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Rafael Ramírez:“El Aissami va a ejecutar el plan de liquidación de la empresa petrolera”

El exministro de Chávez asegura en una entrevista que «el planteamiento que tiene la comisión reestructuradora  es entregar la producción de Pdvsa, la producción de petróleo, de gas, todo y el Estado se deshace de la actividad petrolera»

“Estos están dispuestos a incendiar el país, a acabar con todo el país antes de irse, pues no y es algo que hay que atajar”.

Con esa frase Rafael Ramírez se refirió a lo que denunció como “la entrega de Pdvsa” que según él es el objetivo del nuevo ministro de Petróleo, Tareck El Aissami, y el  presidente de Pdvsa, Asdrúbal Chávez, designados esta semana por el Gobierno nacional en los mandos de la industria petrolera venezolana.

En conversación con esta Casa Editorial, “desde el exilio”, como él mismo lo definió, Ramírez denunció un plan de reestructuración de Pdvsa que dijo ya está listo. “Aquí lo quieren entregar todo, es algo que no tiene precedentes, es algo que le va a dar una puñalada a lo que es el futuro,  este plan es mucho peor que el plan de la oposición y es mucho más entreguista que la apertura petrolera, es un plan nefasto para el país”.

— ¿Cuál es su opinión sobre la movida de mata en la industria petrolera?

— Lo primero que hay que decir es que la industria petrolera está en su peor momento.  Han sido unos años nefastos, de una mala administración en la empresa que desde el año 2015 hasta los actuales momentos nuestra producción del petróleo haya colapsado a unos niveles que nos retroceden a los años cuarenta, de acuerdo con los últimos números reportados en marzo estamos en 660 mil barriles/día de petróleo, una caída de 2,4 millones de barriles en comparación con los niveles que yo dejé, que estaba en 3 millones.

En el área de refinación lo está sufriendo el país, hay una escasez generalizada, no hay gasolina, no hay gas, eso es, básicamente,  porque colapsaron nuestro circuito refinador con una capacidad de una capacidad de un millón trescientos mil barriles/día, en el año 2013 nosotros procesamos 900 mil barriles /día abasteciendo 600 mil barriles para el mercado interno e incluso exportamos casi 400 mil barriles.

Entonces tengo rato hablando de este tema, desde el 2017, y el tiempo me ha dado la razón, esta gestión al frente de Pdvsa ha sido muy mala con una combinación de intereses políticos, económicos, con mucha incapacidad y un daño hacia el espíritu de la empresa, han salido más de 30 mil trabajadores, hay más de 100 gerentes y trabajadores presos, a mí se me persigue, se me acusa sin ninguna prueba de nada y al final, el resultado, el balance ha sido muy malo para el país. El Gobierno ha proclamado que ellos van a derrotar el rentismo petrolero, pero cuando vemos la situación actual, Venezuela no puede renunciar al petróleo, lo dijo hace muchos años Arturo Uslar Pietri, que si en Venezuela se acababa la producción de petróleo tendríamos que llamar a la Cruz Roja Internacional, bueno las estimaciones de Uslar fueron sobrepasadas por la realidad.

Mira la crisis económica del país tiene su origen fundamental en el mal manejo que ha hecho Nicolás Maduro de la empresa, ahora estos últimos cambios si hacemos una secuencia de  lo que ha pasado, a mí me sacaron en agosto del 2014, luego vino un período en que estuvo Eulogio Del Pino, luego Nelson Martínez y a partir del 2017 comenzaron los problemas porque colocaron a una vicealmirante como vicepresidenta ejecutiva, comenzaron a colocar en la junta directiva a gente que no sabía de petróleo, militares, especialistas del twitter, gente que no tenía las capacidades operativas y con la entrada de Quevedo (Manuel) se produce una militarización de la empresa terrible, dejaron a la empresa en las manos de la Guardia Nacional, hoy día sale Quevedo con las tablas en la cabeza, yo se lo dije en un artículo cuando se nombró la comisión reestructuradora, él estaba despedido y no se había percatado de ello.

Ahora tienen esa combinación de Tareck El Aissami, ministro de Petróleo, y Asdrúbal Chávez, presidente de Pdvsa,es el mismo equipo de gente que ha mostrado una incapacidad tremenda; en el caso de Asdrúbal Chávez, tuvimos con él 12 años de trabajo,  fue el que inició la persecución en mi contra y la persecución contra mis compañeros y Tareck El Aissami que va a ejecutar el plan de liquidación de la empresa petrolera.

Ese plan lo está presentando la comisión reestructuradora y se trata de la entrega de Pdvsa, ya no es una reforma, ya no es una modificación puntual, es entregar a la industria como nunca antes había sucedido en la historia del país, entregar el patrimonio de todos los venezolanos, acumulado durante más de 100 años, oleoductos, patios de tanques, Puerto Miranda, CRP, refinería El Palito; todo lo quieren entregar, Dios sabe a quién. El planteamiento que tiene la comisión reestructuradora  es entregar la producción de Pdvsa, la producción de petróleo, de gas, todo y el Estado se deshace  de la actividad petrolera, eso para mí resulta inadmisible.

— La Asamblea Nacional también tiene sus planes con una modificación a la Ley de Hidrocarburos, ¿en este sentido estamos ante dos planes distintos o parecidos a la vez?

— Yo te recomiendo que te leas este plan, el de la reestructuración de Petróleos de Venezuela, este plan es peor a los efectos de la soberanía nacional que la propuesta de reforma de la ley que tiene la oposición en el Plan País.

Voy más allá de esto, este plan es peor que la apertura petrolera.  Este plan es peor que cualquier cosa que jamás se haya planteado porque quiere desmontar el régimen petrolero venezolano, que no es el régimen de cuando Chávez, ha sido el régimen de toda nuestra doctrina petrolera  desde que el Libertador en 1829 hizo el decreto de Quito. El petróleo es del Estado venezolano y a partir del año 76 se opera y se maneja con empresas del Estado venezolano, con Pdvsa.

Aquí lo quieren entregar todo, es algo que no tiene precedentes, es algo que le va a dar una puñalada a lo que es el futuro,  este plan es mucho peor que el plan de la oposición y es mucho más entreguista que la apertura petrolera, es un plan nefasto para el país.

— Entregar la industria petrolera, como usted lo está denunciando, en un contexto de sanciones, completamente hostil en particular desde las grandes potencias, entregar la industria petrolera en ese contexto, ¿a quiénes?

— Primero el tema es por qué entregarla (…) Esta gente ha perdido 2,4 millones de barriles de petróleo/día, ha colapsado nuestras refinerías, ha dejado que nuestras instalaciones se quemen, se colapse y son un desastre y ahora dicen ellos mismos, como yo soy incapaz de mantener esta industria, entonces la entrego. No, por qué, el problema no es la industria petrolera, el problema está en Miraflores, el problema es Nicolás Maduro.

Las empresas no van a venir a Venezuela, no por nuestro régimen fiscal, no van a venir porque está Maduro. Qué empresa va a venir a un país donde no hay gobernabilidad, donde no hay legitimidad, donde no hay un marco legal y donde se viola la Constitución, ninguna.

Entonces, quiénes se van a apropiar de la industria petrolera, los empresarios de Maduro, los mismos que dirigen los programas de las cajas Clap, los mismos que están haciendo negocios con Pdvsa, Ruperti, D’Agostino, esa fauna de hombres de negocios que están lucrándose  con la tragedia del país, le van a entregar esto a una gente que no me importa quién sea, yo lo que no quiero es que la entreguen porque cuando nosotros resolvamos el tema político, el tema de Pdvsa se resuelve, es sencillo, el petróleo está allí. A diferencia  de otros países no hemos perdido nuestras reservas, somos la reserva de petróleo más grande del planeta, es increíble que un país como el nuestro esté en esta situación.

Las empresas solo están esperando que haya un cambio de situación política y que haya alguien que tenga dos dedos de frente, que tenga un poco de sentido común para volver a nuestra industria petrolera, el petróleo está allí y Venezuela no va a dejar de ser un país petrolero, pero estos están dispuestos, así como también Adolfo Hitler lo estuvo a quemar toda Berlín, estos están dispuestos a incendiar el país a acabar con todo el país antes de irse, pues no y es algo que hay que atajar.

Yo fui ministro de Chávez reivindico todo lo que hicimos porque le trajimos a este país doce años de prosperidad y crecimiento económico y más allá de si se es chavista o no, si se es de oposición o no, yo creo que aquí todos los venezolanos debemos ponernos en guardia porque lo que se planea hacer entre el caos del coronavirus, entre el caso de las sanciones, entre el caos que le encanta al Gobierno  es como una pelea de borrachos donde pasa cualquier cosa, están entregando el futuro de nuestro país. No habrá manera de que Venezuela salga de este problema si no tenemos el control de nuestra industria petrolera (…)

— El plan de reestructuración de Pdvsa que usted denuncia, por ejemplo, ¿qué contempla para el Zulia?

