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¿ES POSIBLE UN GOLPE DE ESTADO?

El madurismo se ha mostrado incapaz de resolver la profunda crisis que él ha creado, al contrario, cada día la profundiza más con su estulticia, su ineptitud. Los millones del éxodo, la terrible situación económica, el gobierno congelado en espectáculos y mentiras, la entrega del país a los capitalistas, las violaciones a la Constitución, la represión brutal, el secuestro del futuro, todo apoya la afirmación del inicio.

¿Cómo se resolverá la crisis? No serán las elecciones propuestas como un intento de revivir la momia de la cuarta, nacería con plomo en el ala, ya la historia la lanzó a la alcantarilla, no tendría credibilidad no despertaría la necesaria pasión para salir del abismo. No hay dudas, estamos en un periodo donde tiene la palabra la partera de la historia, la violencia, eso no es un invento, la situación de deterioro anuncia esa posibilidad… El estamento político ha fracasado, así lo indican las encuestas, está separado de las masas, ahora la solución de la crisis se traslada al campo militar. Muy a pesar de algunos, la solución más probable es un golpe de Estado, puede ser que se dé en paz, curándose en salud. Aunque las masas sin dirección pueden parir un motín, que precipitaría la solución militar.

El golpe de Estado puede tener dos tendencias: una, ser un golpe del capitalismo, en este caso seguirá la entrega de la nación a los capitalistas, el golpe será para consolidar lo logrado por los capitalistas con el madurismo, para enterrar al chavismo. Se profundizará la brecha entre los enchufados, ahora aplaudiendo a los golpistas, y la masa desposeída, la miseria de las mayorías se acentuará.

La otra tendencia, sería un golpe contra el capitalismo, contra el gobierno actual, contra el madurismo capitalista, y también contra la oposición capitalista. En este caso, se volverá al camino extraviado con el asesinato de Chávez, será posible levantar la autoestima a los venezolanos, devolverles el futuro, darles razones sagradas por las cuales luchar, sentido a la vida. Las dos tendencias tienen posibilidades, llegando a este punto siempre en Venezuela se ha resuelto la crisis con la participación activa del factor militar, así fue con la dictadura de pérez jiménez, así fue el 4 de febrero.

Sólo que ahora el factor militar se quitó la fama de reaccionario, ahora, existe el precedente de Chávez, allí adentro de los cuarteles truena el recuerdo del Comandante, de su pensamiento que destaca en la América y en mundo por su intento de construir una sociedad verdaderamente humanista. Y en la masa humilde han fracasado los intentos por erradicar, borrar el sentimiento chavista, al contrario, ese sentimiento ha elevado a Chávez a los altares populares.

Hay condiciones para que la salida a la crisis no sea para profundizar la barbarie capitalista, todavía al chavismo auténtico, le quedan muchas reservas morales y físicas, no todo está perdido. Cuando la crisis reclame desenlace, la fracción que se ponga al lado del futuro, de los humildes, tendrá apoyo. La fracción que se coloque frente a los desposeídos, al lado de los enchufados, los capitalistas, tendrá que reprimir salvajemente. Estamos en momentos de decidir entre un pinochet, y un continuador del camino de Chávez. En esos días, en esas horas, se decidirá cómo será el futuro de la Patria.

¡CHÁVEZ, FUTURO!

A 20 años de la Batalla

Un día como hoy, el 17 de julio de 2002, el Presidente Chávez, me designó como Ministro de Energía y Minas de su Gobierno. Eran momentos difíciles para el país, de desestabilización y violencia, donde el Gobierno Bolivariano y la Constitución recién aprobada por el pueblo, luchaban por sostenerse ante la arremetida de las élites y el Golpe de Estado del 11 de abril de 2002.

Me desempeñaba hasta entonces como Presidente fundador del Ente Nacional del Gas (ENAGAS), creado en septiembre de 2000. Desde allí, pudimos detener la privatización del gas, que era impulsada por la vieja PDVSA, como parte del proceso de desnacionalización de la industria. 

Luego, fui designado por el Presidente Chávez como Director Externo de la Junta Directiva de PDVSA, presidida por el Doctor Gastón Parra Luzardo. Ni el Doctor Gastón Parra, ni el entonces Ministro Álvaro Silva Calderón, pudieron hacer nada para detener la acción desestabilizadora de la vieja PDVSA en contra del Gobierno. 

La meritocracia petrolera de la vieja PDVSA, tuvo un rol activo en los sucesos de aquel infausto 11 de abril. El Golpe de Estado, fue un Golpe Petrolero. Entre las primeras medidas de los golpistas, anunciadas por Carmona Estanga, estuvo la derogación de la recién aprobada Ley Orgánica de Hidrocarburos. 

Las transnacionales, a través de la vieja PDVSA, exigían la derogación de esta Ley de la República, aprobada en enero de 2002, pues recoge los aspectos fundamentales del Control del Estado sobre el petróleo; y, la reserva que sobre la actividad petrolera establece  la Constitución de 1999.

Recién designado Ministro de Petróleo, junto a Alí Rodríguez al frente de  PDVSA, nos preparamos para enfrentar la desestabilización interna en el sector petrolero, convencidos como estábamos, de que la derecha insistiría en la desestabilización política y económica, directamente desde PDVSA. Con Chávez al frente, nos preparamos para enfrentar la nueva arremetida golpista, ahora desde PDVSA, para luego tomar esa Colina, que se había convertido en instrumento de las transnacionales.

Vino el Sabotaje Petrolero, la autoproclamada “meritocracia petrolera”, representada por la denominada “Gente del Petróleo”, paralizó y saboteó la industria, hasta que el Presidente Chávez renunciara. Nos correspondió a nosotros, junto a los gerentes y trabajadores patriotas, con el apoyo de la Fuerza Armada y del pueblo, reconquistar una a una nuestras instalaciones petroleras. Fue una batalla popular, que se libró en mar y tierra. Con el rescate del Pilín León, se inició el desbloqueo de nuestra costas; la lucha de nuestros trabajadores, liberando y recuperando nuestras áreas de producción de petróleo y gas, nuestra refinerías, terminales  y plantas de procesamiento, fue una demostración ejemplar de patriotismo, impregnada del mismo espíritu revolucionario del 13 de abril. 

Los que participaron en esta acción criminal, abandonaron por miles la empresa, se creían indispensables, querían colocar de rodillas a todo un país. Derrotamos el Sabotaje Petrolero y desalojamos a la “Gente del Petróleo” del control de la empresa. PDVSA, quedó destrozada. En enero de 2002, sólo producíamos 23 mil barriles día de petróleo, no exportábamos, no había ingresos, tuvimos más de 17 mil millones de dólares en pérdidas directas por la acción de la “Gente del Petróleo”; la economía nacional se había afectado enormemente por el Sabotaje Petrolero y el Paro Patronal de FEDECÁMARAS.

Pero estábamos en Revolución, teníamos a un Presidente de la estatura y el valor de Chávez; así es, que, en vez de negociar, pactar o hacer acuerdos secretos con los factores desestabilizadores o las transnacionales, pasamos a la ofensiva. No había dinero, pero había mucha conciencia revolucionaria y un renovado patriotismo, un fuego sagrado prendió en el corazón de los trabajadores, de los humildes. 

En la empresa, entendimos que la prioridad era restablecer nuestra producción de petróleo, la operatividad de nuestras refinerías, producir combustibles para abastecer al mercado interno y volver a exportar petróleo para sostener la economía nacional. Lo logramos, junto a nuestros directores y gerentes patriotas, y el apoyo de nuestros trabajadores, y miles de jóvenes que se incorporaron a la empresa en las labores de contingencia; pudimos restablecer, para el mes de abril de ese año 2003, nuestras capacidades operativas. 

Al frente de la Junta Directiva de PDVSA y en las áreas operacionales, estaban nuestros gerentes, técnicos y especialistas, todos provenientes de la empresa, comprometidos con el país, patriotas, con la capacidad y el conocimiento para manejar una industria de esta complejidad. Al Presidente Chávez, ni a ninguno de nosotros, jamás se nos ocurrió entregarla a los militares, a los factores políticos o a sus amigos. Había que actuar con responsabilidad y sostener al país.  

El 10 de octubre de 2004, fui nombrado por el Presidente Chávez, como presidente de PDVSA. Ahora, sería, ministro y presidente. Teníamos que refundar la industria, convertirla en una empresa nacional de petróleo al servicio del pueblo. Mientras, sosteníamos nuestra producción y, todas nuestras áreas estaban operativas; colocamos, por primera vez en nuestra historia, la renta petrolera al servicio del pueblo; a partir de ese momento, de forma masiva, a través de las Misiones Sociales. 

Con el control de la industria petrolera, estábamos en condiciones para iniciar la ofensiva por la Plena Soberanía Petrolera, había que derogar la Apertura Petrolera, restablecer el Control del Estado sobre la industria, hacer cumplir la Ley Orgánica de Hidrocarburos; y, recuperar nuestra ingreso fiscal petrolero abatido durante la Apertura, razón fundamental de la grave crisis económica que sacudía al país desde los 90. 

