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BOLETÍN PETROLERO:
Balance situación petrolera en VENEZUELA año 2021

En el marco de la profunda crisis económica, política y social que ha afectado al país desde 2015, la industria petrolera venezolana, sigue sumergida en la peor crisis de su historia centenaria, donde todo el sector luce disfuncional, fundamentalmente por el colapso de las capacidades operativas y de gestión de Petróleos de Venezuela.

Más allá de los discursos, propaganda en redes sociales y las reiteradas promesas del gobierno, la realidad es que los índices por los cuales se puede medir la gestión de la industria petrolera: producción de petróleo y gas, exportaciones, refinación, suministro al mercado interno de combustibles y captación de ingresos petroleros, están todos por el suelo, a los niveles más bajos de su historia, un retroceso de 90 años en las capacidades del sector.

El colapso de la industria petrolera ha privado a Venezuela –país petrolero por excelencia–  del ingreso petrolero que, hasta el año 2013, representaba el 96% de los ingresos en divisas del país, lo cual ha sido el origen fundamental de la terrible crisis económica en la que está sumido el país desde inicios de 2015.

Desde el 2017, luego de la razzia, encarcelamiento y persecución en contra de cientos de gerentes y trabajadores de PDVSA, el gobierno nombró al frente de PDVSA al general de la Guardia Nacional Manuel Quevedo,  y en la Junta Directiva de la empresa a operadores políticos del gobierno, militarizando la empresa a todos sus niveles y despojándola de sus capacidades técnicas y el conocimiento en la gestión. Entre 2016-2021 han salido más de 30 mil trabajadores calificados y especializados de PDVSA.

A partir de allí, el gobierno inició un proceso de desmantelamiento de la Política de Plena Soberanía Petrolera que rigió al sector entre 2004-2014, luego de la derrota del Sabotaje Petrolero del 2002-2003 y la refundación de PDVSA, entregando a operadores privados y transnacionales el manejo y control del sector petrolero, privatizando y entregando los activos de la empresa, así como la gestión de producción y exportación al interés privado, todo ello sin éxito. 

La privatización de PDVSA y entrega del petróleo ha sido un desastre. Hoy día la producción de petróleo al mes de noviembre se ubica en 625 MBD, para un promedio anual de 539 MBD, mientras el país sigue padeciendo una escasez crónica de combustibles, gasolina, diesel y gas.

Es importante siempre recordar que en el periodo de la Plena Soberanía Petrolera, entre 2004-2014, ingresaron al país 700 mil millones de dólares por concepto de exportaciones petroleras, apalancados por una producción promedio de 3 millones de barriles día en el período, exportaciones de 2,5 millones de barriles día y un suministro de 600 mil barriles día de combustibles –gasolina, diesel y gas– al mercado interno.

Gracias a estos ingresos el país pudo sostener los programas masivos de desarrollo social, conocidos como Misiones: las Misiones Educativas (Robinson, Ribas y Sucre), Misiones de Salud (Barrio Adentro, Misión Milagro), Misiones de Alimentación (Mercal, PDVAL, Casas de Alimentación) y Gran Misión Vivienda Venezuela, que construyó entre 2010-2013 600 mil viviendas de verdad, entre otros programas que permitieron al país alcanzar las metas del Milenio de Desarrollo Social de las Naciones Unidas, así como el desarrollo de grandes proyectos de infraestructura, industrias, manufactura y agrícolas que permitieron sostener el desarrollo del país, que mantuvo un crecimiento económico y social durante diez años continuos, con un PIB de 300 mil millones de dólares, una inflación promedio de 25%,  un salario mínimo mensual de 450 dólares y reservas internacionales de 45 mil millones de dólares.

A la vez que PDVSA, nuestra empresa nacional, catalogada en 2013, por la Petroleum Weekly Report como la 5ta empresa petrolera a nivel mundial, contaba con 100 mil trabajadores, 231 mil millones de dólares de activos, 129 mil millones de dólares en plantas y equipos,  84.486 mil millones de dólares en Patrimonio, una producción de 3 millones de barriles día, 2,4 millones de barriles de exportaciones, 1,2 millones de barriles procesados en nuestro circuito de refinación nacional, para atender nuestro consumo interno y exportar, así como ingresos anuales de 134 mil millones de dólares al año, todos estos números auditados por la KPMG y reportados de manera abierta al país[34].

Esta fue la empresa que entregamos en agosto de 2014, PDVSA, una empresa nacional poderosa, con plenas capacidades técnicas, financieras y de gestión, una empresa popular y revolucionaria, al servicio del país y operador nacional, subordinado al Estado y a la Política de la Plena Soberanía Petrolera.

LA ENTREGA DEL PETRÓLEO Y
PRIVATIZACIÓN DE PDVSA

Entre 2015-2017 el gobierno, con control absoluto de la Junta Directiva de PDVSA, dispuso de todos los recursos y Fondos de la empresa, incluidos los recursos de sus presupuestos operacionales, y Fondos de los trabajadores, para otros propósitos y prioridades, suspendiendo los procesos de contrataciones, suministros de partes y equipos, así como paradas de plantas y mantenimiento de las instalaciones. 

El gobierno, ávido de recursos y sin ninguna comprensión o interés por el funcionamiento de la empresa, desvió los recursos y endeudó a PDVSA con un incremento del Fondo Chino de 30 mil millones de dólares. Igualmente utilizó a CITGO como fuente de financiamiento al gobierno, cuya política fue endeudarse más para priorizar el pago de la deuda con los acreedores internacionales. Tal como lo declaró el mismo maduro, entre 2013 y 2017 se pagaron más de 70 mil millones de dólares de deuda mientras, se privaba al país de las importaciones necesarias para su funcionamiento y a PDVSA de sus recursos operativos, tal como lo denunció Eulogio Del Pino, ex-presidente de PDVSA, un día antes de su detención en un video en las redes sociales[35].

A partir del 2018 y luego de la militarización de la empresa, la gestión de PDVSA se ha caracterizado por ser antipopular y anti obrera. Durante la gestión del General Quevedo, se suspendieron todos los programas de desarrollo social y Misiones que sostenía PDVSA, incluyendo programas tan sensibles como el de trasplante de médula ósea a los niños con cáncer; así como se arrebataron y cancelaron los beneficios sociales y conquistas laborales de los trabajadores del Ministerio de Petróleo y de PDVSA, incluyendo sus Fondos de Ahorros y Pensiones, además de sus seguros médicos y otros beneficios sociales. El gobierno actuó en PDVSA con un absoluto desprecio por sus trabajadores, imponiendo en su seno un ambiente de persecución y miedo utilizando para ello a los cuerpos de seguridad y grupos protofascistas ingresados a nómina de la empresa para tal fin.

A partir de allí y en consonancia con el paquetazo económico[36] anunciado por maduro en agosto de 2018, el gobierno, en abierta violación a la Ley Orgánica de Hidrocarburos[37] vigente, comenzó a ceder por intermedio del Decreto 3.368[38] las áreas de producción de petróleo, bajo control de PDVSA, a operadores privados bajo la figura ilegal de “contratos de servicios petroleros”, igualmente cedió participación de PDVSA a las transnacionales Chinas y Rusas en la Faja Petrolífera del Orinoco, cediendo el control de las operaciones y el control de las exportaciones de petróleo. 

Utilizando al Tribunal Supremo de Justicia y la sentencia[39] número 156 del 21 de marzo de 2017, el gobierno ha entregado importantes áreas de producción, nuevas y existentes, a empresas de maletín o sin ningún tipo de experiencia y capital, para pagar favores políticos, en detrimento de las posibilidades de incrementar la producción petrolera en el país. 

El gobierno eliminó la venta de petróleo utilizando fórmula de precios y la fiscalización de las exportaciones cerrando la oficina del Ministerio de Petróleo en Viena, reeditando la vieja política de descuentos petroleros, el petróleo venezolano, lo venden los privados con masivos descuentos de más del 40%. 

En el ámbito internacional, tanto PDVSA como el gobierno hicieron caso omiso al desarrollo de los juicios de arbitraje Internacional, lo cual permitió tanto a la Conoco Phillips, como a la empresa de maletín Crystalex, hacerse con el control de activos de la empresa en el exterior y obtener decisiones judiciales favorables para el control de CITGO y para el pago de 11 mil millones de dólares –decisión a la que el gobierno de Venezuela aún no ha hecho oposición. Todo ello ha sucedido en medio de una absoluta negligencia tanto de la empresa como del gobierno para defender los activos de la República en el exterior.

Nuevamente es importante recordar que, hasta el 2014, con el equipo Político-jurídico del Ministerio de Petróleo y nuestro abogados internacionales hicimos frente y ganamos los juicios ante el CIADI y la CCI adelantados por la Exxon Mobil y la Conoco Phillips en contra de PDVSA y la República.

Por otra parte el gobierno y la cancillería de Venezuela hicieron caso omiso al avance de la Exxon Mobil y las otras transnacionales, Hess Corporation (EE.UU.) y a la China National Offshore Oil Corporation CNOCC (China), en aguas del Esequibo, pese a la realidad irrefutable que sobre esta área existe una disputa legítima del territorio.

Ante el silencio del gobierno venezolano, hoy día Guyana se perfila como la nueva provincia petrolera sudamericana con una producción actual de 120 MBD de petróleo en aguas del Esequibo, con planes de aumentar 350 MBD en 2022 y hasta 750 MBD para el año 2025.

El gobierno venezolano ha sido negligente en el manejo de la disputa territorial con el país vecino, inacción que ha sido aprovechada para marcar territorio y avanzar en el despojo de los recursos contenidos en la referida zona, los cuales pudieran ser parte del patrimonio de todos los venezolanos.

La última junta interventora de PDVSA, la Comisión ARA, asumió el control del sector petrolero en febrero de 2020, para avanzar en un Plan gubernamental de venta y entrega de activos de PDVSA y áreas petroleras, en contravención de la Ley Orgánica de Hidrocarburos y de la Constitución.

Para avanzar en sus planes, la Comisión ARA ha contado con la aprobación de la Ley Antibloqueo[40], una ley inconstitucional que pretende entregar activos del Estado y de todo el país, de manera SECRETA a operadores privados y transnacionales.

En una gestión absolutamente opaca e ilegal, el gobierno ha venido entregando infraestructura, activos, equipos y campos petroleros a los operadores privados. Todo ello de espaldas a los mecanismos de control y rendición de cuentas de la cosa pública establecidos en las leyes de la República.

A pesar de los intentos desesperados del gobierno para atraer capital transnacional al sector, las empresas internacionales de petróleo que quedaban en Venezuela como la Rosneft, la Total, la Equinor y Aipex, han abandonado el país, incluso entregaron sus activos y los declararon como pérdidas. 

No existe un marco legal, ni seguridad jurídica para participar en el negocio petróleo, mientras que PDVSA no cuenta ni con el personal calificado ni con una gestión o un plan para recuperar la producción y sostener la actividad petrolera. 

El sector de servicios, fundamental para la actividad petrolera, está diezmado, las empresas reciben el pago por sus servicios en efectivo en bolsas de papel, luego de pagar en las innumerables alcabalas de comisionistas e intermediarios del gobierno y la empresa que intervienen en sus negocios o actividades, siempre bajo la amenaza o el temor de una acción judicial que les arrebate su negocio o incluso su libertad.

