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AISLAR AL CHAVISMO SOCIALISTA

El plan de los capitalistas contra el ensayo Socialista impulsado por el Comandante Chávez tiene varias etapas: una, salir de Chávez. Otra, traer la política al terreno del capitalismo, llevar la disputa al terreno de la democracia burguesa, restituir la cuarta república. Otra, barrenar el espíritu socialista. Otra, desprestigiar al Socialismo, todas se han cumplido con éxito, el madurismo ha sido un eficaz operador del desmontaje del sueño chavista. Ahora la fase de la estrategia es aislar al chavismo socialista.

Comenzaron desprestigiando a los que pudieran ser fieles al mandato socialista del Comandante Chávez, la acción tiene dos beneficios principales: deja al Chavismo Socialista sin jefatura y además desvía la atención del sistema que crea las dificultades, endosa los problemas sociales a la perversidad de unos pocos “corruptos” y no al sistema capitalista. La persecución de los chavistas fue simultánea, se les niega el acceso a los medios de comunicación, a la defensa, se sabotean los medios que se niegan a la censura, esta conducta se profundiza más a medida que el campo crítico al gobierno se amplía. El bloqueo a las páginas de internet, a Aporrea, por ejemplo, es brutal, le cobran que den cabida al pensamiento crítico, en Aporrea escriben a favor del gobierno, Adan, Elias, encabezan la lista, y escriben también críticos del gobierno, pero la cúpula madurista no tolera el mínimo oxígeno para la crítica, odia la confrontación de ideas.

Hasta ahora la conducta represiva, la persecución de ideas y de hombres ha sido exitosa, han conseguido aislar al chavismo socialista, el fiel al mandato de Chávez, a su testamento político, el Plan de la Patria. No obstante, tienen una grave dificultad: El chavismo aislado se hace más fuerte, se depura de oportunistas, afina las ideas, se auto identifica, delinea su estrategia, define su perfil. Se reagrupa, se transforma en un poderoso foco teórico-práctico que es capaz de hacerse uno con las masas y dirigirlas hacia metas superiores. Estos focos no son nuevos en la historia, lo conseguimos en la junta Patriótica de 1810, lo conseguimos en la Revolución Soviética con los Bolcheviques, en el núcleo guerrillero de la Sierra Maestra con Fidel, en el núcleo del 4 de febrero. Y por sobre todo lo conseguimos con Jesús y los doce Apóstoles.

El gobierno madurista se enfrenta a las ideas con represión, con la fuerza deformadora de su aparato de comunicación, con el chantaje de las necesidades de la población, pero está destinado al fracaso, las ideas sólo se pueden combatir con éxito con ideas, y el madurismo carece de ellas, está desnudo, renegó del Socialismo y se fue al capitalismo, y la mejor carta capitalista son los capitalistas, fedecamara, guaido, el grupo de los cuatro, el madurismo allí no tiene nada que ofrecer, se agotó, ya cumplió su papel, lo atropelló la historia, ahora es una negación de sí mismo. La fuerte represión es signo de su debilidad, de su falta de razón, del temor que tiene al Chavismo auténtico. El foco del Chavismo leal al mandato Socialista del Comandante Chávez está destinado a vencer.

¡CHÁVEZ VOLVERÁ!

SOBERANÍA Y GUERRILLA

El tema es delicado, lo sabemos, lo militar es tabú, cuando debía ser un motivo de amplia discusión. Lo militar tiene dos niveles principales, uno, el táctico, la operación militar, ese nivel es propio de los militares. El otro nivel, el estratégico, las grandes líneas, donde lo militar se funde con la política debe ser patrimonio de toda la sociedad, es allí que reside la “corresponsabilidad” tan citada. Corramos el riesgo de opinar.

En los últimos días está en el centro de las noticias el combate de la Fuerza Armada Bolivariana contra una fracción de la FARC, colombiana. El combate se publicita como una acción en defensa de la soberanía de la Patria. No vamos a opinar sobre los aspectos tácticos, ya dijimos que eso corresponde al ámbito militar, opinaremos sobre los aspectos más generales, la estrategia grande.

Es verdad que allí en la frontera se enfrentaba una lesión a la Soberanía, se defendía el territorio nacional, eso no lo vamos a discutir. Lo que si aflora con esa acción es la verdadera defensa de la Soberanía. Nosotros sostenemos que la defensa de la Soberanía está siendo descuidada y la publicidad en torno a las acciones de la frontera son una distracción de la agresión mayor que hoy sufre la nación y que podemos calificar de una brutal invasión silenciosa, sin tiro, sin aviones sobrevolando, sin pólvora, pero de una terrible eficiencia.

Pensemos sólo en el objetivo militar más importante de Venezuela, PDVSA,  motor y alma económica de la nación.  Podemos decir que fuerza extranjera que neutralice, que nos despoje de la petrolera le está dando un duro golpe estratégico a la Soberanía. Antes se habló de un ataque con misiles a las refinerías, hoy el enemigo silencioso las paralizó y amenaza con privatizar, apropiarse de la gasolina, despojar a la sociedad de su propiedad. Se habla de saboteo a la producción, y hoy se discute la entrega de la petrolera a compañías imperiales, privatizar el petróleo. Las denuncias de la claudicación de la soberanía son contundentes. La fuerza invasora no necesitó campamentos, portaaviones, misiles, con la carabina al hombro quedaron quienes esperaban invasiones por el litoral, el enemigo imperial llegó, ocupó la plaza sin disparar un tiro.