— Aquí están hablando de unas categorías de negocios que sean económicamente viables. Ellos prefieren que el Lago deje de producir, ellos se van a concentrar en los campos que sean con más facilidades económicas, es decir los campos más nuevos y de mayor producción, ellos no van a ir al Zulia. Ellos planean separar al Zulia del país, esto es un plan completo, ellos plantean bajar las regalías, planean bajar los impuestos municipales al 1%.

En esta propuesta le cambian hasta el logo a Pdvsa, ya no es el logo rojito, se lo pusieron negro, lo que están planteando es que todas las áreas de producción de Pdvsa se  las van a transferir a los privados, o a quién sea,  en tres modalidades,  ya no va  haber producción propia de Pdvsa van a entregar a través de las empresas mixtas, a través de lo que ellos llaman asociaciones compartidas de producción  y licencias, entonces, todos los campos de la costa oriental y la costa occidental los van a entregar bajo esas características, Pdvsa se va a retirar, Pdvsa será solo un administrador de contratos, es decir, no va a operar más.

Están eliminando una cantidad de filiales y empresas, no dicen nada de qué hay que hacer con los trabajadores, adónde van a ir lo obreros y trabajadores petroleros, aunque se han ido como 30 mil, quedan todavía 70 mil trabajadores petroleros en la industria y no dicen qué van a hacer con ellos, sencillamente los están despachando. Están despachando el servicio de salud de Pdvsa de los trabajadores, todo lo que son las conquistas de los trabajadores de muchos años.

Actualmente, en las empresas mixtas Pdvsa tiene al menos el 50,1%, ellos dicen que todas las empresas mixtas van a vender su participación hasta el 50,1%, pero agregan, hay que modificar la Ley de Hidrocarburos, en su artículo 22, para quitar esa limitación y entonces que Pdvsa no tenga participación y que los privados puedan operar nuestros campos petroleros, eso es inconstitucional, eso viola el artículo 302 de la Constitución en el que se establece que el Estado tiene que controlar la industria petrolera, pero un control efectivo.

Ellos quieren entregar también toda la infraestructura, voy a leer lo que dice este plan para que se vea el impacto que esto va a tener, por ejemplo, en sitios como el Zulia.

Toda la infraestructura del Zulia que tiene 100 años,  las empresas como  Zamora, Petroboscán, Petrowarao, todas se las entregan a los privados, Pdvsa se retira de ese tema. Todas las empresas de esfuerzo propio en el occidente, por ejemplo, Lagunillas, Urdaneta, Tía Juana, Centro Sur, Lago Medio, todo eso lo van a entregar a las asociaciones de producción compartida o a las empresas mixtas  con 50% y después Pdvsa retira su participación.

Ellos se inventaron un término, en la industria petrolera existe lo que son aguas arriba y aguas abajo, esto es muy importante, porque la ley reserva al Estado las actividades primarias, es decir eso está aguas arriba, estos se inventaron que no son dos, sino son tres sectores, aguas arriba, aguas abajo y aguas intermedias, que no existe, en las aguas intermedias metieron todo, van a entregar, Petromiranda, La Salina, Bachaquero, PTU Ulé, PTH7 H-7,  Punta Palma, Bajo Grande, Silvestre, Lagunillas Sur, El Vigía, todo, es algo increíble, qué va a pasar en Maracaibo (…) Es terrible, para mí como venezolano, más allá de si eres chavista o no, para mí que fui ministro de Chávez, me van a encontrar de frente, por eso es que me persiguieron, por eso es que me sacaron, por eso que me expulsan porque nosotros no hubiéramos permitido esto. Otra cosa muy grave de la que ellos están hablando es de flexibilizar el régimen fiscal (…)

— Esto que usted asoma sobre el régimen fiscal, en el contexto actual de precios, ¿quizás sea necesario?

— Yo no lo asomo; aclaro, yo lo denuncio. Lo asoman ellos que son los que están hablando de esto. Soy un acérrimo defensor del régimen fiscal porque si nosotros no hubiéramos ajustado la regalía y los impuestos a 33% y a 50% imagínate cuál sería la situación económica del país con estos precios bajos.

Es al contrario, en esta situación, lo único que más o menos nos ha protegido es que se paga el 33% de regalía, se pagan impuestos municipales y se paga impuesto sobre la renta al 50%, aunque Maduro ha hecho las excepciones que ha hecho, que ahora la gente no paga impuesto, eso está allí, ellos ahora lo que proponen es cambiarlo, ellos dicen que bajen la regalía, ellos dicen que se elimine, incluso, y que solo se recibe impuesto sobre la renta, que se bajen los impuestos municipales del 12% al 1%, entonces ellos están pensando a favor de las compañía trasnacionales, no están pensando a favor del país, cómo vamos a salir de este lío, en el lío que nos metió Maduro, cómo vendiendo caucho de nuevo, las plantaciones de caucho o vendiendo cacao, no, es con petróleo.

Otro dato importante es que ellos están pidiendo la modificación del artículo 57 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos que establece que el petróleo venezolano lo vende Pdvsa, por qué el legislador hace esto, porque si vas a la Opep y dices que vas a recortar producción para defender el precio es porque tú manejas  la venta del petróleo, aquí están diciendo que no, que ahora se la entregan para que los operadores privados la vendan  de acuerdo con sus propios intereses.

Venezuela retrocede al tema concesionario, cuando nosotros ni siquiera vendíamos el petróleo, todo eso lo acabó Pérez Alfonso, inventamos la Opep,  con la nacionalización, controlamos nuestras exportaciones y ahora está gente irresponsable, porque ellos han sido incapaces de manejar la empresa, la están entregando y nos están haciendo retroceder, por qué, a cambio de qué y quién lo discutió, si aquí van a modificar de esta manera el régimen fiscal y el régimen legal petrolero, dónde se dio esa discusión, habría que hacer un referéndum, habría que modificar la Constitución, esto es como un golpe de Estado, mira, si nos hubiera invadido un país extranjero no hacen una cosa como esta.

Es increíble, por ejemplo a Pdvsa Gas la eliminan,  ya no va a producir más, y que va a hacer Pdvsa Gas, será una entidad que va a comprar gas a precios internacionales, nuestro propio gas a precios internacionales, y cómo se le va a vender eso a las termoeléctricas, al sector industrial, a la gente, a precios internacionales. Se dice que quieren entregar las refinerías a los privados para vender el combustible a precio internacional, bueno qué significa eso, nosotros somos o no somos  dueños del petróleo. Además, el artículo 9 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos dice que las refinerías existentes no se pueden entregar a los privados, son reservadas al Estado.

Otra cosa muy grave, se está derogando el decreto de nacionalización de la Faja, nosotros tomamos el control de la mayor reserva de petróleo del mundo. Cuando nacionalizamos la Faja se producían 600 mil barriles, cuando yo salí de Pdvsa en el 2013, en el último año auditado,  se producían 1,3 millones de barriles, ahora la quieren entregar porque no han sido capaces de producir y quieren derogar el decreto para que Pdvsa se retire de esas empresas mixtas.

Todo está muy mal, todo es ilegal, pero eso es lo que vino a hacer a Pdvsa Asdrúbal Chávez, claro porque él pone el apellido, Chávez, y es lo que vino a hacer Tareck El Aissami,  que de petróleo no sabe nada , pero él es capaz de desmontar toda la política de Chávez y hacer lo que le diga Maduro, privatizar.

El plan contempla además que Pdvsa se retira de cualquier actividad de desarrollo social, nada de misiones, nada de la Gran Misión Vivienda Venezuela, quién puede estar de acuerdo o no con eso, yo no estoy de acuerdo, le quitas el carácter popular a la empresa petrolera que es algo muy bonito que rescatamos después del sabotaje que es una empresa del pueblo venezolano que estaba ayudando al pueblo y más en esta circunstancia.

También plantean retirarse de toda América del Sur, van a cerrar todas las oficinas de Suramérica, lo que hizo Chávez, lo grave es que esto viene de un presidente que fue canciller de Chávez, que él sabe que ese era el legado de Chávez, esa era su intención posicionarnos en Suramérica, se retiran de todo y abren una oficina de Pdvsa Rusia, para estar allá con los rusos y hacer uno que otro negocio, pero la Pdvsa que conocemos con el presidente Chávez ya no existe y esta gente la está rematando. Pero tampoco existe la Pdvsa de antes de Chávez, no va a existir Pdvsa,  yo creo que este es un tema muy importante para todo el país porque tiene que ver con el futuro de todos nosotros (…) Cómo le vamos a dar un tiro de gracia a la única actividad económica con que somos competitivos, por qué la vas a entregar y a rematar y se la van a coger ellos, porque esa es otra, no va a venir ninguna empresa al país mientras estemos en esta situación política, un país sancionado, un país donde las cabezas de sus líderes tienen precios, un país donde no hay legitimidad, no van a venir, entonces quiénes se van a coger esas instalaciones, esos tanques, La Salina, Bachaquero, ellos mismos y nosotros vamos a salir muy mal parados.

