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En directo con Rafael Ramírez: 1 de mayo nada que celebrar

En este programa conversamos sobre las diferencias entre el gobierno revolucionario del Comandante Chávez y el desastre madurista. En revolución se celebraba el 1 de mayo de 2007 la nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco al calor del pueblo, mientras que este año con Maduro se otorga un salario de miseria que escasamente es de 3,40$ al mes

UNAS LÍNEAS POR ARISTÓBULO

Tras el fallecimiento de Aristóbulo Istúriz, amigo y compañero de tantas batallas durante la Revolución Bolivariana se han dicho muchas cosas. Se han dado discursos desde el poder, por parte de un gobierno que hace tiempo le dio la espalda al pueblo; se han dicho cosas horribles, desde el odio y la impunidad que facilitan las redes sociales, sobre todo, twitter; y, otros pocos han expresado y escrito sus propias opiniones acerca  del profesor, así como, sus sentimientos hacia su persona.

A la distancia, desde el exilio que me mantiene separado de mi patria, quisiera recordar mi propia experiencia de trabajo y lucha junto al amigo y hacer justicia a su trayectoria. 

Lo primero que deseo, es expresar mis condolencias y solidaridad a su esposa Dianora y a su hija, hacia las cuales siento afecto y respeto.

El Aristóbulo Istúriz que me viene a la mente al enterarme de su partida, es aquel diputado que salió, de manera audaz, en defensa del Comandante Chávez y de los militares rebeldes del 4 de febrero, ante los destemplados gritos de “muerte a los golpistas” de los entonces diputados de la bancada oficialista de la IV República.

Su elección en 1993 como alcalde del Municipio Libertador, fue la primera señal del pueblo a favor un cambio político, a raíz del “por ahora” del 4 de febrero. Se derrotaba por primera vez al bipartidismo en la capital y de esta manera, se iniciaba un periodo de flujo y movilización popular y todos los que veníamos de distintos caminos, Aristóbulo de la “Causa R”; y, luego, del “PPT”; mientras que nosotros del PRV; y, luego, de la “Esperanza Patriótica”, asi como muchos otros, nos fuimos encontrando en torno a la propuesta y la figura del Comandante Chávez. 

Recuerdo la postura valiente de Aristóbulo, ya siendo Ministro de Educación del presidente Chávez, ante el golpe fascista del 11 de abril, y las siguientes horas de persecución y represión que todos vivimos ese infausto 12 de abril, –en ese momento, yo era presidente del Ente Nacional de Gas (ENAGAS) y Director Externo de la Junta Directiva de la PDVSA presidida por el Dr. Gastón Parra Luzardo–. El rumor difundido por RCTV era que Aristóbulo había sido asesinado, dejando entrever las intenciones de los grupos armados que andaban a la caza de Chavistas. Aristóbulo fue de los pocos dirigentes que nunca se escondió en esas horas aciagas, siempre se mantuvo en la calle y ejerció un rol activo en la recuperación del Palacio de Miraflores el 13 de abril, arengando al pueblo a las afueras, para luego ingresar al mismo, e informar desde adentro, que el presidente Chávez volvería pronto. Esta actitud de Aristóbulo frente al golpe de Estado, tiene para mí una importancia capital, porque con ella demostró su valor y la lealtad hacia el pueblo y hacia el presidente Chávez.  

Luego del golpe, coincidimos como ministros del gobierno del presidente Chavez en 2002, en momentos duros, de desestabilización y violencia en la calle. Él como Ministro de Educación; y, en mi caso, como un joven Ministro de Petróleo. Estuvimos juntos en la batalla por la derrota del Sabotaje Petrolero, él siempre apoyándonos, junto a José Vicente, Alí Rodríguez y los más cercanos, quienes entendieron que estábamos en una lucha decisiva por la soberanía y las posibilidades de avanzar en la Revolución Bolivariana. 

A partir del año 2003, trabajamos estrechamente en el desarrollo de las Misiones Sociales. Él, junto al Capitán Eliécer Otaiza, al frente de la “Misión Robinson”, encargada de la alfabetización con el plan “Yo sí puedo”, y yo al frente de la de educación media, la “Misión Ribas”.

Aristóbulo, como Ministro de Educación, tomó el testigo de la “Misión Robinson” de manos de Eliécer Otaiza, quien había hecho un importante trabajo inicial. Aristóbulo sumó a dicha Misión, toda su experiencia política y logró sobreponerse a la burocracia del Ministerio, lo que describe muy bien Marcos Luna en su artículo “Aristóbulo y el Gran Leviatán”. El acto donde Aristóbulo, en octubre de 2005, le entrega al presidente Chávez la bandera de Venezuela como símbolo de “territorio libre de analfabetismo”, como lo había declarado la ONU, fue uno de los éxitos concretos de toda la ofensiva de las Misiones Sociales que iniciamos luego de la derrota del Sabotaje Petrolero y del inicio de la distribución popular de la renta petrolera.

En nuestro desempeño al frente de la “Misión Ribas”, siempre contamos con el apoyo decidido de Aristóbulo, quien puso a disposición de la misma a sus equipos técnico-políticos, para garantizar que la programación y el contenido que impartíamos se ajustaran a los emitidos y avalados por el Ministerio de Educación venezolano. Los “Vencedores” de la “Misión Ribas”, que estudiaban en más de 24 mil espacios habilitados y equipados por PDVSA, se graduarían de “bachilleres integrales” y podrían continuar sus estudios en nuestros institutos técnicos o nuestras universidades; y, también, en la Misión de educación universitaria, la “Misión Sucre”. 

Para el año 2014, cuando culminaron mis responsabilidades al frente del Ministerio de Petróleo y de PDVSA; y, por ende, al frente de la “Misión Ribas”, habíamos logrado graduar a un millón de vencedores, bachilleres integrales, revelando otro éxito palpable de la política de inclusión de las Misiones Sociales del presidente Chávez.

En el ámbito político, cuando en 2007 el presidente Chávez llama a la creación de un partido único de la Revolución y se crea el PSUV, ante la negativa del PPT de acompañar a Chávez en este propósito, recuerdo que Aristóbulo se separó de su partido y se vino con nosotros en ese intento de constituir un partido revolucionario, que fuese el garante de las conquistas políticas, económicas y sociales de la Revolución Bolivariana, el partido de Chávez.