Es necesario repensar la batalla, reubicar las fuerzas, replantearse la estrategia y la táctica. Algo está fallando cuando el enemigo penetró a la Patria, algo estamos haciendo mal, que la corresponsabilidad en la defensa de la Patria no está funcionando. Debemos ir a la raíz del problema, entender que la eficacia de lo militar depende de la eficacia política, si lo militar se ciega, se sumerge en el mundo de la táctica, de las apariencias y deja de ser consecuencia de la política, de la estrategia grande, entonces, el fracaso entra por la puerta de enfrente, mientras atendemos la puerta de atrás.

La dirección de la nación olvidó la eficacia política, desdeñó el pensamiento estratégico prestigiando el pragmatismo y las consecuencias las padecemos, se ha perdido el rumbo, la jerarquía de los problemas económicos y militares. Es necesario recomponer la jefatura, ésta de hoy ha fracasado y nos lleva a más y profundas derrotas estratégicas.

¡VOLVER A CHÁVEZ!

La guerra de los imperios y Maduro en el medio: la verdad sea  dicha.

Biden llama asesino a Putin, una política clara de enfrentamiento al competidor histórico en la industria militar, espacial y energética, olvídense del cuento de la democracia, la única condición que exige EEUU y Europa capitalistas para sus aliados es que sean buenos proveedores. Igual pasa allá, en la China y en la Rusia capitalistas. Se quieren adueñar del mundo, y como dice Vladimir Acosta, Europa es un aliado menor y asustado de EEUU, el “muchacho de los mandados”, en ese lado del mundo.   Pero aquí al ladito tenemos un personaje “de carácter” que obedece sin más al amo del norte, que repite como un payasito saltarín todo lo que hace el amo Biden: Duque. Duque, en chiquito, también acusa a Maduro de asesino. Se trata de una cayapa del capitalismo (imperial y local) junto a los oligarcas de la región, a todo lo que huela a socialismo, populismo, arribismo y traidores –el problema con los traidores es que nadie los quiere, no se quieren ni siquiera a sí mismos, además de no ser confiables –.

En estas circunstancias ¿qué hace Maduro salvando una relación vergonzosa con los capitalistas y con EEUU, practicando una diplomacia esquizoide, contradictoria, más servil que otra cosa? ¿Acaso buscan salvarse él con sus panas, que los dejen subir un escalón social, o salvar su capitalismo marginal, altamente corrompido, carroñero, oportunista como hienas? Cuando Duque dice que Maduro es un asesino lo está diciendo Biden, Duque es el muñequito y Biden el ventrílocuo; Maduro no puede seguir con el cuento de que los presidentes de EEUU,  cuando hablan de  Venezuela son engañados por sus asesores, eso suena a petulancia, a idiotez, a “deseos”. ¡Todos nos damos cuenta que es el departamento de Estado norteamericano el que habla a través de Biden, y Estado imperial, que su política colonial es una sola, no cambia cada cuatro años (como aquí, que la política de Estado es dinámica, cambia cada cuatro semanas o menos, la divisa es: “como vamos yendo vamos viendo”) que no lo quieren y vienen por él y por su gobierno feudal, débil, fementido, que no es ni chicha ni limonada ! (Esto es lo que vemos algunos de los que nos mantenemos despiertos, que todavía no hemos sido convertidos en cerdos por la “hechicera Circe” con los cantos de Maduro).

Dice Fidel que si enfrentas a la barracuda, no te muerde, te respeta,  pero si muestras miedo y le pides permiso te come un brazo. Hasta ahora lo que ha hecho Maduro con el imperio ha sido acercarse a la barracuda con una sonrisa, comportarse como un pícaro servil (como “Kreacher”, el elfo de Harry Potter) frente a su mayor y principal representante, el señor Biden. Unas veces se pone dulce y melindroso, y otras, vocifera y jura, denunciando al imperio ante el  mundo.  Podríamos decir que la barracuda lo tiene más que “medido”, sin mirar sus ojos sino su alma, ya tiene su brazo hasta el codo en sus fauces, lo que falta es morder.

Aquellos que no perciban algo que es tan meridiano, casi palpable, viven encantados, pero los que sí lo saben y no lo dicen hacen creer al resto que aquí, en este drama sin final,  sigue siendo “el  malo”, el responsable de todos nuestros males,  el malo de siempre, aquel que todos sabemos que es malvado desde hace mucho tiempo, sobre el cual se han escrito kilómetros y kilómetros de tratados que testimonian su maldad; de esta forma están salvando de su responsabilidad al pusilánime; solo por insistir nada más en lo que es obvio, muchos no quieren mirar hacia dentro hacia el gobierno. ¿Cuál sería el precio que se pagaría por decirle “al rey” – que se tongonea desnudo – que está desnudo? Un precio muy alto. Pero la soberbia de este gobierno débil, en buena medida la alimenta el miedo de los que saben de esta debilidad y cómo funciona, la fortalecen al no hablar claro sobre la responsabilidad que tiene el gobierno de Maduro de los espacios ganados por la derecha, aliándose con ella y desmovilizando al pueblo chavista, rompiéndolo y convirtiéndolo en una muchedumbre egoísta, de aspirantes, de gente indiferente y codiciosa, adormilada; no hay contundencia para denunciar el desvío de los objetivos políticos originales de Chávez y su revolución, la inconsistencia política de los dirigentes, que se haya extraviado la política en un mar de chismes; todo eso se debe denunciar, si se entiende o se comparte como verdad, si queremos un cambio hacia el socialismo.

