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El Petro y su lógica

La lógica del respaldo en petróleo es equivalente a la del oro, no es una representación del respaldo, es una promesa que se debe cumplir y que el capitalismo la hará cumplir.

La única manera de que sea un verdadero respaldo en petróleo, para los inversores en Petros es que puedan cambiarlos en su momento por petróleo, diamantes, oro, coltán etc., cualquiera sea la garantía que esté detrás de su uso comercial, no hay otra manera.

El dólar de los EEUU no tiene respaldo en oro pero sí se lo confieren este país con su supremacía económica, especulativa, tramposa, todo lo que tú quieras,  pero economía hegemónica; puede imponerse por la fuerza y el chantaje.

El Petro de Maduro no cuenta con esa cancha, ¡ni siquiera cuenta con una economía!, no cuenta con la fuerza de la industria petrolera, la cual está en el piso (es decir, la capacidad de extraer petróleo y venderlo), la garantía del Petro es la riqueza que se encuentra debajo de la tierra, esa es la riqueza que debe ser canjeable por los poseedores de Petros (de la cual habla maduro), nada tiene que ver con las «fuerzas productivas», con desarrollo económico, con producción.

No puede ser una representación, debe ser posible el canje. El cómo funciona eso, cómo se “contrata” eso, no lo sé, pero lo que sí sé es que a la hora de reclamar el cambio de la criptomoneda por su garantía, el gobierno, mínimo deberá entregar yacimientos completos de minerales estratégicos y petróleo. Es un contrato lo que está estableciendo Maduro cuando compromete el país con los tenedores o usuarios de Petros. De no ser así el Petro es una estafa (lo que siempre hemos creído que es)

Para los que creen en la fuerza del Petro porque ha sido respaldado con toda nuestras riquezas del subsuelo, se olvidan del país, de que los tenedores de Petros, digamos que los grandes usuario o inversores, podrían eventualmente reclamar parte de ese petróleo y minerales estratégicos, y el gobernó o Estado venezolano tendría que cumplir entregando esa garantía, así se lo harán saber en su momento estos acreedores. Fácil: poseo tantos miles de millones de Petros, ahora quiero un campo de petróleo, o tal y cual reserva de diamantes u oro: en cualquier disputa legal internacional fallarían estos tribunales comerciales a favor de estos tenedores. El capitalismo lo haría así, ¡lo hará!, ¡no cabe duda!, téngalo por seguro; no es un problema legal, es de fuerza, y de tener una excusa válida para ejercerla.

Pero puede que no inviertan en ellos ni los usen de manera comercial. Es aquí donde aparecen los bobos. Los bobos que apoyan al uso del Petro, equivalen a todo un pueblo engañado, engañado del fracaso económico del gobierno, que se ha dejado  estafar por el capitalismo, nacional, chino, ruso, norteamericano (da lo mismo), desde que maduro gobierna el país.

El Petro es una promesa vacía, realmente representa el capitalismo en su expresión más irracional, es una moneda virtual respaldada por la irresponsabilidad de un mal administrador, no por trabajo y esfuerzo de la gente, de nosotros los habitantes del país;  por verdadera producción. De ser así sería innecesario sustituir el bolívar por el dolar o inventarse el Petro, sería inútil dolarizar la economía.  El verdadero respaldo del Petro es la inneptitud.

El Petro es una forma disimulada de dolarizar nuestra economía (o, más bien, los sueldos) con una moneda que no existe, que no vale, sino como referencia al  dólar. Ahorrar en Petro es hacerlo en dólares, es obvio, lo cual será efectivamente cierto en la medida en que se puedan hacer transacciones comerciales normales con él. Pero no ha sido así, ni creo que esto sea posible; el dólar se impondrá, la colonización, la entrega del país será efectiva, y al tiempo todo el  mundo se reirá del Petro, como la última bufonada (y estafa) del gobierno o de los asesores del gobierno.

La realidad dice que es una estafa. La vida del país es cada vez más  zozobrante, la gente emigra, nuestra sociedad se desintegra, no sabe qué hacer con los bolívares ni dónde conseguir los dólares, los políticos pendientes de la carroña como chacales, los bobos marchando de un lado y del otro, arreados como eso, como bobos. Aparte de los capitalistas y sus cómplices políticos, de los políticos complacientes, de las mafias de contrabandistas y traficantes, más nadie vive tranquilo en este país, pensando en lo precario de la vida en sociedad, sin salud, sin comer bien, sin ni siquiera poder morirse con la tranquilidad de no ser una carga a sus sobrevivientes. No hay instituciones, y eso lo sabemos cuando alguien muere y no se puede enterrar, cuando alguien se enferma y no se puede atender, o tratar y curar, cuando no hay docentes dignos y dignificados, por la gente que come de la basura, por los niños de la calle, porque no hay policías confiables, servicios públicos regulares y eficientes…Parece ser que la única institución sólida, por ahora,  es el dólar.

Ni Maduro ni Guaidó: Rafael Ramírez aboga por una tercera vía

El ex ministro de Petróleo de Venezuela Rafael Ramírez, exiliado desde hace dos años en Europa, cree que su país necesita un amplio compromiso social como tercera opción a las del actual presidente, el socialista autoritario Nicolás Maduro, y su principal opositor, el socialdemócrata Juan Guaidó.

“Es una situación excepcional que requiere un gran compromiso nacional”, un acuerdo que “tendría que ser amplio”, señala Ramírez en una entrevista concedida a Efe en Viena.

rafael ramirez entrevista efeQuien fuera presidente de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa) y ocupó la cartera del sector durante doce años (2002-2014), bajo la presidencia del fallecido ex presidente Hugo Chávez, asegura que está trabajando para hacer realidad esa visión.

“Tenemos que volver a Venezuela, hacer lo que podamos para contribuir a rescatar al país del abismo”, asegura este ingeniero petrolero y diplomático quien en 2017 abandonó el cargo de embajador venezolano ante la ONU en Nueva York por discrepancias con Maduro.

La idea es crear “una Junta Patriótica de Gobierno (…) que aglutine a todos los factores políticos y sociales del país. Tengo meses trabajando en eso”, asegura el que fue uno de los “pesos pesados” del ‘chavismo’ durante 15 años.

NO A ELECCIONES CON HAMBRE Y MIEDO

Eso sí, admite que se trata de una visión de un futuro no inmediato, pues antes tendrían que restablecerse condiciones básicas y “cesar la persecución política” dentro y fuera del país.

“El pueblo debería expresarse, pero ¿podemos ir a una elección en este momento? No, no podemos. Primero porque hay que quitarle a la gente la pistola en la cabeza: No puede haber elecciones con hambre, con manipulación, con miedo”.

“Yo por supuesto que estoy listo para volver a mi país y (…) explicar a nuestro pueblo qué es lo que ha pasado, qué es lo que deberíamos hacer”, añade Ramírez, quien durante años estaba considerado como ‘mano derecha’ de Chávez.

Y asegura: “Sé cómo recuperar la industria petrolera. Tengo el conocimiento y tengo el liderazgo dentro de los trabajadores. Tengo importantes ideas pero no soy solo yo. Hay muchos venezolanos de la oposición, del ‘chavismo’, incluso del ‘madurismo’, todos tenemos que ponernos de acuerdo para sacar el país de abajo”.

Ramírez alude así a la dramática caída del bombeo de crudo de Pdvsa, cuya producción actual cifra en “644,000 barriles al día”, frente a 3,4 millones de barriles diarios que extraía la empresa bajo su dirección hasta 2014.

El ex responsable del sector petrolero venezolano y ahora rival de Maduro achaca ese descalabro únicamente a la incapacidad de gestión de actual presidente y su equipo, compuesto por militares.

¿OPCIÓN CON APOYO INTERNACIONAL?

El político de 56 años está convencido de que un acuerdo para abrir un período de transición que lleve a elecciones en Venezuela podría obtener respaldo internacional, no solo de Occidente sino también de potencias aliadas de Maduro como Rusia o China.

“Creo que incluso los rusos y los chinos están de acuerdo. Ellos saben que (Maduro) no tiene futuro. Creo que no saben qué hacer con Maduro, no saben como manejar esta situación”, opina.

Un situación tan desastrosa como la que ha quedado en otros lugares después de una guerra, compara el exministro.

Así, de forma similar a lo ocurrido en Europa tras la Segunda Guerra Mundial, “tenemos que lograr acuerdos nacionales (…) vamos a hacer un compromiso, algo que nos permita manejar una situación excepcional”, insiste.

¿BLOQUEO ENTRE GUAIDÓ Y MADURO?

Con respecto a la oposición venezolana que lidera Guaidó, Ramírez vaticina que, si bien “cuenta con el apoyo político, económico y financiero de Florida y de Washington”, no logrará sacar a Maduro del poder “en la medida que mantenga una visión sectaria del país”.

Según el exministro y exvicepresidente, que se declara “chavista” convencido y rechaza con vehemencia las acusaciones de corrupción de la Justicia de su país, la postura de la oposición es “vengativa” y “excluyente” del “pueblo pobre, humilde y chavista”.

“O sea, es la revancha lo que viene de parte de la derecha” y ello lleva a los militares a refugiarse en Maduro.

“Tiene el efecto contrario, porque claro, si como oposición prometes que vas a perseguir, encarcelar y erradicar al chavismo”, los chavistas, dice, para sobrevivir, se alinean con Maduro.

Sea como sea, “lo importante es que Maduro y Guaidó no representan una salida para el país (…). La gente está harta de Maduro, pero hay que buscar una salida que sea inclusiva, subraya.

”Si cada uno está en su trinchera y cada uno declara que arrasará al otro, Maduro quedará ahí por mucho años“, advierte.

”MADURO ES DE DERECHAS“

Mientras defiende la política de Chávez, aunque admite que hubo errores, Ramírez no concede el calificativo de ”chavista“ a Maduro, a quien atestigua una política clásica de derechas que traiciona los ideales del presidente fallecido en marzo de 2013 por un cáncer.

”El Gobierno de Maduro no se puede definir de otra manera que como un gobierno de derecha“, indica.

