fbpx
Sample Page

En entrevista con El Nacional, Rafael Ramírez: “Todo eso es falso”

Desde Italia, donde está con un estatus de refugiado político, el presidente de Petróleos de Venezuela aseguró a El Nacional que un sobrino de Cilia Flores y sus hijos presuntamente ejecutaron un desfalco a Pdvsa en diciembre de 2014 de 1.200 millones de dólares. Denunció que el gobierno de Nicolás Maduro arreció la persecución en su contra por expresar sus intenciones de postularse como candidato presidencial en representación del chavismo.

Rafael Ramírez, exministro de Petróleo y expresidente de Petróleos de Venezuela, negó, en entrevista con El Nacional, la declaración que este martes hizo en su contra el gobierno de Nicolás Maduro, que lo acusa de ser el presunto autor intelectual de una operación “sin precedentes” de robo en la industria petrolera venezolana.

Tareck el Aissami, actual ministro de Petróleo, pidió a Tarek William Saab, fiscal general de la República, que tramite la solicitud de una orden de captura internacional contra Ramírez, quien dejó el cargo en la compañía petrolera estatal en agosto de 2014, poco más de un año de la muerte de Hugo Chávez a causa de un cáncer.

“Todo eso es falso, yo había advertido que el gobierno iba a salir con otra olla, otro falso positivo, porque desde que anuncié mi intención de lanzar mi candidatura presidencial el gobierno ha arreciado sus ataques en mi contra. La actuación de Tareck es algo histérico, destemplado. Creo que ellos están en pánico porque saben que no tienen el apoyo popular y que se les mueve el piso. Por eso actúan de esa manera. Por supuesto, en un país donde no hay justicia, hacen un show”, declaró el exministro a esta redacción.

Ramírez recordó que tanto Tareck el Aissami como Tarek William Saab están sancionados. “En particular, Tareck el Aissami no tiene ninguna moral para hablar de nada, una persona que tiene incluso órdenes de captura internacional, tiene precio su cabeza”, dijo.

El Aissami aseguró que Ramírez ejecutó un saqueo en el último año de vida del fallecido presidente Hugo Chávez. “Mientras el comandante estaba debatiéndose la vida y atendiendo su salud frente a la grave enfermedad que lo atacó, este ladrón se dedicó a saquear a Pdvsa”, afirmó en una alocución transmitida por Venezolana de Televisión.

El ministro de Petróleo de Maduro, y también presidente de Pdvsa, señaló que en el año 2012 la compañía venezolana firmó con la Administradora Atlantis un supuesto financiamiento por 17 millones de bolívares. Agregó que 14 días después Pdvsa pagó una primera cuota en dólares a fondos extranjeros.

Rafael Ramírez: «Todo está auditado»

Ramírez aseguró a El Nacional que todas las operaciones financieras de Pdvsa están reflejadas en los estados financieros auditados de la compañía KPMG.

“Es una de las empresas internacionales más prestigiosas de auditoría, incluso esas operaciones de financiamiento en bolívares están auditadas. Cuando este estúpido pregunta dónde está esa plata, está en Pdvsa, ingresó a Pdvsa. Ahora, alguien podría decir ‘¿por qué Pdvsa se endeudaba en bolívares?’, porque los necesitábamos para asumir nuestros compromisos con los trabajadores y contratistas. En el 2012 ya la política cambiaria del país era insostenible para Pdvsa. Es decir, yo vendía petróleo en dólares y tenía que vender los dólares al Banco Central al cambio oficial, pero todos los costos y gastos eran al paralelo. Tenía la necesidad de obtener bolívares, más que dólares; yo no iba a dejar a los trabajadores como están ahorita, no iba a dejar de cumplirle a la empresa”, afirmó.

Las operaciones en bolívares, aseguró, están “perfectamente reflejadas” en Pdvsa.

“Y, un dato muy importante, contaron con la opinión favorable de KPMG y del bufete internacional Hogan Lovells, que era nuestro bufete porque había la política de control cambiario y teníamos que ver si eso se podía hacer. Dijeron que no había problema. Cuando nosotros pagábamos en dólares, que es lo que teníamos, lo hacíamos teniendo un descuento de esa deuda de 50% a favor de Pdvsa. Obteníamos una ganancia tremenda para Pdvsa. Entonces, teníamos los bolívares porque no había suficientes en el Banco Central y, a la vez, podíamos pagar y quedábamos con la ganancia”, manifestó.

Para Ramírez, la acusación del régimen venezolano “no tiene ni pies ni cabeza” y aseguró que el Aissami solo muestra la información que le interesa. “Lo bueno es que todas las cosas de KPMG están publicadas. Si tú te metes a la página de la KPMG, en el informe de 2013 verás reflejadas estas operaciones; incluso los comentarios de los auditores. Ahí no hay nada”, afirmó.

“Todos los estados financieros de Pdvsa son públicos, esa es mi mayor prueba. Todo eso es público. Y si entran al estado financiero de 2013, que reflejan las operaciones de 2012, eso está ahí, descrito perfectamente. Esa es mi mayor prueba. Porque los estados financieros auditados no son lo que tú quieras mostrar, es una auditoría, donde organismos especializados revisan todos los números y constatan que eso es así. Por eso se hacen auditados por una firma internacional, no por una firma de un amigo. KPMG es una firma internacional. Están ahí. Invito a todos los que quieran ver”, expresó.

“Están actuando aterrorizados”

Ramírez, que se desempeñó asimismo como embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas luego de salir de Petróleos de Venezuela, afirmó que las acciones del gobierno de Maduro en su contra son síntomas de terror y, aunque rechazó los insultos expresados por el Aissami en plena transmisión en vivo, reconoció que es parte de un asunto político.

“Me dijo de todo, una cosa increíble. Da risa, no sé si estaba borracho, pero una cosa increíble. Yo le diría a Tareck que se ocupe de Pdvsa y de los trabajadores, que están muriendo y sus hijos por su maldita incapacidad para gestionar la empresa, su indolencia es increíble”, dijo.

Afirmó que las autoridades de Venezuela seguirán atacando y detendrán a más personas porque, enfatizó, es lo que siempre hace el gobierno.

“Continuaré firme en mi posición de mostrar una opción chavista en la calle que los pueda derrotar. Y no solo una opción chavista, sino una opción chavista junto a todos los actores políticos del país. Ha llegado el momento de ponerle el fin a esto y hay que perder el miedo así nos acusen. Maduro tiene el control de los medios, tienen la censura, el miedo, pero hay que ir hacia adelante. Eso es lo que está pasando, ahí no hay nada irregular, todo eso está perfectamente reflejado”, aseguró el exministro.

Ramírez indicó que el gobierno de Maduro está manipulando al chavismo.

“Ellos actúan como unos miserables, ellos saben, Tareck sabe, Diosdado sabe, Maduro sabe que nosotros, los ministros de Chávez, Giordani, Elías Jaua y yo estábamos luchando para sostener el país. A este país lo sostuve con Pdvsa, luchando mientras ellos, los que mencioné, estaban listos para tomar el poder cuando Chávez muriera. Claro, ellos han pasado todos estos años manipulando el nombre de Chávez. Son unos miserables. Nosotros sosteníamos el país y ellos estaban preparándose como zamuros para tomar el poder. Yo no quería que Chávez muriera, yo apostaba a que Chávez viviera”, dijo.

Los Flores desfalcaron 1.200 millones de dólares de Pdvsa, dijo Ramírez

El expresidente de Pdvsa recordó que Erik Malpica, sobrino de Cilia Flores, asumió en diciembre de 2014 la vicepresidencia de Finanzas de Pdvsa. En esa gestión, y con la presunta participación de los hijos de la esposa de Maduro, se desfalcaron 1.200 millones de dólares de la estatal venezolana.

“Un alemán muy famoso, que era el que movía el dinero, que participa en ese esquema, colabora con las autoridades norteamericanas. Están escupiendo para arriba, que revisen sus números y sus procedimientos. En diciembre de 2014 esta gente desfalcó 1.200 millones de dólares de Pdvsa. Y eso es un juicio que está andando en Florida”, aseguró.

“Yo salí de Pdvsa en agosto de 2014, y ellos sabían que conmigo no iban a poder hacer ninguna de esas operaciones de robo, de desfalco, y esperaron a que yo saliera, pusieron de vicepresidente de Finanzas a Erik Malpica y entonces hizo esa operación. Fue la primera que hicieron, yo después no supe más porque salí del país como embajador a la ONU. Pero de esta operación tengo toda la información”, añadió.

Ramírez aseguró que salió de Pdvsa por decisión de Nicolás Maduro y de Cilia Flores y que, tan pronto eso ocurrió, el régimen comenzó a cambiar toda la industria. Indicó que, pese a no tener experiencia, al empresario colombiano Alex Saab el madurismo le otorgó contratos por 400 millones de dólares para perforar pozos, obras que nunca se concretaron.

“Tranquilo con mi conciencia”

Afirmó que el Aissami también “metió” en Pdvsa al magnate venezolano Samark López para que hiciera negocios y que Diosdado Cabello también tuvo incidencia en la industria petrolera venezolana cuando Manuel Quevedo llegó a la Presidencia de la estatal.

“Han actuado así, sin ningún conocimiento, y luego han utilizado la empresa para hacer todo tipo de marramucias y ahí están los resultados. Estoy tranquilo con mi conciencia, desde todo punto de vista, porque sé que esto obedece a una operación política en mi contra”, manifestó.

“Tener el derecho como Gustavo Petro”

El exembajador venezolano expresó que la estrategia usada por el gobierno de Maduro pudo haber tenido éxito cuando comenzó su periodo, pero después de nueve años el país ha visto la realidad.

“Y si vamos a hablar de corrupción, hemos visto cómo han desvalijado el país. El país está desvalijado es por ellos. Ellos critican tanto a (Jair) Bolsonaro y a (Mauricio) Macri, pero están haciendo conmigo lo que Bolsonaro hizo con Lula: acusarlo de corrupción. Pero los procesos políticos no los detiene nadie. Pueden decir lo que sea, Lula será presidente de Brasil; y pueden decir lo que sea en mi contra y en contra del chavismo, pero nosotros vamos a contribuir a desplazar a esta gente del poder. Ese es el terror que tienen. Y ellos gafos no son, ellos ven sus encuestas. Saben que tienen un rechazo tremendo y que si no fuera por los militares este gobierno hubiera caído hace tiempo”, dijo.