La disfuncionalidad y descomposición del gobierno y PDVSA a todos sus niveles espantan a los inversionistas y operadores petroleros, quienes en muchos casos no están dispuestos a vincularse en operaciones ilícitas. Su salida del país es una señal clara del fracaso del gobierno incluso en la gestión de sus planes ilegales de entrega de la industria petrolera. 

PRODUCCIÓN

De acuerdo al Reporte de Monitoreo del Mercado (MOMR) de la OPEP de diciembre, la producción de petróleo de Venezuela para el mes de noviembre se ubicó en 625 mil barriles día (MBD), lo cual arroja un promedio anual –sin la producción de diciembre– de 539 MBD.

Esta producción promedio año se ubica solo 39 MBD por encima de la producción promedio de 2020 (el peor año de la industria petrolera mundial) y 257 MBD todavía por debajo de la producción promedio del 2019 de 796 MBD. 

PRODUCCIÓN PETROLERA DE VENEZUELA
(2019-2020-noviembre 2021)

FUENTE: MOMR OPEP, DICIEMBRE 2021

La producción promedio del año de 539 MBD se encuentra 2,472 millones de barriles por debajo de nuestra producción promedio del 2013. Es decir, entre 2014-2021 Venezuela ha perdido el 82% de su capacidad de producción de petróleo, teniendo las mayores reservas de petróleo del planeta, certificadas en 316 mil millones de barriles de petróleo. Esto constituye un caso sin precedente en la historia de la industria petrolera a nivel mundial.

PRODUCCIÓN VENEZUELA
(2013, enero 2020 – diciembre 2021)

Fuente: Elaboración propia con datos PDVSA (2013-2014) y OPEP (2015-2021).

Los actuales niveles de producción de petróleo de Venezuela distan mucho de las promesas[41] realizadas al inicio del año por el Ministro de Petróleo Tareck El Aissami y el propio Nicolás Maduro, quienes prometieron alcanzar a final de año 1,5 millones de barriles, ajustando posteriormente la cifra inicial a 1 millón de barriles día. Es la tercera vez que el gobierno venezolano ajusta a la baja la producción petrolera del país desde que Nicolás Maduro anunciara, en enero de 2020, que a finales de ese año alcanzaría los 2 millones de barriles.

Igual sucedió con la promesa del ministro de que a finales de julio se solventarían la escasez de combustibles en el país y se acabarían las largas colas. 

Nada de esto ha sucedido, más allá de las discusiones técnicas, los palangristas y “expertos”, en nuestro país petrolero cuando el petróleo va mal, eso se siente en la calle, si el gobierno fuese capaz de recuperar la producción y las exportaciones de petróleo o la producción de combustibles, el cambio se sentiría en la economía nacional en el nivel de vida de los ciudadanos de manera inmediata. Pero –lamentablemente– no es así.

Existe una intencionalidad política en algunos “expertos”, artículos de ciertas agencias y medios de querer mostrar un “milagro” en la recuperación de la producción petrolera del país, cuando se contabiliza dentro de los volúmenes de producción, lo que se llama la “producción operada” es decir todos los barriles que se extraen, incluyendo los barriles de agua, así como el diluyente que se ha importado desde Irán. Todo resulta “un milagro”, al estilo “Starbruck´s”[42]

En estos artículos, cuyas fuentes son informes internos manipulados y filtrados por el propio gobierno, se trata de apuntalar la política de privatización del sector, la modificación de la Ley Orgánica de Hidrocarburos y  dejar sin efecto las reservas constitucionales sobre el petróleo. 

La realidad, a pesar de la infructuosa campaña de propaganda del gobierno, es que para reparar el daño producido por la pésima gestión petrolera en estos últimos 8 años y el colapso de la producción de petróleo en el país, se requiere de la voluntad política de recuperar PDVSA y nuestra soberanía sobre el manejo del petróleo.

Se requiere de un cambio político en Miraflores, una visión nacional que nos permita reasumir la Plena Soberanía Petrolera como política para el sector.

Hay que restablecer los derechos de los trabajadores petroleros, liberar a los trabajadores y gerentes secuestrados, acabar con el miedo y la persecución. Dotar al sector de una dirección político-técnica y una gerencia patriota en PDVSA, con conocimiento petrolero y compromiso político con el país. 

Habrá que hacer un profundo análisis de la situación actual de nuestras áreas y yacimientos, atendiendo a las características y antigüedad de cada una para poder establecer UN PLAN –cosa que el gobierno no tiene– para recuperar la industria, tal como hicimos luego de la derrota del Sabotaje petrolero. 

No es lo mismo el plan para recuperar la producción en el Zulia, que en el Norte de Monagas o en La Faja Petrolífera del Orinoco; hace falta del conocimiento de nuestros mejores técnicos y gerentes, de los servicios petroleros, de los trabajadores comprometidos. No se puede dejar esto en manos de aventureros y empresas de maletín como ha sucedido hasta ahora.

El esfuerzo para recuperar  nuestros grandes complejos de Refinación y Mejoradores de crudo requieren de todo el conocimientos específico, tecnología y restablecer las mejores prácticas técnicas y operacionales.

La recuperación de la industria petrolera y de PDVSA, es una tarea compleja, pero que se puede lograr en un mediano y largo plazo, con la participación de todas las fuerzas y capacidades nacionales, además del apoyo internacional, siempre bajo la correcta conducción política del Ministerio de Petróleo y la fuerza operacional de Petróleos de Venezuela.

No se trata de hacer tuits, ni crear la ilusión de que la industria petrolera se recuperará de la noche a la mañana, eso, como sabemos, no es posible.

El tema petrolero debería ser un asunto de discusión nacional, mostrar los números, comparar políticas y resultados. Ya este gobierno tiene 8 años con todo el poder en sus manos –incluido el control absoluto de PDVSA– y los resultados han sido desastrosos. 

El año 2021 cierra con una recuperación de la industria petrolera internacional, con el mercado petrolero estable, con una sostenida recuperación de la demanda y el precio del petróleo, que todo apunta se mantendrá por encima de los 80 dólares el barril.

Venezuela seguirá siendo un país petrolero, con las mayores reservas del planeta, y debe avanzar en resolver los graves problemas políticos que enfrenta para poder enfocarse en la recuperación de la industria petrolera y de la renta del petróleo ponerla a disposición del pueblo y la reconstrucción del país, solo así –con el manejo soberano del petróleo– saldremos de la crisis sin precedentes que confrontamos.

 Referencias Bibliográficas

Propósito de nuevo año: la justicia de la igualdad social.

La idea de una sociedad donde se compense las diferencias individuales, las capacidades individuales, dándoles más a quienes más necesitan, es la igualdad que anuncia el socialismo marxista: exigir de cada quien según sus capacidades y dar a cada quien según sus necesidades. La fórmula funciona igual para las desigualdades materiales y físicas como para aquellas que existen en el universo espiritual, en el universo del conocimiento.

El trato a la educación desde hace mucho ha sido un índice de las disposiciones ideológicas de los distintos gobiernos, a través del tiempo y en la geografía: según cómo sea el sistema educativo instituido y su calidad, en cada país, sabremos más de la mentalidad y fuerza de sus pueblos, y según como sean también sabremos qué tan desiguales son y se sienten sus habitantes. Sin embargo la educación familiar y formal no lo es todo, también cuenta el cómo se distribuye la riqueza de cada país. Hay unos como Venezuela que a pesar de haber contado, hasta relativamente no hace mucho, con una educación pública de calidad y gratuita, y con instalaciones adecuadas, no pudo cambiar el cuadro de desigualdad material, el cual hizo presión sobre el Estado y la gratuidad y calidad de la educación, empujándola hasta el colapso, a su deterioro total, provocando su privatización, desviando los presupuestos públicos para gastos sociales en favor del negocio privado, la propiedad privada, la empresa privada.

La ecuación es simple: mientras haya menos educación pública gratuita y de calidad, habrá más desigualdad; menos educación, más desigualdad. El conocimiento queda reservado para los que más tienen y pueden estudiar en instituciones privadas con exigencias onerosas, incluso siendo estas públicas; cuando se degradan las bibliotecas públicas o se cierran, cuando los que menos tienen tampoco tienen acceso a la Internet, y, sobre todo, cuando el estímulo al estudio se reduce al lucro personal, ascender de estatus, cuando se estudia para alimentar al capitalismo de mentes y mano de obra especializada, cuando se pierde la visión humanista de servir a la sociedad mediante el conocimiento.

La experiencia que tenemos de nuestro sistema público de enseñanza es que, en 40 años, se ha degradado hasta la indiferencia, deserción escolar o la búsqueda desesperada de las carreras que demanda el sistema económico dominante; no solo se ha degradado la calidad de la formación científica y humanística, sino la visión estratégica de país, ahora concebido como un gran mercado laboral al servicio del capitalismo y el ascenso individual y mezquino. Un ingeniero petrolero, químico, geólogo, pierde su sentido de servir al país, igual un médico o un arquitecto; miran hacia lo alto, de forma personal y egoísta. Estas son carreras que hoy dentro de los jóvenes tienen interés solo para el éxito personal. Las carreras humanísticas clásicas no importan, a menos que se trate del periodismo de farándula que sirve a la industria del espectáculo.

Sin una visión estratégica de país y de sociedad, lo que queda es el mercado capitalista imponiendo sus reglas, demandando del Estado (obligando al Estado) a que instituye sólo la formación de mano de obra especializada y más allá, las mentes científicas y políticas, los “tanques pensantes”, que necesita para su estabilidad. Sin una visión de país y de sociedad, esta Venezuela dirigida por gente mezquina, miope y muy tonta, le ha hecho el trabajo a los más vivos; les ha ahorrado el costo de formar su propia inteligencia, mentes y fuerza de trabajo especializada, a los inversionistas extranjeros y nacionales, vistas hacia los nuevos planes de privatización de la economía nacional y hacia los países receptores de los profesionales en fuga (migrantes).

La igualdad no es una idea abstracta, es un hecho concreto, cuantificable. La igualdad son actos y obras intelectuales como las de Bolívar, o Prieto Figueroa, artífice del Estado Docente en Venezuela. La idea de igualdad social ha hecho que avance la sociedad moderna de alguna manera, pero éstas son maneras concretas. De estos avances pueden dar cuenta especialistas, historiadores, políticos, sociólogos, docentes, economistas, hasta demagogos, etc.

Tenemos un destino común que es la muerte. Pero, como especie, que sepamos, somos la única capaz de conocer y ser conscientes de nuestra existencia fatal. De cara a la muerte los humanos nos vemos obligado a la educación como medio de perpetuarnos como especie, legar conocimientos y valores; nos vemos obligados a preservar la vida del rebaño, de la sociedad y la vida que nos da sustento, la naturaleza, la diversidad, las fuentes de agua, de oxígeno, el clima. Como seres humanos debemos ser conscientes de nuestra fragilidad individual y actuar en sociedad, equilibrar nuestros intereses personales con los de la sociedad. Sin sociedad no somos nada.

