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“Las alianzas estratégicas”, “Estado de Bienestar”, pragmatismo, traición e irresponsabilidad…

– “…en nuestro gobierno llevaremos a cabo el Estado de bienestar, tal y como lo  ordena el presidente Maduro” –-, promete uno  de los candidatos  por el estado Vargas, sin saber muy bien si habla de Estado o estado. El “Estado de bienestar” es el modelo económico Keynesiano de economía mixta,  con el cual maduro desea sustituir al socialismo. Después de la II Guerra Mundial implementaron mejoras a las condiciones de vida de la población más pobre, para crear una clase media que diera estabilidad social y económica a los países destrozados por la guerra. Pero nos dice Pascualina Curcio que, “de hecho, surgió en el siglo XIX en tiempos de Otto Von Bismarck CON EL PROPÓSITO DE CONTENER EL SOCIALISMO. Ni hablar del neoliberalismo –agrega – que, en capitalismo, es lo más salvaje.”.  

El  Estado de bienestar es una forma de frenar los cambios socialistas con la intervención del Estado para redistribuir la riqueza de una forma más social, una manera de aplacar las contradicciones sociales. Sin embargo, las medidas económicas de  Maduro, ahora disfrazadas y envueltas en el concepto de Estado de Bienestar (¡muy de moda entre  sus seguidores!, para deslindarse del socialismo) no llegan a ESO; aparte de los clap y los bonos limosnas,  SON MEDIDAS NEOLIBERALES de más. Hoy día cualquiera sabe que las ZEE son maquilas disfrazadas, sabe lo que significa la entrega a los privados de empresas, tierras y los servicios públicos, qué significa la liberación de precios, la “flexibilización” de los fueros laborales, el impago de impuestos y aranceles para los más ricos y la imposición del IVA para los consumidores más pobres, cuando se dolariza nuestra economía pero no los sueldos, que hace que nuestra mano de obra sea la más barata del planeta, sabe que significa cuando la especulación y la anarquía económica son la norma: ¡Capitalismo  furioso y salvaje!

Uno de los lubricantes con el cual el  madurismo nos quiso pasar liso la entrega de las empresas socialistas y del Estado a los privados (viejos y nuevos) son las “alianzas estratégicas”, es decir, entregar el  control de una empresa del Estado a manos de un particular – lo que pasó o pasa con el Tunal y Lácteos Los Andes, Café Venezuela y Alimentos FBF C.A., La Gaviota, etc., y en PDVSA con sus “aleados estratégicos”,  desde el 2015 hasta hoy –. Las alianzas estratégicas son  la manera que encontró Castro Soteldo, El Aissami y compañía, de revertir la propiedad social y del Estado a manos privadas (al provecho privado) arguyendo que el Estado no sabe o no tiene la capacidad de administrar eficientemente, de producir eficientemente, o alegando que en Venezuela cabemos todos, ricos y pobres (sin embargo, más los ricos que los pobres). Según este razonamiento, los que mantuvieron la producción de  gasolina y petróleo en cerca de los 3 millones de bd, hasta el 2013, ¡jamás fueron eficientes!,  ahora todos son ladrones, corruptos y están presos,… pero, cualquier persona medianamente inteligente, que sepa hacer comparaciones, los preferiría ahora a ellos (a los presos PDVSA, manipulados, usados  y traicionados), que a éstos ineptos.

Más o menos este es el razonamiento de los ministros y del resto del gobierno; un cuento viejo, con el cual, después de años, han demostrado que eso de la eficiencia de los privados,  en especial la de sus aliados, es una gran patraña, es una mentira para los socialistas, para los trabajadores,  para la sociedad, inclusive para la economía  (sobre todo la nuestra, cargada de parásitos que han vivido y siguen viviendo  de la renta petrolera). Los clap (un programa que fue de emergencia, institucionalizado y convertido en el “socialismo en los social” de maduro) empezaron como una bolsa de productos, la mayoría  importados, de quinta categoría, ahora son  los mismos productos malos, algunos  nacionales,  de peor calidad y en menos cantidad, y que no  cumplen con el mínimo  requerimiento nutricional. A PDVSA la destrozaron; demuelen la empresa y el operador  privado se hace millonario con ella sin contribuir en nada al “estado de bienestar” de nuestra  sociedad, vociferado por aduladores y oportunistas; algunos sin ni siquiera producir, vendiendo tan solo el petróleo almacenado… Otro cuento es el de la economía con “vocación de exportación”. Una Venezuela exportadora  que no tiene qué exportar, o que exporta lo que su población más necesita,… que ni siquiera puede exportar petróleo o gasolina, y mucho menos obtener divisas de una capitalismo improductivo, que recibe todas las ventajas para multiplicar sus capitales y sus cuentas personales y no da nada a cambio a ese “bienestar social”  cacareado… ¡Chávez siempre dijo que PRIMERO había que producir para el consumo interno, pagar la deuda social, para alcanzar la soberanía alimentariapara nivelar y mejorar la calidad de vida de nuestra sociedad, y que si acaso había excedentes, se exportaran! ¿Cómo se puede exportar pescados en un país con déficit de proteínas, ¡eso  es inmoral!?  Pero eso es lo que hacen el Tunal y otros “aliados estratégicos”  amigos del gobierno.