En esta ofensiva, ajustamos las tasas de regalía de 1% a 16 2/ 3%, para los proyectos de la Faja Petrolífera del Orinoco;  y, luego, modificaríamos la ley, para colocar todos los proyectos petroleros del país, a una tasa de regalía de 33,3%. Más tarde, revertimos la ilegal figura de Convenios Operativos, por medio de la cual, la vieja PDVSA, había cedido 500 MBD a los privados. Luego, ajustamos la tasa de Impuesto Sobre la Renta, del 16% al 50%, como establecía la Ley, para el sector petrolero. Se eliminaron las exenciones impositivas que se habían otorgado a las transnacionales. Se eliminó la política de descuentos al precio del petróleo. Se establecieron precios de venta, usando fórmulas, acabando con la discrecionalidad reinante hasta el momento. El Ministro de Petróleo, recuperó la Fiscalización Petrolera. 

Combatimos de manera radical el secretismo, que estaba impuesto en torno al petróleo; por primera vez, publicamos e hicimos del conocimiento de todo el público, los Estados Financieros Auditados por KPMG en PDVSA, abrimos la “caja negra” de la empresa. 

Nos sometimos a todos los mecanismos de control y supervisión del Estado Venezolano. Exponíamos al público nuestros resultados y políticas. No había nada oculto, no podría haberlo. En el área petrolera, tal como lo establece la Constitución, todos los contratos son de interés público. 

Como Ministro de Petróleo, expuse ante la Plenaria de la Asamblea Nacional, nuestra Política Petrolera, los elementos fundamentales de la Plena Soberanía: una Política Nacional, Popular y Revolucionaria; que pondría al petróleo al servicio del pueblo. 

Igualmente, entregamos al entonces diputado de la Comisión de Finanzas, Rodrigo Cabezas, todos los documentos que las transnacionales y PDVSA habían ocultado al país durante la Apertura Petrolera y denunciamos las irregularidades de este periodo. Estábamos restableciendo la transparencia en una gestión, estábamos rindiendo cuentas; y, le devolvíamos a la Asamblea Nacional, la memoria institucional. 

Todos los contratos de las empresas mixtas que surgieron, eran sometidos a la discusión abierta de la Asamblea Nacional. No había ningún documento hecho a la medida de las transnacionales; nada hecho a la medida. Era un solo tipo de Contrato, del conocimiento público y aprobado por el Poder Legislativo, al cual, las transnacionales, se ajustaban o no. Era la Ley que imperaba. 

En PDVSA, creamos los Distritos Sociales Petroleros y el Fondo de Desarrollo Social, a través de los cuales, en las áreas petroleras y en todo el país, la misma se involucraba directamente en la batalla contra la pobreza y la exclusión social. Nunca más la industria estaría de espaldas al pueblo, ni haría acciones filantrópicas, como si se tratara de una transnacional. 

A partir de entonces, PDVSA contruiría escuelas, viviendas, hospitales, universidades, vialidad, electricidad, agua, como parte de la tremenda lucha de Chávez contra la pobreza. PDVSA no sólo sostuvo las Misiones Sociales, sino que, se hizo cargo directamente de mantener la Misión Barrio Adentro, y de conducir la Mision Ribas, en la cual graduamos a 1 millón de Vencedores y Vencedoras. Luego, nos tocaría coordinar y desarrollar la Gran Misión Vivienda Venezuela, donde se hicieron, en 2 años y medio de gestión, 600 MIL VIVIENDAS, de verdad, verdad, para el pueblo. 

Ésto lo sabía y lo veía todo el país. Las viviendas surgían en todo el territorio nacional, brotaban, como el maíz, como una siembra, acompañada del Vivir Bien de los venezolanos. 

Luego, creamos PDVSA La Estancia, para hacer lo extraordinario en cotidiano, restablecer el equilibrio de los espacios para el beneficio del pueblo; llevar el arte, el entretenimiento y la cultura a todos los venezolanos, recuperar nuestro patrimonio cultural, que dejamos en pie en extraordinarias obras de arte en Plaza Venezuela, el Bulevar de Sabana Grande, entre otros más de 40 proyectos a nivel nacional.  Eran los años de la Utopía de lo Posible! 

Luego, PDVSA y el petróleo se convirtieron en la vanguardia geopolítica del gobierno nacional. Desarrollamos importantes Proyectos Estratégicos para el Estado Venezolano. Y ensayamos mecanismos de cooperación inéditos en el mundo. Petrocaribe que nos relacionaba con 18 países, en nuestro espacio geopolítico por antonomasia, y más tarde, nuestra mirada hacia el Sur: Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador. Fue con el petróleo que pudimos establecer relaciones estratégicas con Rusia, China y la India. Y suministrar a China y la India, segundo y tercer consumidores de petróleo del planeta, 600 mil y 400 mil barriles día, respectivamente, de petróleo. Todo ello, sin menoscabar el suministro de 1.300.000 barriles diarios de petróleo a los Estados Unidos. 

Recuperamos para el país, los inmensos volúmenes de gas, que se encuentran en Costa Afuera. Era un gas que pensaban llevarse las transnacionales, a través del proyecto Cristóbal Colón. Pero a la vez, eran recursos naturales que se encontraban en Áreas Limítrofes todavía en disputa. Por eso, hicimos el Primer Proceso de Unificación de Yacimientos en este hemisferio, con Trinidad y Tobago, donde logramos establecer la propiedad de la República, sobre importantes yacimientos en toda la zona limítrofe de nuestro país, en ese territorio. Para ello, tuvimos que disponer de Plataformas de Exploración y Producción. Fue un trabajo intenso ante la posibilidad de que las transnacionales que operaban en Trinidad y Tobago, estuvieran drenando nuestros yacimientos. Así como, para entonces pretensiones de la Exxon Mobil de explorar petróleo en nuestra Zona de Reclamación en El Esequibo.

Igual hicimos en el Golfo de Venezuela, donde en áreas tan sensibles desde el punto de vista estratégico, logramos el descubrimiento del Gigante Yacimiento de Gas, el Perla 3X, junto a nuestros socios europeos. 

La idea era que todo ese gas entrara al país, para lo cual se extendieron miles de kilómetros de gasoductos, que nos interconectan desde Colombia con el gasoducto Antonio Ricaurte, hasta el Norte de Paria, con el gasoducto Nororiental. Todo el país dispondría del gas para la petroquímica, para el sector eléctrico y para el consumo de nuestros hogares. 

En 2007, nacionalizamos la Faja Petrolífera del Orinoco. El 1 de mayo de ese año, junto al Presidente Chávez, y más de 50.000 trabajadores petroleros concentrados en Jose, tomamos el control de estas áreas, donde luego certificaríamos las reservas de petróleo más grandes del planeta: 316 mil millones de barriles de petróleo. La existencia de esta inmensa cantidad de petróleo, era escondida por las transnacionales, su gran secreto, que, con la complicidad de la vieja PDVSA, pensaban llevarse del país, pagando solo 1 % de regalía o convertida en orimulsión, en el desarrollo de una política volumétrica, contraria al interés nacional; y a la política de la OPEP, de defensa del precio del petróleo. 

En el seno de la OPEP, recién nombrado Ministro de Petróleo, mantuvimos una activa presencia, participando en más de 43 Conferencias Ministeriales, entre ordinarias y extraordinarias, reforzando la unidad interna de la organización que, había tomado un segundo aire, luego de la Cumbre de Caracas de 2000, convocada por el Presidente Chávez. 

En la OPEP, nuestro país tenía todo el prestigio que habíamos ganado como miembro fundador, y por nuestra doctrina petrolera. En ese momento, nuestra postura se reforzaba, con nuestra política de Plena Soberanía Petrolera, que reafirmaban los Principios que dieron origen a nuestra organización, y el peso innegable que teníamos en ella; éramos el Cuarto país exportador mundial de petróleo. Teníamos cosas que decir. La voz de Venezuela era importante en el mercado internacional de petróleo. 

En 2007, el Presidente Chávez proclamó el carácter socialista de la Revolución Bolivariana, y PDVSA estaba allí, a la vanguardia de esta necesaria transformación del país. Era una empresa poderosa, de 216 mil millones de dólares en activos, que eran de todos los venezolanos, recuperando plenamente sus capacidades operativas, con una producción estable de 3 millones de barriles diarios, con sus propios taladros y equipos, con su flota de transporte, con todas las Refinerías y Centros de Procesamiento de Gas trabajando a plena capacidad. Abastecíamos el mercado interno de 600 MBD de combustible y exportábamos 2,4 Millones de petróleo y productos. 

En un período de 10 años, logramos ingresar al país, 700 mil millones de dólares, de los cuales, 500 mil fueron ingresos al Fisco en regalías e impuestos y 200 mil, fueron aportes al desarrollo social: Fonden y Fondo Chino, siempre resguardando los recursos presupuestados para las operaciones e inversiones de PDVSA, los cuales JAMÁS se tocaron: ¡habría sido una estupidez, matar la gallina de los huevos de oro! 