Educación e igualdad son necesarias para salvar la especie humana. Nadie del común de las personas tiene por qué saber de ésto ahora, pero los que fungen de líderes políticos sí, es su obligación conocer sobre todo lo que concierne al destino de la humanidad y del planeta. La tarea de educar, producir de forma racional y saber distribuir las riquezas con justicia, le da sentido a nuestras prácticas de vida, personal y social. Lo que requieren nuestros líderes es sentido (sentido vectorial), saber hacia dónde dirigir nuestro destino como sociedad. Sin él la anarquía capitalista, de la producción y del mercado, se adueñará de ese destino común, el de la muerte, pero esta vez la de toda la especie y de buena parte de la vida del planeta, dentro de la fantasía de un Musk o Bill Gate, quienes juegan a ser dioses con la vida de todos los seres vivos, o de otros tontos que creen en crecimiento económico sin propósitos.

Nuestro propósito de año nuevo es acabar con la mentira, es sacar la peste madurista de todos los poderes públicos y del cuerpo de sus burócratas y defensores, y así poder comenzar, desde este punto de la tierra y con líderes que sepan lo que hacen, a reconstruir la esperanza sobre una sociedad racional, Justa e igualitaria, una sociedad socialista verdadera.

La revolución socialista verdadera debe tener coraje para romper con el pasado. Debe moldear su idea con nuevas formas sociales, valores, conocimiento y trabajo creador.

¡VOLVAMOS A CHÁVEZ Y SU PLAN DE LA PATRIA VERDADERO!

EL RESCATE DEL “PILÍN LEÓN”
Y LOS BARRILES DE AGUA

Hace 19 años, se produjo uno de los episodios más importantes en la derrota del Sabotaje Petrolero del 2002-2003 y, con este hecho, el nacimiento de la Nueva PDVSA: el rescate del buque perteneciente a la flota de la empresa estatal PDVSA, que ostentaba el nombre de “Pilín León”, en referencia a una de las “Miss Universo” del país. No es extraño que este evento, que es parte crucial de la épica revolucionaria de los trabajadores de PDVSA, de la Revolución Bolivariana y del pueblo, pase desapercibido para el madurismo sumergido en su mundo de fantasías y luces, pactos secretos y entregas. 

El buque formaba parte de la flota de PDV Marina, la cual era conocida como “Las Misses”, y se había sumado al Sabotaje Petrolero iniciado el 2 de diciembre de 2002, con el objetivo principal de derrocar al gobierno del Presidente Hugo Chávez. 

El Capitán del buque, Daniel Alfaro, junto a la oficialidad del mismo, lo fondearon en la barra del Lago de Maracaibo, el 4 de diciembre de 2002. El buque contenía una carga de 300 mil barriles de gasolina y ésta debía ser descargada en el Terminal de Bajo Grande para abastecer a la ciudad de Maracaibo. Con esta acción, irresponsable y criminal, estos personajes de la autoproclamada “meritocracia petrolera” de la vieja PDVSA, no sólo negaban el combustible a la población zuliana, sino que bloqueaban el canal de navegación en el Lago de Maracaibo.

La acción criminal del “Pilín León”, así como, la del resto de los buques de la flota de PDV Marina, formaba parte del bloqueo –un bloqueo, este si, de verdad– a nuestros puertos y terminales, lo cual formaba parte del sabotaje que la “Gente del Petróleo” había activado contra nuestra industria petrolera; y, por ende, contra todo el pueblo venezolano con el único propósito, manifestado por ellos mismos desde Plaza Altamira, de paralizar PDVSA “hasta que Chávez se vaya”.

Así, el “Pilín León” se convirtió en una figura emblemática del Sabotaje Petrolero y fue utilizado como elemento principal de la propaganda desestabilizadora. Hasta la propia “miss”, llegó a Venezuela desde el norte, con un único pedido: que “tumbaran a Chávez”. De haber existido el twitter –como hoy día–, se hubiese ganado su tendencia de consolación, tal como ahora gusta hacer a los políticos del gobierno.

Eran tiempos de violencia y desestabilización política, el país había sufrido el Golpe de Estado del 11 de abril de 2002 y, aunque el pueblo y los soldados patriotas lograron rescatar a Chávez y restablecer el hilo constitucional el 13 de abril; el gobierno, aún desconcertado por el golpe y por las traiciones internas, lucía débil. Al mismo tiempo que la derecha, golpista y arrogante, insistía en sus planes desestabilizadores en contra del Presidente Chavez, de la Constitución y de la Leyes Revolucionarias, apuntando principalmente contra una de ellas, la más importante: la Ley Orgánica de Hidrocarburos.

La “Gente del Petróleo”, en sus proclamas golpistas, arremetía abiertamente contra la recién aprobada Ley Orgánica de Hidrocarburos y contra la posibilidad de que nuestra empresa nacional de petróleo, PDVSA, se subordinase al Estado. La autoproclamada meritocracia petrolera reivindicaba a la Apertura Petrolera, es decir, a la entrega de PDVSA y nuestro petróleo, al capital privado transnacional y apuntaba a la disminución de las tasas de impuestos y a las ya bajas regalías, para “hacer atractiva”, según ellos, la actividad petrolera, uno de los negocios mejores y más productivos del mundo.  

Como parte de esta política, se entregaban los campos petroleros bajo la figura de “Convenios Operativos”, las llamadas “Asociaciones EStratégicas” y la venta de crudo y productos a las transnacionales, mientras PDVSA era entregada y vendida en pedazos al capital privado: los terminales, taladros, buques, centros de procesamiento, criogénicos, las actividades de inyección de agua y gas. Se entregaba todo, convirtiendo a PDVSA en un cascarón vacío para que sólo tuviese el papel de “administradora” de contratos. Al mismo tiempo, el Ministerio de Petróleo –que debía ser por Ley el asiento de la Política Petrolera, era una entelequia, no existía, no dirigía, no regulaba, ni siquiera tenía la capacidad de saber cuánto petróleo se producía  en el país, o cuánto se vendía.

Las transnacionales habían concentrado sus actividades en la fabulosa Faja Petrolífera del Orinoco, y convencieron al gobierno y a todos los venezolanos –incluyendo “expertos” de todos los colores–, de que esta inmensa reserva de petróleo –la más grande del planeta, como logramos certificar en 2007–, era más bien una “Faja Bituminosa” y, por tanto según ellos,  no era de interés para el país y convenía cederla a las transnacionales petroleras. Éstas –que sí sabían qué había en la Faja– se llevaban nuestro petróleo, lo vendían a sus casas matrices, muchas veces a precio del carbón y solo pagaban 1% de regalías y nada de impuesto sobre la renta. ¡Así se consumaba el saqueo de nuestra riqueza!

Por ello, la “meritocracia petrolera”, es decir, la gerencia antinacional atrincherada en PDVSA, artífice y comprometida con la Apertura Petrolera, asumió una postura política abierta en contra del gobierno del Presidente Chávez, en contra de la Constitución y en contra de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, y lo hizo a través de la “Gente del Petróleo”, organización política creada por ellos y que, con bastante apoyo externo y utilizando los recursos de la propia empresa, se convirtió en uno de los factores fundamentales del Golpe de Estado de 2002 y del Sabotaje Petrolero de 2002-2003.

En esas circunstancias, el Presidente Chávez nos había dado la orden de creación del “Grupo Colina” donde, además de mi persona como Ministro de Petróleo, estaban nuestro querido Alí Rodríguez, presidente de PDVSA, el ingeniero Félix Rodríguez, y un grupo de gerentes y obreros patriotas. Desde ese equipo, haríamos frente a la ofensiva desplegada por la “meritocracia” en contra del pueblo, en contra de PDVSA. 

La nuestra, sería una batalla del pueblo, de los trabajadores petroleros y de los oficiales patriotas con el fin de derrotar el sabotaje petrolero, el cual era un artero ataque al corazón de la patria: a nuestro petróleo, a nuestra PDVSA

El jefe de esta batalla petrolera era el Presidente Chávez, que  junto a nosotros, los del “Grupo Colina”, desde el mismo Palacio de Miraflores, desde el Ministerio de Petróleo y PDVSA, nos desplegamos en todas las áreas operacionales, para coordinar el rescate de nuestra empresa petrolera. Todo esto, en medio del “paro nacional indefinido” decretado por FEDECÁMARAS, la CTV, los partidos de la oposición, apoyados por sectores internacionales, bajo la consigna “hasta que Chávez se vaya”. 

La derrota del Sabotaje Petrolero fue una batalla librada área por área, en cada instalación petrolera, en las refinerías, en los campos de producción, en La Campiña, en los centros de procesamiento de petróleo y gas, en los centros de compresión, en los criogénicos, en los terminales. En todo el Oriente: desde el Norte de Monagas, El Tigre, Anaco, hasta la Faja Petrolífera, en Jose, en La Refinería de Puerto La Cruz. En el Centro Sur: en la Refinería del Palito, en Yagua, en Barinas, en Apure; en todo el Occidente: en Maracaibo, en el edificio Miranda, en las Torres Petroleras, en el Lago de Maracaibo, en la Costa Oriental del Lago, en Cabimas, Lagunillas, Bajo Grande, en la Costa Occidental, Mene Grande, Sur del Lago, Tomoporo.  En Falcón: en el CRP, en Amuay y Cardón. 

En todas las áreas petroleras se libraba una batalla frontal, popular, y junto a nuestros trabajadores, gerentes patriotas y miles de voluntarios, logramos retomar, una a una, nuestras instalaciones abandonadas y saboteadas por la Gente del Petróleo, para reactivarlas rescatar a PDVSA de sus cenizas y refundarla, entonces sí, como una empresa nacional al servicio del pueblo: la Nueva PDVSA del Pueblo, la PDVSA Roja Rojita.

El día del rescate del Pilín León, me encontraba trabajando con el Presidente Chávez en su despacho, en Miraflores, cuando recibió la llamada de parte del Capitán Gustavo Pérez Issa –quien estaba coordinando la operación de rescate del buque–, para informarle que, habíamos logrado instalar una tripulación patriota en el buque, al frente de la cual se encontraba el Capitán Carlos López Peña, un experimentado Capitán de Buques Petroleros, patriota a carta cabal, quien, al frente de oficiales de la marina mercante, que se habían ofrecido como voluntarios en el centro de la Armada en Paraguaná, se había logrado tomar el control de las operaciones del buque.

Mientras esto sucedía, el canal Globovisión transmitía, una y otra vez, la misma noticia donde se afirmaba que el buque chocaría contra uno de los pilares del Puente sobre el Lago de Maracaibo. En la realidad, el Capitán López Peña, hacía maniobras en círculos, constatando de esta forma que los golpistas no hubieran saboteado los sistemas de dirección del buque, como habían hecho con otros sistemas del mismo y de otros buques, como también hicieron  todas las instalaciones que la “Gente del Petróleo” iba abandonando y así propiciar que se produjese un accidente catastrófico.

Salimos con el Presidente en el avión hacia el Zulia, sólo estábamos  él y yo, siempre acompañados por el General Almidien Moreno, un extraordinario General patriota y excelente ser humano. Discutíamos los próximos pasos en la batalla, pues sabíamos que con el rescate del “Pilín León” se iniciaría el desmoronamiento del sabotaje, pues ya habíamos conseguido la manera de rescatar el resto de los buques. Al mismo tiempo, nuestros gerentes patriotas se habían colocado al frente de las operaciones y áreas petroleras. Era el inicio de la derrota del Sabotaje Petrolero.