— Usted ha dicho que en este país el problema no es la industria petrolera, sino Maduro, pero no hay un atisbo de posibilidad de un acuerdo político en lo inmediato, para salvar no solo la nación, sino salvar vidas en la pandemia, ¿en qué escenario nos encontramos?

— Una cosa en la que ha dirigido el Gobierno toda su maquinaria mediática es en la de crear una especie de fatalismo en nuestra población. Eso de que no hay nada qué hacer, nos tenemos que calar esto y que se siga destruyendo el país. Un Gobierno aún como este, tan autoritario, represivo con las Faes, no puede resistir la presión de un pueblo que en algún momento le ponga un parao, estas cosas hay que detenerlas, hay que vencer el miedo y la visión inmediatista y hay que plantarse con estas cosas.

Por ejemplo, con el tema petrolero hay que decirlo: No puedes avanzar Maduro, los trabajadores no lo vamos a aceptar, los militares no lo vamos a aceptar, la oposición no lo va a aceptar, el Psuv no debería aceptarlo, la Asamblea Nacional Consituyente debería hacer algo, entonces él va a tener que reaccionar si nosotros nos unimos, pero esto hay que detenerlo.

En cuanto a una salida política yo lo he dicho, uno de los principales aliados que ha tenido Maduro es la oposición. Ellos, la oposición, ha sido muy sectaria, toda se ha concentrado en el polo más extremista y han dejado por fuera a amplios sectores de la sociedad y esos sectores de la oposición consciente, los que quedaron por fuera, negocian con el Gobierno y AD pone una cara aquí y otra cara allá, y distintos factores de UNT ponen una cara aquí y otra cara allá, se ha convertido el caos y la tragedia de Venezuela en una forma de vida de los sectores políticos, los que están afuera tienen bastantes recursos, manejan Citgo, manejan una ayuda internacional que todavía no se sabe de cuánto fue, manejan donaciones que les dan de 500 millones de dólares, se convirtió en una forma de vida y los de acá, los que están en Venezuela, los de la Asamblea Nacional, se dan sueldo, conviven con el madurismo.

Lo que he planteado es una junta patriótica de gobierno, cuál es el tema de esta junta, que puede sonar muy ingenuo pensar que los factores políticos van a reaccionar de una manera ideal, no, no lo harán, pero los militares, los sectores populares deben pensar, deben ponerse de acuerdo en una junta patriótica donde estemos incluidos todos.

Nosotros tenemos la experiencia de la Junta Patriótica que derrocó a Pérez Jiménez, quién iba a creer que en esa Junta, que dirigió Fabricio Ojeda, estaban los militares, los adecos, los comunistas, los copeyanos, todos y solo así pudo caer Pérez Jiménez, meses antes de que Pérez Jiménez se derrumbara parecía imbatible. La gente firmaba en apoyo a Pérez Jiménez, tenía el apoyo de transnacionales, se formó la Junta Patriótica y duró dos meses.

Es lo mismo acá, ellos juegan a la desunión, al pesimismo, a la desesperanza y la gente se va, por eso se han ido 5 millones de muchachos, sobre todo jóvenes, entonces no hay que perder la esperanza, hay que plantar cosas, para mí resulta muy difícil esta lucha desde afuera, yo estoy exiliado.

A mí el Gobierno me tiene sentenciado, si me agarran es como le hicieron a Rodríguez Torres, te sepultan ahí en la tumba o como hicieron con Baduel y con tantos, pero no me voy a dejar agarrar, porque soy más útil explicando y denunciando lo que está pasando, yo no tengo ninguna aspiración distinta sino explicar lo que está pasando.

En el sector petrolero tengo cosas qué decir, porque yo sé lo que ellos están diciendo, ojalá sea escuchado, ojalá la conciencia nacional escuche un poco lo que está pasando  porque siempre he pensado que en medio de este caos generalizado cosas están pasando, no solo es esto, lo petrolero, la economía está entregada, el Arco Minero está destrozado, el sueldo mínimo es solo 4 dólares… de qué estamos hablando, nosotros no nos merecemos este país, qué es esto, una maldición que nos cayó, una desgracia, no, hay un proceso político en el que hay que superar todas estas cosas y buscar unidad en base a propósitos.

Yo no estoy de acuerdo con una invasión, sería el primero que estaría al frente en contra de eso, los venezolanos tenemos que ser capaces de resolver nuestros propios asuntos, nosotros no somos cualquier pueblo, somos los que le dimos la independencia a todo el continente, somos capaces de hacer muchas cosas, pero qué pasa, que los que están conduciendo los procesos de cambio se acuerdan entre ellos, eso es una estafa y en medio de este caos el país está sufriendo muchísimo.

— Usted ha demandado acciones de la Constituyente en este contexto, ¿usted cree que en esa ANC  queda resto para enfrentar este tema o ese es un mensaje para Diosdado Cabello?

— La otra vez se lo dije, están privatizando a Pdvsa y Diosdado aplaude y lo que hizo fue insultarme en su programa. Ojalá me diera espacio en su programa para que conversemos, qué es lo que le pasa al Psuv, van a dejar que entreguen esto, qué es eso de leales siempre, leales a qué, leales a Alex Saab, leales a qué, a Betancourt, leales a qué, hay que ser leales al pueblo venezolano, leales a la Constitución.

Igual los militares, hasta cuándo van a seguir aplaudiendo como unas focas, focas, a lo que digan en los programas de animación. Ahí salió Quevedo, triste papel, un desastre, salió por la puerta de atrás, un general de la República lo pusieron a entrarle violentamente a una empresa como Pdvsa y ahí está, si mides su desempeño por objetivos operacionales ha sido el peor presidente de Pdvsa en toda la historia, yo creo que del mundo.

Siempre lo dijimos, Quevedo no sabe nada de petróleo, pero es que ahora uno se da cuenta de que no se trataba de eso, había que destruir  las capacidades internas, tenía que sacar a los trabajadores, que andan todos enyesados y maltratados, todos traumatizados, les cayeron encima, él se llevó a todos los generales, coroneles, acabaron con la empresa, ese era el trabajo de Quevedo.

Ahora viene otro grupo, más cercano a Maduro, porque Quevedo era del grupo de Diosdado, ahora Tareck y Asdrúbal  son  del grupo de Maduro y de los hermanos Rodríguez que están haciendo con Pdvsa lo que les da la gana. En el mundo del poder que rodea a Miraflores no hay un solo jefe, ahí hay muchos jefes, muchos intereses que están en juego, ahí se están cayendo a golpes ahorita, porque se desplazan unos por otros, así es como vamos.

— Tareck El Aissami desde la Vicepresidencia económica relajó los controles, lo que hizo desaparecer el desabastecimiento de la lista de problemas de los venezolanos, pero ahora hay un golpe de timón, una vuelta de página sobre los controles, en particular de los precios…

— El problema del desabastecimiento despareció de los problemas de los que pueden ir a un bodegón y que ganan en dólares, o que ganan más de los Bs. 800 mil en que pusieron ahora el salario mínimo, que no son más que cuatro dólares, no, no es así, la pobreza en el país es de más del 90%. Naciones Unidas dice que el ingreso mínimo diario para estar en el umbral de la pobreza es de 1,9 dólares, eso no lo gana un venezolano en un día para nada, se ganan centavos, entonces todo el país está empobrecido, qué fue lo que pasó, hubo un viraje a la derecha, un paquetazo económico que no tiene nada que envidiarle al paquetazo de Macri.

Cuando Maduro dijo en agosto del 2018 sus medidas, eran unas medidas monetaristas, decía cero déficit fiscal, qué significa eso, que iban a quitarle las prestaciones a los trabajadores, que iban a quitarle el salario y eso fue lo que pasó por eso llenaron a las empresas de militares, sabes cuántos trabajadores hay presos de la CVG, de Ferrominera, de Pdvsa, de todas las empresas del Estado, metieron a los militares para que hicieran esa labor de acabar con los beneficios sociales de los trabajadores.

Luego la devaluación del bolívar es gigantesca y ya no se puede medir, la hiperinflación también, nos ha retrocedido Maduro no al capitalismo, nos ha llevado al capitalismo más atrasado, el más básico, que no está basado en el trabajo, no está basado en la producción, el trabajo no vale nada, por eso la gente no trabaja, la gente está sobreviviendo.

La caída del PIB acumulada es del 63%, el país está sobreviviendo de las remesas. Maduro hizo que la gente saliera, provocó una situación económica, pero ahora vive de esas remesas, están entrando 6 mil o 7 mil millones de dólares, es lo único que entra, por Pdvsa no entra nada, no solamente porque cayó la producción a 600 mil barriles, sino porque  no los está vendiendo Pdvsa, lo están vendiendo los intermediarios, están dando masivos descuentos de los precios del petróleo, entonces cuál es la actividad económica, de qué estamos viviendo.

Él ha creado unos munditos de fantasía en algunas zonas de Maracaibo, en Valencia, en otra zona rosa en Caracas, pero eso no es Venezuela.

