Maduro se ausentó del país, por no se sabe bien cuántos días, ni se sabe a ciencia cierta cuál es la finalidad del viaje, sólo nos queda conjeturar, mientras el país sigue igual y empeorando.
¿Por qué el viaje? Las posibilidades son muchas. Puede ser que esté cerrando tratos, en ese caso, en cuestión de algunas pocas horas, no pueden ser sino trivialidades, efectos publicitarios. Acaso este solicitando algo que se tiene que pedir personalmente, la incertidumbre sigue, ¿qué estaría pidiendo?
Tal vez, y no es aventurado pensarlo, está sacándole el cuerpo a este desastre de gobierno, a la torta que pusieron en el país, en otras palabras, maduro está huyendo de su gobierno, no encuentran que hacer, el agotamiento los acorrala. Han fracasado y se quedaron sin ideas, sin planes, sólo les queda marear a la opinión pública, los tristes espectáculos de los medios, y ese analgésico ya no les funciona.
El desastre que ha puesto el gobierno madurista, no tiene parangón, no se puede maquillar con campañas mediáticas, la emigración de millones desmiente cualquier ficción de recuperación, el éxodo supera récord en el mundo, es el primero de esa magnitud de que se tenga noticias en la América. El país se les disuelve en las manos al madurismo y el gobierno aterrado no encuentra que hacer. El viaje a ninguna parte, sin objetivos, es la huida de los destructores del país. ¿Cuántos estarán haciendo las maletas, o aferrados a sus embajadas?
La ausencia de maduro, nos afirma una percepción, no hay presidente: Se fue maduro y el país siguió paralizado, no se nota la ausencia, nada se mueve para bien, con maduro o sin maduro, todo se deteriora, todo falla, la conclusión es clara: No hay, en la práctica un presidente que haga la diferencia.
Y de todo esto surge una pregunta, una preocupación ¿Cuánto tiempo aguanta un país a la deriva? Creemos que poco tiempo, la nación se está diluyendo aceleradamente: el éxodo es un indicativo del desastre económico, el manejo a voluntad y conveniencia de las leyes señala el deterioro del Estado, cualquiera del gobierno las patea, los miembros del alto gobierno actúan como jueces, violan la ley a discreción, cualquiera desconoce una orden de excarcelación. Si algo falta para la rebatiña le hacen una ley en horas, este es quizá uno de los pocos países que tiene leyes secretas, el código de la pillería. El país padece una especie de esquizofrenia social y política. La cúpula gobernante se encarga de traspapelar la realidad, la verdad, con ellos de nada hay certeza, nada tiene certificación de la realidad, sólo la ruina material y espiritual, mienten con frescura. Se cumple aquello de que el poder muestra la verdadera condición humana. Y estos gaznápiros, rápido se embriagaron, el poder les desató la soberbia, perdieron el control.
Puede ser que el ausente regrese, y nos pinte pajaritos y promesas, pocos le creerán, el país seguirá sin presidente, camino a su disolución. Es la hora de dar un paso al frente, quien calle hoy, mañana se lamentará sobre las ruinas de su país ausente. Es así, lo que hay nos jugamos es la existencia de la Patria, que fue invadida por el equivalente a un ejército de extraños, que aplica la tierra arrasada, y hasta hoy no nos damos cuenta.
El peso del petróleo en el desarrollo político, económico y social del país, es innegable. Desde su desarrollo, a inicios del siglo XX, se produjeron cambios estructurales: las transnacionales impusieron un modelo diseñado de acuerdo con sus intereses, –el modelo rentista petrolero–, convirtiendo a Venezuela en una “factoría petrolera”, como decía el presidente Chávez; en una economía satelital y dependiente de los EE.UU, como manifestaba el profesor Domingo Maza Zabala.
Por supuesto, que el modelo rentista petrolero, que está intacto como tal, necesita figuras, acuerdos y pactos políticos para mantenerse en el poder; desde Juan Vicente Gómez, pasando por el “Pacto de Punto Fijo”, hasta nicolás maduro.
A la sombra del petróleo se formaron los grupos económicos del país, –muy bien descritos por Domingo Alberto Rangel, en su libro “La Oligarquía del Dinero”–, eso que hoy se conoce como la “burguesía revolucionaria”, grupos que durante más de 100 años han medrado de la renta petrolera y se han entendido con todo tipo de gobiernos, garantizándose la “normalidad” de sus negocios y apoyando el funcionamiento de una economía basada en el despojo de nuestros recursos naturales y de la renta petrolera.
El “Pacto de Punto Fijo” pudo sostenerse en el poder mientras tuvo el control del petróleo y la renta petrolera; sin embargo, para el interés transnacional, los acuerdos establecidos, a raíz de la nacionalización de 1976, ya resultaban contradictorios con el impulso de la globalización del petróleo a nivel mundial. El bipartidismo de AD-Copei en el gobierno, no fue capaz de defender los intereses nacionales, se agotó como propuesta política para el país.
La Primera Apertura Petrolera (1990-1999)
Así, a finales de los años 80 e inicios de la década del 90, la vieja PDVSA, aquella de Luis Giusti y la “meritocracia petrolera”, quienes luego sabotearon PDVSA para derrocar a Chávez, lograron imponer a la dirección política del país, la primera Apertura Petrolera (1990-1999). Los adecos y copeyanos ni siquiera se dieron cuenta que lo que sucedía en el país; era consecuencia directa de lo que pasaba con el petróleo.
La parálisis e indiferencia de entonces se parece mucho a la de ahora con el PSUV; aunque en este último caso es más grave, porque aún está reciente la lucha de Chávez y su gobierno por el petróleo, donde la Plena Soberanía Petrolera fue la bandera de la Revolución Bolivariana. Entonces, el silencio actual del PSUV, es más traición que indiferencia.
Durante los años de la Primera Apertura Petrolera, se entregó el manejo del petróleo. Primero, a través de los Convenios Operativos, enmascarados como contratos de servicios; y, luego, abiertamente, a las transnacionales, mediante los Convenios de Asociación de la Faja Petrolífera del Orinoco, llamados “Asociaciones Estratégicas” por la unanimidad de la propaganda transnacional de aquel momento. Aunque se actuaba en contra de la Constitución de 1961 y de la LOREICH (Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos) entonces vigente, los grandes medios aplaudían la nueva “normalidad”, era la normalidad de la entrega.
A partir de allí, se fue desmantelando el régimen fiscal y se cedió la soberanía jurisdiccional, con los mismos argumentos de hoy día: “crear condiciones y atraer la inversión privada al petróleo» (Jesús Faría Dixit). Se aprobó el arbitraje internacional, se redujo al mínimo la regalía (hasta 1%), se eliminaron impuestos, se hicieron exenciones de todo tipo; mientras, se privatizaba a PDVSA para minimizar sus capacidades operativas y convertirla en una agencia que otorgaba y administraba contratos.
Sin el ingreso del petróleo, en un país eminentemente petrolero, la economía nacional colapsó; el “Pacto de Punto Fijo”, se quedó sin posibilidades de maniobra política; ya no eran suficientes las bolsas de comida, ni los techos de zinc de los adecos. El deterioro de la calidad de vida del venezolano y la disfuncionalidad del país y sus instituciones, socavaron el inmenso apoyo popular con que contaba el bipartidismo.
La nueva situación de pobreza e injusticia generalizada, venía acompañada de una inmensa propaganda de los factores de poder, para que el país se adaptara a la “normalidad” del colapso de la economía.
Los voceros del gobierno hablaban de “superar el modelo petrolero”, alegaban que “no se podía vivir de la renta petrolera”; que la población tenía que “pagar impuestos”, “trabajar más”, se creó el SENIAT; a la vez que se privatizaban las empresas del Estado: CANTV, SIDOR, VIASA, y un largo etcétera. El caradurismo de los diputados y senadores de entonces, sólo se compara a la “cara de tabla” de los de ahora.
Mientras todo ésto sucedía, el pueblo era sometido al paquetazo del Fondo Monetario Internacional (FMI), durante el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, las élites político-económicas restregaban, en la cara del pueblo, sus groseros privilegios, su poder absoluto, su prepotencia, corrupción y excentricidades.
La “normalidad” de aquellos días colapsó ante la realidad del país. Primero “El Caracazo” y, luego, la insurgencia militar del 4 de Febrero. Chávez pondría punto final a la IV República “moribunda” para dar paso, al calor del pueblo, a la V República, con sus instituciones, leyes y políticas.
La Plena Soberanía Petrolera (2004-2014)
La Nueva Constitución (1999) y la Ley Orgánica de Hidrocarburos (2001), ambas promulgadas durante el gobierno del presidente Chávez, fueron rechazadas violentamente, tanto por la oligarquía, como por las transnacionales, representadas por la vieja PDVSA y la “Gente del Petróleo”. Solo luego de derrotado el Golpe de Estado y el Sabotaje Petrolero, pasamos a la ofensiva revolucionaria con la Plena Soberanía Petrolera (2004), la cual pudo darle piso económico y material a los espacios y programas de la revolución, para superar la pobreza, la desigualdad y la exclusión, derrotando la desestabilización.
Sin lugar a dudas, la economía y conquistas sociales de la V República, –entre 2004-2013–, descansaron sobre el petróleo, con la Política de la Plena Soberanía Petrolera y la distribución popular y revolucionaria de la renta petrolera. Atrás quedó la Apertura Petrolera y el despojo de nuestros recursos naturales.
La nueva PDVSA, la PDVSA del pueblo, se convirtió en un instrumento del Estado, al servicio de todos los venezolanos y de la superación de la exclusión y la pobreza; puntal, eje, vanguardia de un nuevo modelo económico en construcción, plasmado en el Plan de la Patria.
Los números están allí, para quien los quiera ver; pero, quien no lo haga, por flojera, sectarismo o puro odio, entonces, sólo debe recordar la vida que teníamos hasta tan solo 2013, con plenas garantías políticas y sociales, respeto a los DDHH, el “Vivir Bien”, el trabajo, la justicia social, las Misiones, una economía en expansión permanente, un nuevo modelo económico al servicio del pueblo, soberano.
La Nueva Apertura Petrolera (2018-2022)
Lo que sucede actualmente en el país con el petróleo y PDVSA, es la reedición de una Nueva Apertura Petrolera; habría que decir, una mala copia, pero tan nefasta como la primera, donde ni siquiera han cuidado las formalidades legales. Han hecho lo que les da la gana, entregando el petróleo y privatizando PDVSA, a cambio de sostenerse en el poder.
La situación de colapso económico actual, el hambre, los bajos sueldos, la miseria generalizada, el éxodo de los venezolanos, la carestía de servicios públicos y el Vivir Muriendo que ha impuesto el madurismo, no es culpa de “la mala suerte”, ni de las sanciones, ni del bloqueo, ni sucesivos ataques terroristas; mucho menos, es culpa de Chávez. Lo que ha sucedido en el país, toda esta tragedia, es única y exclusivamente, CULPA DE MADURO.
La grave crisis del país, el colapso de la economía, tiene su origen, su razón fundamental, en el bandazo a la derecha del gobierno de maduro, en la imposición del paquetazo de 2018, un paquete de choque económico, diseñado para barrer con la soberanía económica y las conquistas económicas y sociales del gobierno del Presidente Chávez.
Donde, de manera clara y temprana, se expresó este viraje, fue en PDVSA, con la derogación de facto de la Plena Soberanía Petrolera de Chávez y la Ley Orgánica de Hidrocarburos, imponiendo una Nueva Apertura Petrolera, la de nicolás maduro.
Esta Nueva Apertura Petrolera requería arremeter, con inusitada violencia, en contra de PDVSA y sus trabajadores. Así, demolieron lo que Chávez llamó un día el “baluarte de soberanía de la patria”, para luego entregar el petróleo. Es como si una fuerza militar agresora bombardeara y destruyera al Ejército del país que será ocupado. Ese ha sido el triste papel del General Manuel Quevedo, Tareck El Aissami, Delcy Rodríguez, Asdrúbal Chávez y otros, al frente de PDVSA: desmantelar nuestra industria petrolera, para entregar el petróleo a las transnacionales.
A partir del 2018, con una PDVSA arrasada y un país silenciado por la violencia y el miedo, se han ejecutado Decretos, Sentencias y han sido promulgadas leyes que, de manera ILEGAL e INCONSTITUCIONAL, configuran una Nueva Apertura Petrolera, con consecuencias devastadoras para la economía nacional y para el pueblo.
El control de la actividad petrolera, reservada al Estado por la Constitución y la LOH, se ha entregado –nuevamente– a los privados, pero, ahora, vinculados al madurismo, las mejores áreas y campos tradicionales de petróleo a través de la figura de los contratos de “Servicios Petroleros” (una mala copia de los Convenios Operativos). Fueron las mismas áreas que pasaron a control de PDVSA durante el gobierno de Chávez en 2004; las mejores áreas y Empresas Mixtas de la Faja Petrolífera del Orinoco (las mismas que fueron nacionalizadas en 2007 y por la que enfrentamos juicios de arbitraje que ganamos) se han entregado a la operación y control de las empresas transnacionales. El gobierno ha vendido, en secreto, la participación accionaria en estas empresas, violando la Ley de Nacionalización y el Decreto 5.200 de Chávez; entrega las mejores áreas de la Faja Petrolífera a empresas de maletín, sin aprobación de la Asamblea Nacional; vende y cede, en secreto, refinerías en el exterior (los casos más emblemáticos son la Refinería Cienfuegos en Cuba y Nynas en Suecia); cede la comercialización de nuestro petróleo a operadores privados, vinculados a los distintos grupos del gobierno, donde nuestro petróleo se vende con descuentos de hasta el 40%.
Esta Nueva Apertura Petrolera se ha desarrollado en secreto, a espaldas al país, amparadas en la llamada “Ley Anti Bloqueo” que ha servido de mampara para el mayor saqueo de nuestros recursos y patrimonio. Mientras PDVSA, una empresa que al 2013 producía 3,01 millones de barriles día, y tenía un valor de 231 mil millones de dólares en activos, es rematada, desmantelada y entregada a los grupos económicos del madurismo.
Hoy día, PDVSA sólo produce 700 mil barriles día de petróleo, las operaciones petroleras no pagan impuestos, el petróleo se vende con masivos descuentos, nadie sabe nada de la empresa, ni del ingreso petrolero, no se rinden cuentas a nadie, como si el país fuera de ellos.
Todo ésto se ha traducido en el colapso de la V República; y, con ello, la pérdida de las conquistas económicas y sociales del pueblo. El madurismo acabó, no sólo con PDVSA y la Plena Soberanía Petrolera, sino con la Soberanía Económica del País.
Este mal gobierno de derecha remata las empresas del Estado en secreto y, para seguir transmitiendo “señales” a los “inversionistas”, coloca acciones de empresas del Estado en la Bolsa (una manera más de lavar el dinero del madurismo). Arrasó con las conquistas laborales, por medio de decretos y resoluciones que han convertido a la mano de obra del país, en mano de obra esclava, dejándola lista para las inmensas zonas de maquila en el país, enmascaradas como “zonas económicas especiales”.
La V República no existe; ni las Misiones, ni el Poder Popular, ni la Democracia Participativa y Protagónica. La Constitución es Letra Muerta y las Leyes de la V República son “desaplicadas” al antojo del gobierno, no existen garantías de ningún tipo y la violación de los DDHH se ha convertido en una política de Estado.
Ésta no es la V República de Chávez, este es el infierno de maduro, un retroceso inmenso para el país, con más de 6 millones de venezolanos, que se han visto obligados a abandonar la Patria, con un pueblo trabajador que pasa hambre, sin condiciones dignas de vida, rebuscando todos los días, luchando por resolver los problemas cotidianos, resignados al “por lo menos” de la carencia de todo, en medio de un brutal “darwinismo social”.
Venezuela es un país descuajado, donde se pretende imponer una “normalidad” ficticia, que realmente encubre una terrible desigualdad social, la miseria y un “sálvese quien pueda”, que ha fracturado a nuestra sociedad y sus valores de solidaridad, compañerismo, su rebeldía. Mientras, las Fuerzas Armadas, que debían “defender con su espada las garantías sociales”, faltan a sus deberes constitucionales y sostienen con sus armas a esta tiranía, en sus narices hemos perdido hasta el Esequibo por la incapacidad e indolencia de este gobierno, que está dispuesto a ENTREGARLO TODO para mantenerse en el poder.
La V República ha colapsado, ha sido entregada por el madurismo. Chávez sigue en el Cuartel de la Montaña, solo, de vez en cuando una visita honesta, sincera, tal vez escuche desde el abismo la reflexión de alguien cercano sobre cómo dejaron perder su obra en el más estruendoso silencio.
Chávez sigue prisionero de un gobierno que ha traicionado su obra pero que usa su nombre, edita su mensaje, para seguir manipulando al pueblo. Un gobierno que algún día tendrá que rendir cuentas a la historia y a todo un país por la destrucción de un sueño.
On May 30th, the Heads of State of the European Union decided on the sixth packageof sanctions imposed on Russia, including the blockade of Russian oil on Europe, affecting the supply of 4.1 million barrels per day between oil and petroleum products.
The decision was preceded by strong political pressure from both the U.S. and E.U. member countries, who, through the president of the European Commission (E.C.) Úrsula Von der Leyer, European Council President Charles Michell and EC Chancellor Josep Borrell have insisted, since the beginning of the conflict, on including in the E.U. sanctions packages on Russia the blockade of both oil and gas supplies.
Other European countries have successively contained these pressures because of the impact they would have on their economies until the E.U. finally agreed to block both oil and petroleum products (especially diesel and gasoline) from Russia.
The measure will enter fully into force from June and will be completed over the next six months and affects directly Russian oil and products supply to Europe by sea (2.8 million barrels per day, 67 % of their demand), temporarily excluding oil volumes transported via pipelines (1.3 million barrels per day). However, E.C. President Úrsula Von der Leyer said in her announcement of the blockade that the E.U. expects the E.U. to reach 90 % of current supplies by the end of the year.
The exclusion from supply via pipelines responded to a demand from the Prime Minister of Hungary, Viktor Orbán, who threatened to veto the decision if he could not receive Russian oil through the Druzhba pipeline, as his country has no access to the sea.
The decision to block the supply of Russian oil to Europe — in addition to politicising the issue of energy — introduces to the oil market a strong factor of uncertainty and risk in supply that has been immediately reflected in the oil prices that were quoted upwards on May 30th, Brent opened at $123.82 a barrel, while WTI did so at $118.85 a barrel, an increase of 2.15 % and 3.88 % respectively.
The blockade of Russian oil in Europe adds to the massive economic sanctions that have the declared purpose of the E.U. authorities to break the Russian economy by affecting its oil and gas exports, amounting to revenues of approximately 270 billion dollars per year for the Russian Federation.
The sixth E.U. sanctions package includes exclusions of more Russian banks from the Swift payment system, including Sberbank, and restrictions on chartering and insurance of ships carrying oil and Russian products.
It is important to note that the volumes of oil and products of Russia and Iran, subject to sanctions or blockades for political reasons, currently reach 6 million barrels per day, representing 6.1 % of demand in the second quarter of the year, which — in the absence of additional or surplus oil supply capacities — is a permanent factor of pressure on the price that has kept Brent and WTI scorers above 110 dollars a barrel.
It seems that we are in the presence of a kind of “deglobalisation” of the oil market, a phenomenon that — contrary to the deIt seems that we are in the presence of a kind of “deglobalisation” of the oil market, a phenomenon that — contrary to the development of the economy in recent decades — will affect the performance of the world economy by making energy costs more expensive.
OPEC+
At its 29th Ministerial Meeting on June 2nd, OPEC+, although in its declaration ratified the flexibilisation mechanism, decided to advance the planned adjustment for September, which will be distributed in the volume of the adjustments corresponding to July and August, which will increase 216 thousand barrels per day, leaving, each month, 648 thousand barrels per day.
With this decision, OPEC+ makes an additional (modest) increase in its monthly production, anticipating a fall in Russia’s production and yielding to political pressures by the U.S. and the E.U. to make use of its surplus production capacity amid a market where the barrel of oil — subject to pressure from geopolitical factors — remains at prices above $110 a barrel.
It seems that the OPEC+ decision, which seeks to alleviate political pressure on the countries of the Persian Gulf, will not have a significant effect on the price of oil, increasing supply because — except for Saudi Arabia and the UAE — the countries of the group have presented problems in increasing their production and has remained below the agreed quotas in the last nine months.
However, political pressure on OPEC continues, particularly among the Gulf monarchies and Saudi Arabia — the group’s de facto leader. U.S. President Joe Biden announced a visit to Saudi Arabia by the end of the month to meet Prince Mohammed Bin Salman, about whom Biden himself and the Democrats had made severe remarks about the murder of journalist Jamal Khashoggi.
The White House now seeks to ensure that the Saudi kingdom maximises its oil production and breaks with the close coordination and alliance with Russia within OPEC+.
So far, OPEC has maintained its position of not getting involved in political affairs and not politicising oil, which has allowed the organisation to survive the bloody conflicts and permanent pressures that have affected the Middle East in its history. It will be necessary to see whether the Gulf countries — in particular Saudi Arabia — will be able to uphold this principle amid the intense pressure from the U.S. and Europe against Russia.
Impact on market fundamentals
The E.U.’s blockade on Russian oil is a strong geopolitical element that adds to other factors that put pressure on the market, in addition to war and sanctions, which directly affect oil supply; demand has been affected by the decline in the global economy impacted by inflation and the resurgence of COVID in China.
These elements combine and threaten to break the balance of the oil market achieved throughout 2021-2020 thanks to the intervention of OPEC+. Geopolitical factors continue to erode the balance between supply and demand in the oil market.
On May 12th, both OPEC and the International Energy Agency (IEA) published data indicating that, due to the impact on Russia’s oil exports, as of April, there was a drop of 900 thousand barrels per day in its production, 9 % of its production, which had remained unchanged, in the 10 million barrels day of oil, until March.
Although Russian authorities have reported that production levels have recovered during May, it is the first time the effects of sanctions on the oil giant are reflected concretely.
However, in the latest OPEC Market Monitoring Report of May, the Organisation predicts, in its oil production estimates for 2022, that Russia’s production will fall by 360 million barrels per day, and I averaged 9.6 million barrels per day for the year, are estimated data that the Organisation considers to be subject to “great uncertainty.”
OPEC+, affected by the fall in Russia, reports a reduction of 800 thousand barrels per day in its oil supply in April due to the fall in production in Russia, Libya and Kazakhstan.
The U.S. and the countries grouped in the IEA have attempted to artificially increase the supply of crude oil with massive releases of oil from Strategic Reserves (SPRs) to reduce the impact of the geopolitical situation on the price to protect their economies from the inflationary impact of energy. The Biden administration has announced the release of 273 million barrels of oil to the market, while other consumer countries grouped in the IEA have announced the release of 60 million barrels of oil from their reserves.
However, since the beginning of the war, the price has remained in a high band ranging from $100-115 a barrel, with peaks of $138 a barrel. With the E.U.’s blockade of Russian oil, this band is likely to rise to stay between $110-120 a barrel. It is geopolitics that determines the price and a factor that is affecting, as a result, the world economy and demand for oil.
The world economy has given clear signs of decline, losing ground, after the post-COVID recovery of 2021 and which at the beginning of the year projected economic growth of 4.4 points.
The International Monetary Fund, in its latest reportof April 19th, estimated a contraction of 0.8 points in the world economy by 2022, placing it at 3.6 points; meanwhile, OPEC, in its May report, projects a growth of 3.5 % in the world economy, which shows a contraction of 0.7 points compared to its forecast for the beginning of the year.
In turn, the U.N. Department of Economic and Social Affairs, in its Update Reportof May 18th, estimated that the annual growth of the world economy would contract 0.9 points, from its estimates at the beginning of the year, to 3.1 %. In Europe, the same report estimates a drop of 1.2 points to 2.7 %, while a decline of 0.9 points is estimated to stand at 2.6 % for the U.S. economy. For the Chinese economy, growth is projected at 4.5 %, reflecting a decrease of 0.7 points from the year’s start estimates.
The fall of the economy in industrialised and energy-intensive countries is a direct effect of the war in Ukraine, the massive economic sanctions imposed on Russia, as well as the effects of COVID: the disruption of the supply chain, rising inflation in the U.S., the U.K. and Europe, and the unexpected resurgence of COVID in China, which led to drastic and massive confinement measures; all of which has finally affected the world’s demand for oil.
In its May Report, OPEC estimated the demand for the second quarter of the year at 98.4 million barrels per day, a drop of 670 thousand barrels per day from the 99.3 million barrels per day of demand estimated in April for the same period.
The slowdown of the economy, sanctions and the geopolitical situation in Europe has led to a fall in global oil demand, which has recovered considerably since the last quarter of 2020 (94.3 million barrels per day) and recovered by the fourth quarter of 2021 (100.3 million barrels per day), higher than 2019 (99.98 million barrels per day).
Estimates from OPEC, the International Energy Agency (IEA) and the U.S. Energy Information Administration in their May reports point to a demand reduction between 480 thousand barrels per day and 1.2 million barrels per day for 2022, placing it between 101.9 and 102.6 million barrels at the end of the year; a reduction of 600 thousand barrels per day from pre-war estimates.
Despite all the tensions in the economy, these demand values are very high, indicating that the price will continue to rise throughout this year due to restrictions on oil supply.
THE GAS WAR
Gas has become a crucial factor in the war between Russia-Ukraine and Europe’s geopolitical decisions. Europe’s high dependence on gas supplies from Russia has given the parties to the conflict, but above all, Russia, a negotiating instrument and a capacity to contain an escalation of sanctions or the same military conflict, which has influenced the course of the war.
Although the gas to Europe is supplied from Russia, the transit through the large pipelines that cross the continent, with Ukraine as territory of passage, given to the parties elements of negotiation and political pressure while providing them with resources, both for sale and the right of passage for gas, despite the bloody conflict and rhetoric of the parties.
The gas market in Europe is under extreme geopolitical tension after the war in Ukraine. As Europe is highly dependent on gas imports, equivalent to 95 % of its consumption, and Russia supplies 38 %, the political decisions and sanctions imposed on Moscow by the European Union have excluded any measure affecting the Russian gas supply.
Gas prices on the European market have been pushed upwards since the second half of 2021, resulting from the need for energy for the Post-COVID economic recovery, the lack of transport infrastructure development, bottlenecks and transmission restrictions and a low level of gas inventories in Europe. On the other hand, international LNG prices have been pressured upward by the gas requirements of Asian economies, which are also committed to their economic recovery.
From June 2021 to March 7th 2022, the gas price in Europe increased by more than 700 %, with a strong impact on the inflationary phenomenon in the euro area.
So far, there has been no suspension of gas supplies to Europe from Russia, while European companies have adapted to the payment of the invoice in rubles as demanded since Moscow. The Kremlin announced the suspension of the gas supply to Finland and Poland, both for its refusal to pay in rubles and the Finnish request to join NATO.
For the European economy, it is vital to continue to receive Russian gas in the face of the impossibility of replacing it in the short term. However, seems to be a political consensus among the member countries to stop depending on the infrastructure network that connects European countries with the world’s largest gas producer, an infrastructure that has been developing for more than 50 years — since the time of the former Soviet Union and Europe’s “distension” policy — and which mainly crosses the territory of Ukraine.
Two of the most important European countries with greater economic weight, Germany and Italy, emerged as the most dependent on Russian gas supplies. With a high degree of industrialisation, both countries have counted on gas as an abundant energy source for their electrical, industrial, and manufacturing sectors.
The E.U. Executive Committee has put forward successive plans to “independence” Europe from Russian gas supply, plans based on the premise of disconnecting completely from supplies from Russia, which — at the moment — does not seem feasible.
There are no sources or volumes of gas capable of replacing Russian-sourced gas, nor the transport infrastructure — whether by pipeline or LNG — sufficient to do so. This, despite the diplomatic and business activity that countries like Italy have developed in other gas-producing countries in Africa and the Middle East to ensure the supply of volumes to replace Russian gas.
Qatar’s oil minister, the world’s second-largest exporter of LNG, said on March 25th that «Russia provides, I believe, between 30 and 40 per cent of the supply to Europe. No country can replace that type of volume. There is no capacity to do so with LNG”. He added a key element of the LNG market: «Most LNG is linked to long-term contracts and very clear destinations. So replenishing that volume so fast is almost impossible.«.
U.S. LNG supply to Europe.
As of 2021, the US has become the world’s first LNG exporter from its surplus production of Shale Gas, displacing Qatar and other traditional LNG exporters.
The U.S. Department of Energy (Doe), in a communiquépublished on March 16th, announced that his country had become the world’s top LNG exporter. In the same statement, the DOE reported that this year an additional capacity on current volumes would increase exports by 20 % by 2022, about 70 million cubic meters (MMCM).
According to data from the European Commission, the increase in US LNG supply to the E.U. has been progressive, from 16 % in 2019 to 44 % in January 2022, accounting for 75 % of its exports and making it the main supplier of LNG to the European market.
In January 2022, 74 % of the regasification capacity in the E.U. was used, which is currently at 13.5 billion cubic metres (BCM) per month, consisting of 21 operating terminals (9 of them with expansion plans), while two terminals are under construction and 11 are under planning.
Of course, it is necessary to clarify that the volume of gas transported via pipelines to Europe is much higher and at a lower cost, meeting 79.5 % of demand, while gas transported via LNG to Europe is much smaller and more costly meeting only 20.5 % of its needs.
Gas imports from Europe in 2021, via pipelines from Russia and other countries, totalled 320 BCM per year; total LNG imports into Europe, the U.S., Qatar and other countries totalised 64 BCMs per year (excluding 16 BCMs from Russia). That is, at the moment, gas imports from Europe are primarily via pipelines and, for the most part, come from Russia (38.3 %, including Russian LNG); to fully replace it — as announced — the production and export of LNG to Europe must reach 153 BCM (summing LNG exports from Russia), i.e. an increase of 140 %.
These volumetric and cost differences between the different sources and modes of supply not only pose a great challenge and risk in terms of the availability of gas and the development of infrastructure, both regasification, transport and liquefaction of Liquefied Natural Gas (LNG) but also implies an over-cost to the European energy matrix, which affects the competitiveness of the bloc.