Éstas son algunas de las cosas más importantes que hicimos en este período extraordinario de nuestro país, podría escribir un libro sobre todo esto. 

Han pasado 20 años desde entonces. Como toda obra humana, tuvimos errores y aciertos; pero, creo sinceramente, que fueron muchos más los aciertos y los éxitos de este periodo, de nuestra política de Plena Soberanía Petrolera y gestión al frente del sector. 

Ésto que digo, no sólo es verificable en los Índices Económicos y de Calidad de Vida de nuestro pueblo, sino que, fue una vivencia de toda una generación de venezolanos, que crecimos y avanzamos en el período de la Revolucion Bolivariana, durante el Gobierno del Presidente Chávez. Éramos el país del Vivir Bien, del que nadie escapaba, pleno de trabajo y oportunidades, con una economía en crecimiento permanente, de 300 mil millones de dólares de PIB, con una inflación controlada, con plenos Derechos Humanos, Laborales, plena vigencia de la Constitución y las leyes y del estado de Derecho. 

Pero sobre todo, el bienestar durante nuestro período con Chávez y lo correcto de nuestra política petrolera, se puede contrastar con el desastre actual del gobierno de maduro. Un gobierno que actúa al margen de la ley, que viola los Derechos Humanos como Política de Estado, un gobierno profundamente anti obrero, que entregó el petróleo, el gas y nuestros recursos minerales, que cedió El Esequibo a las transnacionales, que encarcela cientos de trabajadores y militares, lanza opositores desde el décimo piso del SEBIN, mata prisioneros en tortura, o los deja morir en custodia. Un gobierno que ha arremetido contra el pueblo más pobre: más de 14 mil ejecuciones extrajudiciales, donde el fiscal general es un sicario, con un sistema judicial al servicio de grupos de poder. 

Un gobierno que entrega el país en secreto, donde, nada más y nada menos, que el ministro de petróleo, negocia a escondidas con un gerente de la Chevron, la violación y derogatoria de nuestra Ley Orgánica de Hidrocarburos y la entrega de nuestro petróleo a las transnacionales por un puñado de dólares. Por la incapacidad manifiesta en el manejo de PDVSA y en el desespero de sostenerse en el poder, ceden la soberanía y entreganla patria. 

A 20 años de haber sido designado Ministro de Petróleo, quiero reiterar mi homenaje y mi lealtad a Chávez, agradecer en nombre de todo el pueblo, su trabajo desinteresado y humilde a favor de los más pobres y de todo el país. Agradecerle, como lo hacía cada año, por la confianza de haberme delegado la posibilidad de dirigir el sector económico más importante del país. De haberme honrado con su palabra y sus reconocimientos públicos. De haberle salido al paso a tantos ataques y tantas infamias, reconociendo que era la cara visible, junto a Chávez, de un proyecto que nos había costado sangre, sudor y lágrimas: la Plena Soberanía Petrolera. Agradecerle su amistad y afecto, la ratificación permanente en mi cargo, y su anuncio de que sería su Ministro de Petróleo para el período de gobierno que iniciaría después de su victoria, el año 2012, su última gran batalla. 

Tantos años y tantas cosas han pasado; pero, en perspectiva, quiero ratificar mi profundo compromiso y lealtad con Chávez, la Revolución Bolivariana y el pueblo venezolano. 

Soy un militante revolucionario desde los 15 años de edad y heredé una conducta y unos valores de mis padres, consecuentes con las ideas honestas, progresistas y transformadoras del país. Soy socialista y soy chavista, y no reniego de ello, ni jamás lo haré. No lo hice entonces, cuando se movían en las procelosas aguas del egoísmo, aquello que se llamaba el chavismo sin Chávez o lo que Müller Rojas llamó el nido de alacranes, y no lo he hecho ahora, en estos terribles años de infamia, donde el madurismo, no solo traicionó el legado de Chávez, sino que acabó con el país y ha colocado a todo el pueblo venezolano a merced de los apetitos más bajos de los grupos que han asaltado el poder. Jamás seré parte del festín de estos hipócritas, ni guardaré silencio ante sus desmanes, así esto me cueste todo tipo de ataques y la más enconada persecución política.

Ese Fuego sagrado está intacto en mi alma. He pensado mucho en el país, en nuestro pueblo, sigo trabajando intensamente, y sé lo que tenemos que hacer para salir de este abismo, para restablecer nuestra industria petrolera, nuestra economía y las garantías políticas-sociales de los ciudadanos. Restablecer la Constitución y las leyes, volver a la Plena Soberanía Petrolera y al vivir bien del pueblo. 

Pero, todo esto pasa, sin lugar a dudas, por derrotar al madurismo, por desalojar del poder a este grupo infame y entreguista que reprime y actúa con impunidad e indolencia, que ha convertido al fascismo en su conducta, que actúa con inusitada violencia contra todo el pueblo, que hace que las familias de jóvenes venezolanos, mueran ahogados en el Caribe, en Los Andes, o fallezcan de manera cruel en las selvas del Darién escapando de esta tragedia. 

A pesar de todas las infamias, la persecución, el miedo y la amenaza, nosotros volveremos junto al pueblo, con la inmensa responsabilidad histórica de reconstruir nuestro   país, restablecer nuestra soberanía y el derecho que tiene cada venezolano de decidir su futuro. ¡Venceremos!

Los peligros del colapso del Estado Venezolano

En su afán de mantenerse en el poder a toda costa, el gobierno de nicolás maduro ha desmantelado la institucionalidad del país y ha violado, de manera sistemática, las leyes y la Constitución, que constituyen el marco Jurídico de actuación del Estado. 

Cuando el gobierno convierte la violación de la Constitución y  leyes de la República en su norma de actuación, entonces la actuación de los distintos órganos y poderes del Estado quedan al garete, cada quien actua por su cuenta, haciendo lo que maduro quiera, sin ningún tipo de control, rendición de cuentas, en el más absolutro secreto, con una opinión pública silenciada por el miedo y partidos políticos hechos a la medida de las necesidades del madurismo, actuando siempre de espaldas al pueblo.

El gobierno ha cedido la conducción del país a los poderes fácticos, tanto de sus propios grupos económicos, empresarios, políticos y militares devenidos ahora en una nueva élite de poder, como los tradicionales representados en FEDECAMARAS. Entre ellos se han repartido el país, es para ellos que gobierna maduro.  

Pero ello no es suficiente, el gobierno necesita apoyo internacional para salir de su aislamiento, para oxigenarse y buscar afuera, como si eso fuese posible, una legitimidad de la que carece dentro. 

Para ello, el gobierno ha negociado nuestra soberanía económica y territorial. A maduro no le importa entregar el petróleo, vender PDVSA y demás empresas del Estado, perder el Esequibo, crear Zonas Económicas “Especiales” donde no se aplican las leyes de la República o entregar el Arco Minero al saqueo y destrucción, si con ello se mantiene en el poder.   

Es un Estado disfuncional, que ha colapsado por el peso de los intereses grupales y mezquinos de los diversos sectores civiles y militares que han secuestrado el poder y que hacen con el país lo que les da la gana. No hay Constitución, ni ley que valga, no hay pueblo, no hay partidos políticos, no hay rendición de cuentas, lo que hay es abuso de poder, miedo, indolencia y represión. 

Esta disfuncionalidad y colapso del Estado se refleja en la actuación de los altos funcionarios y, lo que es más peligroso, en las acciones del gobierno, pues con estas no solo se decide la calidad y tipo de vida de todos los venezolanos, de la sociedad que tenemos, sino que se compromete el futuro del país. 

Cuando un jefe de Estado, es decir, el presidente de la República, se ausenta de actos tan importantes, como el desfile del 24 de junio,  conmemoración del 201 Aniversario de la Batalla de Carabobo y Día del Ejército Bolivariano, o cuando se ausenta del desfile del 5 de Julio, conmemoración del día de la Independencia, pero además se hace representar por un “muñeco inflable” –una burda caricatura de sí mismo–, entonces sabemos con certeza, que algo está muy mal en el funcionamiento del Estado. 

El presidente de la República, que, de acuerdo con la Constitución, debe actuar como jefe del Estado, hace tiempo que perdió el sentido de sus altas responsabilidades, en una mezcla de incapacidad, flojera y envilecimiento, ha cedido sus competencias a otros, no se sabe con certeza quién gobierna en Miraflores.  

Preso de ataques de pánico, de todo tipo de delirios y una inmensa inseguridad, maduro se mantiene escondido, no es capaz de salir a la calle, a ningún tipo de acto popular. Solo asiste a eventos cerrados, rodeado de una desproporcionada seguridad y, en el caso de los actos militares,  ataviado con un traje que pretende ser militar pero que no se corresponde, ni con nuestra cultura, ni con la solemnidad de nuestras instituciones, inherente a un Poder Civil, electo por el pueblo.