Reflejo de ello, según Ramírez, es el reciente ”paquetazo (de medidas económicas) de consecuencias nefastas para el país“ impuesto por Maduro, ”como lo ha hecho el Gobierno de (Mauricio) Macri en Argentina, por ejemplo“.

Esta ”dolarización“ de la economía y la eliminación de ciertas prestaciones sociales y medidas de protección a los más débiles, demuestra su orientación derechista, agrega.

Para Ramírez, el hecho de que Maduro sea apoyado por formaciones izquierdistas de todo el mundo muestra ”una desfiguración de la izquierda que está haciendo mucho daño a los pueblos“.

”Muchas veces los planteamientos de un partido que se dice de izquierda coinciden con un planteamiento de derecha“, indica.

EL PETRÓLEO, CLAVE PARA SALIR DE LA CRISIS

Entre los ”principios“ defendidos por Chávez que Ramírez considera necesario mantener está el control estatal del crudo.

”El petróleo es para nosotros lo que era para Irak. Es el único recurso para poder intentar sacar al país de los efectos de la guerra. Nosotros no tuvimos una invasión americana. Tuvimos un gobierno de Maduro“, sentencia.

A largo plazo, Ramírez se muestra optimista de que Venezuela pueda recuperar la capacidad de explotar sus enormes reservas petroleras y volver a ser un miembro clave de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

”Aún soy joven, tengo muchas cosas que hacer. No me voy a retirar ni me voy a esconder en ningún sitio. Voy a volver al país que tengo. Muchas cosas quedan (por hacer) para sacar a nuestro país de ese desastre en que estamos metidos“, concluye.

Medio Petro

En los nuevos códigos políticos que ha instaurado el madurismo en el país, el MEDIO PETRO será la medida del desprecio hacia el pueblo y el cinismo en la política.

En su último monólogo con José Vicente, maduro, luego de “agradecer a dios” que la economía venezolana está dolarizada y afirmar que no veía nada mal que el dólar sustituya al bolívar y que la economía se “autoregule”, da “una primicia”: anuncia con bombos y platillos que para fines de año “dará”, tal como “Yo el supremo” de Roa Bastos, “medio petro” para los jubilados, este fin de año.

El “anuncio” de maduro no le importa a nadie. La gente, los jóvenes, trabajadores y, en especial los jubilados, se muestran indiferentes ante una payasada más del “protector”. Todos saben que es paja. Que ni el petro, ni el  medio petro, son nada, que nadie va a ir al mercado para que le den medio petro de carne, de huevos o de leche. Con medio petro no se paga un tratamiento médico, ni se consiguen medicamentos de ningún tipo. 

No, los jubilados siguen con sus pensiones de miseria, sea ingeniero, profesor, magistrado, maestro u obrero. No reciben más de 9 dólares al mes, cuando tienen suerte, cuando no mueren en la cola esperando que les paguen, llevados a una situación de precariedad y humillación sin límite por un gobierno que no sólo los maltrata, sino que se burla de ellos. Esa es la realidad. 

El gobierno insiste con la estafa del “petro”, utilizado a conveniencia desde agosto de 2018, tras los anuncios de su paquetazo, para enmascarar  la dolarización de la economía, la desaparición del bolívar  como signo monetario, la entrega de la economía venezolana la conducción de “la mano invisible” del mercado o, como agradece maduro, “su autorregulación”.

Pero, como a su mentira trata de darle algún anclaje, algo que parezca verosímil, entonces en otro acto de Narnia, junto a su séquito de irresponsables, muestra un cartoncito donde indica que “él” ha dispuesto de 30 millones de barriles de petróleo que soportan al petro, afirmando que éste “tiene más respaldo” que el dólar y el euro. 

Además de la ignorancia con respecto a la economía, lo que reflejan estos anuncios estrafalarios y sin fundamento alguno, es que maduro se burla de todo un país, de sus ciudadanos, construyendo una realidad virtual que cabalga sobre la miseria de todo un pueblo y la destrucción de nuestra economía.

Por un lado, miente descaradamente al decir que el petro es una criptomoneda, cuando, en todo el planeta saben que no lo es, porque las criptomonedas se basan en algoritmos, no en ninguna promesa de que podrá ser canjeado por unas reservas de petróleo, que se encuentran en el subsuelo, y que necesitan miles de millones de dólares de inversión para ser desarrollados. Nadie en el mundo, ni los rusos, ni los chinos, ni los hindúes , han aceptado al “petro” como instrumento monetario.

Por otro lado, el petro se establece sobre un supuesto que es absolutamente ilegal, inconstitucional: las reservas de petróleo y minerales en el país. Estas pertenecen a la República, no pueden ser colocadas como garantía de nada, mucho menos de deuda, son inembargables, imprescriptibles, es decir, no se pueden dar en respaldo de ningún instrumento financiero, mucho menos de una moneda. Bajo la lógica del madurismo, mucho mejor hubiese resultado dar todo el respaldo de los 316 mil millones de barriles de petróleo del país al bolívar y tendríamos así la moneda más fuerte del planeta, más fuerte que el dólar, el yuan , el euro y la libra esterlina juntos.

Entonces, ¿para qué usa el gobierno al petro? El petro es ante todo un mecanismo para hacer transacciones ilegales, lavando recursos de origen dudoso, utilizado por el gobierno para canje, en operaciones donde siguen entregando activos del Estado venezolano o moviendo los que resultan del saqueo del país. Nadie pedirá ni rendirá cuentas, ese es el secretismo que esconde la corrupción del madurismo. El petro y los cartoncitos donde maduro les “otorga” barriles de petróleo en reservas, se convierte en un mecanismo para ceder nuestra soberanía petrolera. El petro no es más que un bono, entregado a buitres financieros, para luego ser canjeados por petróleo. 

¿Ha resultado el “petro” el éxito que cambiará a la “humanidad” como, sin vergüenza alguna, anuncia maduro? ¡NO! Si el petro fuese el éxito que ellos pregonan, nuestra economía estaría “petrorizada” y no, dolarizada.

El petro es una gran mentira, manipulada como al gobierno “le da la gana”, en agosto del 2018, el salario fue “anclado” al petro, es decir, teóricamente al precio del barril de petróleo. Hoy, el precio del barril de petróleo es $55.20, pero el salario mínimo es de tan sólo $5 al mes, 16 centavos de dólar diarios. Se le dice a los jubilados que se les dará “medio petro”, es decir, teóricamente $27,6, pero todos sabemos que el gobierno no hará eso, sino que les dará un número, algo digital, ficticio. Resulta muy difícil de canjear la realidad virtual o digital por cosas reales, como comida o medicamentos, sobre todo, en una economía que se “autorregula”, es decir, que no aceptará fantasías como pago por su producto, sino que exigirá divisas fuertes, canjeables, dólares o euros. 

¿Todavía quedan incautos en el país? Sí, todavía queda un pueblo noble, manipulado, engañado: los que fueron a comprar un “lingotico” de oro y les dieron un papel, los que todavía están esperando “medio pernil”, los que todavía hacen su cola por una caja clap, los que todavía esperan el milagro de la economía “post rentista” petrolera; los que sintonizan un programa de animación, tratando de encontrar a Chávez y lo que encuentran es una parodia, los que están esperando una invasión y no se dan cuenta que ya el gobierno negoció la Patria, los que todavía no pueden creer que puedan haber gobernantes tan cínicos, los que no tienen más opción, los que no se han podido ir del país y esperan que la “felicidad” que se observa en VTV algún día les toque a ellos.

Suramérica encendida.

América Latina está alzada, la situación en Colombia es compleja, el gobierno ya no puede acusar a “terroristas” ni a grupos “alzados en armas”. Es el pueblo, los jóvenes, cansados de tanta injusticia y desigualdad, de la para-política, de las élites, de la oligarquía violenta  e intolerante de la guerra de los cien días. Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, Tunja, Barranquilla, todas las ciudades de Colombia están movilizadas en protestas pacíficas El éxito del paro nacional ha sorprendido a Duque, quien ha respondido con represión, toque de queda, la violencia desmedida de la policía. Duque arremete contra su pueblo.

Chile lleva semanas enteras de revuelta popular, no cesan las demostraciones masivas en  la calle, no para la brutalidad de los carabineros, los asesinatos, encarcelamientos, golpizas, miles de heridos. No encuentra Piñera la manera de hacer frente a la “invasión de alienígenas”, calmar a su juventud, harta de la asfixia pinochetista. La vitrina del neoliberalismo se viene abajo hecha pedazos por sus jóvenes.

Bolivia, resiste el golpe de Estado. El odio y el racismo de los golpista se puede medir por la violencia desmedida contra las poblaciones de El Alto, de Cochabamba. Asesinatos diarios, masacres, la presidente “autoproclamada” da licencia para matar al ejército y a la policía, el ministro del interior promete “cazar” a los dirigentes políticos, sociales, populares que le hacen frente al golpe, al despojo. El presidente Evo, exiliado en México junto a García Linera, ahora es acusado, perseguido, amenazado. No puede volver al país, no puede presentarse a las elecciones que está arreglando el golpismo para darse un barniz de legitimidad, es el péndulo de la derecha, pasa de la democracia representativa, al golpe de Estado y la violencia, para luego volver a la además aparente “democracia” representativa.

Los pueblos de América Latina han desbordado a las clases políticas, no hay referencia, no existe un referente político en nuestra región. Todo está cambiando y las élites, políticas o económicas, no se dan cuenta. 

En nuestro país, el madurismo trata de ganar “indulgencias con escapulario ajeno”, tratando de aprovechar políticamente lo que pasa en la región, casi que como si se tratase de un apoyo a maduro, mientras la oposición ciega y llena de odio, se pone del lado del golpismo en Bolivia y de la represión y violencia de los gobiernos de Chile y Colombia contra su pueblo. La clase política venezolana está perdida.

Dice tarek al aissami que hoy día “Venezuela es ejemplo de justicia social” en América Latina. Miente para un público de galería, de aplauso fácil. Venezuela en este momento no es referencia de nada, sino del desastre de un mal gobierno. Nuestro país, el Comandante Chávez, fue en algún momento inspiración para nuestros pueblos en América Latina (se hacía referencia a “la espada de Bolívar por América Latina”), pero hoy maduro es exactamente el ejemplo de lo que los pueblos no quieren vivir, de lo que los países no quieren ser. Nadie reivindica lo que sucede en nuestro país, por cierto, nadie reivindica ningún modelo.