The President of the European Commission (E.C.), Ursula von der Leyen, has been presenting alternatives to replace the Russian gas supply, which accounts for 36 % of the total gas consumption in the European Union; the most ambitious presented so far agrees on a guarantee to purchase U.S. gas, via LNG, of an additional 50 billion cubic meters per year.
The agreement signed on March 25th in Brussels by U.S. President Joe Biden and von der Leyen has strong political content but lacks the elements of a plan. The elaboration of this has been delegated to the private companies involved in the agreement. However, there is no information regarding existing capacities, development, infrastructure development, required resources, costs, execution time, and gas sales prices.
However, this plan or announcement to import 50 BCMs of LNG gas, additional to the 48 BCM planned for this year (12 BCM for the first quarter), would give a volume of 98 BCM of gas per year from the U.S., resulting in a 104 % increase over the expected volume for this 2022.
However, this extraordinary target, with no infrastructure forecast or LNG handling capacity, represents only 65 % of the 153 BCMs Russia supplies to Europe annually (including shipments to the E.U. via Turkey by the Turk Stream).
In other words, if successfully realised in an undetermined time and cost, the announced plan would still leave a volume of 55 BCMs of Russian gas that would not be replaced.
PRICES
OIL
The crude markers continued upwards. On June 3rd Brent (ICE) and WTI (NYMEX) were quoted at $119.7 and $118.8 a barrel, an increase of 22 % and 27 %, respectively, compared to the start of the war, impacted by the E.U.’s decision to block the supply of Russian oil to Europe and the uncertainty about oil supply, which on May 30th, soared prices to 123 dollars a barrel.
BRENT AND WTI QUOTES (January — June 2022)
SOURCE: Investing, Nymex, ICE.
Throughout May, prices have remained above $100 a barrel, fluctuating between $105-114 a barrel until May 25th, then standing above $120 on 30 and 31 May.
While it is true that oil prices reflect a sustained upward trend since the second half of 2021, to stand at $80 a barrel, resulting from the recovery of the market, since the beginning of February, prices reflect a “war premium” of about $40 per barrel for the Russian invasion of Ukraine.
This price band could move to a level between $110-120 a barrel as a result of the E.U.’s decision to block the supply of Russian oil to Europe and the problems faced by E.U. countries in replacing the supply of 4.1 million barrels per day of oil and Russian products, while other producer countries grouped in OPEC+. Despite agreeing to accelerate their policy of flexibilisation and produce 640 thousand barrels per day between July and August, they have struggled to reach previously agreed production levels.
Only the U.S. has been increasing its oil production capacity continuously, 600 thousand barrels per day since the beginning of the year, sustained by the price levels and producers of shale oil, which have brought U.S. production to 11.9 million barrels per day, which has allowed the U.S., although its oil exports remain at 3.3 million barrels per day, the same values since the beginning of the year.
The market perceives that the oil supply is declining, both for political and economic reasons. There are no capacities either to replace Russian oil or to meet current demand and projections towards the end of the year. Therefore, the U.S. and IEA have had to resort to the release of Strategic Petroleum Reserves (SPRs), despite the price remaining at high levels, boosting inflationary phenomena and rising prices, which is a brake on the recovery of the world economy.
Prices will continue to react upwards as, in a market with no additional oil production capacities, political decisions to block supply and economic sanctions affecting two of the largest oil producers are intensified or maintained: Russia and Iran.
GAS
Gas prices in Europe have been quoted upwards since mid-2021, both due to the recovery of the economy and rising demand from the continent’s industrialised economies, restrictions on transport capacities and the low level of available gas storage. All of the above are associated with the effects of COVID during 2020-2021.
However, starting with the Russian military intervention in Ukraine, on February 24th, the price of Dutch TTF Future Gas, the gas scoreboard for Europe, soared by between 80 and 130 %, to stand at record prices of EUR 207/MWh at the close of March 7th.
As of April 15th, the price of Dutch TTF Gas Futures, the benchmark for the value of gas in Europe, moves around EUR 95 per megawatt-hour (MWh), with a band fluctuating between EUR 80 and EUR 110, MWh, well below the March prices between EUR 100 and EUR 300 per MWh.
Since May 20th, gas in Europe has been trading between EUR 86 and EUR 94 on MWh (still 650 % above the pre-COVID values) due to the seasonal change and the gas supply Europe has been receiving, both by pipeline and LNG, which has allowed gas reserves to rise to 44 % of its capacity, 10 points more than last year.
GAS PRICE IN EUROPE January — May 2022
Source: own production with Intercontinental Exchange (ICE) image and data
One element that has made it possible to stabilise the gas price in Europe downwards is that the gas supply has not stopped, maintaining the supply according to the volumes contracted. From the Russian government, through Gazprom, it has been reported that gas supplies to Europe have been maintained since the beginning of the conflict.
In March, 109 million cubic meters (MMCM) of gas were transported per day, the maximum capacity of the pipelines crossing Ukrainian territory. In April, it dropped to 48 MMCM by the end of the month.
In May, at the beginning of the month, the supply rose again, to 95 MMCM, and then went down every week to 44 MMCM on May 23rd because Ukraine announced that it refused the entry of Russian gas by the Sokhranovka gas distribution station in information published by the Ukrainian Gas Transmission System (GTSOU), as it could not guarantee the operations due to the presence of Russian troops in the Donbas region, this affected the normal flow of gas. This action was nothing more than a way by Ukraine to put political pressure on Europe using the Russian gas blockade.
At the end of May 31st, gas prices in Europe marked EUR 94 MWh, with a downward trend, while supply remains uninterrupted from Russia; however, these values are still more than 60 % above gas prices in the second half of 2021.
ECONOMY
The conflict between Russia and Ukraine is causing a slowdown in the growth of the world economy, mainly due to cuts in the supply chains of primary and final goods, which also generates inflation. According to the IMF, global growth is projected to slow from 6.1 % in 2021 to 3.6 % by 2022 and 2023.
Fuel and food prices have risen rapidly, particularly affecting vulnerable populations in low-income countries.
Increases in commodities and pressures on intermediate and final goods prices have led to inflation projections for 2022 of 5.7 per cent in advanced economies and 8.7 per cent in emerging and developing market economies.
In the case of Russia and Ukraine, the IMF projected that their gross domestic products would contract respectively by 8.5 % and 35 %.
In this way, the global recovery that had begun following the withdrawal of COVID-19 in the major developed and emerging economies is changing again, with the aggregate of inflation; this phenomenon, which was not observed during the months of the pandemic, aggravates an already complex international landscape for an indeterminate time.
Inflation and energy
According to the Organisation for Economic Development Cooperation (OECD) Consumer Price Index, issued May 4th 2022, by March this year, annualised inflation in their economies would have increased by 8.8 %, while energy prices increased by 33.7 %, both compared to 2021.
By country, inflation and energy varied, respectively, for the United States, 8.5 % and 32.0 %; Germany, 7.3 % and 39.5 %; Canada, 6.7 % and 27.8 %; Italy, 6.5 % and 50.9 %; The United Kingdom, 6.2 % and 27.8 %; France 2.5 % and 29.5 %; and Japan, with 1.2 % and 20.8 %.
For its part, China, the largest Asian economy and the second-largest in the world presented April this year 2.1 % annual inflation in the Consumer Price Index (CPI), with a cumulative 1.4 % in 2022, where energy rose by 20 % in 2021, according to recent publications by the National Bureau of Statistics of China. During the second quarter of the year, China’s economy was affected by the COVID outbreak in key cities such as Beijing and Shanghai, which led to containment and confinement measures by the Chinese authorities in the framework of their “Zero COVID” policy.
According to the World Economic Outlook of the International Monetary Fund, its growth projections for April of this year — after two months of war — underwent a downward adjustment.
In its report, the IMF adjusted the growth of the U.S. economy to 3.7 %, 0.9 points lower than expected last October. Regarding the eurozone, growth was projected at 3.9 %, a decline of 0.4 percentage points. Meanwhile, the Chinese economy was projected at 4.4 %, a decrease of 0.4 percentage points compared to its previous estimates.
Inflation in the cost of raw materials and the difficulties generated in the food and energy supply chain, rising since the beginning of the war in Ukraine, accelerate inflation rates again in industrialised economies, bringing them to record levels.
During April, the U.S. and the European Union (E.U.) economies maintained high annual inflation rates. The annual inflation rate in the E.U. for April recorded a record 8.1 %, Eurostatreported on May 18th, the highest in its history, increasing 0.3 points over the previous month, leading the European Central Bank (ECB) to advance the increase in the interest rate, according to its president, Christine Lagarde.
It is important to note that energy price inflation in Europe recorded an annual rate of 37.5 %, which still does not consider the sanction’s impact on the supply of Russian oil and fuels to Europe.
Annual inflation rate in the euro area (May 2022)
Source: Bloomberg
For its part, since March, the U.S. has had the highest annual inflation rates in more than 40 years, surpassing 8 % (8.5 % in March and 8.3 % in April), an annual rate of inflation that was not recorded since 1981, at the end of the “Great Inflation” crisis. On May 4th, the U.S. Federal Reserve (EDF) increased the interest rate in federal funds by 0.5 points, bringing it to 1 %.
The annual rate of energy inflation in the U.S. was 30.3 %, and that of gasoline was 43 %, according to the latest report presented by the U.S. Bureau of Labor Statistics on May 11th.
Rising fuel prices in the U.S. have reached average prices of up to $4.6 a gallon (in California, it reached $5.84 a gallon), keep occurring despite repeated calls by president Biden to companies to curb prices in the domestic market, something that has not happened. In addition, oil companies and the U.S. refining sector have been performing with large profits and margins.
“Ceiling” at the price of energy in Europe?
Energy companies have made extraordinary gains at this juncture in rising oil and gas prices, with rising fuel prices in their own countries’ domestic markets causing inflation to rise.
The most important companies in Europe and the U.S. have shown extraordinary profits in the first quarter, while the economy falls and energy inflation increases in their respective countries. A contradictory situation that reflects a lack of control and regulation by the State, as these are strategic issues for the countries’ economies.
High oil and gas prices and rising demand will cause major oil corporations to break record cash flow by 2022. Norwegian researcher company Rystad Energy estimates that it exceeds $830 billion – 70 % above the $493 billion recorded in 2021. Among the corporations, ExxonMobil stands out, presenting the most significant increase in the year, at 18 billion dollars. During the first quarter of the year (before counting the impact of the war), energy corporations had recorded the largest profits in their history for a quarterly period. ExxonMobil had adjusted profits of $8.8 billion, while Shell’s profits were $9.13 billion, ENI’s $3.8 billion and Repsol was $1.1 billion.
In response to this situation in Italy, Prime Minister Mario Draghi earlier last month proposed to the E.U. Parliament to “establish a ceiling” to the price of energy in Europe, intervening in the market and regulating the excessive profits of companies in the sector to protect consumer income, curb inflation and prevent a further fall in the economy.
This measure was already partially taken in Italy, where last March, a reduction of € 25 cents per litre was established in the price of gasoline, initially for 30 days, now extended until July 8th. However, it has not been enough to contain inflation.
This measure — which has begun to be assessed by the E.U. — will have to go through a lengthy negotiation process to subordinate business interests to those of countries’ politics and economy, even more so in a context following the Russian oil blockade, which further restricts and increases the supply of energy in Europe.
European companies accept payment in rubles
On March 31st, President Vladimir Putin instructed the Russian gas state-owned Gazprom to bill Russian gas purchases in rubles to counter the effect that sanctions have had on the Russian economy and currency, avoiding a further devaluation of the ruble.
Among the first sanctions packages adopted against Russia by both the U.S. and the E.U., 600 trillion dollars of the reserves of the Russian central bank were frozen in European banks, which was immediately reflected in the depreciation of the ruble and the possibility of Russia falling into default with its debt holders.
However, the Russian economy has resisted more than expected analysts, holding the ruble’s value, while it has not ceased its debt payments, so it has not fallen into default. Undoubtedly, revenues from gas and oil sales have been one of the fundamental factors that have prevented the collapse of the Russian economy. In contrast, Moscow’s new willingness to receive gas export revenues to Europe in rubles is a measure that underpins the value of its currency in the face of an extraordinary situation.
Most European companies have migrated to the payment scheme demanded by Gazprom, even though there is strong political pressure not to accept the new modality, companies and countries that rely on Russian gas supply are not willing to do anything that causes the interruption of gas, especially when there is no explicit E.U. ban on this type of operation, as clarified by European Commissioner for the Economy, Paolo Gentilone.
On May 17th, the Italian ENI announced that it had opened both accounts at Gazprombank to pay for Russian gas purchases. According to the Italian company, the transaction “should not be incompatible” with the sanctions imposed by the E.C. on Russian banks and the Central Bank of Russia. ENI became the first company to commercialise Russian hydrocarbons to adapt to the payment method imposed by Gazprom. Several governments are willing to comply with Gazprom’s demands, as announced on April 27th by the government of Hungarian President Viktor Orban,announcing that his country accepted the payment conditions imposed by Gazprom.
From the end of April, Russia began to take action against countries that refused to pay for the supply in rubles under the conditions imposed on March 31st.
On April 27th, Gazprom stopped supplying gas to Poland, Bulgaria and Finland, countries that have refused to accept payment in rubles and have maintained a rather hostile policy towards Russia since the beginning of the conflict.
Almost a month later, on May 21st, Gazprom suspended the supply of gas to the Finnish company Gasum, affecting more than 90 % of the gas imported by Finland. On May 31st, the Netherlands ceased receiving gas supplies from Russia after the Dutch company, GasTerra (50 % state-owned), refused to pay the supply contracts in rubles, which, due to the duration of the contract (October 1st 2022), could result in the loss of 2 BCM of agreed gas.
On June 1st, it was the Danish companyOrestedthat stopped receiving Russian gas, affecting two-thirds of the gas in Denmark; it also occurred with Shell Europe, affecting 1.5 % of Russian gas imports into Germany.
Amid the suspensions to the companies that refused to pay in rubles, on May 12th Gazprom announced that, as a measure against E.U. companies, it imposed sanctions on Europol GAZS.A., owner of the branch of the Yamal-Europe pipeline that passes through Poland, suspending the shipment of gas through the branch mentioned above.
OIL DEMAND
At the beginning of 2022, both OPEC and the agencies estimated that global oil demand would be above the 100 million barrels-day barrier, a historical level that reflected the recovery of the post-COVID world economy, with an estimated growth suspending 4.2 points for this year.
Thus, OPEC estimated in January that the world demand for oil would be 100,9 million barrels per day, while the IEA and the EIA did so at 100.6 million barrels per day of oil, coinciding with their forecasts.
However, after the onset of the war, high oil prices and the decline in economic recovery, global oil demand has declined in its growth estimates, although it remains at historical peaks, above 2019 levels before COVID-19.
Thus, in its May MOMR, OPEC estimates that global oil demand will be 100.3 million barrels per day, a reduction of 600 thousand barrels per day compared to its year-on-year estimates.
In its monthly report of May 10th, the EIA adjusted by 1 million barrels per day to its downwards projection of demand for this year, remaining at 99.6 million barrels per day. While the IEA, in its May report, projects demand for 2022 at 99.4 million barrels per day, representing a downward adjustment of 1.2 thousand barrels per day from its pre-war estimates.
DEMAND ESTIMATION (2022)
Source: Own production with OPEC, IEA and EIA data.
Despite geopolitical tensions and uncertainties surrounding the oil economy and market, projections on global oil demand remain at robust, historical levels, indicating that in the face of fears and risks surrounding oil supply, the fall in oil production capacities, whether due to lack of investment and economic problems, affecting producers in Africa and Latin America, the war in Ukraine, as well as the embargo and sanctions imposed on Iran and Russia, the price will continue to rise or remain stable in a band, consistently above $100 or 110 dollars per barrel.
It is clear that, since the beginning of the year, following the post-COVID economic recovery, there has been unsatisfied demand, which has pushed up prices since mid-2021, not only for oil but for gas and coal. Fossil energies, which still account for 83 % of the world’s energy matrix, continue to rank first as engines of the world’s economy.
The war in Ukraine and the embargo on Russian oil reinforce the upward trend in prices by placing supply risks in an oil market with high oil demand.
OIL PRODUCTION
Petroleum, liquids and condensates (PLC)
According to OPEC data in its May 12th monthly report(MOMR), world production of oil, liquids and condensates, as of April, stood at 98.7 million barrels per day, showing a monthly decrease of 800 thousand barrels per day.
Other sources, such as the EIA and IEA, reported that worldwide PLC production for April was 98.7 million barrels per day and 98.1 million barrels per day, respectively, with a monthly drop of 670 thousand barrels per day and 710 thousand barrels per day.
WORLD PRODUCTION
raw, condensed, LNG and unconventional (April 2022)
Source: own elaboration with data from the MOMR OPEC of May 12th, STEO report of the IEA of May 12th and monthly report of the EIA of May 10th.
World oil production
World oil production in April 2022 stood at 84.6 million barrels per day, a 1.6 million barrels per day drop from oil production in March, mainly as a result of geopolitical factors affecting Russian production (930 thousand barrels per day), Libya (160 thousand barrels per day) and Kazakhstan (150 thousand barrels per day).
WORLD OIL PRODUCTION (April 2022)
Source: own production with OPEC, AIE and Argus Media data.
Of the world oil production of 84.6 million barrels per day, 41.6 million barrels per day (49.2 %) corresponds to the production of OPEC+ countries.
From August 2020 to April 2022, OPEC+ has increased its share of oil production by 7.54 million barrels per day, with an effective increase in crude oil supply of 6.1 million barrels per day.
From the initial cut of 9.7 million barrels per day in May 2020, 2.16 million barrels per day remains due to return to the group’s production quotas; according to the decision of the last OPEC+ meeting on June 2nd, with an increase in its flexibility quota from 200 thousand barrels per day to 640 thousand barrels per day by July-August, the production cut will have ended on August 31st. Thus, OPEC+ decided to de facto advance the end date of the cuts, initially scheduled for December 31st.
OPEC+ production
By April 2022, OPEC+ production, including Iran, Libya and Venezuela (with no cuts), had a monthly drop of 800 thousand barrels per day and stood at 41.6 million barrels per day, despite an increase of 400 thousand barrels per day in its production quota for the month.
The decline in OPEC+ supply corresponds to a drop in production in Russia (930 million barrels per day), Kazakhstan (150 thousand barrels per day) and Libya (160 thousand barrels per day), together with the production problems that Angola, Nigeria and Malaysia have been facing to reach their production quota in the month.
Since the OPEC+ production quota adjustment mechanism (400 thousand barrels per day per month) began in July 2021, the group could not reach the production quota allocated to it each month, where actual OPEC+ production has ceased to produce an additional 1.08 thousand barrels per day average over the past nine months. This shows that the market is well stocked, without the need for extra production capacity.
VOLUME OF NON-COMPLIANCE OPEC+ QUOTAS (August 2021 — April 2022)
Source: own production with data from the OPEC MOMR of May 2022, the Ministry of Energy of Russia and Argus Media.
While it is true that before the start of the war in Ukraine, the volumes of OPEC+ were already below its monthly production quota, the sanctions imposed on Russia have led to a fall in Russian production and the countries in the Caspian Sea, in particular Kazakhstan, due to the cancellation of the scheduled oil charges at the Russian oil terminal in Novorossiysk, 200 kilometres from Mariupol, Ukraine, which was reflected above all in April.
On the other hand, Nigeria maintains its problems in restoring its production levels amid the vandalism of pipelines and the lack of capacity to repair and maintain them, where Nigeria’s Upstream Petroleum Regulatory Commission estimates that the country’s actual production is 1.5 million barrels per day, but loses an average of 115 thousand barrels per day of oil by vandalising pipelinessince January 2021.
In the case of Angola, on May 12th, the country’s Minister of Mineral Resources, Petroleum and Gas, Diamantino Azevedo, said that with the changes made to the legislation, the tendering of new blocks was re-initiated, with projects scheduled to start offshore production activities in 2023, which allows to increase and stabilise their oil production, to reverse the fall in production that caused the lack of investment in recent years.
For its part, Libya’s production was affected by the blockade of the oil fields and ports to the east of the country, on April 17th, by the Libyan National Army (ENL) and the Eastern Parliament, which caused a fall in the country’s production of 160 thousand barrels per day that lasted four weeks, when the parties reached an agreement for the release, an episode that demonstrates the high degree of political instability that still affects Libya and its oil and gas production.
New production quotas in OPEC+
April will be the last month where OPEC+ countries that cut their production (except for Iran, Libya and Venezuela) will measure their quota under the current production benchmark of 42.1 million barrels per day.
From May, the production benchmark will rise by 1,632 million barrels per day and will remain at 43,732 million barrels per day, where only five countries will increase their quota: Saudi Arabia, UAE, Iraq, Kuwait and Russia; however, it is expected that Russia will now have trouble reaching its new OPEC+ production quota with the U.S. and Europe’s economic sanctions.
This new distribution of quotas from which most OPEC+ countries have been excluded demonstrates the fragility of supply and the lack of additional oil production capacity among the countries participating in the agreement.
There is no additional oil production capacity in OPEC+ countries to replace Russia’s volumetrics in the short term, and it is even to be seen whether the group can reach its new production base of 43,732 million barrels per day of oil by June.
OPEC production
According to the May OPEC Market Monitoring Report(MOMR), oil production from the 13 member countries as of April 2022, was 28,648 million barrels per day.
PRODUCTION OF OPEC COUNTRIES (April 2022)
Note 1 On March 31st, OPEC took the decision not to continue using IEA data, which it accuses of “lack of independence” and being “biased” towards the U.S., which creates a “technical problem” in the evaluation of the market and its data.
Source: OPEC MOMRof May 12th 2022.
In April, OPEC production rose monthly by 153 million barrels per day, despite the fall of 161 thousand barrels per day in Libya’s production, indicating that the fall in OPEC+ production occurs mainly in the non-OPEC countries that are signatories to the DoC agreement.
71.3 % of OPEC production (20,428 million barrels per day) is concentrated in the Persian Gulf countries (without Iran); whereas 14.1 % (4,036 million barrels per day) in African countries (without Libya); the three countries free from production cuts (Iran, Libya and Venezuela) accounted for 14.6 % (4,184 million barrels per day), of which 63.4 % are Iran and 21.8 % are Libya.
Russia, the great unknown
The massive economic and financial sanctions imposed on Russia caused — for the first time since the beginning of the war — a significant drop of 930 thousand barrels per day in Russian oil exports last April.
This drop of 9 % in Russian production and 22 % in OPEC+ was the critical factor in the fall in the group’s production in April.
RUSSIA’S OIL PRODUCTION (January 2020-April 2022)
Source: Own production with data from OPEC’s MOMR.
After reflecting on the fall in Russian production in April, the Russian authorities, through the Russian Deputy Prime Minister and Minister of Energy and Gas, Alexander Novak, in a statement on May 9th, have reported that the situation has been resolved. During May, production levels in the country were restored to pre-war levels, i.e. 10 million barrels of oil per day.
However, OPEC made forecasts in its production projection for the rest of the year that Russian production will not recover the level presented in the first quarter of the year and average of 9.5 million barrels per day during the second half of 2022, i.e. a drop of 500 thousand barrels per day.
The situation of Russian oil production and export resulting from the war in Ukraine and the massive sanctions imposed on the country is currently one of the most important elements in predicting the behaviour of the oil market, the big unknown.
With Russia being the second-largest oil exporter globally, the possibility that its production levels will collapse or be significantly affected by war or sanctions keeps the “premium” of war on the market, with prices above $100 a barrel. If Russia’s oil production collapsed in the short term, the price would soar, as there was not enough oil supply to meet current demand.
Given the situation of political criticism and propaganda, information and estimates regarding the reality of Russia’s oil production have become a vital issue for war and the economy due to the possibility for Russia to sustain its military and oil performance amid the heavy sanctions imposed by the U.S. and the E.U.
Therefore, the estimates made in this regard must be carefully observed and verified with independent sources, all of which add an important uncertainty factor to the market.
Thus, as soon as the war began, the Oxford Institute predicted the possibility that Russian production would fall in 4 million barrels per day in the event of a collapse of the Russian economy, similar to that suffered in the 1990s after the fall of the Soviet Union. For its part, the IEA predicted in its March reportthat Russian oil production would fall by 3 million barrels starting in April.
The actual situation of Russian oil production and industry remains unknown to the Western market and intelligence and strategic analysts.
What happened in April is most likely related to Russia’s difficulties in exporting and placing its oil volumes with its traditional and European customers rather than to problems arising from its short-term production capacities.
Since Russia invaded Ukraine, there has been strong political pressure among market operators, especially in Europe, not to commercialise Russian oil due to political sensitivities and pressure from public opinion against Russia.
Large oil companies have assumed relations with Russia as a “reputational” problem for their companies, affecting the commercialisation of crude oil and Russian products in Europe and other markets. Major European operators in the sector such as BP, ENI, Repsol and Galp have suspended all their oil operations with Russia; while Shell, Total and Glencore maintain the contracts already signed, they will not perform any new contracts with Russia.
The commercialisation of crude oil and products from Russia has faced problems with chartering and safe oil vessels due to the same political pressure on the market. Since the beginning of the war, Russian giant Rosneft, Lukoil and other operators have been forced to sell at discounts of up to 35 % oil and product shipmentsdue to the impossibility of translating them with their traditional customers in Europe.
The embargo on Russian oil imposed by the U.S. on March 8th, which affects 580 thousand barrels per day of Russian exports,is added to the embargo imposed by the E.U. on Russian oil on May 30th, affecting 4.1 million of its exports. There is a strong U.S. political lobby for its allies or major oil importers, such as India and other Asian economies, to stop buying oil and products from Russia as part of its goal of imposing a global “embargo” on Russian oil.
These measures represent a tremendous impact on the oil market, which has generated a frantic activity in trading and trading this significant amount of oil and product volumes required by the world economy, but whose trading is blocked for political reasons, is what has been called a process of “deglobalisation” for political reasons.
The market must wait for a period of transition, and refurbishment, where Russian oil volumes that are not purchased by the U.S. or Europe will necessarily be acquired by other major consumers, especially China, India and other economies that are making significant efforts to reactivate themselves after the devastating effects of COVID-19.
We say necessarily because there are no surplus oil production capacities on the market capable of replacing Russian production and because the oil demand is present there, at pre-COVID levels.
The oil market — unlike the gas market — is a mature, global market with great flexibility to adapt to disruptions in supplies, as it has already demonstrated in previous crises, such as the Arab embargo of 1973.
U.S.
The latest EIA weekly report, June 2nd, ranks U.S. production at 11.9 million barrels per day since May 9th, showing an increase of 300 thousand barrels per day from March and April and 600 thousand barrels per day from the beginning of the year.
Thus, the US remains the world’s largest oil producer, and its production is increasing, above the levels forecast in 2021 by the Department of Energy itself (DOE).
In the last 22 months, U.S. oil production has recovered 2.8 MMBDs from production, mainly due to Shale Oil production increase in the Permian Basin.
After the hydrocarbon sector began to recover losses and pay off debts and dividends from the first quarter of 2021 with the recovery of price levels, it seems that thanks to the stimuli given by the Biden administration, price levels above $100 a barrel and the political conjuncture for the war in Ukraine, the large U.S. energy corporations (ExxonMobil, Chevron and ConocoPiphills), like the producers, including the independent producers of Shale Oil, have concentrated mostly efforts and resources in the Permian Basin to bring U.S. production to 12.5 million barrels per day by the end of 2022, according to the monthly EIA report.
U.S. OIL PRODUCTION* (March 2020 — January 2022)
* Not condensed, LGN, or unconventional liquids
Source: Own production with data from the STEO of the EIA of May 10th 2022.
The volatility of the oil price in March, as an effect of the war in Ukraine, made the monthly growth of inflation over fuels (petrol 18 % and diesel 22 %) and energy raw material (18 %) the highest recorded since the last period of the “Great Inflation”, in 1981, bringing the average national price of gasoline to 4.22 and that of diesel to $5.11 a gallon, with the first time in history touching the $4 and 5 dollars, respectively, the value on which it has remained.
In May 2022, the domestic price of fuels in the United States was marketed at unrecorded values, where the gallon of regular gasoline, as of May 30th, stood at $4.62 and that of diesel over $5.54, although local production has been increasing to 11.9 million barrels per day.
Since October 2021, when the WTI, after seven years, was requoted above $80 a barrel, refining and distribution costs rose, according to the May 23rd EIA weekly price report, representing more than 30 % of the cost of U.S. gasoline, something that had not happened in previous times that the barrel price has been above $80.
In the case of diesel, refining became 40 % of the gallon price in March and April of this year, which had never happened, even with the barrel above 130 or 140 dollars, as happened in 2008.
In April, oil accounted for $2.5 of the cost of the gallon of fuel (petrol and diesel), which, according to EIA, corresponds to the value of the price of oil per month; therefore, the variable that increased the price of fuels to record values, was the refining and distribution costs, whose operators have enjoyed extraordinary profit margins.
Despite the cost of fuels and their inflationary effect, the country’s demand for fuels continues to increase.
Incentives to increase oil and gas production
As with the geopolitical objectives of the White House and the Pentagon in Europe and the conflict with Russia, as well as the very needs of the American economy, President Biden’s administration has postponed its “Green Deal” to openly stimulate fossil energies, oil and gas, to increase their production and export.
Given the sensitivity of the environmental issue, especially among the Democratic base that brought it to the White House, Biden’s government moved different strategies — some direct and some indirect — for U.S. energy corporations and independent producers to increase production.
The government has ceded more federal land for oil activity, responding to corporate requests, as a direct strategy to encourage increased local production, which Biden promised he would not do during his administration.
On April 15th, the White House announced the release of 580 thousand square kilometres of the Federal Lands,which will be tendered for lease for the exploration and production of hydrocarbons, which will charge a royalty rate of 18.75 %, which means a 50 % increase in the rate; this leased land, which accounts for 20 % of the federal land that energy corporations were demanding to be sold since last year.
