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Rafael Ramírez hace un balance a 8 años de la muerte de Hugo Chávez

Caracas, 07 de marzo de 2021.- En su acostumbrado articulo dominical, Rafael Ramírez, quien fuera el hombre del petróleo del presidente Hugo Chávez, hace un balance del deterioro que ha vivido el país en los ámbitos político, económico y social, durante los 8 anos de gestión del gobierno de Nicolás Maduro.

Ramírez asegura que el madurismo ha acabado con el chavismo como movimiento político, además de emprender un proceso de persecución y asedio a aquellos que fueron parte del gobierno del presidente Chávez y en la actualidad han denunciado las atrocidades cometidas por el gobierno de turno.

“En este país, si eres Chavista y defiendes los logros de la Revolución Bolivariana, si denuncias la entrega del país y de nuestra economía, si eres trabajador y exiges tus derechos, estás en grave peligro de ser encarcelado o perseguido por el gobierno”, destacó.

Señala que la economía del país ha sido entregada al capital privado, vinculado con el madurismo, con el único propósito de ganar tiempo y oxigenar su permanencia en el poder, esto a costa de los indicadores económicos mas bajos de la historia, entre los cuales destacan: la contracción el PIB en 63,4% entre 2013 y 2019; la devaluación del la moneda nacional de manera vertiginosa; un salario mínimo de 0,60 dólares al mes.

“Ahora Venezuela es un país absolutamente injusto, desigual, cruel, oportunista. Con una clase política podrida, que se compra y se vende, donde el gobierno y sus instigadores del odio se desgarran las vestiduras en twitter para proteger a un empresario-delincuente, que ahora es agente y héroe del madurismo. Se hacen conciertos y marchas prepago, nunca visto”.

Para Ramírez el desastre provocado por Maduro y su gobierno tiene el tiempo contado “el madurismo y sus cabecillas, tienen patas cortas y el barro hasta el cuello, cumplieron su papel de Herodes de la revolución y pasarán, ellos y los que los han apoyado, al basurero de la historia”, enfatizó.

A 8 años de la muerte de Chávez: La Revolución Traicionada

Al cumplirse ocho años de la muerte del presidente Chávez, nuestro país, otrora próspero y referencia de un modelo de importantes avances políticos y sociales, hoy luce irreconocible, en ruinas, devastado y saqueado por el madurismo; mientras que, el pueblo venezolano, ahora empobrecido y desmovilizado, sufre el impacto material y espiritual de haber sido despojado de las conquistas económicas y sociales alcanzadas durante la Revolución Bolivariana.

En el marco del permanente aprovechamiento de la muerte de Chávez, el madurismo convoca un “Congreso Extraordinario del PSUV” para hacer una catarsis de su fracaso, un Congreso que no es tal, donde no hay ideas, ni discusión, no hay debate de cuánto se ha desviado el gobierno de las tesis programáticas del partido y del Plan de la Patria de Chávez, de la situación del país, un No-Cogreso, donde no está permitida la participación consciente y crítica de los militantes del otrora partido de la revolución.

Las intervención de maduro no deja de ser patética, hablando ante un público de fácil aplauso, sin pasión, sin nada que ofrecer, tratando de construir una épica de su fracaso, levantando por enésima vez el argumento vacío de “los traidores”, amenazando y ofendiendo, siempre instigando al odio. Para maduro es vital el odio, el no pensar, la violencia como método, el pranato de la política.

Por supuesto, todo el montaje de este improvisado No-Congreso cabalga sobre el uso y abuso del nombre y memoria del presidente Chávez, cuya muerte –como ha sucedido una y otra vez en nuestra historia–, abrió el paso a la traición de los que se autoproclaman “sus hijos”, quienes han cometiendo la mayor felonía en contra del pueblo, de los humildes, el cual, víctima del despojo de sus sueños y esperanza, vuelve a su miseria, escapa del país o muere ahogado en su desesperación.  

Una Revolución traicionada.

De la Revolución Bolivariana no queda nada: ni sus instituciones, ni sus leyes revolucionarias, ni su Constitución y garantías, ni de los Derechos Humanos, ni de su democracia participativa y protagónica; no queda nada del Plan de la Patria, ni de la la Plena Soberanía Petrolera, ni de la PDVSA del Pueblo, ni de su economía, ni de sus empresas estatales;  no queda nada de sus conquistas sociales, ni de sus Misiones o Grandes Misiones, ni del Poder Popular, ni de las conquistas laborales, ni de su “vivir bien” y mucho menos del Socialismo.

Nada ha quedado en pie de la hoy derrotada V República, ante la violenta restauración capitalista ejecutada por el gobierno de maduro en 8 años de gestión. 

Tal como sucedió luego de la caída de la Unión Soviética, durante el gobierno de Boris Yelzint, el madurismo se ha repartido el país, su economía y empresas entre su nueva oligarquía y “agentes”, revirtiendo las conquistas políticas y sociales de la revolución, entregando así un país “pacificado” a sangre y fuego por el FAES, DGCIM y SEBIN, para que sea despojado de sus riquezas petroleras y minerales por el capital trasnacional, el cual dispondrá para su explotación de la absoluta impunidad que le da la llamada “Ley Antibloqueo” y de una mano de obra semiesclava, empobrecida y sin ningún tipo de derechos, cuyo salario mínimo es de 0,6 dólares al mes, el más bajo del hemisferio.

El profesor Javier Biardeau describe muy bien este proceso de “transformismo y giro Neoliberal del Gobierno”, mientras que el ex ministro Rodrigo Cabezas hace un llamado a la izquierda mundial, denunciando el carácter autoritario y el desastre en la política económica del gobierno. 

El arrase del Chavismo como movimiento político

Para traicionar al pueblo venezolano y al Chavismo como movimiento, el madurismo desató una feroz campaña de persecución y amedrentamiento contra los dirigentes del Chavismo y exministros del presidente Chávez que hemos denunciado lo que ha sucedido luego de su muerte y que no hemos estado dispuestos a acompañar al madurismo en el desmontaje de las conquistas económicas, políticas y sociales de la Revolución Bolivariana, la entrega del país y sus instituciones. No lo hemos acompañado ni con la acción, ni con la omisión del silencio, la indiferencia.

He denunciado de manera sistemática el proceso de desmontaje de nuestra Plena Soberanía Petrolera, de nuestra economía y la destrucción de PDVSA, esta postura crítica y consecuente con nuestros principios revolucionarios, me ha costado ser objeto de la persecución más feroz que se ha visto en el país en estos tiempos, un empeño obsesivo en mi contra por parte de maduro y su círculo íntimo que se ha traducido en una terrible campaña de ataques, mentiras, acusaciones y amenazas de todo tipo, acciones judiciales infundadas, que han llegado hasta el allanamiento y ocupación de mi casa de habitación,  violando todos mis derechos y amenazando mi integridad física que me han obligado al exilio desde diciembre de 2017. 

