido apreciar, que los otros compañeros que escriben a favor de Rafael Ramírez, están recibiendo amenazas por el madurismo. Entonces, hoy más que nunca digo, aquí está un ciudadano común, trabajador petrolero, testigo de cómo el madurismo y sus aliados destruyeron PDVSA, y todas las instituciones del País. Me sigo poniendo a disposición, y a favor de aquellos que quieren rescatar los ideales del Comandante Chávez, mi apoyo es y será para aquellas personas que juraron absoluta lealtad al Gigante, y lo están cumpliendo.

El madurismo sabe que sus aliados de oposición, cada quién está dividido y protegiendo sus pequeñas cuotas de poder, dentro de la oposición no hay dirección ni liderazgo para vencer electoralmente al madurismo. Pero una opción del Chavismo, si posee la capacidad de vencer en unas elecciones al madurismo, y eso es precisamente lo que ellos buscan evitar, por eso Rodríguez Torres está preso, y Rafael Ramírez perseguido y atacado por todos los flancos, porque a pesar que está fuera del país, se les presentó cómo una opción para las elecciones presidenciales; y generó demasiado ruido en las bases del poder popular. Ellos dicen que no posee respaldo popular, pero el ataque desmedido hacia su persona, y sus propuestas, dicen otra cosa.

Creo que llegó el tiempo de volver a Chávez, llegó el momento de elegir si seguir dependiendo de la cajita de hambre que ha impuesto el madurismo, o rescatar todas las riquezas y potencialidades que tenemos cómo país, para hacer de Venezuela un País potencia, y que sus riquezas sean distribuídas para el crecimiento de todos sus habitantes, cómo lo hizo Chávez mientras estuvo con nosotros.

Si el sentimiento de Chávez vive en el Pueblo, entonces los Chavistas tenemos la responsabilidad de salir del madurismo, y rescatar la obra del Gigante.

Viva Chávez carajo

Adelantar las elecciones y ganar por «forfait», y la rebelión de los contrarios

El adelanto de las elecciones parece un síntoma de cuidado por lo que pueda pasar en el futuro inmediato. La oposición pagada por EU y pro gringa ya no cuenta mucho en estos tiempos, ahora solo vale una opción política (electoral o no) distinta a esa falsa unidad democrática de derecha. De aquí en adelante, en año y medio puede emerger un movimiento alternativo al madurismo y a Maduro de signo chavista o de izquierda; o cocerse un golpe militar, de oficiales no afines a Maduro, el cual puede ser de izquierda y chavista o de derecha, oficiales aupados por EU.

Con un Guaidó descompensado y en estado terminal, y esa jauría de perros peleándose por la candidatura y el dinero de los gringos, éstos últimos, es decir, en el norte preferirían promover un golpe militar o más bien negociar con un Maduro bastante ablandado por las presiones económicas, prefieren eso a seguir perdiendo dinero en los perros rabiosos. Mientras Maduro adelanta las elecciones frente a otra eventualidad, la de que emerja una fuerza alternativa de la izquierda. Previendo eso ya han puesto preso o deshabilitados muchos de los posibles candidatos y posibles líderes, sin embargo en esto de las candidaturas y los cambios de gobierno ellos saben que es la gente quien decide de último, o la que podría decidir, saliendo a la calle, reclamando, exigiendo cambios; sobre esto también se precaven.

En la encuesta hecha por Javier Biardeau en twitter aparecen Rodríguez Torres y Rafael Ramírez aventajando por mucho a Maduro. Así no se le dé la seriedad que amerita, esta encuesta es un indicador de que el madurismo no lo tiene fácil si tuviera que competir dentro del chavismo para estas elecciones presidenciales.

Hasta que llegue ese momento, se trata de un año y meses, puede pasar de todo en Venezuela. Adelantar las elecciones cuando las presiones norteamericanas han dado frutos, cuando desde el gobierno cede a ellas con facilidad y los rivales están inutilizados o deshabilitados le garantizaría al madurismo otro triunfo, sin mucho pueblo, con el mínimo de votos, algo así como ganar por forfait.