Indicó que todas las encuestas públicas señalan que Chávez tiene 50% de aceptación, por lo que considera que puede ser un buen candidato para disputar el poder. El problema, mencionó el exfuncionario, es que los venezolanos se “desacostumbraron” a la democracia pero, aún así, espera tener el derecho de participar así como Gustavo Petro lo hizo en Colombia.

“Tener el derecho de estar en el país reivindicando a Chávez. Cómo vamos a resolver la situación que tenemos, sobre todo, cómo vamos a reconstruir la industria petrolera, la economía, todo, que vuelvan los muchachos que se han ido, restablecer la Constitución, las leyes. Esa es mi propuesta chavista y eso creo que tendrá un importante apoyo; y yo aspiro a que nosotros retomemos el poder, ahorita el poder está secuestrado por un grupo de delincuentes que han destruido el país”, manifestó.

“Me les aparezco en cualquier momento”

Ramírez aseguró que en cualquier momento podría regresar a Venezuela, aún sabiendo las consecuencias que eso tendría. Afirmó que tiene una estrategia, pero se negó a revelarla. “Sería capaz de eso y más. Somos capaces y tenemos las posibilidades del poder. Eso es lo que ellos quieren evitar, pero vamos a darle la excusa al tiempo”, garantizó.

El exministro chavista está en Italia con un estatus de refugiado político.

“Los países europeos están claros de que el gobierno utiliza este tipo de artimañas jurídicas para la persecución política, lawfare, la judicialización de la política. Cuento con la protección que me da el estatus de refugiado político que tengo el país. Recuerda que el gobierno intentó mi extradición acusándome, como siempre, de 10.000 delitos y esta gente se dio cuenta de que no es así, de que es mentira, y no se van a prestar para eso. Estos son países democráticos”, expuso.

Se mostró confiado de que la Justicia italiana no revocará la protección porque se trata de una sentencia firme. Señaló que incluso el régimen de Venezuela intentó, en la máxima instancia, lograr su extradición, pero “no solo fue derrotado”, sino que la Corte Suprema de ese país le impuso una multa al abogado madurista por intentar “una cosa absurda, una demanda sin fundamento y temeraria”.

¡COBARDES! DEJEN QUE SE DEFIENDA

Hoy, finalizando agosto, amanecimos con el linchamiento de un Ministro
de Chávez, sigue el desmontaje del recuerdo del Comandante, todo lo que
huela a Chavismo debe ser borrado, esa es la orden del capitalismo que se
instala desde miraflores.
Hoy le tocó al Ministro Ramírez, los tarek, por órdenes de arriba,
montaron el parapeto, repiten la patraña, “Ramírez es corrupto culpable de
todos los males que el madurismo creo”. Lo atacan, pero a nada temen más
que a darle el derecho a la defensa, que hable. Diosdado lo ataca, pero no le
da derecho a diez minutos, temen que les voltee la tortilla, así serán de débiles
que no aguantan ni diez minutos.
No es un ataque inocente, nadie puede creer que los tarek son movidos
por un sentimiento de justicia, se trata de una lucha interna dentro del
chavismo, que, lamentablemente, la va ganando la canalla madurista, sólo
quedan pocos bastiones con poca fuerza física, material, pero con inmensa
fuerza moral, ideológica, que emana del ejemplo y la idea del Comandante
Chávez.
Raro este corrupto, un corrupto tiene un perfil de conducta, psicológico.
Lo mueve lo material, lo busca para garantizarse una existencia de derroche,
de lujo, ese es su sentido de la vida, un egoísmo, sólo piensa en él aquí y
ahora. Por eso se ven los yates, las fiestas en el Humboldt, el despilfarro en
carros, podemos decir que la corrupción es como la tos, difícil de ocultar.
No se espera de un corrupto que corra los riesgos de enfrentarse a
una dictadura feroz, lo normal es que no contradiga al gobierno, que lo adule,
jale y se guinde, buscando un puesto. Raro corrupto este, Ramírez, que se
enfrenta a esta dictadura de pranes, en lugar de quedarse tranquilo.
Pero, por qué se ataca a Ramírez, por qué ahora. Resulta que el Ministro
Ramírez, lanza, en su artículo del domingo, un llamado a la unidad de los
chavistas, anteriormente se había asomado como aspirante a la presidencia,
pero no en la tramoya de las elecciones de maduro. El chavismo se activa, se
mueve. Eso es suficiente, para erizar a la barbarie, a nada temen más los
renegados que sentir que el traicionado, Chávez, está vivo, que se mueve, que
viene a cobrar las culpas.

No hay lugar para el engaño, no se trata de la persecución de un corrupto,
se trata de la persecución del chavismo, de la esperanza. Los campos se
definen con claridad. Por un lado, ya lo sentimos, la destrucción material y
espiritual de un país, por el otro la esperanza de recuperarlo, con el esfuerzo
de todos, de volver a luchar al lado de Chávez, salir de esta oscuridad.
Nosotros nos ubicamos, con todos los riesgos que eso significa, al lado
del Ministro Ramírez, lo hacemos sin complejos, no atendemos a la campaña
de descrédito, lo hacemos porque la opción que propone Ramírez es la opción
Bolivariana, Chavista. Es la defensa del legado del Chávez, de su marcha al
Socialismo, es la lucha por su legado, por impedir que lo borren, lo deformen.
Estamos con Ramírez, porque estamos con los ojos de Chávez, con su
recuerdo.

¡NOS ANOTAMOS CON CHÁVEZ Y CON RAMÍREZ!

En las mentiras se siente el hedor de Miraflores

Uno) Sobre el comodín de la baraja y su denuncia: visto a distancia nosotros decimos, ¡Que traigan al «Monstruo», para arreglar este país!… Estos tipos son tan ineptos que consignan pruebas de un hipotético acto de corrupción cometido en el 2012, ¡diez años después! Ni siquiera para espantar a sus enemigos políticos sirven. “Ese monstruo”, como lo llama Tarek con voz quebrada y lágrimas en los ojos, sostuvo funcionando a PDVSA y a la revolución por más de diez años de forma eficiente, defendió sus espacios de los conspiradores, mantuvo la producción de petróleo y gasolina. Mantuvo solvente el país a niveles nunca alcanzados por su jefe ni en su mejor «remate», vendiendo todo que pudo vender; pozos de petróleo, minas de oro y diamantes, el país en pedazos, “privatizando todo lo que debía ser privatizado”, como diría su jefe, aun así Venezuela hoy está quebrada. La única Venezuela que prospera es la de los oportunistas y la de los ricos, FEDECÁMARAS y sus similares de la «burguesía revolucionaria». Por supuesto, esa denuncia es una denuncia contra Chávez, y es un insulto a su inteligencia por creer que el comandante era un pendejo. Pero… cada ladrón juzga por su condición… Mañana “El tiempo dirá lo que cubre (hoy) los pliegues de la astucia”, dice el poeta

Dos) El instructivo inexistente de la ONAPRE lo inventó Maduro, rebajar los sueldos es obra de maduro y su equipo; así lo exige los entes financieros internacionales, el falso sueldo de medio Petro fue un astuto engaño hurgado en Miraflores para calmar los ánimos caldeados, el bono de 10 mil Bsd para los jubilados del 2018 fue otra trampa de Maduro para embobar a los empleados públicos. El presidente Maduro y sus colaboradores cercanos se sientan en Miraflores a decidir marrullerías; Maduro, los hermanos Rodríguez, Diosdado, Jesús Faría, el joker Tarek El Aissami, etc., en ese orden. Diosdado es el sustituto de Darío Vivas, cansado de luchar lleva 400 semanas haciendo una revolución de chismes; desde el mazo y si es necesario en la calle. Jesús Faría es el vocero de la presidencia, el que tiene que darle algún sentido a los disparates de su jefe y a las fascinaciones pequeñoburguesas de los dos hermanos, Y El Aissami es el comodín de la baraja. Pero en la cúpula de la cúpula están otros.

El conflicto, parece un conflicto entre el dolor de la realidad y las mentiras narcóticas que salen de palacio y nos distraen de la realidad. El gobierno, de un tiempo a acá, se ha dedicado a resolver el diario. Un día promete en público anclar el sueldo mínimo de los trabajadores al Petro, (a medio Petro, se dijo, está grabado), pero se cuida de no publicarlo en Gaceta, para que más delante el TSJ se ocupe de demostrar la “inexistencia” de esa orden, como un paquete sin recibo, y para que al día siguiente el pícaro se haga el pendejo. Otro día anuncia honrar en público (está grabado) a los “jubilados desde el 2018” con un bono de diez mil bolívares, pero se cuida de no publicarlo en Gaceta Oficial, para que Marco Polo Cosenza se “invente” un instructivo que echa a la mierda cualquier promesa resbalada desde Miraflores, para que luego el TSJ demuestre su “inexistencia”, para que luego, aquellos que prometieron villas y castillo a lo pobre jubilados, se haga el pendejo. Otro día ordena el pago del bono de vacaciones a los maestros y profesores, pero ya la ONAPRE de Cosenza dictó su instructivo; la gente se arrecha y sale a la calle, el presidente bota a Marco Polo Consenza de la ONAPRE, lo esconde, lo desaparece, paga la deuda completa pero…, pero, el TSJ decide que ese instructivo no existe, ni siquiera está publicado en Gaceta… ¿Y el gran jefe?, se hace el pendejo y huye hacia delante.

“Como vaya viniendo, vamos viendo”. Si hoy amanece el país lleno de maestros y pensionados protestan en la calle, Maduro, como si nunca hubiera pasado nada, promete cualquier otra cosa, no importa el tamaño de la mentira, para eso, para corregir sus disparates y “omisiones”, se ocupa el TSJ junto a sus retorcidos asesores de Miraflores y de la Asamblea Nacional.