Por otra parte, el gobierno y sus grupos proto-fascistas preparan listas y persigue con saña a los trabajadores, gerentes, funcionarios y compañeros que me acompañaron durante el gobierno del presidente Chávez.

Desde hace tiempo, exministros como Jorge Giordani, Andrés Izarra, Rodrigo Cabezas y otros han manifestado su desacuerdo con la conducción del gobierno y han denunciado la entrega del país. 

Igualmente, desde muy temprano, Toby Valderrama, Marcos Luna y otros compañeros y sectores revolucionarios han denunciado de manera sistemática en sus escritos y opiniones la traición del gobierno a la revolución bolivariana y al socialismo. 

Existen cientos de dirigentes populares, exgobernadores y alcaldes de la revolución y del PSUV que han sufrido prisión, ostracismo, persecución y hostigamiento por parte de los cuerpos de seguridad y sobre los que pesan “medidas cautelares”. Otros cientos de civiles, trabajadores y militares, están en prisión o en el exilio. 

Ahora el madurismo arremete contra los exguerrilleros, dirigentes de otros partidos revolucionarios, comunistas y exmilitantes del PSUV a quienes acusa de desleales y traidores, tratandolos peyorativamente como “izquierda trasnochada”, mientras sigue encarcelando y condenando a los trabajadores revolucionarios y Carlos Lanz está desaparecido, desde el 8 de agosto de 2020.

El madurismo arremete con saña en contra nuestra, de los chavistas y revolucionarios, revelando así la naturaleza y la orientación represiva de su bandazo a la derecha. 

En este país, si eres Chavista y defiendes los logros de la Revolución Bolivariana, si denuncias la entrega del país y de nuestra economía, si eres trabajador y exiges tus derechos, estás en grave peligro de ser encarcelado o perseguido por el gobierno. Pero, si por el contrario, promueves guarimbas, generas violencia en la calle, participas en un intento de golpe de Estado, pides sanciones contra el país o llamas abiertamente a una invasión norteamericana, entonces encontrarás la “mano extendida” del diálogo madurista y puedes llegar a acuerdos con garantías, incluso puedes llegar a ser diputado. Asì es la justicia madurista. 

Una economía entregada a los intereses de la nueva oligarquía

El curso de la economía define la orientación de cualquier gobierno, no hay excusas que valgan; observando a qué intereses sirve la economía, sabremos rápidamente a quién sirve un gobierno.

Es evidente que el gobierno de maduro ha desmontado el sistema de garantías económicas y sociales construido en base a tanto esfuerzo y lucha por el gobierno del presidente Chavez, entregando la dirección y el control de la economía a los intereses privados de los sectores económicos que lo sostienen. 

Entre 2015-2018 el gobierno arremetió contra PDVSA, destruyendo sus capacidades operacionales y persiguiendo y encarcelando a sus trabajadores, se publicaron un conjunto de Decretos violatorios a la Constitución y Leyes, privatizando las operaciones petroleras reservadas al Estado y entregando el petróleo de la Faja y el gas del país; la producción de petróleo cayó desde 3,015 millones de barriles día en diciembre de 2013 a 487 mil barriles día en febrero de este año, no hay gasolina, no hay gas, no hay ingreso petrolero.

En todos los ámbitos de la economía se fueron desmontando los elementos de la economía estatal y comunal, se fue desmantelando el sistema de Misiones y Grandes Misiones, así como se fue desbaratando al Poder Popular y todas las iniciativas económicas y sociales del presidente Chávez.

En ese mismo periodo, se pagaron más de 70 mil millones de dólares en una deuda externa al capital financiero internacional, deuda que ni siquiera fue revisada, de términos y condiciones desconocidos. Se sacrificaron las necesidades de alimentos, medicinas, importaciones y el funcionamiento de las empresas del Estado, PDVSA, Corpoelec y todo el sector de servicios públicos para garantizar los intereses de los acreedores del país.

En agosto del 2018, el gobierno se quitó la careta y maduro anunció un paquetazo económico, abiertamente neoliberal y monetarista, contrario a los intereses del pueblo. Era la estocada a la economía nacional y cargaba sobre el pueblo humilde, ahora de manera abierta, todo el peso de la crisis y el impacto de las medidas de “choque” de su equipo económico. 

A partir de allí el gobierno ha permitido que se desaten los demonios del capitalismo más ramplón y depredador, con unos efectos devastadores sobre nuestra economía: 

Entre 2013 y 2019, el producto interno bruto (PIB) de la economía venezolana, según cálculos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), se contrajo 63,4%. Esta situación se agravó aún más durante 2020, para el que se estima una caída del 30%. Lo anterior equivale a decir que las dos terceras partes de la economía venezolana fueron destruidas en 7 años de contracción continua y aguda y 28 trimestres consecutivos de variación porcentual negativa del PIB (entre el I trimestre de 2014 y el IV de 2020, cifras BCV), con miras a mantener esta tendencia durante todo 2021.

El país ha sufrido un proceso Hiperinflacionario desde el 2017, cuando el índice de precios al consumidor aumentó en 862,62 por ciento. En 2018 alcanzó la cifra récord de 130.060 por ciento, 9.585 por ciento en 2019, y un 2.959,80% durante 2020.

La mega devaluación de nuestro signo monetario, el Bolívar, ha provocado que más del 70% de las transacciones en el país se hagan en dólares. De un tipo de cambio oficial de Bs. 6,30 por dólar en 2013, pasamos a un tipo de cambio de casi 1.900.000 bolívares soberanos (190 mil millones de bolívares del 2008, para compararlo con el tipo de cambio recibido en 2013). Un aumento de más de 300 millones por ciento.

El gobierno promueve y maduro “agradece a dios” la dolarización de la economía, donde todos los bienes, insumos y servicios se transan en dólares, pero los sueldos se pagan en bolívares. 

Un salario mínimo mensual de solo 0,6 dólares, el más bajo del hemisferio, coloca a más del 96% de los venezolanos en situación de pobreza y a más del 79% en pobreza extrema.

El extraño efecto de las sanciones.

Hemos condenado innumerables veces las sanciones contra el país y la industria petrolera, por ser ilegales e injerencistas. Pero también hemos demostrado que los problemas de la economía y de la industria petrolera se iniciaron mucho antes de las sanciones. A enero de 2019, cuando se impusieron sanciones a PDVSA ya la producción había caído en 1.7 millones de barriles día, producto de la militarización de la empresa y la incapacidad del gobierno en su manejo.