Lo peligroso no es que maduro quiera convertirse en un “Superman de pacotilla” para manipular a nuestros niños en las escuelas; ni quiera disfrazarse de Kim Il-Sung o Pol Pot –con el perdón de estos–, para transmitir una imagen de autoridad que nadie le reconoce, que no tiene; ni que hable en los discursos y actos públicos, desde algún sitio remoto, en unas entonaciones grandilocuentes, como si se tratara de la película del “Mago de Oz”, todo lo cual es MUY GRAVE en la actuación de un Jefe de Estado. Pero, a lo que todo el país debe estar MUY ATENTO, y lo que debe ser un LLAMADO DE ALERTA a las Fuerzas Políticas, Sociales y Militares, que aún nos quedan en el país, es que esa errática conducta personal del Jefe de Estado, se refleja y reproduce en todo el gobierno y sus distintas esferas de actuación.  

Del lado del Ejecutivo, allí manda cualquiera: desde Delcy Rodríguez, pasando por Cilia Flores –que funge de Vicepresidente en la sombra–, hasta una pléyade de ministros y altos funcionarios, absolutamente desconocidos y anodinos, los cuales uno no termina de entender de dónde salieron o por qué están allí. La mayoría de ellos reciben y cumplen órdenes, sin ejecutoria propia, otros sencillamente hacen “lo que les da la gana” y tienen capacidad de accionar en contra de los intereses del país. Todos ellos tienen la facultad de desaplicar leyes, ignorarlas o violarlas. No le rinden cuentas a nadie, ni existen mecanismos de contrapeso o regulación de su accionar.

Si vamos al Poder Legislativo, encontramos que Jorge Rodríguez, el hermano guía de Delcy Rodríguez, maneja a su antojo la Asamblea Nacional y sus Diputados, sean del partido que sea; aprueban leyes inconstitucionales y entreguistas, como la recientemente promulgada Ley de las Zonas Económicas Especiales, la cual, no sólo es un adefesio violatorio de la Constitución, de  nuestra Soberanía y de los derechos de los trabajadores venezolanos, sino que, es un retroceso, a los rincones más oscuros del capitalismo salvaje, para entregar nuestras empresas y riquezas nacionales al saqueo de los insaciables grupos económicos que sostienen al madurismo, convirtiéndolos en mano de obra esclava. Jorge Rodríguez, maneja la Asamblea Nacional como un pequeño reyezuelo, copia y calco de la actitud de maduro en Miraflores, atropellando al Diputado del Partido Comunista, Oscar Figuera, quien es objeto de todo tipo de vejaciones y violaciones a su investidura de Parlamentario electo por el pueblo, ante el silencio unánime y cómplice de una Asamblea Nacional, donde los Diputados del PSUV, alacranes y todo tipo de oportunistas de la oposición fabricada por maduro, solo levantan la mano y aprueban lo que sea. La Asamblea se ha convertido en el paredón de fusilamiento de Chávez donde por cierto, es abismal el silencio del Jefe de la Fracción Parlamentaria del PSUV, convertido en segundón del madurismo.  

Pero, el colapso del Estado, más allá de la actuación de sus máximos representantes, tiene consecuencias muy graves para la cotidianidad del venezolano y para el futuro de nuestro país. 

Con la misma facilidad con la que el presidente evade sus responsabilidades institucionales, y manda un “muñeco inflable” a un desfile, han entregado nuestra economía a los sectores más especulativos y voraces del capital. 

En 2014, nicolás maduro y el entonces vicepresidente Arreaza –nefasto personaje que ha medrado en el poder con apellido prestado–, decidieron desechar las Propuestas del Equipo Económico de Chávez, para ceder ante las presiones de los empresarios y grupos de poder,  representados en el gobierno por Erick Malpica, Simón Zerpa y Alejandro Fleming.

Para sostener una política cambiaria que ya en ese momento no tenía sentido, tal como lo dijimos una y otra vez, maduro y su “equipo” prefirieron saquear las reservas del Estado: FONDEN, Fondo Chino, PDVSA, e incluso, los Fondos de Pensiones de los trabajadores de la industria, para sostener una política cambiaria que le generó inmensas fortunas a los “bolichicos”, empresarios y dueños de televisión que apoyan a maduro. Pero además, pagaron más de 70 mil millones de dólares en deuda a los privados, sin siquiera pasar por el debido proceso de verificación, despojando al país de los recursos que estaban disponibles, para luego prácticamente duplicar la deuda con los chinos comprometiendo el grueso de nuestras exportaciones petroleras. Hasta al oro de las reservas internacionales le metieron mano, en una errática y entreguista política económica. 

El 28 de enero de 2018, cuando maduro anuncia al país su “Paquetazo Económico” y la dolarización de la economía, que ha empobrecido a nuestro pueblo, estaba reconociendo que él (responsable de la Hacienda Pública según nuestra Constitución), le entregaba la economía a los poderosos intereses privados que lo sostenían en el poder. 

Pero, así como el presidente se ausenta de los desfiles militares y evade sus responsabilidades en el manejo de la economía, maduro hizo lo propio con el Territorio Esequibo y el Diferendo con Guyana. 

Tal como la avestruz maduro “metió la cabeza bajo la tierra”. No quiso escuchar, ni ver lo que sucedía en el Esequibo ante sus propios ojos y delegó a Delcy Rodríguez, entonces canciller, junto a Samuel Moncada;  el manejo desde Caracas de un asunto tan delicado como este. Ellos impidieron, “ex profeso”, que hiciéramos algo desde la ONU, para, justamente, NO HACER NADA, pues buscaban un acuerdo secreto con la Exxon Mobil

El ex Presidente de Guyana, David Grange, político agresivo, instrumento de las transnacionales petroleras, le habló duro a maduro en la ONU y lo arrinconó frente al Secretario General, Ban Ki-moon; maduro no atino a decir ni hacer nada; la ONU se cansó de esperar por el visto bueno del gobierno venezolano para designar un “buen oficiante” de acuerdo al mecanismo de Ginebra por lo que el Secretario General  de la ONU Antonio Gutérres envió el asunto a la Corte Internacional de Justicia. Hoy día, la Exxon Mobil y otras transnacionales petroleras, entre ellas, la china CNOOC, producen más de 150 mil barriles diarios de petróleo y han anunciado que llegarán a 340 mil barriles diarios para el tercer trimestre del año; un petróleo que está en aguas del Territorio Esequibo, y que podría ser nuestro. Pero además, la masiva presencia de Guyana y las transnacionales en aguas del Esequibo bloquean nuestra salida al Atlántico, ante el silencio incomprensible de nuestras Fuerzas Armadas.  

Quizás, la postura más genuflexa del gobierno y el colapso del Estado, se refleja en la reacción de éste a las sanciones norteamericanas. 

Muchos países han sido sancionados por los Estados Unidos; incluyendo Venezuela y PDVSA, en el 2010, durante el gobierno del Presidente Hugo Chávez. En ese momento, ante esta medida coercitiva, la postura del presidente Chávez fue profundizar nuestro modelo socialista y en PDVSA nuestra respuesta fue aumentar nuestras capacidades operativas y diversificar nuestros suministros tecnológicos, de tal manera, que, tales sanciones, no afectaron, ni siquiera, un barril de petróleo de nuestra producción y por supuesto, no afectaron la economía del  país.

Igual, podríamos mencionar los casos de Cuba, bloqueada completamente desde hace 70 años; Irán, con sanciones desde 1979; y, más recientemente, Rusia, sujeta a masivas sanciones económicas, por la invasión de Ucrania. 

Pero, ninguno de estos gobiernos entregaron, ni su soberanía, ni sus empresas, ni sus conquistas políticas y sociales, mucho menos renunciaron a su modelo político; al contrario, como reacción a las sanciones, se fortalecieron muchos más en sus propias capacidades; y, allí se mantienen, sin ceder un centímetro en sus posturas, a pesar de la gravedad de estas medidas coercitivas.  El caso más cercano y heroico, es la postura del Comandante Fidel Castro y la Revolución Cubana.

Por ello, en las Naciones Unidas y en los círculos de Política Internacional, se argumenta que las sanciones sólo afectan a los pueblos  y no producen cambios políticos en los países sujetas a ellas, por lo cual  es considerado un mecanismo punitivo e inefectivo. 

Esto ha sido así, hasta que las sanciones llegaron hasta maduro y su gobierno.  

Resulta que el gobierno, sujeto a sanciones personales a sus altos funcionarios y sanciones económicas, que no tienen nada que ver con las de Cuba, Irán o Rusia, ha tomado la excusa de las mismas, para entregar toda la economía de nuestro país y condicionar sus decisiones políticas.

Contradictoriamente al discurso oficial, los años de entrega de la economía, lo más agudo de la crisis económica y social y la imposición del paquetazo económico que ha empobrecido al pueblo venezolano, no tienen nada que ver con las sanciones. La entrega y el colapso de PDVSA se produjeron antes de las sanciones del 2019. 

