fbpx
Sample Page

Entrevista con Wanda Rudich y Núria Morchón – EFE | Rafael Ramírez: «Venezuela tiene capacidad para triplicar su producción petrolera»

Viena, 14 ene (.).- Rafael Ramírez, ministro venezolano de Petróleo entre 2002 y 2013 bajo el fallecido presidente Hugo Chávez, considera factible triplicar la producción petrolera hasta unos 3 millones de barriles al día, siempre que se haga de forma «gradual» y se respete la legalidad vigente en el país caribeño.

«Toda esa historia de que Venezuela habría que rehacerla… no es verdad», asegura el expresidente de la petrolera estatal PDVSA entre 2004 y 2013, en una entrevista telefónica con EFE desde Roma.

Tras la reciente agresión militar de EE.UU. contra Venezuela, la captura de Nicolás Maduro y los planes de Donald Trump para explotar el petróleo del país, existe incertidumbre sobre si se podrá reactivar un sector muy deteriorado en los últimos años por la mala gestión local y las sanciones estadounidenses.

Con una «capacidad de dirección técnica adecuada», junto con empresas mixtas y «una PDVSA distinta», es decir, no politizada, el exministro chavista confía en la recuperación de la industria petrolera venezolana.

Ramírez recuerda que hasta 2013 había en el país 31 empresas internacionales trabajando en proyectos clave del sector. «Algunas empresas se han ido, tanto las europeas que decidieron no trabajar más y se marcharon en 2018», recuerda, «pero hay actores internacionales, hay contratos firmados, aprobados por la Asamblea Nacional desde 2007, y existe una base jurídica y técnica para poder trabajar si hubiera un interés verdadero en levantar nuestra producción», asegura Ramírez.

Una industria sostenible

El exministro exiliado afirma que, un siglo después de que empresas multinacionales, sobre todo de EE.UU. y del Reino Unido, hicieran «lo que querían en el país», está claro que «lo importante para los países petroleros es alcanzar la sostenibilidad de la industria».

«No se puede cambiar de un manotazo un proceso de cien años en la industria petrolera. Se puede hacer por la fuerza, por la coyuntura, pero no se sostiene», asegura el experto, considerado durante años el hombre más influyente de la industria petrolera venezolana.

Ramírez, de 62 años, recordó que con la nacionalización de la industria petrolera venezolana en 1976 y la creación de PDVSA se «compensó a las compañías transnacionales por sus activos, que nunca fueron confiscados, sino nacionalizados».

El país sudamericano cuenta con las mayores reservas probadas de crudo del planeta, unos 303.000 millones de barriles, el 17 % del total, concentradas en su mayor parte en la Faja del Orinoco, a cientos de kilómetros al sureste de Caracas. Estas reservas, superiores a las de Arabia Saudí y otras potencias petroleras, requieren tecnologías avanzadas y grandes inversiones para ser explotadas.

La Faja «alberga 12.000 pozos perforados, de los cuales 3.200 están operativos y tienen una producción actual de 600.000 barriles diarios», precisa el exministro. El resto de los pozos produce menos porque carece de alguna herramienta, una bomba o trabajos de subsuelo, pero se trata de cuestiones que pueden subsanarse «muy fácilmente», asegura.

Inversiones corrientes

En ese sentido, Ramírez resta importancia a las estimaciones de analistas sobre los elevados costes que requeriría reconstruir las deterioradas instalaciones petrolíferas del país.

Inversiones de entre 8.000 y 9.000 millones de dólares anuales durante más de una década «no son una cosa extraordinaria», asegura.

Todas las petroleras invierten más o menos esa cantidad en la exploración y el desarrollo de nuevos yacimientos, destaca Ramírez. De hecho, recuerda que durante el mandato de Chávez, entre 1999 y 2013, PDVSA contaba con un presupuesto de unos 40.000 millones de dólares anuales, de los cuales al menos 12.000 millones se destinaban a la exploración y al desarrollo de campos petrolíferos.

El país producía entonces unos 3 millones de barriles diarios, tres veces más que los entre 800.000 y 1.000.000 de barriles diarios que extrae actualmente.

«Eso se podría hacer estableciendo un fondo manejado por los venezolanos que les permita vender el petróleo y elaborar un plan intensivo para recuperar primero la Faja», asegura Ramírez.

Además, allí no sería necesario explorar ni buscar nuevos pozos porque «ya existe un estudio completo de yacimientos integrados», concluye.

Entrevista con Raylí Juján – BLOOMBERG EN LÍNEA | Rafael Ramírez: «Venezuela debe tener el control sobre la venta de su petróleo»

El ex ministro de Petróleo venezolano y ex presidente de Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), Rafael Ramírez, conversó el 09 de enero con la periodista Raylí Luján para el medio Bloomberg en Línea, donde analizó los recientes acontecimientos ocurridos en Venezuela, desde la invasión militar de EE.UU. el pasado 3 de enero, donde el presidente estadounidense, Donald Trump, declara que su administración controla Venezuela, sus fuentes de ingreso y sus finanzas.

«Venezuela debe tener el control sobre la venta de su petróleo, pero la orden firmada por Trump estipula lo contrario», analiza Ramírez, luego que en Venezuela exista un nuevo presidente (a), Delcy Rodríguez, mientras el gobierno estadounidense firmaba una Orden Ejecutiva donde se ordena crear un Fondo, bajo su jurisdicción, que será administrado por ellos, en donde se depositarán los recursos que ingresen por la venta del petróleo venezolano. «Es absolutamente ilegal e insostenible», enfatizó Ramírez.

Lee la entrevista completa aquí

Entrevista con Rodrigo García Melero – RADIO TELEVISIÓN ESPAÑOLA (RTVE) | Rafael Ramírez: «Si perdemos el control del crudo, el país no va a salir adelante»

Rafael Ramírez (Caracas, 1963) lo fue todo en los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Durante 12 años fue ministro de Petróleo y Minería y casi el mismo tiempo presidente de la petrolera estatal PDVSA. También fue titular de Exteriores y embajador de Venezuela ante la ONU y hasta presidió su Consejo de Seguridad.

Relata a RTVE Noticias lo «indignante y preocupante» del ataque militar de Estados Unidos y remarca que Maduro es «el único responsable» de lo sucedido, producto a su vez «de intereses políticos internos en la disputa del poder».

«Yo te digo algo: si había tantos factores de poder, de acuerdo con los americanos, (que) hubieran dado un golpe de Estado. Era mejor, más patriótico, incluso constitucional, porque nuestra Constitución autoriza a rebelarse contra un gobierno despótico. Eso hubiera sido mejor que abrir la puerta a una intervención extranjera«, sentencia.

Considera que si Venezuela pierde el control del petróleo, no va a tener posibilidades de salir adelante. «Nuestro país está destrozado. Vamos a tener que reconstruirlo como si hubiéramos pasado una guerra«, sentencia.

PREGUNTA: Usted lo ha sido todo en los gobiernos de Chávez y de Maduro. ¿Qué opina de lo que ha ocurrido?

RESPUESTA: Como venezolano es indignante y muy preocupante. Una intervención militar extranjera en nuestro país jamás había sucedido. Eso por un lado. Yo no soy de aquellos que celebran una intervención militar en mi país. Por otra parte, hay que decir que es Maduro el único responsable de lo que ha pasado. Ha llevado a convertir a Venezuela en un país paria, sin instituciones, sin apoyo internacional. Un país en medio del caos permanente, en un abismo. Y eso, por supuesto, ha abierto las puertas a lo que sucedió.

P: ¿Imaginaba que algo así podría ocurrir?