En el 2012 recuerdo que yo volvía de una reunión de la OPEP en Viena, y el Presidente Chávez me llamó, cuando aún estaba volando, para decirme que me esperaba en una actividad con PDVSA organizada en Anzoátegui; por lo tanto, aterricé directamente en Barcelona para acompañar al Presidente en un acto de revisión del proyecto de “Conversión Profunda” en la Refinería de Puerto La Cruz, un proyecto emblemático para la industria, porque era la primera vez que usaríamos tecnología propia, HDHPLUS, desarrollada en INTEVEP, para procesar los crudos pesados y extra pesados que estábamos produciendo de manera incremental en la Faja Petrolífera del Orinoco, cuya producción, al cierre de 2013, llegó a alcanzar 1,27 millones de barriles día. 

Luego del acto, el Presidente me pidió que lo acompañara en el carro hasta el aeropuerto para comentar cosas y para que le informara el resultado de la reunión de la OPEP. Fue allí, donde me dijo que él había decidido apoyar la postulación de  Aristóbulo como candidato del PSUV a la gobernación del Estado Anzoátegui. Yo venía de ser el vicepresidente del PSUV en oriente y los trabajadores de PDVSA eran una fuerza político-social determinante en el Estado. Le manifesté al presidente que, por supuesto, yo apoyaría sus decisiones y que Aristóbulo me parecía un buen  candidato, con un importante perfil político probado en batalla. Le brindamos todo el apoyo político posible, era el candidato de Chávez y la revolución.

Esta decisión del presidente Chavez nunca fue aceptada por el gobernador saliente Tareck Willian Saab, quien consideraba que se trataba de una conspiración nuestra y de PDVSA en su contra, así como de alcaldes y líderes del partido en el Estado. Realmente Chavez había tomado su decisión de acuerdo a sus propias consideraciones y de las recomendaciones que le hacían los que gobiernan hoy día, quienes sí incidían de manera activa en las postulaciones de candidatos del PSUV a lo que fuese.

Para nosotros lo importante contar en el estado Anzoátegui y Monagas, asiento de las mayores áreas de producción de petróleo de la Faja Petrolífera del Orinoco, con gobernadores capaces de acompañarnos en el plan de desarrollo que teníamos para la Faja Petrolífera del Orinoco, tanto el petrolero como el no petrolero: desarrollo de infraestructura, viviendas, servicios, la organización y fortalecimiento del poder popular, de los trabajadores y el establecimiento de nuevas relaciones de producción en todo ese vasto territorio. El desarrollo de la Faja Petrolífera del Orinoco, abriría caminos para la construcción del socialismo y Aristóbulo nos ayudaría de manera decidida en este propósito.

El compromiso entusiasta y consciente de Aristóbulo -ya como gobernador electo- con el desarrollo de oriente y de la Faja, demostraba su agudeza política, pues entendía que nuestra avasallante presencia y fuerza en la región era una ventaja extraordinaria con la que contaba para el desarrollo del estado, que no se trataba de espacios de poder ni de protagonismos, sino de hacer una verdadera revolución. Él  compartía los objetivos estratégicos y el propósito de nuestro trabajo, como empresa petrolera subordinada al Estado y al servicio del pueblo. Era la PDVSA “Roja Rojita” a la cual Aristóbulo siempre apoyó.

Caro nos costaría a nosotros y a los dirigentes y trabajadores del PSUV y PDVSA en Anzoátegui, la lealtad y el apoyo a las decisiones del presidente Chávez. Una vez que se iniciara la persecución del madurismo en contra de los trabajadores de PDVSA, el recién designado  Fiscal General actuaria con especial saña en ejecución de su propia y muy personal vendetta.

Ya en el 2013, una vez que asumió la presidencia maduro, fue Aristóbulo el primero que me expresó su preocupación en una larga conversación que tuvimos en Puerto La Cruz, con respecto a la correlación de fuerzas en torno al nuevo gobierno; y, sobre las amenazas que se cernían en mi contra y en contra de PDVSA. Él reflexionaba con su extraordinaria agudeza que, de concretarse esa “razzia” en contra nuestra, toda PDVSA se vendría abajo y con ella, nuestra economía y conquistas sociales.

La última vez que conversé con Aristóbulo fue en su oficina de Vicepresidente de la República; allí me manifestó, con precaución al hablar, que muchas cosas habían cambiado, que se habían desatado los “alacranes” de los que hablaba el General Müller Rojas. Me dijo que él, como Vicepresidente, no podía expresar sus opiniones o preocupaciones, ni podía resaltar en sus gestiones políticas, pues ello generaba celos o simplemente, no le estaba permitido. 

Me despedí del amigo con la sensación cierta, –confirmada en cada uno de los pocos viajes que pude hacer a Caracas siendo Embajador Permanente ante la ONU–, que la correlación de fuerzas y la situación política del país había cambiado totalmente, tal vez de manera imperceptible para quienes estaban subordinada a la dinámica interna, pero de manera muy clara para los que ocupamos altos cargos de responsabilidad al lado del presidente Chávez. En ese momento, ya los Chavistas en el gobierno éramos una minoría extraña, y cada vez más incómoda y era cuestión de tiempo que la élite que se había apropiado del poder, nos persiguieran e hicieran a un lado. 

En los meses siguientes al asesinato del presidente Chavez, no nos percatamos, imbuidos en el dolor por su ausencia y sujetos a una manipulación en torno a la “disciplina y unidad” ante la violencia de la derecha, que el Chavismo sería desplazado, perseguido o silenciado, como efectivamente sucedió, para dar paso a las fuerzas del madurismo que acabarian con la posibilidad socialista. 

Vaya todo mi afecto y respeto por la memoria de nuestro querido Aristóbulo, el del 13 de Abril, el leal a Chávez, el Ministro de la alfabetización, el Gobernador del pueblo, el amigo de PDVSA y de sus trabajadores.  

Aristóbulo y el gran Leviatán

En el año 2003 Aristóbulo Isturiz era por primera vez Ministro de Educación. Entonces, luego de tres años de revolución, se intentaba reestructurar un ministerio plagado de burocratismo extremo. Se nos asignó una misión allí y lo visitamos. Cada piso combinaba puertas cerradas, pasajes ocultos, con amplias oficinas llenas de escritorios vacíos y unos cuantos empleados mal encarados, desconfiados, o que la disimulaban con una simpatía exagerada, ficticia, confianzuda, casi íntima, con cualquiera que se presentara en nombre de una oficina distinta o de otra institución gubernamental distinta. Parecía gente perdida en el tiempo, humo de cigarrillo, exceso de maquillajes y perfumes, cuchicheos, secreteos, murmullos, risas y risitas, a veces surgía una palabra, un nombre, media oración, que uno escuchaba fuerte, como quien escucha de pronto que suben el volumen en un velatorio, pero sin poder entender nada, porque al instante se escondían de nuevo en el balbuceo.