El problema no es la maldad del imperio (harto conocida) es la sumisión al capitalismo del gobierno, la dependencia cada día más a sus formas y métodos. Los que saben qué está pasando en nuestro país, por “descuido” del gobierno de Maduro,  deben denunciarlo sin temor a que pierdan con ello la contundencia de sus otros argumentos. El capitalismo es uno solo, no son dos o tres, funciona de la misma forma tanto en la Tierra como en Marte, no hay uno bueno y otro malo. Quizás hayan empresarios honestos, verdaderos “emprendedores”, pero el capitalismo siempre será una fuerza que se chupa todo (y que se los chupa a todos) – cualquier resto de consciencia social, de humanidad, de honradez – hacia un centro donde se concentra la riqueza esquilmada a la sociedad para el disfrute de muy pocas familias y personas…, hasta que implosione el planeta.

En este momento Maduro y su gobierno enclenque se encuentra en el  medio de una pelea de tiburones, casi que desempleado, solicitando junto a sus fieles asilo político, permiso para aterrizar en el capitalismo, preferiblemente dentro del país. No hay manera de que él y los otros cuatro rectifiquen o se arrepientan, tienen que seguir postrados y aferrados a la vez, ¡dentro de lo dramático es una tragedia!, nadie los necesita ni los quiere.

Pero en su desesperación infantil,  pueden vengarse. Sobre todo del chavismo, castigándolo por no mostrar lealtad absoluta e incondicional, a pesar del juego del hambre  y las necesidades, del juego con la pandemia y la cuarentena, a pesar de las infinitas mentiras; a pesar de lo que vociferan pueden perder las elecciones a gobernadores y alcaldes, porque ya perdieron las de diciembre; ¡también esto hay que decirlo!

¡EL SOCIALISMO ES EL CAMINO, NO A LA RESTAURACIÓN DE LA 4TA REPÚBLICA!

 (Lectura para el debate: Los invito a leer el último artículo de Rafael Ramírez: ¡No a la privatización del petróleo en Venezuela!)

¡Celebrar el aniversario de los Clap es celebrar la improvisación!

Los Clap, junto a los bonos de la patria, son para el gobierno de Maduro,  formas del mentado “socialismo en lo social”; dentro tienen la cabeza llena de ideas pobres e inocuas para vencer al capitalismo: bolsas de comida insuficiente y mala, y limosnas, ¡olvídense de consciencia social, de espíritu de lucha social, de lucha de clases! 

Mientras, en la acera del frente, en las del “capitalismo en lo económico”,  la antigua tienda del ipfa (¿?), que ahora se llama Forum, todo se ve boyante, está repleta de alimentos y de toda la producción nacional que nunca encontraremos en las bolsas de los Clap, ¡todas las marcas!, incluyendo los productos del Tunal promovidos por Castro Soteldo, y la pesca congelada de los “los pescadores productivos”, y que ¡tampoco podremos comprar! los empleados y obreros con nuestros no-sueldos, porque están dolarizados y son muy muy caros. Pero también vemos en sus estanterías los productos importados que se venden en los misteriosos bodegones, cosas, alimentos, medicinas y demás,  que (se supone) el gobierno no puede importar por el bloqueo. Un negocio próspero, muy organizado y bien administrado, como debe ser, por los militares, parecido al de los bodegones, pulcro, muy clase media alta. ¡Podemos decir  que esa parte del país prospera!, lástima que sea una porción tan pequeña, indiferente y egoísta.

A la otra, la más grande, solo le queda celebrar el aniversario de los Clap, celebrar las bolsas llenas de harina de maíz brasilero, o mexicano, o colombiano,  arroz nicaragüense, y azúcar si hay suerte, y comprar todo lo demás con los bonos (quizás huevos… ¿Otros productos?…, no se pueden comprar; ¿medicinas?…)  El ”socialismo en lo social” de Maduro es una forma de exclusión social velada, que le ha permitido sostener atado a todo un pueblo, pero de del hambre y las necesidades, con la excusa de las sanciones y el bloqueo (el cual parece que nunca ha toca a los que más tienen). Visto con frialdad, es un descaro, ¡es irritable!

Los Clap realmente nacieron como una medida de emergencia, provisional,  para prever el desabastecimiento por parte de los comerciantes e importadores conspiradores. Al principio, cuando se vio el efecto soporífero que causaron las bolsas de comida dentro de la población, luego se inventaron el carnet de la patria y los bonos, y decidieron darle carácter socialista a esa limosna asistencialista llamándola “socialismo en lo social” para así poder liberalizar la economía («capitalismo en lo económico»). Más adelante, como siempre, se redactó alguna ley que institucionalizó los famosos comités de abastecimiento, y  los convirtieron en un programa fijo, en «norma», para que quedara inaugurado de forma definitiva el “socialismo en lo social”, pregonado por el presidente Maduro como parte de la «nueva economía».