Cuando sobrevolamos en helicóptero Bajo Grande, veíamos las interminables e inmensas colas de vehículos de todo tipo, esperando por la gasolina. De alguna manera, el pueblo se percató de que Chávez venía y se fue congregando en el terminal, junto a los trabajadores y militares. Luego de aterrizar, abordamos la lancha hasta el sitio donde ya se había posicionado el buque. 

Allí Chávez escuchó, de forma directa, de parte del capitán de la lancha, cómo los empresarios del Lago en su inmensa mayoría –sumados al sabotaje–, habían saboteado las lanchas y remolcadores, paralizando todas las operaciones. Chávez comenzaba a entender la necesidad imperiosa de rescatar la soberanía sobre el manejo de la industria petrolera: esta actividad estratégica no podía cederse al interés privado.

Desembarqué de la lancha, me encontré con el Capitán Pérez Issa y esperé a Chávez para abordar el buque a través de su larga escalinata. 

Cuando llegamos al buque, estaba el Capitán Carlos López Peña junto a la tripulación patriota. Fue una explosión de júbilo y fervor patriótico. Chávez, agradeció a todos, habló por el celular con las familias de todos los presentes y le dio un fuerte abrazo al Capitán, reconociendo su coraje y destreza en la operación. 

En la foto que acompaña este artículo, se aprecia ese instante, donde estamos todos allí, junto a Chávez. Esos momentos marcaron el inicio de una hermosa épica: a partir de allí, el petróleo iba a estar al servicio de todos. En ese punto comenzaba el nacimiento de la Nueva PDVSA al servicio del pueblo, la “PDVSA Roja Rojita”, nacional, popular y revolucionaria, esa que tanto odio genera en el seno de la derecha y, más aún, en el madurismo.

Hoy, a 19 años de aquella gesta, luego del asesinato del Comandante Chávez y de 8 años largos y terribles años de gobierno madurista, esa PDVSA popular, revolucionaria, al servicio del pueblo, no existe más, sólo quedan ruinas. 

La mayoría de los gerentes y trabajadores patriotas están siendo perseguidos, muchos están presos también estamos exiliados. Otros, como el caso de Nelson Martínez, murieron en las prisiones de maduro. Eudis Girot, quien fue condecorado por Chávez, Pedro León y cientos de trabajadores y gerentes de PDVSA, son prisioneros-secuestrados: contra ellos, se ha cebado el odio del madurismo contra nuestra empresa.

Nuestros trabajadores, que desde 2017 han salido más de 30 mil de la empresa, producto de la persecución y el desastre del general Quevedo, hoy día son unos parias, la mayoría fuera del país, cargan con el estigma de haber servido a la patria, por eso no los quieren ni la derecha, ni tampoco, el madurismo. Este último los persigue, los acusa y los insulta, utilizando para ello al fiscal sicario. A nuestros jubilados le pretenden escamotear y robar sus Fondos de Pensiones –un dinero que les pertenece y que está allí, en PDVSA–, les han arrebatado las conquistas de casi cien años de luchas sindicales, las reivindicaciones alcanzadas durante la Revolución Bolivariana con la PDVSA del Pueblo.

A 19 años del rescate del Pilín León, el gobierno de maduro no sólo arremete contra los trabajadores y gerentes petroleros, sino que ha violado y derogado de hecho la Ley Orgánica de Hidrocarburos, ha entregado el manejo y control del petróleo y el gas a sus socios privados –su burguesía revolucionaria– y a las empresas transnacionales, mientras remata y entrega PDVSA en secreto. 

Nuestra empresa, PDVSA, apenas produce 625 mil barriles día de petróleo, nuestras refinerías y complejos criogénicos no son capaces ni siquiera de abastecer de gasolina, diésel y gas a nuestra población.

Ahora, el gobierno celebra barriles de agua y naufraga entre sus mentiras, donde ha dicho de todo: desde conspiraciones internas hasta ataques terroristas con drones, misiles… cualquier cosa. 

La realidad es que, a 19 años del Rescate del “Pilín León”, este gobierno durante largos 8 años de caos, incompetencia y violencia,  no sólo ha destrozado PDVSA y sus capacidades productivas, no sólo ha perseguido y arremetido contra sus gerentes y trabajadores, sino que, también ha hecho suya –de manera increíble– la misma política de la “Gente del Petróleo”: el regreso a la entrega del petróleo y el gas al capital privado transnacional, la venta y el desmembramiento y remate  de PDVSA. La PDVSA del pueblo no existe más, y eso se siente todos los días en la tragedia cotidiana del pueblo. El gobierno reivindica el “fin del rentismo petrolero” y, a la vez, está desesperado, hacen lo que sea, para que las transnacionales vengan a llevarse el petróleo y el gas, para que compren los pedazos que restan de PDVSA.

Hoy, como hace 19 años, se requiere de manera urgente e inaplazable, retomar el espíritu del rescate del “Pilín León”, la conciencia movilizadora y revolucionaria de la derrota del Sabotaje Petrolero. 

Al igual que en esos momentos, con sentido altruista, patriota, desinteresado, revolucionario, tendremos que convocar a todo el país, a todos los trabajadores, ya no para rescatar un buque y derrotar el Sabotaje Petrolero, sino para rescatar a la toda la Patria, para recuperar la dignidad de nuestro pueblo, para Revocar a Maduro y comenzar la reconstrucción de nuestra querida PDVSA, y con ella de nuestra economía, reconquistar la soberanía sobre el manejo de nuestros recursos y nuestros asuntos, para recuperar el Vivir Bien del pueblo, liberar a los trabajadores presos, a todos los presos políticos, volver a la Constitución y las leyes. Esta vez se trata de recuperar junto a todo el pueblo, a nuestra atribulada Patria. ¡Vaya mi reconocimiento permanente y eterno a los trabajadores petroleros y a nuestro bravo pueblo!

¡La pobreza espiritual es la peor de todas!

Según los criterios globales, clásicos, económicos, la pobreza se mide por ingresos en dólares: menores de 250 dólares mensuales la pobreza, la pobreza extrema por aquellas familias que perciben menos de 150 dólares mensuales (M. Sutherland). En Venezuela, como es público y notorio, el sueldo mínimo es de 2 dólares mensuales, las pensiones de vejez solo alcanzan el equivalente de 1, 40 dólares mensuales. Si sumamos los bonos eventuales, el grueso de nuestra población no alcanza el ingreso de 4 dólares mensuales. Los bonos son eventuales y selectivos y las bolsas de comida igual; dependen de la discrecionalidad o capricho de quienes las distribuyen; inclusive se han visto casos de gente que las venden fuera del sistema Clap. En la administración pública, dependiendo del ente administrativo, pueden el sueldo, en promedio, alcanzar el equivalente a 40 dólares mensuales, en aquellas de servicios fundamentales y de más presupuesto. Siguen siendo trabajadores sub pagados, estando en el rango de la pobreza extrema, hasta la miseria absoluta.

En término general, esta situación material de vida afecta directamente las condiciones espirituales de vida (Marx). La deserción escolar, la necesidad de buscar el sostén material por cuenta propia en la buhonería, el intercambio, el trabajo a destajo, más allá de los empleos…, la ausencia o pérdida de toda “conciencia social”… (Por ejemplo, los espacios de la administración pública son ahora grandes mercados silenciosos y subterráneos donde, en general, se cumple horarios, se hace proselitismo, se chismorrea y se hacen pequeñas trampas, a manera de compensación de los sueldos de hambre).

Mientras los más necesitados buscan cómo comer, ignoran sus carencias espirituales. A saber, olvidan las escuelas, el bachillerato, el cupo universitario o de cómo conseguir la matrícula universitaria, y sobre todo de la “conciencia social”…, y mucho menos recuerdan el “deber social”…; preferible emigrar a otras tierras, donde los sueldos se pagan en dólares y se hacen muchas promesas de “superación” social. Olvidar el estudio y la conciencia política y social, frente a la necesidad de ganar dinero en dólares es un hecho, nadie pobre o medianamente pobre lo duda, o lo piensa dos veces, ¡se va por el dinero, y en busca del “sueño americano”!

Una política proteccionista a la inversa.

…“el gobierno ha estimulado a las importaciones con enormes exoneraciones de aranceles” dice Manuel Sutherland. El caso es que el gobierno (éste gobierno) ha regalado dinero desde sus primeros días. El pretexto ha sido el desarrollo de las fuerzas productivas, aliados con la “empresa privada” (el capitalismo criollo e internacional). Es el “crecimiento económico” que obliga hoy a Maduro afirmar que el 2021 ha sido el mejor año en materia económica, comercial, social y política. A decir una gran mentira del tamaño del Guaraira Repano, una “paja loca” desmentida por la realidad, por una masa de gente hambrienta rebuscándose en la calle para vivir…, migrando o cultivando la picardía y la trampa.

“La política proteccionista a la inversa” que denuncia Manuel Sutherland es la clave de la desigualdad, es proteger o “retener”, como lo hace un amante celoso a una mujer que no lo quiere, que lo desprecia y lo chulea, a los inversionistas, dándoles y prometiendo todo, … Han crecido las cuentas bancarias de los ricos, mientras el resto hemos empobrecido considerablemente, con calidad de «caso especial de estudio» planetario, frente a la vista de todos (incluyendo a la de Maduro, el gran “pinocho”).

Dice Sutherland, “Según la ENCOVI, la pobreza alcanza al 94 % de los hogares, es decir, hogares que tienen ingresos menores a 256 dólares mensuales. La pobreza extrema llega al 76 % de los hogares, que devengan menos de 120 dólares mensuales (Encuesta Nacional de Condiciones de Vida, 2021).”… “Ese 6 % podría ser un millón y medio de personas, que pueden sostener el consumo que da vida a esos sitios. Una élite nutriendo a otra.” El gran aumento de la desigualdad en Venezuela: Bodegones, élites y micro-salarios. Por: Manuel Sutherland

“Una élite nutriendo a otra”.

Ahora el “sistema Maduro” ha hecho que una élite política nutra a otra élite económica y política en detrimento de las masas empobrecidas. Pero el daño, el verdadero daño infringido por el madurismo a Chávez y a sus masas leales, ha sido la pérdida espiritual, la interrupción de su formación en el sistema regular de educación, y formación política dentro de una ética revolucionaria socialista, o con una visión humanista, con un norte u orientación humanista. La educación con Maduro regresa a la “Venezuela tecnológica” de los adecos, a la formación de la mano de obra BARATA (pero preparada o especializada) que necesitan los “inversionistas” chulos y los chulos de la élite política… Élite, Élite, Élite, es la clave para los distraídos.

La pobreza espiritual, en principio, se mide con la deserción escolar, el maltrato al sistema de educación superior, a la investigación docente y científica, la indiferencia hacia la formación de valores humanistas y de una conciencia social; con la fuga de docentes y profesionales a salvarse de forma personal y mezquina; con el aumento de la “regaladera” sin exigir ningún sacrificio personal en favor de la sociedad, con el aumento de los malos ejemplos, y sobre todo con el aumento de la desigualdad social por razones económicas. Ahora solo pueden tener una educación de calidad, o simplemente acceso al sistema educativo, los que más tienen… porque pueden. Se repite la miseria del pasado, pero superada en mucho en estos 8 años de gobierno madurista… Ni hablar de la formación de una “conciencia del deber social”… El último funcionario en hablar en público de “conciencia del deber social” fue Aristóbulo Isturiz, y cuando lo hizo, lo hizo fuera de todo contexto lógico, fuera de la realidad madurista, la cual lo contradecía descaradamente…, “y a conciencia”.