R: No solo lo imaginaba, lo escribía. Yo he alertado y eso me ha costado ser perseguido por el Gobierno. Desde que renuncié en 2017, he alertado del peligro de la situación a la que nos conducía Maduro. Ha sido una década perdida. Perdimos nuestra importancia petrolera, no producimos nada. Perdimos nuestras relaciones internacionales, estamos aislados. Y perdimos todas nuestras instituciones. Un país débil, donde no hay posibilidad de decir nada, donde el mismo gobierno cerró todas las vías constitucionales, era propenso a que pasara cualquier cosa. Es muy doloroso ver cómo entraron fuerzas extranjeras y cómo barrieron con nuestra capital sin que nuestro ejército se defendiera. Masacraron a unos 80 venezolanos de los que el Gobierno ni siquiera ha dado los nombres. Pero todos los sistemas que habíamos adquirido durante el gobierno de Chávez: de defensa antiaérea, de radares, de prevención… Nada de eso funcionó. Y nadie fue capaz de hacer ni una mínima defensa. Es terrible.

P: ¿Cómo ha podido darse la captura de Maduro de una forma aparentemente tan rápida? Se habla incluso de un topo de la CIA que se infiltró para conocer los movimientos y la rutina de Maduro. ¿Usted se imagina quién ha podido traicionarlo?

R: Trump y Marco Rubio indican que estuvieron conversando con gente del Gobierno de Maduro que le garantizaba que estarían dispuestos a trabajar con EE.UU. Hay mucha incertidumbre, muchos secretos. El país no sabe nada, pero estamos en una situación muy grave. No se trata solo de que sale un gobierno. De hecho, creo que estamos efectivamente en la caída del Gobierno de Maduro y la transición hacia no sé dónde. Se abre la puerta al peligro, por primera vez en nuestra historia, de perder la soberanía sobre nuestros recursos naturales, sobre nuestra independencia y sobre el petróleo. Y lo peor aún es que el nuevo gobierno aparentemente está cediendo en todo eso. Estamos ante un peligro cierto, verdadero, que afecta nuestra soberanía y a todo. Alguien tuvo que venir a hacer la tarea por nosotros. Si había tantos factores de poder, de acuerdo con los americanos, que hubieran dado un golpe de Estado, eso hubiera sido mejor, más patriótico, e incluso constitucional. Porque nuestra Constitución autoriza a rebelarse contra un gobierno despótico. Eso hubiera sido mejor que abrir la puerta a una intervención extranjera. Ahora tenemos dentro a esta gente y no sabes qué va a pasar.

P: ¿Entonces usted está de acuerdo en el resultado, pero no en la forma?

R: No, pero por supuesto que no. No estoy de acuerdo para nada con lo que pasó en nuestro país, sobre todo porque como país fuimos atropellados y ahora estamos indefensos completamente. Más aún en lo que a mí me indigna es que esta situación es producto de intereses políticos internos en la disputa del poder. Nadie está pensando en el futuro del país, en que debemos salir de esta grave crisis con nuestros propios pies. Con un gobierno de unidad nacional. Defendiendo nuestra Constitución, nuestras leyes y pensando en nuestro pueblo, pues ya hemos recibido muchos golpes.

P: Trump no oculta el interés que tiene en los recursos naturales y en el petróleo. ¿Cuáles son para usted los objetivos prioritarios para la Administración Trump?

R: No lo sé, porque Trump es impredecible. Hace falta un gobierno de unidad nacional o que sea capaz de frenarse firmemente y decir: ‘vamos a hacer nuestra transición política, tenemos nuestra Constitución’. Nuestra Constitución es perfecta, solo que está inaplicada. Nosotros no tenemos ningún conflicto en llegar a acuerdos con Estados Unidos. De hecho, durante el gobierno del presidente Chávez, que yo fui ministro de Petróleo, enviamos todos los días 1.500.000 barriles de petróleo a EE.UU. Las empresas internacionales estaban allá, pero nosotros decidíamos: enviábamos a Estados Unidos, a Europa, a China… Era nuestra soberanía en el manejo de nuestro petróleo. Producíamos tres millones de barriles día con las empresas internacionales, pero bajo nuestras leyes. Entonces, ¿cómo es posible vayamos a ver ahora un retroceso de 70 años? Porque lo que se está planteando es retroceder a la época de Juan Vicente Gómez, donde el dictador entregó a las transnacionales norteamericanas e inglesas nuestro petróleo para sostenerse en el poder. Si este nuevo gobierno de Delcy Rodríguez quiere verdaderamente dar un paso hacia la normalización tiene que mostrar cosas concretas. Lo primero sería la liberación de todos los presos políticos. Maduro instauró en el país un sistema violador de derechos humanos.

P: ¿Esto habría ocurrido con Chávez en el poder?

R: No, para nada. El presidente Chávez era otra dimensión. El país tenía una situación de respeto a nuestras instituciones, fortalecimiento del poder nacional. Con Chávez producíamos 3 millones de barriles diarios de petróleo. Éramos el cuarto exportador de petróleo a nivel mundial. A nadie se le hubiera ocurrido golpear a Venezuela. Maduro persiguió todos los muchachos de PDVSA. Hay más de 150 gerentes y trabajadores presos. Y militarizó la empresa. Hoy la empresa produce, a duras penas, produce 600.000 barriles. Chevron agrega 200.000 más. Venezuela, como país petrolero, no importa en el esquema geopolítico. Y no hay legitimidad.

:¿Qué le pasó a Maduro para que haya tenido este final?

R: Maduro fue acabando con todo, asaltando, controlando una a una todas las instituciones. En las instituciones económicas puso de jefe al que fue su asistente en la Cancillería, el que le llevaba el maletín. Le entregó a esa gente la economía, el Banco Central, PDVSA, el Ministerio de Finanzas. Un caos económico se configuró y estalló la peor crisis económica en nuestro país. Esa ha sido la razón del éxodo de más de ocho millones de muchachos, jóvenes la mayoría. Luego todas las instituciones: la Fiscalía ha sido un instrumento de persecución tremenda. El Poder Judicial igual. Yo renuncié después de que asesinaran en la calle a más de 130 jóvenes con la represión. Está bien, la oposición era muy violenta, quería derrocar a Maduro. Pero tú no puedes responder a la violencia de grupos civiles con una violencia del Estado, porque el Estado tiene el monopolio de todas las armas. Eso jamás sucedió con Chávez, jamás tuvimos esa situación en la calle. El madurismo se dedicó a perseguir a todos los factores políticos: a los chavistas, a la oposición. No dejó a nadie. Maduro arrasó con todo.

P: ¿Qué le permitió llegar a tener en sus manos ese poder?

R: Arrasó con esas instituciones. No hay nadie que le hubiese puesto freno a Maduro. Bueno, yo mismo. Desde el 2015, estando en el Gobierno todavía, manifesté mi preocupación por cómo empezaba a conducirse la economía y fui sacado del Gobierno, enviado a Estados Unidos. Fui execrado y cuando renuncié al Gobierno, pasé de ser un héroe a ser un traidor. Luego, el Gobierno, además de la represión, instauró los mecanismos de control social violento. Nuestro país está destrozado. Nosotros vamos a tener que reconstruirlo como si hubiéramos pasado una guerra. Y eso sucedió en diez años de Maduro. Al año que murió Chávez, al 2012 (el expresidente murió en marzo de 2013), el salario mínimo era de 450 dólares, con una producción de tres millones de barriles y un ingreso petrolero de 1.200 millones de dólares al año. Íbamos bien, pero esta gente asaltó el poder y lo controlaron con la violencia. Muchos miles hemos sido víctimas de la violencia del Estado.

P: ¿Qué lectura hace de que Estados Unidos haya podido sacar a Maduro como lo hizo y que, a priori, las calles de Caracas estén tranquilas?.

R: Están tranquilas porque la gente no se atreve a decir nada. Porque todo el mundo sabe que quien dice algo, se lo llevan preso. No estamos en un país democrático. Estamos en una dictadura. Por eso te digo que si este gobierno que está ahorita en el poder por la actuación de Trump, si quiere hacer algo histórico y cambiar las cosas, tiene que comenzar por liberar a los presos políticos y dejar de reprimir al pueblo. Se pasean con miles de policías armados hasta los dientes. Y nada de eso sirvió para contener a la invasión extranjera.