La pregunta que uno les hace, al ministro Soteldo y al  resto del gobierno ¿Acaso ellos no representan el Estado, no son el  Estado?  Hubo que darles todo a los privados, el control, oportunidades y facilidades para que produjeran (más bien, para hacerlos más ricos), lo que desde el principio era responsabilidad de estos seudo dirigentes majunches, ministros y habladores de paja; ¡cómo no fueron capaces de liderar y controlar la economía!, más aún una economía socialista. Por incompetentes se la entregan  al “sector privado”, ¡a un cardumen de tiburones!  Esto fue el pragmatismo que su nefando asesor Temir Porras le propuso a Maduro, y ahora es el pragmatismo de todos estos flojos,  falsos revolucionarios.

¡Quítenle al gobierno la responsabilidad de hacer su trabajo político, al gobierno mal llamado chavista y socialista (al “Estado socialista”) y ¿qué queda?!: policías  y militares, gestores, intermediarios, vendedores de licencias y cargos públicos, habladores de paja y  un inmenso caldo de cultivo de oportunismos y corrupción moral,  –“les damos el país y desaplicamos las leyes, pero a cambio ustedes nos permiten que trafiquemos con licencias y protejamos sus negocios”, ¡eso  resume el pacto que quiere el gobierno con la otra derecha en México, jodernos en nombre de la paz!

Pero, ¿Para qué necesitaría el capitalismo un gobierno que gestione sus negocios – y que se siga diciendo “socialista” –, ¡tan ineficiente, que hasta Lula da Silva lo considera malo!? El capitalismo tiene sus propios empleados, que no tienen que disimular ante los pobres y trabajadores llamándose a veces socialista y otras veces “Estado de bienestar”, según el tonto que tengan al frente. El  capitalismo no los quiere,  y los socialistas menos los queremos. CHÁVEZ ES SOCIALISMO, el madurismo ha sido el fracaso de  todos.

VOLVAMOS A CHÁVEZ

EL GOBERNADOR DE MIRANDA CERTIFICA LA IGUALDAD DE LA HIPOCRESÍA GRINGA Y LA MADURISTA

En días pasados hector rodríguez solicitó un derecho a réplica a la web “la patilla”, se basaba en la ley, Inmediatamente le fue concedido, se evitó así dar excusa para un ataque de la justicia madurista. El gobernador de Miranda expuso sus razones, y de esta manera todo quedo saldado, como corresponde a un estado de derecho, al imperio de las leyes.

 En días pasados diosdado acusó al nacional por una noticia que replicaron de un medio de España, donde lo acusaban de dirigente de un cartel de drogas. La justicia madurista actúo con celeridad y el nacional fue condenado a pagar millonaria suma en dólares, las instalaciones del periódico fueron embargadas. Alguien puede pensar con estos dos casos que en Venezuela funcionan apropiadamente las leyes, y se engañaría. El asunto merece más atención.

Las leyes en el madurismo tienen el mismo comportamiento que en el imperio gringo, y en los países capitalistas: “La ley es un instrumento represivo al servicio de los dominantes”, se aplica a conveniencia, lo que cambia es el nivel de descaro. Sin ir muy lejos, los gringos nos dan un ejemplo: El secretario de Justicia de EE.UU., William Barr, acusó al presidente en disputa de Venezuela y a varios de sus lugartenientes de tener vínculos con el narcotráfico desde hace más de 20 años. Y de esta acusación se desprende una recompensa de 15 millones de dólares por su captura.

Se usó a la justicia, se inventó un cargo, para resolver un asunto político de los gringos con el madurismo. Tanto es así, que los gringos, si el madurismo sigue portándose bien, consideran mejorar las relaciones, hablan de restablecer las embajadas mutuas, ¿Es que el presidente dejó de tener vínculos con el narco? Mal parada queda la imparcialidad de la justicia gringa, que no es ciega.

Similar comportamiento tiene la justicia en Venezuela, a los privilegiados, a diosdado, al gobernador de Miranda le funciona presto.  No así, a Rodríguez Torres, a Baduel, a Carreño, a la Fiscal Ortega, al Ministro Rafael Ramírez, a los petroleros presos, infamados a cada momento hasta por el presidente, sin que la justicia les conceda derecho a réplica, mucho menos derecho a la defensa. Contra ellos se ha desatado una operación de desprestigio, que ha calado en la población, sin pruebas, sin juicio, están sentenciados y condenados al exilio a la cárcel. Tal es la eficacia de la operación psicológica, que son pocos los que salen en defensa de esta gente, y de los cientos de presos políticos civiles, y militares abandonados por sus compañeros. Si la situación cambia, cuando al gobierno madurista le convenga, entonces, los presos, los exiliados, dejarán de ser traidores a la Patria, y en minutos quedarán libres de las imputaciones del gobierno, volverán a ser honestas personas.

Es una tarea pendiente restablecer el verdadero imperio de las leyes. La justicia es un pilar, fundación de un país, se puede decir que la calidad de la justicia será la calidad de una nación. Claro, en el capitalismo, un sistema basado en un engaño, en un robo del trabajo ajeno, de la riqueza social, eso es imposible. Una razón más para luchar por superarlo. Una vez Fidel definió a la Revolución como no mentir jamás, se puede definir al capitalismo como el sistema que jamás dice la verdad.