En Venezuela, las protestas y movilizaciones, las exigencias de cambio fueron aplastadas con violencia. Se ha impuesto la represión, el miedo y la violación de los Derechos Humanos como una política de Estado, el éxodo de nuestros jóvenes, 4,7 millones de venezolanos que han salido del país, grupos parapoliciales como el FAES han impuesto un toque de queda en nuestros barrios, 5.800 ejecuciones extrajudiciales por “oponerse a la autoridad”, cientos de detenidos políticos, presos sin juicio, secuestrados, torturados, muertos en custodia. No tareck, nadie reivindica vivir con miedo, ni un país con 83% de pobreza, con una economía destrozada, paralizada, hiperinflación, dolarización, con el salario más bajo del hemisferio, uno de los países más desiguales e injustos de la región. Venezuela fue un faro que se apagó.

La realidad política es que nuestros pueblos se mueven, están cansados de regímenes excluyentes, autoritarios, violentos. Todo se mueve en América Latina, más allá de nuestra propia tragedia, nuestros pueblos están en batalla por sus derechos, su dignidad, su futuro. Hay que acompañarlos en su lucha, a pesar de la reacción violenta de las élites gobernantes, de los muertos y presos, nuestra América Latina está dando la cara, plantándose, de pie por sus derechos. No está dispuesta a sucumbir ante la “pax de los sepulcros”. 

Llegará el momento  en que el Pueblo Venezolano, Bolivariano, salga del aturdimiento de la golpiza que le ha propinado el madurismo. No para entregar la patria a la extrema derecha que aplaude a golpistas y gobiernos criminales, sino para salir de esta crisis con nuestros propios piés, dejar atrás esta mala hora del país y retomar la conducción de nuestro destino como pueblo grande, hijos de Bolívar. Entonces, sí y otra vez, faro de independencia, dignidad y justicia para nuestra América Latina.

Por un puñado de dólares entregaron a Chávez

La entrevista de José Vicente Rangel, el pasado domingo 17 de noviembre, nos dejó un sabor amargo y un sentimiento de indignación y estupor por lo allí revelado. En ella, maduro expresa sin ningún rubor, que “gracias a Dios” existe la dolarización; para luego agregar, que él “no lo ve mal”, en una confesión de lo que ha sido una constante en su pésimo gobierno donde, “en silencio”, como él mismo confiesa, han entregado a Chávez por un puñado de dólares.

Esta declaración de maduro pone de manifiesto, en esencia, lo que ha sucedido con la economía del país, y lo que tanto hemos denunciado: el gobierno ha dado, desde el mismo 2014, un giro a la derecha, una restauración de un capitalismo ramplón, dependiente, atrasado, minero- extractivo, anunciado con bombos y platillos en su paquetazo de agosto de 2018, en lo que ha sido un proceso continuo de desnacionalización del país, de destrucción de nuestras capacidades productivas, de PDVSA, de entrega del petróleo, el oro y el gas, ocasionando el colapso de la economía nacional; y, en definitiva, de nuestra soberanía económica.

Las declaraciones de maduro no tienen desperdicio, para desenmascarar la verdadera esencia de su gobierno que, como él mismo dice, ha entregado el país en secreto, de espaldas a la Ley, a la Constitución y al pueblo venezolano. Veamos lo que dice maduro:

“Ese proceso que llaman dolarización puede servir para la recuperación y despliegue de las fuerzas productivas del país y el funcionamiento de la economía. Es una válvula de escape, gracias a Dios existe”.

maduro habla de una supuesta “recuperación de las fuerzas productivas”, ocultando el hecho que lo que está dolarizado son los precios y los servicios, pero no el salario. Mientras todo en el país se está transando en dólares, los sueldos siguen estando en bolívares, el sueldo mínimo es de tan solo el equivalente a 5 dólares mensuales. Es decir, el sueldo mínimo es de solo 17 centavos de dólar por día (0,166 $/día), muy por debajo del nivel de 1,7 dólares diarios definidos por la ONU como el umbral de pobreza.

Cuando habla del “despliegue de las fuerzas productivas”, probablemente se refiere al hecho de que la dolarización y la mega devaluación del bolívar, han convertido el salario de los trabajadores y obreros en “sal y agua”, robándole sus prestaciones y beneficios laborales. Hoy día el trabajo en Venezuela es remunerado a niveles de esclavitud, una jornada de 8 horas diarias por 0,166 dólares al día. NO existe un salario tan bajo como ese en ningún país de nuestro hemisferio. 

Pero, como si ésto no fuese suficiente, habría que decir, que no puede haber ningún tipo de “despliegue de las fuerzas productivas”, en un país donde la caída del PIB acumulada en este período de gobierno, es del 60%. La economía está paralizada. 

Habría que preguntarse ¿Cuáles dólares entran al país?, los de las exportaciones petroleras con una PDVSA desmantelada que sólo produce 640 mil barriles por día, las remesas que envían a sus familiares los 4,7 millones de venezolanos que salieron del país, y la venta de oro de nuestras reservas y otros activos del Estado que “en silencio”, como dice maduro, han seguido vendiendo a precio de gallina flaca.

La “dolarización” de maduro sólo se traduce, en el hecho de que cualquier aventurero o “buitre” que tenga algo de dólares, será capaz de seguir apropiándose de los activos del Estado, y de los medios de producción de un sector productivo diezmado y debilitado que los remata al mejor postor. Venezuela está siendo rematada “en silencio”. 

maduro finaliza agradeciendo a Dios que la dolarización existe, siempre cínico y mentiroso, primero, porque él mismo no cree en Dios, sino que rinde culto a sectas extrañas; y, segundo, porque para el pueblo pobre, la dolarización ha sido una maldición. No estoy hablando del funcionario corrupto como él y su círculo cercano, o el “empresario” madurista que está enchufado en sus negocios, sino que me estoy refiriendo al venezolano de a pie, del 83% pobre, ese que no puede entrar a un “bodegón” madurista, ni puede comprar comida (decía un animador de televisión que “está cara, pero se encuentra”), ni comprar medicamentos, ni pagar operaciones o tratamiento para enfermedades crónicas o de alto riesgo, ni comprar ropa; estoy haciendo alusión a las familias de esos 4,7 millones de venezolanos, la mayoría jóvenes, que han tenido que dejar su casa, su patria, porque en Venezuela no se puede vivir.

Luego, agrega maduro:

“Quizás lo que voy a decir puede ser un pecado para los dueños de los dogmas, pero te voy a decir una cosa: yo no lo veo mal (la dolarización), no lo veo mal, me declaro pecador”.

Lo grave acá es que, de tanto violar la Constitución y las leyes, ya a maduro éstas ni le importan, ni siquiera guarda las formas.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (¿la recuerda el gobierno?),  establece en su artículo 318 que: La unidad monetaria de la República Bolivariana de Venezuela es el bolívar Entonces, no estamos hablando de “dogmas”, estamos aludiendo a la Constitución de 1999, producto del Proceso Constituyente y de una amplia discusión en el país, Constitución votada mayoritariamente por los venezolanos y que nos costó golpe de Estado, Sabotaje, desestabilización.

Ahora viene maduro y la viola e ignora “porque le da la gana”, “porque él no lo ve mal”. El bolívar, como signo monetario está directamente vinculado a nuestra soberanía económica, se establece también en la Constitución, que es el BCV el responsable de establecer, en coordinación con el Ejecutivo Nacional, la política monetaria. NO podemos quedar sujetos a la política monetaria de la Reserva Federal norteamericana, porque es una política diseñada y ajustada a la realidad económica de los Estados Unidos, de su economía, la primera del mundo, una economía altamente industrializada, exportadora. 

No podemos subordinar nuestra economía a ninguna otra, ni norteamericana, ni rusa, ni china, ni nada; debe ser una política monetaria establecida para la realidad de nuestro país, nuestra economía. Pero en todo caso, maduro tendría que modificar la Constitución, llamar a referéndum, convocar al pueblo, no seguir actuando de espaldas al pueblo, sólo ante un auditorio de aplauso fácil, complaciente, se debe abrir una discusión sobre esta medida que ahora maduro “no ve mal”, se debe abrir un debate sobre la economía, sobre todo lo que está pasando en el país, con PDVSA, con el petróleo, el Arco Minero, los salarios de hambre, la dolarización, la hiperinflación, incluso, la inflación en dólares, ¿hacia dónde vamos?, otra vez maduro lanza flechas “a ver si la pega”, entregado a los peores intereses antinacionales. 

En este punto, habría que hacer una mención aparte a la inconsistencia de maduro en sus discursos y hechos. Tiene todo su período de gobierno arremetiendo contra el dólar, lo convirtió en su enemigo: el “dólar fantasma”, “guarimbero”, “Criminal”, y ahora lo adopta e incluso agradeció a Dios que venga a “salvar” al país. Lo irónico es que maduro se desgarra las vestiduras hablando de Chávez y de socialismo y está haciendo algo que ni siquiera hicieron los adecos en el paroxismo neoliberal del segundo mandato de Carlos Andrés Pérez, más que “pecador”, maduro debe declararse “traidor”. 

Termina agregando maduro que:

“Siempre estuvo dolarizado (un sector de la economía venezolana), lo que pasa es que estuvo dolarizado con los petrodólares del Estado y ahora la autoregulación de la economía ha aparecido”.

Digamos que ésta es la “guinda” de sus declaraciones. No es verdad que nuestra economía haya estado dolarizada, nunca ha sido así. maduro miente por conveniencia. Siempre que captamos la renta petrolera o cualquier otro ingreso por exportaciones en el país, en dólares, euros o cualquier divisa convertible, éstas ingresan a nuestra economía a través del BCV, se venden al Instituto emisor, justamente, para dar apoyo y fortaleza a nuestro signo monetario, el bolívar. 