No podemos quedarnos contemplando el paisaje relajados, a menos que se sea uno de los elegidos del gobierno, cobrando en dólares, comerciando con dólares, con la ventaja de pagarle a los empleados y trabajadores en bolívares, “según dicta la ley” (así cualquier pícaro escéptico se relaja). Debemos protestar. ¡Maldición!, ¡No me adapto!, sin importarnos que el escepticismo se haya apoderado del alma de los tontos displicentes ante la mentira, de los ricos y de los oportunistas.

Pero que no se adueñe de nosotros la indiferencia. Nosotros con Chávez conocimos un país donde se pudo vivir con dignidad, trabajar con esperanzas, ver resultados sin ser engañados de esta forma tan miserable. ¿Cómo nos van a cambiar espejitos por oro? ¿Cómo nos van a cambiar un muñeco inflado de plástico que se mueve como una veleta por un hombre de una moral firme y elevada como una montaña? No podemos seguir adormilados, hay que terminar de despertar y acabar de develar el engaño, tomar el antídoto del encantamiento madurista.

La realidad es dura pero solo los seres humanos conscientes, despiertos, hombres y mujeres, pueden cambiarla; no los “mecanismos”, las fórmulas liberales, el economicismo, y demás cálculos deshumanizados mediante los cuales se sacrifica la vida de las personas por los “equilibrios macroeconómicos” y toda esa basura, inventada para hacer a los ricos más ricos y sembrar el planeta trabajadores esclavizados, su prole y reemplazos.

La emotiva denuncia del utility del gobierno es un síntoma de desesperación, es otra mentira más, por el contenido y lo atemporal de la denuncia y por la promesa de captura de Rafael Ramírez, hecha a la población más cándida y resentida del país. Lo que se avecina es peligroso, es una persecución a los enemigos; es Idi Amín y su ejército saliendo en retirada de Uganda. Estamos al borde de un Estado de sitio y del fascismo.

HAY QUE DEFENDER A CHÁVEZ, VOLVAMOS A CHÁVEZ

UNA OPCIÓN BOLIVARIANA EN LA CALLE

0

El pasado miércoles 24, Diosdado Cabello, desde su programa de odio,  arremetió, como ya es costumbre en él, de manera cobarde y artera en mi contra, insultándome y tratando de descalificarme. 

Diosdado no merece que le responda; y, mucho menos, que le dedique una carta. Lo hice desde el twitter y ya, lamentando, verdaderamente, que el teniente del 4 de febrero se haya convertido en un segundón y que utilice su programa, o peor aún, el canal del Estado Venezolano, para atacar al chavismo. 

Lo importante de este episodio, es que él mismo demuestra la profunda debilidad del madurismo: el terror que le tienen a una opción chavista que los enfrente y que esté dispuesta a retomar el poder, para ponerlo al servicio del pueblo y de la Constitución. 

En mi pasada entrevista con el diario colombiano “El Espectador”, hice un conjunto de reflexiones en torno a lo que ha sucedido en Venezuela;, señalando que la situación actual del país, no es consecuencia del fracaso de un modelo petrolero o de la insostenibilidad de nuestras conquistas económico-sociales (argumento que termina excusando al madurismo), sino, por el contrario, es consecuencia de la destrucción de la industria petrolera, por parte del gobierno y la imposición, desde 2018, de un paquetazo de derecha.

En el marco de esta conversación, la periodista del diario colombiano preguntó si estaría dispuesto a lanzarme a la Presidencia de la República -cosa que, por supuesto, confirmé-, siempre en el marco de una gran movilización nacional que tenga como objetivo salir de este pésimo gobierno.  

Es eso lo que desata la violencia y la iracundia del madurismo: la posibilidad de que el chavismo tenga una opción propia, auténticamente chavista y que esté en la calle, disputándoles el poder. NO una candidatura acordada o permitida por el madurismo, sino una propuesta amplia, nacional, patriota y bolivariana, que esté dispuesta a dar al traste con esta cúpula que ha destrozado al país. 

Lo mismo sucedió, cuando en 2017, una vez habiendo renunciado al gobierno, y como Miembro Fundador de la Dirección Nacional del PSUV, manifesté la necesidad de que el partido, ante la ausencia de Chávez y la evidencia del mal manejo de maduro, hiciera una amplia consulta entre las bases para decidir quién sería el candidato del chavismo a las elecciones de 2018. 

En ese momento, también se desató la furia de maduro. Me expulsaron del PSUV, junto a otros miembros fundadores, y el madurismo arrasó y tomó el control de todas las estructuras del otrora partido de la Revolución, para convertirlo, desde entonces, en una entelequia al servicio de la retrogradación política, económica y social, a la cual  nos ha llevado el madurismo. 

A partir de allí, he sido víctima de todo tipo de agresiones y persecución política, con una inusitada violencia que me mantiene exiliado de mi patria. 

Mientras tanto, maduro seguía abusando de  la imagen y el nombre del Comandante Chávez, declarándose su “hijo“, a la vez que, cual Herodes, le pasaba cuchillo a la Revolución Bolivariana y desmontaba de manera sistemática y precisa, toda su obra y legado político. 

Se rodeó de los más conspicuos representantes del “chavismo sin Chávez“ y resentidos en contra del Comandante, la derecha civil y militar que siempre estuvo allí, agazapada y asaltó el poder de la mano de maduro. Crearon, incluso, un partido de colores pasteles, dirigido por los más claros representantes del antichavismo: los hermanos Rodríguez; y, a partir de allí, la derecha pasó a la ofensiva. Desmantelaron y entregaron PDVSA; arremetieron contra el Arco Minero; entregaron la economía al gran capital; arrebataron al pueblo sus conquistas económicas y sociales; y, sobre todo, actuaron con inusitada violencia y represión en contra del pueblo, convirtiendo la violación de los Derechos Humanos en una Política de Estado. 

Pero, el país se resiste. El Pueblo Venezolano, a pesar de la traición de las élites políticas, de la ausencia de una vanguardia, y, de los complejos mecanismos de  control social, incluyendo, la represión y el miedo, no acepta la imposición del paquetazo de derecha de maduro. Nadie se cala “su milagro económico”, que ha destrozado nuestra industria petrolera y provocado la caída del 80% de nuestra economía, condenado a más del 90% de la población a la pobreza y al 70% a la pobreza extrema, con salarios de hambre, provocando el éxodo de más de 6 millones de venezolanos.

A pesar de que maduro gobierna a sus anchas, dispone de todas las instituciones y del poder militar –lo que le permite hacer lo que le da la gana–, no han sido capaces de concitar el apoyo popular. ¡Nadie los quiere, nadie!  Sólo una minoría que se ha enriquecido y vive de las prebendas del Estado; pero, la inmensa mayoría del país, repudia a nicolás maduro y a los cabecillas del madurismo. Dicha animadversión extendida, también es sentida por el Chavismo –el de a pie– y por los sectores populares.      

Para mantener esta absurda situación, esta tiranía que oprime al pueblo, mientras entrega el país, el madurismo ha violado la Constitución y las leyes, desmantelado nuestras instituciones, contando con el apoyo de la dirigencia del PSUV, la nueva élite político-militar, corrupta, que se reparte el país y también por algunos sectores de la oposición y del empresariado; una pléyade de oportunistas, que están dispuestos a convivir con este desastre, a cambio de migajas del poder, de tener una actuación tolerada por el madurismo; mientras que ciertos empresarios se están lucrando y beneficiando de la tragedia de los venezolanos. Desde 2018, maduro gobierna para sus grupos económicos y para Fedecámaras.

Por otra parte, el madurismo ha logrado corromper a los Altos Mandos Militares, fracturando el ideal Bolivariano en su seno, haciéndolos partícipes y beneficiarios de la rebatiña a las empresas del Estado, entre ellas, PDVSA.  

El cuadro político actual, refleja una tremenda desconexión de las élites con el pueblo, con los ciudadanos. Hay un rechazo extendido del país hacia estas cúpulas corruptas, con políticos y militares que han acabado con nuestra patria, sean éstos maduristas o colaboradores del madurismo tanto del empresariado como de la oposición. 

Mientras ello sucede, el chavismo está disperso. El movimiento popular y los trabajadores están desmovilizados, sin objetivos nacionales de lucha; y, en la mayoría de los casos, resignados o manipulados por la propaganda y mecanismos de control social del madurismo. 

El país no aguanta más; resiste, pero las condiciones de vida y el quiebre de la institucionalidad, la disfuncionalidad del Estado, impiden cualquier mejora de la situación. Con este gobierno, no hay esperanza de resolver nada, ni siquiera los aspectos inmediatos, sencillos, de la vida diaria de la inmensa mayoría de los venezolanos. 

Nadie cree en el modelo económico del madurismo, ni siquiera sus propios aliados y agentes económicos. La economía nacional entregada al Capital más rapaz, se sigue desmoronando. La permanente devaluación del bolívar frente al dólar y el alza de los precios y deterioro del escaso poder adquisitivo de los trabajadores, es solo una muestra de ello, a pesar de las excusas y argumentos del madurismo, que intentan, con cinismo, achacar estos episodios devaluacionistas al pago de un “bono vacacional” a los maestros.

Estamos ante condiciones objetivas inminentes para una explosión social o una insurgencia militar. Por mucho menos que lo que pasa actualmente, sucedió “El Caracazo” y el Comandante Chávez insurgió el 4 de febrero. 

Si hasta ahora no hemos tenido un “Caracazo”, es porque el madurismo arremetió con violencia contra las barriadas populares, asesinando, entre 2015-2018,  a más de 14 mil jóvenes venezolanos, en ejecuciones extrajudiciales, tal como lo señalan en sus devastadores informes los organismos internacionales de  Derechos Humanos. Pero, además, porque la dirigencia del PSUV le ha dado la espalda al pueblo, convirtiéndose en un factor de contención de las luchas populares. 

El madurismo se ha ensañado en reprimir el movimiento popular y al Chavismo de Chávez, para propagar el miedo y desmovilizar a la vanguardia y sectores políticos, que están llamados y tienen la capacidad de derrotar a este gobierno. 