Another measure — this indirect one — has been the repurchase of the volumes of strategic oil reserves (SPRs) released in order to intervene in order to reduce the price, but with the commitment and the need to be restored between 2023-2024, this measure stimulates local oil production, especially Shale Oil by giving a security and price horizon to investors and Coverage Funds that support this type of production.
On the other hand, the large corporations and producers of Shale Oil have significantly been favoured by sanctions and blockades on Russian production, oil and products, both because of the rise in prices and the large markets that these political decisions leave at the disposal of American production.
The same is true of the U.S. gas and LNG producers, who, based on the agreements signed with the E.U. and the imminence of blocking the Russian gas supply to Europe, open a whole market of 153 BCM gas in Europe to producers and exporters with prices and contracts conditioned by the political climate.
Release of Strategic Petroleum Reserves (SPR)
Since November last year, Joe Biden’s administration has announced the release of oil from US RPS, pushing for other OECD countries to accompany the decision to curb the rise in oil prices. Although large volumes were released, uncertainty and geopolitical factors have kept the price above $110 a barrel.
In November 2021, the U.S. decided to release 50 million barrels of RPS to the market; in January of this year, the U.S. Energy Secretariat authorised the release of another 13 million barrels. In February, the U.S. announced the release of 30 million barrels more, while in Aprilannounced another major release of SPR, this time for 180 million barrels (1 million barrels per day) in six months, of which 60.5 million are part of 120 million barrels of oil and oil products from emergency reserves that the IEA agreed to release its 31 member countries.
There are 273 million barrels that the U.S. will release from its SPRs. In contrast, among the other IEA countries, Japan will release 15 million barrels, South Korea 7 million, Germany 6.5 million, France 6 million, Italy 5 million, United Kingdom 4.5 million, Spain 4 million, the rest of the European countries 6.5 million, Turkey 3 million and 2 million the countries of Oceania.
After falling to 409 million barrels at the end of March, commercial reserves of crude oil in the U.S. have been recovering, standing at 414 million barrels on May 27th, after reaching 424 million on May 13th, the EIA reported in its June 2nd weekly report.
Meanwhile, the SPRs have been decreasing their volume, draining 46 million barrels since the beginning of the war, remaining at 526 million barrels on May 27th; since Biden’s first announcement to release SPRs in November 2021, 82 million barrels have been drained.
Drilling activity
The number of operating drills in the U.S. has risen by 20 % in 2022, from 481 to 574 at the end of May 20th, Baker Hughes reported on May 27th. Drilling operations in the Permian basin rose from 292 to 341, representing more than 59 per cent of the current active drills.
Between March and April, 1699 wells were drilled, and 1881 were completed, of which 182 DUC (Drilling but Uncompleted wells) started but were left abandoned, waiting for better prices — in the barrel of oil — to be completed. During the first four months of 2022, 3221 wells have been drilled, and 3719 have been completed, including 498 DUC.
ACTIVE DRILLS IN THE U.S. (January 2020 — May 2022)
Image: Bloomberg.
Active drills, as of May 20th, are 100 units below those recorded in the first quarter of 2020, before the outbreak of the pandemic; however, since October 2021, the number of operational drills has been at its highest record of activity since the outbreak of the pandemic, due to high oil barrel prices, where WTI has been trading at prices above $80 since mid-January 2022 and over $100 since the start of the war in Ukraine.
This shows that, during 2021, shale oil producers earned revenues that allowed them to recover losses and pay debts and dividends. Therefore, in 2022 they are in a financial situation and a price level that allows them to re-start and increase production.
OIL STORAGE
By April 2022, the OECD and U.S. trade inventories of oil and petroleum products showed a fall of 560 million barrels and 300 million barrels, respectively, compared to July 2020, to 2650 million barrels (OECD) and 1150 million barrels (USA).
TRADE INVENTORIES OF OIL AND PETROLEUM PRODUCTS IN OECD AND US COUNTRIES (January 2014 — May 2022)
Source: EIA.
By May 27th, the U.S. oil and petroleum products trade inventories (1155 million barrels), 151 million barrels below the last five years’ average. While according to OPEC’s latest MOMR, OECD trade inventories, as of March (2621 million barrels in March), were 300 million below the average of the last five years.
In the context of this complex situation of the oil market, Venezuela, a founding member of OPEC and which, until 2014, had an undisputed political leadership in the Organisation, with a specific market weight due to its production of 3 million barrels today, does not influence the Organisation, nor in the oil market.
The country’s grave political problems, production collapse since 2014, and international political isolation leave Venezuela out of any influence in the complex framework of current oil geopolitics.
OIL
Stagnant oil production.
The OPEC Oil Market Monitoring Report (MOMR) of May 12th put Venezuela’s oil production at 707 thousand barrels per day for April, indicating the stagnation of the country’s production around the same levels of 2019, which is 77 % below the production levels of 3,015 million barrels of oil day 2013.
OIL PRODUCTION OF VENEZUELA (April 2022)
Source: MOMR OPEC, May 2022
The OPEC report notes the levels of production, verified by the specialised agencies, from which the International Energy Agency (IEA) has already been excluded as having a significant political bias; this becomes — given the absence of oil control mechanisms in the country, or verifiable information in the country — the only Source to monitor the oil production situation in the country.
In other words, the best available information from the specialised sources of the international oil market used by OPEC belies the Venezuelan government’s announcements of an “extraordinary recovery” of oil production in the country.
The numbers and information of the international agencies available indicate that the information and projections issued by both the Oil Minister Tareck El-Aissami and Nicolás Maduro himself, ensuring that the country’s production is above one million barrels of oil and that it will reach the figure of two million barrels a day before the end of this year, are false, only government propaganda. The reality is that the Venezuelan oil industry is going through the worst crisis in its centuries-old history.
Current production levels of 707 thousand barrels per day include the volumes of diluents and crudes supplied by Iran to Venezuela, which are sold mixed with Venezuelan crude; as well as the volumes of water that are not separated by the problems of the oil treatment and conditioning infrastructure, which has led to claims and returns of oil shipments from the country.
Real levels of oil production are masked when mixed with Iranian crude, demonstrating the government’s inability to increase oil production and the oil industry’s collapse between 2015-2022, when the country’s oil production has fallen by 2,31 million barrels per day.
The current levels of oil production are equivalent to the country’s production levels in 1930, despite the fact that Venezuela has the largest reserves in the world, certified in 2007 and at 316 billion barrels of oil.
Oil collapse as a result of the disassembly of the policy of Plena Sovereignty Petrolera
Here was an extensive exhibition where a review of the fundamental aspects of the Petroleum Sovereignty Policy in force in the period 2004-2014, during the government of President Chávez, which constituted the doctrinal basis and guide of the oil industry and PDVSA in particular, which lived stellar moments in this period, once restored its full operational capacity severely affected by the oil sabotage suffered by the industry between 2002-2003.
OIL PRODUCTION VENEZUELA (1999-2014)
The recovery and stability of PDVSA’s production capacities, as well as an oil policy of defending the price and maximising oil tax revenue, fundamental pillars of the Petroleum Plena Policy for the period 2004-2014, were reflected positively in the country, with the income of 700 billion dollars from oil exports in the period and 350 billion dollars of contributions to the Treasury, which resulted in an undeniable period of economic growth and fair distribution of oil income in Venezuela.
GDP VENEZUELA (1990-2013)
Source: World Bank.
On the other hand, the restoration of the oil tax regime and the popular and revolutionary distribution of oil income, through the Social Development Funds and productive investments that allowed the Missions and large Social Missions to be sustained, as well as major national development projects, were reflected in overcoming the serious social problems of inequality and exclusion that keep the population at levels of poverty that were defeated during the period (2004-2014).
EXTREME POVERTY (1998-2014)
Source: UN/FAO 2014
HUMAN DEVELOPMENT INDEX (1980-2013)
Source: UNDP 2014
However, the current government has renounced this policy, and within the framework of the set of economic measures of “liberalisation of the economy” and shock policies implemented since 2018, it has chosen to hand over the management of the country’s most strategic sector to private agents and transnationals, thus giving sovereignty over the management of oil and making PDVSA, our national company, called to be in the Constitution and the LOH, the operator of our oil, a simple “agency” managing contracts.
THE FAILURE OF THE NEW “OIL OPENING”
At the end of 2017, as violence and political persecution raged within PDVSA and militarised the sector, the government decided to change the Petroleum Sovereignty Policy in force during President Chávez’s government to re-edit the fundamental aspects of the “Oil Opening” of the 1990s that caused the economic, political and social collapse of the country at the end of that decade.
This abandonment of the Petroleum Sovereignty Policy and the return to the “Oil Opening” has been developed as part of the government’s economic shock measures since 2018.
Irregular action with no legal basis
Since then, the government has used decrees, judgements and unconstitutional laws to repeal illegally –“de facto”– the hydrocarbon legal framework in force until 2017. Since the enactment of the so-called “Anti-blockade Law,” the government has reserved the power to “disapply” the Organic Law of Hydrocarbons (LOH)and other laws, as well as articles of the Constitution that limit or regulate its plans. A power that abolished the government in an absolutely unconstitutional manner and therefore null and void of any nullity.
The best oil fields in the country, which PDVSA between 2004-2014 successfully operated, have been illegally ceded to private operators through the figure of “Service Contracts”, a figure that seeks to evade the figure of Joint Venturescontemplated in the Organic Law of Hydrocarbons of the country.
On the other hand, in the Orinoco Petroleum Strip — where the world’s largest oil reserves are concentrated — the government has ceded the participation and control of PDVSA to the transnational minority partners in the country’s most critical Joint Ventures in contravention of both the Organic Hydrocarbons Law (LOH) and Decree 5,200 on the Nationalisation of the Orinoco Petroleum Strip (FPO) of 2007.
The government has illegally handed over control of oil operations, both in traditional areas of the west and east of the country and in the large Joint Ventures of the Orinoco Oil Strip, without any success.
Not only are these actions illegal — they violate the LOH and the Constitution — and are detrimental to the national interest, but they are based on the application of decrees, judgments and laws — such as the Anti-blocking Law — which, being unconstitutional and issued in contravention of all the mechanisms and requirements laid down in the Constitution in force for contracts of public interest, lack any legality, are null and void, and oil companies are unwilling — not worth it for them — to risk engaging in ‘secret’ and illegal businesses with a government which, moreover, has serious problems of legitimacy
None of the illegal figures that the government has created to manage the industry has yielded the results announced over and over again by the government regarding the increase in oil production.
X-ray of a failure (2014-2022)
Since 2015, the country’s average oil production has fallen steadily, and the capacities of PDVSA have been virtually dismantled, adding to the internal political persecution and the deterioration of the working, economic and social conditions of the workers who — together with the militarisation of the sector — have led to the departure of 30,000 specialised workers from PDVSA and the country.
The country’s oil production has been stagnating below 700 thousand barrels per day since 2019, and the country suffers a chronic shortage of fuels for its domestic market.
AVERAGE OIL PRODUCTION IN VENEZUELA (2013-2021)
Source: own production with PDVSA and OPEC data.
The collapse of all the operational areas
The country’s oil and gas production areas collapsed between 2015-2022, of around 2,3 million barrels of oil per day. This has been reflected in all the operational areas of the country, with greater emphasis on the oldest areas, with mature fields and deposits, centuries-old, where the lack of underground works has caused tremendous damage.
In the west of the country, both on Lake Maracaibo, on the East Coast and on the South of the Lake, production has collapsed dramatically, falling from 776 thousand barrels per day in 2013 to 128 thousand barrels per day in April this year. A fall of 84 %.
In the east of the country, including northern Monagas, production has fallen from 825 thousand barrels per day in 2013 to 179 thousand barrels per day in April 2022. A 78 % drop.
In the Orinoco Petroleum Strip, where the country’s largest reserves and the most important Joint Ventures are concentrated, production has fallen from 1.274 million barrels in 2013 to 365 thousand barrels per day in April. A 71 % drop.
Of the country’s total production, only 40 thousand barrels per day, i.e. 5 %, corresponds to the production of the so-called “Oil Services Contracts”.
OIL PRODUCTION BY AREA (2013-2021)
Source: own elaboration with PDVSA data.
The fall in oil production is compounded by the fall in gas production and the collapse of the national refining system, which has led to an acute shortage of fuels and inputs for the domestic market.
Capacity loss is not limited to PDVSA, its infrastructure and management and operational areas but extends to industry-related sectors.
The collapse of PDVSA’s productive capacities has dragged the entire sector of oil services, contractors and companies into the sector and is directly reflected in the fall in the economy of the whole country and the deterioration of its productive capacities.
The collapse of oil income
The change in oil policy and the operational collapse of PDVSA, with the subsequent fall in the production and export of oil and products, has deprived the country of at least 182 billion dollars in this period (2015-2022), which has been reflected in a cumulative drop of more than 80 % of the country’s GDP, compared to 2013.
OIL INCOME COLLAPSE (2015-2021)
Source: own production with PDVSA and OPEC data.
The country has paid an immense cost (182 billion dollars) for the government’s political persecution against PDVSA and its workers, as well as for the abandonment of the Petroleum Sovereignty Policy, to implement a new and illegal “Oil Opening”.
ECONOMIC EFFECTS OF TWO OPPOSING OIL POLICIES GDP OF VENEZUELA (1999-2021)
Source: Statista, with its own edition.
Beyond government propaganda, the reality is overwhelming. The consequences for the country of the government’s New Petroleum Opening have been devastating and have affected the population’s quality of life. This collapse, and the severe crisis it has generated, confirm that Venezuela is a country with an eminent oil economy and needs oil revenues to sustain itself.
Between 2014-2022, as a result of the collapse of oil production and income, the country’s economy has accumulated an 83 % drop in GDP, and has been hit by hyperinflation and mega-devaluation of the national currency, the Bolivar — which is used only to pay salaries and bonds equivalent to $3.8 per month — all of which has led to widespread poverty of 90 % of the population and the exodus of more than 6 million Venezuelans, an unprecedented event in the country’s history.
A new “Oil Opening” that does not convince anyone
The government has been developing an aggressive propaganda campaign to create the mirage that the country’s situation has returned to “normality,” including the oil industry. For this campaign, they had the support of external factors and transnational companies with direct interests in the country, as well as agencies and “sites” representing bond and debt holders that make all kinds of speculation about the prospects of an “extraordinary recovery of the oil industry and the economy of the country”.
Furthermore, the government used the outgoing OPEC Secretary-General Mohammad Barkindo, who paid a lightning visit to the country on a PDVSA plane on May 6th, only to declare from Miraflores — where he was granted a decoration — that the country’s oil production has had a “ monumental recovery”. A strange and unusual statement in an OPEC Secretary-General, an organisation that usually does not engage in domestic policy issues of its member countries.
To advance its plans, the government — rather than statements and propaganda — needs oil companies that are willing to work within the framework of its New Petroleum Opening, for which it has indicated its willingness to hand over operational and commercial control, in addition to tax benefits, to the operators, in contravention of the current legal framework for the sector.
Until now, international oil companies have refused to operate within the framework of the secrecy and illegality that prevails in the sector, as well as amid an absolute lack of transparency in the management of public affairs, with a country ruined for nine years by an erratic economic direction that has decimated its productive capacities, with a total absence of the rule of law and institutionality.
In this dysfunctional environment and lacking legal framework, international oil companies such as Total and Equinor (who, in 2021, declared their investments in the country ‘lost’); just as Shell, Apex and even Russian Rosneft, have decided to abandontheir oil production operations in the country, while companies like ENI and Repsol, have decided to wait for any opportunity to recover the billions of dollars that PDVSA owes them.
The Chevron and the American License
In Venezuela’s government and political-economic sectors close to it, strong expectations have been created that the Chevron Corporation will re-start oil production operations in the country if there is an easing of sanctions by the Biden administration.
Chevron Corporation, present in the country since the beginning of the national oil industry, and one of the few North American companies that accepted the terms of migration to the Figure of Joint Ventures and the Nationalisation of the Petroleum Strip of the Orinoco, in the framework of the offensive of the Plena Petrolera Sovereignty, between 2004-2007, is a giant company with a worldwide production of 3 million barrels per day, but in Venezuela, it has participation mainly in two Joint Ventures: PetroBOSCAN and Petropiar, where Chevron has a minority share of 39.2 % and 30 % respectively.
The production of the Joint Ventures where Chevron participates was located in 2013 at 100 thousand barrels per day for PETROBOSCAN and 160 thousand barrels per day for Petropiar, for a total of 260 thousand barrels per day. However, by April of this year, the same Joint Ventures reported a production of 25 thousand barrels per day and 50 thousand barrels per day respectively for the total production in the country of 75 thousand barrels per day, of which Chevron corresponds 25 thousand barrels per day for its participation. A negligible volume for the U.S. giant that is obviously insufficient to replace Russian oil imports as the Maduro government has offered to the Biden administration.
However, despite the expectations created by the government and various sectors, the U.S. government only decided to renew — on the same terms today — the license to Chevron and other U.S. companies to maintain their facilities in the country, but without directly participating in oil production activities.
Maduro’s government is ready to violate the terms and conditions established in the Organic Law on Hydrocarbons, as well as the reserves enshrined in the Constitution for the activity and thus repeal the current legal framework for oil, as part of its policy of economic shock, liberalisation of the economy, privatisations and new Petroleum Opening, for which it intended to use the perfect excuse for the political sectors that still support it from Russia’s invasion of Ukraine.
However, the White House administration, through Juan Gonzalez, an advisor for Latin America, has been clear in stating that the lifting of sanctions and restrictions on the operations of U.S. companies in the country depends on the resumption and progress of political negotiations in Mexico, between the government and opposition factors, leading to guarantees for transparent elections in the country, something that does not seem to happen in the short term — at least in the terms expected to resolve the political crisis and institutional legitimacy in the country. At the moment, the government’s expectations have been frustrated by political reality.
REFINING
The national refining sector is strategic for the country, as its domestic crude processing capacities and fuel and input production must guarantee the supply of the country’s domestic market, sustaining domestic development while exporting processed products of higher added value.
Never before lacked fuels in the country
Never before in the country’s oil history had fuel shortages on the domestic market. Only during the Petroleum Sabotage (between 2002-2003), when the destabilising management paralysed and sabotage most of the country’s large refining complexes, damaging its infrastructure, the country experienced an acute shortage of fuels to the domestic market, which was immediately resolved that the refining and distribution operations of fuels, now by the New PDVSA, were restored.
As an essential part of the Petroleum Sovereignty Policy, the New PDVSA was identified as a fundamental priority of its management to guarantee the production and distribution of fuels for the national market, making investments and maintenance activities and plant stops in the country’s refineries to maintain them operating at their maximum capacity, managed and operated by qualified personnel and knowledgeable of the different technologies and particularities of each facility, built by the concessionaire companies in the country since the reform of the Hydrocarbons Law of 1943.
Investments and maintenance to refineries in the country (2002-2014)
Between 2002 and 2014, within the framework of the policy of the Petroleum Sovereignty and with the strategic objective of guaranteeing the production of oil and gas and the supply of fuels and inputs to the domestic market, PDVSA made significant investments in the various areas of oil business reaching the figure in this period of 120 billion dollars, of which 15,121 million dollars were allocated to the refining sector (15,121 million dollars), equivalent to 12.6 % of the total.
OIL INVESTMENTS OF PDVSA (2002-2014)
SOURCE: Audited Financial Statements of PDVSA, KPMG.
Only in this way was it possible to keep operating at maximum capacity our refinement park in the country, with an installed processing capacity of 1.2 million barrels day, sufficient to meet domestic demand and export quality products.
For 2014 alone, PDVSA approved $2,679 million for PLANTA STOPs, maintenance and expansion projects of the country’s refinery complexes: Paraguaná Refiner Complex (Amuay/Cardón) (858 million dollars), El Palito Refinery (274 million dollars) and Puerto La Cruz Refinery, including the major Deep Conversion project ($1.547 million).
BUDGET PDVSA IN THE REFINING SECTOR (2014)
SOURCE: PDVSA 2014 budget.
Thus, by 2014 the refining system of the country was able to produce 1,15 million barrels daily of fuels, of which 666 thousand barrels per day were used to fully supply domestic demand and 406 thousand barrels per day for export.
PRODUCTION AND DESTINATION OF FUELS IN VENEZUELA (2014)
The country’s oil and gas refining and processing sector has collapsed since 2017. Today it is operating only at 10 % of its capacity, which has caused an acute shortage of fuels and gas, especially in the country’s provinces.
The crisis of production and supply to the domestic market of petrol and other essential fuels has persisted since 2017, mainly due to the diversion of budgetary resources for maintenance activities, plant stops, investments and operations of the system, and the removal of management and supervisory personnel.
The government, under the administration of Minister Tarek el Aisami, has repeatedly announced the reactivation of the country’s refinery complexes without success; his interventions at the facilities have caused all kinds of incidents and spills that the government often attributes to “terrorist attacks” of all kinds, including “missile attacks.”
Today, after numerous failed attempts, the country produces only an estimated 120 thousand barrels per day of very low quality products such as 83 octane gasoline and fuel oil with high sulphur content.
Refineries for sale
Given its inability to successfully manage the oil sector and within the framework of PDVSA’s privatisation policy, the government has offered for sale the existing oil and gas refining and processing infrastructure in the country, clearly contravening Articles 9 and 10 of the Organic Law of Hydrocarbons.
They are non-transparent operations, protected by the secrecy of the “anti-blocking law”, which is based on the unconstitutional decision to “disapply” the laws of the country, in this case the LOH.
However, no transnational operator or company wanted to get involved in these operations, acquiring infrastructure deteriorated by the suspension of investment and maintenance projects since 2014, and given to the management of personnel without capacity or experience, but unconditional to the government.
Thus, as part of the visit of Iran’s oil minister, Javad Owji, to the country on May 2nd, Iran’s official news agency, IRNA, reported that the Islamic Republic of Iran signeda EUR 110 million contract with Venezuela to repair the El Palito refinery, located in the center of the country, which has an installed capacity of 146 thousand barrels day.
The government is committed to its strategic relationship with Iran to carry out engineering, maintenance, construction and assembly works that were normally and regularly done in the country, both with PDVSA’s own capabilities as well as the engineering and construction sector of the national oil industry. It seems that the government’s decision further reflects PDVSA’s inability to manage, as well as the lack of confidence in the national sector.
El Palito refinery delivered to Iran. The return of the personnel outsourcing to PDVSA
On May 30th, the government and PDVSA, with support from state security agencies, banned more than 800 workers from the facility mentioned above from entering the facilities of the El Palito Refinery, located in the centre of the country, in Carabobo State, as part of the delivery to the companies of Iran for the development of the contract signed with PDVSA.
The one-stop government withdrew 800 PDVSA workers and operators from its workplace to be replaced by outsourced personnel hired by Iranian companies.
The representatives of the government and PDVSA have argued that removal is necessary to carry out a “plant stop”, absurd justification, because this type of activities that were done regularly in PDVSA with their own and national capacities, necessarily requires the presence of their own workers, who are those who know in detail the operation of the facility. Some government political spokespersons have accused the workers of “saboteurs.”
The removal of PDVSA workers from their jobs, to be replaced by contracted personnel, means a violation of workers’ rights, the Oil Collective Convention and the provisions of the Organic Labour Law. The outsourcing, old contractual scheme widely used in the PDVSA of the Petroleum Opening, and which had been repealed in the 2004-2014 management of PDVSA, comes days after the signing of the contract with companies in Iran to repair the facility, precisely affected by the bad conduct of the sector between 2017-2022.
this represents a demonstration of the government’s inability to manage the national oil industry and the loss of sovereignty for the management of natural resources, the heritage of all Venezuelans.
No government authority or PDVSA has come to face the removed workers and much less informed the country of the scope of the agreement with Iran. The negotiations and agreements related to the oil sector and the country’s main industry, PDVSA, have been marked by secrecy and negotiations behind the Venezuelan people, in violation of the provisions of the Constitution of the Bolivarian Republic of Venezuela.
The dollarisation of the internal fuel market continues
Since last year, the government has promoted a policy of dollarisation in the sale of fuel, when fuel stations that sold gasoline at a subsidy price gradually migrated to be sold at an international price.
The government has placed the price of domestic fuels at international prices in foreign currencies.
The price of petrol is officially set at $0.5 per litre, while for most of the dealers, controlled by the armed forces, it is sold at $0.7 per litre. This is a severe restriction on consumption and transportation in the country if we consider that the minimum wage in Venezuela is 26 dollars at the official exchange rate.
The sale of dieselhas also been hit by the policy of dollarisation and international fuel prices. On May 26th, the government notified more than 100 refuelling stations in the country that it would start to market this product at the same price as gasoline — $0.5 a litre — which affects the passenger and cargo transport sector, agricultural and industrial activity, essential sectors in a country with a cumulative contraction of the economy of 83 %.
Thus, the government continues to transfer the cost of the fuel crisis to the population because, in the face of PDVSA’s inability to supply the domestic fuel market, the government has continued to import fuels from Iran, operations that have been taking place since 2020, to alleviate the critical fuel shortage in Venezuela.
A continuación, presentamos los elementos fundamentales de la situación del mercado petrolero internacional y Venezuela, contenidos en el Boletín Petrolero N°55. En este artículo se incluyen los aspectos relacionados solo con el petróleo por el impacto que tiene en nuestro país. No se incluye el tema de la guerra del gas en Europa y otras consideraciones sobre la economía y la demanda mundial de petróleo.
La versión completa del Boletín Petrolero N° 55, está a disposición en mi blog https://www.rafaelramirez.net/, para la revisión y discusión dado la importancia y el impacto que tiene sobre nuestro país el contexto actual el mercado petrolero y, sobre todo, la geopolítica del petróleo.
LA UE BLOQUEA EL PETRÓLEO RUSO
El 30 de mayo, la Unión Europea decidió el sexto paquete de sanciones a Rusia que incluye el bloqueo del petróleo ruso a Europa, afectando el suministro de 4,1 millones de barriles día, entre petróleo y productos de petróleo.
Esta decisión que fue antecedida de una fuerte presión política tanto de los EEUU, como de países europeos que han insistido, desde el inicio del conflicto, en el bloqueo a los suministros tanto de petróleo como de gas ruso; presiones habían sido contenidas sucesivamente por otros países europeos por el claro impacto que tendrían sobre sus economías.
La medida afecta directamente el suministro de petróleo y productos rusos a Europa por vía marítima (2,8 MMBD), excluyendo temporalmente los volúmenes de petróleo transportados vía oleoductos (1,3 MMBD) por la fuerte oposición de Hungría y otros países que no tienen acceso al mar; sin embargo, la UE espera que el mismo alcance a finales del año el 90% de los suministros actuales.
La decisión de bloquear el suministro de petróleo ruso a Europa, el segundo mayor exportador de petróleo del mundo, se reflejó de inmediato en los precios del petróleo que el 30 de mayo se cotizó al alza, el Brent abrió en 123,82 dólares el barril, mientras y el WTI lo hizo en 118,85 dólares el barril.
Los precios del petróleo se han venido recuperando desde mediados del año 2021, por la intervención de la OPEP+ en el mercado, cotizando por encima de los 80 dólares el barril a inicios de este año. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, los precios del petróleo se han mantenido por encima de los 100 dólares el barril, moviéndose ahora en una banda entre 110-120 dólares el barril.
El alza de los precios del petróleo, ha impulsado la inflación de las grandes economías industrializadas, alcanzando niveles superiores al 8% en EEUU y Europa y alcanzando el 9% en UK, situación que ha provocado un retroceso de 0,8 puntos en la economía mundial, aunque la demanda de petróleo aún se mantiene estimada en 100 millones de barriles día para el año, a niveles históricos.
La recuperación de los precios del petróleo, desde mediados del 2021, hasta los momentos actuales por encima de los 110 dólares el barril, ha permitido a los países y empresas petroleras recuperar las fuertes pérdidas ocasionadas por el colapso del mercado petrolero del 2020 como consecuencia de la COVID-19.
La OPEP+ y la oferta de petróleo
La producción mundial de petróleo en abril de 2022 se ubica en 84,6 MMBD, una caída de 1,6 MMBD respecto a la producción de petróleo del mes de marzo, fundamentalmente como consecuencia de factores geopolíticos que han afectado la producción de Rusia (930 MBD), Libia (160 MBD) y la de Kazajistán (150 MBD).
De la producción mundial de petróleo, 41,6 MMBD (el 49,2%) corresponden a la producción de los países de la OPEP+ de allí la fuerte presión de las economías industrializadas sobre el grupo –y sobre la OPEP en particular– para aumentar la oferta mundial de petróleo.
En su 29° Reunión Ministerial del 02 de junio, la OPEP+, decidió aumentar sus exportaciones de petróleo para julio y agosto en 216 MBD, para ubicarse en 648 MBD. En septiembre ya habrá culminado el recorte de producción del grupo.
Con esta decisión, la OPEP+ aumenta su producción a instancias de las monarquías del Golfo Pérsico previendo una caída de la producción de Rusia y cediendo a las presiones políticas, por parte de EE.UU. y la UE, para aumentar su producción.
Sin embargo –con la excepción de Arabia Saudita y los EAU– los países del grupo, sobre todo los africanos (Nigeria, Angola y Libia), Venezuela, e Irán, y ahora Rusia, han presentado graves problemas con sus niveles de producción, por lo que la OPEP+ se ha mantenido, en los últimos 9 meses, por debajo de las cuotas acordadas.
Para el mes de abril la OPEP+, reporta una caída de 800 mil barriles día (MBD) de su oferta de petróleo, fundamentalmente por la caída de producción de Rusia, Libia y Kazajistán.
El pasado 12 de mayo, tanto la OPEP, como la Agencia Internacional de Energía (AIE), publicaron datos donde se indica que la producción de petróleo de Rusia, registró una caída de 900 mil barriles día (MBD) un 9% de su producción, la cual se había mantenido sin variaciones, 10 millones de barriles día (MMBD) de petróleo, hasta el mes de marzo.
PRODUCCIÓN DE PETRÓLEO DE RUSIA
(enero 2020- abril 2022)
Fuente: Elaboración propia con datos del MOMR de la OPEP.