Nosotros fuimos ahí comisionados por nuestra oficina, el servicio de información a la comunidad, dependiente de la Biblioteca Nacional, para elaborar un directorio telefónico de los servicios, trámites y procedimiento, prestados por el ministerio al público en general, al magisterio, empleados y estudiantes; más o menos así nos organizamos y así lo solicitamos. Llevamos una carta firmada por nuestro jefe directo y por la misma Virginia Betancourt, la jefa del «gran penacho». Anduvimos recorriendo oficina tras oficina en once o diez pisos que tiene el edificio sin poder capturar un solo dato correcto. Hicimos un informe de ese primer intento y dejamos que el asunto se resolviera de jefe a jefe.

A la mañana siguiente no informaron de una convocatoria de Aristóbulo para una reunión en su despacho con organizaciones sociales, y así fuimos en representación de la Biblioteca Nacional, con la carta credencial correspondiente. En una sala de reuniones había mucha gente, una muchacha anfitriona nos ofreció café y un cachito de queso, hasta que, de forma explosiva apareció el ministro con una carpeta llenas de papeles, terminando de dar instrucciones a alguien. Se sentó en un extremo de la mesa y dio los buenos días. Saludó a algunos secamente y comenzó a hablar.

Aristóbulo le hablaba a gente de su partido, MBR, a gente de los consejos comunales, a gente comprometida con Chávez, formando un peo enorme. En esos días hubo una serie de robos, de vandalismo continuado contra las escuelas públicas, y Aristóbulo quería saber qué hacían estos representantes populares para impedir los robos, quería saber si realmente eran líderes comunales, que no podían controlar sus comunidades y los robos hechos por gente de esas mismas comunidades, porque esas escuelas estaban casi todas dentro de zonas populares. Pidió informes sobre casos más específicos, y los rechazó de plano, reclamando que no todo lo podía arreglar Chávez y la policía, que para eso estaban ellos, interrogó a uno por uno, interpelo a todos, a la mayoría los conocía (recordaba mucho esto el estilo Chávez de gobernar con sordos y gente inútil). Pero cuando advirtió nuestra presencia preguntó a qué comunidad pertenecíamos, que de cuál consejo comunal veníamos, y ahí fue cuando se enteró que éramos los enviados de Virginia, de la Biblioteca Nacional, para elaborar un directorio real de los servicios, trámites y procedimiento, de los responsables por cada uno de ellos. Al terminar la reunión, conversó brevemente con nosotros y dijo que había que hablar con más calma ese asunto, que el ministerio, con su organigrama y las nóminas, era un monstruo abismal insondable, que él, después de tanto tiempo, todavía estaba descubriendo oficinas, algunas casi secretas. Así nos despachó hasta hoy, en fecha de su lamentable muerte.

Después nos enteramos que ese asunto del directorio se quiso resolver de forma ejecutiva, «por arriba». Sin embargo, por nuestra parte, nunca pudimos con el monstruo, aunque lo intentamos de muchas maneras, por medio de su biblioteca, a través de la oficina de relaciones públicas, llamando a todos los teléfonos que encontramos en el directorio, etc.

Es posible que ellos tampoco pudieran, ni Aristóbulo, no los otros ministros que lo sucedieron. De hecho, todo lo que se hizo en el gobierno de Chávez fue generar una administración en paralelo a la burocracia, a través de las misiones, en este caso, las misiones educativas, algunas adscritas al ministerio de Petróleo, como Misión Ribas, para protegerlas del virus del burocratismo del gran leviatán que siempre ha sido el ministerio de Educación.

Dejando un lado las diferencias políticas con Aristóbulo Isturiz, nosotros creemos que fue un hombre honesto y luchador; que de haber habido en el gobierno de Maduro más gente como él esta historia fuera otra. La lealtad a las personas y no al proyecto disolvió su fuerza. Siendo vicepresidente del área social fue uno de los pocos que escuchamos hablar de «conciencia del deber social» y de socialismo, así su discurso contradijera todas las políticas del gobierno en todos los demás asuntos, cuando ya era una raya hacerlo, un tema prohibido dentro del madurismo. ¡Y tuvo que ser así su trabajo dentro de este gobierno!, porque, para un grupo de oportunistas ambiciosos, un cargo como ministro de educación o vicepresidente en el área social, es solo un saludo a la bandera; ese nombramiento significaba marginar al funcionario, dentro del aspecto de la política que para los más vivos y ambiciosos, todavía hoy resulta secundario, «para allá van los más honestos, los pajúos, los que más saben, para educación, ciencia y cultura».

¡Respeto a la memoria de Aristóbulo Isturiz!, fue un hombre digno que hizo lo que pudo. Mi pésame a sus hijos y familiares.

EL GOLPE PETROLERO DE MADURO

En la historia abundan golpes de Estado, unos son evidentes, como el golpe a Gallegos, otros son más sutiles, se deslizan cautos por la ignominia de la traición, como el golpe de gomez a su compadre el cabito castro. Unos son cruentos como el asesinato de Delgado Chalbaud. El móvil de los golpes es más difícil de dilucidar, siempre está negado a su tiempo, sólo lo descubre la discusión histórica, una labor de arqueología política que lo desentraña de las ruinas de la manipulación de los vencedores. Hoy es ya evidente, que el madurismo fue un sutil golpe contra el Comandante Chávez y que su motivación fue el petróleo.

Es propicio recordar que el 1 de Mayo del 2007 se nacionalizó la Faja Petrolífera del Orinoco (Rafael Ramírez. Aporrea.org). Se convocó un acto dónde Chávez respaldado por más de 40.000 trabajadores petroleros de la PDVSA ROJA ROJITA dejó sentada su estrategia Socialista, dijo:

“No puede haber un proyecto socialista si nuestro país no tiene el control y el dominio de sus riquezas, recursos naturales y su economía. Del inmenso potencial que debe ser desarrollado ampliamente a partir de hoy para el bien del país, para continuar impulsando el desarrollo económico, social e integral, para continuar abriendo el camino y construyendo el Socialismo del Siglo XXI”.

(…) “Es decir, hemos recuperado estas empresas y estos activos para la Nación. No para convertir a Venezuela en un modelo capitalista de Estado. Es para poner todos estos activos y fuerza en función de la construcción del socialismo Nacional Venezolano, del Bolivariano, Revolucionario, del Socialismo del Siglo XXI. No lo olvidemos ni un solo segundo. Ni un solo segundo.