Ya es hora de que ésto cambie. Son nueve largos años de destrucción del país, de la acción indolente y entreguista de un gobierno que NO VA A CAMBIAR, que no está dispuesto a rectificar, que ha hecho suya las banderas de la derecha neoliberal, arrebatando al pueblo sus conquistas políticas, económicas y sociales, a la vez que entrega nuestra economía y recursos a sus socios y el gran capital.  

Ha llegado el momento de que el chavismo, en sus componentes civiles y militares, se reunifique.  Que nos reunamos en torno a Chávez y su pensamiento revolucionario, al Plan de la Patria y sus objetivos históricos, al respeto a la Constitución y nuestras leyes, en defensa del petróleo y nuestra Soberanía Económica, del ambiente y del Arco Minero; de los trabajadores y sus garantías económicas y sociales; pero, sobre todo, y por encima de cualquier consideración, debemos unirnos en defensa del pueblo y de los intereses sagrados de la patria. 

El Movimiento Chavista tiene que reagruparse y existir nuevamente, como una fuerza vital, como una opción política en la calle, distinta y opuesta al madurismo; para entonces, convocar a la unidad de todo el país, de todas las fuerzas progresistas, populares y democráticas, para dar al traste con esta dictadura. Volver al cauce de la Constitución y de la Soberanía Popular; solo así, podremos iniciar la reconstrucción de la patria. 

En este esfuerzo por restablecer la Constitución y el imperio de la ley, no puede haber mezquindades, ni intereses parciales de por medio. Ya basta de divisiones y de peleas estériles, muchas veces estimuladas por el madurismo con su propaganda y sus linchamientos morales, justamente, para dividir al chavismo.

Convoco a todos los dirigentes políticos y sociales del chavismo y del movimiento popular, sean de la postura que sean, a los que estuvimos con Chávez en su gobierno, junto al Comandante: tenemos que dar un paso al frente y reagruparnos en defensa de los logros del  gobierno de Chávez y las conquistas populares de ese período histórico extraordinario; debemos denunciar y enfrentar a este gobierno y movilizar al pueblo chavista para poner fin a esta pesadilla y retomar el Poder en el país, envilecido en manos del madurismo, para restablecer la democracia participativa y protagónica, retomar nuestro Plan de la Patria.  

Pero, más allá del chavismo, convoco a todas las fuerzas políticas y sociales del país, para salir de este gobierno, para liberar a nuestra Patria de esta tragedia, sacarla del abismo en el que se encuentra, todo lo cual, requerirá esfuerzos extraordinarios y una voluntad colectiva de proporciones épicas.   

Independientemente de nuestras diferencias políticas –que siempre son sanas que existan–, debe prevalecer el interés de preservar nuestra existencia como Estado, como Nación, de proteger nuestra Soberanía y recursos, para ponerlos al servicio de las generaciones futuras, de la renovación de la patria. Dejar atrás el odio y la intolerancia, detrás de lo cual, se esconden siempre intereses parciales y mezquinos. Ya basta de la revancha, del “ojo por ojo”; hoy día, somos un país de tuertos o ciegos, y en medio de esta oscuridad, el madurismo gobierna a sus anchas.

Más nunca, una mitad del país, puede pasar por encima de la otra. El objetivo de derrotar el madurismo, es una oportunidad para unificar a un país fracturado. 

Yo los convoco a todos, sin excepción, para restablecer la Constitución y las leyes, para preservar el manejo soberano del petróleo y nuestros recursos naturales, para recuperar el Arco Minero, para retomar El Esequibo, para reconstruir PDVSA, y que nuestro pueblo pueda beneficiarse nuevamente de los inmensos recursos petroleros que hoy día se pierden en manos del madurismo. Debemos restablecer la renta petrolera –la única posibilidad que tenemos– para reconstruir el país e impulsar con ella, un modelo pleno de desarrollo basado en el trabajo, cuyos objetivos están plasmados en el Plan de la Patria. Debemos luchar para que cese la represión y la persecución política, la violación de los Derechos Humanos; desmantelar los cuerpos policiales/criminales que ha creado el madurismo, y liberar a todos los presos políticos, que vuelvan los exiliados.Restablecer los plenos Derechos Humanos, Políticos y Sociales de todos los venezolanos.

Convoco a todos los venezolanos, para servir a la patria, para que vuelvan los más de 6 millones de jóvenes, mujeres y hombres, que tuvieron que abandonar nuestro país, para, juntos, reconstruir nuestro futuro. 

Un esfuerzo supremo por los jóvenes, por los niños, los trabajadores, los maestros, profesionales, los obreros, los campesinos, los pensionados, los que sufren. Reconstruir un sueño, que sea común a todos y todas las venezolanas; para volver a tener un pueblo orgulloso, generoso, donde se reafirme lo mejor de nuestra cultura e idiosincracia, lo afirmativo venezolano. Para restablecer nuestras instituciones, el Estado de Derecho: la libertad de hacer y decidir lo que queramos, volver a tener el control de nuestro propio destino, restablecer la propiedad social de todas las empresas, bienes y recursos del Estado, de los que se ha apropiado el madurismo; derogar todas las leyes y decisiones contrarias a nuestra Constitución y marco legal. Reinstaurar el ejercicio de la política con “P” mayúscula, acabar con la judicialización de la política, terminar con la arbitrariedad y la violencia de los gobernantes que han saqueado el poder. 

Es decir, volver a nuestra esencia republicana, profundamente Bolivariana, a la majestad del Estado y sus instituciones, a la Venezuela Potencia, al sueño común.

Nadie puede quedar excluido de este propósito. Nadie puede ser indiferente.  Los convoco a todos. La tarea más hermosa posible. Al reencuentro de todos los venezolanos, para librarnos de la opresión y la tiranía. Recuperar nuestra espiritualidad y verdaderos valores, y no descansar, no detenernos, hasta obtener la liberación de nuestra patria, la justicia social, el Vivir Bien del pueblo, salir del atraso y del abismo en el que nos ha sepultado el madurismo. Demostrar que no hemos arado en el mar y que un país mejor es posible. Por Venezuela, por todos. ¡Venceremos! 

LAS ELECCIONES DE MADURO, PUNTILLAZO FINAL A CHÁVEZ

La operación que los capitalistas desarrollan contra el Socialismo, contra Chávez, lamentablemente, va con buen pie. Se despliega con el asesinato del Comandante, continúa con la elección de maduro, más conveniente que la elección de capriles, conocía el capitalismo de la debilidad ideológica de maduro, y no se equivocó, al no más llegar a miraflores mostró su torcedura para la derecha. Después, todo ha seguido con éxito para la restauración del sistema de explotación:

Revirtieron la base económica del Socialismo, la propiedad social, quebraron a la PDVSA roja rojita, vulneraron la conciencia de pertenencia a la sociedad, persiguieron a líderes y a ideas chavistas.

Y al final, se quitaron la careta, ya se creen con impunidad para mostrar lo que son: renegados y capitalistas. Las zonas especiales, la convocatoria a fedecámaras, el decreto franco de un nuevo modelo que es el capitalismo sin cosméticos, configuran ya, el entierro del Socialismo en lo económico.

Les falta construir el teatro político, el pacto capitalista de gobierno, la democracia burguesa, alternabilidad de los iguales para aparentar cambios. Para eso apelan a las elecciones burguesas convocadas por maduro. Pretenden que sean la resurrección del pacto de punto fijo, de la cuarta, el cierre definitivo del ciclo de desmontaje del chavismo socialista.

Las elecciones burguesas son opio para los pueblos, dan la sensación de cambios, los distraen con un torneo de mentira entre iguales, una lucha libre mexicana. Los revolucionarios, los chavistas pueden participar en ellas, cuando su postura clara, en acción y pensamiento contra el sistema imperante, es respaldada por un fuerte movimiento de masas que allí culmina, es decir las elecciones burguesas van a certificar un duro e inevitable golpe al sistema burgués, que tratan de evitar inútilmente con las elecciones. Sin ese movimiento de masas de respaldo, la participación certifica al capitalismo y al gobierno que las convoca.

Ahora el madurismo, propone, busca que todos entren en el redil de la legalidad capitalista, lo reconozcan como promotor de esa legalidad burguesa. Así, la búsqueda de la presidencia de la república, está capturada dentro de las leyes de la elección capitalista, es un seguro para el sistema.

El éxito de estas elecciones será el éxito de la restauración capitalista. A este evento sólo podrán concurrir los candidatos comprometidos con la liquidación del Socialismo, que es la liquidación del chavismo. El chavismo socialista tendrá las puertas cerradas, seguirán sometidos a una feroz campaña de descrédito. Esa ausencia será la prueba del carácter de las elecciones de maduro, los líderes chavistas seguirán presos, seguirán perseguidos, en el exilio.

Falta ver si la mezquindad del madurismo, su visión corta, le permite hacer estas elecciones que ponen en peligro su permanencia en el poder. Hasta ahora no han podido ir ni a un diálogo mínimo. La situación de crisis, conspira contra su éxito en las elecciones. Si el sistema no consigue construir una mediana estabilidad política con las elecciones, buscará salidas violentas.

En este cuadro difícil para el chavismo, lo que se impone es, ir con audacia a las masas, acciones que demuestren que el chavismo está vivo y peleando. No se rinde, no cae en trampas, la historia le ha enseñado que frente al enemigo capitalistas no valen medias tintas, la lucha frontal es la que da resultados.

¡CHÁVEZ, ACCIÓN Y PENSAMIENTO SOCIALISTA!

Se harán los tontos, hasta que el toro los ensarte

La rueda de prensa del PSUV se centró en la “maravillosa jornada” que sería la elección de los “jefes de calles”. Muy discreta ella. El sábado no se vio nada extraordinario en las calles de Caracas, los mismos borrachos de siempre frente a las licorerías, vendedores ambulantes, buhoneros, peluqueros, gente cuidando su basurero, y más allá, fuera de los barrios, mujeres y sus proles, sentados en las orillas de algunas avenidas principales esperando a los “buenos samaritanos” de todos los fines de semanas. Si fue una maravillosa jornada, no nos dimos cuenta. Sin embargo, el asunto central de la rueda de prensa del PSUV no fue lo que se dijo con tanto entusiasmo sino lo que no se dijo, porque siempre es así, nunca se habla allí de lo que a nosotros nos interesa. No se dijo nada de los ojos de Chávez del Banco de Venezuela, tema de gran importancia política, entre tantos asuntos de igual categoría, que no se tocan en esas ruedas de prensa de auto engaños, de auto ejercicio de placer, que hace la dirección de PSUV todas las semanas.