También hemos demostrado que, en el 2010, cuando PDVSA fue duramente sancionada por los EEUU, nuestra empresa pudo hacerle frente a las mismas, aumentando nuestras capacidades tecnológicas y desarrollando con nuestros trabajadores una estrategia de Plena Soberanía Económica que nos permitió hacer frente a las mismas sin afectar en nada la producción y la economía del país.

Pero las sanciones, siguen siendo la excusa perfecta del gobierno, tanto para evadir su responsabilidad en el desastre del país, así como para dar un bandazo a la derecha, con la aprobación de la llamada “Ley Antibloqueo”, ley que contó con los aplausos de Fedecámaras.

Es extraño, países pequeños como Cuba, sujetas a un bloqueo total y general de su economía, sin embargo producen combustibles, operan sus a servicios, garantizan la alimentación y medicinas, el estudio, el deporte y la cultura, pero lo más importante, NO HAN RENUNCIADO AL SOCIALISMO POR EL BLOQUEO.

En vez de eso, el gobierno de maduro, sometido a sanciones sectoriales, desde el 2019, ha negado la salud, alimentación servicios, no hay combustibles, etc, etc, pero además, ENTREGAN EL PAÍS AL CAPITAL PRIVADO, privatizando las empresas estatales, rematando las riquezas del pais al mejor postor, “en secreto”, argumentando que es por las “sanciones norteamericanas”

La tragedia social y la diáspora de los venezolanos.

La política de choque del paquetazo de maduro, ha hecho que nuestra población retroceda en todos los índices sociales, en cuanto a pobreza, alimentación, mortalidad infantil, asistencia de salud, lo que constituye en una violacion masiva de los Derechos Humanos Integrales de los venezolanos, tal como quedó reflejado en el Informe de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet.

Algunos índices sociales denuncian con crudeza sobre quien se carga la crisis de la economía madurista, veamos: el salario mínimo es de 0,6 dólares mensuales, mientras que la Canasta Familiar Alimentaria está en 255 dólares al mes, según el reporte de febrero de 2021 del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (CENDAS-FVM); el 31,4% de la población venezolana (9,1 millones de personas) están subnutridas, según reporte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de enero de 2021, siendo el 2º índice más alto del hemisferio y el 9º más alto del mundo, solo superado por Chad, Haití, Lesotho, Liberia, Madagascar, Mozambique, República Democrática de Corea y Ruanda;  96 de cada 100 venezolanos viven en la pobreza, según la Encuesta de Condiciones de Vida de la UCAB, y 79 de cada 100 venezolanos viven en pobreza extrema; solo 4 de cada 100 venezolanos no son pobres y pueden acceder a la red privada de distribución de alimentos que montó el madurismo, conocidos como “Bodegones”.

El impacto económico y social que la política económica de choque del madurismo ha tenido en la población es tal que, por primera vez en toda nuestra historia, millones de venezolanos han abandonado nuestro país. 

Según la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), para febrero de 2021, más de 6,4 millones de venezolanos han emigrado del país, de los cuales casi un millón se encuentran en tránsito o no están registrados en el país de acogida. La mayoría de ellos son jóvenes, profesionales, trabajadores. 

En su desesperación los venezolanos, hijos de Bolívar, arriesgan su vida cruzando a pie los páramos y montañas, las selvas y el mar Caribe. 

Al gobierno no le importa, no los protege, los venezolanos son ahora ciudadanos de tercera en el mundo, sin derechos de ningún tipo, que se ven obligados a reiniciar su vida, la mayoría de las veces de la manera más dura e inconcebible, siendo víctimas de todo tipo de tráfico, abuso, explotación y violencia. El éxodo de los venezolanos ha fracturado a nuestra sociedad y provocado un trauma y una fuga masiva de jóvenes y profesionales que será muy difícil, sino imposible recuperar.

La violación de los derechos humanos.

La crueldad y violencia de la actuación del Poder Judicial, Fiscalía y fuerzas policiales y de seguridad en contra de la población desnudan la condición absolutamente autoritaria y dictatorial del gobierno.

La actuación del gobierno en materia de Derechos Humanos, ha quedado registrada y documentada con precisión tanto en los dos informes de la oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, así como en el desgarrador informe de la Comisión Internacional Independiente de la ONU del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, donde se documentaron y registraron la actuación sistemática del gobierno de la violación de los Derechos Humanos, como una política del Estado venezolano, llegando a señalar incluso la responsabilidad del mismo maduro y otros altos funcionarios de su gobierno de la perpetración de Crímenes de Lesa Humanidad contra la población venezolana y recomienda a la Corte Penal Internacional iniciar un juicio para procesar estas denuncias.

Estos hechos son muy graves y nunca se habían presentado en el país, colocando al gobierno de maduro en el tristemente selecto grupo de perpetradores de crímenes de lesa humanidad.

En Venezuela, se encarcela y secuestran trabajadores, politicos y militares, se mata en la tortura, se perpetran miles de ejecuciones extrajudiciales en nuestros barrios y zonas populares a manos de fuerzas policiales enmascaradas que actuan y administran la pena de muerte con absoluta impunidad.

Entonces, ¿Dónde está el socialismo? ¿Dónde está Chávez?

La actuación de este gobierno no se puede calificar ni socialista, ni chavista. Esto es otra cosa. No solo ha sido el peor gobierno de nuestra historia, el más impopular y destructor, sino que le ha hecho un daño tremendo a la causa del socialismo, al presidente Chávez y al chavismo como opción política.

El gobierno, los dirigentes del madurismo, no cesan en achacar a Chávez y su gobierno sus propios errores, cada vez arremeten con mayor desparpajo en contra del gobierno y el legado del presidente Chávez. Ya no solo se refieren a su gobierno, como una “revolución de a 100 dólares el barril”, ni como “un falso positivo” del socialismo, sino que sus más connotados ministros se refieren a su periodo como “burocrático, corrupto y plagado de infiltrados”.

El gobierno se aprovecha de manera descarada de la figura y el prestigio del Comandante Chávez, del amor de los humildes por el comandante, de la misma forma que hace con la diaspora venezolana. Los maltratan, los insultan pero les encantan las remesas que envían a sus familiares en el país.

Sin embargo, el giro a la derecha y la ética del capitalismo, el quiebre de la espiritualidad de la sociedad, va colocando las cosas en su sitio. 

Ahora Venezuela es un país absolutamente injusto, desigual, cruel, oportunista. Con una clase política podrida, que se compra y se vende, donde el gobierno y sus instigadores del odio se desgarran las vestiduras en twitter para proteger a un empresario-delincuente, que ahora es agente y héroe del madurismo. Se hacen conciertos y marchas prepago, nunca visto. 

El Gobierno emite vergonzosos Comunicados exigiendo a otros países que  cumplan con los que ellos niegan de manera reiterada a sus prisioneros políticos, han convertido a la Cancillería venezolana en una institución al servicio de intereses particulares, mientras las transnacionales y Guyana nos arrebatan el Esequibo en sus propias narices.