Aunque las autoridades rusas, por intermedio del viceprimer ministro ruso y ministro de Energía y Gas, Alexander Novak, han informado que los niveles de producción durante el mes de mayo se han recuperado, es la primera vez que los efectos de las sanciones sobre el gigante petrolero se reflejan de una manera concreta.
En el último Reporte de Monitoreo de Mercado de la OPEP del mes de mayo, la Organización prevé, en sus estimaciones de producción de petróleo para el 2022, que la producción de Rusia caiga 360 MMBD y promedie 9,6 MMBD para el año, son datos estimados que la Organización considera están sujetos a “una gran incertidumbre”.
Dada la situación de crispación y propaganda política, las informaciones y estimaciones respecto a la realidad de la producción petrolera de Rusia se han convertido en un asunto clave para la guerra y la economía, por la posibilidad que tenga Rusia de sostenerse su desempeño militar y petrolero en medio de las fuertes sanciones impuestas por EEUU y UE.
Por ello, las estimaciones que se hacen al respecto deben ser observadas con prudencia y verificadas con fuentes independientes; todo lo cual, agrega un importante factor de incertidumbre al mercado.
Por su parte, la producción de petróleo de los EE.UU. sigue en aumento, manteniéndose como el mayor productor del mundo. El último reporte semanal de la EIA, del 02 de junio, ubica la producción estadounidense en 11,9 MMBD desde el 09 de mayo, mostrando un aumento de 300 MBD con respecto a marzo y abril y de 600 MBD con respecto al inicio del año.
Este aumento de 600 MBD en 6 meses, es producto del inmenso poderío económico e industrial de los EEUU y de la capacidad de sus empresas operadoras y productores independientes, sobre todo los productores de “Shale Oil” o petróleo de Esquistos, que han sabido aprovechar la coyuntura geopolítica y los altos precios para recuperar sus capacidades productivas.
La administración de Biden ha postergado o colocado en segundo plano su propuesta ambientalista, el “Green Deal”, para estimular la producción de petróleo y gas norteamericano, priorizando sus objetivos económicos y geopolíticos en Europa y su confrontación con Rusia.
Sin embargo, la producción mundial de petróleo no es suficiente para satisfacer la demanda que se mantiene en torno a los 100 millones de barriles día, lo cual ha mantenido presión sobre los precios, presión que se ha incrementado por el “premium” por la guerra en Ucrania.
Por ello, los EE.UU. así como los países agrupados en la AIE y China han tratado de aumentar artificialmente la oferta de crudo con liberaciones masivas de petróleo de las Reservas Estratégicas (SPR), con el objetivo de reducir el impacto de la situación geopolítica sobre el precio para proteger sus propias economías del impacto inflacionario de la energía.
A la fecha, la administración Biden ha anunciado la liberación de 273 millones de barriles de petróleo al mercado, mientras que otros países consumidores agrupados en la AIE han anunciado la liberación de 60 millones de barriles de petróleo de sus propias reservas.
Sin embargo, nada de esto ha sido suficiente, el precio sigue subiendo. Los factores geopolíticos amenazan con romper el equilibrio del mercado petrolero alcanzado durante todo el 2021-2020 gracias a la intervención de la OPEP+, erosionando el equilibrio entre la oferta y la demanda del mercado petrolero.
El mercado percibe que la oferta de petróleo está mermando, tanto por razones políticas como económicas, y que no existen capacidades excedentarias ni para sustituir el petróleo ruso, ni para satisfacer la demanda actual y las proyecciones hacia fin del año.
Desde inicios de año, tras la recuperación económica post-COVID existe una demanda insatisfecha, que ha presionado los precios al alza desde mediados del 2021, no solo del petróleo, sino del gas y el carbón. Las energías fósiles, que aún representan el 83% de la matriz energética mundial, constituyen el factor estratégico más importante para la economía del mundo.
Al bloqueo de la UE al petróleo ruso (4,1 MMBD), se suma el bloqueo impuesto por los EE.UU. (560 MBD) y las sanciones que pesan sobre Irán (1,6 MMBD) lo cual suma una restricción al mercado de 6 millones de barriles día de petróleo, en lo que pareciera ser un proceso acelerado de “des-globalización” del mercado petrolero, un fenómeno que va a contravía del desarrollo del capitalismo mundial y que propiciará el fortalecimiento de otros bloques económicos, en un proceso de agresiva competencia y confrontación que coloca al mundo siempre al borde de cruentos conflictos.
Es evidente que el petróleo continuará ocupando un rol protagónico en este nuevo orden geopolítico internacional, elemento que obliga a los países productores de petróleo como Venezuela, a conquistar la Plena Soberanía en el manejo del petróleo, recurso natural estratégico para el mundo.
VENEZUELA
En el marco de esta compleja situación del mercado petrolero, Venezuela, país miembro fundador de la OPEP y que hasta 2014, tenía un liderazgo político indiscutible en la Organización, con un peso específico en el mercado por su producción de 3 millones de barriles día, hoy día no tiene ninguna influencia en el seno de la Organización, ni en el mercado petrolero internacional.
Los graves problemas políticos del país y el colapso de la producción desde el 2014, además del aislamiento político internacional, dejan a Venezuela al margen de cualquier rol en el complejo marco de la geopolítica petrolera actual.
Producción petrolera estancada.
El Reporte de Mercado de la OPEP, del pasado 12 de mayo, ubicó la producción de petróleo de Venezuela en 707 mil barriles diarios para el mes de abril, lo que indica el estancamiento de la producción del país en torno a los mismos niveles de 2019, es decir un 77% por debajo de los niveles de producción de 3,015 millones de barriles día de petróleo del 2013.
PRODUCCIÓN PETROLERA DE VENEZUELA / OPEP
(abril 2022)
Fuente: MOMR OPEP, mayo 2022
El reporte de la OPEP, refleja los niveles de producción de los países, verificados por las agencias especializadas, de las cuales ya fue excluida la Agencia Internacional de Energía (AIE), por tener un importante sesgo político; lo cual, para el caso de Venezuela, se convierte –dada la ausencia de mecanismos de fiscalización de petróleo o información verificable en el país– en la única fuente para hacer seguimiento a la producción de petróleo.
Es decir, que la mejor información disponible, de las fuentes especializadas del mercado petrolero internacional utilizados por la OPEP, desmienten los anuncios hechos, tanto por el Ministro de Petróleo Tareck el-Aissami como del propio maduro, asegurando que la producción del país se ubica por encima de un millón de barriles día de petróleo y que alcanzará la cifra de dos millones de barriles día antes que culmine este año, según ellos, “una recuperación extraordinaria”.
Los números e información de la OPEP y las agencias internacionales disponibles indican que las informaciones y proyecciones emitidas por el gobierno son falsas, solo propaganda. La realidad es que la industria petrolera venezolana atraviesa la peor crisis de su historia de 100 años.
Los niveles de producción actuales de 707 MBD, incluyen los volúmenes de diluyentes y crudos suministrados por Irán a Venezuela, los cuales se venden mezclados con el crudo venezolano; así como los volúmenes de agua que no son separados por los problemas que presenta la infraestructura de tratamiento y acondicionamiento de crudos, lo cual ha dado lugar a reclamos y devoluciones de cargamentos de petróleo del país.
Así, los niveles reales de producción de petróleo están enmascarados al ser mezclados con el crudo iraní, lo que demuestra la incapacidad del gobierno de incrementar la producción de petróleo y el colapso de la industria petrolera ocurrida entre 2015-2022, donde la producción petrolera del país ha caído 2,308 millones de barriles día respecto a la producción promedio de 2013.
Los niveles actuales de producción de petróleo, son equivalentes a los niveles de producción del país en el año 1930, esto a pesar de que Venezuela tiene las mayores reservas del mundo, certificadas en 2007 y que se ubican en 316 mil millones de barriles de petróleo.
El colapso petrolero como consecuencia del desmontaje de la política de Plena Soberanía Petrolera
El pasado sábado 14 de mayo, se realizó el 1er Encuentro del País Posible, con la temática petrolera: , donde se hizo una extensa exposición de los aspectos fundamentales de la Política de Plena Soberanía Petrolera vigente en el periodo 2004-2014, durante el gobierno del Presidente Chávez, que permitió conducir a PDVSA y toda la industria petrolera de manera exitosa durante el periodo, una vez restablecidas nuestras plenas capacidades afectadas severamente por el Sabotaje Petrolero que sufrió la industria entre 2002-2003.
PRODUCCIÓN PETROLERA VENEZUELA
(1999-2014)
La recuperación y estabilidad de las capacidades de producción de PDVSA, así como una política petrolera de defensa del precio y maximización del ingreso fiscal petrolero, pilares fundamentales de la Política de Plena Soberanía Petrolera del periodo 2004-2014, se reflejó positivamente en el país, con el ingreso de 700 mil millones de dólares producto de las exportaciones petroleras en el periodo y 450 mil millones de dólares de aportes al fisco, lo cual se tradujo en un periodo innegable de crecimiento económico y justa distribución del ingreso petrolero en Venezuela.
PIB VENEZUELA
(1990-2013)
El restablecimiento del régimen fiscal petrolero y la distribución popular y revolucionaria de la renta petrolera, a través de los Fondos para el Desarrollo Social e inversiones productivas como el FONDEN y Fondo Chino, permitieron sostener las Misiones y grandes Misiones Sociales, así como grandes proyectos de desarrollo nacional, lo que se reflejó en la superación de los graves problemas sociales de desigualdad y exclusión que mantienen a la población en niveles de pobreza que fueron abatidos en el periodo (2004-2014) y el sostener el desarrollo humano, del “Vivir Bien” de la población.
POBREZA EXTREMA ÍNDICE DESARROLLO
(1998-2014) HUMANO (1980-2013)
Fuente: ONU / FAO 2014 Fuente: PNUD 2014
Sin embargo, el gobierno de maduro renunció a esta política y, en el marco del conjunto de medidas económicas de “liberalización de la economía” y políticas de choque implementadas a partir de 2018, ha optado por entregar el manejo del sector más estratégico del país a los agentes privados y las transnacionales, entregando así la soberanía sobre el manejo del petróleo y convirtiendo a PDVSA, nuestra empresa nacional, llamada a ser en la Constitución y la LOH, la operadora de nuestro petróleo, en una simple “agencia” administradora de contratos.
EL FRACASO DE LA NUEVA “APERTURA PETROLERA”
A finales de 2017, a la par que arreciaba la violencia y la persecución política en el seno de PDVSA y se militariza el sector, el gobierno decide cambiar la Política de Plena Soberanía Petrolera vigente durante el gobierno del presidente Chavez, para reeditar los aspectos fundamentales de la “Apertura Petrolera” de los años ‘90 que provocó el colapso económico, político y social del país a finales de esa década.
Una actuación ilegal, carente de base jurídica
A partir de entonces, el gobierno ha lanzado una “Nueva Apertura Petrolera” valiéndose de Decretos, Sentencias y leyes inconstitucionales para derogar de manera ilegal –”de facto”– el marco jurídico de los hidrocarburos vigente hasta el 2017.
A partir de la promulgación de la llamada “ley Anti-bloqueo” el gobierno se ha reservado la facultad de “desaplicar” la Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH) y otras leyes, así como los artículos de la Constitución que limiten o regulen sus planes. Una facultad que se ha abrogado el gobierno de manera absolutamente inconstitucional y por ende nula de toda nulidad.
Los mejores campos petroleros del país, que fueron operados con éxito por PDVSA entre 2004-2014, han sido cedidos de manera ilegal a operadores privados a través de la figura de “Contratos de Servicios”, una figura que pretende evadir la figura de Empresas Mixtas contempladas en la la Ley Orgánica de Hidrocarburos del país.
Por otra parte, en la Faja Petrolífera del Orinoco –donde se concentran las reservas de petróleo más grandes del mundo–, el gobierno ha cedido participación y el control de PDVSA a los socios minoritarios transnacionales en las Empresas Mixtas más importantes del país, contraviniendo, tanto la Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH), como el Decreto 5.200 de Nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) del 2007.
El gobierno ha entregado el control de las operaciones petroleras, tanto en áreas tradicionales del occidente y el oriente del país, como en las grandes Empresas Mixtas de la Faja Petrolífera del Orinoco.
Todas estas son acciones ilegales y lesivas al interés nacional, son contratos nulos de toda nulidad, negocios “secretos” de un gobierno que, además, tiene severos problemas de legitimidad.
Ninguna de las figuras que ha creado el gobierno para “gestionar” la industria han dado los resultados anunciados, una y otra vez, por el gobierno respecto al incremento de producción de petróleo. La “Nueva Apertura Petrolera” del madurismo ha sido un estruendoso fracaso.
La radiografía de un fracaso (2014-2022)
A partir del 2015 la producción promedio de petróleo del país ha caído de manera sostenida y las capacidades de PDVSA han sido prácticamente desmanteladas, lo que se suma la persecución política interna y el deterioro de las condiciones laborales, económicas y sociales de los trabajadores que –junto a la militarización del sector– han provocado la salida de 30 mil trabajadores especializados de PDVSA y del país.
La producción de petróleo del país se encuentra estancada por debajo de 700 mil barriles día desde el año 2019 y el país sufre una escasez crónica de combustibles para su mercado interno.
PRODUCCIÓN PROMEDIODE PETRÓLEO EN VENEZUELA
(2013-2021)
Fuente: elaboración propia con datos PDVSA y OPEP.
Colapso en todas las áreas operativas
Todas las áreas de producción de petróleo y gas del país han colapsado en el periodo entre 2015-2022, la caída de 2 millones 300 mil de barriles de petróleo al día del periodo, se ha reflejado en todas las áreas operativas del país, con mayor énfasis en las áreas más antiguas, con campos y yacimientos maduros, centenarios, donde la falta de trabajos de subsuelo ha provocado un daño tremendo.
En el occidente del país, tanto en el Lago de Maracaibo, como en la Costa Oriental y el Sur del Lago, la producción ha colapsado de manera dramática, cayendo de 776 MBD en el 2013 a 128 MBD en abril de este año. Una caída del 84%.
En el oriente del país, incluyendo el norte de Monagas, la producción ha caído desde 825 MBD en 2013 hasta 179 MBD en abril de este año. Una caída del 78%.
En la Faja Petrolífera del Orinoco, donde se concentran las mayores reservas del país y las Empresas Mixtas más importantes, la producción ha caído de 1,274 millones de barriles día en 2013 a 365 MBD en abril de este año. Una caída del 71%.
Del total de producción del país, solo 40 MBD, es decir el 5%, corresponden a la producción de los llamados “Contratos de Servicios Petroleros”.
PRODUCCIÓN PETROLERA POR ÁREAS OPERATIVAS
(2013-2021)
Fuente: elaboración propia con datos PDVSA.
A la caída de la producción de petróleo se suma la caída de la producción de gas y el colapso del sistema de refinación nacional, todo lo cual ha provocado una escasez aguda de combustibles e insumos para el mercado interno.
La pérdida de capacidades no se limita solo a PDVSA, su infraestructura y áreas gerenciales y operativas, sino que se extiende a todo el sector conexo a la industria, arrastrando consigo al sector de servicios petroleros, contratistas y empresas del sector.
El colapso del ingreso petrolero
El cambio de política petrolera y el colapso operacional de PDVSA, con la subsecuente caída en la producción y exportación de petróleo y productos, ha privado al país del ingreso petrolero. Perdiéndose al menos 182 mil millones de dólares en este periodo (2015-2022), producto de la caída de la producción y exportación de petróleo, lo cual se ha reflejado en una caída acumulada de más del 80% del PIB del país, respecto al año 2013.
COLAPSO INGRESO PETROLERO
(2015 – 2021)
Fuente: elaboración propia con datos de PDVSA y OPEP.
El país ha pagado un inmenso costo (al menos 182 mil setecientos millones de dólares) por la persecución política del gobierno en contra de PDVSA y sus trabajadores, así como por el abandono de la Política de Plena Soberanía Petrolera, para aplicar una nueva e ilegal “Apertura Petrolera”.
EFECTOS ECONÓMICOS DE DOS POLÍTICAS PETROLERAS OPUESTAS
PIB DE VENEZUELA
(1999-2021)
Fuente: Statista, con edición propia.
Las consecuencias para el país de la Nueva Apertura Petrolera del gobierno han sido devastadoras y han afectado de manera dramática la calidad de vida de la inmensa mayoría de la población.
Este colapso, y la grave crisis que ha generado, ratifica que Venezuela no solo es un país con una economía eminentemente petrolera y necesita de la renta del petróleo para sostenerse, sino que el petróleo debe colarse al servicio del pueblo, garantizando una distribución popular y revolucionaria del ingreso petrolero para sostener las conquistas económicas y sociales del pueblo y los trabajadores.
Más allá de la propaganda gubernamental, la realidad del fracaso de esta “Nueva Apertura Petrolera” es aplastante:
Entre 2014-2022, producto del colapso de la producción y renta petrolera, la economía del país ha acumulado una caída del 83% del PIB, ha sido azotada por la hiperinflación y la megadevaluación de la moneda nacional, el Bolívar –que solo se usa para pagar sueldos y bonos equivalentes a 3,8 dólares al mes– todo lo cual ha provocado una pobreza extendida del 90% de la población y el éxodo de más de 6 millones de venezolanos, un hecho sin precedentes en la historia del país.
Una “Nueva Apertura Petrolera” que no convence a nadie
El gobierno ha estado en desarrollo de una agresiva campaña de propaganda para crear la sensación de que la situación del país ha vuelto a la “normalidad”, incluyendo a la industria petrolera.
Para esta campaña han contado con el apoyo de factores y empresas transnacionales, con intereses directos en el país, así como agencias y “expertos” representantes de los intereses de tenedores de bonos y transnacionales que hacen todo tipo de especulaciones respecto a las perspectivas de una “extraordinaria recuperación” de la industria petrolera y de la economía del país.
Incluso, el gobierno se ha valido del Secretario General de la OPEP saliente, Mohammad Barkindo, quien el pasado 6 de mayo hizo una visita relámpago al país, en un avión de PDVSA, solo para declarar desde Miraflores –donde le fue concedida una condecoración– que la producción de petróleo del país ha tenido una “recuperación monumental”. Declaración extraña e inusual en un Secretario General de la OPEP, organización que normalmente no se involucra en asuntos de política interna de los países.
Pero para avanzar en su planes, el gobierno –más que declaraciones y propaganda– necesita empresas petroleras que estén dispuestas a trabajar en el marco de su Nueva Apertura Petrolera, para lo cual ha manifestado estar dispuesto a entregar el control operacional y comercial, además de beneficios fiscales, a las operadoras, contraviniendo el marco jurídico vigente para el sector.
Hasta ahora, las empresas petroleras internacionales se han negado a operar en el marco del secreto e ilegalidad que impera en el sector, así como en medio de la más absoluta falta de transparencia en el manejo de los asuntos públicos, con un país arruinado por 9 años de una errática dirección económica que ha diezmado sus capacidades productivas, todo ello en medio de una total ausencia de Estado de derecho y funcionamiento de las instituciones.
Las empresas petroleras internacionales como Total y Equinor (quienes en 2021, declararon como “perdidas” sus inversiones en el país); así como la Shell, Apex (Japón) e, incluso, la rusa Rosneft, decidieron abandonar sus operaciones de producción de petróleo en el país; mientras que otras empresas, como ENI y Repsol, han decidido esperar cualquier oportunidad para recuperar los miles de millones de dólares que les adeuda PDVSA. Es decir están esperando que el gobierno les PAGUE CON PETRÓLEO.
La Chevron y la licencia norteamericana
En el gobierno de Venezuela y sectores político-económico cercanos a este, se han creado fuertes expectativas de que la Chevron Corporation, reiniciará operaciones de producción de petróleo en el país, de producirse una flexibilización a las sanciones por parte de la administración de Biden. Apuestan a que las transnacionales vengan a “componer» al país.
La Producción de las Empresas Mixtas donde participa Chevron (PetroBoscan y PetroPiar) se ubicó, al 2013, en 260 MBD. Sin embargo, para abril de este año, las mismas Empresas Mixtas solo produjeron 75 MBD, de la cual a Chevron, con una participación minoritaria del 30%, le corresponden 25 MBD. Un volumen insignificante para el gigante norteamericano y que obviamente resulta insuficiente para sustituir las importaciones de petróleo Ruso, tal como ha ofrecido el gobierno de Maduro a la administración Biden.
Está claro que lo importante para el gobierno y los sectores que apoyan la Nueva Apertura Petrolera, no es la producción de Chevron, sino la señal que estaría dando de estar dispuesto a entregar la producción y el control del petróleo a las transnacionales
Sin embargo, a pesar de las expectativas creadas por el gobierno y sus verdaderas intenciones, el gobierno norteamericano solo decidió renovar –en los mismos términos actuales– la licencia a Chevron y otras empresas norteamericanas para mantener sus instalaciones en el país, pero sin participar directamente en actividades de producción de petróleo. Como decíamos antes: el gobierno tuvo un contacto con la realidad.
REFINACIÓN
El sector de refinación nacional resulta estratégico para el país, ya que sus capacidades de procesamiento de crudo nacional y producción de combustibles e insumos, deben garantizar el abastecimiento del mercado interno del país, sosteniendo el desarrollo interno, a la vez que exportar productos elaborados de mayor valor agregado.
Nunca antes faltaron los combustibles en el país
Nunca antes en la historia petrolera del país, habían escaseado los combustibles al mercado interno (gasolina, diesel, aceites y GLP).
Solo durante el Sabotaje Petrolero (entre 2002–2003), cuando la “meritocracia petrolera” paralizó y saboteó los grandes complejos de refinación del país, el país vivió una aguda escasez de combustibles al mercado interno, que fue solventada inmediatamente se restablecieron las operaciones de refinacion y distribucion de combustibles, ahora por la Nueva PDVSA.
Como parte esencial de la Política de Plena Soberanía Petrolera, la Nueva PDVSA a partir del mismo 2003 se trazó como una prioridad fundamental de su gestión garantizar la produccion y distribucion de combustibles para el mercado nacional, haciendo las inversiones y las actividades de mantenimiento y paradas de planta en las refinerías del país para mantenerlas operando a su máxima capacidad, gerenciadas y operadas por personal calificado y conocedor de las distintas tecnologías y particularidades de cada instalación, construidas por las empresas concesionarias en el país a partir de la reforma de la Ley De Hidrocarburos de 1943.
Inversiones y mantenimiento a las refinerías del país (2002-2014)
Entre los años 2002 y 2014, en el marco de la política de la Plena Soberanía Petrolera y con el objetivo estratégico de garantizar la producción de petróleo y gas y el suministro de combustibles e insumos al mercado interno, PDVSA ejecutó importantes inversiones en las diversas áreas de negocio petrolero alcanzando la cifra en este periodo de 120 mil millones de dólares, de los cuales al sector refinación se destinaron 15 mil 121 millones de dólares (15.121 millones de dólares), equivalentes al 12,6% del total.
INVERSIONES PETROLERAS
DE PDVSA (2002-2014)
FUENTE: Estados Financieros Auditados de PDVSA, KPMG.
Solo así fue posible mantener operando a máxima capacidad nuestro parque de refinación en el país, con una capacidad instalada de procesamiento de 1,2 millones de barriles día, suficientes para atender la demanda interna y exportar productos de calidad.
Solo para el año 2014, PDVSA aprobó 2.679 millones de dólares para PARADAS DE PLANTA, mantenimiento y proyectos de expansión de los complejos refinadores del país: Complejo Refinador Paraguaná –Amuay/Cardón– (858 millones de dólares), Refinería El Palito (274 millones de dólares) y Refinería Puerto La Cruz, incluyendo el gran proyecto de Conversión Profunda (1.547 millones de dólares).
PRESUPUESTO PDVSAEN EL SECTOR REFINACIÓN
(2014)
FUENTE: Presupuesto de PDVSA 2014.
Así, para el 2014 el sistema de refinación del país fue capaz de producir 1,15 millones de barriles diarios de combustibles, de los cuales 666 MBD se utilizaron para abastecer plenamente la demanda interna y 406 MBD para la exportación.
PRODUCCIÓN Y DESTINO DE COMBUSTIBLES
EN VENEZUELA (2014)
FUENTE: PDVSA, Reportes Operacionales, Estados Financieros 2014
El Colapso del sistema de Refinación (2017-2022) y los “ataques terroristas”
El sector de refinación y procesamiento de petróleo y gas del país ha colapsado desde el mismo 2017, hoy se encuentra operando solo a 10% de su capacidad, lo cual ha provocado una escasez aguda de combustibles y gas, sobre todo en el interior del país.
La crisis de producción y suministro al mercado interno de gasolina y otros combustibles esenciales persiste desde el 2017, fundamentalmente por la desviación de los recursos presupuestarios, para actividades de mantenimiento, paradas de planta, inversiones y operaciones del sistema, además de la remoción del personal gerencial y supervisorio. Entregando la dirección del sector a sectores vinculados a sindicalistas que apoyan al gobierno, sin preparación ni capacidad, bajo la figura del “control obrero”.
El gobierno, bajo la gestión del ministro Tarek el Aisami, ha anunciado de manera reiterada la reactivación de los complejos refinadores del país, sin éxito alguno.
Sus intervenciones en las instalaciones han provocado todo tipo de incidentes, explosiones, incendios y derrames que el gobierno suele atribuir a “atentados terroristas” de todo tipo, incluyendo “ataques misilísticos”. NUNCA ha mostrado pruebas ni elementos de convicción que sustenten las denuncias.
El mismo dia de ayer, el ministro, para justificar la remoción de 800 trabajadores de la Refinería El Palito, anunció que el gobierno logró “desarticular” otro ataque terrorista contra la Refinería, acusando y amenazando de manera velada a los trabajadores petroleros que fueron removidos de manera masiva de sus puestos de trabajo.
La refinería El Palito entregada a Irán. Vuelve la “Tercerización” a PDVSA
En el marco de la visita del ministro de petróleo de Irán, Javad Owji, al país el pasado 02 de mayo, la agencia oficial de noticias de Irán, IRNA, informó que Irán suscribió con PDVSA un contrato de 110 millones de euros para intervenir la refinería de El Palito, ubicada en el centro del país, la cual tiene una capacidad instalada de 146 mil barriles dia.
Nada se sabe del alcance de estos acuerdos. Las negociaciones y acuerdos relacionados con el sector petrolero y con PDVSA, han estado signados por el secretismo del gobierno y las negociaciones de espaldas al pueblo venezolano, violando lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
El gobierno apuesta a su relación estratégica con Irán para realizar obras de ingeniería, mantenimiento, construcción y montaje que de manera normal y regular se hacían en el país, tanto con capacidades propias de PDVSA como el sector de ingeniería y construcción de la industria petrolera nacional.
La decisión del gobierno refleja más la incapacidad de gestión de PDVSA, así como la falta de confianza en el sector nacional.
El pasado 30 de mayo el gobierno y PDVSA, con apoyo de los organismos de seguridad del Estado, prohibieron la entrada a la Refinería El Palito, a más de 800 trabajadores de la referida instalación.
El gobierno de un solo golpe retiró de la empresa, de su lugar de trabajo, a 800 trabajadores y operadores de PDVSA, para ser sustituidos por personal tercerizado, contratado por las empresas iraníes.
Los representantes del gobierno y PDVSA han argumentado que la remoción es necesaria para realizar una “Parada de Planta”, justificación absurda, pues este tipo de actividades que se hacían regularmente en PDVSA con capacidades propias y nacionales, requiere, necesariamente, la presencia de los trabajadores propios, quienes son los que conocen al detalle el funcionamiento de la instalación.
Algunos voceros políticos del gobierno han acusado a los trabajadores de “saboteadores”, acusaciones que se complementan con las graves declaraciones del ministro tick-tock que “denunció” el desmantelamiento de OTRO atentado terrorista en la Refinería, en una amenaza abierta en contra de los trabajadores de PDVSA.
La remoción de los trabajadores de sus puestos de trabajo, para ser reemplazados por personal contratado, significa un atropello a los derechos de los trabajadores, a la Convención Colectiva Petrolera y a lo establecido en la Ley Orgánica del Trabajo.
La tercerización, viejo esquema contractual ampliamente utilizado en la PDVSA de la Apertura Petrolera, y que había sido derogado en la gestión 2004-2014 de PDVSA, se produce días después de conocerse la firma del contrato con empresas de Irán para intervenir la instalación, afectada justamente por la pésima conducción del sector entre 2017-2022.
Sigue la dolarización del mercado interno de combustibles
Desde el año pasado el gobierno ha impulsado una política de dolarización en la venta del combustible, cuando las estaciones de servicio que expendían gasolina a precio de subsidio, migraron progresivamente a expender a precio internacional.
El gobierno ha colocado el precio de los combustibles del mercado interno a precios internacionales, en divisas.
El precio de la gasolina se ubica oficialmente en 0,5 dólares el litro, mientras que en la mayoría de los expendios, controlados por las fuerzas armadas, se vende en 0,7 dólares el litro. Esto resulta una severa restricción al consumo y el transporte en el país, si consideramos que el salario mínimo en Venezuela se ubica en 26 dólares al cambio oficial.
La venta de diesel también ha sufrido los embates de la política de dolarización y precios internacionales de los combustibles. El pasado 26 de mayo el gobierno notificó a más de 100 estaciones de servicio del país, que se comenzaría a comercializar este producto al mismo precio que la gasolina –0,5 dólares el litro–, lo que afecta al sector del transporte de pasajeros y carga, la actividad agrícola e industrial, sectores esenciales en un país con una contracción acumulada de la economía del 83%.
Así, el gobierno sigue transfiriendo el costo de la crisis de combustible a la población, pues ante la incapacidad de PDVSA de abastecer al mercado interno de combustibles, el gobierno ha continuado con la importación de combustibles desde Irán, operaciones que se vienen desarrollando desde el 2020, para paliar la crítica escasez de combustible en Venezuela.
Todo el peso de la grave crisis económica generada por este mal gobierno, la destrucción y colapso de la industria petrolera y el paquetazo económico de maduro, sigue descansando sobre la espalda de los trabajadores y de la inmensa mayoría de venezolanos empobrecidos por el madurismo.