Fue una declaración política que conmocionó al país. Marcaba un rumbo inédito en nuestra historia, siglos de sueños revolucionarios conseguían concreción, el camino estaba trazado en la teoría y en la práctica. Años de luchas regadas con sudor y sangre conseguían su estimación Ese día, en ese acto, en esa tribuna no sólo estaban los oradores, también se encontraban, Pio Tamayo, Fabricio, Argimiro, Douglas, Américo, Libia, Lovera, Ponte Rodríguez, Jorge Rodríguez, las UTC de la Brigada Livia Gouverneur de la FALN … representando a tantos más que en ese acto veían consagradas sus luchas y sus sacrificios.

Ese acto apoteósico, también indujo la definitiva decisión de los imperios de salir del Gobierno de Chávez. Era intolerable para los imperios ese movimiento que unía lo económico, el petróleo, con la conciencia de deber social de las masas, los obreros petroleros. Esa fuerza debía ser destruida, y el objetivo se fijó con precisión: destruir la fuente generadora de la conciencia revolucionaria, a su apoyo material, eliminar la cabeza de la Revolución, y a la industria petrolera.

El resto es historia, el plan de los imperios se cumple con precisión matemática: salieron de Chávez, y el resto lo hace el madurismo con descaro: desmantelaron a PDVSA, desmantelaron a su directiva, sobre ella cayeron con saña, con odio, sabían lo que hacían. No era una lucha contra la corrupción esa fue la excusa para engañar a bobos, no era que de golpe descubrieron que Ramírez era malo, era, al contrario, que salir de Ramírez era lo necesario para adelantar los planes imperiales.

Hoy podemos afirmar con tristeza que el golpe petrolero del madurismo ha triunfado. No obstante, levantamos con fuerza la esperanza de que el chavismo auténtico se recuperará y tomaremos de nuevo el glorioso camino de Chávez…

¡VOLVER A CHÁVEZ!

1ero de mayo 2007:
NACIONALIZACIÓN DE LA FAJA PETROLÍFERA DEL ORINOCO

Este 1ero de mayo, Día del Trabajador, pasó sin pena ni gloria en un país con un gobierno anti-obrero y una clase obrera desmovilizada y reprimida. Un burócrata rodeado de lo más ramplón de la elite del madurismo anuncia un aumento en bolívares, migajas que no valen nada –el salario mínimo equivaldría por algunas horas a solo 3 dólares mensuales, muy por debajo del umbral de la pobreza–,  mientras en ese mismo momento las fuerzas policiales y parapoliciales del madurismo arremetieron en Caracas contra los trabajadores de la UCV que reclamaban sus derechos en este día tan emblemático. Es notable el hecho de que maduro no se atreva a dar la cara a los trabajadores. No quiere o no puede.

Hace 14 años exactamente se produjo uno de los hechos más trascendentes de nuestra historia petrolera, produciendo un gran impacto para el avance de nuestro pueblo y de nuestras posibilidades de lograr transformaciones revolucionarias para el país: la Nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco.

Era el Gobierno del Presidente Hugo Chávez y nosotros estábamos al frente del Ministerio de Petróleo y de PDVSA, impulsando la política de Plena Soberanía Petrolera. 

La Nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco vino a culminar el proceso de recuperación y control de nuestra industria petrolera, el fortalecimiento de PDVSA como nuestra operadora nacional y la recuperación tanto del ingreso petrolero como de la renta petrolera, para poner a ésta al servicio del pueblo. Ya habíamos avanzado en la migración a la figura de Empresas Mixtas de los ilegales “Convenios Operativos” y habíamos ajustado las tasas de regalías llevándolas de 1% a 33,33% y el impuesto sobre la renta de 34% a 50%. Estábamos en una ofensiva política y popular y nos faltaba recuperar la última gran provincia petrolera del mundo, la Faja Petrolífera del Orinoco, entregada por las elites políticas de la IV República a las transnacionales más emblemáticas del sector petrolero internacional.

El 27 de febrero de 2007 se emitió el Decreto 5.200, en el cual se establecía que las antiguas “Asociaciones Estratégicas” y los proyectos de “Exploración a Riesgo y Ganancias Compartidas”, así como el proyecto de “Orimulsión” debían ajustarse a los términos y condiciones establecidas en la Ley Orgánica de Hidrocarburos, constituyéndose en Empresas MIxtas, cuyos contratos fueron aprobados por la Asamblea Nacional, donde PDVSA tendría la mayoría accionaria de, al menos, el 60%, el control de las operaciones y exportaciones del petróleo,  pagando las tasas de Regalías e Impuestos vigentes y se elimina el sometimiento de país al Arbitraje Internacional de Inversiones. 

Con esta acción del gobierno revolucionario se restableció nuestra Plena Soberanía Petrolera, económica y jurisdiccional y se abría la posibilidad de avanzar en el proyecto más importante y estratégico del país, el Proyecto Orinoco-Apure, que lograría revertir el modelo de concentración poblacional que caracterizó a todo el siglo XX: ocupar el extenso territorio de 52 mil kilómetros cuadrados ubicado a lo largo de la ribera norte del río Orinoco y conectar al Apure con el Delta. 

Un proyecto extraordinario que nos planteamos desarrollar con base en las reservas más grandes de petróleo del planeta ubicadas allí en el subsuelo, y de esa manera reordenar el país y construir un nuevo modelo de relaciones económicas y sociales, un nuevo modelo de producción basado en el trabajo. Abriamos caminos a la posibilidad socialista. 

A partir de allí desplegamos una intensa actividad de desarrollo petrolero y social en el área, instalando la infraestructura necesaria para sostener la producción petrolera del país para los próximos 50 años. Cuando nacionalizamos la Faja Petrolífera la producción en el área, incluyendo el crudo mejorado, era de 600 MBD, al cierre del año 2013, luego de 6 años bajo control operacional de PDVSA, la producción en el área se incrementó hasta 1,272 millones de barriles día, un incremento de 672 MBD, un incremento de 112 %. Todo ese petróleo pagaba 33,33% de regalía y 50% de impuesto, lo cual se convirtió en un ingreso petrolero que ayudó de manera decisiva al desarrollo y a la estabilidad económica del país. 

Con el trabajo de certificación de reservas, adelantada con empresas de 27 países, lideradas por el Ministerio de Petróleo y certificadas por la Rider Scott, logramos incorporar 272 mil millones de barriles de petróleo a las reservas del país, para totalizar 316 mil millones de barriles de reservas de petróleo crudo, las más grande del mundo. Esos datos eran lo que ocultaban las transnacionales para obtener ventajas fiscales y subvalorar el área.