Pero el madurismo y sus cabecillas, tienen patas cortas y el barro hasta el cuello, cumplieron su papel de Herodes de la revolución y pasarán, ellos y los que los han apoyado, al basurero de la historia. No tienen nada que ofrecer a un país en ruinas, a tantas vidas malogradas por su maldad y su accionar. Ni siquiera quedaran para la transición que los suyos negocian a su espalda.

Lo que ha sucedido en Venezuela es una traición a Chávez y al pueblo, otra revolución traicionada.

Pero el pueblo venezolano, es noble, lleno de esperanza y fuerza, con una gran historia, heroica, somos los hijos de Bolívar, somos mucho más que estos, vivimos y luchamos en un momento único, extraordinario de nuestra historia, pudimos rasgar de manera colectiva las tinieblas por un instante, pero Chávez no se perderá en el abismo ¡Venceremos!

LA ERRATICA POLÍTICA INTERNACIONAL DEL MADURISMO DESARMA AL PAÍS

La política internacional es un reflejo directo de la actuación nacional de un gobierno, estudiando lo internacional entenderemos lo nacional. La política internacional del madurismo es un desastre que hunde sus raíces en la destrucción nacional.

En la política internacional del madurismo se expresan sus carencias ideológicas, su visión mezquina del mundo y su ignorancia de la geopolítica. No se puede dirigir un país como si fuera un campamento dijo Martí, nosotros podemos parafrasearlo y decir no se puede dirigir un país como si fuese un vecindario, como se dirige un sindicatillo de cuarta categoría.

La ideología que rige la política internacional del madurismo no se eleva más allá de lo personal, de esta manera los líderes mundiales son malos, engañados, o son buenos, de allí no pasa el análisis, para el madurismo no existen intereses internacionales, líneas políticas internacionales. Un buen ejemplo es la relación con los gringos: Se le pedía a obama que derogara el decreto aquel declarando a Venezuela una amenaza, se recogieron firmas para entregárselas no se sabe a quién, y nada paso, las firmas no tuvieron destino, no se sabe la suerte de ellas. Luego vino el “camarada trump”, y el madurismo se derritió, pensó que ese sí comprendería al gobierno, sería un aliado, era un hombre bueno, hasta un dinerillo se dio para su elección, y todos sabemos lo que pasó, las medidas el bloqueo, excretó en la mano extendida por el madurismo. Ahora llega biden, el gobierno de nuevo hace fiesta, extiende la mano pide puentes, mandan mensajeros, y biden reafirma el decreto de obama, seguimos siendo una amenaza, y responden los gringos dando un respaldo claro a su franquicia nacional, a guaido.

El madurismo queda una vez más en el aire, se le agotó el mensaje. Desarmó al país y no obtuvo nada. ­­­­Son graves las consecuencias de los errores del madurismo: Plantea que el imperialismo gringo son los culpables de nuestros males, y simultáneamente le extienden la mano, claman por un acuerdo, le dicen que no son malos, sólo incomprendidos. La masa se confunde, no cree al gobierno, así pierde apresto moral para el combate. La gente capta las incongruencias de la política internacional y de la nacional, por ejemplo, esas zonas especiales capitalistas y el discurso socialista, o ese culpar a los gringos de la debacle de pdvsa, y al mismo tiempo invitar a las compañías gringas a participar en el negocio petrolero, ese defender al Esequibo y simultáneamente halagar a las compañías gringas que se lo agarran.

De esta manera el país está desarmado, la masa perdió la pasión, el apresto moral, ahora el país no soporta, no hay resistencia a la minina agresión de los imperios, unos atacan y otros recogen los vidrios. Lo político se reduce a los chistes, los chismes, la malquerencia de los participantes, uno que otro video del pasado que ya se olvida, socialmente nos convertimos en un pueblo paria, que deambula por el mundo sin gloria ni pena, sonámbulos, despojados de las razones para vivir, del sentido de la vida.

El necesario recomponer al país, emocionarlo, y eso no se consigue regresando a la cuarta, a la democracia burguesa fracasada, se impone inventar el futuro, construirlo, retomar el rumbo perdido, volver a la época cuando nos reconocimos un pueblo digno heredero de las glorias de la independencia, ejemplo para el mundo en la esperanza de un nuevo mundo que supere el capitalismo suicida, un mundo donde todos vivamos como hermanos, El Socialismo.

¡CHÁVEZ VOLVERÁ!

LA MATRACA COMO FORMA DE GOBIERNO ANIQUILADORA DEL PAÍS

En el país más que un mal gobierno padecemos una falta de gobierno, no es una anarquía, se trata de una innumerable serie de pequeños gobiernos supra locales, infra locales, una verdadera fragmentación de la sociedad, una disolución de facto del país.

Cada negocio, cada bodeguita se constituye en un “banco central” que dicta normas sobre el tipo de cambio y la calidad de la moneda, no aceptan billetes que les parezcan feo, o viejos, y la tasa la imponen ellos según su voluntad. En cada esquina se instala una alcabala que parece una oficina recaudadora de impuestos para financiar los cuerpos represivos, las excusas son variadas, desde la falta de licencia de conducir, hasta la fotocopia a colores de algunas partes del cuerpo, la matraca no da recibo, pero alivia la vida de esos funcionarios mal pagados.

Podría pensarse que la matraca de las alcabalas es un asunto de malos funcionarios, que los negocios que fungen de banco central son excesos de los dueños, y estaríamos sólo en la superficie del problema.  En cada institución, en cada oficina, las personas hacen lo que les da la gana se trata de una actitud de Estado que impregna a todo el país´.

El contralor inhabilita de acuerdo a las necesidades de arriba. El parlamento funciona de acuerdo a su voluntad, no hay ley, no hay visión de Estado sólo los intereses mezquinos de pequeños sectores. La justicia dejó hace tiempo de ser ciega, ahora tiene los ojos bien puestos en los enemigos del gobierno, pocos creen en la imparcialidad de la justicia, las cárceles están llenas de presos político sin juicio y los juicios son cortados a las medidas de las necesidades del madurismo. Los cuerpos represivos, ya lo dijimos, funcionan como todo, menos como protectores del ciudadano, cuando alguien ve una alcabala prepara la coima.

Por supuesto, si los componentes del Estado actúan de acuerdo a su conveniencia, por encima de la ley, entonces, los ciudadanos copian este modelo, ellos hacen lo que les convenga, así se instauran una serie de pequeños Estados, pandillitas, mini mafias. Hasta los porteros actúan de acuerdo a su voluntad. Nos convertimos en un país sin ley. Vivimos la continuidad del deterioro de la cuarta república, quisieron resucitar a la cuarta república, regresar a la democracia burguesa ya agotada hace años, lo que consiguieron fue resucitar toda su podredumbre. Creímos que la cuarta estaba superada con el chavismo, pero estaba agazapada esperando para volver, y el madurismo hizo el milagro.