¡CHÁVEZ VERDAD!

¿QUÉ HAY DETRÁS DE LA RENUNCIA DE ERIKA A LA ALCALDÍA MÁS IMPORTANTE DEL PAÍS?

Erika renunció a la alcaldía de Caracas, de inmediato se desataron los ataques rastreros de las redes, esa conducta del anonimato nubla la esencia de los hechos, sólo sirve para dar sosiego a sus carencias personales. Es necesaria la discusión rigurosa de los sucesos que señalan el rumbo del país. Erika renunció y debemos analizar que significa esa renuncia.

Lo primero es determinar a quién representaba Erika en ese puesto, por supuesto que personificaba a la clase marginal ascendente, era el correspondiente local, metropolitano, de la clase marginal en funciones de gobierno nacional. Entonces, la renuncia significa el fracaso, la derrota de la ideología marginal, o más preciso, es la derrota de la falta de proyecto nacional, del pragmatismo, es el mismo fracaso nacional y por las mismas causas. Este fracaso adquiere miles de formas.

Es así, lo de la alcaldía de Caracas es un síntoma del desmoronamiento del madurismo en el poder. Su carencia de ideas, de proyecto propio le vaticinaba el fracaso, lo condena. El madurismo agoniza, intenta salvarse pidiendo prestada la ideología, los proyectos de las otras clases, pidiendo ayuda a los rusos, chinos, hasta a los gringos, a fedecamaras, pero su gran tragedia es que no sirve de operador de esas clases, los dominantes tienen sus propios gerentes, más fieles, más eficaces que el consorcio madurista.

El fracaso de Erika es también el fracaso de un ensayo de organizar a los marginales y ponerlos al servicio de la Revolución. No consiguieron derrotar allí adentro al individualismo, confundieron metas personales con éxitos revolucionarios. En resumen, la Revolución se les fue entre los dedos, fue derrotada y ellos no pudieron hacer nada, la conducta servil, la disciplina boba, inconsciente los esterilizó. Ya la historia se encargará de juzgarlos.

Queda la experiencia, se reafirma lo que dijo el clásico: “No puede haber Revolución sin ideas Revolucionarias”, y no puede haber revolución sin modificar drásticamente los pilares éticos de los dirigentes revolucionarios y de las masas, no se puede ser revolucionario con los mismos valores de lo que se quiere derrotar, son necesarios los valores del mundo del futuro, esa es la esencia de la organización revolucionaria.

Lamentable el tiempo perdido, el mundo espera por un ejemplo de grandeza humana, una demostración práctica que devuelva la esperanza a la humanidad, una señal de la posibilidad de un nuevo mundo. La tarea que planteó el Comandante Chávez era gloriosa, les dio está posibilidad, pero estos, sus operadores no estuvieron a la altura, no entendieron la convocatoria a la grandeza, vendieron su progenitura revolucionaria por un plato de las lentejas de la inmediatez, del logro mezquino.

Queda demostrado que no hay improvisación revolucionaria, la lucha es frontal y tiene sus leyes inviolables, acumuladas y probadas en siglos de lucha, queda demostrada la verdad inmensa que nos dejó Fidel: “El deber de los revolucionarios es hacer la Revolución.” No es vivir de la Revolución añadimos nosotros…

¡CHÁVEZ REVOLUCIONARIO!

EL SINDROME DE ESTOCOLMO Y EL SINDROME DEL HIJO PRÓDIGO VENEZOLANO

Un síndrome es un conjunto de síntomas que caracterizan a una enfermedad, o a una determinada situación. El síndrome de Estocolmo se caracteriza por la simpatía de la víctima hacia el victimario, define a esta conducta paradójica. Aquí en Venezuela se podría hablar del Síndrome del Titanic, o quizá del Síndrome del hijo pródigo.

El hijo pródigo, recibió la parte de su herencia y se hizo rico de la noche a la mañana. No pudo manejar aquella fortuna, se embriagó de riqueza, y la despilfarró en la vida desenfrenada., luego arruinado regresa a casa y el padre lo recibe con los brazos abiertos.

Con el gobierno madurista sucede algo similar, paradójico, recibió la presidencia como caída del cielo, de la noche a la mañana se vieron en las alturas del poder, con capacidad para hacer y deshacer, y se volvieron locos, en lugar de fundar, de construir, se dedicaron a destruir. Se comportaron más como miembros de una pandilla de barrio, un pranato, desataron una operación psicológica contra el liderazgo chavista que pudiera hacerles sombra, así acusaron de traidor, de corrupto a todo el que tuviera brillo propio. Con ese comportamiento absurdo, mezquino, se olvidaron de construir un plan de gobierno, todo en ellos fue táctico, pragmático, mezquino, por supuesto, al cabo de pocos años, causaron la ruina moral y material de la nación.

Ahora arruinados, no regresan a sus querencias naturales, al soberano que les dio ese poder, al contrario, van a pedir clemencia al enemigo principal de la humanidad, ya lo dijo el Che, al imperio no hay que creerle ni tantico así. Es que el madurismo derrotado no tiene otra opción, sino regresar como el hijo pródigo venezolano, no a la casa del soberano que le dio el poder, sino a la casa de su enemigo.