Al madurismo le encanta inventarse teorías y conceptos sin sustento, ligeras, irresponsables, que de una vez salen a aplaudir y difundir las focas del tuiter o los dos o tres comentaristas que le quedan, o para los programas de animación. Así han sido todos sus planes económicos, sus propias teorías para “acabar” con la inflación, “subir en un millón la producción de petróleo”, así fue la estafa del “petro”, ahora sigue manipulando, tirando una carnada al pueblo, “les daré medio petro”, dice maduro, asumiendo una pose grandilocuente, mientras se burla de un pueblo que no puede ir al mercado a comprar un “petro” de huevos, o leche o carne.

Pero maduro revela sus verdaderas convicciones cuando se refiere a los “petrodólares del Estado”, la forma despectiva o peyorativa como los agentes del mercado se refieren a la renta petrolera controlada por el Estado. Utiliza los términos y códigos de los que siempre han propugnado la apertura petrolera y rechazan el hecho de que el Estado se reserve la actividad, capte el ingreso petrolero para regular la economía de acuerdo al interés nacional.

Al despreciar y acabar con la renta petrolera como lo ha hecho, maduro ha prometido “superar el modelo rentista petrolero”, sólo que pretende hacerlo con más capitalismo, un modelo más extractivista que nunca, depredando nuestros recursos minerales en el Arco Minero, convirtiendo a nuestros jóvenes en “mineros” de “bitcoin” o en traficantes de cualquier cosa. 

Cuando maduro saluda que la “autorregulación de la economía ha aparecido”, reconoce y acepta un hecho que es una verdad gigantesca: nuestra economía está en manos del mercado especulativo. El Estado cedió en sus facultades regulatorias. Estamos sufriendo las consecuencias del desarrollo de un paquetazo neoliberal nunca visto en el país, una política de choque o “shock” económico, cualquier cosa que hubiese sucedido en el pasado palidece ante la entrega de nuestra soberanía económica.

Es por ésto, por diseño, que el bolívar se ha depreciado al punto de no valer nada, porque de esa manera el salario, el “costo laboral” como dicen los técnicos en su jerga, es casi cero, no hay prestaciones, no hay “carga” para el sector privado que viene a comprar a precios de gallina flaca los activos productivos que aún quedan en el país; son parte de las “condiciones” creadas por el madurismo para favorecer la acumulación de capitales, ahora en manos de “su” propio grupo económico, con el cual se mantiene en el poder.

La dolarización de facto, ha avanzado con la venia del gobierno, no hay bolívares, no existen físicamente bolívares para atender las necesidades de intercambio; los precios y servicios se han fijado de facto en dólares, de manera abierta, el mejor ejemplo de ello, son los “bodegones” de maduro, todo se fija en dólares, menos el salario. Pero el problema sigue allí, no hay producción, ni de petróleo, ni de alimentos, ni manufactura, ni las empresas básicas, sólo saquean el Arco Minero y el erario público. 

La dolarización de la economía sólo favorece a la cúpula corrupta del madurismo, ellos se han apropiado del país, de todos las empresas y negocios, lo hacen con los mismos dólares que roban al Estado, en PDVSA, en las importaciones, Cajas Clap, el Oro del Arco Minero, etc. Es un carrusel de corrupción y apropiación del país. maduro gobierna para esta élite, una élite antinacional, entreguista, corrupta y violenta.

El PSUV calla, allí se hace “lo que diga maduro”, la Constituyente sólo aplaude, una dirigencia malandra, que se burla todos los días del pueblo, que a veces parecieran estar bajo los efectos de las drogas, que le echa en cara al ciudadano sus groseros privilegios, que se ha apropiado de las instituciones y bienes del Estado, “que hacen lo que les da la gana”. 

El silencio inexplicable de las otrora voces combativas, políticos, pensadores, periodistas, entrevistadores de garra, la conciencia de un país que se extingue, que sucumbe al poder, arroja un manto de impunidad frente a este desastre, permite que todo “suceda en silencio”. Este silencio e indiferencia también marca el fin de una época, serán otras voces, otros líderes, otra conciencia, la que se ponga al frente de un pueblo que ha sido dejado sólo en su tragedia. Todo lo que va a suceder, tiene su tiempo.

Revolución o represión

Dijimos que Evo Morales mejoró las condiciones materiales de vida de la población pero no adelantó una revolución en la conciencia de su gente, “conciencia de clase”. Tal y como la clase dominante cuenta con una conciencia de clase, o sea, la burguesía cuenta con una conciencia de clase, la clase trabajadora, obrera y campesina, debe adquirir conciencia de su clase y saber de cuáles son sus intereses como clase social, y actuar en consecuencia a esos intereses, organizar la sociedad de acuerdo a esos intereses, la producción, la educación y el sistema de salud, el Estado, deben responder a sus intereses. Si se quiere voltear la tortilla no existe término medio, no se puede colocar de canto, o adelantamos una revolución socialista o mantenemos el sistema de explotación y esclavista moderno del capitalismo.

Evo quiso mejorar las condiciones materiales y sociales de la población sin cambiar el Estado y el sistema de producción burgués. El sistema capitalista es muy poderoso y manda sobre la conciencia de las personas. La organización de la producción y el sistema de distribución capitalistas, el consumo y todos los factores o elementos espirituales que hay detrás de él, por ejemplo, el consumismo, el lujo, acumular dinero y objetos, el egoísmo, el individualismo. Mientras Evo mejora las condiciones materiales de vida de la población, esos elementos espirituales no cambian; la población conserva su falsa conciencia de “superarse” escalando en la sociedad de forma individual, porque ella le dice que si los logros son de toda la sociedad no tendrían ninguna  gracia esforzarse, lo que inspira al individualista es tener poder y distinción por encima de muchos; pero es un sentimiento tan común que a muchos les parece inofensivo.

Esta idea mezquina es la que moviliza al común de las personas dentro de una sociedad vencida al capitalismo, por más compensaciones sociales confiera el Estado en forma de reivindicaciones o reformas sociales. Acostumbrar a la gente a vivir dentro de la lógica del capitalismo e intentar hacer una seudo revolución con ese enemigo dentro, le otorga una ventaja al enemigo, además de una resistencia tenaz de la clase dominante, una respuesta de la población a favor del sistema que los explota.

El capitalismo no se va dejar gobernar jamás por reformadores o reformistas, y como muestra de esto está Evo ahora exiliado en México y los militares y policías de su país,  gobernados por la derecha más “torcida”, reprimiendo y asesinando al pueblo trabajador, a todo el que se resista, para que entre en cintura nuevamente. En otro escenario, lo que ahora es la huida de Evo y la represión de la presidenta dictadora de facto, sería revolución, lucha de clases. Si se hubieran adelantado cambios continuos al sistema, vistas a la demolición total de su estructura, (la propiedad en manos de pocos, la democracia burguesa, el sistema jurídico judicial burgués, que obedece siempre a los intereses de los más poderosos, el sistema de educación y el poder espiritual de las iglesias católica y evangélica, las cuales gobiernan más sobre las personas que esos débiles gobiernitos de transito). Pero no hubo cambios revolucionarios de fondo en el gobierno de Evo y por eso está ahora en México botado, su pueblo desamparado, reprimido salvajemente y sin el líder.

Pero tampoco maduro ha hecho en Venezuela nada por esos cambios, al contrario, los pocos logros los restituyó al pasado (por ejemplo, restituyó al capitalismo derechos con leyes inconstitucionales y congelando la constitución; cediendo el sistema de medios públicos a la cultura de la frivolidad y  distracción capitalistas, poniéndolos al servicio de la lógica capitalista y del gobiernito reformista de que preside, y no de los cambios revolucionarios).

Maduro lo sabe, y viendo las barbas de su vecino arder, lanza a la calla, desde hace bastante tiempo, las FAES, (fuerzas de acciones especiales de la policía nacional bolivariana) y a la Guardia Nacional Bolivariana, colocadas muy cerca de sitios donde se puedan presentar problemas con la gente: en las estaciones del metro, en las oficinas del Saime (Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería), patrullando en los barrios, con la excusa de proteger a la población, cuando la verdad es que protege a su gobierno  de una explosión social.

En Venezuela se le tema a la “oposición violenta” pero como un detonante de una bomba más grande, que es el chavismo desengañado, mucho más numeroso; realmente se le teme a la masa empobrecida que en cualquier momento puede estallar ante tanta injusticia disfrazada de socialismo.

Si hay alguna diferencia entre Bolivia y Venezuela es que Chávez, después del golpe del 2002, radicalizó más los cambios a favor de la revolución, pudo prever la reacción violenta del capitalismo ante éstos cambios y configuró nuevos mandos militares, organizó la milicia, impulsó el poder popular, y el control de la industria petrolera y de los procesos económicos, lo que ha mantenido a maduro en el poder viviendo de esa ganancia, derrochándola, aderezándola con sus mentiras y engaños como si su gobierno fuera socialista o chavista, manipulando la imagen de Chávez como un escudo en contra de la crítica y la descalificación de su gobiernito pro capitalista, y a la maduroburguesía.

Si Maduro no quiso la revolución socialista tampoco el capitalismo quiere a los reformistas, porque la clase social de los propietarios, de los dueños del mundo no es democrática, no está dispuesta a compartir el poder  con advenedizos presuntuosos, no se alía con pobres, solo con iguales o más ricos. Los capitalistas, mientras no haya una verdadera revolución, siempre tendrán a su favor una población fraccionada, aspirante, que piensa y siente como sus verdugos, que son ellos, y así también lo ha querido maduro, consciente o no; esta ha sido la causa oculta de la caída de Cristina, Lula, Correa, ahora Evo, que no hicieron revolución solo reformas sin cambios verdaderos, y es la de Maduro.

Lo único que podrá sostener a maduro en el poder en esta situación de falso socialismo, engañando y ocultando sus verdaderos intereses de trabajar a favor del capitalismo y su lógica, es la represión, la instauración de un régimen policial o militar, contener al monstrico que el mismo creó y crió. No bastará la imagen de Chávez ni las manipulaciones y mentiras, un pueblo ignorante y fraccionado  prefiere las promesas capitalistas que las mentiras de maduro, que sus falsificaciones. No le queda de otra: si no hizo revolución debe ahora reprimir a las masas de desposeídos, a su base electoral, ¡qué ironía!