Pero el gobierno de maduro ante las sanciones y el hostigamiento internacional, no fue capaz de defender al país, su economía, ni las leyes, al contrario de la postura de Chávez en 2010, maduro “pegó la carrera” y su gobierno ha venido entregando, sucesivamente, nuestra economía y nuestro territorio, violando nuestras leyes y la Constitución. 

Las sanciones han sido la excusa perfecta del gobierno. Ahora todo es culpa de las sanciones, extrañas sanciones que vienen acompañadas de bodegones, hoteles de lujo, casinos y un largo etcétera. Con esta excusa, el gobierno enmascara su incapacidad y su política entreguista. Sobre todo es el discurso perfecto para una izquierda enajenada que está dispuesta a creer cualquier cosa o mantener silencio ante lo que sucede en el país. 

El caso más grave para el país, por sus importantes implicaciones, es el petrolero. El gobierno ha venido entregando PDVSA y el petróleo, al interés privado, derogando la Política de Plena Soberanía Petrolera de Chávez, VIOLANDO la Ley Orgánica de Hidrocarburos y la Constitución; todo lo ha hecho en secreto y ha sido un fracaso. El país está en los mismos niveles de producción de la década de 1930 y 1940; un retroceso abismal en nuestras capacidades petroleras. A pesar de la propaganda del gobierno y de estar mezclando con crudo iraní, el último Reporte de la OPEP ubicó los niveles de producción del país en 717 MBD, una caída de 2,3 millones MBD con respecto a nuestra producción de 2013. ¡Una verdadera debacle!  

Pero ahora, el gobierno negocia en secreto con la Chevron, de espaldas al país, y sin rendirles cuentas a nadie. El ministro Tareck El Aissami, no se sabe si recibiendo órdenes de maduro o de Delcy, o de ambos, negocia, con el responsable de esa empresa en Venezuela, Javier La Rosa, nada más y nada menos, que la derogación de nuestra Ley Orgánica de Hidrocarburos, para entregarle el control de las operaciones petroleras a la empresa transnacional. 

El ministro de petróleo, negocia directamente con un empresario petrolero la violación, no sólo de una Ley Orgánica de la República, sino de la RESERVA que hace la Constitución al control del Estado sobre el petróleo. Es decir, estos señores pretenden borrar “de un plumazo” lo que ha sido la Doctrina Venezolana en relación con el petróleo, que viene desde el Decreto del Libertador de 1829, la cual establece que los yacimientos minerales y de hidrocarburos pertenecen al Estado, como único representante del interés de los venezolanos. Una verdadera insensatez, un acto de TRAICIÓN A LA PATRIA, todo de espaldas al pueblo venezolano.

Nadie dice nada, nadie pregunta, nadie cuestiona, no hay espacio para discutir ésto en la Asamblea Nacional, ni se puede interponer un Recurso ante el Tribunal Supremo de Justicia, como se hizo en la IV República para denunciar la “Apertura Petrolera”. 

Mientras tanto las agencias internacionales, opinadores y representantes de los intereses transnacionales en el país, argumentan lo “conveniente” de dejar que las transnacionales controlen nuestro petróleo y lo “chévere” que sería volver a la época de Juan Vicente Gómez. Un país tutelado. 

El gobierno militar, con el General en Jefe Padrino López –que ha estado en el Ministerio de la Defensa casi el mismo tiempo que Pérez Jiménez en el gobierno–, no dice nada, no cuestiona, no pregunta; ha abdicado, renunciado, a su responsabilidad de defender la Soberanía Nacional, concepto central de la Doctrina Bolivariana y de la Constitución. 

Lo peligroso del colapso del Estado venezolano, es que el país, no tiene instituciones que defiendan la ley y la Constitución, el gobierno no quiere, ni está en capacidad de cumplir su obligación de tutela de los intereses generales.

Las instituciones están desmanteladas, los partidos políticos no existen, la oposición pactó con el gobierno, no dice nada. No hay una opción patriota y revolucionaria en la calle, hay que construirla urgentemente. 

La actitud de “dejar hacer, dejar pasar”, de ver hacia otro lado, y de paralización, por el miedo, el terror; y por el individualismo, del “sálvese quien pueda”, ha costado muy caro al pueblo venezolano, y comprometido nuestra soberanía nacional y la integridad de nuestro país.

Por ello, insisto, en que, a pesar de todos los problemas y las dificultades, hay que poner una opción chavista en la calle, y más allá de ella, una opción patriota, popular, comprometida con los intereses del país, que sea capaz de abarcar a todos los movimientos y fuerzas políticas y sociales, para detener la entrega de la patria y el futuro de nuestro pueblo.

CUNDE EL PANICO EN MIRAFLORES: NO QUIERE GOBERNAR MÁS… PELIGRO DE AUTOGOLPE

Las señales son claras, sólo atiende las actividades que le gustan, los compromisos incómodos no los atiende: le gusta hablar tonterías en la radio, atacar a duque, duerme once horas y ve mucha televisión. Su círculo cercano está en pánico, dicen sus allegados que cuando entra en estos periodos de abulia no hay quien lo saque.

Nadie, ningún estudio político, en ningún manual de doctrina, se encuentra respuesta a esta situación: el gobierno del lumpen-sindical es inédito, sobre él no existen estudios. La ideología marginal tiene un ingrediente de mucho peso, es la falta de disciplina, les cuesta cumplir horario, es inconstante, cambiante, un día son mecánicos, el otro son panaderos y después buhoneros, y terminan siendo artistas, o políticos. Por supuesto, que esta ideología si llega al gobierno, después que pasa la fanfarria, la novedad, se aburre, quiere irse.

El ejercicio del poder es un privilegio, pero también es un enorme peso, exigente, la vida toda tiene que estar al servicio del poder. Si a esto le sumamos que el poder les cae del cielo, y para empeorar todo, lo primero que hace el madurismo es dinamitar la herencia que les dejó el chavismo: las bases económicas, la estrategia heredada con el Plan de la Patria, la conciencia del deber social, en resumen, quedarse sin chavismo, sólo apoyados en una cáscara de fantasía creada por los medios de comunicación. Entenderemos por qué se les vino el poder encima y los aplasta. No saben que hacer, tienen miedo, quieren irse, carecen de la pasión para gobernar. Tienen la desfachatez de mandar un muñeco inflable a los actos patrios, es la prueba del abandono del mando.

En esta situación se inscriben, las ausencias inexplicables: el viaje por Asia, quince días de desaparición, la deserción de las celebraciones patrias, de la Batalla de Carabobo, del desfile del Cinco de Julio. El país, sin un vigoroso gobierno central, sin un fuerte miraflores, se va fragmentado en pequeños pranatos locales, en los barrios, en las fronteras, en las carreteras donde impera la ley del bandolero. Los ministerios andan por su lado, la asamblea funciona como una dictadura aparte.

Son vanos los esfuerzos, de los más claros dentro del madurismo, por darle un rumbo al gobierno, apelan a un capitalismo salvaje, diseñan la entrega del petróleo, de las riquezas, y hasta del territorio y sus trabajadores con las zonas especiales, cotos privados de los capitalistas internacionales donde todo se vale. Los sensatos, por un lado, intentan construir capitalismo salvaje y la cúpula errática destruye lo logrado, sólo pueden parir el caos.

El país es un desbarajuste, al madurimo sólo les queda reprimir, buscar espectáculos que distraigan. Los oportunistas, saltan, abandonan el barco, buscan acomodo, arreglan maletas, piden impunidad y perdón, saben que en cualquier momento aquí pasa lo del Cabito Castro, que como canta la copla: “hasta luego, dijo castro, y nunca más volvió”, se fue a Europa por un problema médico y su compadre, gomez, se agarró la silla.

Quién iba a prever que el madurismo implosionaría, se derrumbaría sobre sí mismo, en medio de la desidia de todos. Ahora lo que importa es que pasará después de la salida, inevitable, del madurismo. En lo inmediato el país se juega su futuro.

¡VOLVER A CHÁVEZ!

“Súper bigote”, la literatura de la ambivalencia moral

Puede ser literatura. Con la pacatería de Diosdado Cabello y la hipocresía de Jorge Rodríguez, con la soberbia de Maduro, la picardía de Cilia, o la locura de Delcy, podemos escribir una novela mala. Pero, quizás, se podría hacer una nueva tragedia no tan mala, ¡la tragedia venezolana del siglo! Después de la muerte de Chávez y su revolución, sería la tragedia de todo un pueblo, desaparecido de la noche a la mañana a causa de una traición. Porque en poco tiempo dejaron de haber verdaderos hombres y mujeres. Hoy vivimos una época dominada por seres pusilánimes. Tomar modelos de esta sociedad, modelos puros, éticos y estéticos, así sean violadores o santos, es casi imposible, porque hoy los violadores son santos y los santos violadores. Murió Cristo en la tierra y en el cielo. La libertad liberal se ha enseñoreado sobre una falta de carácter, sobre la mansedumbre de la sociedad, haciendo de estas cualidades un valor: el valor de la ausencia de valores. La libertad de elegir ha servido a la incapacidad moderna de conocernos a nosotros mismos, de aceptar compromisos en la vida, la “soportable levedad del ser”, para no cargar con sus consecuencias, para así abrazarse al recurso de la mentira, a la norma a conveniencia, al poder de la imprecisión; trampa y dinero lo es todo. Yo mismo tuve un tío moralista como “modelo de padre”, como referencia moral, que sin embargo aceptaba favores fuera de la norma, siempre y cuando nadie se enterara. Y un hermano, igual de irresponsable, pero cuando así actuaban los dos se creyeron elevados por encima del juicio humano y divino, gracias a los años, al conocimiento o a las ciencias, pero sobre todo a la mentira; cometiendo sus infracciones, se mentían creyéndose por encima de todo juicio y castigo; aleteando en un aire contaminado, transitando entre el bien y el mal, pretendiendo volar por encima del bien y del mal.