El hijo pródigo venezolano pide clemencia en México, de ese armisticio no se puede esperar nada bueno para las mayorías, allá están sentados los culpables de este desastre que hoy vivimos. Tratan de salir del atolladero de la mejor manera posible, el principal objetivo es desplegar una operación psicológica para adormecer a la masa sufriente, que no les pasen facturas, dirigir sus reacciones hacia objetivos secundarios, hacia chivos expiatorios, hacia metas subalternas, a la conquista de medidas paliativas a la crisis de sobrevivencia, que narcotizado se distraiga enlazando nubes. Pero, sobre todo, allá en la tierra de María Félix y Agustín Lara, tratarán de que su sistema político se engrane con la entrega descarada de la riqueza nacional.

El síndrome del hijo pródigo venezolano tiene algunas características destacables: una, el hijo no regresa arrepentido, al contrario, llega mintiendo, excusándose, así, la culpa de la ruina no es el despilfarro, la embriaguez, el pragmatismo de los que detentan el poder, la culpa es de otros. El pródigo venezolano, el madurismo, regresa de su fracaso, no arrepentido, con ánimo de enmienda, no, paradójicamente regresa soberbio, poniendo preso al que le diga la verdad, persiguiendo a la disidencia, exiliando a los antiguos chavistas que le recuerdan su infamia. Regresa suplicante con el enemigo del socialismo, con los empresarios y con los imperios.

Al hijo pródigo que regresa de la ruina que causó, no lo recibirá el soberano con los brazos abiertos, allí no hay conversión, rectificación posible, la soberbia del madurismo y su probada ineficacia, su mediocridad lo anula para seguir gobernando.

¡VOLVER A CHÁVEZ! 

“El nuevo bloque histórico”, “la economía real”: el discurso metafísico de los petulantes

La metafísica, para resumir, es todo aquello que, en los tratados aristotélicos, quedaba más allá de la física, de la naturaleza. Y para seguir resumiendo, la naturaleza (lo físico) representa, en este caso,  la realidad. Cuando un historiador dice que en estas elecciones se va a consolidar “el nuevo bloque histórico revolucionario”, esta es una afirmación “metafísica”, ¡de dónde sale tal disparate!, a saber: del puro y simple deseo; les es dado como una verdad desde el más allá,  “un nuevo bloque histórico revolucionario” que se consolida en unas elecciones de oportunistas, dándose zancadillas y cabillazos, que se arañaron con furia y maña, de candidatos reaccionarios de acción y corazón, para quedar en un puesto salidor, como caballos pinchados corriendo una carrera amañada, en este clásico de la democracia burguesa. El único crédito con que cuenta esta afirmación es un argumento falaz, ad verecundiam, apelar a la “autoridad” de un experto historiador, pero sin sentido histórico: de esta especie metafísica están hecho todos los discursos  del gobierno y de los gobierneros; son palabras que les caen en la mente ordenaditas, que se posan allí como pomos de nieve que caen del cielo de los deseos, o quizás robadas de algún libro, donde seguramente tuvieron más sentido. Un historiador debería concentrarse más en leer el periódico y leer bien lo que acontece en la calle, que en soltar frases bonitas, ampulosas, las cuales son las alfombras que  esconden la basura.

A las personas que fantasean mucho, quizás por alguna empatía, les gusta mucho esos discursos exaltados que los apartan de la realidad. Cuando el dolor es muy fuerte es preferible dormir y soñar. Atrapados entre lo malo y lo peor, la mayoría ha optado por la evasión, cualquier forma de ella; creer en los discursos gobierneros, aferrarse a “diosito y  la virgen” (como aconseja el presidente), o a la corte yoruba, a María Lionza, pasar la tarde en “pare de sufrir”, hacer tai chí y meditación en el parque del este, no importa el método, con tal de no soportar más dolor de lo necesario. Y eso de lo necesario es lo amenazante que se vuelto la vida, la convivencia con nuestros semejantes y con la ausencia de gobierno y de instituciones.

Los habitantes de Venezuela nos hemos convertido, en su mayoría, en un caldo para el cultivo de la mentira. “Estamos en vía a la recuperación económica real”, dice Delcy Rodríguez; “debemos crear una cartera de productos de exportación”,  fantasea Maduro, todavía invitando a los empresarios a tener confianza en la producción nacional, lo que quiere decir que todavía están tratando de convencer a los inversionistas, que de eso depende la recuperación económica real, de la que habla la vice.

Una población trabajadora con una alimentación y una salud deficitaria, que sólo tiene en perspectiva ser explotada mucho más de lo que ahora lo es, en las ZEE (cuyo atractivo principal para los inversionistas es el bajo costo de la mano de obra), un pueblo deprimido, enfermo y triste va a producir, por arte de magia, va a recuperar la “economía real”; ¡si ésto no es mentira tampoco lo son los otros deseos y creencias que nos embarga el espíritu de la ignorancia!, como el cuento del “nuevo bloque histórico revolucionario”.

Es difícil soportar la realidad,  como la muerte, pero es eso lo que tenemos como certeza. Si, y sólo si la aceptamos, la reconocemos y nos reconocemos  como pacientes de ella, podremos superarla. La realidad no son los deseos de Maduro o de Delcy, la realidad nos toca el estómago y el sistema nervioso, y en el medio está nuestra mente. Debemos hacer que nuestra mente se ajuste a las demandas del cuerpo, dejar  la fantasía de un lado y descifrar el gran peo donde estamos metidos todos.