Así se ha venido consolidando, grano a grano, como el túmulo de un hormiguero, lo que ahora tenemos como Estado, sociedad y país; el “estilo madurista”, la “nueva economía”, el anti-Plan de Maduro, armado de improvisaciones. Nada de lo que ahora tenemos en el país ha sido pensado con inteligencia política, consecuencia de un plan, sino del desmontaje de otro plan que ya existía; resultado de la liberalización económica, del dejar hacer a los privados, al comercio y  a los importadores (a la banca, a todo el mundo, menos al chavismo); quebrar o vender las empresas del Estado (caso El Tunal y Castro Soteldo, con su amigo Alejo Hernández Acosta) a favor de los privados, liberar los precios, “flexibilizar” la ley del trabajo, “estimular” las inversiones condonando deudas y el pago de impuestos; todo eso resumen el anti-plan del gobierno. Lo único firme hasta ahora ha sido el cúmulo de las improvisaciones las cuales se han secado y luego hechas leyes “constitucionales” y de las otras (Ley del plan de la patria, ley de inversiones extranjeras productivas, el Plan de la patria II,  ley antibloqueo, etc.). La dolarización de la economía es una de estas bolitas de barro, la hiperinflación y los conos monetarios junto con el cierre de las agencias bancarias; el pasaje gratis en el Metro de Caracas; los mercados iraníes que son igual de caros, las farmacias y areperas ambulantes de la patria (venta de medicinas y comida subsidiada) la comedera de basura y los mendigos  frente al escándalo de los bodegones…, y así el gobierno legisla y fija normas sobre la marcha del “como vamos yendo, vamos viendo”. Otras de estas bolas de barro  se han ido desmoronando desde lo  más alto, como el Consejo de Estado y todos los demás consejos, el congreso de la Patria y sus “capítulos”, los “Motores de desarrollo”, los reimpulsos, las firmas de Obama, el movimiento “somos Venezuela”, la Asamblea Nacional Constituyente, etc.. Y en el piso, incinerados o guindando están el Plan de la Patria de Chávez, las normas y principios de PSUV, la constitución bolivariana, la ley orgánica del trabajo, la ley orgánica de hidrocarburos,  y cualquier otra que a bien considere el gobierno desaplicar y saltarse.

Tanto nadar para quedarse en la orilla. Ahora vuelven al llegadero de las elecciones. Cansados y obligados van a competir por las gobernaciones y alcaldías, en unas “elecciones libres y seguras”, ya no les importa mucho si las ganan o no, el “estilo maduro” cumplió su cometido de restaurar la cuarta república y hacer emerger una nueva burguesía, la “burguesía revolucionaria” de Castro Soteldo, El Tunal, Forum, los Bodegones, los dueños de las Estaciones de Servicio, mineros, etc…. A empezar de nuevo…

Pero ¡Chávez vive!, es cuestión de tiempo su regreso.

DETENGAMOS LA LOCURA ¡NO A LA GUERRA CON LA HERMANA COLOMBIA!

Las noticias indican que la guerra con Colombia escaló hasta niveles ya de inminente enfrentamiento directo. Hace días estaba en un nivel donde cualquier falso positivo precipitaría las acciones, y ahora los raros sucesos de la frontera les han dado excusa a los insensatos, a los guerreristas de lado y lado para saciar sus torcidas expectativas. El capitán diosdado, de manera irresponsable, llama a zafarrancho de combate, el presidente calla, la oligarquía colombiana moviliza sus tropas.

La guerra toca las puertas, ya está aquí, el madurismo acorralado no encontró otra salida a su ineptitud que precipitar una guerra con la hermana Colombia, la oligarquía colombiana que gobierna ese país por siglos acepta la vía de la guerra, los capitalistas bailan, los perros de la guerra babean pensando en sus ganancias. Es un conflicto entre dos gobiernos antipopulares, uno traidor al Socialismo, despojado de ideas, sin rumbo, el otro la oligarquía colombiana que tiene sometido ese pueblo a sangre, cualquier disidencia es degollada.

La locura bélica ocupa la escena, el nacionalismo ramplón aparece en las calles, la bola de nieve baja la colina, amenaza con crecer, hacerse inmanejable, adquirir su propia autonomía, o la detenemos ahora o será tarde, los hermanos nos veremos envueltos en una guerra absurda que no sabemos dónde terminará.

Es necesario una reunión de los factores sensatos de lado y lado de la frontera, formar un Comité Bolivariano de Paz, que desmonte las pretensiones belicistas, propicie acercamientos, recuerde la hermandad de las dos naciones, explique al pueblo desposeído, el que perderá a sus hijos en la confrontación, los intereses oscuros que mueven esta guerra, organice todo tipo de acciones por la paz. Haga un llamado a los organismos internacionales para que contribuyan decididamente a la paz.

Aquí adentro, a nosotros nos compete llamar al pueblo a manifestarse contra la locura de la guerra, que el gobierno del madurismo sepa que no puede hacer con el país lo que le da la gana. Arrasó con la economía, con la organización social, ahora nos lleva a la liquidación en una guerra absurda. Hay que obligarlo a echar marcha atrás. Que las paredes hablen, que los dirigentes se manifiesten, que las masas se movilicen. Que el madurismo sepa que no puede manipular al pueblo con nacionalismos ramplones que terminan en fascismo.