Superar la pobreza espiritual de las capas sociales más pobres es la meta, es el objetivo final del socialismo, del desarrollo humano humanista, es decir, del desarrollo a favor de la permanencia de la humanidad como especie superior. En el capitalismo el ser humano se conduce como una especie inferior, básica, detrás de su conciencia existencial. Chávez fue una esperanza de cambio espiritual verdadero, de respeto a la vida humana y natural, sin lujos, sin privilegios, sin falsas aristocracias, sobre una base de igualdad material, de justicia y propiedad social.

(En la avenida Francisco Solano López, Chacao, etc., (Caracas) se ven todos los días muchas familias pobres esperando “limosnas” de una especie de “altruistas” organizados que distribuyen ayudas en comida, ropa, etc., las cuales refuerzan la pobreza espiritual y la conciencia esclava y parásita de los pobres, y en favor de la liberación de la “mala conciencia” de sus benefactores filántropos… Esto es lo que hay: infancia abandonada por el Estado. Y muchos jóvenes y niños realengos, de su cuenta, en sus primeros pasos hacia la delincuencia y la disolución social, nacional, cultural… El ideal capitalista colonial)

CHÁVEZ ES HUMANISMO, VOLVAMOS AL PLAN DE LA PATRIA DE CHÁVEZ

¡NAVIDAD SIN PRESOS POLÍTICOS!

Las cárceles y centros de detención de nuestro país, están llenos de presos políticos. Cientos de trabajadores, militares, dirigentes sociales y militantes de distintos partidos están presos, secuestrados por el gobierno. A la inmensa  mayoría de ellos, se les han violado sus Derechos Humanos Fundamentales, las garantías consagradas en nuestra Constitución; y, son sometidos –de manera continua– a torturas y tratos crueles y degradantes, en un país donde no existe el Estado de Derecho y donde el gobierno ha convertido la violación de los Derechos Humanos en una clara Política de Estado.

En medio de las penurias del día a día de la población, el estricto control sobre los medios de comunicación, la censura, la autocensura, el miedo y la insensibilidad extendida como actitud social, en estos tiempos de conformismo y ausencia absoluta de democracia participativa y protagónica, los presos políticos –estudiantes, dirigentes y líderes sociales, profesionales, trabajadores y militares secuestrados por el gobierno–, están abandonados a su suerte en manos de sus captores, los cuales, siguiendo órdenes directas y precisas de los altos jerarcas del madurismo, ejercen sobre ellos todo tipo de vejaciones.

Una manera de medir la descomposición de la sociedad, la ausencia de valores y el individualismo que se ha impuesto como norma en el país, es la absoluta apatía hacia la suerte de los presos políticos. Por más problemas y desengaños que existan, por mayores privaciones a los que se esté sometido, NO SE PUEDE SER INDIFERENTE  ante la suerte de los que están presos, mucho menos si se trata de presos por razones políticas.

Y me refiero a TODOS los presos políticos, no importa de qué bando se trate, si son de la oposición o del chavismo, si son civiles o militares, trabajadores, profesionales, estudiantes, dirigentes políticos y sociales. Cualquier venezolano que sea privado de su libertad, secuestrado, al que se le violen sus Derechos Humanos Fundamentales, debe ser centro de nuestra atención, nuestra solidaridad, nuestra lucha.

El gobierno de Venezuela, de nicolás maduro, ha sido señalado de manera consistente por todas las organizaciones garantes de los Derechos Humanos, como un gobierno represor, violador de los Derechos Fundamentales de los venezolanos. Basta recordar los informes de la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, dirigida por la ex presidenta Michele Bachelete, los informes de la Comisión Internacional Independiente del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU (Fact Finding Commission) o la decisión de la Corte Penal Internacional (CPI) de abrir una investigación sobre los altos jerarcas del gobierno de maduro –incluyéndolo– (paso muy pocas veces dado por este organismo), para entender el talante violento, represivo y violador de los DD.HH. por parte de este gobierno. Un GOBIERNO CRIMINAL.

La Corte Penal Internacional está clara que en Venezuela no hay Estado de Derecho, por tanto, es ella la que debe intervenir y juzgar. 

Entre todos los crímenes –incluyendo crímenes de lesa humanidad– y violaciones masivas a los Derechos Humanos de los que se señala al gobierno de maduro, las miles de ejecuciones extrajudiciales, las razzias en los barrios pobres, las miles de detenciones arbitrarias, las torturas, las muertes en custodia, los miles de “falsos positivos”, la identificada por tales organismos,  y la judicialización de la política, se determina en una categoría que la ONU reconoce como grave, la “REPRESIÓN SELECTIVA”. Es decir, el gobierno reprime, persigue y encarcela a dirigentes políticos –civiles y militares–, que somos capaces de crear opinión, de colocar en riesgo su discurso y sus políticas, por el peso específico de cada uno de nosotros, los que estuvimos al lado del presidente Chávez, los que fuimos sus ministros, ocupando altos cargos en el Estado y en la Revolución, los que representamos un peligro para el madurismo porque somos dirigentes políticos de izquierda, como conocedores de la materia o  simplemente porque reivindicamos y representamos al chavismo, al socialismo. 

La feroz persecución del madurismo en contra del chavismo, nos ha llevado a nosotros al exilio, hemos sido objeto de todo tipo de acciones judiciales con base en expedientes amañados, fabricados por el fiscal sicario y el poder judicial corrupto, somos vilipendiados y acusados de miles de falsedades. Pero esta persecución, que califica como PATRÓN DE CONDUCTA en el Sistema de Derecho Penal Internacional y ante la Corte Penal Internacional, también ha llevado a la prisión-secuestro a cientos de trabajadores petroleros, a oficiales militares, dirigentes políticos y activistas sociales pertenecientes a las bases y a la dirección chavista. A otros, el madurismo los descalifica, los relega al ostracismo o los mantiene fuera de la patria, en embajadas o cualquier puesto que los mantenga en silencio. Por eso, es importante comprender que el chavismo también es víctima de la represión del madurismo.

Un grave error que cometen algunos sectores políticos u organizaciones y ONGs que velan por el respeto a los Derechos Humanos, del que además saca provecho maduro, es que no levantan su voz por los trabajadores, dirigentes políticos, civiles y militares pertenecientes al Chavismo, que están presos, secuestrados por el gobierno. No se puede hacer en este campo una diferenciación, no puede haber presos buenos y presos malos, torturados buenos y torturados malos, asesinados buenos y asesinados malos. 

No puede existir el silencio ni la indiferencia hacia los presos políticos de cualquier bando, ya que la sola existencia de éstos, es una prueba de la violación de los DDHH en el país y también, una clara muestra de algo que hemos repetido una y otra vez: UNA COSA ES EL MADURISMO Y OTRA MUY DISTINTA ES EL CHAVISMO.

Para maduro y los cinco que manejan el país –muy especialmente para su entorno–, cualquiera que se oponga a sus designios o intereses, sea chavista o de la oposición tradicional, sea civil o militar, es su enemigo y contra ellos o contra nosotros, se desata toda la violencia del Estado, utilizando para ello, a su fiscal-sicario. Tarek Willian Saab, es señalado en todos los informes internacionales de la ONU, como corresponsable directo –por facilitador y encubridor– de la violación de los Derechos Humanos en el país; a su Poder Judicial, corrompido y tarifado, listo para hacer sentencias express a la medida de los caprichos y el odio de nicolás maduro, Cilia Flores o Delcy Rodríguez; y, por supuesto, responsable inmediato de la acción directa de sus cuerpos policiales, la inteligencia militar, sea el SEBIN, DGCIM o CONAS, que actúan bajo las órdenes directas de cualquiera de los que mandan en el país.  

Un grave error que comete la izquierda, dentro del país y en América latina, es hacer caso omiso a la violación de los Derechos Humanos en Venezuela. No entienden –o no quieren entender–, estos sectores, que EL GOBIERNO DE NICOLÁS MADURO NO ES UN GOBIERNO CHAVISTA, NI REVOLUCIONARIO, MUCHO MENOS, SOCIALISTA. Ningún revolucionario, ni socialista, ni siquiera alguien progresista, puede aceptar o tolerar la violación de los Derechos Humanos en Venezuela o en cualquier parte del mundo. Es una cuestión de principios. 

No se pueden aceptar las ejecuciones extrajudiciales del gobierno, y a sus policías enmascarados en los barrios pobres de las ciudades del país. Los crímenes de la policía en Río de Janeiro o las “limpiezas” de los paramilitares en los barrios de Colombia, palidecen ante las 14.000 ejecuciones extrajudiciales del FAES y otros cuerpos judiciales en los barrios de Caracas y otras ciudades del país. 

No se puede aceptar la tortura, mucho menos la muerte a causa de ésta, como la del Capitán Rafael Arévalo, ni la muerte en custodia de los presos políticos, como el triste caso de Nelson Martínez o del General Raúl Isaías Baduel. No se pueden aceptar las detenciones arbitrarias, ni la judicialización de la política. No se puede aceptar que a los prisioneros políticos, se les lance desde los edificios donde están detenidos bajo custodia, como sucedió con el Concejal Albán.  

La izquierda y los sectores revolucionarios de Colombia, Argentina, Chile, Brasil, Uruguay,  todos aquellos países donde se haya conocido de cerca y en forma masiva el horror de la represión y del fascismo, no pueden aceptar la violación de los Derechos Humanos en Venezuela, cometidos por el gobierno de nicolás maduro. 

Para los sectores revolucionarios, los de izquierda del país, aquellos que vivieron de cerca y sufrieron los embates de la represión y asesinatos en la IV República, durante los gobiernos del Puntofijismo, resulta inmoral e inaceptable guardar silencio ante los mismos crímenes y las mismas conductas represivas del actual gobierno. Hacerlo, ante los crímenes de hoy, es una deslealtad a los mártires del pasado y una traición de los principios que guían la vida de un revolucionario.

Por eso, hay que exigir el cese de la represión, hay que exigir castigo a los violadores y a los responsables de las violaciones de los Derechos Humanos, no solo al policía o al militar que apretó el gatillo, (que es la estratefgia de maduro ante la Corte Penal Internacional, para tratar de liberarse de sus culpas),  sino, al que dio la orden, al que dirige, al que ha desarrollado y permitido la instalación de la práctica cotidiana de violación de los Derechos Humanos convirtiéndola en un patrón de cpnducta y en una política de Estado, hay que exigir castigo al fiscal cómplice que encubre y mira a otro lado, al que acusa, al que persigue, al juez que sentencia sabiendo que miente.

No se trata de escribir cartas complacientes a maduro, como si éste no supiera lo que sucede en las prisiones del país, no se trata de pedir favores, tampoco de pedir clemencia por crímenes no cometidos. Se trata de que LA IZQUIERDA Y LOS SECTORES REVOLUCIONARIOS ALCEN SU VOZ SIN MIEDO, PARA EXIGIR LA LIBERTAD DE LOS PRESOS POLÍTICOS, DE LOS TRABAJADORES Y MILITARES SECUESTRADOS POR EL GOBIERNO, SIN MIEDO, ¡CON FUERZA Y LEALTAD A LOS PRINCIPIOS!   