El pueblo, el gran ausente

Ayer sábado culminó otro día de marchas y expectativas, amenazas y rumores, sin que nada pasara, más allá del ya acostumbrado pulso de calle, cada vez más frío y débil, de los dos extremos que asfixian al país. No pasó nada, no pasará nada, porque allí no está el pueblo, el gran ausente en todo ésto.

De un lado, un guaidó desgastado, sin credibilidad, llama a su público cautivo a salir a la calle, “sin retorno”, otra vez, en lo que se ha convertido ya en un estribillo que se quedó pegado, tratando de morderse la cola. Desde enero de este año, el sector dominante de la variopinta oposición insiste en una “ruta”, con objetivos que no ha podido cumplir, ni siquiera uno de ellos, una ruta al pasado que no emociona a nadie, que nadie cree.

Del otro lado, el madurismo, cada vez más distante de Chávez y del pueblo, a duras penas concentra empleados de la administración pública, milicianos que dan para todo, muchachos de chamba juvenil y liceos, junto a los restos del psuv, en unas movilizaciones forzadas, con abundantes banderas blancas y azules que, más que un propósito de mostrarse “diversos”, lo que refleja es la desfiguración o transformación de sus dirigentes y su movimiento en otra cosa, algo que nadie tiene claro que es, pero que no es Chavismo.  

El madurismo se dejó ver, más que nunca antes, preocupado, temeroso, amenazante. El estado de sospecha generalizada en el segmento militar, los coroneles, fuera de sus comandos, ahora al mando de las alcabalas, el tuiter bloqueado, cerrado el transporte público y la distribución del ya escaso combustible, las amenazas en los programas de odio, los discursos de maduro advirtiendo que nadie se puede mover en este país sin “su” permiso, todo refleja la inseguridad del madurismo, pues saben que sólo se sostienen por la represión y el miedo, que no son capaces de ir al seno del pueblo a defender su estruendoso fracaso. Ya se les acabaron los chivos expiatorios, las excusas, cada vez le es más difícil al gobierno ocultar su responsabilidad en este desastre.

Sectores de la oposición prometen que ésta sí será una jornada definitiva, lunes, martes, etc… hasta que “cese la usurpación”, nadie puede decir lo contrario. Se le ocurrió a un opositor, con bastante valor por cierto, irse para Plaza Altamira con un cartel, cuestionando la estrategia  y tuvo que abandonar el lugar entre improperios e insultos de los grupos intolerantes que allí abundan.

En sus instrucciones “WhatsApp” la oposición plantea como objetivo de su movilización, hacer lo que los golpistas “hicieron en Bolivia”. Le siguen hablando a un segmento minoritario de la población, ese segmento intolerante, lleno de odio. Al reivindicar lo lo que está sucediendo en Bolivia, un golpe de Estado contra un gobierno legítimo, popular, donde las élites arremeten contra el pueblo pobre, los asesina en las calles, por un lado, se ponen del lado de la inconstitucionalidad, del golpismo; y, por el otro, lejos del corazón de los humildes, de las mayorías en nuestro país. 

Al mismo tiempo, el madurismo, experto en manipulación, trata de capitalizar a su favor el sentimiento de indignación de nuestro pueblo ante lo que está sucediendo en Bolivia. Pretenden que el apoyo y simpatía del venezolano hacia Evo y el pueblo boliviano se traslade a su propio gobierno, cuando realmente no tienen nada que ver. 

El gobierno de Evo Morales, su democracia popular, protagónica, su programa económico y el estado de  bienestar del que disfrutaba su pueblo es lo contrario a lo que ha hecho maduro en nuestro país. Polos opuestos de dos programas políticos y económicos distintos.

Evo fue capaz de mantener en alto sus propuestas socialistas, beneficiando a su pueblo de los avances económicos, derivados fundamentalmente del correcto uso dado a los ingresos provenientes del manejo soberano de sus recursos naturales, petróleo y gas, protegiendo el medio ambiente, la Pachamama. Evo sacó a su pueblo de la pobreza (se redujo del 75% al 15%) y de la pobreza crítica (la redujo del 47% al 17%), con una inflación de apenas 5,5% y un crecimiento del PIB del 72%, en un país donde existen plenas garantías políticas y amplia participación popular.

El gobierno de maduro, en cambio, ha echado por tierra el programa de Chávez y su propuesta socialista: ha claudicado en el manejo soberano de nuestros recursos naturales, ha entregado el petróleo y el gas, ha privatizado de facto PDVSA, ha destruido el ambiente en el Arco Minero y entregado los minerales estratégicos arrancados de sus entrañas. 

maduro ha llevado la pobreza al 83% de la población, el salario mínimo mensual es apenas de aproximadamente $5 o 150.000 Bolívares, la devaluación es de 97% solo en lo que va de 2019, sufrimos una hiperinflación de 135.379%, la más alta y sostenida de la historia, la caída acumulada del PIB alcanza el 60% en un quinquenio, se han ido del país 4,7 millones venezolanos en apenas 5 años, ha instaurado un gobierno autoritario, violador de los derechos humanos, donde no existen libertades políticas y mucho menos,  democracia participativa y protagónica, la democracia popular.

La pugna inútil entre el madurismo y la oposición, la retórica, las manipulaciones y las promesas de salidas mágicas a este caos pueden mantenerse como una forma de vida de las elites políticas, mientras el pueblo siga ausente, indiferente, ignorado, nada cambiará en el país. La gran mayoría de la población está cansada, harta, de los políticos con “p” minúscula, que toman decisiones por ella, empeñados en su refriega de grupos, en el charco de sus intereses, donde sucumbe la patria. 

Las grandes mayorías del país deben ver hacia arriba, levantar la mirada, movilizarse por sus propias consignas, por sus grandes objetivos, más allá de los estribillos de ambos grupos de poder, que son las dos caras de una misma moneda.

El chavismo es una inmensa fuerza que está neutralizada y desmovilizada por el madurismo. Se sigue cometiendo el error de endilgar a Chávez los errores de maduro. Se comete el error de considerar que son lo mismo, que el madurismo tiene algo que ver con Chávez y su gobierno. 

Insisto, el madurismo NO es chavismo, por el contrario es una degradación del mismo, un grupo pleno de ambiciones, corrupto y entreguista que asaltó el poder, traicionaron la confianza del pueblo bolivariano y se ha dedicado a “malandrear” al país y sus instituciones, trastocando y destruyendo todo a su paso.

Al madurismo le interesa ponerse la sotanilla de monaguillo, decirse chavista, utilizar y manipular la imagen del presidente Chávez para confundir a incautos y “ganar favores con escapulario ajeno”. 

Cuando el odio de la oposición, en su discurso intolerante, para atacar a maduro, se enfila contra Chávez y el pueblo Chavista, le hace un gran favor al madurismo, al generar una reacción simple y pura de preservación de amplios sectores del chavismo, más aún cuando se reivindica lo sucedido en Bolivia.

Probablemente la cultura del odio está tan arraigada en la naturaleza y génesis de los sectores que hegemonizan o conducen a la oposición que no habrá manera de enmendar esa cultura política, muy parecida a la del exilio cubano en Miami. Por lo que la oposición se tiene que repensar y abrir espacios si es que quiere tener una participación constructiva en el futuro político del país.

En este país no va a pasar nada hasta que el chavismo despierte, se de cuenta que ni maduro ni el madurismo lo representa, que somos gobernados por una élite corrupta e indolente, que hace lo que le da la gana: que destruyeron y entregaron PDVSA a las transnacionales rusas y chinas, una empresa rematada entre ellos y sus “panas”, que entregan el petróleo y el gas de la patria, que no hay gasolina porque acabaron con las refinerías, que no hay gas, que el Arco Minero se convirtió en el crimen ambiental más grande de la historia, que ellos se roban el oro y el Coltán. 

Hasta que el chavismo no se de cuenta que si hoy la gran mayoría del país es pobre, no es por ninguna “guerra económica”, ni “conspiración”, ni “corrupción”, sino porque maduro entregó la economía al mercado salvaje, a una nueva burguesía, conformada por ellos mismos, sus amigos, los “empresarios revolucionarios”, que barrieron con las conquistas laborales, haciendo el trabajo sucio para los nuevos empresarios; que la hiperinflación y la devaluación han sido provocadas para favorecer las grandes fortunas hechas con el diferencial cambiario y una economía especulativa y sus muy emblemáticos “bodegones”; hasta que no se percate que la caída del 60% del PIB significa que el país está paralizado, que se destruye el valor del trabajo, que no hay oportunidades para los profesionales, los jóvenes y que por eso se van, porque no hay cómo vivir en venezuela si no estás “enchufado” al gobierno o negocios del madurismo.

Hasta que el chavismo no se sacuda a una dirigencia que sigue manipulando y utilizando el nombre del presidente Chávez, mientras lo matan una y mil veces. Una dirigencia obesa, autoritaria, traidora, que seguirá entregando el país al mejor postor para beneficiarse, que está dispuesta a todo para salvar su cabeza.

El madurismo mantiene paralizado al chavismo por el miedo y la manipulación. Arremete con especial violencia contra quienes les llevamos la contraria, por lo que muchos prefieren guardar silencio, y por otra parte, se han especializado en utilizar y manipular el nombre y la imagen del Presidente Chávez con la maquinaria propagandística que se han comprado con dineros públicos. 

Se han especializado en la manipulación del Chavismo, en una operación que ataca el alma y neutraliza la razón con mecanismos de “lobotización” por la propaganda y el miedo. Hay incluso, un segmento de intelectuales, políticos, antiguos dirigentes populares, obreros, estudiantiles, gremiales, militares, antiguos comunistas, animadores de televisión, hasta músicos,  que crecieron bajo el ala del chavismo y sus instituciones donde tenían la oportunidad de expresarse y crear, pero que hoy se han convertido en agentes políticos del madurismo, especializados en perseguir y señalar, sosteniendo con argumentos de twitter a un gobierno que no tiene nada que ver ni con Chávez, ni con la revolución, ni con el socialismo, ni siquiera con un gobierno medianamente decente.  