En estas condiciones ni el capitalismo, ni el Socialismo pueden prosperar, nada puede germinar en este terreno. Este es un país severamente enfermo en lo profundo de su ética de su moral, aquí se instaló lo peor de la ética del capitalismo, la verdadera y dramática guerra de todos contra todos, ahora todo prójimo es una víctima o un victimario.  No es tarea fácil recomponer un país con estos grados de descomposición, será necesario un tremendo esfuerzo moralizador, un cambio drástico en las relaciones humanas. Se necesita un esfuerzo de hombres con alto grado de humanismo, de altruismo, de visión de Estado, de Humanidad, de sentido de sacrificio. Que sepan ganarse el afecto de las masas que los reconocerá y seguirá como profetas de un nuevo mundo.

¡CHÁVEZ PROFETA!

El asunto de la desigualdad, la exclusión social…, y la urgencia del socialismo.

De cara a la exclusión social hay que ver “el todo” de la sociedad moderna. Por ejemplo ¿Para qué sirve la tecnología si no se puede armonizar con ella la sociedad?  ¿Para qué la ciencia si ella no puede resolver los problemas humanos y los problemas que afectan la vida en la tierra? Por más fascinante que sea la conquista del espacio, la conquista de Marte, las sondas espaciales, cuando vemos lo miserable que se ha vuelto la humanidad dentro del orden social capitalista, lo peligrosa que se ha vuelto para el planeta, toda esa fascinación espacial se nos hace un mal chiste, humor negro, sarcasmo interestelar; soñar con el espacio al tiempo en que destruimos nuestra propia casa, la Tierra.

El asunto de la exclusión social y la desigualdad tiene que ver con la deformación espiritual del ser humano, con el abandono del humanismo como una manera de, literalmente, volver a “poner los pies en la Tierra”. Es una señal de la deformación moral a que nos lleva el espíritu del capitalismo,  o del capitalista, el mismo que hizo posible la esclavitud moderna, la explotación de hombres, mujeres,  y niños a manos de mercaderes despiadados, los cuales, así como construyeron teatros, puentes, caminos, palacios, represas, etc., desarrollaron los medios y las rutas comerciales, destruyeron el alma del ser humano; “deshumanizaron” a la humanidad, hasta hoy.

Hasta hoy día, cuando la acumulación del capital, su concentración en, cada vez, menos familias, es más intensa…, mientras más se contrae el capital, más se expande la explotación, se estimulan más guerras, se miente más, hay más necesidad de engañar a las masas humanas para sostener la ganancia, se estimulan las migraciones humanas para poder explotar a más “ilegales” (reducir los costos de la mercancía “fuerza de trabajo”) y al tiempo, poder deshacerse de ellas en guetos, matarlos de hambre y enfermedades, excluirlos de la sociedad. Igual lo hace con los nacionales, con aquellos que el capitalismo explota dentro de cada país, parque él no tiene nacionalidad, trasciende las fronteras, está concentrado en pocas familias que controlan al mundo en todo el mundo. Esa es su tendencia. Y pasa tanto  aquí, en Venezuela, como en el resto del planeta.

El socialismo no es una postura política que alterna con otras posturas políticas variadas, capitalismo democrático, verdes, socialdemócratas, reformistas, desarrollistas, con “terceras vías”, el socialismo es una imperiosa necesidad para frenar la expansión de las guerras, el hambre de los seres humanos … pero sobre todo eso, la devastación del planeta, la explotación de los recursos no renovables, la deformación de la vida natural, de ecosistemas vitales para la vida global, el orden y la armonía de la vida que hace posible la nuestra como especie. El socialismo, por el contrario, el espíritu amoroso y armonioso que lo inspira, la idea de acabar con las clases sociales y los privilegios, y, sobre todo, con la ideología que las sostienen, es la ideología (la única) que puede adversar y acabar con el capitalismo y su ritmo con el cual se concentra devastándolo todo, con el cual está secando al planeta. Para acabar con el capitalismo no sirven términos blandos y medias tintas.

La historia nos alecciona en esto. Todos los intentos de amansar al capitalismo han fracasado hasta ahora. Las leyes reivindicativas de los derechos laborales han obligado al capitalismo a expandir la explotación fuera de sus fronteras promoviendo guerras y migraciones, recolonizando al mundo; lo que no pueden hacer en sus países  de origen lo hacen fuera: las maquilas, las zonas económicas especiales, las zonas francas, pero también la explotación de los emigrados, el uso de los guetos de emigrados como reservas humanas para la explotación del trabajo a bajo costo. Lo que piensa, por ejemplo, Jesús Farías, de ir gradualmente igualando la sociedad junto al capitalismo, no existe, por lo menos en este país colonizado por empresarios que son como lampreas y colonizado por las trasnacionales y las potencias del mundo (de oriente a occidente); es imposible igualar las cargas sociales en el capitalismo, y en especial, en el nuestro. Mientras una familia clase media en los Estados Unidos sobrelleva muy bien un invierno cruento, con calefacción, agua caliente, alimentos, medicinas, internet, y hasta comodidades suntuarias, medio mundo subdesarrollado perece en guerras, en desiertos  modernos creados por la minería y la contaminación, de hambre, de sed, de enfermedades…; para que alguien pueda bañarse con agua caliente en Francia deben morir muchos negros en África…. El socialismo sigue siendo la solución, igualar las cargas sociales y cambiar la ideología que incita el egoísmo mezquino y la vanidad por la ideología que estimula el humanismo, la razón como método para la creación, las artes, la civilización en base a la educación y el conocimiento…, al servicio de TODA la humanidad.

Difícil que con la premura de hacer declaraciones para los medios y la opinión pública, un individuo como Jesús Farías pueda detenerse a pensaren ésto, o  que  Maduro, o que Diosdado Cabello, pendiente de  sus chismes para rellenar su programa. La urgencia siempre está por delante de lo importante. Pero, ellos ni siquiera saben qué es lo importante para la humanidad o, sin ir tan lejos,  para los habitantes de Venezuela. La urgencia siempre toca sus intereses personales: para Farías y Diosdado (y los otros) es quedar bien con el presidente, y el  presidente con sus electores, Biden, Putin, y los chinos; lo urgente es guardar las apariencias, pulir los discursos, amedrentar, cuidarse atacando a los enemigos dentro del chavismo (dar señales de poder allanando casas vacías de conspiradores), chantajear con los recursos materiales (a la manera gringa), desmoralizar y desmovilizar a la masa; esto es lo más urgente y los más importantes para ellos.