Hoy hay que exigir como una prioridad que sean liberados todos los presos políticos, que liberen al Mayor General Miguel Rodríguez Torres, a los cientos de oficiales secuestrados en prisiones del país, a los cientos de trabajadores y gerentes de PDVSA enterrados en vida en las cárceles del gobierno, a Pedro León, a Rodney Álvarez, a Eudis Girot y tantos otros que son sometidos a tratos crueles y degradantes. Hay que exigir la libertad de todos los presos políticos, sin listas parciales, sin discriminación, sin intereses mezquinos, porque estos venezolanos, estos patriotas, no pueden seguir secuestrados y maltratados por este gobierno infame y criminal.

No podemos dejar que siga pasando el tiempo, hay que luchar por la libertad de los presos políticos, y simultáneamente luchar por salir de este gobierno, porque a este gobierno HAY QUE REVOCARLO, para recuperar la legalidad, y con ella el respeto a los derechos humanos, el respeto a la dignidad de los venezolanos. 

¿De qué valen luces de fantasías iluminando las burbujas de la ficción madurista en el Este de la Ciudad y hoteles de lujo de Caracas, si todo el país está oprimido, si todo el pueblo sufre, si la vida es un apagón permanente, si se violan los Derechos Humanos, se asesina y se maltrata a los perseguidos y prisioneros políticos. Si la mayoría de los venezolanos son pobres, están desamparados y sufren la agresión originada por la desigualdad y la miseria? 

¿Cómo se puede ser indiferente a la suerte de los secuestrados políticos? La sociedad y el país entero, debe estremecerse ante la injusticia y los crímenes que comete este gobierno, nadie puede ser indiferente, nadie puede mirar hacia otro lado, quien así lo haga está encerrado en sus propios egoísmo, está desinformado o simplemente está enfermo.

Vaya mi solidaridad con los presos políticos y con sus familiares, con los secuestrados, civiles y militares, chavistas y no chavistas, a todos a los que se le violan sus derechos humanos, a los que han sido torturados o asesinados, a los miles de asesinados, a los prisioneros olvidados que no tiene voz, esos que pareciera no existir para nadie, a los pobres. 

La tragedia del pueblo venezolano debe unirnos, más allá de las diferencias y la intolerancia política, del egoísmo y de los intereses mezquinos. La tragedia de los que sufren debe unirnos en el propósito de luchar por un futuro mejor para todos, sin presos politicos, sin secuestrados, sin asesinatos políticos, sin tortura y tratos crueles. Un país más humano, de justicia, de ley, de solidaridad, de hermandad, un país para todos. ¡UN PAÍS SIN PRESOS NI SECUESTRADOS POLÍTICOS! 

LO QUE HABLÓ EL MADURISMO CON LA CIA

Ya no sorprenden las marranadas del madurismo, capaz de lanzar pestes a los gringos, mientras comparte un almuerzo secreto en miraflores con la cia. ¿De qué hablaron con la cia? No lo podemos saber, sólo el tiempo nos dirá, aunque si podemos a la luz de la experiencia, de la historia, especular, deducir.

¿Qué le interesa al madurismo? La suspensión de las sanciones personales que pesan sobre ellos, les interesa mucho la inmunidad que les permita instalarse en otro lugar luego que salgan del gobierno, les preocupan que ahora pocos países quieran y puedan recibirlos. Un poco más allá le gustaría mucho, que los gringos y europeos, los reconocieran como operadores legítimos del capitalismo, como renegados confiables del intento de Socialismo, como perjuros del Comandante Chávez. De eso hablaron, o por lo menos quisieron hablar.

¿Qué le interesa a la cia? La cia se sienta con el madurismo a plantearles un ultimátum, ya sabemos lo que quieren los gringos y europeos: elecciones más o menos limpias, que están seguros perderá el madurismo, que se sienten en México, aprueben las elecciones y dejen la culequera, quizá a darles algunas garantías y a exigir unos chivos expiatorios, a negociar la liberación de los rehenes de citgo. En el almuerzo revivieron viejas anécdotas del Grupo Boston, de los abrazos con Kerry, de las visitas y compras en gringolandia. “La cabra siempre tira pa el monte”.

Algo falló cuando la cia echa al pajón la reunión, rompió el acuerdo de confiabilidad, esa ruptura no es inocente, no es un error de la cia, se trata de un mensaje a alguien allá adentro del madurismo, quizá a los que no sabían de esa reunión, o a los que negociaron como futuros chivos; es también un mensaje a la gente mostrando los dobleces del madurismo. La delación de la cia es un plan “B” que se desarrolla luego de la reunión malograda. El madurismo, entre tantas cosas importantes que ha desechado, no recordó la recomendación del abandonado Che: “al imperialismo no hay que creerle ni tantico así, nada”. Vaya Ud. a saber en cuál maraña se enredó miraflores.

De todo esto se desprende una dramática duda ¿Con quién más habló la cia, de qué hablaron? Es inocente pensar que la cia sólo vino, habló con miraflores y se largó tranquila, ha debido entenderse con otros destacados del madurismo, ese fantasma recorre a la cúpula, todos se ven y se preguntan ¿por qué los gringos no dicen con quién más hablaron? ¿esas conversaciones van con buen viento?, ¿quiénes serán los chivos?, ¿los chivos antes de ser entregados, entregarán? Nos enteraremos un miércoles en la noche, o seguirá el silencio y la puja interna.

Cuando la política se reduce a un pragmatismo mezquino, la táctica como guía y la estrategia ausente, entonces todo absurdo es posible, toda canallada tiene cabida, cualquier trastada es posible, y al final quien paga es la soberanía de la Patria negociada, por los ingratos hijos alejados de la gloria de servir a su tierra.

¡CHÁVEZ SOBERANÍA Y DIGNIDAD!

El secreto de Maduro

El problema con el secreto es que en la medida en que se sabe que existe autoriza a imaginar cualquier cosa en un rango amplio de posibilidades, desde lo más feo y malo a lo menos feo y malo. El secreto, cuando se sabe que existe, estimula la imaginación. Para que un secreto sea secreto no debería ser ni siquiera una categoría de información.

Maduro nos ha enseñado a ver el secreto como una categoría de información válida: “reuniones secretas”, “conversación secreta”, como algo que forma parte de la norma, una excusa perfecta para violar la norma, las leyes, las peticiones y autorizaciones legales. En el gobierno suelen decir “es natural que hayan asuntos secretos…, por seguridad nacional”. Pero uno se pregunta ¿por qué? ¿Qué cosa tan mala evita el secreto? ¿Qué tan malo nos puede pasar, como país, que ya no nos haya pasado?

De una “partida secreta de la presidencia”, Carlos Andrés Pérez se robó (no hay otro calificativo más objetivo) 17 millones de dólares, y por eso fue preso. Claro que lo más justo era que fuera preso por tener y usar a discreción una “partida secreta”.

El secreto es lo que se oculta porque la sociedad juzga su contenido como feo, o fuera de la norma; está al margen de la norma.

Dice Maduro: “En estos días vino alguien de la CIA a verme. NO VOY A CONTAR QUÉ HABLÉ CON ÉL», dijo el presidente, durante acto de clausura de la FItven 2021 desde La Guaira… «Ellos fueron quienes sacaron la noticia. Era una reunión secreta, pero ellos sacaron el avión, luego la noticia y declararon. No tienen palabra. Dicen ‘vamos a hacer una reunión secreta’, la hacemos y ellos la sacan». https://ultimasnoticias.com.ve/noticias/author/jinojosa/

Esto es un acto de impudicia. Además de reconocer que acuerdan tener una reunión SECRETA con la CIA, el presidente lo dice en público, como si eso lo disculpara de violar las normas (no puede haber otra razón para que una reunión con la CIA –o con quien sea – sea secreta).

En una “democracia” el secreto es ilegal, en el socialismo es una falta capital donde solo se justificaría por causas extremas o supremas; para evitar tragedias colectivas, eventos de tal calibre.

Más adelante la noticia deja ver que los representantes de la CIA vinieron a hablar con los 7 presos gringos de Citgo…, como si eso amerita a EEUU mantener la noticia en secreto. Lo que se entiende es que EL SECRETO era del gobierno, quizás negociando la libertad de los empleados por indulgencias. Sin embargo, el secreto, ese y todos los demás, nos autoriza a imaginar cualquier otra cosa, no hace suspicaces.

La Ley antibloqueo autoriza, con la excusa de las sanciones, actuar de forma secreta (fuera de las normas, de la ley, se las decisiones de la AN, Tsj, y del juicio popular, etc.). Jorge Rodríguez se ha reunido en secreto con la oposición, al presidente lo visita mucha gente y uno no se entera, porque ES SECRETO ¿Dónde coño está el poder popular?, digo, para aquellos que todavía creen que existe un poder popular.

La base de un poder popular es que nada de lo que hagan los líderes del alto gobierno sea hecho de espalda a la gente, cuando casi siempre, o siempre, sus decisiones involucran el destino de toda una nación, el destino de todos.

Pero eso es solo un reproche para la imagen de democracia y peor aún, de socialismo, que quiere dar el gobierno con ese ataque de sinceridad del presidente…, como si su confesión no fuera más bien un acto de desvergüenza.

Secretos y mentiras se compaginan muy bien. Donde hay mentiras hay secretos, y viceversa. Pero los grandes hipócritas tienen grandes secretos, sin embargo este gobierno incontinente y descarado no los tiene, es, como se suele decir, muy elocuente, es natural en el desparpajo ¿A quién se le ocurre confesar que se reunión EN SECRETO con la CIA?… ¡Ni Putin!

Maduro ya no tiene por qué cuidar su imagen ante sus “electores”, pareciera que no le importara nada. Un secreto más serio que ese hubiera atormentado toda la vida a Fidel Castro, como fue el caso de los misiles soviéticos, lo hubiese avergonzado. Estos negocian la libertad de Leopoldo López, la de Guaidó, y la de una ristra de conspiradores sin consultar a nadie; los contratos petroleros y concesiones mineras, cualquier cosa EN SECRETO, acostumbrando a la gente común en la acción solapada, cebándose en la mentira.

VOLVAMOS A CHÁVEZ

El chavismo frente a la restauración colonial capitalista

Las conspiraciones imperialistas con sus tarifados de derecha distraen mucho de lo que pasa a lo interno del país. López, Guaidó, Ledezma, la Machado, etc. hacen su trabajo y distraen a buena parte del chavismo HONESTO de los desastres que provoca el madurismo hacia dentro, es decir, Maduro y sus asociados, Maduro y aquellos que orbitan su centro de gravedad.

Creo que el desengaño es difícil, pero es mejor el desengaño ahora que sufrir una tiranía cruenta mañana.

Los chavistas revolucionarios debemos despertar y actuar antes de que la corrosión acabe con nuestra sociedad, antes de darnos cuenta de que ya no hay tiempo…

…Concilio, cónclave, reunión, congreso, asamblea, junta patriótica, el nombre no es lo importante, lo que importa es la convocatoria, que se movilice el chavismo para frenar la restauración del pasado y el desenlace fascista…, si no nos movilizamos pronto…

Un manifestó

Se podría suscribir un manifiesto que declare la necesidad de cambiar al gobierno y el rumbo político del país; la intención de no restaurar el pasado; que denuncie el propósito de las dos derechas, la madurista y la gringa, de privatizar y privar al país de sus industrias y recursos patrimoniales y principales.