La Faja Petrolífera del Orinoco y sus Distritos Motores de Desarrollo (DMD) no sería un territorio o una “zona especial” para repetir el modelo petrolero transnacional o fortalecer al capitalismo con base en el saqueo de nuestros recursos naturales. La Faja Petrolífera del Orinoco sería el territorio del socialismo, una nueva oportunidad de desarrollo para nuestro pueblo donde se ensayarían nuevas relaciones en la sociedad y así irradiar e incidir en la conciencia de todo el país. 

Esta sería la primera vez donde un extraordinario y vasto proyecto de desarrollo petrolero, ahora dirigido y proyectado por la empresa nacional PDVSA y no por las transnacionales como pasó a inicios del siglo XX, se convertía en palanca y motor de un proyecto estratégico del Estado Venezolano, esbozado inicialmente desde el ministerio de planificación por el profesor Giordani y sus equipos, convertido luego en Ley de la República y asumido por el Presidente Chávez como su proyecto bandera, parte fundamental de la transformación integral del país, junto al desarrollo gasífero del Proyecto Gran Mariscal de Ayacucho en el Estado Sucre y tantos otros proyectos de desarrollo donde se creaba la base material para sustentar el gran avance espiritual y político-social alcanzado en aquel momento por la revolución Bolivariana.

Dada la importancia de ese paso que estábamos dando y de los poderosos intereses transnacionales petroleros que estábamos tocando, sobre todo la ExxonMobil y la ConocoPhillips, las cuales posteriormente nos llevaron a juicios de arbitraje internacional –mecanismo que fue incluido en los contratos de de la Apertura Petrolera, juicios que después ganaríamos con nuestro Comité político-Jurídico ante esos mismos tribunales–, decidimos que el acto de toma de control de la Faja Petrolífera del Orinoco fuese un gran acto de reivindicación a los trabajadores de PDVSA protagonistas de la derrota del Sabotaje Petrolero de 2002-2003, actores conscientes y entusiastas de todas las batallas que se libraban en el país contra la exclusión y la pobreza. Eran los trabajadores petroleros el motor y el alma de la PDVSA Roja Rojita, la PDVSA del pueblo.

Nos convocamos allí, en el Complejo de Mejoradores de Jose, al norte del Estado Anzoátegui, más de 40 mil trabajadores petroleros llegaron desde días anteriores desde todas las áreas petroleras esperando que tomáramos el control administrativo, operacional  y legal de los proyectos, tal como correspondía al Ministerio de Petróleo como ejecutor y responsable del Decreto de nacionalización emitido por el presidente de la República.

En un día radiante de sol, con toda la avenida interna de los mejoradores plena de trabajadores de PDVSA, la marea roja-rojita de PDVSA, con grandes banderas tricolores desplegadas sobre los inmensos tanques de almacenamiento de petróleo,  se realizó uno de los actos más hermosos y de mayor fuerza del gobierno Bolivariano. Con el paso rasante de los Sukoy y el fervor y combatividad de los trabajadores se inició el acto.

Me correspondió dar la bienvenida al presidente Chávez en nombre de PDVSA y de sus trabajadores, un inmenso honor fue para mí recibir al presidente Chávez en esas instalaciones ahora recuperadas para el país, para el Estado, para convertir el petróleo de la Faja en instrumento liberador de nuestro pueblo, para alcanzar la justicia social, haciendo cumplir nuestra Constitución y leyes y la palabra empeñada por Chávez ante el pueblo.

El presidente en su intervención lo primero que hace es renombrar al Complejo Industrial de Jose, como Complejo Industrial José Antonio Anzoátegui en honor a nuestro héroe oriental. Luego el Presidente, en su esfuerzo permanente de explicar la motivación de sus actos, hace una extensa exposición de la batalla por la Plena Soberanía Petrolera, de cómo la vieja PDVSA y la clase política que entonces gobernaba entregaron el control de la Faja Petrolífera a las transnacionales, en condiciones fiscales peores que en la época de Juan Vicente Gómez, cómo ocultaron las inmensas reservas de petróleo que hay allí y como mintieron diciendo que era bitumen para así impulsar la Orimulsión y pagar precio de carbón por nuestro petróleo violando el sistema de cuotas de la OPEP. Cómo las transnacionales tenían el control de las operaciones y del territorio y cómo ahora todo esas inmensas riquezas debían ponerse al servicio del pueblo, del país y de su plan de desarrollo. 

Dijo Chavez “ No puede haber un proyecto socialista si nuestro país no tiene el control y el dominio de sus riquezas, recursos naturales y su economía. Del inmenso potencial que debe ser desarrollado ampliamente a partir de hoy  para el bien del país, para continuar impulsando el desarrollo económico, social e integral, para continuar abriendo el camino y construyendo el Socialismo del Siglo XXI”.

Luego de explicar en detalle todo lo que nos había costado en sacrificio, trabajo y todo tipo de agresiones llegar hasta este punto en la conquista de la Plena Soberanía Petrolera, agregaba Chavez: “Es decir, hemos recuperado estas empresas y estos activos para la Nación. No para convertir a Venezuela en un modelo capitalista de Estado. Es para poner todos estos activos y fuerza en función de la construcción del socialismo Nacional Venezolano, del Bolivariano, Revolucionario, del Socialismo del Siglo XXI. No lo olvidemos ni un solo segundo. Ni un solo segundo.”

El presidente Chávez cerró el acto diciendo: “Yo felicito a la Nueva PDVSA roja rojita; a sus trabajadores y trabajadoras; al ministro Rafael Ramírez y a toda la directiva de Petróleos de Venezuela. Bienvenidos los trabajadores de las antiguas asociaciones estratégicas de la Faja Petrolífera del Orinoco porque ahora son trabajadores de PDVSA. El petróleo de Venezuela es venezolano. La Faja Petrolífera del Orinoco es íntegramente venezolana. Venezuela es libre y nuestro petróleo es nuestro gracias a la Revolucion Bolivariana.”

Me parece más que oportuno, de hecho vital, para entender lo que está sucediendo actualmente en el país –y para poder ubicar a las fuerzas políticas que se disputan el poder–, revisar, leer y escuchar a Chávez, completo, sin ediciones ni cortes convenientes. Escuchar al Chávez auténtico, radical, revolucionario.

De esa revisión de nuestra muy reciente historia política surgen automáticamente preguntas y reflexiones útiles para aclarar el panorama actual y definir los campos de lucha y así poder  avanzar.