El día 30 de mayo, los jefes de Estado de la Unión Europea decidieron el sexto paquete[1] de sanciones impuestos a Rusia que incluye el bloqueo del petróleo ruso a Europa, afectando el suministro de 4,1 millones de barriles día, entre petróleo y productos de petróleo.
La decisión fue antecedida de una fuerte presión política tanto de los EEUU, como de países miembros de la UE, quienes a través de la presidenta de la Comisión Europea (CE) Ursula Von der Leyer, el presidente del Consejo Europeo Charles Michell y el canciller de la CE Josep Borrell, han insistido, desde el inicio del conflicto, en incluir en los paquetes de sanciones de la UE a Rusia, el bloqueo a los suministros tanto de petróleo, como de gas.
Estas presiones han sido contenidas sucesivamente por otros países europeos por el claro impacto que tendrían sobre sus economías, hasta que finalmente la UE acordó el bloqueo tanto al petróleo como a los productos del petróleo (sobre todo diesel y gasolina) provenientes de Rusia.
La medida entrará plenamente en vigencia desde junio y se completará en el transcurso de los próximos 6 meses y afecta directamente el suministro de petróleo y productos rusos a Europa por vía marítima (2,8 MMBD) equivalentes al 67% del suministro[2], excluyendo temporalmente los volúmenes de petróleo transportados vía oleoductos (1,3 MMBD); sin embargo la presidenta de la CE, Ursula Von der Leyer, expresó, en sus declaraciones de anuncio del bloqueo, que la UE espera que el mismo alcance a finales del año el 90% de los suministros actuales.
La exclusión del suministro vía oleoductos respondió a una exigencia del primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, quien amenazó con el veto de la decisión si no se le permite recibir petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba, ya que su país no tiene acceso al mar.
La decisión de bloquear el suministro de petróleo ruso a Europa –además de politizar el tema de la energía– introduce al mercado petrolero un fuerte factor de incertidumbre y riesgo en el suministro que se ha reflejado de inmediato en los precios del petróleo que el 30 de mayo se cotizó al alza, el Brent abrió en 123,82 dólares el barril, mientras y el WTI lo hizo en 118,85 dólares el barril, un alza del 2,15% y 3,88% respectivamente.
El bloqueo al petróleo ruso en Europa, se suma a las masivas sanciones económicas que tienen el propósito declarado por autoridades de la UE de quebrar la economía rusa al afectar sus exportaciones de petróleo y gas que significan ingresos aproximados de 270 mil millones de dólares anuales para la Federación Rusa.
El sexto paquete de sanciones de la UE incluye exclusiones de más bancos rusos del sistema de pagos Swift, entre ellos Sberbank, y restricciones a fletamento y seguros de buques que transporten petróleo y productos rusos.
Es importante resaltar que los volúmenes de petróleo y productos de Rusia e Irán, sujetos a sanciones o bloqueos, por razones políticas, alcanzan actualmente 6 millones de barriles día, cifra que representa el 6,1% de la demanda del segundo trimestre del año, lo que constituye –ante la ausencia de capacidades adicionales o excedentarias de oferta de petróleo– un factor permanente de presión sobre el precio que ha mantenido a los marcadores Brent y WTI por encima de los 110 dólares el barril.
Pareciera que estamos en presencia de una especie de “deglobalizacion” del mercado petrolero, un fenómeno que –a contravía del desarrollo de la economía de las últimas décadas– afectará el desempeño de la economía mundial al encarecer los costos de la energia.
La OPEP+
En su 29° Reunión Ministerial del 02 de junio[3], la OPEP+, aunque en su declaración ratificó el mecanismo de flexibilización, decidió adelantar el ajuste planificado para el mes de septiembre, el cual será distribuído en el volumen de los ajustes correspondientes a julio y agosto, los cuales aumentarán 216 MBD, quedando, cada mes, en 648 MBD.
Con esta decisión, la OPEP+ hace un (modesto) incremento adicional de su producción mensual, previendo una caída de la producción de Rusia y cediendo a las presiones políticas, por parte de EE.UU. y la UE, para que haga uso de su capacidad excedentaria de producción, en medio de un mercado donde el barril de petróleo –sometido a presiones de los factores geopolíticos– se mantiene en cotizaciones por encima de los 110 dólares el barril.
Pareciera que la decisión de la OPEP+, que persigue aliviar la presión política sobre los países del Golfo Pérsico, no tendrá un efecto relevante sobre el precio del petróleo, incrementando la oferta, debido a que –con la excepción de Arabia Saudita y los EAU– los países del grupo han presentado problemas para aumentar su producción y se ha mantenido, en los últimos 9 meses, por debajo de las cuotas acordadas.
Sin embargo, la presión política sobre la OPEP continúa, con énfasis en las monarquías del golfo y Arabia Saudita –líder de facto del grupo–. El presidente estadounidense, Joe Biden, anunció una visita para finales de mes a Arabia Saudita para entrevistarse con el principe Mohammed bin Salman, sobre quien el mismo Biden y los democratas habian hecho graves señalamientos por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi.
La Casa Blanca ahora busca garantizar que el reino saudita incremente al máximo su producción de petróleo y que rompa con la estrecha coordinación y alianza que ha mantenido con Rusia en el marco de la OPEP+.
Hasta ahora la OPEP ha mantenido invariable su postura de no involucrarse en asuntos políticos, no politizar el petróleo, lo cual le ha permitido a la organización sobrevivir a los cruentos conflictos y permanentes presiones que han afectado al Medio Oriente en su historia. Habrá que ver si los países del Golfo –en particular Arabia Saudita– serán capaces de sostener este principio en medio de la fuerte presión existente de EE.UU. y Europa en contra de Rusia.
Impacto sobre los fundamentos del mercado
El bloqueo de la UE sobre el petróleo ruso, es un fuerte elemento geopolítico que se suma a otros factores que ejercen presión sobre el mercado, además de la guerra y las sanciones, que afectan directamente la oferta de petróleo; la demanda se ha visto afectada por el retroceso en la economía mundial impactada por la inflación y el rebrote de la COVID en China.
Estos elementos se conjugan y amenazan con romper el equilibrio del mercado petrolero alcanzado durante todo el 2021-2020 gracias a la intervención de la OPEP+. Los factores geopolíticos siguen erosionando el equilibrio entre la oferta y la demanda del mercado petrolero.
El pasado 12 de mayo, tanto la OPEP[4], como la Agencia Internacional de Energía (AIE), publicaron datos[5] donde se indica que, debido a la afectación en las exportaciones petroleras de Rusia, al mes de abril, se registró una caída de 900 mil barriles día (MBD) en su producción, un 9% de su producción, la cual se había mantenido sin variaciones, en los 10 millones de barriles día (MMBD) de petróleo, hasta el mes de marzo.
Aunque las autoridades Rusas han informado que los niveles de producción durante el mes de mayo se han recuperado, es la primera vez que los efectos de las sanciones sobre el gigante petrolero se reflejan de una manera concreta.
Sin embargo, en el último Reporte de Monitoreo de Mercado de la OPEP del mes de mayo, la Organización prevé, en sus estimaciones de producción de petróleo para el 2022, que la producción de Rusia caiga 360 MMBD y promedié 9,6 MMBD para el año, son datos estimados que la Organización considera están sujetos a “una gran incertidumbre”.[4]
La OPEP+, afectada por la caída rusa, reporta una reducción de 800 mil barriles día (MBD) de su oferta de petróleo al mes de abril, tanto por la caída de producción de Rusia, como de Libia y Kazajistán.
Los EE.UU. y los países agrupados en la AIE, han tratado de aumentar artificialmente la oferta de crudo con liberaciones masivas de petróleo de las Reservas Estratégicas (SPR), con el objetivo de reducir el impacto de la situación geopolítica sobre el precio para proteger sus propias economías del impacto inflacionario de la energía. A la fecha, la administración Biden ha anunciado la liberación de 273 millones de barriles de petróleo al mercado, mientras que otros países consumidores agrupados en la AIE han anunciado la liberación de 60 millones de barriles de petróleo de sus propias reservas.
Sin embargo, el precio se ha mantenido, desde el inicio de la guerra, en una banda alta que oscila entre 100-115 dólares el barril, con picos de 138 dólares el barril. Con el bloqueo de la UE al petróleo ruso, es probable que esta banda suba para mantenerse entre 110-120 dólares el barril. Es la geopolítica lo que está determinando el precio y un factor que está afectando, como consecuencia de ello, la economía y la demanda mundial de petróleo.
La economía mundial ha dado señales claras de retroceso, perdiendo terreno, luego de la recuperación post-COVID del 2021 y que al inicio del año proyectaba un crecimiento de la economía de 4,4 puntos.
El Fondo Monetario Internacional, en su último reporte[6] del 19 de abril, estimó una contracción de 0,8 puntos de la economía mundial para el 2022, ubicándola en 3,6 puntos; mientras, la OPEP, en su reporte de mayo, proyecta un crecimiento de 3,5% en la economía mundial, lo cual presenta una contracción de 0,7 puntos en relación a su previsión de inicio de año.
A su vez, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, en su Informe de Actualización[7] del 18 de mayo, estimó que el crecimiento anual de la economía mundial se contraerá 0,9 puntos, sobre sus estimaciones de principio de año, quedando en 3,1%. En Europa, el mismo informe estima una caída del 1,2 puntos para ubicarse en 2,7%, mientras que para la economía de EEUU se estima un retroceso de 0,9 puntos para ubicarse en 2,6%. Para la economía China se proyecta un crecimiento del 4,5%, lo que refleja una caída de 0,7 puntos respecto a las estimaciones de inicio de año.
La caída de la economía en los países industrializados y grandes consumidores de energía, resulta un efecto directo de la guerra en Ucrania, las masivas sanciones económicas impuestas a Rusia, así como los efectos de la COVID: la disrupción de la cadena de suministros, la inflación en alza en EEUU, UK y Europa, y el inesperado rebrote de la COVID en China, que ocasionó drásticas y masivas medidas de confinamiento; todo lo cual, ha afectado finalmente la demanda mundial de petróleo.
La OPEP, en su Reporte de mayo, estimo la demanda del segundo trimestre del año en 98,4 millones de barriles día (MMBD), una caída de 670 mil barriles día (MBD) respecto a los 99,3 MMBD de demanda estimada en abril para el mismo periodo.
El freno y retroceso de la economía, las sanciones y la situación geopolítica en Europa ha provocado una caída de la demanda mundial de petróleo, la cual se venía recuperando considerablemente desde el último trimestre de 2020 (94,3 MMBD) y había recobrado, para el cuarto trimestre de 2021 (100,3 MMBD), valores superiores all 2019 (99,98 MMBD).
Las estimaciones de la OPEP, la Agencia Internacional de Energía (AIE) y la Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA)[8], en sus reportes del mes de mayo, apuntan a una reducción entre 480 mil barriles día (MBD) y 1,2 millones de barriles día (MMBD) en las estimaciones de la demanda para el 2022, ubicándola entre 101,9 y 102,6 millones de barriles dia a final de año, una reducción de 600 MBD respecto a las estimaciones antes de la guerra.
Estos valores de la demanda, a pesar de toda la tensión sobre la economía, son valores muy altos, históricos, lo cual indica que el precio continuará al alza durante todo este año, como reacción a las amenazas o restricciones a la oferta de petróleo.
LA GUERRA DEL GAS
El gas se ha convertido en un factor crucial en la guerra entre Rusia-Ucrania y las decisiones geopolíticas de Europa. La alta dependencia de Europa de los suministros de gas desde Rusia, le han dado a las partes en conflicto, pero sobre todo a Rusia, un instrumento de negociación y una capacidad de contención de una escalada de las sanciones o del mismo conflicto militar, que ha influido en el curso de la guerra.
Si bien el gas a Europa es suministrado desde Rusia, el tránsito del mismo, a través de los grandes gasoductos que cruzan el continente, tiene en Ucrania el territorio de paso, lo cual le ha dado a las partes elementos de negociación y presión política, a la vez que los provee de recursos, tanto por la venta, como por derecho de paso del gas, a pesar del cruento conflicto y la retórica de las partes.
El mercado del gas en Europa se encuentra sometido a la máxima tensión geopolítica tras la guerra en Ucrania. Siendo Europa altamente dependiente de importaciones de gas, equivalentes al 95% de sus consumo, y de los cuales Rusia suministra el 38%[9], las decisiones políticas y las sanciones impuestas a Moscú por la Unión Europea han excluido cualquier medida que pueda afectar el suministro de gas ruso.
Las cotizaciones del gas en el mercado Europeo se han visto empujadas al alza desde el segundo semestre de 2021, producto de la necesidad de energía para la recuperación económica Post-COVID, la falta de desarrollo de infraestructura de transporte, cuellos de botella y restricciones en la transmisión y un bajo nivel de inventarios de gas en Europa. Por otra parte, los precios internacionales del GNL se han visto presionados al alza por los requerimientos de gas de las economías asiáticas, también empeñadas en su recuperación económica.
Desde junio de 2021 hasta el 07 de marzo de 2022, el precio del gas en Europa experimentó un aumento de más del 700%, con una fuerte incidencia en el fenómeno inflacionario que está experimentando la zona Euro.
Hasta ahora no ha habido suspensión de los suministros de gas a Europa desde Rusia, mientras las empresas europeas se han adaptado al pago de la factura en rublos tal como ha sido la exigencia desde Moscú[10]. El Kremlin anunció la suspensión del suministro de gas a Finlandia y Polonia, tanto por su negativa a pagar en rublos, como por la solicitud de ingreso, de la primera, a la OTAN.
Para la economía europea resulta vital continuar recibiendo gas ruso ante la imposibilidad de sustituirlo en el corto plazo, sin embargo parece existir el consenso político entre los países miembros de romper definitivamente con la basta red de infraestructura que interconecta a los países europeos con el mayor productor de gas del mundo, una infraestructura que lleva desarrollándose más de 50 años –desde los tiempos de la antigua Unión Soviética y la política de “distensión” de Europa– y que atraviesa fundamentalmente el territorio de Ucrania.
De los países Europeos más importantes y con mayor peso económico, Alemana e Italia surgen como los más dependientes de los suministros de gas ruso, ambos países, con un alto grado de industrialización, han contado con el gas como una fuente abundante de energía para su sector eléctrico, industrial y de manufactura.
La Comisión Ejecutiva de la UE ha presentado sucesivos planes para “independizar” a Europa del suministro del gas ruso, planes que se basan en la premisa de desconectarse totalmente de los suministros desde Rusia, algo que –en estos momentos– no parece viable.
No existen fuentes ni volúmenes de gas capaces de sustituir el proveniente de Rusia, ni la infraestructura de transporte –sea por vía de gasoductos o por vía de GNL– suficiente para hacerlo. Esto, a pesar de la actividad diplomática y de negocios que países como Italia han desarrollado en otros países productores de gas de África y Medio Oriente para garantizar el suministro de volúmenes que sustituyan al gas ruso.
El Ministro de Petróleo de Qatar, segundo exportador mundial de GNL, expresó el pasado 25 de marzo que “Rusia proporciona, creo, entre el 30 y el 40 por ciento del suministro a Europa. No hay un solo país que pueda reemplazar ese tipo de volumen, no hay la capacidad de hacerlo con GNL”. Luego añadió un elemento clave del mercado de GNL, “La mayor parte del GNL está vinculado a contratos a largo plazo y destinos que son muy claros. Entonces, reponer esa suma de volumen tan rápido es casi imposible”[11].
El suministro de GNL de EEUU a Europa.
Los EEUU se han convertido, a partir del 2021, en el primer exportador de GNL del mundo, a partir de su producción excedentaria de “Shale Gas”, desplazando a Qatar y otros exportadores tradicionales de GNL.
El Departamento de Energía de EE.UU. (DOE), en un comunicado[12] publicado el pasado 16 de marzo, anunció que su país se convirtió en el máximo exportador de GNL del mundo. En el mismo comunicado, el DOE informó que este año entrará en funcionamiento una capacidad adicional sobre los volúmenes actuales que aumentará las exportaciones en 20% para el 2022, unos 70 millones de metros cúbicos (MMCM).
El aumento del suministro de GNL estadounidense a la UE ha sido progresivo, pasando de representar el 16% en 2019 a un 44% en enero de 2022, según datos de la Comisión Europea, representando el 75% de sus exportaciones y lo convierte en el principal suplidor de GNL al mercado europeo.
En enero de 2022, se utilizó el 74% de la capacidad de regasificación en la UE, la cual, actualmente, se encuentra en 13,5 mil millones de metros cúbicos (BCM) mensual, conformada por 21 terminales operativas (9 de ellas con planes de expansión), mientras 2 terminales están en construcción y 11 en proceso de planificación[13].
Por supuesto, es necesario aclarar que el volumen de gas transportado vía gasoductos a Europa es mucho mayor y de menor costo satisfaciendo el 79,5% de la demanda, mientras que el gas transportado vía GNL a Europa es mucho menor y más costoso, satisfaciendo solo el 20,5% de sus necesidades.
Las importaciones de gas de Europa[9], en 2021, vía gasoductos, desde Rusia y otros países, totalizaron 320 BCM al año; las importaciones totales de GNL a Europa, de EEUU, Qatar y otros países, totalizaron 64 BCM al año (sin contar 16 BCM de Rusia). Es decir, en estos momentos las importaciones de gas de Europa, son mayoritariamente a través de gasoductos y en en su mayor parte provienen de Rusia (38,3%, incluyendo GNL ruso); para sustituirlo totalmente –como se ha anunciado– la producción y exportación de GNL a Europa debe alcanzar 153 BCM (sumando las exportaciones de GNL de Rusia), es decir un incremento del 140%.
Estas diferencias volumétricas y de costo entre las distintas fuentes y modalidades de suministro, no solo comporta un gran reto y riesgo, en cuanto a la disponibilidad de gas y el desarrollo de infraestructura, tanto de regasificación, transporte y licuefacción del Gas Natural Licuado (GNL), sino que implica un sobre costo a la matriz energética europea, que afecta la competitividad del bloque.
La presidenta de la Comisión Europea (CE), Urusla von der Leyen, ha estado presentando alternativas para sustituir el suministro del gas ruso, el cual representa el 36% del consumo total de gas de la Unión Europea; la más ambiciosa presentada hasta ahora, acuerda una garantía de compra de gas estadounidense, vía GNL, de un adicional de 50 mil millones de metros cúbicos anuales.
El acuerdo suscrito el pasado 25 de marzo en Bruselas[14], por el presidente estadounidense, Joe Biden, y Von der Leyen, tiene un fuerte contenido político, pero carece de los elementos de un Plan. La elaboración de este se ha delegado a las empresas privadas que estarían involucradas en el acuerdo, sin embargo no hay información respecto a las capacidades existentes, el desarrollo de las mismas, el desarrollo de infraestructura, recursos requeridos, costos, tiempo de ejecución y precios de venta del gas.
Sin embargo, este Plan o anuncio de importar 50 BCM de gas vía GNL, adicionales a los 48 BCM previstos para este año (12 BCM para el primer trimestre) daría un volumen de 98 BCM de gas al año proveniente de los EEUU., lo que resultaría en un incremento del 104% respecto al volumen previsto para este 2022.
Esta meta, que resulta extraordinaria y sobre la cual no existen las previsiones de infraestructura, ni la capacidad para el manejo de GNL, sin embargo, representa sólo el 65% de los 153 BCM que Rusia suministra a Europa anualmente (incluyendo los envíos a la UE a través de Turquía, por el Turk Stream).
Es decir, el Plan anunciado, de concretarse exitosamente en un tiempo y un costo aún indeterminado, todavía dejaría un volumen de 55 BCM de gas ruso que no sería sustituido.
PRECIOS
PETRÓLEO
Los marcadores de crudo continuaron al alza. El 03 de junio el Brent (ICE) y el WTI (NYMEX) se cotizaron en 119,7 y 118,8 dólares el barril, un incremento del 22% y 27% respectivamente respecto al inicio de la guerra, impactados por la decisión de la UE de bloquear el suministro de petróleo ruso a Europa y la incertidumbre que se genera en cuanto a la oferta de petróleo, que el mismo 30 de mayo, dispararon los precios a 123 dólares el barril.
COTIZACIONES DEL BRENT Y WTI(enero – junio 2022)
FUENTE: Investing, Nymex, ICE.
Durante todo el mes de mayo los precios se han mantenido por encima de los 100 dólares el barril, fluctuando en una banda entre 105-114 dólares el barril hasta el 25 de mayo, para luego ubicarse por encima de los 120 dólares el 30 y 31 de mayo.
Si bien es cierto que los precios del petróleo reflejan una tendencia sostenida de alza desde el segundo semestre de 2021, para ubicarse en 80 dólares el barril, producto de la recuperación del mercado, desde el inicio del mes de febrero los precios reflejan un “premium de guerra” de unos 40 dólares el barril por la invasión rusa en Ucrania.
Esta banda de precios, podría desplazarse a un nivel entre 110-120 dólares el barril, producto de la decisión de la UE de Bloquear el suministro de petróleo ruso a Europa y los problemas que presenten los países de la UE para sustituir el suministro de 4,1 millones de barriles dia de petróleo y productos rusos, a la vez que otros países productores agrupados en la OPEP+. , a pesar de haber acordado acelerar su política de flexibilización y producir 640 MBD entre julio y agosto, han tenido dificultades para alcanzar los niveles de producción acordados previamente.
Solo los EE.UU ha venido incrementando su capacidad de producción de petróleo de manera continua, 600 MBD desde inicios del año, sostenida por los niveles de precios y los productores de “Shale Oil”, que han llevado la producción norteamericana hasta 11,9 MMBD, lo que ha permitido a EE.UU. aunque sus exportaciones de petróleo se mantienen en 3,3 MMBD, los mismos valores desde inicios del año.
El mercado percibe que la oferta de petróleo está mermando, tanto por razones políticas como económicas, y que no existen capacidades excedentarias ni para sustituir el petróleo ruso, ni para satisfacer la demanda actual y las proyecciones hacia fin del año, por lo que lo EEUU y la AIE han debido recurrir a la liberación de las Reservas Estratégicas de petróleo (SPR). , a pesar de lo cual el precio se mantiene en niveles demasiado altos, impulsando el fenómeno inflacionario y el alza de los precios, lo que constituye un factor de freno a la recuperación de la economía mundial.
Los precios seguirán reaccionando al alza, en la medida que en un mercado sin capacidades adicionales de producción de petróleo, se intensifiquen o mantengan las decisiones políticas de bloqueo de la oferta y sanciones económicas que afectan a dos de los más grandes productores de petróleo: Rusia e Irán.
GAS
El precio del gas en Europa se ha cotizado al alza desde mediados de 2021, tanto por la recuperación de la economía y el alza de la demanda de las economías industrializadas del continente, así como por las restricciones en las capacidades de transporte y el bajo nivel de almacenamiento de gas disponible. Todo ello asociado a los efectos de la COVID durante 2020-2021.
Sin embargo, a partir de la intervención militar rusa en Ucrania, el 24 de febrero, el precio del Dutch TTF Future Gas, el marcador de gas para Europa, se disparó en entre 80 y 130%, para ubicarse en precios récord de 207 euros/MWh al cierre del 07 de marzo.
A partir del 15 de abril, el precio del Dutch TTF Gas Futures, el referente para el valor del gas en Europa, se mueve alrededor de los 95 euros el megavatio/hora (MWh), con una banda que fluctúa entre 80 y 110 euros, el MWh, muy por debajo de los precios del mes de marzo entre 100 y 300 euros el MWh.
Desde el 20 de mayo el gas en Europa se ha estado cotizando entre 86 y 94 euros el MWh, (todavía 650% por encima de los valores previos a la COVID), debido al cambio estacional y el sólido suministro de gas que ha estado recibiendo Europa, tanto por gasoducto como por LNG, lo cual ha permitido subir las reservas de gas a 44% de su capacidad, 10 puntos más que el año pasado.
PRECIO DE GAS EN EUROPA enero – mayo 2022
Fuente: elaboración propia con imagen y datos de Intercontinental Exchange (ICE)
Un elemento que ha permitido estabilizar hacia la baja el precio del gas en Europa, es que el suministro de gas no se ha detenido, manteniendo el suministro según los volúmenes contratados. Desde el gobierno ruso, a través de Gazprom, se ha informado desde el inicio del conflicto, que se mantendrá el suministro de gas a Europa.
En marzo[15] se transportaron 109 millones de metros cúbicos (MMCM) de gas por día, la capacidad máxima de los gasoductos que cruzan territorio ucranino, mientras que en abril[16] fue bajando hasta 48 MMCM para finales del mes.
En mayo, a principios del mes, el suministro volvió a subir, hasta los 95 MMCM, para luego ir bajando cada semana, hasta 44 MMCM el 23 de mayo[17], debido a que Ucrania anunció que rechazó la entrada de gas ruso por la estación de distribución de gas Sokhranovka[18], en información publicada por el Sistema de Transmisión de Gas de Ucrania (GTSOU), al no poder “garantizar“ las operaciones por la presencia de tropas rusas en la región del Donbass, lo cual afectó el flujo normal del gas, acción que no fue más que una manera de la propia Ucrania para presionar políticamente a Europa, utilizando para ello el bloqueo al gas ruso.
Al cierre del 31 de mayo, las cotizaciones del gas en Europa marcaron 94 Euros el MWh, con tendencia a la baja, mientras el suministro se mantiene sin interrupciones desde Rusia; sin embargo estos valores, aún están más del 60% por encima de las cotizaciones del gas del segundo semestre de 2021.
ECONOMÍA
El conflicto entre Rusia y Ucrania está ocasionando una desaceleración del crecimiento de la economía mundial, debido principalmente a los recortes en las cadenas de suministro de bienes primarios y finales, lo que además genera inflación. Según el FMI, se proyecta que el crecimiento mundial se desacelere, del 6,1% de 2021, a 3,6% para los años 2022 y 2023.
Los precios de los combustibles y los alimentos han aumentado rápidamente, lo que afecta particularmente a las poblaciones vulnerables de los países de bajos ingresos.
Los aumentos en las materias primas y las presiones sobre los precios de los bienes intermedios y finales, han dado lugar a proyecciones de inflación para 2022 del 5,7 % en las economías avanzadas y del 8,7 % en las economías de mercados emergentes y en desarrollo.
En el caso de Rusia y Ucrania, el FMI proyectó que sus productos internos brutos se contraerán respectivamente 8.5% y 35%.
De esta manera, la recuperación global que se había comenzado a experimentar tras el repliegue del COVID-19 en las principales economías desarrolladas y emergentes, vuelve a cambiar tendencia, con el agregado de la inflación; este fenómeno que no se observó durante los meses de la pandemia, viene a agravar un panorama internacional ya bastante complejo, por un tiempo indeterminado.
La inflación y la energía
De acuerdo al índice de precios al consumidor[19] de la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE), emitido 4 de mayo de 2022, para marzo de este año, la inflación anualizada de sus economías habría aumentado en un 8,8%, mientras que los precios de la energía se incrementaron en un 33,7%, ambos respecto a 2021.
En el análisis por país, inflación y energía variaron respectivamente, para Estados Unidos, 8,5% y 32,0%; Alemania, 7,3% y 39,5%; Canadá, 6,7% y 27,8%; Italia, 6,5% y 50,9%; Reino Unido, 6,2% y 27,8%; Francia 2,5% y 29,5%; y Japón, con 1,2% y 20,8%.
Por su parte, China, la mayor economía asiática y la segunda del mundo, presentó en abril de este año una inflación anual del 2,1% en el Índice de Precio al Consumidor (IPC), con un acumulado de 1,4% en 2022, donde la energía tuvo un alza acumulada del 20% durante 2021, según las recientes publicaciones de la Oficina Nacional de Estadísticas de China[20]. Durante el segundo trimestre del año la economía de China se ha visto afectada por el brote de la COVID en ciudades claves como Beijing y Shanghai que ocasionaron medidas de contención y confinamiento de las autoridades chinas en el marco de su política de “Cero COVID”.
De acuerdo a las Perspectivas de la economía mundial abril de 2022 (World Economic Outlook), del Fondo Monetario Internacional[6], sus proyecciones de crecimiento para abril de este año –tras dos meses de guerra– sufrieron un ajuste a la baja.
En su informe el FMI ajustó a 3,7% el crecimiento de la economía de los EEUU, 0,9 puntos por debajo de lo previsto en octubre pasado; para la Zona Euro el crecimiento se proyectó en 3,9%, una reducción de 0,4 puntos porcentuales, mientras que el crecimiento de la economía china se proyectó en 4,4%, una reducción de en 0,4 puntos respecto a sus estimaciones anteriores.
La inflación en el costo de las materias primas y las dificultades generadas en la cadena de suministro de alimentos y energía, en alza desde el inicio de la guerra en Ucrania, vuelve a acelerar las tasas inflacionarias en las economías industrializadas, llevándolas a niveles récord.
Durante el mes de abril, las economías de EE.UU. y la Unión Europea (UE) mantuvieron altas tasas de inflación anual. La tasa anual de inflación en la UE, para el mes de abril, registró un récord de 8,1%, informó Eurostat[21] el 18 de mayo, el más alto de su historia, aumentando 0,3 puntos sobre el mes anterior, lo cual estaría llevando al Banco Central Europeo (BCE) a adelantar el aumento de la tasa de interés, según lo expresó su presidenta, Christine Lagarde.
Es importante señalar que la inflación en el precio de la energía en Europa registró una tasa anual del 37,5%, valores que aún no consideran el impacto del bloqueo al suministro de petróleo y combustibles rusos a Europa.
Tasa de inflación anual en la Zona Euro(mayo 2022)
Fuente: Bloomberg
Por su parte desde marzo, EE.UU. presenta las tasas de inflación anual más altas en más de 40 años, superando el 8% (8,5% marzo y 8,3% abril), una tasa anual de inflación que no se registraba desde 1981, al final de la crisis de la “Gran Inflación”. El 04 de mayo, la Reserva Federal estadounidense (FED) subió en 0,5 puntos la tasa de interés en fondos federales[22], llevándola al 1%.