P: Me refería al hecho de que la actitud que estamos viendo en los principales referentes del chavismo de Maduro es, por ahora de cierta calma, ¿no?

R: Por eso decía que era muy importante la propia declaración de Trump. Si Trump no hubiera dicho nada, habría dudas al respecto. Pero Trump dijo que ya había hablado con el Gobierno. Que Marco Rubio tiene un contacto directo con el actual Gobierno. Eso estaba acordado. Vamos a ver qué sucede. Pero Maduro está fuera y van a hacer una purga de su gente adentro. Ya comenzaron los cambios. El jefe de la Dirección de de la Contrainteligencia Militar lo removieron y está preso.

P: ¿Habla de acuerdos que Maduro desconocía? ¿Podemos hablar de traidores?

R: Seguro que Maduro desconocía esto. Si Maduro hubiera tenido la mínima sospecha de que él y su esposa iban a terminar secuestrados en tribunales norteamericanos, por supuesto que hubiera hecho algo para protegerse.

P:¿No se lo imaginaba con todas las amenazas de Trump?

R: Yo como venezolano, cuando veía a Maduro bailando salsa, burlándose, pensaba: este señor está ciego de poder y no se de cuenta de hacia dónde va él y el país, porque no es que baila solo. La bailadita en Venezuela se dice la guachafita, la echadera de bromas, la burla, la prepotencia del poder.

P: ¿Cree que Delcy Rodríguez es la persona adecuada?

R: Es una pregunta dificilísima. Yo conozco a Delcy desde hace años. Delcy con Chávez no tenía ninguna importancia, ningún peso, era una funcionaria más. Maduro la puso a ella y a Jorge (Rodríguez, su hermano) a ese nivel de poder. Ellos no tienen ni el soporte político ni la trayectoria, pero están allí. Ella ha sido la mano derecha de Maduro. Y ahora está puesta ahí por las circunstancias. Tendría una oportunidad de hacer cosas excepcionales si quisiera, si pensara en el país.

Los militares tienen «el poder real»

P: ¿Está ella preparada para afrontar esta situación, este desafío?

R: Lo veo muy difícil. Hace unos días fue la instalación del periodo legislativo. Se reeligieron las mismas autoridades y nadie del Gobierno habló de la violación de la soberanía ni de los muertos. Solo un diputado de la oposición, uno valiente, habló de esto y les dijo algo muy claro: ‘ustedes no pueden solos’. Porque ya no se trata de si eres chavista o antichavista. Yo siempre hago la diferencia entre los maduristas y los chavistas. Los chavistas somos muchos, los maduristas son cada vez una minoría más absoluta, pero la oposición también. Venezuela está entre grandes retos. Yo por eso siempre he planteado una junta de gobierno. No existe ni un ‘superman’ ni una ‘superwoman’. Esto es como cuando cayó la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en el 58. Hubo una junta de gobierno donde estaban los comunistas, los socialdemócratas, los socialcristianos y los militares. El gran problema han sido los militares porque tienen el poder real. Tal vez no pueden tumbar los aviones o no los quieren tumbar, pero están en el terreno. Y son una institución que hay que preservar porque es fundamental para cualquier transición. Pero es un error no incluir en esa transición a los distintos factores políticos. A todos. Tenemos que solucionar esta crisis y que defender nuestra soberanía. Si perdemos el control del petróleo, el país no va a tener posibilidades de salir adelante. El petróleo es todo.

P: ¿Por qué cree que Trump ha elegido a Delcy?

R: No lo sé. María Corina Machado pensaba que ella era la elegida y actuaba ya como presidenta. No es así. Los Estados Unidos tienen sus propios cálculos. Probablemente se dieron cuenta a tiempo de que María Corina no tiene el apoyo de los militares y es difícil que eso suceda. Ella tiene un discurso durante 20 años en contra de las Fuerzas Armadas, en contra del chavismo. Y confunden las cosas. Una cosa es que Maduro haya hecho un pésimo gobierno, el peor de nuestra historia, y otra cosa es que el chavismo no exista. El chavismo existe y está ahí, en el pueblo. Es un sentimiento. Son sobre todo unas conquistas que se obtuvieron y que la gente quiere mantener: sostener el petróleo, las garantías sociales. Nadie puede arrasar con eso. Hay que restablecer las instituciones y recuperar el petróleo. Ellos entregaron el petróleo, lo privatizaron. La producción de Venezuela se ubica en 900.000 barriles día, una caída de 70% de nuestras capacidades, pero eso está en manos de puros actores privados. A PDVSA la redujeron al mínimo: persiguieron a sus gerentes, a sus trabajadores. Nos persiguieron, nos execraron y desmantelaron la industria. Pero el petróleo está allí.

P:  ¿Cuál cree que es la salida a la situación que vive la industria petrolera en su país?

R: El marco legal petrolero venezolano está muy bien establecido. Los controles del Estado. Desde el punto de vista técnico se ha querido vender la matriz de que es imposible recuperar la industria petrolera sin decenas de miles de millones de dólares. Eso es mentira. Por supuesto, hay que valorar cuál ha sido el daño que le ha hecho Maduro a la infraestructura petrolera. La han desmantelado. Pero Venezuela tiene una infraestructura petrolera desde hace 100 años. Y en la faja, que es nuestra gran área de crecimiento, están concentradas las mayores reservas de petróleo del mundo. Hoy hay 10.000 pozos perforados. Hay oleoductos, hay tanques. No es verdad que hace falta la intervención de las transnacionales. Hará falta su apoyo, sí, pero si Venezuela hace un plan, técnicamente es posible, podemos recuperar nuestra producción petrolera en el corto y mediano plazo. PDVSA no ha sido un problema técnico, ha sido un problema político en Miraflores.

P: Hugo ‘el Pollo’ Carvajal, antiguo jefe de inteligencia chavista, le propuso a usted como eventual líder de una transición. ¿Qué papel cree que podría cumplir usted?

R: Debemos dejar de lado los personalismos. Tú me preguntas cuál sería mi aspiración. Mi rol es contribuir a reconstruir al país. Y por eso te hablo de una junta. Yo no digo ‘yo seré el presidente’. No. Una junta, un grupo, un ideal nacional. Poner el país de primero. ¿Yo puedo aportar? sí, muchísimo. No solo porque conozco el sector petrolero y económico. Yo me eché diez años el país encima con el presidente Chávez, por supuesto, era mi jefe, pero yo hice posible que esto sucediera. Entregamos 700.000 millones de dólares al gobierno por ingresos petroleros. Yo lo sé hacer, pero además represento un sector de la sociedad importante: el chavismo, sectores patriotas, que no están de acuerdo con entregar el petróleo. Hay otros líderes que representan otros sectores. Más nunca una mitad del país le va a pasar por encima a la otra.

P: Lo cierto es que usted vive en Italia

R: Sí, claro. Tengo aquí el estatus de refugiado político por la persecución. Ha sido horrible. Ojalá pudiera volver a mi país. Agradezco mucho a Italia. Mi familia es de aquí. La familia de mi esposa. Ojalá podamos volver todos. Es lo que anhelo todos los días de mi vida.

P: ¿Por qué le quieren detener en Venezuela? ¿De qué le acusan?

R: Maduro acusa a todo el mundo de todo. Mis acusadores y mis verdugos están todos ahora rindiendo cuentas frente a la justicia. Eso ha sido una experiencia horrible que cuando se restablezcan las constituciones, hay que resolverlo. Han utilizado la justicia como una forma de este persecución política.

P:¿Cómo cree que se va a desenvolver Venezuela en el corto, medio plazo?

R: El plazo se lo está dando Trump a Delcy Rodríguez. Ya la ha amenazado dos veces y Marco Rubio igual. Es decir, que aquí el ritmo lo están poniendo los Estados Unidos, lo cual es terrible. No pareciera que Delcy la tenga fácil, no solo por la situación real del país, que es absolutamente catastrófica, sino por las fuerzas políticas que en este momento la apoyan o no. Va a tenerla muy difícil si cambia la Constitución y las leyes del petróleo.