Hoy, a 14 años de la nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco, nosotros, el ministro de petróleo de Chávez y el equipo de la Nueva PDVSA somos perseguidos o estamos presos. Los trabajadores petroleros han sido estigmatizados como delincuentes, los dirigentes obreros están presos –como es el caso de Eudis Girot directivo de la FUTPV–, la empresa está militarizada y tomada por los cuerpos de seguridad del Estado y policías de todo tipo, más de 30.000 trabajadores han abandonado PDVSA, a los trabajadores les arrebataron sus beneficios y robaron los recursos de sus Fondos de Ahorros y Pensiones; la producción de petróleo ha caído 2,46 millones de barriles día desde el año 2013, hoy sólo se producen 525 MBD de petróleo, una caída del 84%, las refinerías operan al mínimo, no hay gasolina, ni diesel, ni gas.

Los socios privados del madurismo, los amigos, “agentes” y familiares de los cinco que controlan el país, se han apropiado de los campos y áreas de producción de petróleo, de la comercialización, de los taladros, tanques, buques y terminales. Todo al amparo del Decreto 3.068, de los contratos de “servicios petroleros” de Quevedo y de las sentencias del TSJ, otorgando áreas petroleras a empresas de maletín. No producen nada, venden lo que pueden. 

La Faja Petrolífera del Orinoco hoy día produce escasamente 200 mil barriles día de petróleo, una caída de 1 millón de barriles día de producción y del 79% respecto a la producción de 1,272 millones de barriles día del 2013. 

El control operacional de las Empresas Mixtas de la Faja, así como la comercialización del petróleo, fue entregada a las transnacionales rusas y chinas, PDVSA redujo su participación accionaria por debajo del 60% que establece la ley de nacionalización. Fue una venta ilegal y en secreto, sin rendir cuentas a nadie. Con una inconstitucional “Ley Anti bloqueo” el gobierno entrega activos, áreas y actividades de PDVSA a los privados, amparados en su muy conveniente “secreto”.

Del Proyecto de Desarrollo Orinoco, el Orinoco-Apure –el proyecto bandera del presidente Chávez–, no queda nada, de la posibilidad socilaista y del Plan de la Patria, no queda ni el recuerdo. 

Ahora el gobierno y la bancada del PSUV en la Asamblea Nacional pretenden “tender una alfombra roja” para entregar el país a los privados y convertirlo en “zonas especiales” para la explotación y saqueo de nuestros recursos. Igualmente, los diputados del PSUV se apresuran a modificar la Ley Orgánica de Hidrocarburos, la misma que derogó Carmona el 12 de abril de 2002, para que los privados vengan a llevarse el petróleo.  

Este primero de mayo que pasó bajo la mesa, es una oportunidad más para definir los campos de lucha. El gobierno de maduro es un gobierno profundamente anti obrero y entreguista, que ha vendido por un puñado de dólares a Chávez y a la Revolución Bolivariana, destruyendo su obra y su legado, derogando todas las conquistas políticas, económicas y sociales del pueblo, entregando el petróleo y nuestras empresas, las riquezas de todos, a una nueva élite que disfruta de groseros privilegios, que ha convertido a nuestro país en un caos, en un país de bodegones, una economía dolarizada con privilegios para unos pocos, mientras la inmensa mayoría trata de sobrevivir, ahora, con un ingreso de 3 dólares al mes.

La clase obrera debe superar el aturdimiento y la división para plantearse una lucha radical por sus derechos y por la patria, por el pueblo. Exigir la libertad de todos los trabajadores presos, movilizarse en contra del paquetazo neoliberal de maduro, en contra del capitalismo ramplón y explotador que ha impuesto el gobierno, detener la entrega del petróleo, impedir la derogación o cambios de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, luchar en defensa de las conquistas laborales arrebatadas por el gobierno, en defensa del salario, en contra de la exclusión, de la violencia, del exterminio del FAES, en contra de este gobierno de privilegiados y hambreadores del pueblo. 

En este primero de mayo, vaya mi reconocimiento permanente y mi respeto a los trabajadores petroleros, esos miles de hombres y mujeres que supieron ponerse a la altura de la historia que nos tocó vivir para defender la industria y conquistar un futuro mejor para todo nuestro pueblo. A ustedes compañeros y compañeras, sin embargo les digo que hoy día no hay nada que celebrar, pero sí hay mucho por lo cual luchar. No podemos dejar que sigan entregando la patria y destruyendo todo lo que conquistamos en tantos años de lucha y trabajo. Hay que volver a Chávez, al vivir bien del pueblo, a una sociedad más justa, participativa y protagónica. ¡De esta tragedia solo saldremos por el camino de Chávez!

Rafael Ramírez asegura que demandará a Maduro, Saab y Rodríguez por linchamiento moral en su contra

Caracas, 25 de abril de 2021.- A través de su articulo dominical, Rafael Ramírez, ministro de petróleo de la gestión del presidente Hugo Chávez, aseguro que preparara una demanda contra Nicolás Maduro, Tarek William Saab y Jorge Rodríguez por los constantes ataques contra su nombre, los cuales no han tenido pruebas que respalden las referidas acusaciones.

YO TAMBIÉN VOY A DEMANDAR, pero a maduro, a su fiscal sicario y a Jorge Rodríguez, por toda la infamia y la mentira que han vertido en mi contra, por el linchamiento moral continuo y permanente del que he sido objeto, sin siquiera mostrar una sola prueba que sostenga sus falsas acusaciones, provocando un grave daño a mi nombre y mi reputación, a mi familia, viéndome obligado a exiliarme y estar separado de mi país y afectos por el riesgo real, inminente, que corre mi libertad y mi vida en Venezuelaenfatizó.

Ramírez señaló que la sentencia a favor de Diosdado Cabello, a propósito de una demanda interpuesta por el funcionario del gobierno contra el medio de comunicación venezolano El Nacional, por hacerse eco de una nota del medios español El País donde se le vincula a Cabello con actividades relacionadas con el narcotráfico, ofrece argumentos firmes para actuar contra los referidos miembros del gobierno venezolano. 

La demanda contra Maduro estaría sustentada en la constante instigación en su contra, las amenazas y la estimulación a la comisión de acciones violentas, utilizando para ello el poder del Estado y sus instituciones; en el caso de la demanda contra Jorge Rodríguez, cuando este ejercía funciones de Ministro de Comunicación, se basaría en haber realizado falsas acusaciones y dar amplia difusión a estas informaciones a través de la red de medios de comunicación del sistema publico de información, empleando para ello también las redes sociales. 

Por su parte, asegura Ramírez que la demanda contra el fiscal general de la Republica, Tarek William Saab, estaría basada en la sustentación de expedientes falsos, la violación a sus Derechos Humanos y las Garantías Constitucionales, y por violar la tutela judicial efectiva. 