Y si los esfuerzos son vanos, si ya no se puede detener la locura, entonces, hacer lo que será inevitable tarde o temprano, cambiar la jefatura, por otra que minimice los daños, que conquiste la paz con el menor daño posible. El destino de la Patria está en juego, en las próximas horas hay alta posibilidad de entrar en una guerra que ya esta declarada por los insensatos. Es la hora de los grandes, los que tienen visión de Estado, de país, los que tienen el poder de evitar el conflicto, es la hora de la verdadera unidad cívico- militar, es la hora de luchar por la paz y que ésta no sea una consigna hueca, vacía. Tienen la palabra los dirigentes.

¡CHÁVEZ ES PAZ!

El acuerdo y la transición hacia la 4ta.

¿Por qué una revolución socialista? La repuesta obvia es: una revolución socialista para cambiar el sistema capitalista por otro más justo. Pero el capitalismo ha sido nuestro sistema de vida por trecientos años, más o menos, y este ha devenido en un fenómeno de anarquía y súper producción que desborda al planeta. Los cálculos de Marx se quedaron cortos respecto a la concentración del capital, la expansión de sus actividades y sus consecuencias en la sociedad global. Ahora capitalismo es sinónimo de guerras, desde hace siglo y medio para acá los imperios luchan por el control de los mercados, también luchan por la explotación al máximo de sus colonias y ex colonias, o por expandirlas en nuevas y modernas conquistas. Ahora capitalismo es hegemonía occidental total sobre el oriente. Haciéndose capitalista el lejano oriente, hoy la tarea es acabar con el último reducto oriental junto a toda cultura autóctona, desapareciendo la cultura en el oriente medio, en África, en América, culturas inclusive más avanzadas, que por no adaptarse a las costumbres y hábitos occidentales deben morir; acusados de terroristas, de intolerantes, de primitivos las exterminan por ser muy resistentes al cambio cultural occidental. Estamos condenados a ser “libres”, lo que equivale a decir, a ser esclavos, gregarios y autómatas.

Con esta misma lógica, el capitalismo acaba con la vida en el planeta, para sostener sus niveles de crecimiento – que no es otra cosa que los niveles de codicia del 1% que controla el mundo –. Una minúscula porción de la humanidad  disfruta de su poder en condiciones estrambóticas, casi que vergonzosas, de privilegios, lujo y vanidad. ¿Por qué el socialismo?, porque es una urgencia, una necesidad para frenar la liquidación de la vida humana y la vida natural que la sostiene, la liquidación del humanismo.

El capitalismo de hoy se oculta detrás de la inmediatez, se protege con una sociedad de desmemoriados, se oculta detrás de la ignorancia. Ha desarrollado la forma de sustituir la vida por su representación en formas estúpidas, triviales de ella, ¡hasta la pandemia es recuperable (es redituable) para el capitalismo! ¡Todo un planeta destruido por su especie más “inteligente”, frente a la mirada indiferente de todos: los humanos por idiotas y los demás seres, porque no alcanzan a entender qué les está pasando (los únicos animales que pelean son el Covid-19 y las cucarachas)!… Pero no por entender esto vamos a dejar de atender los problemas inmediatos y concretos de la gente que sufre.

El asunto es que si nos ocupamos en resolver los problemas sociales de todos y cada uno de los habitantes del país de forma desinteresada, estamos haciendo una revolución. Es decir, que hay un vínculo invisible pero muy fuerte entre la voluntad de resolver los males sociales concretos y la revolución socialista. Por ejemplo, el caso de la vacuna para prevenir el covid-19 y sus variantes. Si fuera una acción desinteresada y altruista la que ha llevado a Maduro a ponerse de acuerdo con Guaidó para la compra de la vacuna con el dinero bloqueado por EEUU, el mundo tiene esperanzas. Pero nosotros no lo creemos.

El acuerdo entre Guaidó y Maduro, es un acuerdo secreto; si beneficiara a la población de forma desinteresada con su eventual vacunación sería un paso positivo dentro del desastre moral que son estos dos mentados “dirigentes”. Pero, hasta ahora es solo noticia y propaganda. Nadie, hasta que se vean resultados palpables, les cree; los dos se han movido en el terreno de la trampa y las mentiras, no obstante, ojalá coincidan en algo calificable de humanista. Pero el problema del país (de la región y del planeta) no se soluciona pensando solo en lo inmediato y mucho menos por un acto aislado dentro de una sabana de problemas (…o acordando en secreto el provecho personal o político electoral, o lo que sea que negocien, en fin, el cómo compartirse el poder… seguir jodiendo al resto de la sociedad). Ese acuerdo distrae a la gente, igual como la cuarentena súper estricta (¡la variante brasilera!) también aterra y paraliza, ¡De pinga, acuartelar a la masa!, en este país de revoltosos, cuando el gobierno va de salida, o va en “caída libre”, y ¡Chévere Guaidó!, haciendo de San Francisco el pobre se fabrica una buena imagen, porque necesita el apoyo de la clase media, de la derecha externa e interna para regenerarse y salir a la calle de verdad, no la falsa de los videos de Youtube.

A muchos se les “aguarían los ojos” si vieran a Maduro y a Guaidó abrazarse, como en tiempos pasados, aquellos partidos de fútbol entre chavista y escuálidos. Mientras otros, menos sentimentales (incluidos estos dos), están pensando en cómo disolver la nación, repartirse el botín “Venezuela”, al costo humano que sea, “sin complejos”.