Por ejemplo, no contamos con un pueblo trabajador fuerte ni entusiasmado para producir, cobrando 2 dólares mensuales; para que los ricos se hagan  más ricos y exporten todo lo que nosotros necesitamos aquí. ¡Necesitamos producir para consumo interno!, ¡para tener seguridad alimentaria, para tener medicinas, gasolina, cemento, semillas, escuelas y universidades!; el excedente, si lo hay, se exporta, esa es nuestra “economía real”, una que dependa de nuestro trabajo, de nuestra salud física y mental, y no del capricho de los capitalistas. Superar el rentismo petrolero no es una fórmula mecánica, es la voluntad política de cambiar el sistema, depende de nosotros trabajando como sociedad y para la sociedad, no de liberar la furia de los capitalistas, su codicia y egoísmo esclavizando a nuestros trabajadores. La “economía real”, para los socialistas, es aquella que coloca al ser humano delante, y luego el ser humano y la vida natural, y detrás los mecanismos; la conciencia social por encima de la lógica egoísta del capitalista, la cual solo sirve para hacer crecer a países fuertes,  ya desarrollados, y aun así siempre necesitarán de explotar a pueblos y países como el nuestro.

Si no queremos pasar por tontos adormilados, hay que armar bien el problema para luego resolverlo, tener una visión amplia de él y no quedar atrapados en el remolino de las elecciones y el diálogo de los avispados oportunistas. El trabajo lo adelantó Chávez con su plan de la patria, ese es el modelo de plan de acción política socialista, contamos con esa base teórica. Negar eso es mezquino y tonto a la vez, cuando más nadie  ha hecho una igual o parecido.

¡VOLVAMOS A CHÁVEZ CARAJO!

¿QUÉ REVELA LA IRA DE JORGE RODRÍGUEZ CONTRA VLADIMIR?

Los sentimientos, las reacciones, las conductas de los altos políticos revelan, muchas veces, más que sus palabras. En los últimos días se observan allá en miraflores unas reacciones que deben ser analizadas, la más notable es la de Jorge rodríguez el plenipotenciario de la cúpula.

Vladimir Villegas, ejerciendo su oficio de periodista informa los comentarios acerca del mover la fecha de las elecciones de noviembre. A esa información reacciona, no el ministro de información, no el cne, no otro periodista afín al gobierno, sino que salta, con el cuchillo entre los dientes, jorge rodríguez, desmiente la noticia, hasta aquí todo más o menos bien, sin embargo, insiste jorge, y ataca a Vladimir de manera rastrera, lo invita a buscar votos, insinuando que está resentido por una supuesta candidatura, y aquí la ira de jorge nos revela más que sus palabras.

La reacción del plenipotenciario, que pasa por encima de los encargados directos de este tipo de respuesta, indica un deterioro y un desespero en el gobierno. El deterioro impide que el gobierno funcione, está paralizado, congelado, hace tiempo que no presenta un plan importante, un proyecto sobre algo, sólo chismes, acusaciones, parece la directiva de un club social de tercera categoría, siempre son dos o tres los que declaran, los que dicen algo, los que se ocupan de todo. El desespero es evidente, allí adentro hay miedo, saben que viven las postrimerías, pocos quieren comprometerse, tomar decisiones, declarar, asumir la gestión catastrófica. En medio de este vacío algunos se atragantan de poder y comienzan a cumplir funciones presidenciales.

Y así se manifiesta el drama que vive hoy la nación: no hay liderazgo, en pocos años el madurismo que acabó con la economía hasta niveles increíbles de convertir un rico país petrolero en uno de los más pobres del mundo, un país sentado sobre las reservas de energía mayores del mundo, pasando una de las necesidades peores del mundo. El madurismo acabó con la economía y también a la par arrasó con las referencias morales, la ética, la espiritualidad de la nación. Es así, el problema es el madurismo en el poder, y simultáneamente es la ausencia de relevo. El país se diluye, se esfuma, por la falta de liderazgo creíble, querible. Ese es el gran drama de hoy, y la gran tarea de los que tengan visión de sociedad, de nación: reconstruir el liderazgo.

Es la hora de dar un paso al frente, el país se desmorona, se nos escapa de las manos, las señales son claras, es suficiente pensar en los millones del éxodo, y la pobreza extrema en que se sume la población, todo en medio de la espantosa inutilidad del gobierno y de la oposición gringa. Es la hora de los chavistas, de los patriotas, de los justos, mucho hay que hacer. Un buen comienzo es reunirse, ponerse de acuerdo. Dejar de lado mezquindades, derrotar las maniobras del madurismo para dividir el campo chavista, para desprestigiar a sus líderes naturales. Es la hora de responder al reto y pasar a la batalla por recuperar a la Patria. No es hora de complacerse en las glorias pasadas, de permanecer en las trincheras seguras, es el momento del salto de la infantería a recuperar el terreno perdido.

¡VOLVER A CHÁVEZ!

¿PUEDE UN PAÍS MORIR DE TRISTEZA?