En su artículo, Ramírez hizo un llamado a la reflexión a Diosdado Cabello, quien ante las acusaciones de Maduro ha guardado un silencio cómplice frente a estos señalamientos. 

Diosdado, te has sentido atropellado y  víctima de la difamación e injuria, pero tu tienes el poder -incluido tu propio programa de televisión-, puedes tomar acciones, demandar, explicarle al país tus argumentos, entonces ¿me vas a dar un espacio en tu programa donde yo pueda intervenir, hablar, explicar, refutar, argumentar? ¿Vas a ser coherente con tu discurso o vas a seguir siendo cómplice de esta “vendetta” en mi contra?

La demanda de Diosdado contra el Nacional
¡Yo también voy a demandar!

El TSJ, en sentencia de la Sala de Casación Civil, del 16/04/2021, decide a favor de Diosdado Cabello, la demanda por él mismo interpuesta contra el diario El Nacional en el 2018, por éste haber replicado una noticia publicada por el diario español El País, donde se le vinculaba con el narcotráfico. 

Sin entrar en el fondo del asunto, no soy juez, ni especialista en la materia, aunque estoy seguro que ni Diosdado, ni ninguno del gobierno o sus empresarios asociados, teniendo o no motivos, pierda un caso ante un tribunal venezolano; y mucho menos, ante este TSJ. Lo interesante aquí son los argumentos de Diosdado en su demanda.

Tiene razón Diosdado cuando se indigna ante las acusaciones y señalamientos que afectan su imagen, su honor y su nombre; más aún, cuando ésto sucede, sin que se presente ninguna prueba sólida en su contra más que el testimonio de un desertor de la Fuerza Armada, sin que el agraviado tenga la misma oportunidad o espacio para defenderse ante los tribunales fácticos de la inquisición de las redes sociales. Diosdado señala además, que no va a permitir que se metan con el nombre y reputación de su familia, que “eso es sagrado”. 

Comparto plenamente los sentimientos de Diosdado, su argumentación, su impotencia al ser señalado, entre otras cosas, de narcotraficante y corrupto, y lo que siente al entrar a las redes sociales y ver como su nombre está asociado a estas acusaciones y las mismas se replican de una manera exponencial. 

Pero Diosdado, vamos a estar claros, lo que ha sucedido contigo, tu caso no tiene nada que ver con mi situación. No por los supuestos delitos imputados, sino porque no hay comparación entre el daño que pueda provocar El País o El Nacional, con el daño y el poder que puede ocasionar un presidente y todo su gobierno, con todo su poder en contra de un ciudadano, como es mi caso. Yo no he tenido en contra un artículo de un periódico, yo he tenido en contra todo el poder del Estado, del gobierno, maduro, el Fiscal, todo el poder de los organismos de seguridad del Estado, del TSJ, y los medios de comunicación que controlan, con su plataforma de propaganda, sus redes sociales, sus voceros, palangristas, animadores de programas de odio, con todos sus miles de artículos, falsas noticias, fake news, insultos, etc. El ataque en mi contra es desproporcionado, sin precedentes.

Pero, de cualquier manera, gracias a la jurisprudencia que deja sentada la sentencia de la justicia en su caso, YO TAMBIÉN VOY A DEMANDAR, pero a maduro, a su fiscal sicario y a Jorge Rodríguez, por toda la infamia y la mentira que han vertido en mi contra, por el linchamiento moral continuo y permanente del que he sido objeto, sin siquiera mostrar una sola prueba que sostenga sus falsas acusaciones, provocando un grave daño a mi nombre y mi reputación, a mi familia, viéndome obligado a exiliarme y estar separado de mi país y afectos por el riesgo real, inminente, que corre mi libertad y mi vida en Venezuela.

La sentencia del TSJ, me da uno de los argumentos más firmes para mi demanda cuando, refiriéndose al caso de Diosdado y la afectación que sufrió su nombre y reputación, señala que: «Se trata del desprecio público que se generó en contra de la persona difamada, que lo afectó en su esfera personal y familiar, así como, en frente de su entorno social en general, viéndose sometido al escarnio público sin justificación alguna. Lo que hace que esta Sala lo califique como un daño moral gravísimo

Por esto voy a demandar a maduro, por haber utilizado su alta investidura y todo el poder del que dispone para convertirse en juez “a priori”, por acusarme  porque “le dio la gana”, de  “criminal”, “corrupto”, “traidor”, “terrorista” y otros tantos epítetos y descalificaciones, sin haber podido jamás demostrar nada, SIN PRESENTAR UNA SOLA PRUEBA; por  repetir hasta el cansancio sus acusaciones en cadena nacional, por insultarme, atacar mi honor, mi reputación, mi imagen; por perseguirme políticamente, por judicializar la política en mi contra, por ordenar que desapareciera mi identidad y mi obra de las plataformas digitales y registros, que allanaran y ocuparan mi casa de habitación y de mi familia (que ahora desvalijan y roban);  por verter todo su odio y utilizar todo su poder en mi contra y en contra de mi familia. Por hacerlo además, de forma absolutamente desproporcionada, con saña, porque tiene en sus manos todos los hilos del poder y el monopolio de la violencia y de los medios de comunicación. Esto nunca había sucedido en el país. 

Lo voy a demandar por instigar el odio en mi contra, amenazarme y estimular la perpetración de acciones violentas contra mía. Éste ha sido un recurso permanente de maduro en contra de sus oponentes políticos, utilizar todo su poder, al Fiscal, todo su dinero, sus diputados, sus medios de comunicación y las redes sociales que controlan, para instigar la violencia y el odio, como política de Estado, tal como hizo el gobierno de Ruanda, cuando instigó la intolerancia y la violencia que dio paso al genocido contra los Tutsi, perpetrado en ese país en 1994, y por los cuales han sido llevados a la Corte Penal Internacional, todos y cada uno de los responsables de tal propaganda e instigación al odio y la violencia. 

A Jorge Rodríguez, por haberse hecho eco de estas falsas acusaciones y haber ordenado, como anterior Ministro de Información de maduro, la amplia difusión de estas mentiras en todos los medios públicos y privados que controlan o de los que son propietarios, haber declarado en mi contra y haberme descalificado en entrevistas y ruedas de prensa; pero además, por haber censurado, perseguido y cerrado a cualquier medio o periodista que me quisiera dar espacios para dar mi versión de los hechos o hacer frente a tan graves acusaciones.

Por haber activado toda la maquinaria del gobierno en las redes sociales, con sus “bots” y todo su poder mediático para adelantar una campaña permanente de odio, violencia  y descalificación en mi contra, instigando al odio y la perpetración de actos de violencia contra mi persona.