En esta sociedad de corazón “democrático y liberal”, es fácil no comprometerse con nada ni nadie en la vida, por eso ha sido casi imposible la aparición de una “nueva tragedia” en nuestra literatura, nadie es capaz de morir por lo que cree, ir en línea recta a pesar de su destino. Chávez, quizás sea el último modelo trágico, y antes de él el Che, y antes, todos aquellos resueltos que tomaron partido por sus ideas y en sus vidas actuaron en consecuencia por sus causas; Bolívar, Sucre, y por ellas murieron con los ojos abiertos. Sin embargo nadie ha dado razón de esas vidas ejemplares como verdaderas tragedias dignas de la literatura…, que yo sepa.

Por razones sanitarias, nuestra sociedad necesita gente comprometida con sus ideas, y de acción, valientes, capaces de tomar decisiones y de asumir las consecuencias de sus actos, de hacer promesas y cumplirlas…, porque vamos a desaparecer. Hoy la humanidad reclama más humanidad y menos gente “libre”; esclava de sus apetencias y prejuicios sociales, pero repartiendo razones y excusas, avergonzados a la vez por ello. Más inteligencia y resoluciones y menos instintos primarios, culpa y vergüenza. Pensar más con la cabeza y mucho menos con el estómago, o desde la dispepsia la indigestión, o desde las insatisfacciones reprimidas, la venganza reprimida, desde la nerviosa pacatería pequeñoburguesa. Hay que rescatar el ejercicio de pensar (como dijo aquella “Loca” Luz Caraballo en aporrea), de soñar, de imaginar; más allá de nuestras necesidades e insatisfacciones biológicas y aspiraciones pequeñoburguesas.

Sin carácter, sin compromiso, sin responsabilidad no existe libertad, solo distensión, abandono. Sin modelos humanos éticos, y estéticos, para tener de dónde educar a nuestra descendencia, héroes, victoriosos y traicionados, ajustados a nuestro tiempo, para nutrir la literatura postrera que formará nuestra descendencia, hoy devenida en “frases célebres”, las historias cortas de Facebook, en divertimentos o distracciones de diletantes y ociosos, viciosos y miedosos. Hoy la humanidad reclama más héroes enfrentados a la tiranía de la ley burguesa, a las ofertas del estatus, del “tener para ser”, del dinero y sus embrujos y la violencia enfermiza que arrastra…, necesitamos a un nuevo Prometeo capaz de enfrentar y vencer a Superman, el nuevo Zeus del Olimpo capitalista, y a sus faunos y sirvientes, súper bigotes y similares de la misma raza.

¡VIVA CHÁVEZ!… Y VOLVAMOS A CHÁVEZ

Rafael Ramírez fué presidente de ¿PDVSA o de Venezuela?

El día que Maduro se rodeó de políticos que Chávez hizo a un lado, éstos sigilosamente se escondieron detrás de su figura, para convencerlo que él tenía que hacer su propia historia, aunque ésto lo llevara a traicionar al mismo Chávez. Y efectivamente está haciendo su propia historia, sólo que lo está haciendo muy mal, ya que tomó el rumbo que nunca hubiese tomado el Comandante, y en ese camino optó por perseguir y neutralizar a aquellos en quién Chávez tanto confiaba, aún sabiendo que eso le podía traer serias consecuencias, pero era el precio que estaba dispuesto a pagar.

Entre los movimientos errados de Maduro, el más devastador para el País fué el que tomó contra Rafael Ramírez, Maduro menospreció que Chávez lo había ratificado en varias oportunidades, y si el Comandante lo mantenía en esa responsabilidad, era por razones muy serias. Es público y notorio que Venezuela no fué la misma desde que Ramírez salió de PDVSA, pasando de ser un País productivo con una economía a la vanguardia, a un País donde el hambre, la pobreza y la destrucción de todas las instituciones son las obras más memorables que puede mostrar el gobierno, producto de malos movimientos e imposiciones nepóticas que a pasos veloces fueron exterminando una a una, todas las conquistas sociales que como Pueblo y con el Comandante al timón habíamos logrado.

El mejor ejemplo de una empresa muy productiva, y venida a menos es sin duda alguna PDVSA, que gracias los malos manejos de los pseudo gerentes post-Ramírez, a los cuales se suman las políticas petroleras equivocadas de maduro, nos dejaron una petrolera que mostró en su momento grandes números en la época Chávez-Ramírez, y que ahora debido a esas pésimas políticas que aplicaron, la llevaron de ser una de las más importantes petroleras del mundo a una industria en descalabro, tanto así que a escondidas y a espaldas del pueblo, el madurismo inició la privatización de PDVSA, y la entrega de petróleo al mejor candidato que los ayude a mantenerse en el poder.

Ahora bien, en algo debemos ser objetivos, y es que; el grueso de la economía de Venezuela, el financiamiento de las misiones incluyendo el de las obras de envergadura que el Comandante ejecutaba y aún las que se proyectaban a futuro, eran sostenidas por PDVSA, y para garantizar los recursos y con ello el buen funcionamiento tanto de la economía cómo el de todas las instituciones del País, se debía tener una PDVSA en funcionamiento y comprometida con el proyecto revolucionario, y Chávez tenía allí a su mejor pieza, él tenía en la cabeza de la empresa a Rafael Ramírez, quién era el Ministro de confianza del Comandante. Que a pesar de ataques hacia su gestión por opositores estrasnochados y revolucionarios con máscaras, sus números siguen siendo insuperables por cualquier gestión del madurismo, y cuando digo que sus números son altos en comparación con los del madurismo, la diferencia es demasiado amplia.

Chávez se mantuvo invicto en el poder porque le cumplió al Pueblo, y en gran parte saldó una deuda social de muchos años, iniciando en su gobierno la ejecución de grandes obras de todos tipos, muchas fueron concluidas y otras en teoría quedaron bajo la responsabilidad de maduro por concluir. Para la ejecución y continuidad de lo antes dicho, era necesario los recursos del ingreso petrolero, Chávez estaba tan claro en eso, que en la gran mayoría de sus discursos y alocuciones, nunca faltaba el tema petrolero, y PDVSA estaba respondiendo de manera eficaz, porque su conducción era eficiente y el compromiso estaba nivelado a la altura de las necesidades de Venezuela.

Cuando el Comandante Chávez ese 8 de diciembre del año 2012, pidió que se eligiera a maduro en caso de que ocurriera algo que lo inhabilitara de alguna manera, prácticamente le estaba dejando el equipo armado a maduro para la etapa que debía cumplir de ser necesario. Para concluir obras y seguir impulsando el proyecto revolucionario, obviamente era necesario seguir contando con los recursos que aportaba la PDVSA roja rojita, y la persona que garantizaba esos recursos de una forma infalible, era Rafael Ramírez. Chávez sabía lo que estaba haciendo, por eso dejó ratificado al Ministro que le había respondido en las buenas y en las malas, el hombre que produjo en todo tiempo las finanzas requeridas, y que maduro debía proteger desde ese entonces, si de verdad le tenía aprecio a Chávez, y si de verdad estaba dispuesto a continuar con su legado.

En una oportunidad el Comandante hacía un reconocimiento públicamente sobre Ramírez, diciendo que era la cabeza visible junto a Chávez de una estrategia, de un proyecto que había costado hasta el alma, pero que había permitido recuperar la plena soberanía petrolera de Venezuela. Allí el Comandante señalaba que desde la oposición querían desmembrar a PDVSA, que habían planes de privatizarla, y que venían por la cabeza de Ramírez, Chávez no hablaba por hablar, de seguro manejaba la información que circulaba en los bajos fondos opositores, en ese discurso el Comandante puso a Ramírez a su estatura, y lo ovacionó, pero me sigue llamando la atención que Chávez dijera que Ramírez era la cabeza visible, quién recibía los ataques, pero que también tenía funcionando la empresa, y con ella todo lo que sostenía PDVSA en ese momento, entonces es muy fácil deducir que el arma secreta de Chávez, era Rafael Ramírez y su gestión, pues estaban sosteniendo al País entero. Por eso el Comandante a la hora de defenderlo, lo hacía como nunca lo hizo por ninguno de sus Ministros.