Los grandes hombres pueden morir de tristeza, Bolívar, sin dudas, murió de tristeza, esa fue su respuesta ante tanta ingratitud e incomprensión. Neruda, su corazón sensible no aguantó tanta miseria, tanta maldad.

¿Un país, tal cómo los grandes hombres, puede, también morir de tristeza? ¿Cómo es su muerte, a quién le duele? ¿Cuándo un país muere, cesa la briza, deja de salir el sol, amaina la lluvia? ¿O sólo se marcha del corazón de sus hijos? ¿Es como la muerte de un gran amor? todo parece igual, los amantes están allí, existen, caminan, ríen, pero los habita un vacío, algo se quebró en su interior. Sólo hay tristeza, la alegría colectiva desapareció.

Un país sólo puede morir por la desidia de sus hijos. Un país en realidad existe en el corazón, en la pasión de sus hijos, lo material, los bosques, las costas, están allí, pero no son el país. Un país es la pasión, cuando la pasión se ausenta, sólo queda un vacío en el tinglado material. Entonces, suficiente calibrar el sentimiento de la gente para conocer la existencia de un país.

¿Venezuela es un país que muere? Para dar respuesta sería necesario medir el sentimiento de amor a la Patria, y aquí nos encontramos con un problema ¿Cómo se manifiesta este sentimiento? Puede ser declarativo, puede ser simbólico, eso está bien, aunque sin acciones es un sentimiento vano, ya lo dice el libro: “obras son acciones y no buenas razones.” El sentimiento que sostiene a un país es el amor total, el que sabe que no se puede amar al país sin amar a toda la humanidad, amar sólo a su país sería un egoísmo colectivo. El verdadero patriota, es el que es capaz de dar la vida por su Patria sabiendo que la ofrenda a toda la humanidad, el que ama a su Patria sin odiar al resto del mundo. Ya lo dijo Martí: Patria es Humanidad.

Venezuela está triste, ayer no más, con Chávez, sus hijos amaban la causa universal y era inmenso el amor a su Patria, eran ejemplo para el mundo en la construcción de las relaciones amorosas, hoy sus hijos sobreviven en el individualismo. En estas circunstancias, en esta hora cuando se pierde la pasión por la Patria Humana, cuando sus hijos se retiran a sus predios personales, necesita de hombres que la amen de verdad, hombres con decoro, como decía Martí, que den ejemplo, que demuestren ese amor en acciones, como en 1810, como el 4 de febrero. Esas acciones concentran en pocos hombres el amor por la Patria, invitan al resto de la sociedad a sumarse al rescate de la condición de nación tan vapuleada por los que hoy la tienen secuestrada.    

El país está triste, se lo subastan las grandes potencias en complicidad con las cúpulas que están sentadas en México, primero lo postraron, minaron su economía y su espiritualidad, lo dejaron sin futuro, sin esperanzas, sin líderes, para luego mostrar sus ofertas criminales, sus zonas especiales, la venta de la riqueza de la Patria descuartizada, como logros que devolverán el futuro.

¡VOLVER A CHÁVEZ, VOLVER A LA ALEGRÍA!

Afganistán: la hipocresía intercapitalista.

Estando en pleno proceso de evacuación de sus nacionales EEUU considera reconocer al gobierno Talibán. Por una parte ese detallito debería servir de lección a Maduro y al madurismo a la hora de considerar un método más contundente para ser reconocido por los EEUU como gobierno legítimo, sin embargo es una muestra de la hipocresía en discurso con el cual siempre se fundamentan las intervenciones en  países como ese; a EEUU y a la UE poco les importa si los talibanes lapidan a sus mujeres o las mutilan, igual a los chinos y menos a los rusos y turcos, sus problemas son geopolíticos y económicos, nada que ver con derechos humanos. Los derechos humanos siempre será una buena excusa para descalificar al enemigo ante un mundo hipócrita que educa a la gente para que nunca se respeten.

En el caso de EEUU hay estadísticas que indican que, en el tiempo que transcurrió la intervención, desde 2000,  más o menos, la producción de opioides aumentó en un porcentaje elevadísimo, 40% dicen algunos, más los ataques terroristas  generados por talibanes en el país y territorios cercanos, que también aumentaron, ni se diga del dineral que ganaron los contratistas militares ocupados de destruir y construir a la vez países invadidos.

Sin embargo la Casa Blanca considera tranquilamente reconocer el gobierno talibán, y de seguro reabrir su embajada. Y Europa también: “los talibanes han ganado, tenemos que tratar con ellos”, dice Josep Borrell. Por otro lado, ni Rusia, ni China y ni Turquía tienen intenciones de cerrar sus embajadas. Rusia habla de diálogo, China feliz de poder estar ahí, cuidando sus intereses sin tantos problemas con la presencia militar de EEUU, y los turcos también, pendientes seguramente de hacer negociaciones y negocios sin ellos cerca.

El otro asunto a considerar es el gobierno talibán, el cual es ahora estigmatizado como amenaza diabólica, medieval, pero que, de seguro, se abrirá a occidente con más sentido de civilización de lo que este lado del mundo se imagina. Quizás ese sea su verdadero final o el comienzo de su auténtica derrota: abrirse a  occidente. Lo que no pudo la URSS ni EEUU con las armas, lo va poder el simple atractivo occidental, el capitalismo puro y simple. Ese encantamiento fue el final de Gadafi; o Vietnam que ahora es un “aventajado”  país capitalista.  Dice Biden, “Los que se colgaron a los aviones no eran aliados de EEUU”,  pero ya regresarán con sus aliados los talibanes.