La buena noticia es que la ebullición de los males depura la revolución –como dice Toby –, lo que quede en fondo vivo será lo que realmente valga, el caldo de nuestra revolución, toda la basura saldrá en la espuma. Estamos seguros de que el espíritu de Bolívar y Chávez volverá fortalecido con esta dramática experiencia; el socialismo es inaplazable; ya lo sabrá la conciencia de un pueblo desengañado. Hay que estar muy atentos a estos acuerdos que sellan definitivamente el pacto para volver a la cuarta república, justo por la cual fue que Venezuela, en la persona de Chávez, se alzó para cambiar su destino. Ya podemos ir tachando a los Maduros y similares, y demás oportunistas de nuestra lista, no importa si queda en la pelea por el socialismo solo un grupito, siempre y cuando estemos convencidos y preparados para la revolución.

¡Chávez vive, y la lucha sigue sin traidores!

¡A que no me quitas esta pajita del hombro!

La vice acaba de ordenar que se investigue a Guaidó por el robo o secuestro de 7 mil millones de dólares que pertenecen a Venezuela. Es raro, la semana pasada estaba Maduro acordando con él la compra de las vacunas por el sistema Covax. ¡Qué cosa! En Petare, siendo niño, yo tenía una pareja de amigos que peleaban casi todas las noches. Siempre, frente al abasto, delante de todos,  terminaban uno de cara al otro jadeantes, mientras un tercero, “casquillero”, le ponía una pajita a “Borola” en el hombro y le decía a Eleazar –“ Elea, a que no le quitas esa pajita del hombro!” – Y mientras, Eleazar, todo “chorreado” iba diciendo –“¡deja que me arreche!, ¡deja que me agite!” – Y así, en esa paja,  todas las noches. Casi nunca peleaban, porque Eleazar nunca le tumbó la pajita del hombro, y cuando se calló la pajita, Elea perdió. Bien, este gobierno se parece a Eleazar de niño, amenazado, ofendido, diciendo –“ya vas a ver, deja que me arreche,  deja que me agite…” –

Sería bueno saber hasta cuándo será esta payasada con Guaidó, el gobierno tiene preso a media PDVSA, a Baduel y a su hijo, sin juicios, muchos sin acusaciones claras, otros sin pruebas, sin defensa. Y con Guaidó (¡estratégicamente!) solo se ponen a “coquetear”, lo amenazan y lo invitan a conversar, “todas las noches”. Al fiscal le han dado en bandeja de plata la oportunidad de su vida para pasar a la historia como aquel que puso preso a un presidente (chimbo, pero presidente al fin, reconocido por muchos), y así se libra de estar acusando por cadena nacional a maltratadores de animales, a asesinos que ya cumplieron condena, a presos que casi que la cumplen, traficantes, ladrones, rateros, como si eso fuera algo extraordinario en este país.

Pero ¿Quién cree en la comedia bufa?, sería muy tonto aquel que se crea el cuento de que este show de la vice es algo serio. En otro país, dependiendo de cuál, Guaidó ya estaría preso, descabezado, o ahorcado hace tiempo. Pero el madurismo siempre quiere jugar con una carta escondida, que siempre deja ver por torpe, como Archie Andrews (Vargas, en mexicano), el de las comiquitas. Para que le crean, obliga; tiene que recurrir a la amenaza y al castigo de sus subalternos, de los más pendejos. Esa carta semi escondida es poder dialogar con el imperio a través de Guaidó, el mensajero perfecto.

Guaidó es el medio que consiguió el gobierno para comunicarse con los representantes de EEUU ¡Cómo lo van a poner preso! Por supuesto, el aguaje continuará, ¡primero muertos que descuidar las apariencias!, se trata de un gobierno  bufo rodeado de “abogados”, capaces de justificar lo injustificable, de torcer la verdad como un mecate. Después de cada amenaza, Guaidó se acerca más al gobierno, es como pescar con amor. Para fin de año, serán uña y sucio.

Otro detalle es el tiempo que tardó el gobierno en prohibir el uso de la vacuna de AstraZeneca en nuestro “esquema” de vacunación: una semana. La OPS (Oficina Panamericana de la Salud) dijo hace una semana que la vacuna que daría a Venezuela sería la AstraZeneca, justo cuando, por primera vez el gobierno declaró que no la recibiría. Sin embargo, en esos días cuando Maduro acuerda con Guaidó sobre la compra de las vacunas con el dinero retenido y administrado por el segundo, nadie dijo nada. “Los fondos liberados, en disputa entre las partes, harán posible la compra de 12 millones de vacunas para unos seis millones de personas. Se trata, en principio, de fármacos patentados por el laboratorio AstraZeneca.”, decía El País este 20 de marzo. Pero algo pasó:

“Caracas, 24 mar (Prensa Latina) El Gobierno de Venezuela denunció hoy el bloqueo de activos en bancos internacionales estimados en siete mil millones de dólares, parte de ellos destinados a la compra de vacunas contra la Covid-19.”…” La vicemandataria señaló los nexos del sector de la extrema derecha representado por Juan Guaidó –reconocido en enero de 2019 por Estados Unidos como presidente encargado- con la trama internacional dirigida a privar al Estado venezolano de sus principales activos en el exterior.”, pero ahora, como el cuento de la zorra y las uvas, no quieren las vacunas de AstraZeneca, cuando eso formaba parte del trato con Guaidó. ¡Qué seriedad!