De manera fácil debemos concluir varias cosas.

1.- Si maduro mantenía a Ramírez en PDVSA, de seguro hoy día estaríamos entre los 3 o 4 millones de barriles diarios de producción, obviamente los ingresos en Venezuela estuvieran muy elevados, y ésta pesadilla donde el madurismo metió al País no se hubiese presentado.

2.- De estar la economía funcionando similar a la época Chávez-Ramírez, nuestra gente nunca se les hubiese cruzado por la cabeza emigrar, exponiendo así sus vidas, y la vida de seres queridos.

3.- Venezuela estuviese muy fortalecida ante cualquier crisis o adversidad, ya que las misiones no se hubiesen detenido, y se hubiesen ampliado como estaba previsto todo lo referente a la salud entre otras cosas.

4.- Debido a la guerra Rusia-Ucrania, la demanda del petróleo a crecido de forma muy amplia en todo el mundo, y el precio del barril ha tomado un valor elevado con tendencia a seguir incrementando, cosa que hubiese sido muy favorable para Venezuela de haberse mantenido los niveles de producción.

5.- La acción de maduro contra Ramírez demuestra claramente, que estaba en complicidad con los opositores y revolucionarios enmascarados que adversavan a Chávez, por eso sacar a Ramírez de PDVSA, era su objetivo, plegado a los planes opositores que el mismo Chávez denunció.

Y pudiese seguir enumerando puntos, pero no deseo alargar el artículo, sólo busco mostrar el camino que optó el madurismo, poniéndose a la par de aquellos que se identificaban como enemigos de Chávez. Mostrar los efectos nocivos que produjeron al País la remoción de Rafael Ramírez en las riendas de PDVSA. Por eso el título de éste artículo, porque más que el presidente de PDVSA, a Rafael Ramírez lo ataca el madurismo como si él hubiese sido el Presidente de Venezuela.

Viva Chávez, y viva el Pueblo de Venezuela, que debe despertar y actuar por la traición del madurismo al Comandante Chávez.

TRES FRACASOS, Y UNA ESPERANZA

Cuando los historiadores busquen un nombre para este periodo histórico en Venezuela, seguramente “fracaso” será una buena elección. Sin dudas el fracaso tiñe la actividad política de estos años después de Chávez.

El madurismo ha sido el mayor fracaso de un gobierno en toda la historia nuestra. Los millones del éxodo lo acusan, el cuadro terrible de la situación económica, con noventa y cinco por ciento de pobreza, la paralización de la petrolera, la entrega descarada de la riqueza nacional al capitalismo, certifican el fracaso. Pero donde el madurismo gana el oro olímpico del fracaso, es en el deterioro moral de la población, se perdió aquella relación fraterna, de esfuerzo común, de conciencia de pertenencia a la sociedad, que se construía con el gobierno del Comandante Chávez.

La derecha gringa, los alacranes, los oportunistas y demás especímenes, han fracasado en construir una opción política de la burguesía nacional, se limitan a ser vagón de cola del imperio gringo, patéticas franquicias, no tienen personalidad propia. No podía ser de otra manera representan a unos capitalistas que de nacionales sólo tienen el epíteto.

También, y hay que decirlo, fracasó el chavismo auténtico, no tuvo éxito en contener la traición al legado de Chávez, impedir que el capitalismo se apoderara de nuevo de la nación, se instalara en el país sin prácticamente ninguna resistencia. No pudo, el chavismo auténtico, el leal al pensamiento de Chávez, construir una alternativa política a la felonía que se apropiaba de la Patria. Los líderes chavistas se plegaron, se paralizaron, sólo resisten de manera individual. Aún la masa chavista, que padece este mal gobierno, espera el llamado de la organización chavista auténtica.

Este fracaso total del estamento político, ha sumergido al país en el desencanto, en la pérdida de la esperanza, del sentido de la vida, en un vacío espiritual que sumado a la nefasta situación económica forman un cuadro de emergencia nacional. Sin dudas, la existencia de la nación está en peligro. Son necesarias medidas de emergencia. Las elecciones que propone el fracasado estamento político, son una negación, un desconocimiento de la situación de emergencia, no resolverán nada, la crisis profunda enraizada en el alma nacional seguirá. Precisa de medidas de emergencia.

Y esas medidas de emergencia sólo son posibles, si se rescata la esperanza, si a la masa padeciente se le devuelve el sentido de la vida, la conciencia de pertenencia a una sociedad, a un país, a una causa común que merece ser defendida, que merece luchar por ella. Y esa esperanza, esa pasión, sólo la puede dar, el chavismo auténtico, he allí su fuerza, y he allí su responsabilidad, su reto.

Es mentira que el país se pueda rescatar del abismo madurista, sin esfuerzo, no es verdad que, del cielo, de fórmulas mágicas vendrá la solución. Es necesario un país emocionado, entusiasmado alrededor de una causa común, para emprender el camino de retorno a la construcción de la felicidad nacional.

El chavismo auténtico es el único que puede devolvernos ese entusiasmo, salvar al país. Sólo el chavismo auténtico tiene proyecto nacional, ejemplo que mostrar, líderes probados, teoría y metas que puedan dirigir, y sobre todo tiene el recuerdo de un líder que estableció una conexión amorosa con los desposeídos. El madurismo está de salida, seguramente, por la puerta de atrás, la derecha gringa, no tiene personalidad.

¡VOLVER A CHÁVEZ, LA ESPERANZA!

EL SIETE DE AGOSTO SE LE ACABA LA EXCUSA, AHORA ES MÁS PELIGROSO

El gobierno madurista va llegando a su fin, él mismito se arrinconó. Dilapidó la herencia de Chávez, el apoyo popular, la bonanza económica, el rumbo claro, todo lo destruyó, sumió al país en la peor crisis de toda su historia. Durante los años de su gestión jamás se ha autocriticado, nunca rectificó, todo lo arregla con mentiras, y excusas.

Estos gobiernos, sin teoría, sin estrategia, sólo con la filosofía aquella de Eudomar, de “como venga viniendo vamos viendo”, necesariamente se ven obligados a aplastar la disidencia interna, y buscar chivos expiatorios. El madurismo llega hasta el chiste en la búsqueda de excusa, hablan de rayos electromagnéticos, de ataques con misiles a las refinerías, de iguanas electricistas. A medida que se van agotando afinan las excusas. Ya la disculpa de los gringos se les desvanece, las conversaciones secretas van bien, ya liberaron al familiar preso, y vienen otros pasos. La agresión colombiana es una carta mayor que se agotará el 7 de agosto, cuando duque le ceda el paso a Petro, y todo indica que mejorarán las relaciones con maduro. Las iguanas ya no son viables, y los grupos terroristas colombianos con Petro pierden credibilidad.

El madurismo se queda sin excusas con las que tener distraídos a civiles y militares. Entra en la peligrosa necesidad de fabricar una excusa urgente. En los próximos días aparecerá el relevo. Puede ser que inventen un enemigo interno, puede ser, aunque es remoto, que le pongan la mira a algún país extranjero. No sabemos aún con que saldrá el madurismo, lo que sí es seguro es que aumenta el peligro de represión interna, están cocinando algún espectáculo, en eso son expertos.

Están arrinconados, las necesidades se cruzan: tienen que crear un clima electoral, de eso depende la suspensión de las sanciones personales, y simultáneamente tienen que inventar un show, reprimir, escandalizar, buscar un culpable para justificar la terrible crisis económica, la pérdida brutal de las condiciones de vida, el deterioro del sistema de salud, de educación, el desempleo, la devastación de la economía. Esa excusa les amortiguaría un poco la baja en el apoyo popular, es la única manera de conseguir algunos votos, pero deterioraría el clima electoral. El desespero cunde en la cúpula madurista.

El país entra en una crisis de la que no puede salir con elecciones, se asoma en el horizonte la partera de la historia, la violencia, tiene alta probabilidad de ser la salida a esta crisis económica, espiritual y de liderazgo. Quien no se prepare para esta etapa, quedará al margen.

Está etapa debe ser de preparación de una opción chavista auténtica, que dispute la dirección de la sociedad, que enfrente a la salida fascista que entrará en juego, y a la derecha gringa que nos haría colonia, que enfrente al madurismo entreguista al capital, con la privatización de la economía social conquistada con el gobierno de Chávez, la entrega grosera de la riqueza nacional, del petróleo, el asesinato de PDVSA. No se puede dejar al país en manos del caos, de la improvisación, de la represión brutal.

¡VOLVER A CHÁVEZ!