El chavismo de Chávez, distinto al madurismo que se hace pasar por chavista – al que se disfraza de socialista para tener el apoyo de esa porción de pueblo atontada con todo tipo de mentiras y promesas – debe comenzar a organizarse y salir a la calle y agrupar a los contrarios de la felonía madurista. Podríamos decir que la oposición de Maduro es la de derecha, que son solo sus opuestos, no contrarios a las políticas de Maduro. Mientras los contrarios somos los que queremos volver al plan socialista original, a Chávez, los que no queremos ser dependientes de nuevo del capitalismo; contrarios a que se violen las leyes y la constitución, a la entrega de territorio nacional a trasnacionales en el Arco Minero, a las privatizaciones, a las Zonas Económicas Especiales y al regreso de las transnacionales petroleras para que decidan sobre la renta petrolera y el destino de nuestro petróleo y gas, la única ventaja política clara que tenemos frente a los chantajes de los imperios y de los capitalistas. Para Chávez y para el chavismo, la renta petrolera es un objetivo básico de un desarrollo social, espiritual y económico soberano, para financiar y afianzar nuestra independencia frente al capital, no para “estimularlo”… Para avanzar en dirección contraria a la lógica del capital (la lógica de los egoístas y mezquinos, la lógica de los que no les importa devastar una selva por dinero, la lógica del consumismo, la lógica de las guerras modernas, que sostiene el miedo y la ignorancia en la población).

No debemos ser opuestos al madurismo sino contrarios al capitalismo, pero Maduro y el madurismo representan ahora al capitalismo, a su lógica, a su espíritu, que muchos creen que es domeñable en su codicia, que se puede domesticar o humanizar.

La alternativa de poder a Maduro y al madurismo debe ser socialista, contraria a la lógica del capital; reunir condiciones espirituales y políticas que prometan cambios radicales, en la consciencia y en el país, en la sociedad y en la economía. Defender la soberanía de las mayorías sobre sus recursos, sus leyes, y su destino como pueblo, patria y nación, extendiendo este concepto hacia otros pueblos, hacia otras mayorías idénticamente explotadas y engañadas por los agentes del Capital. ¡Hay que ser alternativa para el resto del planeta!, Venezuela no se salva sola de los infortunios que nos anuncia el capitalismo y sus guerras; hay que ser contrarios en cuerpo y alma a la lógica del capital, como Chávez.

La paz no puede ser una excusa. Una guerra social no es una guerra nuclear o una guerra entre capitalistas, o una guerra comercial hecha a fuego invadiendo países. Una guerra social es revolución social, en los procesos de producción de bienes de consumo, materiales y espirituales, del capitalismo, como debe ser la revolución socialista. El que hace una revolución a medias está condenado a morir, dice la voz de la historia. ¡PATRIA SOCIALISTA O NADA, O MUERTE!

¡VOLVAMOS A CHÁVEZ!

¡Venezuela es un país de ricos y pobres!

La aparición de Chávez y la revolución bolivariana socialista ha sido el intento más serio de avanzar por el camino hacia el socialismo, en Venezuela y el mundo, “paso a paso, pero sin aminorar el ritmo”. Hasta que, por un accidente de la historia, Maduro heredó el mando y su estela madurista se hizo del poder, y la frenó de golpe. Ahora restaura la resignación del pasado, y el pasado de una “economía colonial”: ataron de manos a la masa chavista para luego preguntar con sarcasmo “¿Y cómo hago el socialismo, si los capitalista nos hacen la guerra económica, nos sancionan y bloquean la economía?”…, dando a entender que para ellos es preferible que seamos esclavos, a morir en el intento de alcanzar la libertad, …“Por lo menos nos conservamos vivos y en PAZ”, dirá cualquiera de esos pícaros.

La restauración madurista tiene como máxima excusa “la paz social”, como si vivir esclavizados a las necesidades más básicas, al hambre, a las enfermedades y a la ignorancia, no fuera la forma más siniestra y cruel de las violencias. Sustituir la violencia que implica resistir los embates de la reacción capitalista, por la violencia solapada del sistema capitalista es la gran oferta madurista, es “el nuevo modelo económico” madurista, es la “revolución democrática” madurista, un acto de magia, de engaño que no deja ni promete nada a la masa esperanzada, la misma gente que por años siguió a Chávez en el camino de la revolución socialista, hasta su muerte.

Hoy todo tiende a ser como antes del fenómeno Chávez. Hay una clase media oportunista-aprovechadora, estimulada por el gobierno, convertida en la base social y política del madurismo. Y al frente, en la otra acera, una masa de pobres muy pobres, sobrevivientes, negados de educación, salud, de alimentación o alimentación adecuada, de oportunidades reales de superación espiritual, obligados a trabajar por limosnas, a mendigar o a comer de la basura cercana de restaurantes y mercados. Y más allá ricos y nuevoricos, ¡verdaderos ricos! que han aprovechado de las políticas liberales, del capitalismo colonial, de Maduro…: en esta Venezuela solo hay ricos y pobres, ¿y a esto llama maduro y su madurismo asociado, “socialismo”? Tiene que haber algo podrido detrás, porque esta Venezuela de televisión huele muy mal, las calles hieden detrás de la pintura.