P: ¿Se van a convocar elecciones?

R: Trump ha dicho que no. Lo terrible es que Trump es el que está gobernando y han dicho que van a poner en la embajada y a los empresarios que van a tomar control. Es una situación muy difícil. En algún momento alguien en Venezuela tiene que ponerse firme y decir: esta es una línea roja, de aquí no se pasa.

P: Si usted tuviera una solución mágica, ¿qué haría?

R: No hay soluciones mágicas. Es un proceso muy complejo que debe ser inclusivo y Delcy tiene los días contados. O sea, Trump le ha dado como tres ultimátum ya y la situación es muy difícil. Yo creo, lamentablemente, que no hemos conquistado la estabilidad porque no se ha hecho bien. El Gobierno tiene que dar señales de que de verdad quiere un proceso inclusivo: que podamos volver los exiliados, que cese la persecución, que se pueda decir algo en el país, que podamos ayudar.

Acá el enlace a la entrevista en RTVE

Entrevista con Andrés Goldszmidt – DEUTSCHE WELLE (DW) | Rafael Ramírez: «La industria petrolera nacional se puede recuperar al corto plazo, solo hacen falta las condiciones políticas adecuadas»

Ante los recientes acontecimientos en Venezuela desde la madrugada del 03 de enero de este año, que culminó con una intervención militar estadounidense en Caracas, la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, la selección de Delcy Rodríguez como la sucesora en la presidencia del país y encargada de llevar a cabo la «transición» política, y la intención manifiesta del presidente estadounidense, Donald Trump, para tutelar Venezuela y su economía, el ex ministro de Petróleo venezolano y ex presidente de Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), conversó, el 08 de enero, con el periodista Andrés Goldszmidt, para el programa «Actualidad en Análisis«, transmitido por la televisora alemana Deutsche Welle (DW).

Ramírez dejó claro que la intención de tutela de Trump sobre Venezuela, «tiene serias dificultades«, pues para lograr una tranquilidad que permita llevar a cabo una transición política en el país, «el tema petrolero es fundamental, y si la administración norteamericana se queda con los ingresos petroleros (como lo ha dicho), el gobierno al que ellos están apostando (Delcy Rodríguez) no va a tener recursos, porque el ingreso petrolero representa más del 90% de los ingresos del país. Aún no se ha definido cómo se van a llevar a cabo las decisiones políticas. No entregarle el dinero por la venta de petróleo a Venezuela, es una confiscación. Es ilegal

Sobre las distintas versiones que han hecho analistas y economistas sobre lo que se necesita para recuperar las capacidades de la industria petrolera en Venezuela, incluyendo cambios normativos, Ramírez es tajante al decir que él «no es pesimista» respecto a la recuperación de la industria petrolera nacional, pues las áreas petroleras del Oriente y de la Faja Petrolífera del Orinoco «permiten tener un plan racional de recuperación que, con costos racionales, se puede recuperar la producción de manera gradual en el corto plazo. Yo he trabajado en una estrategia, con mis equipos técnicos, para recuperar la industria petrolera. Tenemos un marco normativo vigente. La infraestructura está y los pozos petroleros existen

Mira la entrevista completa aquí

PABLO NERUDA: UN CANTO PARA BOLÍVAR

Padre nuestro que estás en la tierra, en el agua, en el aire
de toda nuestra extensa latitud silenciosa,
todo lleva tu nombre, padre, en nuestra morada:
tu apellido la caña levanta a la dulzura,
el estaño bolívar tiene un fulgor bolívar,
el pájaro bolívar sobre el volcán bolívar,
la patata, el salitre, las sombras especiales,
las corrientes, las vetas de fosfórica piedra,
todo lo nuestro viene de tu vida apagada,
tu herencia fueron ríos, llanuras, campanarios,
tu herencia es el pan nuestro de cada día, padre.
Tu pequeño cadáver de capitán valiente
ha extendido en lo inmenso su metálica forma,
de pronto salen dedos tuyos entre la nieve
y el austral pescador saca a la luz de pronto
tu sonrisa, tu voz palpitando en las redes.


De qué color la rosa que junto a tu alma alcemos?
Roja será la rosa que recuerde tu paso.
Cómo serán las manos que toquen tu ceniza?
Rojas serán las manos que en tu ceniza nacen.
Y cómo es la semilla de tu corazón muerto?
Es roja la semilla de tu corazón vivo.


Por eso es hoy la ronda de manos junto a ti.
Junto a mi mano hay otra y hay otra junto a ella,
y otra más, hasta el fondo del continente oscuro.
Y otra mano que tú no conociste entonces
viene también, Bolívar, a estrechar a la tuya:
de Teruel, de Madrid, del Jarama, del Ebro,
de la cárcel, del aire, de los muertos de España
llega esta mano roja que es hija de la tuya.
Capitán, combatiente, donde una boca
grita libertad, donde un oído escucha,
donde un soldado rojo rompe una frente parda,
donde un laurel de libres brota, donde una nueva
bandera se adorna con la sangre de nuestra insigne aurora,
Bolívar, capitán, se divisa tu rostro.


Otra vez entre pólvora y humo tu espada está naciendo.
Otra vez tu bandera con sangre se ha bordado.
Los malvados atacan tu semilla de nuevo,
clavado en otra cruz está el hijo del hombre.
Pero hacia la esperanza nos conduce tu sombra,
el laurel y la luz de tu ejército rojo
a través de la noche de América con tu mirada mira.
Tus ojos que vigilan más allá de los mares,
más allá de los pueblos oprimidos y heridos,
más allá de las negras ciudades incendiadas,
tu voz nace de nuevo, tu mano otra vez nace:
tu ejército defiende las banderas sagradas:
la Libertad sacude las campanas sangrientas,
y un sonido terrible de dolores precede
la aurora enrojecida por la sangre del hombre.
Libertador, un mundo de paz nació en tus brazos.


La paz, el pan, el trigo de tu sangre nacieron,
de nuestra joven sangre venida de tu sangre
saldrán paz, pan y trigo para el mundo que haremos.
Yo conocí a Bolívar una mañana larga,
en Madrid, en la boca del Quinto Regimiento,
Padre, le dije, eres o no eres o quién eres?
Y mirando el Cuartel de la Montaña, dijo:
«Despierto cada cien años cuando despierta el pueblo»

SOLIDARIDAD CON LOS PRESOS POLÍTICOS VENEZOLANOS ¡EN VENEZUELA!

Es correcta la solidaridad con los presos (secuestrados) venezolanos de trump y bukele. Sin embargo, esa solidaridad no dispensa, no elude, la solidaridad con los presos políticos en Venezuela, los secuestrados del madurismo,que lo hay bastantes y sometidos a trato inhumanos. Preocuparse sólo por los presos del Salvador, o los niños secuestrados, es una hipocresía criminal. Agradecer a trump y a rubio por el canje de presos, es un contubernio cobarde.


Con esa actitud falsaria, el madurismo, todos quedan descubiertos en su impostura. No podía esperarse otra conducta de quienes traicionaron al Comandante, y pisotearon las esperanzas de todo un pueblo que construía su futuro con la mayor suma de felicidad. No podía esperarse otra conducta de quienes empujaron a los venezolanos a un éxodo millonario, y los someten a un pranato creador de miseria material y espiritual.


Además de denunciar a la camarilla dirigente, debemos, con pesar, aceptar que la respuesta de la masa, de los dirigentes honestos y no maduristas, ha sido lamentable para decir lo menos. Ni un comité de ayuda y denuncia a los presos políticos, pedidos de libertad tímidos, los encarcelados están desamparados.


Pero alarmante, es la parsimonia de amplios sectores de la población y los dirigentes que se calan todas estas canalladas de la camarilla sin protesta, dóciles van a todas las trampas que el madurato inventan, como siguiendo una zanahoria son manipulados.
Algo habrá que hacer.


Lo primero es aceptar que este madurato es un gobierno de pillos, sin el menor escrúpulo. Entonces, del madurato no podemos esperar nada legal, un comportamiento decente, humanista, sólo barbarie.