El país es el de la gente desesperada de que no hay luz, no hay transporte, que no hay gas y la gente está cocinando con leña.

Otro tema es el coronavirus, quién le cree esa cifra a Maduro, nadie. Los periodistas que lo denuncian van presos, pero si la gente en Venezuela se muere de difteria, sarampión, paludismo, de enfermedades que fueron superadas hace años quién va a llevar la cuenta de quiénes se mueren de coronavirus o no; los viejitos se están muriendo de mengua, solos, porque no tienen medicinas, porque son diabéticos, porque sufren del corazón entonces no me vengan con que aquí tenemos bajo control el coronavirus, no.

Tienen al país en cuarentena justamente para tener a la gente en su casa y mantenerlos con una angustia y un terrorismo que le meten a la gente en la cabeza, por supuesto que hay que cuidarse, pero ellos aprovechan este momento para hacer lo que sea.

No hay gasolina, si levantaran ahorita la cuarentena y dejaran a la gente salir no hay gasolina, no hay gas, no hay trabajo, cómo están las empresas, es un desastre ha sido un viraje a la derecha, a una derecha paupérrima con un proyecto económico inviable, insostenible en el que la gente dice que el Gobierno se mantiene en pie y lo hacen por las armas de la Fuerza Armada, las cuales no sé por qué, es increíble que hayan faltado a su juramento. La doctrina bolivariana dice que sus espadas solo tienen que proteger las garantías sociales, pero no ha sido así, han fallado.

Hay muchos sectores políticos y sociales que han fallado y eso debe cambiar si queremos tener país después de Maduro.

— Esta crisis, la que ha desatado el coronavirus y su impacto en Venezuela y en la recesión mundial,  es distinta a la que hasta ahora  habíamos transitado, ¿cuánto es sostenible este estado de cosas en el país?

—Ahorita el país luce, en los números,  insostenible.  Al tema del coronavirus se ha sumado la situación mundial del petróleo que ha provocado un colapso de la demanda mundial, la semana pasada el WTI estuvo en valores  negativos y en Venezuela hay mucha desinformación, yo escuché a un señor decir que eso no nos afectaba, con un triunfalismo de esos de victoria tras victoria. Claro que nos afecta, porque nuestro petróleo está referido al crudo pesado mexicano y ese se derrumbó junto con el WTI, entonces claro que la situación es insostenible, ahora, la pregunta es: ¿las sociedades se suicidan?, creo que no.

Creo que ha llegado el momento de poner de lado los intereses particulares, sabes que nos ha hecho mucho daño, el odio, la intolerancia, yo hago esta denuncia, por ejemplo, y los maduristas no la van a aceptar, los de la extrema oposición tampoco porque ellos quieren acabar con todos los chavistas y pasarnos cuchillos a todos, no. Basta de esa polarización insensata donde el escenario es te voy a destruir.

—La oposición tiene que aceptar que el chavismo existe como un fenómeno social, un sentimiento está allí y nosotros los chavistas tenemos que aceptar que más nunca vamos a poder estar por sobre la otra mitad del país, que tenemos que unir esto que ya es una tragedia, es como si hubiéramos venido de la Segunda Guerra Mundial, a este país hay que reconstruirlo de arriba abajo, pero hay cosas como la industria petrolera que no podemos dejar porque no vamos a poder levantar al país, es lo que yo planteo.

— Yo podría estar muy tranquilo, desentenderme de Venezuela, no lo puedo hacer estoy trabajando, haciendo lo que sé hacer en el tema petrolero, me llaman, me consultan porque la gente no entiende qué pasa en Venezuela y yo se los trato de explicar porque yo voy a volver, tan pronto sea posible de tener garantía físicas, legales voy a volver porque todos tenemos que volver y poner nuestras diferencias  en el marco del debate político porque este país hay que reconstruirlo, a quién se lo vamos a dejar.

Edgar Arzola Perdomo, la derecha boba: en defensa de Chávez y Rafael Ramírez

No me avergüenza defender la gestión de Rafael Ramírez porque sé que es una persona honesta. Que si  hubo trampas y robos en una organización tan compleja y que comercia petróleo, combustibles, y derivados petroquímicos, es cierto: es muy difícil combatir la tentación del lucro con productos que son más caros que la cocaína. Mi punto es: ¿será que este señor Edgar Arzola Perdomo lo protege un manto divino como para juzgar eso? No, él se apoya, según parece, en sus ideales, como nosotros, que declara como principios (eso creo, no lo sé bien): democracia, justicia, orden (¿?) y cuanta paja abstracta e indefinida existen en nuestras mentes que nunca ponemos en práctica.  O sea, creo que eso solo le da derecho a juzgar des ahí y hasta ahí, no más.

Pero se desboca y comienza a dar cifras, porcentajes cálculos igualmente indefinidos cargados de una ignorancia supina. No obstante, dice su verdad enredada en tantos disparates: “Ingeniero Ramírez, tú fuiste el artífice de que PDVSA fuera convertida en la financista del proyecto revolucionario. La empresa pagó sin control alguno, los gastos de los proselitismos políticos, y sociales durante toda tu gestión roja rojita. No puedes negar que fuiste el brazo nefasto, y ejecutor del modelo improductivo adoptado, y fracasado del estalinista socialismo real del siglo XX, fundando empresas con ideologías trasnochadas, adquiriendo empresas ajenas al negocio petrolero, y nucleando en su estructura financiera más de 300 compañías parasitarias.”  Eso es cierto…, pero no lo es.

Veamos cómo se puede decir desde otro ángulo político ideológico, desde el punto de vista de Chávez (no de un perejimenismo trasnochado):   “Ingeniero Ramírez, tú fuiste el artífice de que PDVSA se convirtiera en la base económica del proyecto revolucionario. La empresa financió los gastos sociales y políticos de la revolución, las misiones principales, capturó la renta en favor de la sociedad, más que ningún otra gestión política en la historia del país. Fue el brazo ejecutor de otro modelo productivo donde la propiedad debía ser social, administrada por el Estado, fundando empresas socialista, capturando la renta petrolera para programas sociales, para pagar una inmensa deuda social que dejó atrás la democracia, la que llamamos burguesa porque solo disfrazó la tiranía de empresarios coloniales y ladrones de este país, y los extractores y saqueadores extranjeros”, ¡Suena mejor!

El hecho es que desde el punto de vista de ese perejimenismo trasnochado se tiene que mentir y se habla como hablaba Franco, o Mussolini, apelando a ideas verdaderamente contradictorias, defender al pueblo tiranizando al pueblo, con principios tan elevados y sobre todo, tan abstractos (¿cómo un ser humano puede ser tan perfecto que no tenga tentaciones qué dominar, controlar sus instintos crapulosos, su mezquindad, su envidia?) que resultan “inalcanzables”, es decir, “imposibles”, porque no hay voluntad para eso. Solo en la locura de estos personajes de la historia del siglo veinte (Franco, Mussolini, Hiitler, Pinochet, etc…), se quiso calzar a la sociedad en la horma de tales entelequias por la fuerza y la violencia: orden, familia, honor, pureza, ¿democracia?, propiedad  privada y capitalismo, de forma “compulsiva”… pero práctica: no requiere de mucho trabajo intelectual, ni pedagógico, ni altruismo, solidaridad etc..

En sentido contrario, el socialismo es un reto al cambio, al “control” de tentaciones desquiciadas como eso de la defensa de un honor fundado en símbolos vacíos (la abandera de Venezuela hondeando sobre los campos petroleros de Chevron o Rosneft), el estatus y el prestigio instituidos en el dinero, el lujo, en fin, en la acumulación innecesaria de corotos, o la democracia en una alucinación electoral.

El socialismo es eso, una invitación a cambiar el orden de nuestros valores, lo cual no resulta tan simple, como lo desearía nuestro señor Perdomo Arzola, que se conforma con cosas tan prácticas como mejorar el capitalismo, que se ajusta a sus principios.

Ese dinero que él dice que se perdió, no se perdió. Fue invertido en su mayoría en el ser humano, en mejorar la calidad de vida de millones de venezolanos literalmente invisibilizado, en intento honesto y valiente por cambiar la sociedad. Esto no quiere decir que neguemos las trampas, eso sería como la estupidez de negar la realidad,  pero no tantas como para quebrar a PDVSA, eso es imposible. A PDVSA la arruinó un movimiento contrario, una voluntad de quebrarla (por razones mezquinas y personales),  liderada por el presidente actual; y eso lo sabe él, no creo que sea tan tonto.