¡El que tenga ojos, que vea!

El Metro de Caracas no se puede maquillar, su deterioro es profundo. Lo más probable es que lo estén preparando para colocarlo a la venta en la bolsa de valores, como lo hicieron con el BDV y la CANTV. La ola privatizadora ha sido la salvación política para los maduros, a los ojos de los capitalistas nacionales y foráneos. A pesar del doble discurso y la astucia, están privatizando la industria petrolera, disfrazando la felonía de “apretura petrolera”. No son capaces de hacer las cosas de forma clara y frontal, siempre les queda un poco de temor y mucha viveza sindicalera, la “malamaña” de sacar algún provecho en todo lo que hacen. ¡Justo cuando pactan para entregar la economía y el país, el presidente da un discurso acusando a la derecha de querer privatizarlo todo!, justo cuando ellos lo privatizan todo; no se puede ser más impúdico.

Sin embargo hay quienes se muestran en los medios, con sus escritos, complacidos con Maduro, incluyendo muchos de los que leemos en Aporrea, y escriben como si estuvieran becados, o costeados en sus hogares de retiro para sostener una vida sin necesidades; pareciera que no salen a la calle, o no tienen necesidad de salir a la calle, que solo viven la realidad virtual de los medios, se muestran complacientes con Maduro aún sin estar asociados a la “burguesía revolucionaria” de Castro Soteldo.

Otros luchan con sus contrariedades, entre sus vidas desgraciadas y sus fidelidades. A estos últimos hay que decirles que la esperanza verdadera es corta, es de un día para el otro y se construye con esfuerzo, con trabajo, luchando. La promesa del socialismo hecha por oportunistas y capitalistas es vana, no existe.

La esperanza socialista

La esperanza no se basa en promesas vanas, tan ridículas como las hechas por Jesús Farías, de una Venezuela “próspera capitalista”, su versión de La mano mágica (invisible) del mercado capitalista que al tiempo lo resuelve todo, o el “estamos mal pero vamos bien” de Petkoff; esta esperanza es vana, es la mentira de los renegados reformistas. No tiempo para la vida. No podemos esperar a que el mercado capitalista ablande el corazón mezquino de los capitalistas para que luego hagan una sociedad justa y con igualdad, ¡primero se acaba el mundo y la humanidad antes de que un rico se haga socialista, o entre al cielo!

Si Chávez azuza al combate; si hostigó a los pobladores de este país y del mundo para ir por la senda de la solidaridad humana y la justicia social, de la conservación de la vida, el egoísmo mezquino y la comodidad de los maduros, ¡del madurismo!, está sembrando resignación, confusión e ignorancia, haciéndole el trabajo a los capitalistas, sembrando ¡la paz de los bobos!, en los corazones de los más pobres y desvalidos, matando la revolución. No es justo que después de 12 años de entusiasmo, de fuego revolucionario ahora Venezuela sea un país de temerosos, de adormilados conformistas; un país de pobres, unos sin nada y otros con todo.

Hay que rescatar la verdad, hay que convencer a los temerosos de ser críticos a todo, sospechar de aquello que hoy parece simple, de la lógica de lo simple, porque la realidad y sobre todo el corazón del hombre egoísta capitalista, no es simple, está lleno de pliegues (como el nuestro), de mentiras y sobre todo cargado de una fuerza de voluntad negativa, la de mentirse y mentirle a los más distraídos, por razones mezquinas. Hay que ser críticos y autocríticos hasta que nos lastime.

¿Quién dijo que una revolución es fácil? En revolución, buscar la vereda para evitar el camino más largo, es una equivocación, porque el camino más largo es el más seguro hacia nuestro destino, el Camino Real, lleno de obstáculos y bandidos, el que nos hace más sabios y más fuertes. El camino más fácil nos desvía hacia atrás, como un tiovivo, nos devuelve al punto inicial donde nos sentimos más cómodos. La revolución es sinónimo de retos para el cambio de la sociedad, no de retos personales de vanidad o de lucro, sino de retos personales morales, socialistas.

¡CHÁVEZ ES CAMBIO, REVOLUCIÓN SOCIALISTA!