Toma vigencia el lema de la Liga: “Desechar las ilusiones y prepararse para el combate”. Y en esta preparación, lo repetimos, lo primero es que aparezca un núcleo dirigente de la lucha contra el madurato y su carnal mariacorinos. Un núcleo que dirija el retorno al camino de Chávez, traicionado por el madurismo. No es fácil, la labor de represión, de manipulación, calumnias del madurato, ha obstaculizado el propósito. Ya aparecerá, sabemos que el chavismo leal, se mueve.


Entretanto. Debemos ir organizando el descontento, la resistencia, el regreso al camino de Chávez hay muchas tareas para combatir a la barbarie. Organizarse en la acción y para la acción, que se manifieste el descontento y la voluntad de salir de la crisis. Pintar paredes, usar las redes, todo método, todo instrumento vale para hacer oír la voz pidiendo la liberación de todos los presos políticos, y pidiendo la renuncia del madurato, es un buen comienzo. Que las paredes hablen, que mil formas de propaganda florezcan. Que la resistencia a la barbarie se manifieste.

NO PODEMOS NORMALIZAR EL TERROR. Libertad para Rodrigo Cabezas

Cuando una sociedad se resigna al desastre o acepta como normal el terror, se condena a sí misma a permanecer en el abismo del miedo y la desesperanza.

Esto está sucediendo en el mundo entero. El caso mas desgarrador, es lo que sucede actualmente en la Franja de Gaza, donde Israel desarrolla un genocidio en contra de la población encerrada en Gaza, ante los ojos de todo el mundo. El ejército de Israel (IDF), con la precisión que le dan las armas de última tecnología suministrada por occidente, aniquila todos los días cientos de civiles inocentes, la mayoría de ellos, mujeres y niños.

Desde que en octubre de 2022 se inició esta fase del conflicto, que ya tiene más de 70 años, con la ocupación de Palestina por Israel, han muerto más de 56 mil palestinos, de ellos, más de 20 mil son niños, más de cien mil mutilados y heridos de guerra. Toda Gaza ha sido arrasada, como en Hiroshima o Nagasaki.

En los bombardeos de Israel no hay errores, ni “daños colaterales”. La tecnología avanzada y las sofisticadas armas de precisión con las que cuentan, les permiten identificar rostros, voces, cantidades de personas (incluyendo niños), de lugares y objetivos de los bombardeos; han aniquilado familias entereas de periodistas, políticos, dirigentes, o de palestinos contrarios a la ocupación. Los castigos colectivos, el Sippenhaft, son una norma de las fuerzas militares de Israel. 

El IDF satura con bombas y destruye todos los sectores de la Franja de Gaza, provocando miles de muertos y el desplazamiento de millones de civiles, quienes, cuando llegan a los sitios designados como “seguros”, son igualmente bombardeados, la mayoría de las veces, en carpas de refugiados donde mueren calcinados, quemados vivos.

Luego que Israel ha establecido la política de utilizar el hambre como arma de guerra, negando el acceso a los alimentos y bienes esenciales, agua y medicinas a la población de Gaza –“la prisión más grande del planeta”–, ahora el IDF y contratistas norteamericanos “distribuyen” alimentos en puntos determinados de la Franja; pero, cuando la población hambrienta y desesperada se acerca a ellos, les disparan indiscriminadamente, los matan por decenas, todos los días. Algunos pocos medios de comunicación, han publicado testimonios de soldados israelíes que aseguran que les han ordenado disparar a matar a los civiles que se aproximan a buscar alimentos. Es algo horrible.

Contra el pueblo palestino se ha volcado todo el odio de la extrema derecha y sectores políticos de Israel, que sostienen al gobierno del criminal de guerra Netayahu. Los palestinos han sido deshumanizados por los poderosos medios de propaganda del agresor, en una mezcla de racismo y odio. En Europa, se hace una diferencia espantosa entre niños y civiles Europeos o Palestinos; los segundos, no importan.

Israel comete todos los crímenes de guerra posibles en contra de los Palestinos, viola todas las leyes y convenciones internacionales, desarrolla un genocidio y limpieza étnica, que pretende desplazar totalmente o aniquilar a los palestinos. 

Después de este conflicto, los principios que sustentan al Sistema de las Naciones Unidas han quedado  hecho pedazos. Ahora “se puede todo”, siempre que tengas fuerza o el apoyo de los poderosos. Mala perspectiva para el mundo. 

Hay que decir, que el Secretario General de la ONU, António Guterres, ha sido firme en su denuncia al genocidio en Gaza y a la violación al Derecho internacional por parte de Israel, pero es una voz aislada. El Consejo de Seguridad está bloqueado por el veto norteamericano, a la vez que la Asamblea General no es capaz de hacer una condena irrefutable a Isrel por la comisión de Crímenes de Guerra y Genocidio contra el pueblo de Palestina. 

La mayoría de los países no se atreven a alzar su voz de condena, para no correr con las consecuencias o no ser acusado de “antisemitismo” –el nuevo chantaje– o, sencillamente, son indiferentes.  

Causa indignación ser testigos de un crimen masivo contra un pueblo, ver tanta crueldad y odio, sin que ningún gobierno árabe, o las monarquías del Golfo Pérsico hagan algo, ni que los gobiernos occidentales digan nada. 

En Europa, solo la voz de Pedro Sánchez, presidente de gobierno de España, ha denunciado el genocidio; mientras que el algunas ciudades se producen masivas manifestaciones en contra del Genocidio y los crímenes de guerra, en otras son fuertemente reprimidas por sus gobiernos. 

Estas voces y manifestaciones son destellos de esperanza, de que la manipulación y el miedo, los intereses económicos, la propaganda y valores de un sistema inmoral como el actual, no barrerán con las defensas del humanismo ante la barbarie.

América Latina, lamentablemente no cuenta, no se siente, no tiene capacidad de influir. Los líderes Latinoamericanos que podrían hacer o decir algo, como lo ha hecho, en particular, Lula, no tienen la fuerza para ello. Les hace falta unidad y voces como las de Fidel o Chávez. 

Otros por el contrario, no tienen ni el interés ni la moral, para hablar en contra de la violación de los Derechos Humanos o la Comisión de Crímenes de Lesa Humanidad. 

El gobierno venezolano convocó una “Conferencia (internacional) por la Paz Mundial». Nadie le hizo caso, ni siquiera les respondieron. Los presidentes del mundo adivinan otra jugada oportunista del gobierno; no pudieron entusiasmar a ninguno, ni siquiera gobiernos de la región, ni a aquellos que siempre están dispuestos a tomarse la foto en Caracas. Esto es así, porque el gobierno no tiene credibilidad, ni legitimidad, autoridad, ni moral, para hablar en defensa de los Derechos Humanos; ni siquiera tiene apoyo popular. Venezuela ya no es noticia para nadie. 

Venezuela está fracturada en sus principios fundamentales. Se ha convertido en un país donde la violación de los Derechos Humanos es una Política de Estado, donde se han desmantelado sus instituciones y se ha producido un retroceso bárbaro en las condiciones de vida del pueblo venezolano, instalándose el miedo y la desesperanza. 

En el país se ha normalizado el terror, el insulto, la amenaza, ha calado el miedo e instaurado la resignación al desastre. La represión y las detenciones arbitrarias se han convertido en un hecho cotidiano. Nadie dice nada, todos evaden siquiera mencionar los graves problemas que tenemos como sociedad; incluso, los sectores políticos ( de cualquier signo) han decidido convivir con ello, bajando la cabeza, sin alzar mucho la voz. 

Rodrigo Cabezas 

Una de las últimas detenciones arbitrarias de dirigentes políticos en el país ha sido la de Rodrigo Cabezas, economista, profesor universitario, exministro de Chávez en el área de finanzas, con el que trabajamos estrechamente en nuestro esfuerzo de sostener nuestra economía, tras los arteros ataques de la desestabilización en contra de la industria petrolera y con el que desarrollamos una amistad basada en el respeto y apoyo a las causas populares. 