La tasa anual de inflación en la energía en EE.UU. estuvo en 30,3% y la de la gasolina en 43%, según el último informe presentado por la Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU., del pasado 11 de mayo[23].
Los valores del alza de los precios de los combustibles en los EE.UU. que han alcanzado cotizaciones promedio de hasta $4.6 el galón (en California, se llegó a $5.84 dólares el galón), se producen a pesar de los reiterados llamados del presidente Biden a las empresas del sector energético norteamericano de frenar el alza de los precios en el mercado interno, algo que no ha sucedido y que ha venido acompañada de grandes ganancias y márgenes para las empresas petroleras y el sector de refinación norteamericano.
¿“Techo” al precio de la energía en Europa?
Las empresas del sector energético, han registrado ganancias extraordinarias en esta coyuntura del alza de los precios del petróleo y el gas, con el aumento de los precios de los combustibles en el mercado interno de sus propios países provocando el alza de la inflación.
Las empresas más importantes de Europa y EEUU, han mostrado ganancias extraordinarias en el primer trimestre del año, a la vez que cae la economía y sube la inflación de la energía en sus respectivos países. Una situación contradictoria y que refleja una ausencia de control y regulación por parte del Estado, por tratarse de temas estratégicos para las economías de los países.
Los altos precios del petróleo y el gas y el aumento de la demanda, harán que, en el 2022, las mayores corporaciones petroleras rompan récord en el flujo de caja, donde la investigadora noruega Rystad Energy estima que se supere los 830 mil millones de dólares[24], un 70% por encima de los 493 mil millones registrados en 2021. Entre las corporaciones, destaca ExxonMobil, presentando el aumento más significativo en el año, el cual estaría en los 18 mil millones de dólares. Ya, durante el primer trimestre del año (antes de contabilizar el impacto de la guerra), las corporaciones energéticas habían registrado las mayores ganancias de su historia para un período trimestral; así, ExxonMobil tuvo ganancias ajustadas por 8,8 mil millones de dólares, mientras que las de Shell estuvieron en 9,13 mil millones, las de ENI en 3,8 mil millones y en Repsol estuvo en 1,1 mil millones de dólares.
Como respuesta a esta situación desde Italia, el primer ministro Mario Draghi a comienzos del mes pasado propuso ante el Parlamento de la UE establecer un “techo” al precio de la energía en Europa[25], interviniendo el mercado y regulando las exorbitantes ganancias de las empresas del sector para proteger los ingresos del consumidor, frenar la inflación e impedir una caída mayor de la economía.
Esta medida ya se tomó parcialmente en Italia donde el pasado mes de marzo, se estableció una reducción de €25 centavos por litro al precio de la gasolina, inicialmente por un periodo de 30 días, ahora extendido hasta el 8 de julio. Sin embargo, la misma no ha sido suficiente para contener la inflación.
Esta medida –que ha comenzado a ser evaluada por la UE– tendrá que recorrer un largo proceso de negociación para subordinar los intereses empresariales a los de la política y la economía de los países, más aún en un escenario, luego del bloqueo al petróleo y productos rusos que restringe y encarece aún más la oferta de la energía en Europa.
Empresas europeas aceptan el pago en rublos.
El pasado 31 de marzo, el presidente ruso, Vadimir Putin, le dio instrucciones a la estatal rusa de gas Gazprom, para que comience a cobrar las compras de gas ruso en rublos, para contrarrestar el efecto que las sanciones han tenido sobre la economía y la moneda rusa, evitando una mayor devaluación del rublo[26].
Entre los primeros paquetes de sanciones adoptados contra Rusia tanto por los EEUU, como por la UE, se congelaron en los bancos europeos 600 billones de dólares de las reservas del banco central de Rusia, lo cual inmediatamente se reflejó en la depreciación del rublo y la posibilidad de que rusia cayera en default con sus tenedores de deuda.
Sin embargo, la economía rusa ha resistido más de lo que preveían los analistas, sosteniendo el valor del rublo, mientras no ha cesado sus pagos de deuda, por lo que no ha caído en default. Sin duda los ingresos por venta de gas y petróleo ha sido uno de los factores fundamentales que ha evitado el colapso de la economía rusa, mientras que la nueva disposición de Moscú, de recibir los ingresos por exportación de gas a Europa en rublos es una medida que apuntala el valor de su moneda ante una situación extraordinaria.
La mayoría de las empresas europeas han migrado al esquema de pagos exigidos por Gazprom, a pesar de que existe una fuerte presión política para no aceptar la nueva modalidad, las empresas y los países que dependen del suministro de gas ruso, no están dispuestos a hacer nada que provoque la interrupción del mismo, más aún cuando no existe una prohibición explícita de la Unión Europea a este tipo de operaciones, tal como lo aclaró el Comisionado europeo para la economía[27], Paolo Gentilone.
El 17 de mayo, la italiana ENI, anunció[10] que había abierto ambas cuentas en Gazprombank, para pagar las compras de gas ruso. Según la empresa italiana, la transacción“no debería ser incompatible” con las sanciones impuestas por la CE a la banca rusa y el Banco Central de Rusia. ENI se convirtió en la primera empresa que comercializa hidrocarburos rusos, en adaptarse a la modalidad de pago impuesta por Gazprom. Son varios los gobiernos que están dispuestos de cumplir con las exigencias de Gazprom, como ya lo hizo público el pasado 27 de abril el gobierno del presidente de Hungría[28], Viktor Orban, anunciando que su país aceptaba las condiciones de pagos impuestas por Gazprom.
Desde finales de abril, Rusia comenzó a tomar acciones hacia los países que se niegan a pagar el suministro en rublos, bajo las condiciones impuestas el 31 de marzo.
El pasado 27 de abril, Gazprom dejó de suministrar gas a Polonia[29], Bulgaria[30] y Finlandia[31], países que se han negado a aceptar el pago en rublos y que han mantenido una política bastante hostil hacia rusia desde el inicio del conflicto.
Casi un mes después, el 21 de mayo, Gazprom suspendió el suministro de gas a la empresa finlandesa Gasum, afectando más del 90% del gas que importa Finlandia. El 31 de mayo, fue Países Bajos que dejó de recibir suministros de gas desde Rusia, luego que la empresa neerlandesa, GasTerra (50% del Estado), se negara a pagar los contratos de suministro en rublos, lo cual, debido a la duración del contrato (1 octubre de 2022), puede generar la pérdida de 2 BCM de gas pactado[32].
El primero de junio, fue la empresa danesa Orested[33] la que dejó de recibir el gas ruso, afectando dos tercios del gas en Dinamarca; igualmente ocurrió con Shell Europa[33], afectando el 1,5% de las importaciones de gas ruso a Alemania.
En medio de las suspensiones a las empresas que se negaron a pagar en rublos, , el 12 de mayo Gazprom anunció que, como medida en contra de las empresas de la UE, impone sanciones a EuRoPol GAZS.A.[34], propietaria del ramal del gasoducto Yamal-Europa que pasa por Polonia, suspendiendo[35] el envío de gas por el mencionado ramal.
DEMANDA
A inicios del año 2022, tanto la OPEP como las agencias estimaron que la demanda mundial de petróleo, se ubicaría por encima de la barrera de los 100 millones de barriles día, un nivel histórico que era el reflejo de la recuperación de la economía mundial post-COVID, con un crecimiento estimado por la misma de de 4,2 puntos para este año.
Así, la OPEP estimó en enero, que la demanda mundial de petróleo se ubicará en 100,9 MMBD, mientras que la AIE y la EIA lo hicieron en 100,6 MMBD de petróleo, coincidiendo, éstas últimas, en sus previsiones.
Sin embargo, luego del inicio de la guerra, los altos precios del petróleo y el retroceso en la recuperación económica, la demanda mundial de petróleo ha sufrido un retroceso en sus estimaciones de crecimiento, aunque aún se mantiene en máximos históricos, por encima de los niveles del 2019, antes de la COVID-19.
Así, en su MOMR del mes de mayo, la OPEP estima que la demanda mundial de petróleo se ubicará en 100,3 MMBD, una reducción de 600 MBD respecto a sus estimaciones de inicio de año.
Por su parte la EIA, en su reporte mensual del 10 de mayo, ajustó en 1 MMBD a la baja su proyección de la demanda para este año, quedando en 99,6 MMBD. Mientras que la AIE, en su reporte de mayo, proyecta la demanda para 2022 en 99,4 MMBD, lo que representa un ajuste a la baja de 1,2 MBD respecto a sus estimaciones antes de la guerra.
ESTIMACIONES DE LA DEMANDA (2022)
Fuente: Elaboración propia con datos OPEP, IEA y EIA.
A pesar de las tensiones geopolíticas y las incertidumbres que se ciernen sobre la economía y el mercado petrolero, las proyecciones sobre demanda mundial de petróleo se mantiene en niveles robustos, históricos, lo cual indica que ante los temores y riesgos que se ciernen sobre la oferta de petróleo, por la caída de las capacidades de producción de petróleo, bien sea por falta de inversiones y problemas económicos, que afectan a los productores de África y América Latina, la guerra en Ucrania, así como el embargo y sanciones que pesan sobre Irán y Rusia, el precio va a continuar en alza o se mantendrá estable en una banda, siempre por encima de 100 o 110 dólares por barril.
Es evidente que, desde inicios de año, tras la recuperación económica post-COVID existe una demanda insatisfecha, que ha presionado los precios al alza desde mediados del 2021, no solo del petróleo, sino del gas y el carbón. Las energías fósiles, que aún representan el 83% de la matriz energética mundial, siguen ocupando el primer lugar como motores de la economía del mundo.
La guerra en Ucrania y el embargo sobre el petróleo ruso, lo que hace es reforzar la tendencia al alza de los precios, al colocar riesgos sobre la oferta en un mercado petrolero con una robusta demanda de petróleo.
PRODUCCIÓN
De acuerdo a datos de la OPEP en su reporte mensual (MOMR) del 12 de mayo, la producción mundial de petróleo, líquidos y condensados, al mes de abril, se ubicó en 98,7 MMBD, mostrando un descenso mensual de 800 MBD.
Petróleo, líquidos y condensados (PLC)
Otras fuentes, como la EIA y AIE, reportaron que la producción mundial de PLC para el mes de abril se ubicó en 98,7 MMBD y 98,1 MMBD, respectivamente, con una caída mensual de 670 MBD y 710 MBD.
PRODUCCIÓN MUNDIAL
(de Crudo, condensados, LNG y no convencionales, abril 2022)
Fuente: elaboración propia con datos del MORM OPEP del 12 de mayo, reporte STEO de la AIE del 12 de mayo y reporte mensual de la EIA del 10 de mayo.
Producción mundial de petróleo
La producción mundial de petróleo en abril de 2022 se ubica en 84,6 MMBD, una caída de 1,6 MMBD respecto a la producción de petróleo del mes de marzo, fundamentalmente como consecuencia de factores geopolíticos que han afectado la producción de Rusia (930 MBD), Libia (160 MBD) y la de Kazajistán (150 MBD).
PRODUCCIÓN MUNDIAL DE PETRÓLEO(abril 2022)
Fuente: elaboración propia con datos OPEP, AIE y Argus Media.
De la producción mundial de petróleo de 84,6 millones de barriles día (MMBD), 41,6 MMBD (el 49,2%) corresponden a la producción de los países de la OPEP+.
Desde agosto de 2020 hasta abril de 2022, la OPEP+ ha incrementado su cuota de producción de petróleo en 7,54 MMBD, con un aumento efectivo de la oferta de crudo de 6,1 MMBD.
Del recorte inicial de 9,7 MMBD en mayo de 2020, restan 2,16 MMBD por retornar a las cuotas de producción del grupo; de acuerdo la decisión de la última reunión de la OPEP+ del dia 2 de junio, con un incremento de su cuota de flexibilización de 200 MBD a 640 MBD para julio-agosto, el recorte de producción habrá finalizado el 31 de agosto. Así la OPEP+ decidió adelantar de facto la fecha de fin de los recortes que, originalmente, estaba prevista en culminar el 31 de diciembre de este año.
Producción OPEP+
Para abril de 2022, la producción de la OPEP+, incluyendo Irán, Libia y Venezuela (exentos de recortes), tuvo una caída mensual de 800 MBD y se ubicó en 41,6 MMBD, pese al incremento de 400 MBD en su cuota de producción del mes.
La baja en la oferta de la OPEP+ corresponde a caída en la producción de Rusia (930 MMBD) Kazajistán (150 MBD) y Libia (160 MBD), junto a los problemas de producción que vienen presentando Angola, Nigeria y Malasia para alcanzar su cuota de producción en el mes.
Desde que comenzó el mecanismo de ajuste de en la cuota de producción (400 MBD por mes) de la OPEP+, en julio de 2021, el grupo no ha tenido la capacidad de alcanzar la cuota de producción que se le ha asignado en cada mes, donde la producción real de la OPEP+ ha dejado de producir un promedio de 1,08 MBD adicional durante los últimos 9 meses. Esto demuestra que el mercado se encuentra bien abastecido, sin necesidad de capacidad extra de producción.
VOLUMEN DE INCUMPLIMIENTO CUOTAS OPEP+(agosto 2021 – abril 2022)
Fuente: elaboración propia con datos del MOMR de la OPEP de mayo de 2022, el Ministerio de Energía de Rusia y Argus Media.
Si bien es cierto que antes del inicio de la guerra en Ucrania, ya los volúmenes de la OPEP+ se encontraban por debajo de su cuota de producción mensual, las sanciones impuestas a Rusia ha provocado una caída en la producción rusa y de los países en el mar Caspio, en particular Kazajistán, por la cancelación las cargas programadas de crudo en la terminal petrolera rusa de Novorossiysk[36], a 200 kilómetros de Mariupol, Ucrania, lo cual se ha reflejado, sobre todo, en el mes de abril.
Por otra parte, Nigeria mantiene sus problemas para restablecer sus niveles de producción, en medio del vandalismo que han sufrido los oleoductos y la falta de capacidad para hacerles reparación y mantenimiento, donde la Comisión Reguladora de Petróleo Upstream de Nigeria estima que la producción real del país es de 1,5 MMBD, pero pierde un promedio de 115 MBD de petróleo por vandalización de oleoductos[37], desde enero de 2021.
En el caso de Angola, el pasado 12 de mayo, el ministro de Recursos Minerales, Petróleo y Gas del país, Diamantino Azevedo, dijo que con los cambios realizados en la legislación[38] se reinició la licitación de nuevos bloques, con proyectos que tienen programados comenzar actividades de producción offshore en 2023, lo que permite aumentar y estabilizar su producción de petróleo, para revertir la caída de la producción que provocó la falta de inversión en los últimos años.
Por su parte la producción de Libia fue afectada por el bloqueo en los campos y puertos petroleros al este del país, el 17 de abril, por parte del Ejército Nacional de Libia (ENL) y el Parlamento del Este[39], que provocó una caída en la producción del país, de 160 MBD que duró 4 semanas, cuando las partes llegaron a un acuerdo para el desbloqueo, episodio que demuestra el alto grado de inestabilidad política que aún afecta a Libia y su producción de petróleo y gas.
Nueva distribución de cuotas de producción en la OPEP+
Abril será el último mes donde los países de la OPEP+ que recortan su producción (a excepción de Irán, Libia y Venezuela) medirán su cuota bajo la actual referencia de producción de 42,1 MMBD.
A partir de mayo, la referencia de producción subirá[40] 1,632 MMBD y quedará en 43,732 MMBD, donde sólo 5 países subirán su cuota:Arabia Saudita, EAU, Irak, Kuwait y Rusia; sin embargo se espera que Rusia ahora tendrá problemas para alcanzar su nueva cuota de producción en la OPEP+con por las sanciones económicas de EEUU y Europa.
Esta nueva distribución de cuotas de donde han quedado excluidos la mayoría de los países de la OPEP+ demuestra la fragilidad de la oferta y la falta de capacidad adicional de producción de petróleo entre los países participantes del acuerdo.
No existe capacidad adicional de producción de petróleo en los países OPEP+, para sustituir la volumetría de Rusia en el corto plazo, e incluso está por verse si el grupo puede alcanzar al mes de junio su nueva base de producción de 43,732 MMBD de petróleo
Producción OPEP
Según datos del Reporte de Monitoreo del Mercado de la OPEP (MOMR) del mes de mayo, la producción de petróleo de los 13 países miembros, al mes de abril de 2022, estuvo en 28,648 MMBD.
PRODUCCIÓN DE PAÍSES OPEP(abril 2022)
NOTA 1:El pasado 31 de marzo, la OPEP tomó la decisión de no seguir usando los datos de la AIE, a la cual acusa de “falta de independencia” y estar “sesgada” hacia EE.UU., lo cual crea un “problema técnico” en la evaluación del mercado y sus datos[41].
Fuente: MOMR de la OPEP del 12 de mayo de 2022.
En abril, la producción de la OPEP tuvo un alza mensual de 153 MMBD, pese a la caída de 161 MBD en la producción de Libia, lo cual indica que la caída de la producción de la OPEP+ se produce sobre todo en los países No-OPEP signatarios del acuerdo DoC.
El 71,3% de la producción OPEP (20,428 MMBD) se concentra en los países del Golfo Pérsico (sin Irán); mientras que el 14,1% (4,036 MMBD) en los países africanos (sin Libia); a los tres países exentos de recortes de producción (Irán, Libia y Venezuela) correspondió el 14,6% (4,184 MMBD), de los cuales el 63,4% corresponden a Irán y el 21,8% a Libia.
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Rusia, la gran incógnita
Las masivas sanciones económicas y financieras impuestas a Rusia provocaron –por primera vez desde inicio de la guerra– una caída importante de 930 MBD en las exportaciones de petróleo ruso en abril pasado.
Esta caída del 9% de la producción rusa y el 22% de la OPEP+, resultó el factor fundamental de la caída de la producción del grupo registrada en el mes de abril.
PRODUCCIÓN DE PETRÓLEO DE RUSIA (enero 2020- abril 2022)
Fuente: Elaboración propia con datos del MOMR de la OPEP.
Luego de reflejada la caída de producción rusa del mes de abril, las autoridades rusas, por intermedio del viceprimer ministro ruso y ministro de Energía y Gas, Alexander Novak, en declaración del pasado 9 de mayo, han informado que la situación ha sido solventada y los niveles de producción del país durante el mes de mayo se han restablecido a los niveles anteriores a la guerra, es decir 10 millones de barriles día de petróleo.
Sin embargo la OPEP tomó previsiones en su proyección de producción para el resto del año, que la producción de Rusia no recupere el nivel presentado en el primer trimestre del año y promedie 9,5 MMBD durante el segundo semestre de 2022, es decir una caída de 500 MBD.
La situación de la producción y exportación de petróleo de Rusia producto de la guerra en Ucrania y las masivas sanciones impuestas al país es, en estos momentos, uno de los elementos más importantes para predecir el comportamiento del mercado petrolero, la gran incógnita.
Siendo Rusia el segundo mayor exportador de petróleo del mundo, la posibilidad de que sus niveles de producción colapsen o se vean afectados de forma importante por la guerra o las sanciones, es lo que mantiene el “premium” de guerra en el mercado, con los precios por encima de los 100 dólares el barril. De producirse un colapso en la producción de petróleo de Rusia en el corto plazo, el precio se dispararía, al no existir suficiente oferta de petróleo para satisfacer la demanda actual.
Dada la situación de crispación y propaganda política, las informaciones y estimaciones respecto a la realidad de la producción petrolera de Rusia se han convertido en un asunto clave para la guerra y la economía, por la posibilidad que tenga Rusia de sostenerse su desempeño militar y petrolero en medio de las fuertes sanciones impuestas por EEUU y UE.
Por ello las estimaciones que se hacen al respecto deben ser observadas con prudencia y verificadas con fuentes independientes, todo lo cual agrega un importante factor de incertidumbre al mercado.
Así, el Oxford Institute pronosticó[41], tan pronto iniciada la guerra, la posibilidad de que la producción rusa cayera en 4 millones de barriles días, en caso de un colapso de la economía rusa similar a la sufrida en los años 90 luego de la caída de la Unión Soviética. Por su parte la AIE predijo, en su reporte de marzo[42], que la producción de petróleo de Rusia caería en 3 millones de barriles días a partir del mes de abril.
La situación real de la producción y la industria petrolera rusa sigue siendo una incógnita para el mercado y los analistas estratégicos y de inteligencia de occidente.
Muy probablemente, lo que sucedió en abril esté más relacionado con las dificultades que ha experimentado Rusia para exportar y colocar sus volúmenes de petróleo con sus clientes tradicionales y europeos, más que a problemas derivados de sus capacidades de producción de corto plazo.
Desde la invasión de Rusia a Ucrania, se ha producido una fuerte presión política entre los operadores del mercado, sobre todo en Europa, para no comercializar petróleo ruso, debido a las sensibilidades políticas y la presión de la opinión pública en contra de Rusia.
Las grandes empresas de petróleo han asumido las relaciones con Rusia como un problema “reputacional” para sus empresas, afectando las posibilidades de comercialización de crudo y productos rusos en Europa y otros mercados. Grandes operadores europeos del sector como BP, ENI, Repsol y Galp han suspendido todas sus operaciones petroleras con Rusia; mientras que Shell, Total y Glencore, mantienen los contratos ya firmados, pero no realizarán ningún nuevo contrato con Rusia[43].
La comercialización de crudo y productos de Rusia ha confrontado problemas con el fletamento y seguro de las embarcaciones petroleras por la misma presión política existente en el mercado. Desde el inicio de la guerra la gigante rusa Rosneft, Lukoil y otros operadores se han visto obligados a vender con descuentos de hasta del 35% los cargamentos de petróleo y productos[44], por la imposibilidad de transarlos con sus clientes tradicionales de Europa.
Al embargo al petróleo ruso impuesto por EEUU el pasado 08 de marzo, que afectan 580 MBD de las exportaciones rusas[45], se suma el embargo impuesto por la UE al petróleo ruso del pasado 30 de mayo, que afectan 4,1 millones de sus exportaciones[1]. Existe un fuerte lobby político de los EE.UU. para que sus aliados o grandes importadores de crudo, como la India y otras economías asiáticas, cesen de comprar petróleo y productos de Rusia, dentro de su objetivo de imponer un “embargo” mundial al petróleo ruso.
Estas medidas significan un impacto tremendo sobre el mercado petrolero, lo que ha generado una frenética actividad de trading y comercialización de esta importante cantidad de volúmenes de petróleo y productos requeridos por la economía mundial, pero cuya comercialización está bloqueada por razones políticas, es lo que se ha denominado un proceso de “desglobalización” por razones políticas.
El mercado debe esperar un periodo de transición, de reacomodo, donde los volúmenes de petróleo ruso que no sean adquiridos por EEUU o Europa, serán necesariamente adquiridos por otros grandes consumidores, especialmente China, India y otras economías que están haciendo esfuerzos importantes para reactivarse luego de los efectos devastadores de la COVID-19.
Decimos necesariamente, porque no existen en el mercado capacidades excedentarias de producción de petróleo capaces de sustituir la producción rusa y porque la demanda de petróleo está allí presente, a niveles pre-COVID.
El mercado petrolero –a diferencia del mercado del gas– es un mercado maduro, global, con una gran flexibilidad para adaptarse a disrupciones de suministros como ya ha demostrado en crisis anteriores, como el embargo arabe de 1973.
EE.UU.
El último reporte semanal de la EIA, del 02 de junio[46], ubica la producción estadounidense en 11,9 MMBD desde el 09 de mayo, mostrando un aumento de 300 MBD con respecto a marzo y abril y de 600 MBD con respecto al inicio del año.
Así, EE.UU. se mantiene como el mayor productor mundial de petróleo y su producción está en aumento, por encima de los niveles previstos en 2021 por el propio Departamento de Energía (DOE).
En los últimos 22 meses, la producción petrolera norteamericana ha recuperado 2,8 MMBD de la producción, sobre todo por el aumento de la producción de Shale Oil de la cuenca del Permian.
Luego de que el sector de hidrocarburos comenzó a recuperar pérdidas y pagar deudas y dividendos a partir del primer trimestre del 2021 con la recuperación de los niveles de precio, pareciera que, gracias a los estímulos otorgados por la administración Biden, los niveles de precios por encima de los 100 dólares el barril y la coyuntura política por la guerra en Ucrania, las grandes corporaciones energéticas estadounidense (ExxonMobil, Chevron y ConocoPhillips), al igual que el resto de los productores, incluyendo los productores independientes de Shale Oil, han concentrado esfuerzos y recursos mayormente,en la cuenca de Permian para llevar la producción de EE.UU. a 12,5 MMBD al final del 2022, de acuerdo el reporte mensual de la EIA.
PRODUCCIÓN DE PETRÓLEO DE EE.UU. (marzo 2020 – enero 2022)
* Sin condensados, LGN, ni líquidos no convencionales
Fuente: Elaboración propia con datos del STEO de la EIA del 10 mayo de 2022.
La volatilidad del precio del petróleo en marzo, como efecto de la guerra en Ucrania, hizo que el crecimiento mensual de la inflación sobre los combustibles (gasolina 18% y diésel 22%) y la materia prima energética (18%), fuese la más alta registrada desde el último período de la “Gran Inflación”, en 1981, llevando el promedio del precio nacional de la gasolina[47] a 4,22 y el del diésel[48] a 5,11 dólares el galón, siendo la primera vez en la historia que se tocaba los 4 y 5 dólares, respectivamente, valor sobre el cual se ha mantenido.
En mayo de 2022, el precio nacional de los combustibles en EE.UU. se comercializó en valores jamás registrados, donde el galón de gasolina regular, al 30 de mayo, estuvo en 4,62 dólares y el de diésel sobre los 5,54 dólares[49], pese a que la producción local ha ido aumentando para ubicarse en 11,9 MMBD.
Desde octubre de 2021, cuando el WTI, luego de 7 años, se volvió a cotizar por encima de los 80 dólares el barril, los costos de refinación y distribución subieron, según el reporte semanal de precios de la EIA del 23 de mayo, representando más del 30% del costo de la gasolina estadounidense, algo que no había sucedido en las anteriores oportunidades que el precio del barril ha estado arriba de los 80 dólares.
En el caso del diésel, la refinación pasó a ser el 40% del precio del galón en marzo y abril de este año, lo cual nunca había pasado, ni siquiera con el barril por encima de los 130 o 140 dólares, como sucedió en 2008.
En abril, el petróleo representó 2,5 dólares del costo del galón de combustible (gasolina y diésel), lo cual según la EIA, corresponde al valor del precio del petróleo en el mes; por tanto, la variable que hizo subir el precio de los combustibles a valores récord, fueron los costos de refinación y distribución, cuyos operadores han disfrutado de extraordinarios márgenes de ganancia.
A pesar del costo de los combustibles y su efecto inflacionario, la demanda de combustibles del país sigue incrementándose.
Incentivos para aumentar la producción de petróleo y gas.
Como de los objetivos geopolíticos de la Casa Blanca y el Pentágono en Europa y el conflicto con Rusia, así como las propias necesidades de la economía norteamericana, la administración del presidente Biden ha postergado su “Green Deal” para estimular abiertamente las energías fósiles, petroleo y gas, para aumentar su produccion y exportacion.
Dada la sensibilidad del tema ambiental, sobre todo entre la base demócrata que lo llevó a la Casa Blanca, el gobierno de Biden mueve distintas estrategias –algunas directas y otras indirectas– para que las corporaciones energéticas y productores independientes de los EE.UU. aumenten la producción.
El gobierno ha cedido más tierras Federales para la actividad petrolera, respondiendo a las solicitudes de las corporaciones, como una estrategia directa de incentivar el aumento de producción local, algo que Biden había prometido que no haría su administración.
El pasado 15 de abril la Casa Blanca anunció la liberación de 580 mil kilómetros cuadrados de las Tierras Federales[51], las cuales se licitarán para su arrendamiento para la exploración y producción de hidrocarburos, las cuales cobrarán una tasa de regalía del 18,75%, lo que significa un aumento de tasa del 50%; estas tierras puestas en arrendamiento, que representan el 20% de las tierras federales que las corporaciones energéticas estaban exigiendo se pusieran a la venta desde el año pasado.
Otra de las medidas –esta indirecta– ha sido la recompra de los volúmenes de reservas estratégicas de petróleo (SPR) liberadas con el propósito de intervenir el mercado para reducir el precio, pero con el compromiso y la necesidad de ser restituidas entre 2023-2024[50], esta medida estimula la producción petrolera local, sobre todo de “Shale Oil” al dar un horizonte de seguridad y precios a los inversionistas y Fondos de Cobertura que sostienen este tipo de producción.
Por otra parte los grandes corporaciones y productores de “Shale Oil” han sido enormemente favorecidos por las sanciones y bloqueos a la producción rusa, de petroleo y productos, tanto por el alza de precios como por los grandes mercados que estas decisiones políticas dejan a disposición de la producción norteamericana.
Igual sucede con los productores de gas y GNL dE los EE.UU., quienes en base a los acuerdos firmados con la UE y la inminencia de bloquear el suministro de gas ruso a Europa, se abre todo un mercado de 153 BCM de gas en Europa a los productores y exportadores con precios y contratos condicionados por la coyuntura política.
Liberación de reservas estratégicas de petróleo (SPR)
Desde noviembre del año pasado, la administración de Joe Biden ha anunciado la liberación de petróleo de las SPR de EE.UU., presionando para que otros países de la OCDE acompañen la decisión, con el objetivo de frenar el alza del precio del petróleo, sin embargo, a pesar de los grandes volúmenes liberados, la incertidumbre y factores geopolíticos han mantenido el precio por encima de los 110 dólares el barril.
En noviembre del 2021, EE.UU. decidió liberar al mercado 50 millones de barriles de las SPR[52]; en enero de este año, la Secretaría de Energía de EE.UU. autorizó la liberación de otros 13 millones de barriles[53]. En febrero EE.UU., anunció la liberación de 30 millones de barriles más[54], mientras que en abril[55] anunció otra gan liberación de las SPR, esta vez por 180 millones de barriles (1 MMBD) en seis meses, de los cuales 60,5 millones forman parte de los 120 millones de barriles de petróleo y productos petroleros de las reservas de emergencia que la AIE acordó que liberaran sus 31 países miembros[56].