El problema, básicamente es ideológico. Le concedemos méritos al señor Perdomo por plantear el problema de esta forma; muchos no se atreven a reconocer sus verdaderos sentimientos en relación con este asunto de la PDVSA en tiempos de Chávez y Ramírez. Dicho de manera más clara: el señor Perdomo Arzola quiere que PDVSA sea privada y produzca mucho, y que aparezca en las estadísticas mundiales,  y que su renta sea solo para los empresarios privados que él cree que son “honestos” y eficientes, no como la chusma chavista,  porque se perfuman, hablan bonito y de corrido y andan por la vida “trajeados”. Y en cambio Chávez quiso ir en contra de esa lógica; quiso formar otro hombre, un hombre nuevo, honesto y más espiritual,  no un hipócrita pacato; quiso con PDVSA, capturar la renta, la cual se iba hacia las cuentas bancarias de los privados, a favor de la sociedad, en especial, en los más necesitados. ¿Se logró?: solo en una pequeña parte, porque lo mataron. Pero la idea, la cual es indestructible, está ahí: nos dejó un plan, la idea está viva en las personas que ahora tienen algo que agradecer a sus intentos, por pagar la deuda social y crear conciencia social; de que se puede vivir en una sociedad más justa.

El odio que muestra Perdomo Arzola y muchos otros por Rafael Ramírez, más que odio, es envidia. Todos quieren o quisieran tener acceso a las cuentas de PDVSA, pero para potenciar sus vidas insustanciales. Rafael Ramírez no es una persona insustancial, trabajó con Chávez para resolver problemas casi imposibles o imposibles, construir una sociedad distinta, la verdad que no vale la pena luchar por otra cosa. Dice un pensamiento socialista que  “Un proyecto práctico, o bien es un proyecto que ya existe, o bien que se podría llevar a cabo en condiciones ya existente”, y lo hecho por Chávez y Ramírez fue intentar llevar a cabo un proyecto que para muchos parece imposible, «impráctico», molesto, pero necesario – si no queremos acabar con nuestra especie –, y posible, si se sostiene el ritmo y la voluntad de cambio: de eso se trata una revolución, la revolución socialista, y nosotros, Chávez, Rafael Ramírez y muchos más, somos, revolucionarios, somos socialistas, no somos adecos, no somos perejimenistas, no somos maduristas, o guaidoses, no tenemos nada que ver con esa lógica mezquina, con la tiranía de la ignorancia y el hambre que impone el capitalismo.

La Entrega Anunciada

 

El gobierno de maduro destruyó PDVSA y ahora diseña un plan para terminar de liquidar a PDVSA y entregar el control del petróleo. El mayor legado del presidente Chávez, la Plena Soberanía Petrolera se encuentra en peligro.

Rafael Ramírez denuncia la entrega de PDVSA

Prensa, 30 de abril de 2020.- Esta semana se difundió de manera extraoficial un documento que plantea la reestructuración que el Ejecutivo Nacional pretende realizar en Petróleos de Venezuela S.A., a través de la Comisión Presidencial “Alí Rodríguez Araque”, creada el pasado 19 de febrero, donde se evidencia la intención del gobierno de liquidar PDVSA y entregar los recursos naturales del país a los privados.

Rafael Ramírez, ministro de petróleo de Venezuela durante la gestión del presidente Hugo Chávez, denunció estas acciones por ser un plan que despoja al Estado en su totalidad del patrimonio de la nación y de todos los venezolanos.

“Este plan supera con creces a la nefasta apertura Apertura Petrolera y al Plan País de la oposición. Es una entrega nunca vista, nos despoja de todo, de un patrimonio que es de toda la nación y que se ha edificado en más de cien años de existencia del sector”, aseguró Ramírez.

El documento argumenta que el actual deterioro de la industria petrolera nacional –situación que Ramírez adjudica a la negligencia de las últimas direcciones de PDVSA – hace inminente un proceso de reestructuración que pasa por una transformación que permita la coexistencia de modelos, el estatal y el privado, así como la simplificación de la estructura, con el cierre de filiales no petroleras.

Los elementos fundamentales para la reestructuración se resumen en la fusión de PDVSA Petróleo y la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP), para convertirse únicamente en la administradora de los contratos; la eliminación de la participación de PDVSA en negocios no petroleros, la venta de la participación y eliminación de las filiales de PDVSA América.

En el referido informe, señalan la creación de un término inexistente en la jerga petrolera y se trata de “aguas intermedias”, con el propósito de separar algunas actividades de las primarias y así evadir las restricciones que reservan estas actividades al Estado en la constitución y la legislación vigente.

Ramírez destaca que en la “nueva configuración del negocio petrolero en Venezuela” se han creado figuras contractuales que no existen en la Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH), como los Contratos de Producción Compartida y los Acuerdos de Servicios Conjuntos. Adicionalmente, se pretende modificar la LOH para reducir la participación del Estado a niveles mínimos, lo cual deja en manos de los privados, amigos del madurismo, las actividades primarias de la industria petrolera nacional.

Derogación del decreto 5.200

En la Faja Petrolífera del Orinoco se encuentra el reservorio natural de hidrocarburos más grande del planeta, es por ellos que en el año 2007, durante la gestión del presidente Hugo Chávez se avanzó de manera acelerada para proteger el patrimonio de los venezolanos y garantizar el control de las actividades petroleras desarrolladas en esta zona del país.

Ramírez asegura que con el plan de reestructuración que pretende adelantar el gobierno nacional, se plantea la entrega de las mejores áreas petroleras del país, como efectivamente ya se ha hecho, a favor de las empresas rusas, chinas y las empresas de maletín de capitales venezolanos-españoles.

Una estocada al régimen fiscal petrolero

Uno de los logros del Plan de Plena Soberanía Petrolera impulsado durante la gestión del presidente Hugo Chávez fue el restablecimiento de un régimen fiscal que permitiera al Estado recibir por la actividad petrolera ingresos que serían invertidos en beneficio del pueblo, el verdadero dueño del recurso.

Rafael Ramírez explica que en esta propuesta entreguista del gobierno busca disminuir los impuestos para hacer al país más atractivo para la inversión extranjera. En su planteamiento exponen reducir el Impuesto Sobre la Renta Petrolero de 30% a 20%, eliminar la Contribución Especial sobre precios Extraordinarios y Exorbitantes, eliminar los Impuestos y Contribuciones Marginales y llevar los impuestos municipales de 12% a 1%.

Ante esta nefasta propuesta de reestructuración de PDVSA, Ramírez exhorta a las fuerzas políticas del país a levantar la voz para asumir la defensa del país y del patrimonio de todos los venezolanos que están atrapados entre dos facciones de poder, el gobierno y la oposición.

“A las Fuerzas Armadas Bolivarianas, custodios de la soberanía y la Constitución, a las fuerzas políticas y patrióticas del país, el llamado es a restablecer el hilo constitucional y la soberanía popular, la posibilidad de recuperar los objetivos planteados en nuestro Plan de la Patria, aprobado por el pueblo el 2012. Se trata de asumir el papel histórico que ha cada quien le corresponda, para el rescate de la patria,  del futuro de nuestro hijos, de los hijos de sus hijos y de las generaciones futuras que verán y juzgarán esta etapa de nuestra historia como la oscura y tenebrosa de nuestra República”,sentenció.

Remataron a PDVSA sobre el cadáver de Chávez…

La historia no se explicará cómo fue que no se dieron cuenta, ni las masas, ni los dirigente, de la operación nefasta que comenzó con el asesinato de Chávez, pero el tiempo es el mejor detective, siete años fueron suficientes para develar los móviles principales de aquel asesinato: Se trataba de conquistar a PDVSA como negocio y eliminarla como soporte de la espiritualidad socialista, dos objetivos y un mismo fin, alinear al país con el capitalismo mundial.

Asesinado el Comandante se presentaron dos opciones de gobierno: maduro certificado por Chávez, y capriles el hombre declarado de los gringos. Temprano supimos que maduro era un hombre desleal a Chávez y fiel al capitalismo, fiel al grupo Boston, sumiso a cualquier gobierno capitalista, sea chino, ruso, o los inefables turcos.

Lo demás es historia. La felonía se mostró nítida horas después de capturado el gobierno por la costra lumpen sindical, cisnero y mendoza visitaron al nuevo presidente en miraflores y entre risas y pellizcos lo certificaron. Y comenzó el desmontaje de la obra y el legado de Chávez. Al final el madurismo transitando el capitalismo llegó a donde era inevitable que llegara sin ideas y sin dinero sólo le quedó subastar a la Patria. Los imperios comenzaron la danza de los zamuros, se acercaron sabían que era cosa de tiempo para apoderarse de los restos putrefactos de pdvsa, y tenían razón: la operación que comenzó con el asesinato de Chávez culminaba con la subasta de la petrolera. Le arrancan el corazón a la Patria. La historia no se puede ocultar, la realidad es inapelable: en estos siete años el país es más capitalistas, la tarea la hizo el madurismo con más eficacia que capriles.

El madurismo y la oposición de derecha, los guaidoses,  entraron en una lucha por las indulgencias de los imperios, sobre todo del gringo, ambas pandillas están conscientes de vivir en el área de influencia de los gringos, en su patio trasero. El madurismo llegó más lejos y más rápido.