A Rodrigo lo recuerdo siempre como un hombre de izquierda, chavista, uno de los liderazgos del chavismo en la región zuliana. Como Jefe de la “Cátedra Libre de Petróleo” de la Universidad del Zulia, compartimos muchas reflexiones y actividades académicas en difusión de los fundamentos y logros de la Política de Plena Soberanía Petrolera. 

El ex ministro Rodrigo Cabezas, fue detenido arbitrariamente el pasado 12 de junio por el SEBIN. Desde entonces, no se conoce de su suerte, ni de las razones de su aprehensión. Sus familiares claman por una fe de vida. Como siempre hace el madurismo, se le acusa de “conspiración”, al tiempo que se le conculcan sus Derechos Humanos y se viola el debido proceso. Ésto ya es normal en el país, lo cual es terrible.

Obviamente, los que apoyan al gobierno o los responsables de su detención arbitraria, están castigando sus posturas políticas recientes, pero ello no es un delito. Lo que se debe abrir es un debate de lo sucedido en el país, tras el fracaso del madurismo —no así del chavismo— como opción política. Castigar a un hombre por sus ideas políticas no es cualquier cosa, no se puede excusar, es fascismo.

Pero, el de Rodrigo Cabezas no es el único caso. También sigue detenido, arbitrariamente, el ex candidato presidencial y dirigente político Enrique Márquez, y se han producido las detenciones de economistas, periodistas y una última ronda de trabajadores petroleros del Centro de Refinación Paraguaná (no se sabe aún porqué). 

A ello, habría que agregar las detenciones arbitrarias en estos años de los cientos y cientos de trabajadores petroleros, dirigentes políticos y sociales, de los familiares de perseguidos políticos utilizados como rehenes y de los militares.

Se ha normalizado en el país las detenciones arbitrarias, la represión y la muerte en tortura (ayer se cumplió un año más del fallecimiento del Capitán Rafael Arévalo), las muertes en custodia, las sentencias desproporcionadas, la Judicialización de la Política.

Sin embargo, los organismos internacionales de defensa de los Derechos Humanos de la ONU, incluyendo, la Oficina del Alto Comisionado de la Defensa de los Derechos Humanos, mantienen un permanente seguimiento y denuncia a través de sus Reportes del empeoramiento de la situación en el país, el último de ellos, presentado el pasado 27 de junio.

En una maniobra tan inútil, tanto como meter preso a los economistas para que no hablen del desastre económico venezolano, ahora, el gobierno, buscará retirarse del Acuerdo de Roma y de la Corte Penal Internacional, suscritos en el año 2000 por el Presidente Chávez, quien estaba apegado, como una cuestión de principios, al respeto de los Derechos Humanos, a la dignidad del hombre. 

Es triste lo que sucede con  nuestro país. Un intento redentor y liberador, como el que encabezó el Presidente Chávez, ha sido traicionado y frustrado por el actual gobierno, que le ha dado todos los argumentos a la derecha internacional para detener los avances sociales en la región. 

Son unos insensatos. Los que detentan el poder, se creen victoriosos.     

En estas circunstancias habría que recordar las palabras del Presidente Chileno Salvador Allende y su postura digna ante el fascismo; en su última alocución al pueblo chileno desde Radio Magallanes –el 11 de septiembre de 1973– mientras era bombardeado el Palacio de La Moneda, cuando decía:  “Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen… ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos”.
Para después agregar, premonitoriamente: “Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor”.

MEDIO ORIENTE EN LLAMAS

Como era previsible, los EEUU entraron en la guerra de Medio Oriente, pero ahora de manera directa, bombardeando Irán y sus instalaciones nucleares. Esto constituye, no sólo una violación más del Derecho Internacional y de su principio fundamental de respecto a la soberanía de los países, sino una escalada peligrosa en el “Armagedón” desatado por Israel en la región.

La Administracion Norteamericana entra al conflicto en apoyo a Israel, que, de frente a un adversario verdadero como Irán, encontró una importante resistencia y retaliaciones militares —por primera vez— en su propio territorio, en una respuesta a los bombardeos efectuados en contra de la nación persa el pasado 13 de junio.

No deja de sorprender cómo un gobierno extremista, fundamentalista y definitivamente agresor, como el de Netanyahu, puede llevar al mundo al borde de la catástrofe y arrastrar a los EEUU, a una acción militar directa en contra de todo aquello que Israel considera que debe arrasar de la faz de la tierra, mientras buena parte de Europa y la comunidad internacional, guarda silencio.

El conflicto en Medio Oriente tiene raíces profundas en elementos políticos, económicos, culturales e históricos, que no se pueden abordar —no es el propósito de este artículo— en unas pocas líneas. Pero lo que queda claro, es que la ocupación de Palestina y el expansionismo de Israel, a expensas del sufrimieno del pueblo palestino, ha sido un factor determinante, raíz, en el conflicto. 

Esto ha sido y es así, no desde la aparición de Hamas (organización que fracturó el liderazgo Palestino y desplazó a la Organización para la Liberación de Palestina OLP de la Franja de Gaza), sino desde hace 77 años con el Nakba, con la expulsión del Pueblo Palestino de su propia tierra y  las sucesivas guerras y ocupaciones de territorios árabes por parte de Israel desde 1947. 

A partir de entonces, Israel ha sido un país “proxy” –término que ahora está de moda para llamar a los países o movimientos satélites– de los intereses norteamericanos, ingleses y franceses en el Medio Oriente, e instrumento de contención y posterior derrota del nacionalismo árabe, en una región, geopolíticamente sensible al extremo, debido a sus riquezas energéticas. 

Para cumplir este papel, Israel ha contado —desde siempre— con un masivo apoyo militar-económico y político de EEUU y Europa, dotándolo de una capacidad militar, tecnológica y nuclear, incluyendo más de 90 ojivas nucleares, que crean un permanente desbalance militar y tensión en la región, más aún, cuando los sectores de extrema derecha que gobiernan en Tel-Aviv, han proclamado que tienen el derecho divino, bíblico, de ocupar los territorios árabes y llevar el “Armagedón” en contra de sus vecinos árabes, que representan “el mal”, si se oponen a ello.

El extremismo y la supremacía militar de Israel, sabotearon, y pretenden hacer inviable, la única solución política al conflicto de Palestina: el Acuerdo de Oslo I y II, donde se reconoce la existencia de dos Estados (Israel-Palestina) y el retiro de Israel de los territorios ocupados. Los artífices de estos acuerdos firmados en 1993 y 1995, Yasser Arafat, Jefe de la OLP, y Yitzhak Rabin, Primer Ministro Israelí, pagaron con su vida el intento, víctimas del Mossad y de extremistas de Israel (Rabin fue asesinado en noviembre de 1995 y Arafat en noviembre de 2004). 

Desde entonces, miles y miles de palestinos han también pagado, sucesivamente, con sus vidas, la imposibilidad o negativa de llegar a una solución negociada al origen del Conflicto: la Cuestión Palestina.

Pero la intervención militar de Israel y los EEUU en Irán, colocan el conflicto en otro escenario, con otros actores, mucho más importantes que la poca o nula resistencia que puedan hacer los palestinos de Gaza frente a la superioridad militar de Israel. 

En la Franja de Gaza, Israel, con toda la impunidad de la que goza, ha cometido un Genocidio, que ha costado la vida a mas de 55 mil palestinos, la inmensa mayoría de ellos, civiles, de los cuales, 20 mil han sido niños asesinados de manera sistemática por las bombas inteligentes de Israel, mas de 120 mil heridos, toda la Franja de Gaza arrasada, como Hiroshima o Nagasaki, en una limpieza étnica que pretende expulsar al pueblo palestino de sus últimas tierras para colonizarlas. La ONU informó que el 80% de los fallecimientos infantiles ocurridos en el mundo entre 2023 y 2024, ocurrieron en Gaza.