Al Fiscal Tareck Willian Saab, por la comisión del delito de levantar falsas imputaciones en mi contra, montar y sustanciar expedientes falsos, utilizar todo su poder para cumplir un fin distinto al que le corresponde y con el objeto de violar mi derecho a la imagen, hogar doméstico y lo mas grave, a la tutela judicial efectiva, la presunción de inocencia, al debido proceso, y la defensa; por presionar y extorsionar a sus víctimas para que en “audiencias cayapa” confiesen lo que a ellos les de la gana; por acusarme semanalmente, incluso en cadena nacional, hasta en forma de reto y amenaza,  de cualquier cosa, sin medida, sin límites en sus epítetos y difamaciones, por violar mis mas elementales Derechos Humanos y las Garantías Constitucionales.Todo lo cual lo hace incurrir en Desviación de Poder, Usurpación de Funciones, Falso Supuesto, entre otros, porque con ello, está violando las atribuciones (cargas) que la ley y la Constitución le imponen, que son para el, de ejercicio obligatorio y no opcional, y que lo llevan a incurrir en graves responsabilidades civiles, penales y administrativas.    

También voy a demandar a los medios digitales e impresos; que, tarifados por el gobierno o el madurismo, se han hecho eco de las acusaciones que estos irresponsables han hecho en mi contra y en contra de mi nombre y reputación. Igualmente, a los diputados, que valiéndose de su inmunidad parlamentaria, que está circunscrita solo al ámbito estricto de sus funciones, reciben dinero para perseguirme dentro y fuera del país. 

Entonces Diosdado, ¿me vas a apoyar para también poder tener acceso a una justicia reparadora? Yo no quiero dinero, ni edificios. Solo que se restablezca la verdad y que no sigan enlodando mi nombre y el del Presidente Chávez, que tu muy bien sabes que estaba al tanto de todas las operaciones y de la gestión de PDVSA y la mía personal, como también lo hacían todos los organismos de control previo y posterior del Estado venezolano, en una gestión abierta al pueblo, pero donde además tengo todos los documentos para probar lo que digo. 

Tu sabes bien que cuando alguien levanta una acusación en contra de otro, es el acusador el que debe proveer la prueba, demostrar que el acusado es culpable. El Fiscal, Jorge Rodríguez y maduro son los que tienen que demostrar mi culpabilidad, yo no tengo que demostrar mi inocencia. Pero, de cualquier manera, ésto lo puedo hacer ante cualquier tribunal, como ya sucedió en el caso interpuesto en mi contra por una compañía petrolera norteamericana en Houston por actuar como Ministro de Petróleo de Chávez. Tuvieron bajo juramento, sin acuerdo alguno, que desestimar la demanda porque NO TENÍAN PRUEBA ALGUNA DE SUS ACUSACIONES. 

Diosdado, te has sentido atropellado y  víctima de la difamación e injuria, pero tu tienes el poder -incluido tu propio programa de televisión-, puedes tomar acciones, demandar, explicarle al país tus argumentos, entonces ¿me vas a dar un espacio en tu programa donde yo pueda intervenir, hablar, explicar, refutar, argumentar? ¿Vas a ser coherente con tu discurso o vas a seguir siendo cómplice de esta “vendetta” en mi contra? ¿Vas a seguir guardando silencio cada vez que maduro repite la estupidez de que tengo palacios en Europa? ¿Entonces, vas a seguir permitiendo que maduro me achaque a mi, a PDVSA y a Chávez, la culpa de este desastre? Tienes la palabra.

La documentación que prueba la violación de mis Derechos Humanos la he introducido ante la Oficina de la Alta Comisionada de los DD.HH. de la ONU, que dirige la ex presidenta Michelle Bachelet, y ante otros organismos competentes. Pero no solo he denunciado mi caso, sino que he incluido y denunciado la violación a los derechos humanos de los trabajadores y gerentes de PDVSA, que han sido víctimas de los atropellos y detenciones arbitrarias por parte de maduro y su fiscal-sicario. 

Lo he hecho, no solo por solidaridad con mis antiguos compañeros de trabajo –que no es una solidaridad automática–, a los cuales se les están violando todos sus derechos, sino porque así ha sido siempre mi actuación ante la injusticia: “ir al rompe”, sin cálculos personales de ningún tipo; por eso renuncié al gobierno de maduro, para no convalidar la entrega del país, del legado de Chávez y la violencia del que ha estado acompañado.

Pero además, porque está claro que la actuación en mi contra y en contra de los trabajadores y gerentes de PDVSA, obedece a un patrón de actuación que lo enmarca en una acción violenta contra un grupo humano definido, específico, políticamente motivada, para destruir a la empresa, PDVSA, creando las condiciones para su privatización y entregar el petróleo a las transnacionales; y, con ello, nuestra soberanía económica, destruir el legado de Chávez y las posibilidades de avanzar con el Plan de la Patria, cosa que efectivamente ha sucedido con este gobierno a partir de 2015. La violencia en contra nuestra es política, es parte del desplazamiento del Chavismo del poder.

Entonces, no es un empeño personal, tiene que ver con el interés colectivo de nuestro pueblo, tiene que ver con la defensa de nuestra Plena Soberanía Petrolera y la preservación de nuestras garantIas políticas, económicas y sociales, el bienestar y los derechos del pueblo a lo que el Presidente Chávez consagró su vida política y por lo que luchó hasta su último aliento. Todo lo que hoy este gobierno ha destrozado y entregado, sumiendo a nuestro país en la peor crisis de su historia. 

El madurismo, en algún momento, tendrá que rendir cuentas por todo el daño que le han hecho al país y a los venezolanos, tantas acciones ilegales, la violación de la Constitución, la entrega de la Nación, sus empresas, sus recursos, la violencia y la represión, la violación flagrante de los DD.HH. No se si algún juez de Venezuela se atreva,  siquiera, a recibir mi demanda, pero la prepararé para introducirla en su momento, ante los tribunales del pueblo y de la historia, para rendir cuentas en el Cuartel de la Montaña, donde al fin de cuentas, todos nos veremos las caras.  

En Directo con Rafael Ramírez: Improvisación del gobierno frente al COVID-19

En Venezuela la situación en el tratamiento de las consecuencias de la propagación del virus causante del Coronavirus se le fue de las manos al gobierno entre la improvisación y la negligencia.

Mientras en otros países de la región los planes de vacunación están en marcha de manera progresiva, en el país el gobierno no ha tenido la capacidad de adquirir las vacunas suficientes para garantizar la inmunización de la población, los venezolanos están “a la buena de Dios”