Con esta entrega del madurismo entramos en una etapa donde el Estado será cada vez más un instrumento administrativo al servicio del capital y un ente represivo de cualquier disidencia. En esta etapa de sumisión del Estado al capital extranjero y a los importadores nacionales, la miseria se profundizará, el sentido de pertenencia a la sociedad desaparecerá viviremos bajo de las leyes morales del capitalismo: egoísmo, el valor del poseer, la idolatría al dios dinero, todo tendrá valor monetario, el lucro será la medida más allá del humano, de la vida. La sociedad será la suma de egoísmos, la fraternidad, el amor serán sentimientos inconvenientes. La Patria será sólo un cascaron.

No obstante con todo lo rastrero que es el madurismo, los imperios no lo aceptan. No hay quien se restee con el madurismo, los gobiernos, las compañías lo cortejan sólo hasta el límite donde sus negocios empiecen a perder, lo venden si están en juego sus ganancias. Esa es la tragedia de los que se pliegan a los capitalistas, pasan a ser un número, un objeto que si no da ganancia se negocia, se abandona.

Todavía hay tiempo de corregir el rumbo, aún hay esperanzas en las reservas morales. Tiene la palabra el chavismo auténtico, la Patria espera por su acción…

Con el viento a favor hasta los morrocoyes vuelan…

En tiempos de auge revolucionario, cuando las masas enardecidas apoyan al líder, y en viento sopla fuerte, hasta los morrocoyes vuelan, las gallinas cantan como gallo y los teóricos revolucionarios abundan. Cuando el viento cesa, el líder se ausenta, las masas se aquietan, es el tiempo de las águilas, sólo ellas surcan el cielo ahora despejado.

Con el viento a favor son muchos los que repican los pensamientos del líder, las adulaciones germinan como la hierba mala, todos hablan de socialismo, son momentos en que las ratas suben al barco. Se tejen leyendas de las epopeyas pasadas. Cuando el viento cesa se produce una estampida hacia el otro lado: los teóricos de antaño ahora tiran puentes al capitalismo, dicen, el capitalismo no es malo, solo hay que controlarlo, necesitamos el capitalismo para elevar las fuerzas productivas; los más sinvergüenzas habla mal del Socialismo y atacan a Chávez atacando a interpuestas personas; otros callan se refugian en sus conucos personales, se recuerdan que eran poetas.

Estamos en medio de grandes dificultades: los gobernantes traicionaron al legado del Comandante y a sus órdenes que fueron muy claras: contra la lógica del Capital, cuidado con el Reformismo, ir hacia el Socialismo, y al hacerlo despojaron a la masa de sus soportes espirituales, la fuerza social fue sustituida por el egoísmo, fueron liquidadas la pasión de pertenecer a una empresa social, las metas altruistas. Los gobernantes mienten, buscan indulgencia. Millones de venezolanos han huido de la Patria despojados de su fuerza espiritual, van por el mundo errantes buscando el sentido perdido. A todas las dificultades materiales producidas por la incompetencia de los gobernantes se suman las dificultades del despojo espiritual. El viento que movía a la Revolución Chavista ceso.

En esa situación estamos, las ratas que antaño se subieron al barco ahora lo abandonan, los morrocoyes ahora caminan por la tierra cachazudos, pastosos, los bulliciosos de ayer hoy son monjes del silencio. Se forman pelotones de linchamiento moral a los que quedan en el barco, calificados de dinosaurio, son pocos los que se atreven a reivindicar el pasado, se usa su imagen a conveniencia.

Las dificultades tienen su lado bueno: funcionan como un tamiz para infiltrados, débiles y oportunistas, muestran su verdadero talante, abandonan el legado de Chávez, así se limpia el escenario, es el momento de las águilas. La traición de los gobernantes depura, es un purgante que limpia el organismo chavista, ahora se perfilan los campos: los morrocoyes se identificaron, eso es lo peor para ellos al definirse al botar las caretas quedan sin holgura para sus maniobras.

Los dirigentes chavistas, los verdaderos tienen la palabra, es hora del vuelo alto, es la hora de las águila, de rescatar el pensamiento de Chávez, el rumbo que nos dejó señalado, volver al camino del Plan de la Patria, proteger lo avanzado, defender el pensamiento de Chávez de tanta deformación, impedir la entrega del país al imperialismo, sea ruso o sea gringo, sea chino. Es hora de un gobierno de emergencia que impida el regreso a la cuarta. Este gobierno agoniza, no hay rectificación posible, o lo sustituye el Chavismo autentico o lo sustituye la cuarta mediante una dictadura fascista, ese es el dilema, no hay espacio para ambigüedades, para medias tintas.

¡Viva Chávez!

Lorenzo Mendoza el último político, Diosdado y Guaido fracasaron

Lorenzo Mendoza es un burgués, un gran propietario, representa un linaje de burgueses que tiene raíces de siglos. Su aparición en la política activa es señal de la grave decadencia del estamento político que obliga a los propios empresarios a representarse, sus histriones han fracasado. Este derrumbe del entarimado político anuncia días difíciles, cuando los capitalistas salen a la palestra a defender sus intereses es señal inequívoca de una gran turbulencia, de una ruptura profunda del equilibrio social.

La última vez que un mendoza apareció activo en la política fue con Eugenio Mendoza en la Junta de Gobierno del 23 de Enero del 1958,  junto a Blas Lanberti Cano, vinieron los burgueses a la política a garantizar que aquel auge de masas, aquel instante revolucionario fuera capturado, no se inclinara hacia una Revolución. Y consiguieron su propósito, sólo salieron del escenario cuando tenían la garantía de que el opio de los pueblos, la democracia burguesa se había restituido, el pacto de punto fijo había apaciguado a los ímpetus revolucionarios. Los líderes revolucionarios habían sido derrotados.

Después durante más de medio siglo todo fue bien para los capitalistas, hasta que apareció Chávez. Asesinado el Comandante comenzó la restauración. El operador principal de esta restauración capitalista, el madurismo cumplió muy bien la primera etapa que era la destrucción de la imagen de Chávez, del Socialismo, el desmontaje de los adelantos materiales y espirituales en el camino hacia el Socialismo, la entrega del país al capitalismo. Pero no pudo concretar la segunda etapa la estabilidad política.

Lorenzo viene a la política a garantizar lo que los guaidoses y maduristas no han podido: la permanencia, la estabilidad del sistema capitalista. El capitalismo necesita la mayor tranquilidad política, eso significa que en estos tiempos necesita la democracia burguesa, que el país regrese al circo de la cuarta república: un gobierno capitalista, con una oposición capitalista, y que el Socialismo, la superación del capitalismo sólo sea un recurso retorico de grupitos arrinconados, una pieza de museo. El capitalismo intentó conseguir la tranquilidad política por la vía del consenso, pero la torpeza se impuso, la ruindad necesaria para traicionar el legado de Chávez, no le permitió al madurismo entender la necesaria convivencia de los factores capitalista.

Esa es la situación hoy: la disputa de la sucesión del madurismo agotado. Diosdado con pérdida de toda moral confiesa que el gobierno le dio a mendoza hasta 5000.000.000 ¡cinco mil millones de dólares al año! Y todavía tiene la desvergüenza de poner videos de Chávez y decirse Chavista, Socialista (https://www.conelmazodando.com.ve/esta-pelea-la-vas-a-perder-esta-fue-la-advertencia-que-cabello-le-hizo-a-lorenzo-mendoza)Guaido al no haber salida concertada, se agotó, ahora tiene la palabra la partera de la historia, la violencia.

El camino está libre para el capitalismo, esta es una pelea entre capitalistas. El reto de los revolucionarios es hacer que el Socialismo, el chavismo auténtico entre en el combate por la conducción de la sociedad. Es verdad que es difícil la situación, el madurismo no se conformó sólo con atacar  la obra material de Chávez sino que arremetió con odio contra la obra espiritual: la conciencia del deber social, la fraternidad; fragmentó la sociedad, estimuló el egoísmo, y muy lamentable, atacó, desprestigió a los líderes chavistas que pudieran mantener vigente al Socialismo, la campaña contra ellos ha sido brutal.

La tarea es difícil pero urgente, vital. Se trata de ir al fondo del alma popular a buscar el recuerdo de Chávez, rescatar su pensamiento y su acción, limpiarlo de la basura madurista, se trata de recomponer el liderazgo chavista, reconociendo la consecuencia de los leales a su pensamiento, incorporando nuevos cuadros.

¡Con Chávez su pensamiento, su obra y acción Venceremos!

La clase obrera y la venta de PDVSA

Ahora mismo la comisión de Tarek el Aissami está haciendo una propuesta de “reestructuración” de PDVSA que implica cambiar la Constitución o violarla, cambiar la LOH (Ley Orgánica de Hidrocarburos), que significa la entrega a privados, extranjeros y nacionales, de toda nuestra industria petrolera y gasífera, lo que pertenece a todos los venezolanos a manos de uno pocos. Y, hasta ahora no ha habido una declaración, una reacción de los trabajadores petroleros, ni de sus representantes en la ANC, ni en favor ni en contra, de esa villanía hecha con la anuencia del gobierno nacional.