¿Qué será lo que quiere el gobierno y que será lo que pide Guaidó? No se sabe. Lo que sí es seguro es que nada tiene que ver con salvar vidas humanas. ¡Bisnes!

Somos un pueblo humillado por estos payasos, hay que botarlos del país, terminar con ésto o perecemos como nación, como pueblo ¡¿cuánto deben apalearnos para que recobremos la dignidad?!

¡Volvamos a Chávez!

La Red de intelectuales y la defensa de la soberanía.

El capítulo Venezuela, de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales, señala:

Las medidas coercitivas unilaterales, bloqueos y masivas confiscaciones de activos en el exterior no se ejecutan contra un país para asegurar a sus habitantes el disfrute de los Derechos Humanos, sino para llevarlo a un colapso que lo fuerce a entregar su soberanía y sus riquezas a los países que lo agreden, y el gobierno que ignore tales hechos no puede tener representación en un Consejo de Derechos Humanos.” https://www.aporrea.org/imprime/a300979.html

La lógica de la revolución es ir en contra de la lógica del capitalismo. Mientras el capitalismo es, por su naturaleza, conservador del orden social y de las relaciones de producción,  el socialismo es crítica y cambios, reflexión, filosofía, política y trabajo con conciencia, movilización firme en contra del capitalismo y de la injusticia. En un país con un gobierno revolucionario verdadero, dispuesto a cambiar el sistema, “las medidas coercitivas unilaterales, bloqueos y masivas confiscaciones de activos en el exterior” –de las que hablan esta Red de intelectuales – no “fuerzan a su pueblo entregar su soberanía y sus riquezas”; ¡hace falta mucho más que eso para vencer a un pueblo convencido y consciente, en pie de lucha! Pero este gobierno no es revolucionario, no tiene intenciones de cambiar el sistema; ni tampoco el pueblo lucha contra el capitalismo. Todo lo contrario, esta dirigencia cree que nuestra salvación es desarrollar las fuerzas productivas apoyando al capitalismo, dándoles dinero y facilidades, y el pueblo palidece mientras la sociedad está enferma.

Nuestra conclusión es que esta “red de intelectuales” sabe que el gobierno de Maduro no es revolucionario, que ni siquiera es socialista, que solo denuncia una agresión, una injusticia más por parte de EEUU y Europa, como lo harían si fuera Siria o Irán, Guatemala o Cuba.

El punto a discutir es cuál sería esa soberanía que defiende ahora el venezolano, incluido el gobierno, porque allí se dice –en la cita de LBG – que las sanciones y el bloqueo “obligan a un pueblo a entregar su soberanía”, pero una parte de ese pueblo, lejos de defender su soberanía se ha ido el país (por lo menos en Siria hay una guerra, huyen por sus vidas). Otra porción más grande está obligada a permanecer pasiva por el hambre y las necesidades y los chantajes del gobierno; y de esa parte,  a la mayoría les importa poco lo que ocurre en nuestras fronteras, mucho menos que nuestra moneda sea el bolívar “soberano” o el dólar, o pepitas de oro (prefiere el dólar); tampoco se habla en la calle de “revolución socialista”, si no es con sorna, para burlarse de los lloriqueos de Maduro.

Países como Siria o Irán están confrontando a sus agresores por su subsistencia como naciones, ¡verdaderas naciones, más soberanas que Venezuela hoy!, con largas y fuertes tradiciones,  culturas resistentes, pelean por el derecho a existir o darse el sistema de vida y el destino que han elegido, y emigran obligados por la inminencia de la  muerte. Pero Venezuela, bajo el gobierno de Maduro, no resiste, no pelea,  el presidente insiste en disolver la nación, cederla a la voluntad del capital, que sea éste quien decida lo que ha debido ser nuestra elección soberana,  o sea, que sean los capitalistas quienes marquen el ritmo de la política; para autoconvertirse, como dice R. Ramírez, en un simple administrador de contratos, en un “arbitro” entre caimanes,  y nuestra “identidad” sea solo arpa, cuatro y maracas, el paseo los ilustres y el panteón nacional, Alfredo Sadel, al Alma Llanera, el cumpleaños Feliz de Emilio Arvelo, en un acto cultural y  pintados en una cartelera escolar, como en la cuarta república.

La revolución social pone en jaque a los imperios, es una ejemplo de fuerza, de rebeldía, el “¡no quiero!” gritado a la cara del imperio. Una Venezuela rebelde, consciente de su destino como pueblo,  se defiende sin una “red de intelectuales”. Rusia, China, EEUU –Siria, Irán – no necesitan de esa red de intelectuales para que las defiendan como nación porque antes de ser potencias ya fueron naciones organizadas, cuentan con tradiciones, con una cultura de voluntad nacional, de “pueblo”, que las respalda, ya criaron a sus propios intelectuales. Pero una Venezuela suplicante y fragmentada, que no sabe de dónde viene ni para dónde va, con un gobierno igual, ¡sí que da lástima!; necesita mil redes, de intelectuales, ecologistas, médicos, hasta asesores chinos y rusos, para que la auxilien en todo, porque, como un enfermo que perdió la consciencia, no sabe ni siquiera qué es lo que quiere…, como sociedad, mucho menos como nación o pueblo.