Ha emergido una fauna increíble de oportunistas que quieren creer todo lo que dice maduro, sin pensar, sin ni siquiera discutir o razonar: que si la guerra económica, que si la corrupción, que si la mafia en PDVSA, que si la conspiración, etc. 

Para estos, resulta muy costoso, reconocer el fracaso de maduro, no solo porque pierden su pequeña cuota de poder o beneficios, sino porque, con su silencio, se han hecho cómplices y  responsables de la extinción del chavismo. 

Para el madurismo resulta más fácil echarle la culpa a otros que asumir su fracaso: a Chávez que está muerto y ya no puede hacer nada; a mí que estoy exiliado y no me puedo defender;  a los de PDVSA que están presos y no pueden hablar, a Rodríguez Torres y a más de 150 oficiales bolivarianos que están enterrados en vida. 

Le hago un llamado a los Chavistas, a los que se consideren bolivarianos, de izquierda, patriotas, civiles y militares, al ciudadano que está cansado, el de a pie, al maestro, al obrero petrolero, al que se fue del país, al profesional, al opositor, al que tiene rabia, al que está desmoralizado: hay que sacudirse el polvo de esta refriega sin sentido, levantarse, ver más allá del tumulto, de la desesperanza y que cada quien reclame sus derechos políticos, económicos, su derecho a decidir su propio destino, el de sus hijos, del que se fue, del que queda, del que está por nacer, de los niños, de todos.  

Dejar a un lado el odio y la intolerancia, azuzadas por los mismos grupos de poder que mantienen todo igual. Ellos se entienden entre sí, negocian entre ellos, aprendieron a convivir haciendo el “aguaje” de que se pelean a muerte. Van a unas elecciones pactadas por ellos mismos, para que todo siga igual. maduro gana y gana tiempo, el tiempo pasa y no pasa nada. guaidó le da y da vueltas al mismo ritornello, se siguen tropezando con la misma piedra.

Nosotros todos, la mayoría del país, tenemos que levantar nuestras propias banderas, nuestras propias consignas: por reconquistar la normalidad, la Constitución, la democracia participativa y protagónica, recuperar la economía, los salarios, los derechos políticos y económicos, por el vivir bien, por la Plena Soberanía Petrolera, por la comida, medicinas, gasolina, gas, medicamentos, transporte, por la vida, contra la entrega del país, de PDVSA, del petróleo, del gas, del oro, contra la destrucción del Arco Minero. 

Construir todas las formas de organización posible que permita dar la batalla a los obreros, profesionales, Consejos Comunales, campesinos, a todos, con una agenda de problemas reales, que afectan a todos, pero siempre apuntando a lo nacional, lo estratégico. Necesitamos de manera urgente una Junta Patriótica de Gobierno para conducir el país hasta el restablecimiento de la soberanía popular, con un acuerdo nacional, una sola plataforma de lucha, más allá de los intereses grupales, donde no se amenace a la otra mitad, donde todos podamos contribuir y participar en la reconstrucción de nuestra amada patria. 

De lo contrario, todo será en vano, seguiremos en manos de aventureros e irresponsables, nuestros muchachos saliendo como pueden, el gobierno entregando el país a un grupete cada vez más rico e indecente, inmoral, indolente, la oposición mordiéndose la cola en un eterno “sin retorno”, mientras la inmensa mayoría seguirá rumiando su frustración y mala suerte, y los que pudieron hacer algo y no lo hicieron, andarán por allí, con dólares, pero sin alma, atormentados como anduvo Iscariote.

The hatred of the elites will not halt Evo

The coup d’état consummated against President Evo Morales marks a tremendous political setback in our region and for the battle to build a fair, democratic and inclusive society.

Bolivian elites, the right wing grouped around former candidate Carlos Mesa, and the president of the Santa Cruz Civic Committee, Luis Fernando Camacho, unleashed violence in the country, in the first instance ignoring the electoral results of the past elections and then openly calling for the overthrow of President Evo.

Immediately, the big international disinformation media and social networks were activated in a destabilizing campaign, with messages full of racism and contempt for the humble, that is, the Indigenous people who happen to be the majority in the country.

Events were hastened, surely accelerated by the urgency of overthrowing Evo and to act before Alberto Fernández takes office in Argentina and  in this way, preventing a regrouping of progressive governments in the region.

The so-called «Civic Committees» of the Bolivian «Media Luna» had already rehearsed their fascist violence back in 2008, but the popular mobilization and decisive action of the governments of the region prevented in that opportunity the overthrow of Evo. Today, Camacho, president of the «Santa Cruz Civic Committee,» is the most violent and intolerant agent of coup factors in Bolivia.

The violence was unleashed after the last elections on October 20, with the excuse of an alleged electoral fraud, that gave Evo a 10% advantage over Carlos Mesa, which signified Evo’s victory and eliminated the need for a second round. 

Carlos Mesa did not recognize the results; and as well as Camacho, asked his respective supporters to take to the streets. The major international media and social networks insisted on fomenting violence. No one proposed solutions, no one wanted dialogue. The destabilizing operation was already underway.

Evo invited the OAS to carry out an audit of the electoral process, giving, in what would be a serious error, preeminence to this very discredited body in the region, which has always acted with double standards and interfering interests. 

In its preliminary report, the OAS does not mention 33% of irregular acts, it refers to 23% of a sample of 333 acts, out of a total of 34,555; this represents only 0.22% of the acts, that is, the sample is not representative enough to determine irregularities in the whole process.

However, as is logical to suppose and as a result of the manipulation of both the media and the OAS itself, the preliminary report only cast more elements of doubt on the electoral process, questioning it as a whole, giving arguments to the opposition and further weakening the position of the president.

When the Police in La Paz and other important cities joined the coup in March, the violence was unleashed. In the absence of authority, the proto-fascist groups set fire to the houses of Evo’s supporters, his sister, social leaders, politicians, government officials. Beatings, kidnappings of family members, burning of government offices, taking of media and images of torture and humiliation of Indigenous leaders, which were widely disseminated on social networks, exacerbating fascist violence and fear. 

The response of the social movements and the political entities supporting Evo’s government was timid. There was a march for peace, rallies in El Alto and sporadic expressions of support in the streets. Fascist violence was hitting the social base of the Indigenous movement in support of Evo. The confrontation developed with violence in the cities, far from the peasant areas, where there is broad and majority popular support for Evo. 

The position of the Armed Forces of not being involved as a method ¨to preserve the constitutional order, to stop the violence and to maintain the peace of the country, gave the coup de grace to the government. They sustained the coup plan and then ordered the president to resign.

Although Evo called for new elections and the renewal of the country’s electoral body, the right wing was already emboldened and in the street, imposing terror. Carlos Mesa declared that he had nothing to negotiate with Evo, that Evo should withdraw from the presidency, and that he should not even participate as a candidate in a new electoral process.

It is in the context of this situation that President Evo and his Vice-President, García Linera, announced their resignation from their posts and their willingness to stay in the fight. They retreated to the tropical, peasant-populated areas of the country. The coup d’état had been consummated. 

Immediately, we receive news of the fascism unleashed, the burning of houses, the attack on the embassies of Mexico and Venezuela, the beatings, the humiliations, the persecutions against social and government leaders. The threat on Evo himself and García Linera, the detention of the authorities of the Electoral Organisms, makes foreseeable a wave of fascist violence that will remind us what happened in our country, namely, those fateful 11th  and 12th of April 2002.

President Evo Morales and Vice-President García Linera deserve all my respect and appreciation. We had a closer, closer relationship with Evo, because we knew him before he became president and because then we had to work together with him and President Chávez on so many issues of bilateral cooperation, especially, in the process of strengthening the recently nationalized oil and gas industry, and in the social programs that were developed in that country.

Long conversations, where I was an exceptional witness, between Evo, President Chávez and Commander Fidel, allowed me to see in Evo a profoundly honest man with convictions, revolutionary, and with a good heart. He was a true socialist of an extraordinary human quality, and whose passion could sometimes be considered naivety. 

Evo, a faithful and genuine representative of the humble, peasant and Indigenous majorities of his country, was determined to re-establish rights and justice in favor of his people who, for centuries, have been humiliated, mistreated, and dispossessed by an elite, White, Creole, who owned the country and maintained Bolivia as the poorest country in the Western Hemisphere. 

On the other hand, Vice-President García Linera, although of a different personal disposition, was a fundamental factor in the success of Evo’s government. Likewise, a man of conviction and revolutionary zeal, and integrity, always worked tirelessly to achieve the people’s sovereignty and the construction of socialism.

Evo kept his word to the Bolivian people. He did it, and he did it with courage. He promoted profound political, economic, and social transformations in the country, in spite of the virulent opposition of the right wing, the privileged elites, who until that moment owned Bolivia, its natural resources, hydrocarbons, public services, water, transportation, countryside, everything.

The successes of the government of Evo Morales are undeniable, irrefutable, show the ability of socialism to achieve the development of our country with social justice. Want a good example? Let’s see:

In terms of sovereignty, it successfully nationalized the hydrocarbon, oil and gas industry; state-owned company YPFB took control of operations and renegotiated gas supply contracts with Brazil and Argentina, to put them in terms of justice for Bolivia. It also developed important projects for gas industrialization, petrochemicals, and large thermoelectric plants.

According to CELAG, in its «Radiography of the Bolivian Economic Situation»:

  • «Bolivia’s Gross Domestic Product (GDP) grew during the government of Evo Morales (2006-2017 period), 78% at constant prices, 27% more than the previous twelve years.
  • Public investment reached 12.6% of the country’s GDP, compared to neighbouring countries such as Brazil and Chile, which only reached levels of 1.6% and 2.6%, respectively.
  • Net Foreign Direct Investment (FDI) received, which went from 335 million dollars in 2016, to 725 million in 2017, representing an increase of 116%.
  • International reserves account for 27% of GDP, making the system robust and showing low external vulnerability. At the regional level, Bolivia continues to rank first in terms of the weight of international reserves in relation to GDP, which allows it to have an important source of resources in the event of financing needs, and the full capacity to control the exchange policy that has led it to have practically no variation in the exchange rate with respect to the U.S. dollar.
  • One of the greatest successes of the Bolivian economy has undoubtedly been the process of de-dollarization, allowing it to achieve the sovereignty of monetary policy due to the stability and good macroeconomic results of recent years.