La revolución venezolana no cuenta con una clase obrera a su lado, no cuenta con eso de la consciencia de clase. En la lucha de clases criolla, los representantes obreros encarnan a una pequeñaburguesía miserable, rara, capaz de traicionar cualquier causa por 6 cervezas y dos kilos de harina pan; por unos dólares son capaces de desfilar el primero de mayo desnudos. No se ven muchos líderes sindicales que deseen hacer una revolución socialista, que hablen de tomar el poder y organizar una sociedad distinta, la mayoría solo busca una oportunidad de ascender socialmente dentro de una sociedad bien estratificada – si no, el esfuerzo no tendría gracia ¿si no, ante quien presumirían?. Se trata de una psicología simple –. Hasta ahora los representantes obreros que dicen ser chavistas han actuado como esquiroles de la revolución.

Cambiar eso es lo importante, crear conciencia de clase. De los trabajadores depende mucho que podamos revertir la privatización de PDVSA y nuestra industria petrolera, que ahora está en “pleno desarrollo”, como diría Walter. Pero la conciencia de clase se adquiere estudiando, en la discusión política y en la lucha por el poder, es una opción de vida, un compromiso con el cambio. Como vanguardia revolucionara, los trabajadores, empleados y obreros, deberían estar al frente de esta lucha por defender nuestra soberanía y en la defensa de la revolución chavista. Pero no es así.

La actitud o vocación revolucionaria del obrero no viene dada de la nada, como piensan algunos, que creen que por pertenecer a un sindicato ya eso te hace revolucionario. Conciencia de clase y socialismo  es estudio, trabajo y lucha. Es distinto que ejerza desde su reconocimiento como clase, a que un obrero sea presidente y con esa excusa y a nombre de los trabajadores (el presidente obrero) beneficie los intereses privados; que como fue militante socialista tiene ahora licencia de traicionar los intereses de los trabajadores y de toda la sociedad venezolana, como es el caso de la privatización de PDVSA; lo importante es tener claro cuál es la opción de vida que quiere el obrero: ¿socialismo o escalar socialmente, ser un tonto aspirante?

En de los representantes obreros maduristas y que se dicen chavistas predomina un espíritu pequeñoburgués (se trata de un concepto, no hay mejor forma de definir al aspirante), el mismo  del  “pacto social” adeco copeyano (sindicatos, gobierno y empresarios) de antes de Chávez, hoy reactivado y potenciado. Con sus excepciones, que son bastantes pero siempre la minoría, ese resto de sindicatos y corporaciones sindicales solo buscan emerger socialmente como un “pequeño poder”, la tercera pata dentro de del pacto, dentro de la sociedad clasista que genera el capitalismo, es un fenómeno clásico de la sociología política: el sindicato y el sindicalismo  es otro mecanismo de ascenso social. Nuestra tarea es que se conviertan en instrumentos de cambios revolucionarios, ahora es la oportunidad, denunciando la privatización de PDVSA, defendiendo los avances en materia constitucional y legal a favor de la sociedad.

A PDVSA se la quebró para partirla en pedazos y venderla. No se puede culpar a Chávez y al socialismo de algo que fue planificado y ejecutado por Maduro y su círculo más cercano, sus asesores.

Nosotros necesitamos sindicatos obreros revolucionarios, una escuela verdadera de cuadros políticos, una clase obrera verdadera, consciente de su papel en la historia, no traficantes de empleos y apaga fuego, esquiroles de la revolución a favor de la empresa privada y de un gobierno complaciente, no necesitamos mercenarios. Necesitamos obreros revolucionarios que denuncien esta traición.

La distorsión de la dirigencia obrera chavista ha llegado a la ridiculez de defender la subordinación del gobierno al capitalismo; solo han sabido justificarlo, culpando a otros de lo que ha sido solo responsabilidad del desgobierno de Maduro ¿Acaso Tarek el Aissami no es gobierno? ¿Cómo explican que quiera violar la constitución, cambiar las leyes, para privatizar a PDVSA? Solo sirven a Maduro, no son ni gobierno ni poder.

El sindicalismo oficial no se ocupa del tema de los derechos de los trabajadores ni de sus derechos humanos, no se hace solidario con los trabajadores detenidos sin debido proceso legal,  no responde a las denuncias de torturas, ni siquiera presume que existan, como si eso no fuera de su competencia, como si la “clase obrera” nada tuviera que ver con lo que pasa en el país. A estos representantes obreros no les interesa de dónde saca el gobierno el dinero para pagar los sueldos, si es de la venta de nuestras reservas de oro, del narcotráfico, de la venta del territorio nacional, selvas, ríos, ¡no importa!, solo les importa que sirven para sostener a los trabajadores engañados y amarrados a la pobreza, atados a la esclavitud, conscientes los muy pícaros de que esa limosna de sueldos no sirve para sostener la vida, son indiferentes a las condiciones laborales, de la salud, a la educación, NO SE INVOLUCRAN EN EL PODER, se  lo delegan a burócratas y empresarios.

En el caso de PDVSA y el ministerio de petróleo, los trabajadores conscientes están presos o son escasos los que se atreven a protestar, de resto pareciera que no existen. Los sindicatos petroleros han estado dirigido por mercenarios, por adecos y seudo dirigentes que solo han sabido mantener apagados los conflictos laborales y ocultas las deudas de la empresa con los trabajadores y el país, mediante los mismos chantajes y amenazas que usan sus amos en el gobierno; y salir  a marchar, como esquiroles. Carecen de toda voluntad o vocación revolucionaria o socialista, cuando se llaman socialistas lo hacen como lo haría Lacava, o Pérez Abad, o el mismo Maduro.

¡Rescatemos el espíritu revolucionario y socialista de nuestra clase obrera! ¡Rescatemos el espíritu revolucionario de Chávez!  ¡Viva Chávez!

Hicieron el trabajo: privatizaron a PDVSA

https://elpitazo.net/wp-content/uploads/2020/04/PDVSA-Restructuring-Proposal-Presidential-Commission-17-March-2020_compressed.pdf

En cualquier momento iba a llegar, la aparición del fantoche de Asdrúbal Chávez fue la señal. El nuevo organigrama de la nueva PDVSA privatizada elimina todas las actividades No petroleras como responsabilidad de la industria. Esto tiene una traducción desde el punto de vista político revolucionario: PDVSA pasa, de ser una “cabeza de playa” socialista en la guerra contra el capitalismo, a ser una empresa capitalista más del montón, una productora de rentas para que la dilapiden los mismos oportunistas y ricos de siempre, los burócratas y oportunistas, los importadores que no producen ni bolitas de mierda, los especuladores como Cisneros, las trasnacionales, gringas, rusas; chinos, franceses, italianos, Españoles… ¡FARSANTES!, ¡se quitaron por fin la máscara de socialistas!

En una país como el nuestro la única posibilidad de cambiar la sociedad era usando nuestros recursos y experiencia técnica de PDVSA para hacer esos cambios. Fue esa la idea de Chávez. Lo que quebró a PDVSA  no fueron esos cambios, no fue el plan de “plena soberanía petrolera”, no fue su participación en todos los asuntos de la vida social del país, en su construcción y organización, fue la traición.

La presidencia de Maduro y su equipo de traidores, desde un principio se abocó a saquear y destruir ese “organigrama social” de PDVSA como bárbaros invasores, contaminando todo los logros, frágiles, todavía débiles y sin consolidar del todo, pero grandes logros sociales y políticos, muy difícil de alcanzar con una corporación elitista, desideologizada, eso que muchos tontos llaman “apolítca”, con una ejercito de aprovechadores aburguesados dentro. Más adelante, recibiendo órdenes de arriba, se dedicaron a desmontar, a descalabrar la nueva PDVSA para venderla en pedacitos. AHORA TODOS ESTÁN FELICES ALLÁ ARRIBA, LOS MADURISTAS Y LOS GUAIDOSES: PDVSA AHORA LES PERTENECE, ESTÁ EN SUS MANOS; SON RICOS, TIENEN PRIVILEGIOS Y PUEDEN TOMAR DE SUS NEGOCIOS.

Hicieron bien su trabajo. Sin embargo, no creo que por eso Trump desista de querer fuera a Maduro. Ahora le toca a Maduro mostrar más “disposición democrática” y comenzar a denunciar, perseguir al chavismo para terminar de ganar la batalla en contra del socialismo y de Chávez.

Lo dijimos muchas veces, y llegó el momento en que tuvieron que quitarse la máscara. Todavía hay muchos inocentes que creen que una revolución en Venezuela se puede hacer sin la participación directa de PDVSA en todos los aspectos de la vida social y económica del país. Que, en una revolución, se podía conservar a PDVSA en manos privadas, o bajo el control de los privados. Es esa la cosmovisión de los tecnócratas y de los oportunistas; todo lo miden por el cálculo económico, por la cantidad de riquezas que se puede obtener, de donde cada quién se puede aprovechar, como una gran pila de oro.