Otro tanto hace el presidente: “Durante la reunión con el Consejo de Vicepresidentes y el Buró Político de la Revolución, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró que Venezuela está alcanzando un gran equilibrio en todos los sistemas económicos y financieros. El presidente resaltó que las estadísticas de crecimiento económico y el movimiento comercial del país son provechosas, «cada fin de semana se rompe el récord de transacciones que se hacen a través del Bolívar digital». Pero el “buró político” no dice nada de la felonía de apartar la imagen de Chávez de los edificios oficiales, como si eso no fuera relevante para ellos, de cara a las elecciones, al malestar popular (como si el chavismo nunca despertará del encantamiento madurista, por cada día que pasa de indiferencia, a cada traición exhibida con descaro ante su mirada).

Esa arrogancia del madurismo será su fin. Esa indiferencia. Esa falta de respeto por lo que para muchos ha sido un símbolo sagrado, exponiendo el sentido pragmático que tienen a la hora de alargar el inquilinato unos días más en el poder. Ese irrespeto los va acabar, la jactancia. Hasta los más fieles están indignados por el giro moral que ha dado el gobierno en unos meses, de ser unos manipuladores más o menos discretos, a pasar a ser desvergonzados y descarados.

Existe un solo tipo de corrupción, la corrupción moral, y lo que está pasando ahora con el gobierno madurista, en la asamblea madurista y el partido madurista, es una exagerada confianza en el ejercicio del poder, cuando se muestran corrompidos de forma impúdica, forajidos, felicitándose porque mejora la economía de los ricos mientras el país entero, los más necesitados estamos cada vez más arruinados, sin esperanzas, viendo cómo se instala el pasado con todas sus desgracias. ¡El Estado está quebrado, solo da para pagar a los altos funcionarios y raspar la olla!… Pero la economía privada crece, los ricos son más ricos y los pobres más pobres.

La acción de deschavizar al país forma parte de la terapia de shock que nos aplica el gobierno para desmontar definitivamente la revolución y liberalizar la economía: ¡que el mercado disponga! La terapia comenzó con la quiebra de PDVSA (1) – sostén económico de los cambios políticos – para poder quebrar al Estado, apartarlo de la conducción de la economía, y termina borrando los símbolos sensibles de la revolución, el resto de su espíritu, luego de haberle vaciado su contenido material. El objetivo restaurador es desmoralizar definitivamente al pueblo de Chávez robándole su memoria, obligarlo a que se resigne con el pasado socialdemócrata y neoliberal de la cuarta, y quizás más atrás.

El PSUV secuestrado por Maduro está destinado a desaparecer después de las elecciones presidenciales del 2023, si acaso se llegan a realizar. Si maduro las gana, su utilidad prescribe, y si no, también. Hay demasiada convicción dentro del madurismo de su unidad, ebrios de confianza, se sienten seguros de que el pueblo chavista siempre estará ahí para defenderlos frente a la otra derecha…, pero ¡sólo hasta que se complete el desengaño y el chavismo constate que, madurismo y derecha, son lo mismo, y que Chávez es otra cosa!

Que restituyan los ojos de Chávez no resuelve nada; la confesión está hecha, la traición develada, el “acto fallido” se les chorreo y quedaron desnudos… El problema es que no nos sirve un gobierno que trabaja para los capitalistas y para los ricos. El caso del mandato de la ONAPRE no es la obra de un infiltrado o un error nocturno, fue un exceso de confianza del gobierno, descubierto en flagrancia, un acto de descaro.

Solo por conformarse en ascender como una nueva clase emergente (“burguesía revolucionaria”), se apartaron de la revolución socialista. Con esa mentalidad mezquina el gobierno de Maduro restaura la socialdemocracia y restituye el control de nuestra economía a manos privadas, coloca la propiedad privada en la conducción de nuestra economía, ¡por vagos!, ¡por razones pragmáticas! olvidando la política, que parece que los cansa demasiado.

Del desengaño queda la clarividencia. Es hora de que los trabajadores asuman la lucha como lucha de clases y repongamos el gobierno pero como un gobierno clasista, donde NUNCA CABREMOS TODOS SIN JUSTICIA SOCIAL, si no se igualan las cargas, los sacrificios, no solo las oportunidades.

¡AHORA MÁS QUE NUNCA NECESITAMOS VOLVER A CHÁVEZ!

(1) Casi nadie hace la conexión entre la muerte de Chávez, la salida de Ramírez de la política petrolera y la quiebra de PDVSA, arguyendo la caída de los precios, la corrupción, sin ver en eso una política clara de desmontaje de la revolución socialista.

TERRORISMO, EXCUSAS DE UN GOBIERNO AGOTADO

Intentando una aproximación al concepto de terrorismo, sin pretender agotarlo, podemos decir que, son eventos violentos tendientes a crear miedo en las fuerzas políticas adversarias, en la población de un país. Como se ve, la calificación de un acto de terrorista dependerá mucho de la posición ideológica, política, de quien la haga.

El gobierno, ha utilizado la acusación de terrorismo, con alevosía política, no hay derecho a la defensa, de esta manera, terrorista será quien el madurismo diga que es terrorista: un dirigente sindical que denuncia alguna anomalía, que exige los derechos de los obreros, es detenido y acusado de terrorista, sin que medie ningún acto terrorista. Una falla en algún servicio público, agua, electricidad es calificado como causado por terrorista, y se imputa a unos imprecisos grupos preferiblemente colombianos. El gobierno no reconoce ninguna falla, ningún error, todo es culpa del terrorismo, “sin el terrorismo este país sería una maravilla”.

De acuerdo a la definición de terrorismo, el gobierno madurista sería el principal terrorista: muchos líderes se intimidan ante el aparato mediático oficial, capaz de crear falsos positivos, los fusilamientos mediáticos aterran, pueden crear de un adversario honesto, en minutos un corrupto, con palacete y todo. O crear de un mercachifle barato un diplomático. Crea miedo en los dirigentes políticos con las acusaciones irresponsables. Crea miedo, atenta contra la población al robarle su futuro, liquidar la educación, los servicios de salud, al punto que la gente se ve empujada a un éxodo insólito.

En estas circunstancias, con un gobierno gatillo alegre, que acusa de terrorismo a diestra y siniestra, es prudente precisar algunas posiciones de los revolucionarios sobre el terrorismo: La lucha revolucionaria busca la posibilidad de una sociedad donde todos vivan de acuerdo a relaciones fraternas, con alta conciencia del deber social como sustrato para el desarrollo de la individualidad humana. Una sociedad del amor, donde se concrete el mandato de Cristo de “amaos los unos a los otros”, como dijo Martí, “una sociedad con todos y por el bien de todos”. Una sociedad humanista.

Se comprende que a una sociedad así, sólo se llega con métodos, con acciones humanistas. Y esa ha sido siempre la meta y los métodos de la revolución venezolana, Esa es la conducta de los revolucionarios venezolanos desde siempre, lo fue en la lucha armada del sesenta, lo fue en el gobierno de Chávez, el gobierno más humanista de toda la historia venezolana. Los que se han salido de este objetivo, los que han pretendido avanzar con acciones lejos del humanismo, los que se han apartado de este mandamiento, se han alejado, sin dudas, de la orientación revolucionaria.

Que nunca el nombre de los revolucionarios, de los chavistas venezolanos sea unido al terrorismo, al contrario, que el nombre de los revolucionarios, de los chavistas sea unido a las luchas sociales, irreconciliables en contra del miedo madurista, irreductibles en su enfrentamiento a la lógica del capital, intransigentes en la lucha por el Socialismo. Respetando siempre el principio de que los medios, los métodos, prefiguran el fin, y la convicción de que una sociedad como la que queremos no se construye sobre la barbarie. No renunciando a la violencia, usándola bajo el principio general Martiano, de la guerra amorosa, la guerra sin odio.

Y aquí cabe recordar la acción del PicaPiedra, relatada en el siguiente texto https://www.aporrea.org/actualidad/a314136.html

¡CHÁVEZ HUMANISTA!

“Ni a Maduro ni a Guaidó”: expresidente de PDVSA sobre Monómeros

El exministro de Petróleo de Hugo Chávez cree que Colombia debería tomar el control de la empresa y dice que quisiera lanzarse a la Presidencia, pero no cree en los diálogos con la oposición como se han planteado.

Rafael Ramírez fue uno de los hombres más cercanos a Hugo Chávez. Tras la muerte de este, se desempeñó como embajador de Nicolás Maduro en la ONU, pero renunció en 2017 por los desacuerdos con el gobierno, del cual hoy es uno de los principales críticos.

Desde Italia, en donde está exiliado y que rechazó a principios de este año una solicitud de extradición en su contra por parte de Venezuela, que lo acusa de corrupción, habla con El Espectador sobre cómo salir de la crisis y sus expectativas con el nuevo gobierno de Gustavo Petro.

¿A qué se dedica en Italia?

Estoy aquí porque estoy exiliado. Fui 14 años ministro del gobierno venezolano, ministro de Petróleo, luego embajador ante la ONU con el gobierno de Nicolás Maduro, pero comencé a mostrar diferencias con lo que estaba pasando en el país. Era el año 2016. En 2017 renuncié; en Venezuela se desató la represión y no me fue posible volver al país. Mi esposa es italiana, he tenido acogida acá, pero no puedo volver a mí país. Siempre he sido del sector petrolero. No solo estuve todos esos años como ministro, sino que mi profesión es ingeniero mecánico con maestría en energética, y lo que hago es seguir trabajando para el sector: asesoro gobiernos, empresas, escribo un boletín petrolero y sobre la situación política en Venezuela.

¿Cómo ve a Venezuela de 2017 para acá?