Para los socialistas lo urgente y lo importante es el socialismo. Porque el socialismo es, palabras de Marx, “la realización particular y solidaria, incluso unilateral, del principio socialista, … que implica incluso, la superación emocional de la mezquindad del otro”. El socialismo es una práctica de vida, y eso es tan urgente como importante. Sin una conducta solidaria, humana, que coloque las necesidades de nuestros hermanos humanos primero, delante de los discursos politiqueros, las apariencias, las declaraciones vacías…, no es posible construir el socialismo; hay que tener voluntad socialista, honestidad socialista (ser honestos), para poder construir el socialismo, el cual es un cambio espiritual, superar nuestras carencias materiales, producir alimentos y recursos materiales de vida sin desviar nuestra atención de las satisfacciones particulares humanas, de cada miembro de nuestra sociedad; hasta el auxilio de aquella perrita flaca que encontró Chávez en la carretera es importante para construcción del socialismo.

El socialismo es tanto amor al prójimo como valor para enfrentar al imperio y su ideología, trabajo, conocimiento, educación  y consciencia social.

¡VIVA CHÁVEZ!

ENTRÓ EN COMBATE LA RED EN DEFENSA DE LA HUMANIDAD, UN BATALLÓN REFORMISTA

En Venezuela vivimos época de desenlace, el gobierno madurista agotado de ideas, de recursos económicos y de apoyo, llega a su impostergable final. Los bandos se agrupan para esa batalla por la sucesión del madurismo: la franquicia gringa de guaido pide unidad y afina la puntería, fedecamaras, por su parte, intenta pescar en rio revuelto, siempre lo ha hecho, un pie en el gobierno y otro en la oposición, se saben necesarios para las soluciones que hoy aparecen en el paisaje. Los oportunistas van al gobierno a nutrirse de los escombros de una gestión nefasta. El madurismo sin ideas recicla los movimientos del pasado, se limita al chisme, a la política de vecindario, a las medidas fatuas, pragmáticas, a la pirotecnia, desesperado por permanecer se desliza hacia el fascismo. Estas son las opciones visibles del capitalismo

   En este paisaje aparece la red de defensa de la humanidad, un batallón reformista con el claro objetivo de apuntalar el reformismo del gobierno y de contribuir a la lapidación del socialismo. Hoy envían una carta al presidente maduro donde queda clara su posición.

Al principio expresan: “la solidaridad y aprecio por la lucha antiimperialista y anticapitalista que impulsa permanentemente el gobierno que ud encabeza.”  concepto frágil que no resiste su confrontación con la realidad, es suficiente recordar el desmantelamiento que hace el madurismo de la propiedad social de los medios de producción y comercialización adelantada por Chávez, las reuniones y acuerdos secretos y públicos con fedecamaras, la privatización de la PDVSA de Chávez, las manifestaciones de los voceros del gobierno a favor del capitalismo, de una rara “burguesía revolucionaria”.  En la carta también opinan de otros asuntos como la expulsión de la embajadora europea. Además, este grupo internacional aventura un diagnóstico grosero de la realidad política venezolana.

En un párrafo infame le dicen al presidente:

Sabemos que no poco@s le han abandonado y abandonaron a la Revolución, un@s por la vía de la traición, otr@s por la vía mercenaria y otr@s, tristemente, por no “mancharse” con el chavismo que, también, ha sido demonizado planetariamente. Sabemos cuánto le duele. Pasaron a ser tibi@s o traidor@s. Una muy despreciable reacción voluble ha enfriado, o silenciado, las que otrora fueron voces “fraternas”, “solidarias”, que juraron luchar sin fatiga y hoy son timorat@s temeros@s. Digámoslo con crudeza.

Este párrafo resume la intención principal del grupo: es un escrito contra la resistencia chavista a la traición del madurismo. Es un escrito muy hábil, como corresponde a los intelectuales del reformismo, a su capacidad de camuflaje, de disimulo: Mete en un mismo saco a la derecha que abandonó a la revolución y a la resistencia chavista. Oculta la posición de los que critican con argumentos la deriva hacia el fascismo de la ya clara dictadura madurista, a los que enfrentan la traición al legado de Chávez, el abandono del pensamiento chavista de luchar contra la “lógica del Capital”,  por el socialismo,  ignoran estos intelectuales los cientos de presos políticos,  la brutal violación de los derechos humanos, del derecho a la vida, a la defensa, los  líderes chavistas perseguidos, las masacres en los barrios, cuerpos especiales para la represión de los más pobres. Y tiene la desfachatez de calificar de traidores a quienes resisten a esta situación. Ocultan que el madurismo es la segunda fase del desmontaje del Socialismo, es la fase del desprestigio del Socialismo y la restauración de la propiedad capitalista, pulverización de la base ética y psicológica del Socialismo, la tercera será la construcción del correspondiente político.

Vivimos días del intento de enterrar definitivamente el ensayo Socialista de Chávez, y este batallón de reformistas internacionales ha entrado en combate con esas intenciones. Nosotros igual como resistimos al gobierno del madurismo nos enfrentamos a las pretensiones de este batallón.

¡VIVA LA RESISTENCIA CHAVISTA A LA RESTAURACIÓN DEL CAPITALISMO!

“Deslindarse del madurismo”: ahí está el Plan de la Patria original, virgen.

Para nosotros la revolución socialista es lo fundamental, darle continuidad a través del Plan de la Patria de Chávez, el mismo que presentó en CNE, el que no había sido adulterado todavía con el economicismo liberal. Estamos de acuerdo con lo dicho por Andrés Izarra (con sus ideas) con que la disidencia chavista no es sino con el olvido a Chávez, de los principios de cambios socialistas, no existe sino con el madurismo, el cual ha sido un vuelco al pasado, no nada más por el sistema de cooptación sino al pasado político, ideológico.  Hay  una disidencia con todo lo hecho o deshecho y con las maneras y conductas del madurismo.

También percibimos al igual que Izarra lo que pasa en las calles, él dice “Si bien la gente no ha roto aun con el sistema, en gran parte por miedo a que en ese proceso se cuele la derecha fascista, está muy alejada del madurismo. La base social chavista más bien pareciera que anda por su cuenta, lidiando como puede con la crisis, sin liderazgo que conduzca su angustia por la supervivencia en el que se ha convertido la vida cotidiana. …Sin grupo o interés político que los aglutine en un esfuerzo colectivo por superar la crisis, la vida se ha convertido en un sálvese quien puedadonde prela el interés individual. …En este vacío, le presenta al chavismo una gran oportunidad para reconstituirse.”

Estamos de acuerdo, y pensamos que ese interés político debe ser darle continuidad al proyecto socialista de Chávez, ajustándolo a los daños hechos por el madurismo, con la base social y material de la revolución. La clave está en activar  el plan de la patria original, eso sería el “interés político” que aglutine al chavismo distanciado del madurismo.