En el Genocidio en Gaza, Israel no solo ha matado deliveradamente a miles de civiles, mujeres y niños, sino que, ha violado todas las Convenciones Internacionales existentes, ha cometido todos los crímenes de guerra posibles: mata civiles, bombardea y destruye hospitales, colegios, refugios, mezquitas, pozos de agua, niega la entrada de alimentos, asesina a discreción a los miles de palestinos, mujeres, hombres y niños que van desesperados a buscar alimentos a los pocos sitios de distribución administrados por Israel-EEUU, donde son emboscados, en una especie de juego de la muerte. Han deshumanizado a los palestinos, al extremo de que todos los días mueren decenas bajo la acción militar de Israel, como si fuese algo “normal”.

Las redes sociales muestran a los soldados de Israel celebrando, bailando, burlándose de los muertos palestinos (incluyendo niños), de la tragedia que causan, tal como hacían las tropas nazis en la Unión Soviética arrasada; cometiendo los mismos abusos que los nazis en contra de ellos, durante la II Guerra Mundial. 

Netanyahu y otros, hablan de una “superioridad moral” de las Fuerzas de Defensa Israelí (FDI), cuando realmente el ejército de Israel ha demostrado ser inmoral, genocida, asesino de niños. 

La propaganda y el doble rasero de los líderes y políticos occidentales, no deja de asquear e indignar: todo lo que haga Israel se justifica, a la vez que criminalizan a los palestinos. A nadie le importan estos niños, miles de criaturas, asesinadas todos los días por Israel. Pareciera que, comparado con el terrible conflicto de Ucrania (donde las proporciones de bajas civiles son muy inferiores a Gaza), una cosa son las “bajas” europeas, que generan titulares, sanciones y amenazas militares, y otra, la de los niños palestinos, que no le importan a nadie. 

Es una barbaridad lo que ocurre, un mundo cruel, donde se impone un supremacismo racial y religioso desde Israel, un genocidio que vemos todos los días por los medios de comunicación y redes sociales, y que a los gobiernos no les importa. Tristemente, las poderosas monarquías del Golfo Pérsico guardan silencio, permiten la masacre en Palestina, porque creen que, de esa manera, destruyen a Hamas y debilitan a Irán (su contendor histórico), sin entender que, en algún momento, más temprano que tarde, tener una superpotencia nuclear, expansionista y supremacista como Israel, de gendarme del Medio Oriente, también les afectará a ellos. 

Pero mas allá del cálculo político egoísta o el interés geopolítico, nadie, y menos aún el mundo árabe, pueden guardar silencio frente al genocidio en Gaza.

El gobierno de Netanyahu y los sectores extremistas que lo soportan, han visto en la impunidad con la que han actuado en Gaza, Cisjordania y Líbano, junto al silencio de Europa y el caos en Washington, la oportunidad de escalar el conflicto y “saldar” cuentas con Irán. Pero Irán, para sorpresa y shock de Israel, ha respondido y aún puede hacerlo más contundentemente. 

La excusa para la agresión a Irán ha sido el desarrollo de su programa nuclear, declarado como de uso pacífico por la nación persa. Obviamente, en la región existe aprehensión por el hecho de que Irán pueda desarrollar capacidades nucleares, así como es legítimo temer al hecho de que Israel ya las tenga. Es el tema del equilibrio militar y no proliferación nuclear y  para ello, se supone, que existen las negociaciones diplomáticas. 

Irán suscribió el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) en el Medio Oriente, el cual Israel se ha negado a firmar durante todos estos años. Luego de las sanciones a Irán por su programa nuclear, de EEUU, Europa y el Consejo de Seguridad de la ONU, se llegó a un acuerdo en julio de 2015, lo que permitió levantar las sanciones en su contra, pero Israel se opuso a ello. Es por esto que ya en la primera administración de Trump, EEUU, de forma unilateral, desconoció el acuerdo firmado por la de Obama y reimpusieron las negociaciones en octubre de 2018. Luego, en esta oportunidad, en medio de los intentos de un segundo acuerdo nuclear entre EEUU e Irán, se produjo el bombardeo de Israel en contra de las instalaciones nucleares iraníes, lo que le volvió a dar una patada a la mesa de las negociaciones políticas. Evidentemente Israel, no quiere ningún acuerdo, por ello provocó la escalada militar.

EE.UU. se embarca en una guerra que puede llevar a Medio Oriente a otro conflicto de grandes proporciones (como el de Irak), con consecuencias devastadoras en toda la región. No es la primera vez que Irán enfrenta una agresión militar directa, recordemos la guerra Irak-Irán en los 80.

Irán es un país complejo, con un sentimiento nacional importante, más allá de sus diferencias, tiene conciencia de sus enemigos externos y posibilidades de desarrollo como un país petrolero, con capacidades tecnológicas y militares e importantes aliados. A pesar del embargo y sanciones en su contra, el país persa sigue siendo un gran productor de Petróleo, con una generación de 3,3 millones de barriles al día, donde su principal destino es China. 

Hasta ahora, el conflicto no se ha sentido en el sector petrolero, los precios del petróleo escalaron solo un 7% en los días iniciales del conflicto, sin embargo, con la entrada directa de EEUU en la guerra, quedan abiertas todas las opciones. 

Irán está rodeado de bases norteamericanas que están ubicadas en los países del Golfo Pérsico, por lo que pueden ser teatro de guerra. Irán domina el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, es decir, 20 millones de barriles de petróleo al día proveniente de los países del Golfo.

Está por verse cómo se desarrolla todo esto. Es lamentable lo que sucede y puede que seamos espectadores de una tragedia que siempre nos afectará. En estos conflictos, Palestina, Medio Oriente y Ucrania, las potencias y países agresores se han saltado tantos principios del Derecho Internacional que ahora el mundo es mucho más inseguro, la cuestión nuclear, la guerra atómica ya no es más una amenaza disuasiva, sino una posibilidad cierta de que ocurra, una posibilidad ofensiva, siempre poniendo al mundo al borde del abismo.

No hay una voz, una esperanza, ante tanta barbarie. El mundo está pasando momentos de oscuridad, nuestra América Latina no tiene fuerza, entre gobiernos autoritarios y miles de problemas económicos-sociales. Sin Chávez y Fidel, sin unidad latinoamericana, las voces de Lula, Petro, Boric y ahora, Scheinbaum, apenas se escuchan. Venezuela, no le importa a nadie; ni siquiera, como país petrolero. ¡Qué falta hace una alternativa al capitalismo y a la guerra!

Entrevista con César Bátiz – EL PITAZO | Rafael Ramírez: «PDVSA va a tumbar a Maduro»

El 31 de mayo, el ex ministro de petróleo y embajador ante la ONU, Rafael Ramírez, fue entrevistado por el periodista César Bátiz, para el portal comunicacional «El Pitazo», donde analizó la actual situación de Chevron en Venezuela y el desmantelamiento de las capacidades productivas de PDVSA, al tiempo que explicó cómo se determinaba el precio del petróleo venezolano y la relación económica-petrolera con China (Fondo Chino), y cómo el gobierno de Nicolas Maduro duplicó la deuda con China, desregula las leyes venezolanas y vende el petróleo venezolano con descuentos del 40%.

Igualmente, Ramírez esclareció cuáles eran las condiciones con las cuales Chevron operó en Venezuela entre octubre de 2022 y abril de 2025.

«Entre octubre de 2022 y abril de 2025, Chevron produjo y se llevó 160 millones de barriles de petróleo que, al precio del barril venezolano en esos años, presentan un valor de 10,4 mil millones de dólares. Si no lo quiere decir el gobierno de Maduro, entonces que sea la Chevron la que diga con cuánto de ese monto se ha quedado, pues no paga regalías ni impuestos petroleros al Estado Venezolano» informó el ministro de petróleo del presidente Hugo Chávez.

Ramírez explicó que China no va a suplantar la presencia de Chevron en Venezuela.

Mira la entrevista completa

¿A QUIÉN LE INTERESA UNA ELECCIÓN QUE NADA CAMBIA?