Como muchos de estos políticos y empresarios tienen en sus manos la administración y los recursos para invertir, divulgan sus teorías acerca de la eficiencia capitalista, solo por ocultar una miserable codicia personal. Luego ante la sociedad, ante la población más pobre y necesitada se colocan la máscara de socialistas o de demócratas, según sea el caso,  con la cartera llena y los bolsillos llenos de dólares y muchos negocios pendientes.

La política petrolera de Chávez, el plan de “soberanía petrolera” quedó atrás con el hombre asesinado. No se pudo tomar el control de nuestro petróleo en el 2002 pero en el 2013 comenzaría una pugna de cuervos que terminaría en el 2020 con la privatización del país; hoy fue PDVSA, pronto vendrá Corpolec, luego el Metro, universidades, servicios médicos, autopistas, tierras, dentro de un Estado policial fuerte para poder contener el hambre y las necesidades, con violencia; lo llamarán “ordenar el país”, “ordenar las finanzas”, “volver a la paz”. Bajo el manto de la paz esconderán muchos más muertos que los causados por la convid-19.

Este es mi pronóstico para el futuro inmediato, más disimulos, más eufemismos, más represión, presos, muertos; más contención. Vendrán extraterrestres, vendrán más covid-19, 20, 21, proliferarán los shows estúpidos de chismes de farándula y telenovelas, Diosdado tendrá invitados expertos como Mario Silva y se le agotarán los video de Chávez, Mario silva tendrá en la hojilla música en vivo como Diosdado y “portadas” y VTV se financiará con patrocinantes como Maltín Polar, Coca Cola, arroz Mari, Nestlé… Las aldeas socialistas y las misiones se convertirán en fundaciones privadas, y así, poco a poca hasta que nos sintamos viviendo en 1997, o 1927, depende del entusiasmo que le ponga el gobierno.

Todo lo que se pueda vender será bueno y lo que no, se colocará al final de la fila o se destruirá, eso incluye a los ancianos y a los más pobres, enfermos, presos, perros y gatos de la calle. En el futuro las cosas no serán tan diferentes pero sí se dejará de disimilar, menos con la mentira.

Sería muy sano para el país que los adormilados se acabaran de desengañar del gobierno madurista y comenzaran a abrir los ojos. Privatizar a PDVSA no es solución de nada, es el comienzo de una época de disolución nacional y hambruna. Los líderes obreros del gobierno que se creen sus discursos socialistas, deberían pensar bien en cuán disociados están de la realidad, después de esta propuesta de  privatización, elabora por el mismo gobierno y la cual será aprobada por los monigotes de la ANC (incluyéndolos a ellos, representados ahí); deberán saber, que defendiendo al presidente Maduro están justificando sus acciones, que son corresponsables de la Privatización de nuestra industria petrolera y que su socialismo de plástico quedó al descubierto.

¡Buenos días Venezuela! ¡despierta!, ¿sabías que PDVSA ya no nos pertenece?

El zamuro y la carroña

PDVSA, la que fuera hasta hace siete años soberana y que producía petróleo y rentas para el país, la base económica de las misiones y de los cambios en tiempos de revolución, ahora es una carroña. Paso de producir 3 millones de barriles al día a 600 mil; no necesita reducir la producción en la OPEP por la caída de los precios, porque, un poco más, y tienen que mandar a todo el personal para su casa. En seis años pasó de ser una fuente de riquezas a un estorbo, a ser, junto al ministerio de petróleo, una carga onerosa para el país – si consideramos la voluntad pragmática de los “talentos” que nos gobiernan.

Desde un punto de vista político el cambio de dirección de la empresa ha sido un movimiento inútil y y políticamente estúpido: desacredita al gobierno. Pensándolo bien, en el gobierno llamarse socialistas ha sido una excusa para hacer las cosas atropelladamente, a golpe y porrazo. Llamarse socialistas los disculpa de no serlos realmente, y frente a la responsabilidad de hacer las cosas bien, los exime de método y planificación. Los chinos planifican todo  (el mismo modelo que tanto han querido imitar),  a corto, mediano y largo plazo; 1 año, 10 años y 50 o 100 años. Los “chinos tropicales” de maduro, se han especializado en poner parches, remiendos a cada síntoma de descomposición, y en mentir; trabajan como viven los borrachos: “como vamos yendo vamos viendo”

Con esta dirección nueva se completa el ciclo de la muerte de PDVSA; lo que comenzó a caer, hace 7 años,  con Asdrúbal Chávez ahora muere con él. Asdrúbal Chávez es nombrado presidente de PDVSA, imaginamos nosotros, que para terminar de liquidarla, cerrar sus puertas. Recordamos, como si fuera hoy, cuando llegó Asdrúbal a la presidencia y al ministerio de petróleo en el 2013; la persecución de los que apoyaron la gestión de Ramírez; cómo arrancaron de las paredes afiches de Hugo Chávez, de Fabricio y Fidel, sustituyéndolos por la imagen de Maduro repetida en todas partes, de forma tan descarada que hasta Diosdado Cabello tuvo que intervenir en su programa para detener esa locura; las amenazas y los insultos a Ramírez, los chismes y calumnias. Nosotros que una vez trabajamos en ese edificio, vimos a una señora vinculada a su esposa, que fue gerente de asuntos públicos o su equivalente en el ministerio, maldiciendo del ministro, y diciendo a viva voz que iban a acabar con los corruptos y los privilegios; llegamos a escuchar tonterías como que Asdrúbal era más inteligente que Hugo Chávez – mientras, las veces que intentó presentarse ante los empleados y obreros, nosotros sólo veíamos a un ser tembloroso y asustado, que no podía articular un discurso coherente o con alguna idea clara en él –.

La fama de Asdrúbal en PDVSA lo precede pero como incompetente y tramposo, de acuerdo al estado actual de las cosas no es raro que lo hayan nombrado presidente de la empresa otra vez. Quizás para que limpie y recoja el reguero y pase la llave definitivamente a las puertas en La Campiña. Asdrúbal es lo mejorcito que Maduro pudo encontrar por ahí, buscando dentro de  sus “leales siempre”, para que sustituyera al infame de Quevedo. ¡Así estamos!… y ahora, a El Aissami le tocará cerrar el ministerio de petróleo,  o auto despedirse, para que todo sea parejo.

Todo lo que está pasando en el país parece un sueño fantasmagórico, todo lo que pasa en el gobierno parece una pesadilla de la cual no hemos despertado aun, desde la muerte de Chávez hasta ésta insensatez de burlarse de todos nosotros, del chavismo y del  país, nombrando a Asdrúbal Chávez presidente de PDVSA, por segunda vez, como para rematar a un muerto. Creo que maduro se superó a sí mismo en el terreno de la incompetencia política y de la falta de imaginación. Ya no cabe duda que la van a privatizar por la calle del medio, sin recato; este señor Asdrúbal solo sirve para eso, para arruinar todo lo que toca, como el rey midas, pero al revés; si el  otro la destruyó y desmanteló, éste la pone ahora a la venta, será su premio por los servicios prestados: terminar con PDVSA.

¡Qué cosa la de maduro, de rodearse de gente así!, blanda, crapulosa, astuta, subterránea, como los archivillanos de Batman. Nos cuesta creerlo, pero es así, no porque nos duela más el hecho de que rematen a un cadáver, sino porque es insólita la insistencia en hacer las cosas mal, tanta soberbia fatua.

En los puestos claves de gobierno de Maduro han desfilado, en 7 años y en un infinito retornelo, los mismos personajes de siempre, como si se tratara de un sindicato adeco (¿o una serie de televisión?). Aristóbulo Isturiz, Jaua, El Aissami, Diosdado, Delcy y Jorge, Pedro Carreño, y otros de la “nómina menor” en la ANC, son siempre los mismos, pareciera que existiera un pacto secreto, un contrato, un pacto de sangre, una mafia; esa es la lealtad que se percibe a distancia.

Pero PDVSA no es cualquier sindicato o caja de ahorros, Rafael Ramírez lo ha explicado en sus escritos, fue y sigue siendo el corazón de nuestra economía junto al petróleo. Su importancia pasada, en tiempos de Chávez,  fue la causa de su propia ruina, por codicia, celos políticos; por este club de ambiciosos, que la tomaron por asalto, la desmembraron y la saquearon, representados otra vez por Asdrúbal Chávez.

PDVSA, junto al ministerio, sostuvo nuestra economía y administró los programas sociales más importantes en los 12 años efectivos de gobierno de Chávez, también fue una referencia política para la revolución, pero, luego del atentado y muerte del comandante, no podía seguir siendo administrada de la misma manera… había que acabar con ella, sobre todo había que acabar con su espíritu chavista, con el ministro Ramírez y su equipo político, y prepararla para su venta por pedazos.

Ahora resulta apropiado decir que hay un zamuro comiendo carroña. Volvió Chávez, pero el malo, para a chuparse la carroña. Todavía no podemos concebir tanta estupidez política en un equipo de gobierno.