Un desastre. Venezuela está enfrentando la peor crisis de nuestra historia republicana, básicamente porque el gobierno de Maduro dejó de lado la propuesta del presidente Hugo Chávez: acabó con nuestra industria petrolera, que es el principal generador de divisas en el país. La producción ha caído 84 %, cientos de gerentes y trabajadores están presos, estamos perseguidos. La empresa fue intervenida y está militarizada desde 2017. Venezuela, de la noche a la mañana, perdió su principal fuente de ingreso y la economía se vino abajo. Maduro desde 2018 está en el desarrollo de un paquete neoliberal, de derecha; por eso repito que Maduro no tiene nada que ver con Chávez, usa su nombre, pero en el país hay un programa de derecha. Entregó nuestra soberanía, las áreas mineras, las selvas, el petróleo. El pueblo venezolano en Colombia suma 2,4 millones de personas, seis millones en total se han ido de Venezuela. El salario de los trabajadores está por debajo del nivel de pobreza de Naciones Unidas, y cerca del 90 % de la población está en pobreza en este momento.

¿En qué políticas o programas se materializa ese modelo de derecha del que habla?

En la privatización de nuestras empresas; no solo ha privatizado PDVSA y entregado el manejo del petróleo, sino empresas de todo el sector público. La conducción de la economía la ha entregado al manejo de grupos económicos que lo apoyan a él. Eso se ha traducido en que la economía está en manos de privados especulativos, y el gobierno ha derogado conquistas sociales de los trabajadores. El salario es de los más bajos en Latinoamérica. Es un gobierno para una élite económica.

¿Esas empresas de las que habla son de capital venezolano o extranjero?

Hay de todo. Lo que pasa es que Maduro tiene un severo problema de credibilidad ante la comunidad internacional, de legitimidad, entonces ha entregado a empresas chinas, turcas, rusas y grupos privados extraños, como el caso de Álex Saab y esa gente que ha estado medrando en torno al gobierno de Maduro.

Uno de los principales desafíos que enfrenta la gente a diario y dificultaría cualquier escenario de recuperación de la inversión es la crisis de servicios públicos. Según usted, ¿qué la desencadenó?

Más que la crisis de servicios públicos para la inversión y el desarrollo de la economía, lo que hay es una falta de institucionalidad. No hay Estado de derecho, no hay ley, todo depende de Maduro o la cúpula que gobierna. No hay quien controle la gestión del gobierno ni hay gestión transparente. Se emitieron leyes que consagran el secreto en la gestión pública, todo es secreto, no sabe qué se vende, qué se compra con los recursos de todos los venezolanos, y todo el país tiene un problema de gestión, seguridad y servicios públicos.

¿Qué les dice a quienes sostienen que la crisis también es producto de los altos subsidios que vienen desde la época de Chávez, que habrían desfinanciado el sistema?

El Estado tenía suficientes recursos para financiar cosas fundamentales: la educación tiene que financiarla el Estado, el agua potable, la electricidad… Tenemos un concepto de Estado que garantiza a los ciudadanos una calidad de vida, y eso lo hacíamos con la renta petrolera, porque ese recurso pertenece a todos los venezolanos. Mal haría el Estado al repartir el ingreso petrolero entre socios privados o amigos, que es lo que está pasando ahora. Maduro ha distraído los recursos que teníamos para todo esto para otros propósitos.

¿No consideraban que la alta dependencia a la industria petrolera no era sostenible?

La realidad de Colombia y de Venezuela son distintas. Colombia tiene un discurso correcto de transición energética, y creemos en ella. Sin embargo, estoy convencido de que esa transición no va a ser tan rápida y no es tan inminente como algunos suponen. Si revisa la matriz energética mundial, el 83 % es de fuente fósil: carbón, petróleo y gas. Las energías alternativas o renovables apenas son el 7 %, el resto es la nuclear. El camino es largo para llegar a no depender de las energías fósiles para el funcionamiento de la economía. Con el covid la economía mundial colapsó, el precio del petróleo fue de valores negativos porque nadie lo estaba consumiendo, y sin embargo la recuperación en 2021 y 2022 ha sido con base en el petróleo. El último reporte de la OPEP indica que la demanda mundial de petróleo alcanzará cien millones de barriles día; un récord mundial. Venezuela es el país con las reservas de petróleo más grandes del planeta. Son 316.000 millones de barriles, Colombia tiene 2.700 millones. No podemos dejar a un lado el petróleo como una alternativa, tenemos que producir y regular, como hacemos con la OPEP. Producíamos tres millones de barriles porque era un recurso que estábamos preservando para mantener un precio justo. En nuestro programa económico como socialistas sabíamos que el modelo petrolero no es el ideal, fue un modelo impuesto por las transnacionales a principios del siglo XX, por eso no solo hicimos el Plan de la Patria, que fue el que presentamos en 2012. Ahí hay una transición ordenada hacia una economía no petrolera, pero no podíamos quitarle el piso al pueblo venezolano como hizo Maduro. He leído análisis en Colombia que dicen que la producción de petróleo cayó por los altos costos, eso no es verdad. En 2013 entregamos PDVSA produciendo tres millones de barriles día y refinando 1,2 millones de barriles, era la quinta empresa petrolera más importante del mundo. Se la entregamos a Maduro porque la pidió, la intervino, metió los militares, los grupos económicos, hoy produce 600.000 barriles día. Hay más de 150 gerentes y trabajadores presos. Desde 2018 hay un programa neoliberal y Maduro para imponerlo lo ha hecho con violencia, por eso digo que no se le puede dar un cheque en blanco, no solo ha acabado con la economía, sino que es un violador de derechos humanos. En el informe de la ONU sobre derechos humanos se han reportado 14.000 ejecuciones extrajudiciales hechas por Maduro, peor que los paramilitares en Colombia. Cientos de prisioneros políticos, gente que ha muerto en la prisión; estamos exiliados. Lo que ha pasado en Venezuela es culpa de Maduro y culpa exclusiva de su mala gestión.

Hay críticos que dicen que el declive de PDVSA empezó cuando ustedes estaban en la administración, porque a finales de los años 90 Venezuela producía más de tres millones de barriles día, y luego empezó a caer…

En los años 90 en Venezuela estaba en marcha una política de privatización de PDVSA y de apertura petrolera. Las transnacionales producen todo lo que pueden porque no les interesa el país. Cuando llega el presidente Chávez volvemos al seno de la OPEP, a respetar cuotas de producción. Cuando llegamos estaba en US$13 el barril, cuando ajustamos a la cuota, el precio volvió a recuperarse, tuvimos un promedio en doce años de US$53 el barril. No es como dicen algunos que US$100, eso fue en 2008 y 2009, durante la crisis económica.

¿Cómo lee el alivio de sanciones por parte de Estados Unidos? Pareciera que Venezuela está saliendo un poco del aislamiento justo cuando el mundo atraviesa una crisis energética global, en la que Venezuela podría ser un actor clave…

No hay crisis energética mundial. El precio del petróleo ha venido respondiendo a la demanda petrolera, sobre todo a la invasión rusa en Ucrania. Ese es el hecho que desencadenó unos precios altos, de US$100, pero otra vez están en torno a los US$90: se está consumiendo el petróleo y hay suficiente producción. Venezuela no es un actor clave en nada porque solo produce 600.000 barriles. Colombia produce más. Estamos en el sótano de la OPEP, no tenemos nada que decir. Lo otro es que la administración Biden haya decidido cambiar la estrategia de Trump, no tiene por qué seguir con esa estrategia, y ahora trata de acercarse a Maduro. Pero esos son problemas entre ellos, para los venezolanos el problema es que el gobierno de Maduro no tiene ninguna legitimidad, no porque se la den o no empresas internacionales o los gobiernos, sino porque viola la Constitución, las leyes y por la represión. No me lo ha preguntado, pero estamos muy contentos con el triunfo de Gustavo Petro. Lo conocemos desde hace años cuando yo era ministro de Chávez. Es la primera vez que llega a Colombia un presidente progresista, lo conozco como un político honesto y valiente. No es fácil haber transitado todas las circunstancias políticas de Colombia, y hoy es presidente. Creo que al igual que todos los progresistas nos ponemos a la orden de Petro para ayudarlo, apoyarlo, para orientarlo sobre todo en temas relacionados con Venezuela y el petróleo, pero también porque Petro es la cara de una nueva izquierda. Han surgido presidentes de izquierda como Boric, Petro, López Obrador, que son una cara distinta a lo que trata de vender Maduro; son una izquierda popular, ambientalista, democrática. Se deben hacer los acercamientos que sean convenientes, pero no se le puede dar un cheque en blanco a Maduro ni que manipule la situación, porque hay una izquierda en la región que es complaciente con el madurismo, y entonces trata de aprovecharse del triunfo de Petro, pero él es una cosa y Maduro es otra. La llegada de Petro a la Casa de Nariño es importante porque se le acabaron las excusas a Maduro. Él siempre amenazaba con hacer guerra con Colombia, que si Duque esto o lo otro. Ahora va a tener que entenderse con un gobierno progresista.

¿A qué se refiere con lo del cheque en blanco en el marco del restablecimiento de las relaciones diplomáticas? ¿Qué papel puede tener Petro en la restauración de la democracia en Venezuela?

Petro nos debe ayudar a señalar precisamente lo que está pasando en el país, no pensar que el gobierno de Maduro es un gobierno asediado por el imperialismo o las sanciones; eso no es verdad. Es un mal gobierno, ha sido un problema para la región y ha provocado un éxodo nunca visto en la región. Las relaciones deben establecerse con base en condiciones mínimas de respeto a los derechos humanos. No estamos en el siglo XIX o XX, cuando la gente podía convivir con dictaduras. Maduro es un gobierno dictatorial, antidemocrático. Si el gobierno de Petro es como creo que es tiene que poner condiciones claras para el restablecimiento pleno de las relaciones comerciales, políticas, diplomáticas. Nos ayudaría mucho a los venezolanos que Petro fuera siempre un factor que pusiera los puntos sobre las íes. No hablo desde una postura de la derecha tradicional, ni de la derecha, no pido invasión, tampoco desde una postura madurista. Hablo desde una posición chavista, soy chavista bolivariano. Esperamos del Gobierno de Colombia una actitud crítica permanente con lo que está pasando en mi país para ayudarnos a buscar una salida política a esta crisis.