La soberanía nacional es respecto a un mínimo de valores compartidos, y nosotros estamos perdiendo los pocos que tenemos –cuando creíamos en Bolívar, o en Chávez y el socialismo – buscando soluciones pragmáticas a problemas ideológicos, soluciones mecánicas a una crisis política; un asunto de conciencia en manos de economicistas, de tecnócratas – el problema del arquitecto resuelto por técnicos y obreros; una crisis de ideas para que la resuelvan mecánicos chapuceros –. La independencia, la defensa de la soberanía, tal y como la vio Chávez, era un problema que había que resolver primero en el espíritu, educando, alfabetizando, creando consciencia,  y de cara un imperio remozado, moderno, que ahora se expresaba a través del espíritu liberal del capitalismo y todo lo que eso implique en una sociedad colonizada. Para Chávez, ser independientes era –además y sobre todo –  serlo del capitalismo, de la esclavitud nacida de la explotación humana, explotación material, y también del alma y del espíritu – de hacernos pensar como capitalistas cuando somos trabajadores esclavos…, como esclavos y esclavistas a la vez –. Si no, ¿qué sentido puede tener la independencia para nosotros sin identidad, colonizados en el trabajo y en nuestra conciencia, fragmentados cada uno de su cuenta; con diferencias de clases, étnicas, culturales, una nación pobre en todos los sentidos, la misma que fuimos en la 4ta y seguimos siendo ahora? La revolución socialista fue entonces y sigue siendo hoy, devolverle la esperanza a un pueblo perdido para que llegue a encontrarse como nación, una sociedad con valores, con razones sagradas para vivir (justicia, igualdad, amor y solidaridad humanos, trabajo y educación, sabiduría para saber vivir sin mezquindad), inclusive más allá de toda clase de fronteras.  Por eso la consigna chavista, ¡INDEPENDENCIA Y PATRIA SOCIALISTA!

VENEZUELA NO ES UNA PASIÓN INÚTIL­

La difícil situación que vivimos, la profunda devastación económica y mucho peor la pérdida de esperanza, la catástrofe espiritual, la ausencia de líderes, generan en la masa una profunda decepción, escepticismo­­­­­, las masas carentes, de instrumentos para comprender la realidad política, confundidas, manipuladas con las imágenes que imitan lo que antes fue, ese es el signo de la hora que atravesamos. Venezolanos huyendo de ellos mismos deambulan en el exterior ingrato, otros subsisten agrediendo a su prójimo, y los más se exilian en el interior de sus mezquindades personales.

Los días son como la negra noche, siente el país que todo acabó, que nunca jamás saldrá el sol, no volverán los días de felicidad que vivimos ayer con el gobierno honesto, coherente, creible, querible del Comandante Chávez, cuando gobernantes y masas latían con un mismo corazón, los problemas se enfrentaban unidos de verdad, las palabras tenían sentido y la crítica era herramienta para construir el futuro.

Es la hora de los dirigentes vergatarios, los de verdad, el país los necesita, corremos el riesgo de perder a la Patria de Bolívar, la nación se derrumba, necesita como nunca de sus mejores hijos. En estos tiempos se demostrará si merecemos una patria, o si la dejaremos perder sin hacer nada, huyendo, escondiendo la cabeza como los avestruces.

El mundo decente, los justos, tienen sus ojos puestos en Venezuela, aquí se decide si los intentos Socialistas indefectiblemente desembocan en sus contrarios, si regresan a la barbarie, o si es posible revertir la canallada y retomar el camino que otros procesos perdieron, se decide si la humanidad es una pasión inútil, si el destino fatal es ineludible, o si la lucha tiene sentido. El hombre no puede limitarse a su mezquina existencia, tiene, debe, está posibilitado por su biología, por su capacidad de pensar y de imaginar, para tener conciencia de pertenencia, de responsabilidad con la especie, conciencia de futuro, de responsabilidad con las generaciones futuras, de eso depende la existencia del homo sapiens, de la vida toda.

Esta lucha en Venezuela será registrada por la historia, que ya nadie escribirá, como uno de los últimos intentos de salvar la existencia de la humanidad, el reto es inmenso, requiere de dirigentes que vuelen más allá de su tiempo, y capaces de explicar a las masas su responsabilidad. Es hora de actuar, de revivir el espíritu que hizo posible el Paso de los Andes, la liberación de un continente. Aquí hay reservas morales, hay esperanzas, ya comienzan a surgir, con valentía las respuestas  profundas a la crisis provocada por la traición.

Venezuela ha escrito en la historia páginas heroicas en la lucha por la liberación del humano, Bolívar y los próceres de la independencia desde el Panteón nacional iluminan el camino de la dignidad, nos recuerdan que un pueblo que no se somete a sus verdugos que lucha, se rebela, siempre conquistará su liberación y podrá construir mundos de felicidad para todos. Allá en el Cuartel de la Montaña, está el Comandante esperando el momento cuando la lealtad a su pensamiento guie el regreso al camino extraviado, entonces, la vida será de nuevo guiada por la lucha contra la lógica del capital.

¡CHÁVEZ LEALTAD!

La Entrega del Esequibo

Bajo el Gobierno de Chávez un acercamiento con Guyana allanaba el camino para una solución amistosa, manteniendo una visión geopolítica de defensa integral del territorio y sus recursos naturales. El madurismo y la oposición al contrario, buscan negociar el Esequibo a cambio de apoyo político de los Estados Unidos, permitiendo a la Exxon Mobil avanzar en sus planes de explotación en la zona.