¿Qué cosas no podemos esperar de este gobierno?

No se puede esperar que el gobierno cambie sus planes restauradores, por eso al tiempo resultan inútiles las denuncias hechas sobre violaciones de convenios laborales; reclamos de sueldos justos, de despidos injustificados, deudas de obligaciones; o las amenazas al CNE, o que si los bonos no llegan… El país se diluye dentro de una gran oferta capitalista, están vendiendo a Venezuela al mejor postor, mientras crece el capitalismo crece a su vez la desigualdad y la pobreza. Sobre intereses grupales y personales NO se puede esperar que el gobierno cambie.

Definir los bandos en pugna.

El chavismo debe definir a qué se enfrenta, si lo que busca es corregir (o intentar domeñar) al capitalismo – cambiar solamente nombres; ir por el pecador y no por el pecado – o cambiar la sociedad, educarnos sobre valores más altruistas y humanistas. En esto puede haber diferencias, pero hay que definir cuáles son los valores a los que nos oponemos; egoísmo e indiferencia frente al compromiso social y la solidaridad social y humanista. Un capitalista altruista, justo y solidario ya no es un capitalista, o comienza a ser un socialista, las definiciones deben tener como sustento valores morales. Debemos definir los bandos en pugnas sobre tendencias o inclinaciones opuestas o contrarias, sobre la base de grandes estrategias humanas u objetivos humanos, superar la inmediatez (al pecador) como detonante de nuestra acción política e ir a la causa, a la lógica del capital (al pecado original).

Nuestro manifestó debe tener puesta la mirada en el futuro inmediato pero vistas a lo mediato, a aquello que debe ser más permanente. Lo que ahora enfrentamos, conscientes o no, no es solo a un mal gobierno, es a la disolución del país, como nación, como un ente espiritual y moral, disolución que supone un retroceso económico pero a ser una sociedad asalariada y colonizada y al deterioro físico y político de las instituciones y de las gentes, nos quedamos sin leyes, sin definiciones, sin razones para vivir como sociedad.

El concilio chavista, por lo menos, debe organizarse sobre la necesidad de sustituir al madurismo y rechazar las pretensiones de regreso de la otra derecha, más un plan, definir una estrategia mínima. Sin embargo nosotros proponemos volver a retomar el Plan de la Patria Original pensado y redactado por Chávez, alcanzar el socialismo como estrategia, plan mediante. El concilio chavista deberá ser para nosotros un “congreso socialista”, el congreso de la restauración del camino socialismo como estrategia política.

Hay que conmover al pueblo chavista sobre una resistencia política de rechazo al madurismo, hay movilizar, entusiasmar de nuevo a la masa, la masa indiferente a la política porque se siente traicionada, huérfana, porque se ha visto remplazada por una clase empresarial oportunista, por oportunistas y por burócratas demagogos y arribistas. La mayoría no quiere ahora saber nada de discursos vacíos y elecciones, está harta de manipulaciones. Tomar el liderazgo y convencer es el reto político del chavismo revolucionario, el chavismo contrario (u opuesto) a todo lo que ha hecho el madurismo.

Lamentablemente, para muchos de mis amigos y de mis enemigos, el madurismo existe, y es… ese pequeño grupo que gobierna, y que gira en los puestos de poder dentro de los distintos poderes públicos y del partido de gobierno PSUV. Superado ese escollo de lucidez, todo debería ser más fácil, aunque peligroso ¿Será el miedo lo que nos detiene? Creo que nos debemos a nuestros padres patrios. Frente a Bolívar y Sucre solo somos sombras, frente a Chávez y Fabricio Ojeda y el profesor Lovera, seremos, si no activamos nuestra reacción, solos seremos pobres referencias opacas… Es tiempo de gloria para los chavistas revolucionarios.

¡CHÁVEZ ES EL ÚLTIMO MODELO MORAL! ¡VOLVAMOS A CHÁVEZ!

¡HAY QUE REVOCAR A MADURO!

Creo que si existe algún consenso generalizado en el país, casi que un clamor entre la mayoría de los venezolanos, es la necesidad de salir de nicolás maduro y su gobierno. El suyo ha sido el peor gobierno de nuestra historia, el cual ha sumido al país en una profunda crisis política, económica, social y espiritual. 

El gobierno de maduro ha desmantelado la institucionalidad del Estado, convirtiéndolo en un entramado mafioso y violento al servicio de los intereses del grupo que se sostiene en el poder, actuando al margen de la Constitución y las leyes. Este gobierno, en medio de la más absoluta incapacidad e indolencia, ha destruido nuestra economía e industria petrolera, nuestra soberanía económica, para imponer un brutal paquetazo que ha arrebatado, a los trabajadores y al pueblo, las conquistas políticas y sociales alcanzadas en tantos años de lucha, empobreciendo a las grandes mayorías del país.

Este gobierno ha descoyuntado al país y generado un enorme retroceso en todos los ámbitos de la vida nacional, trastocando sus valores y acabando con la esperanza de todo un pueblo, lo que ha provocado la salida de más de 5,9 millones de venezolanos de nuestra patria, en búsqueda de algún futuro, de un lugar donde poder vivir. 

Se podrían escribir miles de líneas para tratar de caracterizar el desastre de Venezuela bajo el gobierno de maduro, pero ese no es el propósito de éstas. Lo que sí quiero es, insistir en la necesidad de promover un cambio radical en el país y ello pasa por la salida de nicolás maduro del poder. 

Esta reflexión es, sobre todo, para los sectores del país que de manera derrotista o acomodaticia se han resignado a “coexistir” con el madurismo, buscando un espacio permitido entre el pranato de la política, y para aquellos que siguen presas del chantaje del “mal menor” y de los mecanismos de manipulación política y control social     sobre los que se ha erigido el madurismo para extinguir el legado del presidente Chávez, imponiendo al país una enorme regresión a un mal gobierno de derecha, autoritario e incapaz. 

A nicolás maduro hay que REVOCARLO, pues no existe posibilidad alguna de enmienda de su gobierno, son 8 años destruyendo al país y su economía, sumiendo al pueblo en la pobreza, y la desesperanza; arrebatando sus conquistas políticas, económicas y sociales, haciendo un país más injusto y desigual que nunca, destruyendo las instituciones, descuajando al Estado. Son los mismos personajes, los mismos intereses; los actores de siempre, envilecidos por el poder, con el agravante de que, sabiéndose aislados y sin apoyo popular, están dispuestos a hacer lo que sea para mantenerse en Miraflores.

Por otra parte, a nicolás maduro HAY QUE REVOCARLO SIN ESPERAR MÁS, porque a medida que pasa el tiempo, sigue la destrucción del país, sigue la entrega de nuestros recursos, empresas y riquezas, siguen cediendo soberanía a cambio de apoyo político y económico. Mientras pasa el tiempo se profundiza el entramado de relaciones corruptas entre los políticos y militares del madurismo con las nuevas élites económicas –eso que llaman la “burguesía revolucionaria”– y representantes del capital transnacional, quienes se están apropiando de los pedazos de la República, convirtiéndose en los dueños de toda Venezuela. 

Estos grupos de poder –transformados en opresores indolentes–, no harán nada para cambiar la situación; al contrario, harán todo lo posible para mantener sus privilegios, y –paradójica y tristemente– lo harán en nombre de Chávez y el PSUV, tratando de convencer al Chavismo de que es “por la revolución”.

EL REVOCATORIO, además de ser un INSTRUMENTO CONSTITUCIONAL, real y posible –lejos de los fantasiosos y antinacionales llamados a que otros “resuelvan” nuestros problemas–, es un mecanismo MOVILIZADOR del pueblo, un instrumento esencial para el ejercicio de la democracia participativa y protagónica Chavista, que reivindica el principio de que LA SOBERANÍA RESIDE EN EL PUEBLO.

EL REVOCATORIO es una poderosa herramienta incluida en la Constitución, justamente para liberar al país de tiranías y grupos de poder que se entronizan en el gobierno en contra de la voluntad del pueblo.

Este gobierno, intentará evitar, por todos los medios posibles, que el pueblo se pronuncie sobre los destinos del país, sobre su propio futuro, de manera directa, por el voto libre y universal, tal como lo establece la Constitución, justamente, porque sabe que MADURO NO ES CAPAZ DE GANAR NINGUNA ELECCIÓN, mucho menos, un revocatorio.

En un revocatorio presidencial, nicolás maduro tiene que enfrentarse a nicolás maduro, así, desnudo, él solito, se enfrentará al electorado quién medirá su gestión, –su aprobación o rechazo– como presidente del país. 

En un revocatorio, nicolás maduro, no tiene posibilidad alguna de dividir el voto, ni crear candidatos artificiales, ni sacarse de la manga partidos u otros personajes, alacranes de ningún tipo. No podrá  polarizar el voto y mucho menos apelar a los sentimientos y subjetividad del pueblo pobre, con el argumento de que se trata de un enfrentamiento entre “la revolución y la oligarquía”. No puede, porque ESTE GOBIERNO HACE MUCHO TIEMPO QUE DEJÓ DE SER REVOLUCIONARIO, no tiene ningun logro, no hay nada que defender, pues él mismo se ha encargado de desmantelar la Revolución Bolivariana, las conquistas políticas, económicas y sociales alcanzadas por el pueblo en Revolución. 

Este gobierno está desenmascarado en su esencia, como un mal gobierno de derecha, violento, muy incapaz y corrupto. No tiene nada que ofrecer al país, ni al pueblo. Con nicolás maduro al frente del gobierno, no hay futuro alguno para el país; su sola presencia, causa un rechazo enorme, no tiene ni autoridad, ni prestigio, ni credibilidad en ningún sector del país. Por eso, maduro,  no sería capaz de ganar –ni aún haciendo trampas– un referéndum revocatorio. Sus torpes astucias y abusos de todo tipo –como los de Barinas–, serán sepultados por una masiva participación de la población, de todos los venezolanos, a quienes se les consulte si quieren que maduro siga o no en el poder.

Por ello, para evitar un revocatorio, el gobierno recurre a todas sus artimañas y mecanismos de control social para desviar la atención de todos, para alejar las posibilidades de que el pueblo se movilice de manera unitaria para exigir su salida activando este instrumento constitucional.

Uno de los principales obstáculos a la activación del revocatorio es la división del país, la fragmentación de la sociedad provocada por el madurismo. No solo por el hecho de haber estimulado las salidas individuales, el egoísmo y el “sálvese quien pueda” como conducta social, sino porque el madurismo se ha convertido en experto en todo tipo de “pactos secretos” y “acuerdos tácitos” con las elites, para explotar a su favor, la intrincada relación de intereses y aspiraciones que abundan y florecen entre ellas, en cualquiera de sus expresiones de la derecha o en la izquierda.

Entre las élites de la derecha, están los que han decidido “coexistir” con el madurismo y esperar su pedazo de la torta –una gobernación por aquí, una alcaldía por allá, etc– y aquellos que, de fracaso en fracaso, insisten en salidas irreales e inconstitucionales, saltos al vacío y aventuras de todo tipo. Para estos, sectores el problema no es salir de maduro, sino, quién será el presidente que lo sustituya, todos tienen la expectativa de serlo, de arribar al poder. Esta ambición los paraliza y aleja de la posibilidad real de incidir en que cambien las cosas.