¿Cómo se puede materializar la salida de la crisis del país? ¿Restableciendo los diálogos con la oposición?

No es con esos diálogos porque eso es de una élite de la oposición. En Venezuela el madurismo y la oposición tienen 80 % de rechazo, en esas mesas no se sienta el pueblo. Tiene que ser un proceso interno, de discusión popular, que haya las condiciones, cesando la persecución política, la liberación de pesos políticos, para volver a la Constitución. Que Maduro acuerde con los jefes de la oposición ya lo hace, ellos conviven en Venezuela, cogobiernan en un paquete de medidas que son de derecha. En lo que trabajamos nosotros los chavistas es poner la opción chavista en la calle, que reivindique lo que hicimos con el presidente Chávez. Pero podría abrir espacios a ese conjunto de movimientos sociales, indígenas, obreros, comunales, políticos que no tenemos voz y que no estamos expresados en esas discusiones, que son entre las élites y en secreto. Queremos que se hable frente al pueblo, que sea un proceso de discusión pública. Pero si yo vuelvo a Venezuela me meten preso de inmediato, como han hecho con miles de dirigentes del chavismo y la oposición. Lo primero es garantizar libertades políticas plenas.

¿Por dónde se podría empezar a reconstruir el país?

Si logramos restablecer el marco de la ley y la Constitución, deberíamos ir a elecciones limpias, transparentes. Maduro no es capaz de ganar ninguna elección. Hemos planteado que tenemos que hacer una junta patriótica, una alianza nacional de propuestas progresistas para reconstruir el país. El problema de la industria petrolera no es técnico, sino sobre todo político. Es necesario restablecer nuestra soberanía, recuperar el manejo de la industria. Vamos a utilizar el petróleo para que con ese ingreso reconstruyamos el país, ya lo hicimos. Nuestros beneficios sociales eran muchísimos. Venezuela con Chávez fue uno de los primeros países en alcanzar las metas del milenio en Naciones Unidas, éramos un país que acogía a los hermanos latinoamericanos: cinco millones de colombianos, bolivianos, ecuatorianos. Petro, que puede ayudarnos a que 2,4 millones de venezolanos rehagan su vida, clama por una transición energética, con la que estamos de acuerdo. Nosotros producíamos tres millones de barriles, pero se prohibió el “fracking”. Podríamos producir con “fracking” 30.000 millones de barriles más, pero Chávez dijo no al “fracking”. Tenemos reservas de oro y minerales de las más grandes de Latinoamérica en el Amazonas, pero las suspendimos con Chávez. Maduro arrasó el ambiente con el Arco Minero, por eso digo que es igual que [Jair] Bolsonaro. El problema no es el tipo de energía, sino el capitalismo como sistema voraz insostenible en recursos naturales. Hay que restablecer el equilibrio y el primer equilibrio es con el pueblo venezolano.

Usted habla del éxodo y deterioro de la situación, pero es innegable lo que dicen muchos venezolanos que sostienen que la gente se empezó a ir con Hugo Chávez. ¿No cree que hay errores por enmendar si se da esa restauración de la que habla?

Hay que ir a las cifras. De acuerdo con la ACNUR, el éxodo comenzó en 2016. Antes no había éxodo, había gente que se iba, lo que quieras, pero no éxodo, se fue el 20 % de la población. Independientemente de las opiniones políticas, Venezuela tuvo un crecimiento en el PIB continuo después del sabotaje petrolero. Un país en el que votabas sin consecuencias, en el que no había presos políticos, persecución, el sueldo mínimo era de los más altos de Latinoamérica. Era un país democrático que funcionaba. Pero se barrió con eso, el actual gobierno dictatorial convirtió la violación de derechos humanos en una política de Estado. El colapso del país comienza con Maduro y es su culpa. Como tienen su tema contra Chávez, o como Maduro utiliza a Chávez como excusa, le echan la culpa a Chávez, pero Maduro ya tiene nueve años gobernando. Ha dicho de todo: les echa la culpa a los precios del petróleo, pero los precios suben y bajan. Ahora está en US$100 y qué pasó con el petróleo. Además, Chávez no se puede defender, yo lo he defendido y por eso me han caído encima la derecha y el madurismo. Pero están los números, los hechos y la propuesta del Plan de la Patria para superar el modelo rentista petrolero impuesto por las transnacionales.

Si se da la discusión popular de la que habla, ¿quiere ser candidato a la Presidencia?

Pero claro. Lo que más deseo todos los días es estar en mi país, no solo porque lo tengo en el alma, sino porque sabemos cómo resolver la situación. Hay gente que se cansó, se resignó, pero no se puede, nuestro pueblo no merece eso. Todos estamos en la obligación de ponernos al servicio del pueblo, dejando a un lado los intereses partidistas. Usted me preguntaba por los errores del pasado: en su justo contexto, en aquel momento hubo mucha pugnacidad política, las élites no aceptaban a Chávez. Eran 40 años del Pacto de Puntofijo, y fue una transición violenta, con golpe de Estado, sabotaje petrolero, y el país se polarizó. Esta tragedia del madurismo nos puede volver a unir y a establecer una unidad nacional, patriota, bolivariana, con base en la Constitución, aceptada por todos los venezolanos, y a partir de allí gobernar con base en intereses nacionales. Cada uno tendrá sus distintas perspectivas, pero creo que debe haber prioridad por sacar al país de esta tragedia.

¿Cómo ha visto los casos de Citgo y Monómeros?

Citgo está en un país poderoso. Ahorita le va muy bien a la refinadora, el precio de la gasolina está altísimo, pese a que Biden ha pedido que baje, ha bajado un poco, pero han tenido resultados económicos extraordinarios porque han especulado. A Monómeros tienen que meterle más cuidado. Es una empresa muy importante para Colombia, porque es el 40 % del mercado de fertilizantes. Hay una situación absolutamente irregular en cuanto a quién la administra. Tendría que tener mucho cuidado el presidente Petro de a quién le entrega eso. Ni a Guaidó ni a Maduro, si yo estuviera en el gobierno lo tomaría a control y lo administraría para garantizar la producción de fertilizantes, porque Guaidó ha sido un desastre, lo han criticado sus propios partidarios, pero Maduro ha acabado con PDVSA: con qué capacidad va a mantener Monómeros funcionando. Que no sea una decisión política, sino que atienda a los intereses de Colombia, que es un país eminentemente agrícola. En una transición hacia un marco legal, quizá sea Colombia quien deba administrar la empresa y garantizar que funcione. No darle un cheque en blanco a Maduro. Colombia no se puede dar el lujo de perder el 40 % de su producción de fertilizantes por cuestiones políticas.

LE ARRANCAN LOS OJOS A CHÁVEZ

0

En el barranco de su entrega, el madurismo ahora arremete de forma abierta y frontal en contra de Chávez. No sólo han traicionado y extinguido su legado, barriendo con las conquistas políticas, económicas y sociales de nuestro pueblo; sino que, ahora van de frente en contra de su figura, de su imagen, de su recuerdo. 

La decisión de maduro de ir borrando los ojos de Chávez, así como cualquier imagen del Comandante, de las más emblemáticas instituciones creadas durante la Revolución Bolivariana, constituye un ataque directo a la espiritualidad del pueblo chavista y refleja el nivel de claudicación del gobierno ante el gran capital. 

El madurismo ha arreado las últimas banderas, los últimos vestigios, del Chavismo, una propuesta política y un sentimiento que estremeció a nuestro país de un extremo a otro, y que está sembrado –a pesar de las triquiñuelas del madurismo y sus socios– en el corazón del pueblo venezolano. 

Lo hemos dicho desde hace años, el madurismo vendió a Chávez por un puñado de dólares. Tal como lo han indicado el Toby Valderrama y Marcos Luna en sus extraordinarios artículos al respecto, el hecho de que maduro haya mandado a borrar los ojos de Chávez, no es fortuito, sino la consecuencia lógica e inevitable de un proceso de retroceso, restauración capitalista, que pasa por la desnacionalización y entrega del país a su círculo más íntimo, sus amigos y socios, a la burguesía de siempre, parasitaria y oportunista, que hoy día se reparte el país, enriqueciendo a los civiles y militares del madurismo a manos llenas. 

maduro gobierna para Fedecámaras, para esta nueva burguesía, les entrega PDVSA, el petróleo, el gas y el Arco Minero. Gobierna para las nuevas élites que derrochan privilegios en Las Mercedes de Caracas y archipiélagos de nuestro mar caribeño, que se regocijan en sus clubes y hoteles VIP en zonas exclusivas, incluyendo tepuyes y Parques Nacionales. Pero, estos sectores de poder, que se apropian del país, exigen, como condición fundamental para terminar de pactar con el madurismo, no sólo que se deroguen las conquistas y derechos laborales, la Constitución y leyes de la República, sino que Chávez, su figura y su pensamiento, sean barridos del corazón de los venezolanos; sobre todo, del pueblo humilde. 

Chávez y los chavistas somos perseguidos por el madurismo. Una persecución implacable, un violento ensañamiento, con todo lo que representa Chávez, sus caras visibles, sus grandes logros, sus ministros, sus obras, su gobierno; con particular énfasis, han destruido todo aquello donde estuviese el intento socialista, revolucionario: PDVSA, las Misiones Sociales, las Grandes Misiones, el Poder Popular, los Consejos Comunales, la propiedad social. De todo ello, no queda nada.

maduro es el único responsable de lo que está sucediendo en el país, en lo económico, político, social; y, por supuesto, de la persecución a Chávez y al chavismo. Como siempre sucede ante situaciones de este tipo, maduro opta por no decir nada, callar cobardemente, tratando de evadir su responsabilidad. Pero él sabe muy bien lo que está haciendo. Todos los días hunde el puñal en el corazón de la patria. Todos los días, le arranca los ojos a Chávez. 