Tal como están las cosas en el país, y tras lo sucedido el 28 de julio pasado, las próximas elecciones legislativas y regionales, no solo no le interesan a nadie, sino que, realmente, no sirven para nada. 

Esto no quiere decir que se sea contrario a la vía electoral, como expresión de la voluntad del pueblo, sino que, ante la ausencia de soberanía popular, ante la ausencia de derechos políticos, conculcados por una feroz represión policial, no tiene sentido participar en unas elecciones sin condiciones mínimas, las cuales son utilizadas por el gobierno para tratar de legitimar su condición inconstitucional, producto de un fraude.

Si bien la Constitución establece que la Soberanía reside en el pueblo, que la ejerce mediante el voto, habría que añadir que la Carta Magna se refiere a ella como un concepto total: es la Democracia Participativa y Protagónica, son los Derechos Humanos, son los Derechos Políticos, son los mecanismos revocatorios, es el pueblo como poder originario, el elemento activo y protagonista de la vida política del país. 

Es tan profundo y complejo el concepto de Soberanía Popular, que el texto Constitucional contempla la revocatoria del mandato e incluso, el derecho a la rebelión, en su artículo 350.  Por cierto, si Chávez estuviera vivo, sería acusado por el fiscal sicario de “instigación al odio, traición a la patria, terorismo y asociación para delinquir”, por haber inspirado el Texto Constitucional. Así están las cosas. 

La gente no tiene interés en las elecciones. La campaña electoral es sosa, sin contenido alguno. Los candidatos se presentan como si no fueran responsables de nada de lo que sucede en el país, prometiendo pañitos de agua fría, mintiendo descaradamente. Es una campaña política que recuerda la decadencia, los años finales de la IV República. Es como esa campaña adeca, pero sin latas de zinc ni tanques de agua, porque hasta con eso acabaron.  

El país atraviesa por una terrible desmovilización popular (lo que dirían los teóricos, “un reflujo”), caracterizada por la falta de objetivos políticos y propuestas revolucionarias de cambio real; pero, además, signadas por una situación asfixiante de represión y persecución política, donde nadie puede opinar, ni decir lo que piensa, sin ser víctima de una detención arbitraria o desaparición forzada, o ser tomado como rehén. Basta recordar el caso del ex candidato Henrique Márquez (aún preso e incomunicado) y, mas recientemente, del defensor de los Derechos Humanos, Eduardo Torres, acusado —como hacen siempre— de “las tres grandes del color”: asociación para delinquir, terrorismo y conspiración-traición a la patria. 

En estas condiciones, ¿quién va a participar? El CNE sigue dirigido por Elvis Amoroso, el mismo que ejecutó el fraude masivo del 28 de julio. La Sala Electoral, es la misma que confiscó más de 10 partidos políticos.  Las autoridades judiciales, son las que, no solo han inhabilitado a miles de dirigentes políticos y sociales en todos los niveles, sino también las que se usan como instrumento de la persecución política. Mientras, la Fiscalía, perpetradora de las más graves violaciones de los Derechos Humanos, sigue emanando órdenes de captura y acusaciones, a diestra y siniestra, en contra de cualquiera que sea sospechoso de pensar. 

Entonces, ¿cómo ir a unas elecciones en un ambiente de absoluta represión, donde cualquier pendejo te puede fregar la vida, donde una orden subalterna de uno de los grupos de la cúpula en el poder, puede conculcar tus derechos y cebar su odio sobre una persona, un rehén o un dirigente político, y puede hacerlo solo porque le da la gana? En un país sin Estado de Derecho, ni condiciones mínimas de garantías políticas, con una violación masiva de la Constitución y las leyes, no se puede participar en unas elecciones regionales, que no tienen importancia y que no pueden cambiar nada. 

Son condiciones absolutamente distintas a las elecciones presidenciales, porque participar en estas últimas, desencadenó una movilización popular sin precedentes en este periodo, ante la expectativa de lograr un cambio político por la vía constitucional. 

Pero, aún corriendo el riesgo de que se produjera un fraude y se desencadenara la represión (como efectivamente sucedió), la masiva participación popular que —repetimos— no era a favor de candidato alguno (y menos, de una propuesta de derecha), se convirtió en un referéndum masivo en contra de maduro, lo cual obligó al gobierno a mostrar su verdadera cara, demostrándole que no tienen apoyo popular, que se sostienen solo por la fuerza, reduciendo al madurismo, tras El Carmonazo del 10 de enero, a su condición de gobierno inconstitucional, de una dictadura

El cuadro político del país sigue deteriorándose al extremo. El gobierno necesita, desesperadamente, algún tipo de legitimidad, y para lograrlo cuenta con sus propios “alacranes” de la oposición, los cuales hacen “campaña” y dicen lo permitido, pues aspiran que les den alguno de los puestos negociados, a cambio de lavarle la cara al gobierno. 

Pero la realidad golpea y no se puede ocultar, ni con elecciones, twitters, ni recurriendo a groseras manipulaciones sentimentales. El gobierno no tiene legitimidad ni piso económico que lo sostenga. Éste es el gobierno de la Chevron, sin la transnacional, no puede sostener la principal actividad económica del país, sencillamente, porque destruyeron a PDVSA, la PDVSA del Pueblo, nuestra empresa nacional, que desde su creación sostuvo nuestra economía.

El gobierno remata la patria. Los contratos petroleros con los cuales se entrega la principal industria del país a los privados, constituyen una vergüenza y una violación de nuestra Constitución y las leyes. La cesión de las Empresas del Estado a los sectores que aplauden al gobierno y a las transnacionales que están dispuestas a participar de la entrega del país, constituyen una flagrante violación de la Soberanía. 

Entonces, aquí volvemos al concepto enunciado más arriba en relación al tema electoral: la Soberanía reside en el pueblo y es ella un concepto integral, el cual tiene que ver con la independencia, con la economía, con el territorio, con el voto. El ejercicio del voto tiene sentido y legitimidad, si conduce a una recuperación de la Soberanía arrebatada. Es la participación del pueblo en todos los frentes de batalla política. Es la lucha por la Constitución, por el petróleo, por los Derechos Humanos, por la vigencia de las leyes, por la Democracia Revolucionaria y Popular, por el Plan de la Patria (que fue votado, mayoritariamente, por el pueblo venezolano en 2012). Es la lucha por recuperar el sentido bolivariano, la raíz doctrinal de nuestra Constitución. Es la lucha por recuperar el sentido nacional y popular de un gobierno, que debe estar al servicio del pueblo y no de las élites. 

El llamado es, en medio de la más espantosa crisis de nuestra historia republicana reciente, dejar a un lado las fantasías y la muy conveniente indiferencia, el oportunismo político e ir junto al pueblo. No luchar por las migajas, sino para dar el salto estratégico, ese que lo llevó a cruzar Los Andes, plantarse el 13 de abril, derrotar el Sabotaje Petrolero. Volver al camino de Bolívar, al camino de Chávez, al País Posible. 

Unas palabras para el Pepe Mujica

Quisiera rendir homenaje a la figura del Pepe Mujica, ex Presidente y combatiente Tupamaro, en Uruguay. Lo conocimos y trabajamos con él, junto a Chávez, dos líderes distintos pero que se complementaban y encontraban siempre en el esfuerzo transformador. Del Pepe, quisiera resaltar su extraordinaria condición humana, su humildad y honestidad revolucionaria, su estricto respeto por los Derechos Humanos y su capacidad de indignarse ante la injusticia, como puse en mi cuenta X al enterarme de su fallecimiento. Pepe vino del infierno, o mejor, sobrevivió a él, para construir el futuro. 

En medio de la tragedia en nuestro país, el Pepe, no se anduvo por las ramas, dejó muy claro que maduro no era Chávez y que en Venezuela, este gobierno había acabado con el socialismo y se convirtió en uno autoritario, en una dictadura. Estas consideraciones le valieron insultos de lo más podrido del madurismo.

Así, al rompe, sin caer en chantajes, ni medias tintas. Ese era el Pepe Mujica que conocimos.