Mientras tanto entre las élites de la “izquierda en el poder”, anteriormente revolucionarios y hoy convertidos en burócratas y funcionarios del madurismo –opacos, sin garra, obesos de privilegios– se ha extendido la conducta –muy conveniente por cierto– de “postergar” hasta el infinito cualquier cambio que comprometa su estatus, adquirido a la sombra de la traición al Presidente Chavez y al pueblo. Esta elite es peor que la derecha, pues persigue con saña fascista a cualquiera que mantenga en alto la posibilidad chavista o socialista. Desde el gobierno atacan, insultan, descalifican, inhabilitan o persiguen a la izquierda revolucionaria, convirtiéndose en sepultureros y verdugos de los cambios revolucionarios. 

A esta élite de izquierda, corrompida, acostumbrada a los discursos en auditorios controlados, al tuiter y la ventaja del poder, compuesta por civiles y militares, se suma una fauna de oportunistas de todo tipo, personajes de derecha que siempre estuvieron agazapados en el seno del chavismo –el chavismo sin Chávez–, y que identificaron en nicolás maduro, su oportunidad para acabar con la Revolución Bolivariana y ascender meteóricamente a las mieles del poder.

Pero también existe una elite de izquierda, compuesta por líderes populares o revolucionarios, que viven rumiando su disconformidad, pero que no tienen el valor de levantar su voz, dar la cara y hacer frente a la tragedia que vivimos. Unos, por miedo o cálculos políticos, convierten la táctica de “pasar agachado” y “esperar” en su estrategia de vida; mientras que otros –que tienen la cabeza metida en un hueco– no se atreven a hacer nada, argumentando que no pueden  –o no quieren– cambiar las cosas, estos representan la imagen viva de los sectores políticos y sociales despojados de su esencia revolucionaria; incluso, de su voluntad de luchar.

Por ello, EL REVOCATORIO DE MOVERSE EN EL SENO DEL PUEBLO, DE TODO EL PAÍS, de todos los sectores, sin importar lo que digan o hagan las respectivas élites políticas de cada bando. Éstas verán si brincan o se encaraman, si asumen con grandeza histórica su papel en momentos tan definitivos para la Patria, como los que vivimos, o seguirán en su eterno juego de jalarse las orejas con el madurismo, mientras el pueblo venezolano, sigue sufriendo la peor tragedia de su historia.

La activación del revocatorio es una oportunidad de unificar al país bajo una sola consigna, de reorganizar a todos los sectores de la sociedad, concentrados en el objetivo de salir de nicolás maduro, dejando atrás intereses grupales o mezquinos. Movilizar a todo el país en la reconquista de un futuro posible, real, concreto, donde todos tienen un rol que jugar, todos deben participar en la reconstrucción de la Patria.

Para el campo revolucionario y bolivariano, para el poder popular y el chavismo, el revocatorio es la oportunidad de deslastrarse de las elites maduristas y sus mecanismos de control político y social, ponerse al lado del pueblo y sus luchas, sus problemas, para darle una orientación política, estratégica, revolucionaria de retomar el control de nuestro futuro, reconstruir nuestro movimiento Bolivariano y revocar a maduro para volver a insistir –con más fuerza y experiencia– en los cambios revolucionarios. 

Lo que suceda después del revocatorio, dependerá exclusivamente de la calidad y la fuerza de la movilización popular para salir de maduro y su gobierno

Lo importante, es salir de esta tiranía, abrir las puertas a un cambio político, permitir el funcionamiento del país y sus instituciones políticas, el restablecimiento de todos nuestro derechos políticos y de participación popular, para recuperar el manejo soberano de nuestros propios asuntos, para que el pueblo vuelva a tener la palabra, para que recupere su pasión y voluntad de luchar.

Es lícito que cada sector, luche por sus ideas y sus propuestas, que volvamos al gran debate, a repensar Venezuela. Nosotros, los revolucionarios, bolivarianos y chavistas, lucharemos por las nuestras, evaluaremos todo lo que ha pasado, dónde se extravió el camino, las cosas que debemos enmendar para retomar nuestra esencia  revolucionaria, transformadora, radical, la de Chávez, la del Plan de la Patria y el socialismo.

Muchos sectores chavistas, tienen miedo al revocatorio, porque piensan que es un salto al vacío, abrir las puertas a la derecha, sin darse cuenta que, hace tiempo que el madurismo nos empujó al abismo, y que su gobierno y sus políticas, son de derecha. El madurismo, nicolás maduro, ha desmantelado de manera precisa y cruel las conquistas populares y el socialismo, pulverizando el legado de Chavez. De aquella Patria que nos hablaba el Comandante ¡NO QUEDA NADA! 

El Chavismo, como movimiento, será capaz de sobrevivir al madurismo, pues éste no representa, ni encarna, la esencia revolucionaria, poderosamente transformadora de Chávez. Sólo revocando a maduro, tendremos la posibilidad de volver al camino de Chávez, la oportunidad de volver al seno del pueblo, con humildad y moral para recuperar juntos nuestras posibilidades revolucionarias.

Debemos –todos– restablecer la política con “P” mayúscula en el país, las plenas libertades, el debate de ideas, propuestas y esfuerzos, necesariamente unitarios, colocando por encima los sagrados intereses del pueblo venezolano para iniciar la reconstrucción de la Patria. Debemos dejar atrás el odio, la revancha, la trampa y la violencia, que se han instalado como una conducta que nos coloca a un paso del caos y del fascismo.

Hay que recuperar el sentido de grandeza de nuestro pueblo, el ejercicio de la política como mecanismo para resolver nuestras diferencias siempre en el marco de nuestra Constitución. Debemos restablecer la espiritualidad y valores de nuestra sociedad, herederos como somos de la grandeza y la gloria de Simón Bolívar, recuperar el sentido nacional, lo afirmativo venezolano, que salga lo mejor de nuestro pueblo, de todos nosotros, para sanar nuestra sociedad, el alma de cada uno y de todos como colectivo. Debemos revocar a nicolás maduro, su gobierno, sus políticas y conductas, para abrir las puertas a un proceso revolucionario y transformador para salir del oscuro abismo de la desesperanza.

Argenis Chávez: el primer renegado del madurismo.

“Aporrea, 02-11-21.-El exgobernador de estado Barinas, Argenis Chávez, contradijo al vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Diosdado Cabello sobre cómo será escogido el candidato a la gobernación de Barinas por el oficialismo, luego que la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ordenó que se repetirán el 9 de enero.”

Más o menos ésto que especulamos a continuación, sería el mejor argumento de Argenis Chávez para contradecir a Diosdado: Chávez, «Hugo Chávez Frías, fue el precursor de la revolución bolivariana, la vanguardia de una revolución idealizada y luego pensada por él; a él le dieron un golpe y lo secuestraron, tenía derecho a definir los bandos, de escoger a sus cuadros y candidatos para las distintas elecciones, en las condiciones políticas de entonces, después de un golpe, después de tantas traiciones y tanto bicho infiltrado. Y aun así muchas de esas decisiones fueron consensuadas. Pero Maduro no tiene ni la calidad moral ni la autoridad política para decidir quién es el mejor candidato para ser gobernador»

La verdad verdadera es que los dos actúan dentro de una tiranía presidencial, y uno y el otro jalan la brasa para su sartén, destapan sin querer queriendo la olla del guiso madurista, se trata de una sola traición, la traición a Chávez.

En Barinas empezó todo, surge de esa tierra el comandante Chávez, y en Barinas comienza la descomposición de una conspiración en contra del comandante Chávez. Quizás estos sean los caminos torcidos hacia el regreso de la revolución socialista.

Parece que no es suficiente llevar el apellido y la sangre de Hugo Chávez para influir en las decisiones de gobierno, hace falta también ser obediente a Maduro y sumiso como el primo Asdrúbal Chávez, o voltear para otro lado cada vez que se cometa una injusticia, como Adán Chávez. En fin, hay que ir de regreso como Maduro y mostrarse lo más dócil posible, olvidarse de que alguna vez Hugo Chávez fue un hombre valiente. Estas condiciones las establece un partido que impide la discusión, las críticas, amañado como los autómatas en una fábrica .

En vez de estar debatiendo sobre el fracaso electoral y el fracaso político, en este momento de crisis de poder…, buscando las causas en los errores de dirección, el partido prueba con otras piezas de la máquina, cambia el candidato y no al presidente del partido o la dirección del partido, hace todo al revés, pone la causa donde van las consecuencias.

El fracaso de Argenis Chávez es el fracaso de Maduro y su política de conciliación con el capitalismo.

A pesar de los deseos, la merma es clara, del apoyo al madurismo y a las elecciones en general. En las entidades más pobladas la abstención sobrepasó el 60 %, lo que indica que las excusas para no hacer las cosas bien cada vez convencen a menos gente. El que tenga ojos que vea, diría Chávez. Con esta resistencia que hace el madurismo para no perder el control de la gobernación de Barinas perdieron la vergüenza. Reconocer el rechazo, los errores, sería para Maduro, para Jorge y Diosdado un acto de debilidad, por eso es mejor echarla la culpa a otro… o patear la mesa, volver a cambiar las leyes, las instituciones, cuadrar todo para que parezca “a derecho”, como diría el doctor “Chimbin”.

Pero aparece el renegado Argenis. Argenis se amotinó y dejó ver las costuras podridas del madurismo. La elección de Arreaza como candidato, sustituto de Argenis Chávez, fue hecha al más puro estilo de la dedodacracia adeco copeyana, ¡al carajo Argenis! “Si se perdió ese estado –dirían en Miraflores –fue porque no hizo las cosas bien”… Pero, entonces, ¿qué es para Maduro hacer las cosas bien? ¿Acaso no se desalojaron y restituyeron tierras a los privados, se encarcelaron los más rebeldes, se privatizaron empresas socialistas, no se estimularon los emprendimientos y el egoísmo mezquino del mercachifle? –“qué querían que hiciera”, diría Argenis.

Nadie en la dirección de ese partido sin dirección se va a molestar en buscar las fallas, las razones reales del rechazo político y electoral, nadie en ese grupito quiere saber las verdaderas causas, como un herido a muerte cuando huye de su agresor que no detiene a revisar la herida, sigue adelante sin voltear… hasta que les caiga el techo oscuro de la muerte encima.

La soberbia de la supuesta dirección nacional del partido PSUV, es decir, de Maduro, es síntoma de cómo se contrae cada vez más el partido y el gobierno a la vista del común de las personas. La gente que alguna vez se sintió parte de una revolución hoy está abandonada, decepcionada, desamparada, huérfana, –“Cómo me vas a exigir lealtad si tú, gobierno, no lo has sido conmigo”. Pero en Miraflores se hacen los pendejos y se responden –“vamos a decretarles el bono de La gran victoria, o algo parecido, para que calmen”

Un gobernó tan irresponsable, que no asume sus errores, soberbio y tonto a la vez, debe salir, es el peor ejemplo que puede percibir la población. Ahora más que nunca debemos hablar con la verdad, ahora más que nunca necesitamos a Chávez.

¡REVOQUEMOS A LOS TRAIDORES A CHÁVEZ Y AL CAPITALISMO!