Lo  otro que importa es hacer énfasis en la revolución socialista como la única solución para atajar el desenfreno capitalista. El capitalismo afecta a todo, es un sistema. No se puede salvar la selva amazónica y al mismo tiempo apoyar una invasión a Siria o a Irán. No se puede tratar el problema de los migrantes como si el  capitalismo y las guerras que lo promueve, destruyendo las economías de esos países, devastando ciudades, en nombre de la paz y la democracia,  no fueran la causa principal de tales migraciones. La hipocresía de todas las potencias capitalistas se debe develar y denunciar. Vencer  a Maduro es también vencer esa hipocresía. Con esto quiero decir que no necesitamos hacer lobby en Europa para sustituir a maduro por otro igual o peor. Debemos tener claro cuál sociedad queremos tener y cual cambiar. El objetivo político es fundamental. El problema con Maduro no  es él, es la falta de definición de un objetivo final, es la ausencia de la estrategia principal, es un mal político que padecen las izquierdas, derrotadas en su indefinición política.

Pero tal y como nosotros lo vemos, aun con ella esta estrategia se complica cuando los actantes destinados a hacer la revolución no participan de sus principios con sus conductas, no se comprometen con ella todos los días, en la cotidianidad de sus vidas; esto es fundamental: estar pendientes de no faltar a ese compromiso dando los mejores ejemplos. Esto no es otra cosa que vivir bajo control de nuestros actos, sopesar nuestras decisiones siempre a favor de los principios fundamentales de solidaridad y justicia socialista, usar la razón, no volver al doble discurso, el de las palabras por un lado y el de los actos por el otro.

El daño que ha dejado el madurismo en la sociedad es moral, y no debemos otra vez “cambiar” (en el discurso) para no cambian nada (en las prácticas políticas y sociales), cambiar a maduro, discursear a la gente para seguir haciendo lo mismo con la economía, con los trabajadores, improvisando, mezclando deseos con mecanismos y fórmulas capitalistas. No podemos  volver a la estupidez de la “burguesía revolucionaria”, del desarrollo de las fuerzas productivas cediéndole esa tarea a la empresa privada, a ladrones expertos en hacerse ricos con el dinero ajeno.

Claro que el chavismo debe retomar el poder, pero antes definir bien para dónde vamos, que es lo que vamos hacer y cómo, si fuera posible. Necesitamos una vanguardia política POLÍTICA, verdadera, que discuta política en torno a un plan, y para nosotros, ese plan es el Plan de la Patria original de Chávez. Necesitamos recomponer el centro emocional de la sociedad, que se reconozca como tal, que actúe de forma social, encender de nuevo el entusiasmo colectivo por trabajar asociados,  todos en beneficio de todos. Hay que erradicar de nuestras mentes la exclusión y la limosna, el regalo sin exigir nada a cambio. Y lo que debe exigir la revolución socialista a la gente es espíritu, cambios de conductas, trabajo, participación crítica, educación, solidaridad, interés por los problemas colectivos, los problemas que nos involucran a todos.

Estamos de acuerdo en que hay que deslindarse del madurismo, de acuerdo con un plan de acción chavista, definir una vanguardia para que actúe sobre este plan de acción política, y para nosotros éste debe ser al Plan de la Patria, virgen, nunca tocado por el gobierno de maduro, olvidado por el madurismo, adulterado a sus propios intereses personales…, y esperando  por los chavistas distanciados del madurismo.

¡Hay que volver a Chávez con el Plan de la Patria!

La indiferencia y la perrita flaca

La indiferencia se hace tan abstracta como la democracia. En el discurso politiquero se muta en preocupación y se denuncia con aparente indignación y dolor. El indiferente vive de ostentar lo contrario a ella. En el Zulia, la señora Alicia es abandonada como “la perrita flaca de Chávez” a la vista de muchos, de todos, pero es más redituable para el gobernador hablar de los avances en el proceso de vacunación con la Sputnik  que atender y resolver el problema de abandono  de un ser humano concreto, real, que yace vulnerable y depreciado en la calle.

Cuando hay que hacer las cosas se hacen, y si se hacen bien los resultados se ven, se sienten, no hace falta redundar en eso diciendo –“viste, pintamos, limpiamos y embaulamos las aguas negras”, instalando un cartelón enorme con la cara del gobernador. Cuando se hace revolución no hace falta decirlo, tal y como lo describe Amaranta Rojas en su último escrito, con el ejemplo de los niños de la calle. En tiempos de Chávez no se veían tantos niños en las calles mendigando o vagando, se hacían las cosas; cuando mucho, Chávez presionaba en un Aló a algún ministro para que se hicieran bien o más rápido. Pero, como ahora hemos vuelto a retomar el estilo adeco-copeyano, la publicidad y el discurso politiquero son los sustitutos de la realidad; la indiferencia se enseñorea disfrazada de preocupación. Esto dice todo acerca de la calidad política y moral de un gobierno.

El otro aspecto de la indiferencia es el que toca a la calidad humana de nuestra sociedad. El destino de Alicia, de 55 años y abandonada en la calle, no es solo asunto de la gobernación del Zulia, debería ser de todos. Un verdadero pueblo no abandona a  sus desvalidos, a sus niños y ancianos. Cuando hay sentido de pueblo la  sociedad cuenta con un sistema de valores que incluye el preocuparse de su gente: lo hacen los creyentes cristianos, el pueblo musulmán y el islam, el budismo, ¡el socialismo!  Pero  para que eso sea cierto o posible debe estar interiorizado en cada quién como práctica  de vida: un pueblo debe estar educado.

Lamentablemente nuestro pueblo se ha diluido en los valores del individualismo mezquino, nuestra sociedad está educada por el mercantilismo, por el capitalismo. Partimos del principio de que el mundo se divide en gente víctima y gente victimaria, en pendejos y vivos, pícaros y crédulos cándidos –“¿Por qué me voy a preocupar por Alicia, si nadie se preocupa por mí?” –dice el pícaro –, el sentimiento de ser “víctimas de la sociedad” nos convierte en victimarios de los otros, la indiferencia se convierte en un valor positivo dentro del universo de la competencia capitalista, mientras que el brindar apoyo al desvalido (sin llegar al altruismo utilitario burgués) es visto como un valor negativo, debilidad, desventaja para tener éxito en la sociedad. Y así llegamos al llegadero de la sociedad capitalista, es decir,  al “éxito social” y los valores que lo fundamentan: tener, ostentar, para luego morir como todo el mundo.