As for the social indices, the success is also conclusive.

  • In the economically active population, unemployment rates in Bolivia are only 2.9 per cent for men and 4.1 per cent for women.
  • The minimum wage increased from 500 to 2,060 Bolivianos, an increase of 312%. If annual inflation of 5.5% is taken into account, there is strong growth in real wages. The nominal wage index increased by 85 per cent over the period under review for all occupational groups.
  • Extreme poverty in Bolivia, a great scourge that affected almost half the population at the end of the twentieth century, has gone from affecting 45.2% of the population in 2000 to 17.1% in 2017. These numbers lead Bolivia to be the country in the South American region that has most reduced extreme poverty in the period 2005-2016.

What reflections or teachings does this sad episode of Evo’s overthrow leave us?

Our region, Latin America, drags like a weight that does not let us advance, that keeps us at the bottom in a tale of the world: The arrogance and power of the economic elites of our countries. 

These have demonstrated, on multiple occasions, in tragic episodes that have plagued our hemisphere with violence and coups d’état, that they are politically backward and violent elites; that they are not willing to give up their privileges, even if they mean to keep a whole country backward.

The economic elites of our region have built great fortunes based on the dispossession of our countries, of social wealth, the exploitation of underpaid, almost slave, labor. They act as agents of transnational interests. 

There may be successful governments in the region that bring progress to our countries, such as that of Evo Morales, but nevertheless, the elites do not care. They prefer to finish everything, to retreat, to maintain their gross privileges.

Socialism, or at least socially progressive society, cannot be built if economic advances are not accompanied by progress in the consciousness of citizens, especially within the middle class. If the relations of production, and the values and hegemonic objectives in society point mostly towards selfishness, the individual exits, the fractionation of national unity and of collective interests occurs, will always prevail. 

On the contrary, solidarity, the common good, social duty, the good living of all citizens, participatory and protagonist democracy, the empowerment of the people in decisions and power structures, work and honesty, must be values assumed by the entire society.

The dilemma of how to sustain the continuity of a process of political, economic and social transformation, beyond the leadership of one person, must be resolved. How to strengthen an institutionalization of the powers of the State, acting in accordance with the Constitution, the laws, the general interest, that preserves the political, social and economic conquests of the country, so as not to be so vulnerable to the violent actions of the elites of the right. A generation of relief must be formed.

The role of the Armed Forces is fundamental. They must be the decisive factor to preserve the social conquests and the Constitution, to not bend to the interests of the elites. Their sword should only be wielded to defend the sovereignty of the people and social guarantees.

Empower the people, build a powerful vanguard, with a strong fabric of political and social movements, with a diversity of positions necessary for their criticism and action to advance the country, which protects society as a whole from violent action, or destabilizing any power group.

A full, protagonist, participative democracy that opens the debate of ideas, that nurtures the course of the processes of transformation, that is responsive to criticism and to the spiritual needs of the whole society, that is not sectarian, in which meaningful accountability exists. This deeply democratic element, far from weakening society, strengthens the conscience of the whole society in time.

To develop a strong national, sovereign conscience, integrated to the rest of the region, in a communion of interests and objectives that protect us against foreign interference and the destabilizing action of the big transnational interests, in which we move in our own collaborative regional strategy, and not subordinated to any foreign power. Look to the South, not the OAS. Our references, in our own natural instances, are UNASUR and CELAC.

Evo, every 11, has its 13.

Although a feeling of sorrow and sadness runs through our region because of all that happened in Bolivia, I am fully confident that Evo’s leadership will be able to act decisively to re-establish constitutional order and democracy in Bolivia. 

From our own experience when we suffered the coup d’état on April 11th, 2002, and after the initial hopelessness and confusion, our people knew how to react, in a massive way; our patriotic officers did it, fulfilled their responsibility and managed to re-establish the constitutional order. At that time, we learned an important lesson: when the people have hope, passion and leadership, they are able to overcome the violent action of the elites. Everything has its own time, its own circumstances, its own characteristics.

The Bolivian people, the native peoples, the humble majorities of the country, will come out of the stun caused by fascist violence. “El Alto” and “Cochabamba” will set the path, the peasants, the social movements, will know how to respond to fascism.

Evo and the Bolivian popular leadership need to defend themselves from fascist violence, the tactical retreat allows the reorganization of the popular movement and the resuming of the mobilization throughout the country, demand the cessation of violence, re-establish constitutional order and keep the Bolivian people on the path towards hope and well-being, a path traced by our brother, President Evo Morales. We will win!

El yate de Evo

Para alguien desprevenido que lea la noticia del viaje deEvo a México en avión prestado y quiera indagar la causa del sorpresivo traslado, tendrá que sumergirse necesariamente en una “realidad ficticia”. Veamos.

El Presidente Evo renuncio al cargo, es la primera deformación: resulta que presionan a un Presidente para que renuncie al cargo bajo amenaza a sus partidarios y a su familia, y tienen la desvergüenza de afirmar sin más adornos que renunció.

Después llegan los jurisconsultos y sentencian: no fue un golpe porque  Evo había hecho fraude (nunca comprobado, ni siquiera investigado) y lo que hubo fue una restitución de la democracia.

Establecida la realidad ficticia de la “legalidad” de eso que no fue un golpe, pasan a la segunda etapa: desprestigiar a Evo: lo primero es crearle la imagen de corrupto, se habla de mansiones en Cochabamba, de ropa hecha a la medida, de vida regalada. El descredito sigue hasta lo inverosímil, se llegará a hablar de un yate, seguro, en toda campaña de descredito siempre entra un yate y un palacio, recuerden el yate de aristóbulo, la avioneta de Rina Ron, y recientemente el palacete del Ministro Ramírez (por cierto maduro se hizo el wilis con la invitación a debate con Ramírez). El yate de Evo es emblemático de esta práctica de crear imágenes negativas de los enemigos. Algunos lo defenderán diciendo ¿Cómo va a tener un yate si en Bolivia no hay mar? los deformadores le responderán, lo tenía esperando para el día que pactaran una salida al mar con Chile.

Bolivia nos trae muchas enseñanzas, se podría hablar del agotamiento del poder, de Revolución que se detiene se la lleva el río, muchos temas se pueden tocar, hoy exploraremos la manipulación psíquica como arma política del capitalismo. Después de focalizarse en Evo, “demostrar” que fue Evo el golpista, pasan a la etapa de los falsos testimonios, siempre habrá alguien que se preste a sazonar la mentira.

Aquí entre nosotros el guión es similar: No pueden enfilar contra el Comandante Chávez, ese prestigio los sostiene, pero consiguieron un chivo expiatorio, un paga pego, le disparan a Chávez por interpuestas personas.

Allí no queda la manipulación psíquica, las acusaciones de agentes de la cia vuelan irresponsablemente, cualquier disidencia por mínima que sea es inmediatamente bombardeada, desprestigiada. Pero, es en la manipulación de la gestión del gobierno donde se manifiesta mejor la manipulación psíquica. Si nos atenemos a lo que el gobierno publicita, maduro sería el mejor gobierno de la historia nuestra y del mundo: nunca se ha equivocado, nada le ha salido mal, no hay problemas, todo perfecto. El madurismoes experto en buscar culpables, en excusarse, en escurrir el bulto. Esconde el brutal éxodo, sólo lo acepta a conveniencia. Todo es culpa del camarada trump, no hay crisis económica, hay guerra económica, a PDVSA la destruyeron los que producían tres millones de barriles, y la salvaron los que producen quinientos mil.

Los intentos revolucionarios, se enfrenta a la manipulación psíquica, es allí en el alma de las masas donde se escenifica la principal batalla por la conducción de la sociedad, no es posible un triunfo revolucionario sin antes triunfar en la batalla espiritual. No es tarea fácil. lo primero es identificar el problema, prepararse para hacerle frente.

La batalla es desigual, ellos tienen en su campo poderosos medios de comunicación, universidades, gobiernos, agencias de noticias internacionales, la iglesia, la costumbre. La Revolución tiene a su favor la razón, la verdad, las terribles condiciones objetivas: las dificultades de la existencia, el deterioro ambiental, el fracaso del capitalismo.

El problema es cómo llevar esa verdad, esa razón al corazón de las masas, allí se resume la acción política. El ejemplo es la mejor escuela, ya lo decía un clásico: más aprende un pueblo en un año de lucha que en un siglo de paz,  y podríamos agregar nosotros: más aprende un pueblo por una acción de su vanguardia”, o mejor “la Vanguardia es reconocida en la acción”.

Lula está libre: buena noticia, pero en Venezuela Baduel sigue enjaulado y Rafael Ramírez está expatriado

Los tinterillos del madurismo hacen malabares en sus escritos para exculpar a su jefe de las arbitrariedades y desmanes cometidos, durante estos años de gobierno, por los instrumentos represivos del régimen, tribunales y jueces. Tal sistema es hoy día una franquicia de Miraflores. Sus funcionarios actúan en su gran mayoría como simples empleados del presidente de la república, como subalternos que desadministran las leyes nacionales según las instrucciones recibidas del palacio presidencial.

La independencia de la justicia, un principio básico, de la democracia, no existe en nuestro país. maduro se encargó de destruirlo. Las oficinas de Miraflores sustituyeron las del Tribunal Supremo de Justicia. Allí es donde en verdad se administran las leyes del país, se sentencia o se absuelve. Los jueces firman luego el documento correspondiente.