En total, son 273 millones de barriles que EE.UU. estará liberando de sus SPR, mientras que, por parte de los demás países de la AIE, Japón liberará 15 millones de barriles, Corea del Sur 7 millones, Alemania 6,5 millones, Francia 6 millones, Italia 5 millones, Reino Unido 4,5 millones, España 4 millones, el resto de países europeos 6,5 millones, Turquía 3 millones y 2 millones los países de Oceanía.
Luego de bajar hasta los 409 millones de barriles al cierre del mes de marzo, las reservas comerciales de petróleo crudo en EE.UU. se han venido recuperando, colocándose en 414 millones de barriles el 27 de mayo, tras haber alcanzado los 424 millones el 13 de mayo, informó la EIA en su reporte semanal del 02 de junio[57].
Mientras, las SPR han venido bajando su volumen, drenando 46 millones de barriles desde el inicio de la guerra, quedando en 526 millones de barriles el 27 de mayo; desde el primer anuncio hecho por Biden, para liberar las SPR, en noviembre de 2021, se han drenado 82 millones de barriles.
Actividad de taladros.
La cantidad de taladros operativos en los EE.UU. ha subido un 20% en lo que va del 2022, pasando de 481 a 574 al cierre de la semana del 20 de mayo, informó Baker Hughes[58] el pasado 27 de mayo. Las operaciones de perforación en la cuenca de Permian subieron de 292 a 341, lo cual representa más del 59% de los taladros activos actualmente.
Entre marzo y abril se perforaron 1699 pozos y se culminaron 1881, de ellos 182 DUC (drilling but uncompleted wells), pozos iniciados pero que se dejaron abandonados, en espera de mejores precios -en el barril de petróleo- para poder ser completados. Durante los primeros cuatro meses de 2022, se han perforado 3221 pozos y se han culminado 3719, incluyendo 498 DUC.
TALADROS ACTIVOS EN EE.UU. (enero 2020 – mayo 2022)
Imagen: Bloomberg, con actualización propia.
Los taladros activos, al 20 de mayo, están 100 unidades por debajo de los registrados en el primer trimestre de 2020, antes del inicio de la pandemia; sin embargo, desde octubre de 2021, la cantidad de taladros operativos han estado en su mayor registro de actividad desde que se inició la pandemia, debido a los altos precios del barril de petróleo, donde el WTI ha estado cotizando con precios por encima de 80 dólares desde mediados de enero de 2022 y sobre 100 dólares desde el inicio de la guerra en Ucrania.
Esto muestra que, durante el 2021, los productores de shale oil obtuvieron ingresos que les permitieron recuperar pérdidas, así como pagar deudas y dividendos. Por tanto, en el 2022 se encuentran en una situación financiera y un nivel de precios que les permite reiniciar y aumentar la producción.
ALMACENAMIENTO
Para abril de 2022, los inventarios comerciales de petróleo y productos petroleros tanto de la OCDE como de EEUU, han presentado una caída de 560 y 300 millones de barriles, respectivamente, con respecto a julio de 2020, quedando en 2650 millones de barriles (OCDE) y 1150 millones de barriles (EE.UU.).
INVENTARIOS COMERCIALES DE PETRÓLEO Y PRODUCTOS PETROLEROS EN PAÍSES OCDE Y EE.UU.
(enero 2014 – mayo 2022)
Fuente: EIA.
Para el 27 de mayo, los inventarios comerciales de petróleo y productos petroleros de EE.UU. (1155 millones de barriles), estaban 151 millones de barriles por debajo del promedio de los últimos 5 años. Mientras que según el último MOMR de la OPEP, los inventarios comerciales de la OCDE, al mes de marzo (2621 millones de barriles, en marzo), se ubicaron 300 millones por debajo del promedio de los últimos 5 años.
En el marco de esta compleja situación del mercado petrolero, Venezuela, país miembro fundador de la OPEP y que hasta 2014, tenía un liderazgo político indiscutible en la Organización, con un peso específico en el mercado por su producción de 3 millones de barriles dia, hoy dia no tiene ninguna influencia en el seno de la Organización, ni en el mercado petrolero.
Los graves problemas políticos del país y el colapso de la producción desde el 2014, además del aislamiento político internacional, dejan a Venezuela al margen de cualquier influencia en el complejo marco de la geopolítica petrolera actual.
PETRÓLEO
Producción petrolera estancada.
El Reporte de Monitoreo de Mercado Petrolero (MOMR por sus siglas en inglés) de la OPEP, del pasado 12 de mayo, ubicó la producción de petróleo de Venezuela en 707 mil barriles diarios para el mes de abril, lo que indica el estancamiento de la producción del país en torno a los mismos niveles de 2019, es decir un 77% por debajo de los niveles de producción de 3,015 millones de barriles día de petróleo del 2013.
PRODUCCIÓN PETROLERA DE VENEZUELA(abril 2022)
Fuente: MOMR OPEP, mayo 2022
El reporte de la OPEP, señala los niveles de producción, verificados por las agencias especializadas, de las cuales ya fue excluida la Agencia Internacional de Energía AIE (IEA por sus siglas en inglés), por tener un importante sesgo político; lo cual se convierte –dada la ausencia de mecanismos de fiscalización de petróleo en el país, o información verificable en el país– en la única fuente para hacer seguimiento a la situación de producción de petróleo en el país.
Es decir, que la mejor información disponible, de las fuentes especializadas del mercado petrolero internacional utilizados por la OPEP, desmienten los anuncios del gobierno venezolano de una “recuperación extraordinaria” de la producción de petróleo en el país.
Los números e información de las agencias internacionales disponibles indican que las informaciones y proyecciones emitidas tanto por el Ministro de Petróleo Tareck el-Aissami y el propio Nicolás Maduro, asegurando que la producción del país se ubica por encima de un millón de barriles día de petróleo y que alcanzará la cifra de dos millones de barriles día antes que culmine este año[59][60] son falsas, solo propaganda gubernamental. La realidad es que la industria petrolera venezolana atraviesa la peor crisis de su historia centenaria.
Los niveles de producción actuales de 707 MBD, incluyen los volúmenes de diluyentes y crudos suministrados por Irán a Venezuela, los cuales se venden mezclados con el crudo venezolano; así como los volúmenes de agua que no son separados por los problemas que presenta la infraestructura de tratamiento y acondicionamiento de crudos, lo cual ha dado lugar a reclamos y devoluciones de cargamentos de petróleo del país.
Los niveles reales de producción de petróleo están enmascarados al ser mezclados con el crudo iraní, lo que demuestra la incapacidad del gobierno de incrementar la producción de petróleo y el colapso de la industria petrolera ocurrida entre 2015-2022, donde la producción petrolera del país ha caído 2,308 millones de barriles día.
Los niveles actuales de producción de petróleo, son equivalentes a los niveles de producción del país en el año 1930, esto a pesar de que Venezuela tiene las mayores reservas del mundo, certificadas en 2007 y que se ubican en 316 mil millones de barriles de petróleo.
El colapso petrolero como consecuencia del desmontaje de la política de Plena Soberanía Petrolera.
Aquí se hizo una extensa exposición donde se hace una revisión de los aspectos fundamentales de la Política de Plena Soberanía Petrolera vigente en el periodo 2004-2014, durante el gobierno del Presidente Chávez, que constituyó la base doctrinal y guía de la industria petrolera y PDVSA en particular, que vivió momentos estelares en este periodo, una vez restablecida su plena capacidad operativa afectada severamente por el Sabotaje Petrolero que sufrió la industria entre 2002-2003.
PRODUCCIÓN PETROLERA VENEZUELA (1999-2014)
La recuperación y estabilidad de las capacidades de producción de PDVSA, así como una política petrolera de defensa del precio y maximización del ingreso fiscal petrolero, pilares fundamentales de la Política de Plena Soberanía Petrolera del periodo 2004-2014, se reflejó positivamente en el país, con el ingreso de 700 mil millones de dólares producto de las exportaciones petroleras en el periodo y 350 mil millones de dólares de aportes al fisco, lo cual se tradujo en un periodo innegable de crecimiento económico y justa distribución del ingreso petrolero en Venezuela.
PIB VENEZUELA (1990-2013)
Fuente: elaboración propia con datos del Banco Mundial.
Por otra parte, el restablecimiento del régimen fiscal petrolero y la distribución popular y revolucionaria de la renta petrolera, a través de los Fondos para el Desarrollo Social e inversiones productivas que permitieron sostener las Misiones y grandes Misiones Sociales, así como grandes proyectos de desarrollo nacional, se reflejaron en la superación de los graves problemas sociales de desigualdad y exclusión que mantienen a la población en niveles de pobreza que fueron abatidos en el periodo (2004-2014).
POBREZA EXTREMA (1998-2014)
Fuente: ONU – FAO 2014
INDICE DE DESARROLLO HUMANO (1980-2013)
Fuente: PNUD 2014
Sin embargo, el gobierno actual ha renunciado a esta política y en el marco del conjunto de medidas económicas de “liberalización de la economía” y políticas de choque implementadas a partir de 2018, ha optado por entregar el manejo del sector más estratégico del país a los agentes privados y las transnacionales, entregando así la soberanía sobre el manejo del petróleo y convirtiendo a PDVSA, nuestra empresa nacional, llamada a ser en la Constitución y la LOH, la operadora de nuestro petróleo, en una simple “agencia” administradora de contratos.
EL FRACASO DE LA NUEVA “APERTURA PETROLERA”
A finales de 2017, a la par que arreciaba la violencia y la persecución política en el seno de PDVSA y se militariza el sector, el gobierno decide cambiar la Política de Plena Soberanía Petrolera vigente durante el gobierno del presidente Chavez, para reeditar los aspectos fundamentales de la “Apertura Petrolera” de los años ‘90 que provocó el colapso económico, político y social del país a finales de esa década.
Este abandono de la Política de Plena Soberanía Petrolera y la vuelta a la “Apertura Petrolera” se ha desarrollado como parte de un paquete de medidas económicas de choque, desarrolladas por el gobierno a partir del 2018.
Una actuación ilegal, carente de base jurídica
A partir de entonces, el gobierno se ha valido de Decretos, Sentencias y leyes inconstitucionales para derogar de manera ilegal –”de facto”– el marco jurídico de los hidrocarburos vigente hasta el 2017. A partir de la promulgación de la llamada “ley Anti-bloqueo” el gobierno se ha reservado la facultad de “desaplicar” la Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH)[61] y otras leyes, así como los artículos de la Constitución que limiten o regulen sus planes. Una facultad que se abrogado el gobierno de manera absolutamente inconstitucional y por ende nula de toda nulidad.
Los mejores campos petroleros del país, que fueron operados con éxito por PDVSA entre 2004-2014, han sido cedidos de manera ilegal a operadores privados a través de la figura de “Contratos de Servicios”[62], una figura que pretende evadir la figura de Empresas Mixtas contempladas en la la Ley Orgánica de Hidrocarburos del país.
Por otra parte, en la Faja Petrolífera del Orinoco –donde se concentran las reservas de petróleo más grandes del mundo–, el gobierno ha cedido participación y el control de PDVSA a los socios minoritarios transnacionales en las Empresas Mixtas más importantes del país contraviniendo tanto la Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH) como el Decreto 5.200[63] de Nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) del 2007.
El gobierno ha entregado de manera ilegal el control de las operaciones petroleras, tanto en áreas tradicionales del occidente y el oriente del país como en las grandes Empresas Mixtas de la Faja Petrolífera del Orinoco, sin éxito alguno.
No solo se trata de que estas acciones sean ilegales –violan la LOH y la Constitución– y lesivas al interés nacional, sino que se basan en la aplicación de Decretos, sentencias y leyes –como la Ley Antibloqueo– que al ser inconstitucionales y emitirse contraviniendo todos los mecanismos y requisitos establecidos en la Constitución vigentes para los Contratos de Interés Público, carecen de toda legalidad, son contratos nulos de toda nulidad y las empresas petroleras más serias, no están dispuestas –no vale la pena para ellas– correr el riesgo de involucrarse en negocios “secretos” e ilegales con un gobierno que, además, tiene severos problemas de legitimidad
Ninguna de las figuras ilegales que ha creado el gobierno para gestionar la industria han dado los resultados anunciados una y otra vez por el gobierno respecto al incremento de producción de petróleo.
La radiografía de un fracaso (2014-2022)
A partir del 2015 la producción promedio de petróleo del país ha caído de manera sostenida y las capacidades de PDVSA han sido prácticamente desmanteladas, lo que se suma la persecución política interna y el deterioro de las condiciones laborales, económicas y sociales de los trabajadores que –junto a la militarización del sector– han provocado la salida de 30 mil trabajadores especializados de PDVSA y del país.
La producción de petróleo del país se encuentra estancada por debajo de 700 mil barriles día desde el año 2019 y el país sufre una escasez crónica de combustibles para su mercado interno.
PRODUCCIÓN PROMEDIO DE PETRÓLEO EN VENEZUELA(2013-2021)
Fuente: elaboración propia con datos PDVSA y OPEP.
Colapso en todas las áreas operativas.
Todas las áreas de producción de petróleo y gas del país han colapsado en el periodo entre 2015-2022, la caída de 2 millones 300 mil de barriles de petróleo al día del periodo, se ha reflejado en todas las áreas operativas del país, con mayor énfasis en las áreas más antiguas, con campos y yacimientos maduros, centenarios, donde la falta de trabajos de subsuelo ha provocado un daño tremendo.
En el occidente del país, tanto en el Lago de Maracaibo, como en la Costa Oriental y el Sur del Lago, la producción ha colapsado de manera dramática, cayendo de 776 MBD en el 2013 a 128 MBD en abril de este año. Una caída del 84%.
En el oriente del país, incluyendo el norte de Monagas, la producción ha caído desde 825 MBD en 2013 hasta 179 MBD en abril de este año. Una caída del 78%.
En la Faja Petrolífera del Orinoco, donde se concentran las mayores reservas del país y las Empresas Mixtas más importantes, la producción ha caído de 1,274 millones de barriles día en 2013 a 365 MBD en abril de este año. Una caída del 71%.
Del total de producción del país, solo 40 MBD, es decir el 5%, corresponden a la producción de los llamados “Contratos de Servicios Petroleros”.
PRODUCCIÓN PETROLERA POR ÁREAS (2013-2021)
Fuente: elaboración propia con datos PDVSA.
A la caída de la producción de petróleo se suma la caída de la producción de gas y el colapso del sistema de refinación nacional, todo lo cual ha provocado una escasez aguda de combustibles e insumos para el mercado interno.
La pérdida de capacidades no se limita solo a PDVSA, su infraestructura y áreas gerenciales y operativas, sino que se extiende a todo el sector conexo a la industria.
El colapso de las capacidades productivas de PDVSA, ha arrastrado consigo a todo el sector de servicios petroleros, contratistas y empresas del sector y se refleja directamente en la caída de la economía de todo el país y el deterioro de sus capacidades productivas.
El colapso del ingreso petrolero
El cambio de política petrolera y el colapso operacional de PDVSA, con la subsecuente caída en la producción y exportación de petróleo y productos, ha privado al país del ingreso petrolero de, al menos, 182 miles de millones de dólares en este periodo (2015-2022), lo cual se ha reflejado en una caída acumulada de más del 80% del PIB del país, respecto al año 2013.
COLAPSO INGRESO PETROLERO (2015 – 2021)
Fuente: elaboración propia con datos de PDVSA y OPEP.
El país ha pagado un inmenso costo (182 mil setecientos millones de dólares) por la persecución política del gobierno en contra de PDVSA y sus trabajadores, así como por el abandono de la Política de Plena Soberanía Petrolera, para aplicar una nueva e ilegal “Apertura Petrolera”.
EFECTOS ECONÓMICOS DE DOS POLÍTICAS PETROLERAS OPUESTAS PIB DE VENEZUELA (1999-2021)
Fuente: Statista, con edición propia.
Más allá de la propaganda gubernamental, la realidad es aplastante. Las consecuencias para el país de la Nueva Apertura Petrolera del gobierno han sido devastadoras y han afectado la calidad de vida de la población. Este colapso, y la grave crisis que ha generado, ratifica que Venezuela es un país con una economía eminentemente petrolera y necesita de la renta del petróleo para sostenerse.
Entre 2014-2022, producto del colapso de la producción y renta petrolera, la economía del país ha acumulado una caída del 83% del PIB, ha sido azotada por la hiperinflación y la megadevaluación de la moneda nacional, el Bolívar –que solo se usa para pagar sueldos y bonos equivalentes a 3,8 dólares al mes– todo lo cual ha provocado una pobreza extendida del 90% de la población y el éxodo de más de 6 millones de venezolanos, un hecho sin precedentes en la historia del país.
Una nueva “Apertura Petrolera” que no convence a nadie
El gobierno ha estado en desarrollo de una agresiva campaña de propaganda para crear la sensación de que la situación del país ha vuelto a la “normalidad”, incluyendo a la industria petrolera. Para esta campaña han contado con el apoyo de factores y empresas transnacionales, con intereses directos en el país, así como agencias y “sitios” representante de tenedores de bonos y deuda que hacen todo tipo de especulaciones respecto a las perspectivas de una “extraordinaria recuperación de la industria petrolera y de la economia del pais”.
Incluso el gobierno se ha valido del Secretario General de la OPEP saliente Mohammad Barkindo, quien el pasado 6 de mayo hizo una visita relámpago al país, en un avión de PDVSA, solo para declarar desde Miraflores –donde le fue concedida una condecoración– que la producción de petróleo del país ha tenido una “recuperación monumental”[64]. Declaración extraña e inusual en un Secretario General de la OPEP, organización que normalmente no se involucra en asuntos de política interna de los países.
Pero para avanzar en su planes, el gobierno –más que declaraciones y propaganda– necesita empresas petroleras que estén dispuestas a trabajar en el marco de su Nueva Apertura Petrolera, para lo cual ha manifestado estar dispuesto a entregar el control operacional y comercial, además de beneficios fiscales, a las operadoras, contraviniendo el marco jurídico vigente para el sector.
Hasta ahora, las empresas petroleras internacionales se han negado a operar en el marco del secreto e ilegalidad que impera en el sector, así como en medio de la más absoluta falta de transparencia en el manejo de los asuntos públicos, con un país arruinado por 9 años de una errática dirección económica que ha diezmado sus capacidades productivas, todo ello en medio de una total ausencia de Estado de derecho y funcionamiento de las instituciones.
En este ambiente disfuncional y carente de marco jurídico, las empresas petroleras internacionales como Total y Equinor (quienes en 2021, declararon como “perdidas” sus inversiones en el país); así como la Shell, Apex e incluso la rusa Rosneft hayan decidido abandonar[65] sus operaciones de producción de petróleo en el país, mientras que empresas como ENI y Repsol, han decidido esperar cualquier oportunidad para recuperar los miles de millones de dólares que les adeuda PDVSA.
La Chevron y la licencia norteamericana
En el gobierno de Venezuela y sectores político-económico cercanos a este, se han creado fuertes expectativas de que la Chevron Corporation, reiniciará operaciones de producción de petróleo en el país, de producirse una flexibilización a las sanciones por parte de la administración de Biden.
Chevron Corporation, presente en el país desde inicios de la industria petrolera nacional, y una de las pocas empresas norteamericanas que aceptó los términos de migración a la Figura de las Empresas Mixtas y de la Nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco, en el marco de la ofensiva de la Plena Soberanía Petrolera, entre 2004-2007, es una empresa gigante con una producción mundial de 3 millones de barriles diarios, pero en Venezuela, tiene participación fundamentalmente en dos Empresas Mixtas: PetroBoscan y PetroPiar, donde Chevron tiene una participación minoritaria del 39,2% y 30% respectivamente.
La Producción de las Empresas Mixtas donde participa Chevron se ubicó al 2013 en 100 MBD para PetroBoscan y 160 MBD para PetroPiar, para un total de 260 MBD. Sin embargo, para abril de este año, las mismas Empresas Mixtas reportaron una producción de 25 MBD y 50 MBD respectivamente para el total de producción en el país de 75 MBD, de la cual a Chevron le corresponden 25 MBD por su participación. Un volumen insignificante para el gigante norteamericano y que obviamente resulta insuficiente para sustituir las importaciones de petróleo Ruso tal como ha ofrecido el gobierno de Maduro a la administración Biden.
Sin embargo, a pesar de las expectativas creadas por el gobierno y diversos sectores, el gobierno norteamericano solo decidió renovar –en los mismos términos actuales– la licencia a Chevron y otras empresas norteamericanas para mantener sus instalaciones en el país, pero sin participar directamente en actividades de producción de petróleo.
El gobierno de Maduro está listo para violentar los términos y condiciones establecidos en la Ley Orgánica de Hidrocarburos, así como las reservas consagradas en la Constitución para la actividad y así derogar el marco legal vigente para el petróleo, en el marco de su política de choque económico, liberalización de la economía, privatizaciones y nueva Apertura Petrolera, para lo que pensaba utilizar la perfecta excusa ante los sectores políticos que todavía lo apoyan de la invasion de Rusia a Ucrania.
Sin embargo, la administración de la Casa Blanca, por intermedio de Juan González, asesor para América Latina, ha sido clara en afirmar[66] que, el levantamiento de las sanciones y restricciones a las operaciones de las empresas norteamericanas en el país, dependen del reinicio y avance de las negociaciones políticas en México, entre el gobierno y factores de la oposición, que conduzcan a obtener garantías para elecciones transparentes en el país, algo que no parece que suceda en el corto plazo –por lo menos en los términos que se esperan para resolver la crisis política y de legitimidad institucional en el país–. Por los momentos, las expectativas del gobierno se han visto frustradas por la realidad política.
REFINACIÓN
El sector de refinación nacional resulta estratégico para el país, ya que sus capacidades de procesamiento de crudo nacional y producción de combustibles e insumos, deben garantizar el abastecimiento del mercado interno del país, sosteniendo el desarrollo interno, a la vez que exportar productos elaborados de mayor valor agregado.
Nunca antes faltaron los combustibles en el país
Nunca antes en la historia petrolera del país habían escaseado los combustibles al mercado interno. Solo durante el Sabotaje Petrolero (entre 2002–2003), cuando la gerencia desestabilizadora paralizar y sabotear la mayoría de los grandes complejos de refinación del país, dañando su infraestructura, el país vivió una aguda escasez de combustibles al mercado interno, que fue solventada inmediatamente que se restablecieron las operaciones de refinacion y distribucion de combustibles, ahora por la Nueva PDVSA.
Como parte esencial de la Política de Plena Soberanía Petrolera, la Nueva PDVSA se trazó como una prioridad fundamental de su gestión garantizar la produccion y distribucion de combustibles para el mercado nacional, haciendo las inversiones y las actividades de mantenimiento y paradas de planta en las refinerías del país para mantenerlas operando a su máxima capacidad, gerenciadas y operadas por personal calificado y conocedor de las distintas tecnologías y particularidades de cada instalación, construidas por las empresas concesionarias en el país a partir de la reforma de la Ley De Hidrocarburos de 1943.
Inversiones y mantenimiento a las refinerías del país (2002-2014)
Entre los años 2002 y 2014, en el marco de la política de la Plena Soberanía Petrolera y con el objetivo estratégico de garantizar la producción de petróleo y gas y el suministro de combustibles e insumos al mercado interno, PDVSA ejecutó importantes inversiones en las diversas áreas de negocio petrolero alcanzando la cifra en este periodo de 120 mil millones de dólares, de los cuales al sector refinación se destinaron 15 mil 121 millones de dólares (15.121 millones de dólares), equivalentes al 12,6% del total.
INVERSIONES PETROLERAS DE PDVSA (2002-2014)
FUENTE: Estados Financieros Auditados de PDVSA, KPMG.
Solo así fue posible mantener operando a máxima capacidad nuestro parque de refinación en el país, con una capacidad instalada de procesamiento de 1,2 millones de barriles día, suficientes para atender la demanda interna y exportar productos de calidad.
Solo para el año 2014, PDVSA aprobó 2.679 millones de dólares para PARADAS DE PLANTA, mantenimiento y proyectos de expansión de los complejos refinadores del país: Complejo Refinador Paraguaná –Amuay/Cardón– (858 millones de dólares), Refinería El Palito (274 millones de dólares) y Refinería Puerto La Cruz, incluyendo el gran proyecto de Conversión Profunda (1.547 millones de dólares).
PRESUPUESTO PDVSAEN EL SECTOR REFINACIÓN(2014)
FUENTE: Presupuesto de PDVSA 2014.
Así, para el 2014 el sistema de refinación del país fue capaz de producir 1,15 millones de barriles diarios de combustibles, de los cuales 666 MBD se utilizaron para abastecer plenamente la demanda interna y 406 MBD para la exportación.
PRODUCCIÓN Y DESTINO DE COMBUSTIBLES EN VENEZUELA (2014)
FUENTE: PDVSA, Reportes Operacionales, Estados Financieros 2014
El Colapso del sistema de Refinación (2017-2022)
El sector de refinación y procesamiento de petróleo y gas del país ha colapsado desde el mismo 2017, hoy se encuentra operando solo a 10% de su capacidad, lo cual ha provocado una escasez aguda de combustibles y gas, sobre todo en el interior del país.
La crisis de producción y suministro al mercado interno de gasolina y otros combustibles esenciales persiste desde el 2017, fundamentalmente por la desviación de los recursos presupuestarios, para actividades de mantenimiento, paradas de planta, inversiones y operaciones del sistema, además de la remoción del personal gerencial y supervisorio.
El gobierno, bajo la gestión del ministro Tarek el Aisami, ha anunciado de manera reiterada la reactivación de los complejos refinadores del país, sin éxito; sus intervenciones en las instalaciones han provocando todo tipo de incidentes y derrames que el gobierno suele atribuir a “atentados terroristas” de todo tipo, incluyendo “ataques misilísticos”.
Hoy día, luego de numerosos intentos fallidos, en el país solo se producen un estimado 120 MBD de productos de muy baja calidad como la gasolina de 83 octanos y fuel oil con alto contenido de azufre.
Refinerías en venta
Ante su incapacidad para gestionar con éxito el sector petrolero y en el marco de la política de privatización de PDVSA, el gobierno ha ofrecido en venta la infraestructura de refinación y procesamiento de petróleo y gas existente en el país, contraviniendo de manera clara los artículos 9 y 10 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos.
Son operaciones poco transparentes, amparadas en el secreto de la “ley antibloqueo” que se basa en la inconstitucional decisión de “desaplicar” las leyes del país, en este caso la LOH.
Sin embargo ningún operador o empresa transnacional ha querido involucrarse en estas operaciones, adquiriendo infraestructura deteriorada por la suspensión de los proyectos de inversión y mantenimiento desde el 2014, y entregadas a la conducción de personal sin capacidad ni experiencia, pero incondicionales al gobierno.
Así, en el marco de la visita del ministro de petróleo de Irán, Javad Owji, al país el pasado 02 de mayo, la agencia oficial de noticias de Irán, IRNA, informó que la República Islámica de Irán suscribió[69] con Venezuela un contrato de 110 millones de euros para reparar la refinería de El Palito, ubicada en el centro del país, la cual tiene una capacidad instalada de 146 mil barriles dia.
El gobierno apuesta a su relación estratégica con Irán para realizar obras de ingeniería, mantenimiento, construcción y montaje que de manera normal y regular se hacían en el país, tanto con capacidades propias de PDVSA como el sector de ingeniería y construcción de la industria petrolera nacional. Tal parece, que la decisión del gobierno refleja más la incapacidad de gestión de PDVSA, así como la falta de confianza en el sector nacional.
La refinería El Palito entregada a Irán. Vuelve la “Tercerización” a PDVSA
El pasado 30 de mayo el gobierno y PDVSA, con apoyo de los organismos de seguridad del Estado, prohibieron la entrada a las instalaciones de la Refinería El Palito, ubicada en el centro del país, en el estado Carabobo, a más de 800 trabajadores de la referida instalación, como parte de la entrega a las empresas de Irán para el desarrollo del contrato suscrito con PDVSA.
El gobierno de un solo golpe retiró de la empresa, de su lugar de trabajo a 800 trabajadores y operadores de PDVSA, para ser sustituidos por personal tercerizado, contratado por las empresas iraníes.
Los representantes del gobierno y PDVSA han argumentado que la remoción es necesaria para realizar una “Parada de Planta”, justificación absurda, pues este tipo de actividades que se hacían regularmente en PDVSA con capacidades propias y nacionales, requiere, necesariamente, la presencia de los trabajadores propios, quienes son los que conocen al detalle el funcionamiento de la instalación. Algunos voceros políticos del gobierno han acusado a los trabajadores de “saboteadores”.
La remoción de los trabajadores de sus puestos de trabajo, para ser reemplazados por personal contratado, significa un atropello a los derechos de los trabajadores, a la Convención Colectiva Petrolera y a lo establecido en la Ley Orgánica del Trabajo. La tercerización, viejo esquema contractual ampliamente utilizado en la PDVSA de la Apertura Petrolera, y que había sido derogado en la gestión 2004-2014 de PDVSA, se produce días después de conocerse la firma del contrato con empresas de Irán para reparar la instalación, afectada justamente por la pésima conducción del sector entre 2017-2022.
lo que representa una demostración de la incapacidad del gobierno para manejar la industria petrolera nacional y la pérdida de la soberanía para el manejo de los recursos naturales, patrimonio de todos los venezolanos.
Ninguna autoridad del gobierno, ni de PDVSA han salido a dar la cara a los trabajadores removidos y mucho menos informado al país del alcance del acuerdo con Irán. Las negociaciones y acuerdos relacionados con el sector petrolero y con la principal industria del país, PDVSA, han estado signados por el secretismo y las negociaciones de espaldas al pueblo venezolano, violando lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Sigue la dolarización del mercado interno de combustibles
Desde el año pasado el gobierno ha impulsado una política de dolarización en la venta del combustible, cuando las estaciones de servicio que expendían gasolina a precio de subsidio migraron progresivamente a expender a precio internacional.
El gobierno ha colocado el precio de los combustibles del mercado interno a precios internacionales, en divisas.