En una oportunidad se le preguntó a la Madre Teresa de Calcuta sobre cuál creía ella que era el mal de del mundo presente y contesto: “la indiferencia!,  porque su vida de servidora a los pobres se hizo en base a la preocupación y la atención del dolor humano, no en base a discursos y vallas publicitarias. Nosotros creemos en una revolución socialista; la paradoja de si debemos cambiar al mundo primero para cambiar al individuo, o el individuo para cambiar al mundo (a la sociedad de la indiferencia) la resolvemos diciendo que debemos hacer las  dos cosas al mismo tiempo: cambiar al mundo, cambiando nuestra forma de interactuar con él; cambiar la sociedad al tiempo que educando y educándonos, dando buenos ejemplos de conducta humana, de forma honesta, sin mentir. Pero parece que ahora, cada acto humano, si no redunda en un provecho egoísta y vanidoso, es pérdida de tiempo… y de dinero. Hoy lo que importa es ganar notoriedad, prestigio, fama en base al éxito, y éxito en base al dinero, “morir de indigestión”.

El ejemplo de la perrita flaca de Chávez expuesto por Amaranta Rojas es fundamental para entender la degradación del impulso revolucionario de Chávez – de su “ser”, de su persona y lo que proyectó en el  tiempo mientras fue presidente de este país, ¡mientras fue jefe de  la revolución! –, degradación al estado de abandono e indiferencia en el  cual vivimos todos ahora, el cual no es producto de ninguna sanción o bloqueo, es consecuencia de no haber imitado su ejemplo político y moral, asumiendo que hay  “mecanismos” sustitutos de la consciencia, fórmulas pragmáticas sustitutas del trabajo revolucionario creador, el trabajo revolucionario de educar y  formar consciencia humanista, socialista y revolucionaria, ¡de lucha revolucionaria! Todo lo que se ha hecho hasta ahora, después del deceso de Chávez, ha sido acabar con ese entusiasmo, criar mendicantes y oportunistas, como hienas y chacales, o autómatas sumisos que solo obedecen al chantaje: “quién no está con nosotros está en contra de nosotros”, declaran cada vez que aumentan las críticas y las protestas (Jorge Rodríguez acaba de satanizar las protestas laborales, como parte de un plan conspirativo colombiano: ¡fácil!)

Es tiempo de reflexionar en el estado de indiferencia que nos consume la vida. El solo hecho de pensar y pensar en eso es suficiente para retomar la consciencia social, considerando todas las distracciones a las cuales estamos expuestos a diario, desde el terror por la pandemia hasta el terror y la manipulación por las sanciones, la televisión, las redes sociales…, las cuales siempre nos hacen mirar hacia otro lado y no querer pensar antes de actuar. Hay que pensar, estudiar, leer, pero también imaginar qué sería de nuestras vidas enfermos, abandonados en una calle sin nadie que nos auxilie.

¡Chávez es amor! ¡Volvamos a Chávez!

LA LISTA DE PDVSA, O EL FASCISMO ES UNA PERVERSIDAD COLECTIVA

Se habla de la existencia de una lista de ramiristas en pdvsa confeccionadas por unos cooperantes complacientes con las instrucciones de arriba ponerle los ganchos a esa “banda”. La iniciativa no es un hecho aislado, al contrario, es parte de todo un desplazamiento acelerado de la sociedad hacia el fascismo.

El gobierno madurista tomó un rumbo fascista, ocurrió lo previsible de un proceso dirigido por la alianza lumpen sindical, sectores marginales y de la clase media como instrumento de la restauración capitalistas. El gobierno dilapidó el apoyo que heredó del gobierno de Chávez, se apartó de su espíritu, abandonó la lucha contra “la lógica del capital”, y quedó desnudo de práctica y de teoría, víctima del pragmatismo más salvaje, arrasó con el país como si una fuerza de ocupación fuese.

En esas terribles circunstancias, por el mismo creadas, no le quedó más camino, no tenía capacidad para hacer algo distinto, que deslizarse espontáneamente por el tobogán fascista. La primera tentación fue acabar con la crítica, de esta forma el gobierno quedó sordo, ciego, aunque no mudo, la capacidad de mentir se elevó. La segunda tentación fue defenestrar a la resistencia interna, se exilió, se encarceló, se desprestigió usando los poderosos medios de información, al final el país fue privado de muchos de sus líderes naturales forjados en las luchas del chavismo. Comenzaba así el deslizamiento al fascismo. Luego vino una brutal represión espiritual, que complementa a la represión física.

Esta represión intelectual utilizando los medios de información, las intervenciones y acusaciones del alto gobierno, la censura, la autocensura, el miedo de los medios privados, el cierre y saboteo de los medios independientes, esta embestida manipuladora de la psiquis instala en el alma de grandes sectores de las masas unas creencias, valores que la convierten en activistas del fascismo, ya esos individuos no tienen opinión propia, sus opiniones están dadas por el brote fascista, son víctimas y a la vez son victimarios.

La culpa de los males es concentrada en sectores de la población, alguna vez fueron los judíos, otras veces son los comunistas, aquí entre nosotros se intenta culpar a los colombianos, la pretensión no les funciona suficiente la hermandad de siglos con el vecino país es un formidable obstáculo para esa canallada. Culpar a los gringos es una evasiva débil, un día lo acusan y ya en la tarde le extienden la mano y los adulan. El perfecto chivo expiatorio es el ramírismo.

Con el ramirismo encontraron al culpable que necesitaban, la consigna para la masa ignara es: “todos los males se acabarán cuando le pongan los ganchos a esa banda”, con esa consigna manipulan el miedo, y aplastan toda capacidad de pensamiento. Ahora las capas más contaminadas brincan a perseguir a los culpables, por ahora hacen listas, después, al amparo de los desgobernantes, pasarán a mayores.

Se cumple así la profecía de que el fascismo comienza en la cúpula dirigente y de allí intoxica a la masa, formándose un complejo gobierno-masa manipulada que tiene su propia dinámica. En ese punto nos encontramos, ahora es el momento de detener al fascismo, luego el costo será mayor.

Esa lista es señal, un paso claro hacia el fascismo, indicio de que el virus prendió en sectores de la población, no es por acaso que comienza en pdvsa, fue esa empresa el musculo económico de la Revolución y también formidable reservorio de espíritu de lucha por el Socialismo.

¡ESA LISTA EN REALIDAD ES CONTRA CHÁVEZ!

En directo con Rafael Ramírez: Continúa la persecución política de Maduro y su gobierno

En nuestro encuentro semanal conversamos en esta ocasión en los intensos y reiterados ataques de Nicolás Maduro contra Rafael Ramírez, esta vez con el atenuante que su vivienda en Caracas fue allanada y precintada por funcionarios de los cuerpos policiales

El llamado del ministro de petróleo del presidente Chávez es unirnos para retomar el camino de Chávez y el camino de la Constitución