Ahora el escenario de las luchas entre capitalismos se traslada a México. Si en Afganistán había (y hay) un interés geopolítico para algunos, más el negocio de los contratistas militares y de  la droga para otros, en México se pugna por el control del petróleo y riquezas minerales de Venezuela, que no es poca cosa. Los rusos no están  sentados como observadores porque sean inocentes palomitas blancas de la paz, tampoco EEUU, ¡les importa un carajo la democracia!,  tampoco Noruega y la UE, tienen intereses por el petróleo, el arco minero, y por ver cómo se consolidan definitivamente las zonas económicas especiales, las nuevas “maquilas”, que son un atractivo plan para oportunistas. El gobierno de Maduro no tiene mucho que ofrecer; pide legitimidad “a llanto”, pero al reconocer el diálogo (y no es que el diálogo los legitime como gobierno) con interlocutores tan apoyados, de entrada,  debe garantizar un traspaso de todos esos proyectos a manos más confiables, claramente comprometidas con los proyectos liberales y con los capitales internacionales, ¿cómo será la distribución de la torta? Rusia, la UE y EEUU lo decidirán en otra mesa, en un piso más arriba.

Los inversionistas dirán que no hay garantías para hacer negocios seguros en Venezuela, así lo dice el Banco Mundial, el FMI, y Maduro exigirá respeto a la Constitución. “Pero no hay garantías”, dirán,  y Maduro entregará la Constitución. Para Maduro el problema no es entregar la constitución,  o el país con toda su gente; el problema es encontrar una justificación creíble  para que el chavismo, que todavía lo apoya,  lo apoye; que la gente se  convenza de que es preferible pasar hambre y trabajo que perturbar el ambiente de paz social alcanzado; así paguemos el precio de  la esclavitud y del hambre; así sea desnacionalizándonos, emigrando, ¡no importa!, lo que importa es que crean que todo se hace por  “la paz  social”

¿Qué  es lo que pretende este discurso súper hipócrita de Jorge Rodríguez?  Justificar el retiro de “sus tropas” (abandonarlo todo, socialismo, Chávez, independencia, patria, nación) y dejar que los “talibanes” capitalistas tomen definitivamente  nuestro territorio. 

Dos acciones paralelas realizadas con el mismo método  de la mentira y la hipocresía, el mismo estilo “diplomático”, pero  guardando  distancias; estos de acá son unos pendejos y los otros de allá tienen poder y fuerza.

Quizás, como pueblo,  tengamos la fuerza suficiente para resistir una invasión extranjera, tengamos capacidad de generar la violencia suficiente, pero este gobierno no la tiene, es de mentira, es gente muy medrosa, capaz de vender o entregar lo que sea antes que pelear por la independencia o el socialismo;  decir lo que sea, mentir como sea, con tal de participar en la rebatiña, y de que los dejen en el gobierno, así sea de títeres. Como pueblo podemos vencer, pero  sin un liderazgo fuerte esa fuerza se perdería en la anarquía, y eventualmente esto generaría una tiranía atroz.

Maduro es como un talibán rendido al capitalismo, pero nosotros ya conocemos el sabor de la revolución comandada por Chávez, de la victoria sobre el miedo; con líderes fuertes, convencidos, valientes, podemos de nuevo regresar por el camino de la revolución socialista y evitar el desastre de ser invadidos, sometidos, o desaparecidos definitivamente como nación.

¡VOLVAMOS A CHÁVEZ Y AL PLAN DE LA PATRIA ORIGINAL!

¿CÓMO FUE QUE TRUMP VENCIÓ AL MADURISMO?

El imperio gringo es muy sabio, el que no lo crea peca de estulticia. Se enfrentaba en Venezuela a un gran problema: crecía en su patio trasero un “mal ejemplo”. El chavismo tuvo la osadía de querer construir el Socialismo, se declaró anticapitalista y antiimperialista.   Inmediatamente se puso en marcha la operación contra el Comandante Chávez, y es importante destacar que el objetivo central de la operación es el Socialismo, y Chávez, en tanto su impulsor. No es Chávez como persona, los gringos no ven personas, sino intereses, sistemas.

Tuvieron que asesinar a Chávez para abrir camino a la restauración que era imposible con el Comandante vivo, sabían los gringos de la flojedad de los posibles sucesores, ya los habían calibrado en el grupo Boston. Y no se equivocaron. Los nuevos gobernantes frente a las presiones olvidaron la doctrina chavista de “a toda agresión responder con una profundización de la revolución”, muchas veces expuesta por Chávez, seguro diosdado tiene los videos, falta ver si tiene el coraje para ponerlos un miércoles. Al contrario, el madurismo a cada presión respondió con un deslizamiento a la derecha, una dejadez del Socialismo.