En América Latina el mejor ejemplo de judicialización de la política ocurre aquí en nuestro país, con maduro ejerciendo la presidencia de la república. Centenares de casos están allí a simple vista para corroborar tal aberración. Pero los tinterillos del cacique ocupante de la silla de Miraflores, dirigen su mirada hacia el Brasil de Bolsonaro, hacia la Argentina de Macri o hacia el Ecuador de Lenín Moreno, países donde en verdad el lawfare o judicialización de la política es práctica habitual, igual que aquí en venezuela. Se persigue, acusa y encierra a opositores políticos utilizando con este fin jueces y tribunales. Diecisiete meses de cárcel guardó Lula Dasilva, la víctima principal de esta práctica aberrante en el Brasil de Bolsonaro. Lo acusaron de haber recibido un apartamento, regalado por parte de la empresa Odebrech, a cambio de la firma de contratos para la construcción de obras con dinero público. Jamás se comprobó esta acusación, sin embargo, jueces venales, ordenaron su arresto. En verdad la jugada contra Lula se realizó para evitar su reelección como presidente de Brasil. Algo parecido intentó hacer Macri en Argentina, contra Cristina Fernández. Cuatro años de amedrentamiento y persecución sufrió la expresidenta. Numerosas acusaciones se consignaron en tribunales de ese país, jefaturados por amigos de Macri. Pero ninguno logró sustentar con elementos probatorios sus acusaciones. No obstante, la expresidenta, junto a sus hijos, sufrió numerosos atropellos. Y en Ecuador, ahora bajo la presidencia de Lenín Moreno, se desató una persecución furiosa contra Rafael Correa y varios funcionarios de su gobierno. La excusa fue la lucha contra la corrupción. Y por efecto de tal persecución algunos allegados al expresidente han sido apresados, como ocurrió con el vicepresidente Jorge Glas, mientras otros fueron obligados a huir y pedir asilo en naciones latinoamericanos. Correa, por su parte, tiene orden de aprensión, en caso de retornar a su país.

En nuestra afligida Venezuela, maduro y su corte de felicitadores, de la misma forma que Macri, Bolsonaro y Moreno, no dan cuartel a sus opositores políticos, a quienes persiguen con mucha saña, valiéndose para ello de tribunales y jueces, ahora convertidos en servidores de los antojos del inquilino de Miraflores y del jefe del PSUV. Es la justicia al servicio de los caciques circunstanciales de la política. Y en esta dirección se violenta todo: la Constitución, las Leyes, los Códigos, los Reglamentos, la Jurisprudencia, los Tratados, los Acuerdos, las resoluciones, etc. El caudillo manda como le da la gana y punto. Y a obedecer todo el mundo. El que desacate, está destituido o va preso, acusado de cualquier delito. Es el reino de la arbitrariedad lo que se ha impuesto en nuestro país. El desamparo legal es total. Y los tinterillos y enchufados, como Elías Jaua, justifican tales arbitrariedades o sino miran hacia afuera, para criticar allende los mares lo mismo que aquí maduro acomete con mayor arbitrariedad que todos los presidentes nombrados.

Víctima en nuestro país de las arbitrariedades del inquilino de Miraflores son, entre otros muchos, el general Baduel y Rafael Ramírez. Se acusa a estos de cualquier cosa. Y presto han salido los miembros del Tribunal Supremo de Justicia y el Fiscal del PSUV a refrendar la acusación. Que si traidores, que si corruptos, que si desleales, que si las cuentas bancarias. El mismo que acusa, juzga y sentencia. En ningún caso se ha cumplido el debido proceso, ni se le ha permitido el derecho a la defensa. El primero lleva más de una década encarcelado. Y continua allí en las mazmorras del régimen, víctima de atropellos, maltratos, aislado e impedido de recibir visitas familiares. Peor que Bolsonaro se ha demostrado el presidente de aquí con Raúl Isaías Baduel, el general del ejército venezolano que con su actuación en los días posteriores al golpe de Estado de abril de 2001 impidió la consolidación del mismo y que Chávez fuera destituido y encarcelado. El general Baduel fue comandante general del Ejército venezolano desde enero de 2004 hasta julio de 2006, y ministro de la Defensa desde junio de 2006 hasta julio de 2007. En el 2009 fue apresado luego de manifestarse en contra de la reforma constitucional promovida por Chávez. Se le inventó la excusa de haberse apropiado de dinero público y cumplió una condena de casi ocho años. En agosto de 2015 recibió libertad condicional, pero en 2017 fue a la cárcel de nuevo, acusado esta vez de varios delitos en contra de la independencia e integridad de la nación. Los familiares de Baduel han denunciado que el General se encuentra incomunicado sin recibir libros ni visitas de nadie, en una celda de aislamiento en el Fuerte Tiuna.

Por su lado, Rafael Ramírez se desempeñó entre 2002 y 2013, como Ministro de Petróleo y Minería y como presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA). En septiembre de 2014 es designado Ministro de relaciones Exteriores de Venezuela. En 2014, es nombrado Representante Permanente de Venezuela ante las Naciones Unidas. ​Y en diciembre de 2017 fue removido del cargo de embajador de Venezuela ante la ONU. Desde entonces se encuentra fuera de Venezuela. maduro, tharek william saab y el coro de voces laudatorias del PSUV lo acusan de delitos contra el patrimonio público y lo esperan aquí para meterlo en la cárcel, según han afirmado ellos mismos. Dicen, sin demostrar nada que posee cuentas bancarias millonarias en la banca internacional y que vive en una mansión en Italia. Pero no presentan ninguna prueba documentada. Y al unísono los medios de comunicación a su servicio repiten la afrenta. Y ya está defenestrado el otrora ministro de Chávez y camarada político del partido de gobierno. ¿Porqué no dejan que regrese Ramírez a nuestro país y se defienda tal como la Constitución y demás leyes establecen? ¿Será que todos temen a Ramírez en las calles de Venezuela acusando y defendiéndose? ¿Será que les produce terror la inteligencia, el conocimiento, el verbo y el liderazgo de Ramírez?

A ver, Elías Jaua, deja de mirar hacia Brasil y condenar el sistema judicial de este país que, aun muy arbitrario, admite la excarcelación de Lula. Observa hacia nuestra propia realidad nacional y escribe para condenar el lawfare instituido por maduro, que no admite siquiera la excarcelación de viejos camaradas tuyos, hoy víctimas del gobierno que tú integraste. Estás emplazado.

Por cierto, recomiendo la lectura, en Aporrea del lunes 11-11-19, del artículo escrito por Rafael Ramírez sobre el caso Boliviano. Profundo, esclarecedor, bien argumentado, irrebatible, escrito con maestría, nada parecido a los grotescos ditirambos que salen de la boca de diosdado, maduro, arreaza y resto de cortesanos del PSUV sobre el mismo asunto. En estos casos sobreabundan los gritos y los insultos, las guapetonerías rimbombantes de gente simplona, que no estudia ni lee nada, y en su defecto lo que hace es repetir los estribillos cansones, las consignas vacías, la retórica estridente, el gamelote escandaloso. Muy ruidosos pero insípidos.

Búsquenlos hasta debajo de las piedras

Cada país es una complejidad difícil de captar, no obstante todo proceso social tiene un componente universal, enseñanzas comunes. con ese criterio nos debemos acercar a la situación que hoy vive el continente.

¿Qué hay de común en todas las conmociones sociales que hoy vive la América?. Veamos.

Todos los países son capitalistas de eso no hay dudas, todos padecen el ciclo de la dominación capitalista: gobiernos duros son sucedidos por gobiernos más permisivos, o si se quiere gobiernos de derecha son sucedidos por gobiernos de izquierda y estos a su vez por gobiernos de derecha, en ese ciclo danza la dominación sin correr ningún peligro. Los analistas de izquierda se alegran cuando llega el período de la izquierda, hablan de un giro del continente, los de derechas se alegran cuando llega su vez y hablan de derrotas del comunismo y otras tonterías más.  Los gobiernos de izquierda funcionan como unos “monosabios”, los gobierno de derecha fumigan la plaga revolucionaria que surja en las grietas, los dos se turnan para mantener al capitalismo. Ya Chávez nos advertía del reformismo que el otro nombre de la izquierda.

El ciclo es perverso va filtrando, anulando los brotes revolucionarios, detecta a los dirigentes revolucionarios y los aniquila de cualquier manera ya sea linchamiento moral, ya franco asesinato, a unos los compra, los transforma en reformistas radicales, inventadores de teorías para evitar el rumbo socialista, a otros los desencanta, no ven grieta en el circulo, se rinden. Confina las luchas revolucionarias a metas subalternas, ubica como una meta estratégica recuperar la democracia burguesa, y en los periodos gobiernos de izquierda la meta es aumentar el número de diputados, de alcaldes, lo que llaman los teóricos de la burguesía revolucionaria  ir tomando colinas, los revolucionarios caen victimas de lo que los clásicos llamaron “Cretinismo Parlamentarios”.

La primera barrera en la lucha revolucionaria es detectar esta trampa del capitalismo, denunciar el ciclo perverso. Entender que vivimos en una matrix política en la que todos somos piezas manejadas por laboratorios. De esta trampa deben ser alertadas las generaciones futuras, con la teoría y con la acción, es difícil apreciar el giro de ciclo en el corto tiempo de una existencia humana, es una labor de historiadores y ya sabemos que la historia la escriben los dominantes, la deforman, la manipulan, ocultan el movimiento de la rueda.

El ciclo tiene presencia en el continente. Ahora se alegran los narcotizados porque cristina ganó en Argentina, y ahora se entristecen porque Evo está en México, se alegran porque lula salió, se entristecen porque bolsonaro ganó, en Colombia el ciclo es más lento, en Ecuador giró rápido, en Chile piñera esta a punto de ser fusible quemado para que todo siga igual. El ciclo sigue girando y el capitalista goza de buena salud…

Aquí en Venezuela el ciclo se había trastocado, con Chávez se rompió la buena marcha del ciclo, ya tenía medio siglo girando serenito: la democracia burguesa estaba agotada, debía venir un gobierno fuerte quizá una dictadura y Chávez se coló en esa sucesión. Ahora con el madurismo se retoma el ciclo, se avecina una vuelta, es inevitable la salida del madurismo y la llegada de un gobierno represivo, que buscará, no principalmente a los maduristas, esos son funcionales a los capitalistas, llegarán a pactos, nada les cuesta saltar de nuevo la talanquera, buscarán principalmente y con saña a los verdaderos revolucionarios, a esos hasta debajo de las piedras…