Lo que ha sucedido con los ojos de Chávez, borrados de la fachada del edificio del Banco de Venezuela, hecho que los funcionarios maduristas de la institución tratan de justificar, argumentando torpemente que son condiciones necesarias para privatizar el Banco, para no espantar al capital que se apropiará del mismo, lo vivimos en PDVSA tan pronto nosotros salimos de la empresa y del Ministerio del Petróleo en septiembre de 2014. 

Entonces, los hermanos Rodríguez (Jorge y Delcy)  y su mandadero, Asdrúbal Chávez, arremetieron en el Ministerio y en PDVSA contra todo lo que tuviese que ver con nuestra gestión, nuestra historia reciente, en contra de nuestra imagen y la de Chávez, en contra de la PDVSA del Pueblo, sus colores, su épica, su compromiso con el pueblo y, sobre todo, sus mensajes, su política y práctica revolucionaria. Barrieron con estas instituciones emblemáticas de la revolución y fundamentales para la economía del país, bastión de la soberanía, como siempre decía Chávez. 

Arremetieron contra la iconografía bolivariana en PDVSA: aquellas imágenes, frases, publicaciones, discursos, que recogían las historias de la política petrolera de nuestro país, entre 2002 y 2014. Lo borraron todo.  ¿Alguien puede creer que recogieron, en pocas horas, cientos de miles de almanaques, fotos, afiches, que quitaron murales, que borraron discursos, que recogieron publicaciones, que desaparecieron las páginas web, y todo hecho para borrar a Chávez de PDVSA?

Esa persecución, pronto, se extendió hacia los trabajadores. Miles de trabajadores, en cuestión de meses, fueron perseguidos, expulsados, señalados de “ramiristas”, de chavistas; luego, vino el encarcelamiento de cientos de ellos. Por instrucciones precisas de maduro, los organismos de inteligencia del Estado y los grupos protofascistas de los hermanos Rodríguez y luego, del general Quevedo, pasaban por cada una de las oficinas, piso por piso, para revisar teléfonos y mensajes internos, señalando y persiguiendo a los trabajadores revolucionarios, chavistas, y sustituyéndolos por sus incapaces acólitos (la mayoría de ellos provenientes de la Alcaldía de Caracas de Jorge Rodríguez), que  desmantelaron en poco tiempo todo lo construido en 12 años de trabajo revolucionario en el sector.

Esta violenta represión en PDVSA, tenía el objetivo de golpear con fuerza a la principal empresa del país y al Ministerio de Petróleo, para desmovilizar a los trabajadores, traumar la institución, manejarla como si fuera un territorio ocupado, enemigo; para luego, entre la violencia y el miedo, entregar PDVSA y el petróleo. 

Desde que tomaron el control de la empresa, el madurismo se dedicó a saquearla y desviar sus recursos para pagar deudas a sus socios y grupos privados. Desde la Vicepresidencia de Finanzas, Erick Malpica y los suyos, se apropiaron de los recursos y Fondos que había en la empresa (incluyendo el Fondo de los Trabajadores y Jubilados) y desviaron los recursos operacionales, llevándola a su colapso operacional. 

Fue bajo la gestión del general Quevedo, que maduro militarizó la empresa y desmantelaron la política de Plena Soberanía Petrolera.  Los decretos y decisiones entreguistas e inconstitucionales firmadas por maduro en 2018, abrieron las puertas para la privatización de PDVSA; arrebataron todas las conquistas laborales de los trabajadores y se les persiguió masivamente ¡La derecha militar había asaltado la empresa!

El discurso de maduro en contra de la PDVSA Roja Rojita, la PDVSA del Pueblo, era permanente, con ensañamiento. Utilizó a todo tipo de personajes, desequilibrados, llenos de odio, para acusar, perseguir y encarcelar a cientos de trabajadores y gerentes petroleros. Tarek William Saab,se convirtió en el sicario del madurismo: persiguió, humilló y encarceló a los petroleros detenidos; violó sus Derechos Humanos fundamentales; tomaba venganzas personales, incluyendo su arrechera contra Chávez; descargaba sus frustraciones sobre los detenidos indefensos. La violacion de los Derechos Humanos de los trabajadores y el asesinato de  Nelson Martinez, son responsabilidad directa de maduro y Tarek William Saab; y tendrán que rendir cuentas de ello.  

maduro y su gobierno, estigmatizó a PDVSA y creó –estimuló– un ambiente de hostilidad y persecución en contra de los trabajadores, lo que provocó una desbandada y disfuncionalidad de la empresa. Más de 30 mil trabajadores se fueron; el madurismo colocó a sus incondicionales al frente de las operaciones de producción, refinación y gas; se entregó la Faja Petrolífera del Orinoco a las empresas rusas y chinas;  se entregaron las áreas de PDVSA a los privados, a través de los ilegales contratos de servicio. Y la empresa colapsó. 

La otrora 5ta. empresa petrolera más importante del mundo, que en 2013 tenía 213 mil millones de dólares en activos (plantas y equipos), que producía 3 millones de barriles día de petróleo, abastecía el mercado interno de combustible e ingresaba al país 100 mil millones de dólares cada año, colapsó, se vino abajo; y con ello, toda nuestra economía. 

Luego de la política de tierra arrasada en PDVSA, en junio de 2021, el flamante ministro Tareck El Aissami, portando una cachucha negra con las letras de PDVSA en blanco (los colores y simbología que utilizaba la Gente del Petróleo, cuando vociferaba contra Chávez y la Constitución durante el Sabotaje Petrolero), anunciaba, a nombre de la última Comisión Interventora nombrada por maduro en PDVSA, la privatización de la empresa.  

Con la promulgación de la ilegal Ley Antibloqueo, se ha producido, en el más absoluto secreto e ilegalidad, la transferencia de activos de PDVSA —que son de todos los venezolanos— a los nuevos grupos de poder, al madurismo, civiles y militares, a sus familiares y socios, mientras se negocia la entrega del petróleo a las transnacionales y nuestras refinerías al control de potencias extranjeras. Es el mayor saqueo de nuestra historia.

Este relato de nuestra experiencia de la tragedia de PDVSA, nos sirve para ejemplificar, como lo hemos dicho una y otra vez, que, el comportamiento político de un gobierno, refleja el modelo económico que él mismo  está desarrollando.  

Todavía hay chavistas ingenuos, y maduristas pendejos, que argumentan que todo ésto que está pasando con los ojos de Chávez, con PDVSA, con la ONAPRE, con el Arco Minero, con la entrega del Esequibo, con la cesión de empresas públicas, con la privatización del Banco de Venezuela, con la subasta de empresas públicas en la Bolsa de Valores, con la entrega de Cantv a los Chinos, los apagones, los sueldos de miseria, la hiperinflación, la dolarización, la falta de gasolina e internacionalización de sus precios, con la pobreza, con la represión, con el FAES, las torturas, los crímenes y presos políticos, son “cosas” que suceden sin que maduro sepa; o peor, aún, son “cosas” consecuencia del “criminal bloqueo”. ¡Extraño bloqueo, que permite la importación de carros de lujo y todo tipo de chucherías exóticas en los bodegones del madurismo! 

¡No! Todos los días las cosas están más claras. ¡Quien tenga ojos que vea, como decía nuestro presidente Chávez! maduro representa un mal gobierno de derecha, que arremete contra los trabajadores y los chavistas, que gobierna para Fedecámaras, que entrega el país al gran capital privado nacional e internacional. Así como arremete contra la PDVSA Roja Rojita, lo hace contra los trabajadores y el Movimiento Popular, calificándolos, ahora, como “izquierda fracasada”. Va contra cualquiera que, desde el campo popular y revolucionario, lo señale como responsable del desastre del país. 

Esta actuación de maduro, de los hermanos Rodríguez y de la burguesía que sostiene al gobierno, no nos extraña para nada. Siempre han sido los representantes del “chavismo sin Chávez”, agazapados, medrando del poder, con la figura del Presidente Chávez. No sólo están entregando el país, sino que se están enriqueciéndose con ello. 

maduro, se ha chuleado el nombre de Chávez, trata de imitarlo, lo deforma, lo despoja de contenido, pretende que el pueblo cambie a Chávez por un “súper bigote”, una parodia cantinflérica producto de las estrategias de “marketing” de sus asesores. Usan y abusan del nombre de Chávez, para seguir manipulando y confundiendo al pueblo, pero cambia sus colores, sus contenidos y ahora borra su imagen y la sustituye por la figura de un delincuente como Alex Saab, el “héroe” del madurismo.

Lo que es triste y paradójico, es el silencio del PSUV y de los más emblemáticos e históricos dirigentes del chavismo. No dicen nada. A veces, una que otra postura ambivalente, pero siempre dentro del marco de lo que el gobierno les permite. 

Pobre Chávez, tan solo, tan vilipendiado por el madurismo y por la derecha, esa que a esta altura debe estar haciendo fiesta por las decisiones del madurismo. 

Yo  defiendo a Chávez. Lo seguiré haciendo siempre, cueste lo que me cueste y digan lo que me digan. Defiendo al extraordinario ser humano, a sus políticas. Defiendo su legado, su obra, al socialismo.

Allá aquellos que guardan silencio. No estarán tranquilos con su conciencia, no podrán ver los ojos de Chávez, los mismos que borra el gobierno de sus edificaciones y de todos los rincones del país. 

Los ojos de Chávez están en los niños pobres, en los humildes que huyen de este desastre, sin esperanza, sin Patria; en los exiliados, en los trabajadores presos, en los que luchan por sus derechos; en los millones de hombres y mujeres honestos que creyeron en él y que lo siguieron; en los soldados de la Patria; en el Pueblo del 13 de abril; en los trabajadores petroleros que derrotaron el Sabotaje Petrolero; en el pueblo que colmó las 7 avenidas el 4 de octubre de 2012, el que lo acompañó hasta sus últimos momentos. Allí está Chávez, vivo en el corazón y en los ojos tristes del pueblo traicionado. El madurismo, con sus trampas y torpes astucias, puede oprimir, destruir y entregar el país; pero Chávez sigue allí, entre los pobres, en la esperanza. 

Que no crean estos infames traidores que van a borrar a Chávez, ellos intentarán siempre sacarlo del corazón del pueblo, del Cuartel de la Montaña, pero no podrán, nosotros venceremos ¡Viva Chávez!