Qué representa Chávez para el madurismo y para la derecha franca

Resumiendo, Chávez representa la posibilidad de una revolución socialista, que no se quiere de un lado y no se quiere del otro. Defender a Chávez es defender una revolución socialista verdadera, radical, que suponga trabajo e inteligencia, y eso nunca lo hará el madurismo, que hace rato vendió su alma al diablo capitalista, con toda clase de excusas, con la vergüenza de quien se sabe actuando mal. Sería una pérdida de tiempo insistir con las manipulaciones de la imagen y la palabra de Chávez por parte de Diosdado Cabello y de todo el madurismo, en la necesidad que tiene el gobierno de hablar y actuar en su nombre, de usurpar su imagen y su nombre, como dice Toby, para continuar deshaciendo su obra. Las razones son tan oscuras como cada una de las mentes de estos raptores, ya hemos hablado de algunas, pero queda claro que con el peso del pensamiento y la memoria de Chávez a sus espaldas no se puede hacer otra cosa que alivianarlo y convertirlo en un carapacho vacío, en imágenes de arcilla, franelas, en símbolos hueros. Chávez representa para el madurismo un obstáculo moral a la hora de vender el país en el gran mercado capitalista del mundo, a su pueblo y su paisaje, pero un buen gancho electoral.

Igualmente, Chávez representa para la derecha pro gringa la amenaza siempre presente de que se vuelva a retomar el camino trazado por el comandante. En este punto ellos solo confunden a Chávez con Maduro por economía de esfuerzos, pero más le temen a Chávez que a Maduro, porque este último les resulta condescendiente y generoso con sus intereses y el de sus patrones del norte.

Es difícil defender a Chávez desde su pensamiento y su obra, son pocos los que se atreven y lo hacen de forma aguda e inteligente. Los Diosdados solo saben hacer alharacas en su nombre y torcer sus palabras; manipular. Pero cuando se defiende a Chávez de forma clara, por su obra y sus acciones, su vida y sus ideas, es irritante para los capitalistas, y se crispa el madurismo, reacciona porque se siente objetado, aludido – cuando los restauradores del pasado se tropiezan con sus críticas, cuando aparece Chávez precaviéndolos del reformismo y de los reformistas, o hablándoles del apostolado del revolucionario, cuando de pronto se percatan que ministros rechazados de forma pública por el comandante, ahora son empleados por Maduro, cuando la presencia de Chávez los expone… –.

Fácil es defender lo que ya existe, defender el capitalismo, decir que se puede domeñar mediante reformas, que se lo puede domesticar. Sin embargo, conciliar el capitalismo con el socialismo es más improbable, más difícil que hacer la revolución socialista… primero se hace una revolución socialista verdadera que ablandar el corazón del capitalismo, como lo creen y lo piensan muchos a los que les molesta Chávez, que se irritan con su presencia espiritual (lo han llamado mono, ignorante, lo han acusado de no ser político, etc., con la pedantería de los que no pueden frente a su fuerza moral).

Es por eso que los defensores de la obra de Chávez y de Chávez hoy resultan enemigos de Maduro, por lo insignificante y gris que se ve el último a su lado. ¡Quién se atreve hoy a defender a Chávez frente a Maduro! casi nadie. Lo ha hecho Rafael Ramírez, con propiedad, jugándose su imagen frente a un chavismo engañado, acumulando el odio del madurismo y más allá, el de la derecha lacaya del imperio del norte (a pesar de las maldiciones de resentidos y charlatanes)… Y lo han hecho otros de los expulsados y negados por el madurismo.

Se trata del consenso de la mansedumbre política, del “sentido común” que obliga a muchos a encontrar un culpable de sus miedos en los valientes. Es más fácil sacrificar a Ramírez y a otros como él, que reconocer que se es un cobarde, un miedoso, un pícaro, un flojo.

El problema que enfrentamos ahora es político pero sobre todo ideológico, por eso, para reconocerlo y reconocerse dentro de él se necesita fuerza o cuerpo moral, una conciencia tan amplia como aguda, capaz de penetrar y ver nuestras verdaderas motivaciones políticas y la grandeza o pequeñez de nuestros adversarios. La mezquindad típica de la derecha es lo que ha impuesto el madurismo con sus prácticas de descalificación, mintiendo y manipulando a sus incondicionales, facilitando el trabajo a la otra derecha de desprestigiar a Chávez en su obra, y en la persona de Ramírez que la representa, y muchos otros de sus ministros, y gente cercana a su pensamiento, como el mismo Toby Valderrama.

Se trata de un antagonismo ideológico que roza lo moral, una lucha entre cuerpos morales que se manifiestan en sus acciones y sus palabras, no hay nada técnico en eso, no son solo dos discursos enfrentados, son dos fuerzas, los cuerpos que los soportan.

CHÁVEZ ES FUERZA MORAL, NO PALABRAS VACÍAS

Vivir en “VTV”, vivir entre Chile y Canadá o hacer la revolución socialista

“El capitalismo no es la solución, es el problema” H. CH.

La muerte de Chávez fue, además de político, un duro golpe emocional para las mayorías menesterosas, demolió la estructura moral de los chavistas y dejó el paso libre a las corrientes restauradoras de la vieja democracia, el pacto social, y todo el sopor de la vieja socialdemocracia que se suponía superada o en proceso de ser superada.

El madurismo, NO ACOSTUMBRADO AL PODER, se enloqueció con él, y violentó, inclusive, el equilibro del antiguo “pacto social” practicado por adecos y copeyanos – hoy Venezuela pasó de ser un país en proceso de cambios, a otro mucho más atrasado de lo que fue en tiempos de la cuarta república. De la quinta república pasamos a no tener ninguna república.

Con tanta astucia ejercida para sostener al gobierno madurista, la Constitución Bolivariana perdió todo sentido práctico. La revolución socialista se convirtió en un ejercicio de resistencia pero del madurismo, asido al poder del gobierno, con la embriaguez de quién descubre un tesoro, censurando y castigando la posibilidad de ser cuestionado por sus opositores y críticos (de ser acusados de oportunistas, restauradores del pasado, de asociarse con empresarios igualmente oportunistas, o de ser cuestionados por corrupción)… Las instituciones del Estado y las leyes, igual, perdieron todo sentido práctico. En estos 8 o 9 años se han producido tantas leyes y decretos contradictorios que la fuerza de la ley no existe, no obliga a nada. Cada reyecito puede hacer lo que le da la gana, siempre que no contravengan con sus marramucias las “líneas principales del alto gobierno y de los jefes del partido.

Esta Venezuela desdibujada no deja muchas opciones. El desplome de la moral chavista dejó en sus herederos más deserciones que bríos revolucionarios. Como se sabe, el gobierno de Maduro optó por el pragmatismo de hacer la revolución con los capitalistas, mientras los líderes chavista no fueron capaces de defender la gran estrategia, la Idea, el socialismo, el Plan político de Chávez; se dejaron estafar por el madurismo.

Fuera del gobierno, los líderes chavistas decepcionados o botados se dispersaron o volvieron a su posición inerte inicial, en las universidades, oficinas, en sus antiguos empleos y profesiones. Muchos emigraron o fueron obligados a. Otros prefirieron vivir engañados en el país de “Venezolana de Televisión”, donde todo es inmaculado, perfecto, donde el progreso y la prosperidad fluyen sin resistencia (“Este bello amanecer, cargado de vientos de dignidad, patriotismo y libertad, nos convoca a todas y todos los que amamos a Bolívar y a nuestra Patria, para seguir luchando por la consolidación de la nueva era de prosperidad. Tenemos el camino claro, trabajemos por lograrlo”, dice @NicolasMaduro embriagado de poder)

Lo otro que nos queda es retomar la lucha por el socialismo verdadero, casi que comenzando desde cero. Los que sabemos que el país que maduro y Venezolana de Televisión venden al mundo no existe y no entusiasma, y que no nos iremos a otra parte, tenemos que concentrar nuestra inteligencia en mostrar la realidad, las contradicciones frente a los discursos, y cambiar “todo lo que deba ser cambiado”. Desde ya pensar en cómo corregir todos los entuertos, como lo hubiera hecho Chávez de forma tenaz. Para retomar el camino de la revolución socialista, Maduro y el madurismo son solo otro problema más a superar, pero hay que hacerlo…, de cara al reto de servir de modelo de lucha, de influir en el mundo… Porque ahora más que nunca una revolución se hace necesaria para la salvación de la humanidad y la vida en el planeta. La situación política mundial desmiente a Maduro y desmiente el éxito de su paseo por Asia, solo reconocido por él y su entorno, ¡sabrá Alá buscando qué!… (secretos y más secretos).

La situación del planeta no ha variado mucho desde que Chávez estaba vivo. Hoy son preocupantes los mismos temas, las guerras inter capitalistas, las migraciones, el hambre y las enfermedades, la devastación de la vida en el planeta, el cambio climático, y ahora la posibilidad real de un conflicto bélico planetario usando poder nuclear. Es la hora de los pueblos. A nosotros, como herederos de Chávez, nos toca tomar el testigo. No hay mucho tiempo como para perderlo en descubrir el sexo de los ángeles. Hay que actuar, presionar y obligarnos a ver más allá de nuestras narices, porque si no todo será inútil: ¡EL CAPITALISMO NO ES LA SOLUCIÓN, ES EL PROBLEMA!

VOLVAMOS A CHÁVEZ Y AL SOCIALISMO.