Recordemos a las guarimbas, fueron un triunfo de la derecha, el gobierno se sentó en miraflores asustado y se corrió a la derecha, no se habló de Socialismo. Apareció el decreto de obama y el madurismo sólo atinó a recoger firmas rechazando el decreto, pidiendo a los gringos que lo derogaran, hasta el sol de hoy no se sabe en cuál sótano están las firmas. Con trump las presiones aumentaron, vinieron las medidas dirigidas a los cabecillas del madurismo, las medidas de restricciones económicas, y consiguieron que el gobierno permaneciera, pero el sistema al cuál servían fuera otro, ya no fue al Socialismo, ahora el madurismo servía al capitalismo más salvaje, el mismo envase, pero con otro contenido. Es así, el madurismo fue un excelente instrumento del imperio gringo, de trump para la restauración económica del capitalismo. Ahora, estas nuevas relaciones económicas capitalistas, reclaman las relaciones políticas correspondientes, he allí la razón de las negociaciones de México, se trata de un nuevo pacto de punto fijo, un acuerdo entre capitalistas.

Es un engaño cuando el gobierno dice que derrotó a trump, al contrario, en la casa blanca están muy contentos con el resultado de su operación, ahora Venezuela es más capitalista que nunca: pdvsa está en el mercado a precio de desespero, las zonas económicas especiales reeditaron aquellos campos petroleros gringos, pero en mayor magnitud. Y la gente está mansita preocupada por sobrevivir, y buscando soluciones en unas elecciones opiáceas. Ya el mandado está hecho, el madurismo no es enemigo para el imperio gringo.  

La operación de los gringos fue un éxito, vencieron y la masa ingenua ni cuenta se dio, salieron barato, no tuvieron que invadir, con la carabina al hombro se quedaron en las costas esperando a los marines, la invasión ya estaba adentro y realizó muy bien su papel, no hubo resistencia a la transición. Sólo los atormenta el recuerdo de Chávez, su ejemplo, ahora en México negociarán la salida del Chávez del Cuartel de la Montaña, ese símbolo los aterra.

A los chavistas verdaderos, a los leales siempre al Socialismo, al mandato de Chávez los llevaron al paredón moral, al exilio, a la cárcel, al olvido.

¡VOLVER A CHÁVEZ! 

EN MÉXICO, UN OBSTÁCULO Y UNA SOBRE DOSIS DE PROTAGONISMO

En México vuelve el capitalismo internacional a sentarse en la mesa de negociaciones. Se engaña el que crea que sólo se trata de un asunto nacional, en realidad allí se pone a prueba la capacidad negociadora de los imperialismos, de las transnacionales. En la mesa de México existen dos niveles, el que se ve, y el nivel real, el que no se ve. Lo que realmente se discute es la repartición de Venezuela entre el imperialismo tradicional, gringo, europeo, y el imperialismo emergente, ruso, chino. No es casualidad que los rusos y gringos estén presentes en México.

Las negociaciones reales son las cuotas de cada imperialismo en las riquezas nacionales, el respeto a lo ya conseguido. El gobierno madurista, jorge, su plenipotenciario, representa a una neo burguesía que se forma a la sombra de los rusos, tipo alex saab. Los guaidoses representan a la burguesía tradicional apéndice de los gringos. Los gringos defienden su patio trasero, los acuerdos de repartición del mundo desde la segunda guerra mundial. Los chinos y los rusos, ahora capitalistas, pugnan por una nueva repartición, buscan expandir sus mercados y la captura de materia prima indispensable para su industria.

La situación se complica sí consideramos al capitalismo, no como un problema nacional, sino un asunto de suma de transnacionales, encontraremos que el imperialismo chino, por ejemplo, es la suma de miles de transnacionales, gringas, europeas, entonces hay allí una suma de intereses, un entreverado de contradicciones, un supraimperialismo que espera por estudios más profundos. Lo que sí se puede asegurar es que los nuevos imperios y los viejos necesitan convertir a estos países en colonias.

Para el imperialismo gringo el madurismo no es de fiar, no le garantiza seguridad ni jurídica, ni social. Para aceptar al madurismo le exigen la prueba de la alternabilidad, entregar el gobierno con la esperanza, la posibilidad de recuperarlo dentro de cuatro o cinco años, tener visión estratégica, de apego a un sistema y no a la permanencia en el gobierno, entender que en la democracia burguesa pueden gobernar aun siendo oposición. Está por verse el resultado del forcejeo en la mesa mexicana, como resolverán las contradicciones entre los imperios, la cortedad marginal del madurismo.

El otro aspecto que resalta en el diálogo de México, y como un asunto más doméstico, es la sobre dosis de protagonismo de jorge. Ya sabemos que el madurismo no tolera el brillo, el destacarse. Hay ejemplos, todos los conocemos de carreras que fueron apagadas por el único delito de fulgir, ahora rumian arrinconados.  El protagonismo de jorge, su brillo es su condena. Con seguridad pronto veremos las consecuencias, se dilatarán las grietas en la dirección del madurismo.

El madurismo está débil, se sentó en México por mandato de los dueños del circo y llevado por el desespero de una gestión catastrófica. Está en fase agónica, más allá de la retórica es un gobierno agotado, sin soberanía. Son días de peligro para la población y para los dirigentes del madurismo, en los próximos días aflorarán las divergencias internas, las acusaciones, la búsqueda de culpables, de chivos expiatorios necesarios para los pactos de urgencia. Por supuesto se profundizará la represión.

¡CHÁVEZ RESCATE DE LA SOBERANÍA!