El precio de la gasolina se ubica oficialmente en 0,5 dólares el litro, mientras que en la mayoría de los expendios, controlados por las fuerzas armadas, se vende en 0,7 dólares el litro. Esto resulta una severa restricción al consumo y el transporte en el país, si consideramos que el salario mínimo en Venezuela se ubica en 26 dólares al cambio oficial.
La venta de diesel[68] también ha sufrido los embates de la política de dolarización y precios internacionales de los combustibles. El pasado 26 de mayo el gobierno notificó a más de 100 estaciones de servicio del país, que se comenzaría a comercializar este producto al mismo precio que la gasolina –0,5 dólares el litro–, lo que afecta al sector del transporte de pasajeros y carga, la actividad agrícola e industrial, sectores esenciales en un país con una contracción acumulada de la economía del 83%.
Así, el gobierno sigue transfiriendo el costo de la crisis de combustible a la población, pues ante la incapacidad de PDVSA de abastecer al mercado interno de combustibles, el gobierno ha continuado con la importación de combustibles desde Irán, operaciones que se vienen desarrollando desde el 2020, para paliar la crítica escasez de combustible en Venezuela.
Leer una noticia que publicara el Correo del Orinoco, este jueves 02 de junio, donde Wills Rangel de una forma cínica y descarada, hace señalamientos como es típico del madurismo, que sin fundamentos alguno, transfieren a otros las responsabilidades de sus propios actos, sacudiéndose como hacen los perros después de recibir un golpe de agua. ¿Será necesario recordarle a Wills Rangel que él es responsable directo del desastre que causó el madurismo en PDVSA?
Rangel que toda su vida ha sido adeco y jalabola de Carlos Ortega, es uno de esos encapuchados que nosotros los trabajadores en su momento teníamos al margen y muy medido, pues sabíamos que era pieza de aquellos saboteadores que un día organizaron el paro petrolero, y eran enemigos públicos del Comandante Chávez y del Pueblo obviamente, podíamos mantener ese tipo de gente a raya, porque PDVSA era dirigida por Rafael Ramírez, quién junto al Comandante se convirtieron prácticamente en los defensores de nosotros los trabajadores, cuando PDVSA era del Pueblo, y una empresa que funcionaba plenamente.
Rangel como buen adeco, y con la bendición de Maduro, se convirtió en una plaga, en una peste para nosotros los trabajadores. Él colocó de rodillas todas las conquistas históricas de los trabajadores petroleros, es responsable también de hacer perder al país, la producción de casi 2,5 millones de barriles diarios de petróleo, y que tomó decisiones que hoy los trabajadores estamos pagando. ¿Se le olvida a Wills Rangel que; cuando Maduro saca a Rafael Ramírez de PDVSA, él metió inmediatamente al gordo Chávez dentro de su equipo, quien también era pieza de confianza de Carlos Ortega y de los hermanos Zambrano, sindicaleros vendedores de puestos de empleo? Nosotros los trabajadores si sabemos quién es Wills Rangel, sabemos quién es el gordo Chávez, que sólo podían hacer y deshacer en PDVSA, cuando no estuviese Hugo Chávez y Rafael Ramírez, ellos iniciaron el desastre, revirtiendo las conquistas laborales, impuestos por un traidor cómo Nicolás Maduro.
Cuando el Comandante Chávez estaba proyectando elevar la producción petrolera, se comenzaron a dar los pasos respectivos. Recuerdo cuando en el 2009 se nacionalizaron los muelles, y PDVSA se hizo cargo de todo el personal que hacía vida en ellos, ahora manejábamos esos equipos con su respectivo personal, sin embargo por lo dinámico del proceso, y por las inversiones que se le estaban efectuando a las Plantas, Mini-plantas y pozos petroleros, e instalaciones en general, el tráfico con los equipos para cumplir con dicha labor, era insuficiente a pesar que contábamos con los equipos que fueron nacionalizados, llevando ésto a elevar nuestra voz a los gerentes, para hacer saber que estábamos carentes de barcos remolcadores y lanchas de transporte de personal, y la respuesta no se hizo esperar, en el 2010 PDVSA adquirió 42 barcos remolcadores que llegaron en dos tandas, y adquirió inmediatamente un lote de lanchas para tener; ahora sí, equipos suficientes y necesarios para elevar la producción, y cumplir las órdenes de nuestro Comandante Chávez, y Ministro Rafael Ramírez.
Digo esto, porque Rangel expone que a las Refinerías e instalaciones petroleras, carecían de inversión alguna, y que no se le hacía el debido mantenimiento. Ahora bien; yo trabajo en el lago de Maracaibo desde 1990, comencé como marinero hasta 1992, donde luego hice los pasos respectivos de ley, para ascender a Capitán, desde esa fecha hasta el 2006, hice un recorrido bastante amplio en diversas contratistas petroleras, hasta que ingresé a PDVSA con el cargo de Capitán. El trabajo en el lago era muy fluido, y demandaba tiempo y empeño para responder a la demanda que nos hacía en su momento, el Comandante Chávez, pero del 2009 en adelante se redoblaron los esfuerzos para cumplir con las órdenes del Comandante de incrementar la producción petrolera. Mi sistema de trabajo sobre el remolcador, era 5 días continuos de trabajo, donde habían momentos que no podíamos dormir, producto de lo fluido que estaba el tránsito de equipos, para cada una de las diversas plataformas, plantas y estaciones petroleras, estábamos listos y muy preparados para cumplir con el País, y las demandas que nos hacía el Comandante Chávez.
Cuando se nos va el Comandante, y Rafael Ramírez es movido de PDVSA, los adecos oportunistas como Wills Rangel, fueron colocados al frente de las operaciones, sólo por ser adeptos del madurismo, sin poseer ningún tipo de capacidad; y desde el 2014 en adelante, las operaciones comenzaron a caer, y lo que antes era un tráfico fluido de equipos a las diversas plataformas petroleras, producto de labores de mantenimiento y reemplazo de equipos, de allí pasamos a ser un club náutico, digo esto porque; Barcazas, Remolcadores y Lanchas, y diversos equipos, quedaron estacionados dentro de los muelles, tal cuál cómo hacen en esos clubes.
PDVSA ahora estaba a la deriva, y desde el gobierno no habían dolientes para ella, y cuando los Remolcadores, Barcazas y Lanchas entre otros equipos comenzaron a hundirse, porque ignoraban totalmente nuestros reportes y solicitudes de mantenimiento, cosa que no sucedía con Rafael Ramírez. Entonces salió a flote el verdadero rostro del madurismo y sus aliados adecos, sometieron los equipos al descuido y total abandono intencionalmente, para crear unas fulanas «Alianzas Estratégicas» o Contratistas camufladas, para quitarle a PDVSA su autonomía, y las operaciones de mantenimiento que en época Chávez-Ramírez se realizaban en nuestros muelles, ahora se las otorgaban a éstas alianzas, pertenecientes a los amigos de Wills Rangel y madurismo en general, todo eso con el motivo de hacer contratos millonarios, para beneficiar a éstos grupos de adecos enmascarados. Obviamente antes no podían hacer esto, debido a que PDVSA no respondía a intereses particulares.
Y cuando los trabajadores protestamos éstas acciones, fuimos señalados por Wills Rangel y sus amigos adecos, cómo escuálidos, prácticamente nos dieron la bienvenida al mundo bizarro del madurismo, traían políticas que destruirían los beneficios de los trabajadores, condujeron la industria camino al colapso, revirtiendo de una forma sigilosa la nacionalización. Metieron contratistas en forma de Alianzas, aprobaron entre ellos grandes contratos que nunca se ejecutaron, se robaron grandes cantidades de dinero bajo estas figuras, no les interesó que se estaban paralizando las operaciones a nivel nacional, de seguro nunca pensaron lo complejo que era hacerse cargo de una empresa de la magnitud de PDVSA, la convirtieron en un avión con alas de plomo, y cuando concretaron el desastre madurista en la empresa, les pareció mejor como siempre, buscar un responsable ajeno a ellos, y que fuese Chavista obviamente. ¿Quién era el mejor candidato? Sin duda alguna Rafael Ramírez.
Yo cómo trabajador no callaré, pues como dice el refrán: «Quién calla otorga». Y este tipo de noticias, nunca saldrían a la luz, si por el madurismo fuese. Ellos quebraron PDVSA en presencia de toda Venezuela, y tienen el descaro de culpar a quien la tenía en el 5to lugar a nivel mundial. Chávez fué traicionado por Maduro, pero nosotros los Chavistas comprometidos con el Comandante y el Pueblo, muy pronto pasaremos factura.
ENTREVISTA ESPECIAL.- Rafael Ramírez, exministro de Petróleo de Venezuela, quien además fungió como vicepresidente del Área Económica, considera que el país está viviendo la peor crisis en su historia republicana y que hoy más que nunca el pueblo está solo sin liderazgo, sumergido entre las élites de la oposición y el madurismo.
La afirmación marca el inicio de una entrevista exclusiva que sostuvo Rafael Ramírez con EL REGIONAL DEL ZULIA, desde el exilio,donde aseguró que el verdadero chavismo tiene que poner una opción política en la calle y ponerla a luchar, pues estima que los venezolanos deambulan sin liderazgo, “sin un partido que los acompañe, el otrora partido que fundó Chávez no existe más, el poder popular no existe, las misiones no existen, pero la gente está allí los trabajadores están ahí, estoy seguro que habrá un rompimiento con estas políticas erradas y volveremos a tener un espacio”.
Según su experiencia durante años como parte del Gabinete, ¿Cuál es la situación del país en los actuales momentos?
Hemos estado sometidos a un conjunto de errores, desaciertos y muy malas políticas por parte del gobierno de Nicolás Maduro que han conducido a nuestro país a su peor crisis, el pueblo venezolano ha perdido todas las conquistas económicas, políticas y sociales, no sólo las alcanzadas con el gobierno de Chávez si no las de la cuarta república, todos los derechos laborales y sociales. Dijo Rafael Ramírez.
Tenemos un país sin instituciones, sin estado de derecho, no está en vigencia ni la Constitución ni las leyes, el gobierno hace lo que quiere con el marco legal y la consecuencia es que no hay seguridad de ningún tipo para el ejercicio político y una permanente violación de los derechos humanos.
Por primera vez desde los años 60 nuestras cárceles están llenas de presos políticos, y en el caso de los trabajadores y militantes chavistas están secuestrados, porque no hay derecho a la defensa.
¿Y en el aspecto económico?
Desde el punto de vista económico, en el año 2014 en base a mi experiencia de 12 años con Chávez, sabía que nuestro modelo tenía que ser ajustado pero Maduro no hizo nada, le pase 14 propuestas y no hicieron nada, me pusieron de lado, salí de Pdvsa y comenzó el ataque contra la industria petrolera.
Este Gobierno arremetió contra los trabajadores y la consecuencia es que ha colapsado la industria petrolera, hoy tenemos un atraso de 90 años, producimos lo mismo que en los años 30, por lo que el país ha entrado en una crisis económica sin precedentes.
Por un lado no hay renta petrolera y por otro lado desde el 2018 el Gobierno ha impuesto un paquetazo neoliberal, que ha provocado una tremenda devaluación de nuestro signo monetario y un deterioro en la economía.
Según los últimos estudios por el ingreso per cápita del país que es el más bajo del hemisferio, el 90 por ciento de los venezolanos se encuentran en la pobreza desde el punto de vista de su ingreso, lo que ha provocado un éxodo de 6 millones de nacionales, en su mayoría jóvenes profesionales en busca de un mejor futuro para sus hijos y sus familias.
Pero entonces ¿Qué pasó con los avances de la Revolución que alcanzó Chávez y su legado?
Sin duda, el madurismo ha acabado con todo lo que dejó el presidente Chávez, no solamente el país que le dejó, con una industria petrolera en el quinto lugar en el mundo, de un valor de 210 mil millones de dólares en sus activos, produciendo 3 millones de barriles diarios, satisfaciendo todo el mercado interno de combustibles, una economía en equilibrio, a las empresas funcionando y a la población con un nivel social altísimo.
Lo que ha hecho con Pdvsa no tiene antecedentes en ningún país petrolero del mundo, del chavismo no queda nada, Maduro usa el nombre de Chávez como si se tratara de una franquicia, pero en cuanto a sus políticas ha echado por el piso todo lo que conquistamos con la revolución bolivariana.
En apenas 9 años han acabado con el país, entonces hay que reivindicar a Chávez, no hay ningún dirigente que supere el 10 por ciento de aceptación entre el pueblo, Chávez es el único que tiene más de 50 por ciento de aceptación aún después de 9 años fallecido, a pesar del sentimiento de rechazo que existe a todo lo que significa el socialismo, en el corazón del pueblo la imagen de Chávez tiene un apoyo importante.
¿Dónde están esos chavistas?
Los chavistas hemos estado sometidos a una persecución tremenda por parte del Gobierno Nacional, militares presos, otros tantos líderes perseguidos y otros sometidos al ostracismo, no se les permite hablar porque se les amenaza imponiendo el miedo, el Gobierno actúa con mucha violencia contra el chavismo porque le tiene miedo.
Lo primero que tiene que hacer el chavismo es desligarse del madurismo, como hice yo en el 2017, yo dije esto es un desastre esto no lo hubiera hecho Chávez jamás, sobre todo después de la violencia brutal con la que reprimieron esas manifestaciones que salieron a la calle.
Sin duda alguna, el chavismo fue un período extraordinario para el país, fueron 10 años de crecimiento permanente, todo el mundo independientemente de su postura política vivía bien, ahora toda la oposición y la población extraña ese país que teníamos ante este desastre.
¿Cree que un candidato único de la oposición pueda derrotar a Nicolás Maduro con los votos?
El problema es que la oposición se maneja con los mismos actores, son los mismos señores que están negociando con el madurismo, gracias a estos señores el gobierno ha sobrevivido tanto tiempo porque pactan con él, tienen un conjunto de acuerdos secretos, negocian y aquí el gran ausente es el pueblo.
Debe haber una opción verdaderamente popular que represente los intereses de un cambio, de volver a la Constitución, volver a la ley y que no entreguen al país.
Todo los que están en el poder o en la oposición pero que tienen poder, están negociando el futuro del país, están negociando el petróleo, vuelven las trasnacionales, esto va a volver a los años 30, un país donde nos van a saquear, las trasnacionales vienen con todo a saquear al país.
Hay que buscar una alternativa que ponga por delante los intereses no de un partido sino del pueblo, de los jóvenes, una opción que se encargue de recuperar el país, de sanar todas las heridas, dar una discusión franca dejando de un lado el odio, dejar de un lado el twitter y discutir la verdadera política.
¿Y ese chavismo del que usted habla, podría presentar una opción para las próximas elecciones presidenciales?
A los venezolanos nos corresponde establecer un acuerdo en base a elementos mínimos, planteamos poner la presencia del chavismo en la calle como un factor político y luego unir todos los factores del país.
Lo primero que tiene que hacer el pueblo venezolano es entender que no estamos representados ni entre la élite de la oposición ni en el madurismo.
Debemos presentar una opción patriota nacional para las próximas elecciones, porque esa oposición esta acodada con el Gobierno, esa oposición no derrota a Maduro, así como está no, tiene que ser un movimiento nacional con hombres y métodos nuevos, con una renovación de todos los factores pero una misma política.
Después que ocurra un cambio político en el país, tenemos que reconstruir el tejido social, tener un entendimiento mínimo, tanto que se luchó para defender la Constitución que es de todos y está ahí, esa es la guía.
Tenemos el Plan de la Patria, donde hay que cambiar algunas cosas pero sus objetivos históricos están allí, los temas esenciales como la plena soberanía petrolera y económica, el vivir bien del pueblo venezolano, la democracia participativa y protagónica, son conquistas históricas del pueblo venezolano que no podemos dejar perder.
¿Qué opina de la flexibilización de las sanciones por parte de Estados Unidos y el anuncio de que las trasnacionales pueden comenzar a negociar con Pdvsa?.
En estas conversaciones que han sido todas secretas, el problema es lo que se negocia, hay tantas instituciones, ministros y funcionarios del Estado que están sancionados y se antepusieron asuntos personales por encima de cualquier consideración del país.
Lo grave de este tema es que los americanos tienen sus propios intereses, el gobierno venezolano y Estados Unidos tienen tiempo negociando, han venido negociando con la Chevron que lo que pide es derogar la Ley Orgánica de Hidrocarburos, que ellos tengan todo el control del petróleo, es decir están pisoteando todas las constituciones que ha tenido la República donde el Estado ha sido propietario del petróleo que es parte fundamental de la soberanía nacional.
La actuación del Gobierno está haciendo que Venezuela sea desmembrada, las trasnacionales van a tener el control del petróleo, los especuladores tienen el control de la economía, no tenemos moneda, no tenemos petróleo, no tenemos Pdvsa, nuestro país va a estar sujeto a los distintos imperialismos del mundo, hemos perdido un factor fundamental que es la soberanía nacional.
¿Se encamina la industria petrolera a su reactivación para recuperar la producción?
Al cierre del año 2013 había una producción de 3 millones 15 mil barriles, hoy día Venezuela está produciendo escasos 690 mil barriles diarios de petróleo, según la Opep, lo que equivale a una caída del 80 por ciento con respecto a la producción del 2013, eso no hubiera sucedido en un país petrolero ni en la peor guerra.
El problema de Pdvsa no es un problema técnico, los trabajadores venezolanos son los únicos que saben cómo gestionar nuestro petróleo en el lago, el de Monagas, el de la faja petrolífera, aquí no puede venir ninguna trasnacional con ningún cuento, tampoco es un problema de inversión, el problema es político.
Quien trate de convencer a los venezolanos que tiene que entregar a Pdvsa lo que quiere es hacer un negocio a su favor, lo que tenemos que cambiar es de Gobierno y volviendo a la política de plena soberanía se recupera la industria petrolera.
El actual gobierno no ha sido capaz de articular un plan para rescatar a la industria y no lo van a hacer, mientras tenga a la gente que está al frente, no van a salir adelante.
¿Cuáles son las condiciones en las que están los trabajadores petroleros?
Nuestros trabajadores petroleros hoy día están empobrecidos, les robaron su fondo de pensiones, su sistema de protección social, están en una situación paupérrima.
No es verdad que estemos en un millón de barriles diarios, para saber si es así solo hay que voltear la mirada al país, si hay riqueza petrolera el país está bien. Cuando hay petróleo estamos respirando, cuando no hay tenemos esta angustia para poder sobrevivir.
En la revolución de Chávez nunca faltó el gas, la gasolina, ni los ingresos, los trabajadores no estaban luchando por el salario que ahorita es un salario de hambre en Pdvsa, concluyó Rafael Ramírez.
El madurismo ya cumplió el encargo del capitalismo, del imperio gringo y de los imperios ruso, chino. Será registrado en la historia como el verdugo del Socialismo de Chávez, el restaurador del capitalismo, como el que entregó el país a sus depredadores, el salvador del capitalismo, persigue a los chavistas auténticos, y lo aplauden los capitalistas. Está de salida. El gran problema para el país, es ¿Qué vendrá después?
El capitalismo, viejo sabio en la maldad, aplica a los pueblos la filosofía del mal menor: de acuerdo a esto, aquí en Venezuela se debe estar con maduro porque si no vienen los gringos, se debe estar con los gringos porque si no quien nos defiende de los extraterrestres, o de los meteoritos. Ahora, el capitalismo prepara la sustitución de maduro, trata de construir un reemplazo de maduro con la filosofía del mal menor: cualquier cosa será mejor. Los creadores de opinión imperiales hablan de las bondades del capitalismo, de la necesidad de capitales extranjeros, de no mover mucho las aguas, que los imperios son peligrosos, que se debe evitar una invasión. En esta guerra ideológica no participa el Socialismo. Y lanzan al madurismo al pajón, ya no les interesa, está más íngrimo y solo que nunca.
Muchos se confunden, no entienden que ahora maduro es un simple fusible en la estrategia del capitalismo, lo sacrifican, maduro se funde y el capitalismo sigue. Cuando salga maduro la masa alegre no entenderá que maduro se va, pero deja la torta, el capitalismo queda. Ese es el problema mayor, lo que hay que evitar. Ahora es necesario un cambio de hombres y de sistema. Volver a Chávez, al Socialismo. Que no nos pase lo que Fabricio denuncia, cuando escribe: “El 23 de enero sólo hubo un cambio de hombres”, y se tuvo que ir a la montaña.
Una revolución se pierde o se gana definitivamente, en lo ideológico, en lo espiritual y esa es la batalla que se está dando ahora. Ya el capitalismo, por vía del madurismo, acabó con la economía socialista, con la organización social, con los instrumentos políticos, ahora enfila con fuerza contra la ideología, contra la espiritualidad. Una de sus vías es unir el chavismo al desastre madurista, otra es hablar de las bondades de los capitalistas, hacer creer a la gente en los capitalismos buenos, en la imposibilidad de construir el Socialismo, “que es bueno, pero irrealizable”, “quizá después”.
Es una verdadera guerra ideológica que prepara la instauración definitiva del capitalismo. Y debemos decirlo, los Revolucionarios, los Socialistas, los Chavistas verdaderos, no han caído en cuenta, están ausentes, congelados, mientras el país se transforma en capitalista salvaje.
Es necesario que el Socialismo entre en combate, que se defienda como la única opción del país y del mundo. A cada argumento a favor de los capitalistas, una respuesta tajante del chavismo, a cada acción restauradora, develarla con fuerza, a cada mentira una denuncia firme. No dejarle pasar al capitalismo, al madurismo, ni tantico así…
Y, sobre todo, entender que la batalla no es una riña personal contra maduro, éste es un problema menor, una distracción. Debemos ir a la raíz, a la batalla importante, la del Socialismo contra el capitalismo, ¡se trata de salir de maduro, pero para volver a Chávez, al camino de la construcción del Socialismo!
Digamos que Maduro piensa que se puede hacer una revolución creando dos sociedades, una sociedad de pobres, mediante la “economía comunal” (una puesta en escena sostenida con dinero del Estado), bolsas de comida, bonos y pensiones de miseria. La idea de esta sociedad es que mientras se “estimula” la economía comunal y la política asistencialista de los bonos y bolsas de comida, se puedan mantener los sueldos muy bajos,…y vender el paquete como si fuera socialismo… Los sueldos bajos, la mano de obra barata, es un verdadero aliciente para los inversionistas, una manera de sostener los niveles de empleo y sirve para alimentar la voluminosa burocracia gubernamental que a su vez es la base electoral del gobierno. Más arriba una sociedad capitalista, con una economía liberalizada o sin ningún tipo de controles, para aquel que crea en ella y pueda acceder a ella; una sociedad “privatizada”… Tanto la primera como la otra, sostenidas con la renta del petróleo y de otras extracciones. Se trata de una vuelta al pasado; ¡que nadie se engañe con los cuentos de Maduro! … ¿Acaso esta división social tiene futuro, representa un avance; chicha y limonada, ¡ni chicha ni limonada!? El gran “descubrimiento” de maduro es el capitalismo, y se le ocurrió disfrazarlos de socialismo.
Rentismo petrolero. El gobierno asegura que con la “economía comunal” se está superando el rentismo petrolero. Pero superar el rentismo petrolero no se decreta, no se hace de la noche a la mañana privatizando o destrozando la fuente de esa renta, PDVSA –por más conucos hayan sembrado en el país –, estimulando la economía privada por todos lados.
Al rentismo lo vence la consciencia de un sociedad unida por un interés común, consciente del valor que tiene el trabajo productivo y creador, fuerte, preparada, verdaderamente independiente como sociedad del capitalismo, con conciencia del deber social y espíritu de lucha. Lo que está haciendo Maduro ahora es re direccionar la poca renta que dejan (y dejarán) las petroleras hacia los bolsillos privados, en forma de créditos, subsidios y ventajas de todo tipo a los mismos ladrones de siempre, y capturando de esa renta solo migajas para sostener al gobierno nacional. “Socialismo en lo social” y “capitalismo en lo económico”: el absurdo madurista hecho realidad con el capitalismo.
El socialismo es uno solo y crece en el espíritu. El socialismo es un cambio de conciencia, de espiritualidad; significa que la sociedad deje de ver su ideal existencial en la vida fastuosa y siempre inalcanzable de los ricos, a la limosna como un acto salvador, a la mezquindad del propietario como un acto de justicia de la santa propiedad privada. El socialismo no se decreta ni se resuelve con fórmulas matemáticas; la sociedad entera es el laboratorio para su creación, ¡no se “descubre”, se tiene que construir!, el socialismo es una creación humana, forma parte de su gran obra, y está por hacerse; socialismo es lograr alcanzar en la conciencia el “punto de no retorno” al capitalismo, es derrotar la lógica del capital, su forma final no existe porque es su “voluntad de ser”, ¡son valores!, no se agota en lo material; no bolsas de comidas, “emprendimientos” o conucos, mucho menos es “desarrollo capitalista” y alimento de capitalistas.
El socialismo necesita una base material que se conquiste al tiempo que se adquiere conciencia de la necesidad de cambiar la sociedad capitalista, no son etapas distintas; el individuo y la sociedad deben cambiar al unísono, al mismo ritmo. Por otra parte, con petulantes, flojos, viciosos, mentirosos, aprovechadores oportunistas no se construye el socialismo. Con la crítica y el autocontrol sí se hace socialismo, con la verdad sí…, su idea rectora es “no mentir jamás”. Sin la verdad como norte seguirá la pantomima, la puesta en escena de una farsa que ellos llaman “socialismo en lo social” de cara a la “burguesía revolucionaria” que resultó ser tan absurda como real, chupando como nunca de la renta petrolera.
Ha renacido la Venezuela colonial. “Mi clap es productivo”: parece decir “¡Que los pobres se las arreglen con sus conucos¡”, porque el gobierno necesita financiar a los ricos de siempre y a la nueva “ burguesía revolucionaria”. ¿Cómo satisfacer deseos tan contradictorios? Si se desarrolla el capitalismo lo hará sobre las espaldas de los obreros y trabajadores del campo, sobre el fracaso de los más pobres y del socialismo. La Venezuela “potencia económica” capitalista no existe, ya las potencias económicas están completas, la concentración del capital concentra a la vez las potencias capitalistas. Un país como Venezuela, dependiente, sin tradición capitalista, sin tecnología, sin capitalistas reales sino estafadores, con una sociedad fraccionada en intereses particulares, solo con lampreas chupando de la renta del petróleo, nunca será potencia de nada ni podrá independizarse jamás en un mundo (capitalista) donde el más grande se traga al más pequeño, porque el capitalismo funciona creciendo en una sola dirección. Si hay algo que no se practica en el capitalismo es la democracia, capitalismo es sinónimo de guerra y muerte, de competencia feroz. Con Maduro ha vuelto la Venezuela colonial de Juan Vicente Gómez.
No existe un “socialismo en lo social”. El socialismo es uno solo y nace en el corazón humano. Independencia es socialismo; paz es socialismo; “patria es patria” si es socialista; igualdad y justicia es socialismo; solidaridad, amor al prójimo, la defensa de nuestra especie y del planeta es socialismo; “no mentir jamás” es socialismo… Chávez es socialismo.
Chávez, supo ver más allá de su entorno, de su tiempo. Esa visión larga le costó la vida, la barbarie lo asesinó. En su evolución, Chávez adquirió un pensamiento humanista, supo que la liberación del hombre de la mezquindad del hombre mismo, era la tarea vital de esta época. Pudo rechazar a la tradicional mediocridad del gobernante agente de los depredadores de la vida, administrador del capitalismo.
El gobierno de Chávez no fue un gobierno común, de esos que se conforman con distraer a la masa preterida, mientras entregan las riquezas nacionales. Al contrario, Chávez, fue al fondo del problema humano, intentó cambios profundos en la conciencia nacional, dio pasos para la integración de la sociedad. Aquel gobierno le devolvió a la masa su autoestima, el pueblo se sintió poderoso y consciente de su pertenencia y obligación con la sociedad. Chávez, dejó una organización social, un tejido que le daba sentido de totalidad a la sociedad, a los desposeídos de siempre, una organización política robusta, que servían a la construcción del nuevo mundo.
El extraordinario pensamiento de Chávez, ese que el madurismo quiere esconder, se compendia, en el Plan de la Patria y en su presentación en el CNE. Se puede consultar en este libro, con prólogo de James Petra. (EL CHAVISMO SEGÚN CHÁVEZ by Arado Mar – Issuu) Es un libro altamente subversivo, allí está Chávez vivo, luchando contra la traición. Parece que Chávez se dirige, hoy, a todos nosotros, a las bases chavistas y condena a los gobernantes inconsecuentes.
Se comprende que, para restaurar la visión egoísta, de la guerra de todos contra todos, para restaurar al capitalismo, había que lapidar, ocultar el vuelo alto, la visión de humanidad, regresar al sálvese el que pueda, fragmentar a la sociedad. Y esa fue una tarea principal del madurismo en el gobierno. Lo primero que hizo fue falsificar el Plan de la Patria, el testamento de Chávez. Aquella asamblea nacional fue cómplice del crimen. Desde allí comenzó el desmontaje del milagro Socialista. Pero no sólo falsificaron el Plan de la Patria de Chávez, falsificaron su discurso, ahora, el psuv de maduro difunde materiales para el estudio (debíamos decir para la deformación) con el discurso de Chávez en el CNE, también falsificado, cortado a la medida de los usurpadores, tal como hacen con los videos. El texto original de ese discurso es difícil encontrarlo, queda para los historiadores acuciosos, le esta negado a la masa.
El resultado de haber desconocido, ocultado el Testamento Político de Chávez, de haber perseguido a los que permanecieron leales al pensamiento del Comandante, está a la vista. El madurismo ignaro, quedó sin rumbo, lo destruyó todo, y ahora, cada día, hunde más en el corazón de la Patria la daga de la ignominia. Concluimos con la esperanza que se desprende de este pensamiento del Apóstol Martí:
«En el mundo ha de haber cierta cantidad de luz, como ha de haber cierta cantidad de decoro. Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres»
Esos hombres, estamos seguros, darán un paso al frente. El Comandante Chávez no aró en el mar